IMM, Literatura

IMM (44)

El mes de junio los lectores estamos de fiesta, una fiesta caracterizada por el calor, el Retiro lleno de gente y los libros por doquier. Armada de mi sempiterna lista (en este caso, con los libros que quería adquirir ya decididos), me acerqué a la Feria del Libro de Madrid. Seguramente muchos de vosotros ya lo habréis visto por las redes sociales. Aquí tengo el botín que me hice en la Feria más una nueva incorporación:

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  • La tierra que pisamos, Jesús Carrasco. Desde la publicación de Intemperie quería leer al autor pero nunca sacaba hueco para hacerlo. Ésta es su segunda novela y también la ponen por las nubes. Aproveché que el autor se encontraba firmando para hacerme con su firma y conversar un poco con él. Siempre me da rabia ver autores destacados sin fila y otros personajillos con filas de cien personas, pero fin, la feria es así.
  • El guitarrista, Luis Landero. Tengo apuntado en mi libreta Juegos de la edad tardía desde hace muchos años. Sin embargo, por recomendación e insistencia de Bartleby acabamos acercándonos a la caseta donde se encontraba el autor y fue éste el título escogido. Si no me gusta le echaré la culpa a él, huelga decir.
  • Cartas a Milena, Kafka. He sido muy cansina con este libro (quizá hasta demasiado, ¿no Atram? :S), hasta llegar el punto de la NECESIDAD de hacerme con él. Di vueltas y vueltas hasta que encontré la caseta de Alianza. Fui tan convencida a la caseta diciendo el nombre que una pareja de ancianos se dieron codazos entre sí mientras ojeaba el título. Nