Autor, Literatura

Las tres bodas de Manolita, Almudena Grandes

Almudena Grandes regresa con la tercera parte de los Episodios de una Guerra Interminable. Como ya sabemos por sus anteriores episodios, los seis libros que componen esta serie tendrán como denominador común la época en la Las-tres-bodas-de-Manolitaque transcurren: desde la Guerra Civil a la posguerra.

En este caso, la trama se sitúa en la posguerra española, una época de represión y de dolor, en un país hundido por el hambre, la miseria y las consecuencias de un conflicto bélico que dividió al país.
La protagonista, como ya se adelanta en el título, es Manolita, una joven madrileña que acabará siendo apodada como la señorita Conmigo No Contéis. Una niña que aprenderá a ser mujer demasiado pronto.

A lo largo de toda la lectura no he podido evitar ir comparándola con sus predecesoras, no sólo porque conforman una parte de una serie mayor sino porque han sido mis últimas lecturas de la autora. Probablemente si no habéis leído Inés y la alegría y El lector de Julio Verne esta reseña se os haga aburrida. Pasad directamente al cuadro del final y listos.

La historia de Manolita comienza cuando se ve envuelta en un favor, el que tiene que hacerle a Antonio, su hermano, un comunista sobre el que pesa una orden de búsqueda y captura. Sin embargo, esto no es más que la punta del iceberg de una historia enorme: de política, pobreza y lucha, de amor y odio, de temas mundanos y utópicos. Una historia muy compacta, la más trabajada de las tres. En primer lugar porque se trata de una novela coral, en la que toman un importante protagonismo los personajes secundarios: como el Palmero o Eladia. Personajes con historias muy distintas, pero que se van enlazando como un eslabón al otro, y que visto desde perspectiva cobra mucho más sentido.

En segundo, porque aunque parte de una trama aparentemente menos atractiva, todo se une, todo está unido, y esta unión se hace a través de saltos temporales, de referencias al pasado y al futuro.

El lector, como ya ocurriera con Inés y la alegría, se ve empujado a una historia que, desde la primera línea ya está en marcha. Esto es: se abre el telón y los actores ya están hablando de temas con mucha chicha. Aunque al principio pueda parecer una complejidad añadida, consigue dejar pegado a las páginas de un lector que va adivinando de cada conversación de qué trata el asunto.

Había de todo, y todo valía mientras una excitación imprecisa, universal, corriera por las venas de los asistentes como un líquido brillante y espeso, capaz de hacer más brillante, más espesa su sangre.

Si a Inés y la alegría le veía pegas (las enumeraciones, la densidad de terminados capítulos, el completo cambio de espacio-tiempo) y a El lector de Julio Verne otras (infantilismo al tener como protagonista a un niño), aquí no puedo más que ser categórica: Las tres bodas de Manolita es un novelón. Una historia completísima que radiografía uno de los momentos más oscuros de la historia de España. Pero más allá del contexto histórico, Las tres bodas de Manolita es una historia de amor, por la familia, por los amigos; donde las emociones surgen en cada frase y en cada diálogo. Una de esas novelas que nos encogen el corazón, con las que cruzamos los dedos deseando que no ocurra lo que parece que es inminente.

Y es que, desde la mitad de la novela ya tenía la sensación de que se trata de una novela redonda, sin aristas, una novela bella, por el estilo que despliega Grandes, con una trama grande en la que relucen personajes pequeños; un libro compacto en el que cada personaje se une a los demás como las capas de una cebolla: hay que ir conociendo unos y otros hasta adentrarse en el interior de la hortaliza. Y después, cuando ya hemos terminado, echar un paso atrás para ver todas esas líneas de las tramas sueltas: todos esos personajes que conforman un todo.

Aunque parece sencillo no es fácil conseguir que la acción y el interés no decaiga en un momento, mantener la atención de un lector tras 700 páginas. Esto se debe, al equilibrio que se mantiene en el estilo en cada momento, en los cambios de registros cuando es necesario (si la historia de Manolita tiene varios vericuetos y saltos temporales, la de Isabel es puramente lineal).

Mi sensación es que Grandes vuelve a sus orígenes, esto es, a las historias de mujeres fuertes, que buscan sobrevivir de un modo u otro. Historias que recuerdan a Atlas de geografía humana: mujeres con personalidades muy dispares pero que tienen las cosas muy claras y que luchan por lo que quieren. Si con El corazón helado consiguió darle una vuelta de tuerca a una historia de amor, con Las tres bodas de Manolita subyuga a un lector que mantiene el corazón encogido y que se da cuenta de lo lista que es la madrileña.

Porque existen hambres mucho peores que no tener nada que comer, intemperies mucho más crueles que carecer de un techo bajo el que cobijarse, pobrezas más asfixiantes que la vida en una casa sin puertas, sin baldosas ni lámparas. Ella no lo sabía, pero yo sí.

Por mi parte, lo que sí que sé es que desde ahora va a ser mi novela favorita de Grandes. Una novela redonda.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El desarrollo de la historia de Antonio, Eladia, Manolita y el Palmero.

  • La brutal historia de Isabel Perales García. Tan dura como real.

  • ¡Por fin hay un listado de personajes al final del libro! ¡Gracias Tusquets!

Contras

  • El inicio puede parecer un poco apabullante. Pero no es para tanto.

  • Recomiendo que las leáis en orden, por las referencias de unas con otras.

Namaste.

Autor, Berges, Literatura

Un estado del malestar, Joaquín Berges

Un estado de malestar es la última novela de Joaquín Berges, autor de Vive como puedas, la primera que leí del autor.

El planteamiento es, a fin de cuentas, similar al de la novela anterior, esto es, un personaje principal que aunque posee todas las cualidades para ser feliz no lo es tal y trata de huir de su mundo con objeto de encontrar un motivo por el que continuar.

Ricardo Marco es un padre de familia, trabajador en una gran empresa textil, con dos hijos y una mujer, un trabajo estable y bien pagado. Su aparente estabilidad se rompe cuando en la empresa marcadora de tendencias absurdas (como los jeggins) deciden comunicarle su prejubilación. Ricardo ve así el abismo: horas y horas de ocio por rellenar. Para más inri, su moderna mujer trata de presionarle para que adquieran una nueva casa en uno de esos lugares de lujo alejados del centro de la ciudad donde viven.
Es entonces cuando Ricardo se rebela de la normalidad establecida, a partir de un cambio de actividad algo… surrealista (su amistad con varios personajes del mercadillo cercano a su oficina) pero que después fluye a través de un sinfín de diálogos entretenidos y muy rápidos, que podrían parecer simples pero que consiguen una cruel profundidad sin pedanterías.

Me ha gustado más que Vive como puedas porque la veo más compacta, con menos altibajos, mejor hecha, como si se hubieran suprimido capítulos redundantes o como si se hubieran tratado de equilibrar cada uno de los argumentos para que todo resultara igual de potente. Porque a fin de cuentas, tenemos varios hilos: su relación con su mujer y sus hijos, los nuevos amigos y algún que otro nuevo enemigo, el choque entre el pasado y el presente, entre lo que se debe y lo que se quiere hacer.

Así, inevitablemente el lector se pone fácilmente en el lugar del protagonista, al cuestionarse cosas que vemos normales pero que, si las analizamos fríamente resultan absurdas de todo punto, propias de una sociedad que consideramos más avanzada pero que siguen siendo estúpidas, la rigidez de un sistema en el que sólo servimos para producir y consumir, la pérdida de todos esos aspectos que nos acercan a nuestra naturaleza de animales, de seres que necesitan algo más que horarios y sistemas, que procedimientos y reglas.

Pero es que además, Berges vuelve a demostrar que es un autor inteligente, que entretiene con una chispa propia, con su natural ingenio, como nos demuestra aquí:

Inspiro y espiro profundamente, me relajo sobre la cama, cuento ovejas, muchas ovejas, pero al llegar a la tres mil mi mente está más despierta que antes, seguramente porque si tienes tantas ovejas eres ya un ganadero de cierto peso y tienes que empezar a preocuparte por el precio del pienso y el importe de las ayudas comunitarias. Cometo un grave error: miro el reloj. Cualquiera que padezca insomnio sabe que nunca hay que mirar la hora que es. Vuelvo a tumbarme y trato de asirme a algo candencioso, un sonido que guarde una pauta y acune mi sueño. Eso me relajará. No tardo en encontrarlo. Es un rugido vibrante y velar, seguido de un soplo de aire de timbre agudo. Es como el sonido de las olas del mar. Son los ronquidos de Juanmi.

Este estilo me gusta, me entretiene y me hace reír mientras dice verdades como puños y frases sarcásticas a cada rato. Quizá sus novelas mantengan esta línea, con una trama similar, pero tengo claro que es algo que me gusta. Ese algo familiar al que uno quiere volver, esa risa preparada ante una novela ligera que sienta muy bien en un calor infernal o ante momentos sin pausa. Y esa familiaridad es la típica que poseen los autores a los que volvemos de vez en cuando, no sé si sabéis a qué me refiero: la familiaridad de saber que cada otoño leemos a Auster, que en primavera llega un nuevo libro de Murakami o esperar a la publicación del próximo libro de Grandes. En esa lista no hay sitio para todos, pero desde mi desencuentro con Auster creo que hay de sobra para Berges.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El ingenio y el estilo del autor.
  • Entretiene y divierte.
Contras
  • El inicio, que puede parecer forzado.
  • La portada, que no me gusta.

De nuevo, gracias a la Editorial Tusquets por enviármelo a casa.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? IX: Joaquín Berges

Joaquín Berges (Zaragoza, 1965). Licenciado en Filología Hispánica y escritor de novelas como El Club de los Estrellados o Vive como puedas, aclamado escritor de historias reales y personajes con los que es fácil sentirse identificado. Acaba de publicar recientemente Un estado del malestar.

Berges es un tipo simpático, que no duda en contestar rápidamente a mi cuestionario, y aún más: a añadir una cuarta pregunta que adjunto más abajo. Muchas gracias por tu amabilidad, Joaquín. Ojalá todos los autores me contestaran con la misma rapidez y simpatía que tú.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Absolución de Luis Landero. Una novela deliciosa sobre las ilusiones, los compromisos y los miedos a enfrentarnos con nuestro futuro. Cuenta con un personaje central muy landeriano. Es un tipo de mediana edad que está a punto de casarse, pero es candoroso como un niño. Me ha resultado una lectura muy nutritiva. El castellano de Landero es absolutamente envidiable. Como han dicho los críticos: el escritor más cervantino del panorama literario español.

 Landero, uno de esos eternos pendientes que tiene novelas tan conocidas como Juegos en la edad tardía (anotada en mi libreta hace ya demasiado tiempo). Opiniones de la novela a la que se refiere Berges, aquí.

2.- Un libro que nos recomiendas.

El que estoy leyendo ahora. En mares salvajes de Javier Reverte. Es un libro de viajes, en concreto de su travesía del Ártico a través del llamado Paso del Noroeste. Javier combina perfectamente el gusto por la literatura, contando sus aventuras y desventuras, y el gusto por la didáctica, poniéndonos al corriente de los datos históricos y geográficos más señalados de los lugares que recorre. Dan ganas de saltar del sofá y embarcarse en el primer carguero que salga para allá.

Reverte, conocido viajero es un autor conocido para mí, aunque de oídas, frecuente en las bibliotecas y en las librerías, nunca me he acercado a su literatura, aunque por lo que he oído escribe bastante bien. Es este.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

David Lodge. mi maestro británico al que tuve la ocasión de conocer en Bilbao durante la celebración del Festival Literario La risa de Bilbao 2011. Sus novelas destilan un humor muy divertido pero no exento de una oscuridad de fondo que lo hace más humano. Su última novela traducida al castellano es La Visa en sordina, aunque su última novela de verdad es A man of parts, que trata distintos aspectos de la biografía de HG Wells.

Lodge, un tipo peculiar del que podéis encontrar más información aquí. Por de pronto, me anoto la recomendación y si alguien ha leído algo de él, que comparta su experiencia.

4.- Qué libro estás esperando con ilusión.

La tercera entrega de la doble trilogía titulada Episodios de una Guerra Interminable de Almudena Grandes. Estuve con ella en Madrid y me adelantó algo de su interesantísima trama. Me muero de ganas de que salga para poder leerla.

No eres el único, Joaquín. Yo también lo espero ese mismo libro, lo que desconozco es cuándo se publicará, pero creo que ya toca. Grandes es una escritora a la que da gusto leer, que trata la complejidad del ser humano de un modo muy inteligente y sin caer en simplismos.

Y vosotros, ¿coincidís con Joaquín Berges? ¿Habéis leído alguno de los títulos que nos comenta?

Namaste.

Autor, Literatura, Russell

Tierra de caimanes, Karen Russell

De la mano de Tusquets y capitaneado por Karo me llegó (entre otros blogueros) una propuesta muy suculenta: leer un libro que todavía no se había publicado. Enseguida me animé al ver el resumen de la novela y lo atrayente que siempre resulta una lectura conjunta. Precisamente hoy esa novela, que no es otra que Tierra de caimanes, sale a la venta, y coincidiendo con este hecho, los participantes de esta iniciativa publicamos a la vez nuestras impresiones sobre la novela.

Portada "Tierra de caimanes", de Karen Russell

Desde aquí muchas gracias a Tusquets por sugerir iniciativas tan interesantes a Karo, por acordarse de mí. 🙂

Tierra de caimanes narra la historia de una familia a la deriva: los Bigtree. Amantes de los animales y peculiares cuidadores de ciénagas en las que abundan los caimanes, permanecen aislados de la sociedad gracias a un espectáculo de gran fama que les permite mantenerse al margen de los convencionalismos.

El problema de esta idílica familia arranca cuando Hilola Bigtree, columna vertebral de la familia, muere a consecuencia de una enfermedad. Desde aquél momento, desde que se nos enseña esta triste situación somos conscientes de que algo ha cambiado en sus vidas.

Pero es que no sólo se trata de la marcada ausencia de la madre, sino que este hecho viene acompañado, además de otro problema: la empresa familiar hace aguas a pasos agigantados desde que un parque temático, el Universo Oscuro, comienza a arrebatarle los clientes. Un padre sumido en la pérdida junto con tres chicos adolescentes deberán recuperarse con el fin de sacar el negocio adelante.

Desde este primer momento, en el que se plantean todas estas cuestiones, me recordó de una forma muy vívida a uno de esos libros de la juventud que solía publicar El Barco de Vapor. Y esto lo digo por la mezcla de los temas, es decir, por las aventuras de un lugar exótico y extraño pero a la vez la candidez de unos personajes adolescentes con problemas sociales, familiares o de ambos tipos. Personas comunes con las que nos identificamos fácilmente pero que la vez tienen algo distinto para nosotros que nos muestra un visión diferente de la vida, otras situaciones distintas de la nuestra.

A partir de aquí comienza una búsqueda de cada uno de ellos mismos: Kiwi, el hermano mayor, decide tratar de ayudar a la familia consiguiendo un trabajo en el Universo Oscuro. Osceola, la mediana, se refugia en otro universo: el de los espíritus, mientras que la pequeña Ava trata de mantener a flote a la familia, intentando sustituir a su madre.

El inicio consigue enganchar a un lector ávido de conocer más de cada uno de los temas que se plantean, mientras que se imagina cómo se irán desarrollando los nudos.

Sin embargo, el problema radica en que después la trama se ralentiza, se estanca. Mientras que las dos hermanas inician un extraño viaje iniciático, la atención se centra en Kiwi, verdadero motor que da dinamismo e interés a la trama, al conocer los devaneos que tiene en el mundo real.

Mi opinión es que Russell falla en el momento de desarrollar los personajes y sus tramas. Determinados aspectos prácticamente desaparecen y se centra en una errática historia de espíritus que se aleja de lo que uno piensa inicialmente. Un padre que desaparece, los caimanes que pasan a un segundo lado… todo aquéllo con lo que Russell nos atrapa en las primeras páginas lo cambia por una trama surrealista que parece no conducir a ningún sitio. Y precisamente desde mi punto de vista, ahí mismo radica el fallo: mientras que Kiwi sí que se comporta como el adolescente que es y se nos van mostrando los problemas que le surgen en el día a día, Osceola y Ava se alejan de la visión inicial que nos había planteado Russell, embarcándose en un viaje que resulta aburrido por momentos. Lo que parecía, a priori, una historia de ausencias y de miedo al cambio, lo que en teoría iba a ser la narración de una familia que se sobrepone a los problemas, se convierte en un desarrollo de una nueva trama, errática y sin sentido aparente, una idea feliz que no surte el efecto esperado.

En definitiva, esperaba más de esta novela, y más teniendo en cuenta que esta novela fue finalista del Pulitzer.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
  •  Las historias de El Barco de Vapor.
Pros
  •  Los temas que se plantean al inicio: la ausencia, el miedo al cambio…
Contras
  •  La historia se aplana y se centra en otras tramas a priori secundarias.
Otras opiniones

Namaste.

Safranski

Leyendo a Safranski

¿Por qué leo a Safranski?

Porque de repente uno ve que Tusquets publica un libro sobre Goethe y Schiller. Porque uno espera encontrarse con una historia lineal sin gracia de la vida de los genios alemanes y de repente llega y se encuentra con esto:

Goethe rechaza la Revolución porque la politización ligada a ella implica a los hombres en relaciones y actividades que les sobrepasan notoriamente. Éstas favorecen una confusión general de los patrones y son una expresión de la misma. Lo cercano y lo lejano ya no se distinguen adecuadamente. El círculo vital donde cada uno se maneja y del que cada cual puede responsabilizarse se ve inundado con estímulos a cooperar y opinar, en suma, se produce un cambio de mentalidad para el que, mucho más tarde, una filosofía encontró la siguiente formulación: nadie es él mismo y cada uno es como los otros. Las consecuencias son la confusión en lo grande y el desamparo en lo pequeño.

Después, dejo el marcapáginas en su lugar y miro al vacío.

Más o menos dos minutos después me doy cuenta de que este señor escribe con una pulcritud que asusta.

Aproximadamente tres minutos después miro el nombre del traductor. Raúl Gabás, has hecho un buen trabajo.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (12)

Os traigo ahora las últimas adquisiciones y préstamos, que se han ido acumulando según iban pasando las semanas. Son los siguientes:

Adquisiciones recientes
Adquisiciones recientes
  • Berlin, de Jason Lutes. Una novela gráfica que se divide en dos partes. Dicen que es bueno. Dicen que es muy bueno. Yo de momento no digo nada, pero teniendo en cuenta que se encuadra en la época de la Segunda Guerra Mundial, muy malo tiene que ser para que lo ponga a parir…

     

  • La lluvia antes de caer, de Jonathan Coe. Una novela de la que había oído hablar en el Blog de Isi, y que Pedro me prestó así por casualidad. Ya os contaré. 🙂
  • Goethe y Schiller. Historia de una amistad, de Rudiger Safranski, cortesía de Tusquets. Me llamaba mucho el libro, y tengo muchas ganas de empezarlo… lo que no sé es cuándo le podré sacar tiempo. Poco a poco.

(Ojo con Europa, que se ha colado en la foto de refilón)

 Además, estos tres se han sumado a la lista de pendientes:

Novelas de Gopegui, Vargas Llosa y Bolaño
Novelas de Gopegui, Vargas Llosa y Bolaño
  • Acceso no autorizado, de Belén Gopegui. Una novela de la que me había hablado bastante Pedro. Su trama: las conversaciones entre un hacker y una Vicepresidenta de Gobierno. Veremos qué tal.

  • La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa. Aprovechando que se podía adquirir por muy poco dinero junto con un periódico (seguro que alguno de vosotros también lo habéis comprado), me decidí a sumar a mi biblioteca una de las novelas más aclamadas del peruano. Tendrá que esperar, porque de este autor tengo otra que va antes…
  • Estrella distante, de Roberto Bolaño. Hace bastante que no leo nada de él y gracias a Gancedo, que anima a su lectura vía twitter, decidí que debía comprarlo. La portada no dice mucho, pero el color de los Compactos de Anagrama siempre son de agradecer.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de ellos? ¿Cuál me recomendaríais que leyera antes?

En breve, más reseñas.

Namaste.

Autor, Literatura, Yoshimoto

Recuerdos de un callejón sin salida, Banana Yoshimoto

Hay ocasiones en las que no conoces un título pero después enseguida todo te habla de él. Fue lo que me pasó con Recuerdos de un callejón sin salida. Apareció un día en mi buzón, cortesía de la editorial Tusquets. Lo ojeé y lo coloqué en la lista de los libros pendientes.

 

Portada de "Recuerdos de un callejón sin salida", de Banana Yoshimoto.
Portada de "Recuerdos de un callejón sin salida", de Banana Yoshimoto.

Después, casualidades de la vida, Karo le dedicó una sugerente reseña. Fue a partir de entonces cuando me entraron unas ganas de leerlo. De entre varias propuestas, fuisteis vosotros los que decidisteis, con una encuesta, que el libro de Yoshimoto no debía esperar más.

 

Como ya se comenta en la contraportada, el libro de Yoshimoto es un compedio de cinco de sus relatos. En todos ellos nos encontramos con personajes que se encuentran en momentos complicados de su existencia.

 

Lo peculiar de Yoshimoto es la delicadeza con la que encara la melancolía que está presente en cada uno de los relatos. Es complejo escribir de la pérdida de un ser querido sin caer en tópicos, en victimismos o en sentimentalismos. Pues bien, Yoshimoto lo consigue y lo hace de un modo muy natural. No necesita grandes párrafos ni palabras farragosas para hablar de algo que todos tenemos dentro de nosotros, que es tan normal como la vida misma. Ahí radica su éxito: huye de las grandes pretensiones y se queda con lo pequeño, con los sentimientos que radican en lo más profundo de nuestro ser, en los pensamientos que en ocasiones no nos confesamos ni a nosotros mismos.

 

La prosa de la nipona es delicada, pero no por ello cae en la lágrima fácil. La combinación resulta perfecta, ni falta ni sobra nada: sus fuertes son las emociones, describir qué se siente el personaje por encima de qué hace. Hablarnos de sus miedos, de sus pretensiones y frustraciones, de cómo ve el futuro.

 

Me ha parecido una novela perfecta para épocas en las que no tengamos suficiente tiempo para dedicarle a la lectura: los relatos se leen rápidamente por lo que evitamos perder el hilo como acaba ocurriendo con las novelas largas. Es una prosa fresca, sugerente, como si, permitidme el símil, se tratara de una bocanada de aire fresco con tintes de alguna planta exótica.

 

Además me ha parecido que es un modo genial de acercarse a los autores japoneses más allá de Haruki Murakami. Algunos de los que me leéis me comentáis que no os gusta Murakami. Quizá por su estilo en sí, o quizá por su faceta surreal. Pues bien, Yoshimoto es la solución.

 

 

Bienvenida Banana.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La sutileza y delicadeza al encarar temas complejos.

  • El hecho de que sean relatos le da dinamismo. Se leen en un corto período de tiempo.

Contras

  • La melancolía, que traspasa las páginas del libro.

 

Namaste.

 

P.D. Próxima parada, ¿Kitchen? 🙂

Autor, Literatura, Orejudo

Ventajas de viajar en tren, Antonio Orejudo

El primer adjetivo que se me ocurre a la hora de definir este libro es “extraño”, por el tipo de despliegue narrativo, viéndolo en conjunto.


Portada de "Ventajas de viajar en tren", de Antonio Orejudo


Efectivamente, esta novela comienza cuando dos personas se encuentran en un tren, y una de ellas le cuenta parte de su vida a la otra persona.


El resto es una trama de intriga, plagada de extraños personajes, con vidas marcadas por la esquizofrenia y la enfermedad, lleno de un vocabulario rico y una prosa envolvente que Orejudo despliega como si tal cosa.


Es esto lo que me ha ganado, el pasar las páginas y encontrarme con fragmentos como el que sigue:


¿Para qué llevar una vida de trabajo y de honestidad intelectual? ¿Para qué consagrarse a la lectura y al estudio? ¿Para que luego una mala conexión neuronal pusiera en tela de juicio las cuatro cosas, verdaderas o falsas, en las que uno se había ido apoyando para avanzar a trompicones por esta selva que es la vida? Amar los libros, para que luego fueran los libros, precisamente los libros, quienes se convertían en los fieros enemigos, en los fantasmas malignos que lo iban a perseguir en sus noches de vigilia e insomnio.


Sin embargo, esta novela no era lo que me esperaba. Quizá porque albergaba grandes esperanzas al habérmela recomendado Bartleby (con quien suelo coincidir casi siempre). Realmente me ha parecido que esta novela es “otra cosa” dentro del apartado de “otras cosas”.


Mis sensaciones se pueden resumir en dos:


  • Que me he perdido muchas cosas. Quizá por falta de atención, por no leer el libro muy de seguido o quién sabe por qué.

  • Que lo reeleré, algo que incentiva el hecho de que la novela sea mía y apenas tenga 150 páginas.


En definitiva, esta novela es una de esas en las que, si os dais cuenta, apenas he dicho nada: si digo de más os estropearía la historia, así que lo mejor es, simple y llanamente, que os quedéis con el título, lo leáis y juzguéis por vosotros mismos.


Luego venid a contarme que tengo que releerlo.


FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El despliegue de vocabulario y el estilo del autor.
Contras
  • Resulta, en su conjunto, una novela diferente y extraña.


Namaste.


P.S. Os aviso que la editorial que acaba de sacar esta novela en una nueva edición es Tusquets. Para ver la magnífica portada que se han sacado de la manga, pinchad aquí.

IMM, Literatura

IMM (9)

Os traigo las últimas adquisiciones y préstamos.

 

Últimas adquisiciones
Últimas adquisiciones

 

 

  • El frente ruso, Jean Jacques Lalumière. Cortesía de Libros del Asteroide. Llevo la mitad, así que dentro de no mucho publicaré la reseña. Sólo adelanto que me estoy riendo mucho.
  • Ventajas de viajar en tren, Antonio Orejudo. Un librito que llevaba mucho tiempo en mi Plan Infinito, recomendado por Bartleby y Oesido. Me lo regalaron por mi cumpleaños, pero se me fue olvidando enseñarlo, así que aquí está.
  • La identidad, Milan Kundera. Este lo he tomado prestado de la biblioteca. Desde que leí La insoportable levedad del ser no he repetido con el autor, así que me dije a mí misma que ya iba siendo hora. Estuve dudando con La inmortalidad pero al final escogí éste. ¿Alguien lo ha leído?
  • Canción de hielo y fuego I. Juego de tronos. George R.R. Martin. Fue llegar a la Feria del Libro de Madrid y tener claro que no me podía ir sin un ejemplar de este libro, del que todos habláis tan bien. Tuve en la mano la versión de lujo (que por otro lado ya conocía gracias a Elwen) pero me gusta más ésta, qué queréis que os diga.

 

  • Los horrores del escalpelo. Daniel Mares. El segundo libro del reto 10×10, en este caso cortesía de Ajec. La edición, una pasada: tapa dura, papel bueno, bien cuidada. El resto, lo contaremos, por twitter o por facebook. 🙂

 

  • Kafka. Robert Crumb y David Zane Mairowitz. Recomendación de Gww. También lo compré en la Feria del Libro. Lo tuve más fácil. Si te gusta Kafka y lo hojeas, imposible que te vayas sin él. No digo más.

 

Esto es todo por el momento. Los ganadores del sorteo estad atentos a vuestro e-mail, que os mandaré las preguntas para el segundo lote en breve.

 

Los demás, pasad un gran fin de semana lleno de lecturas.

 

Namaste.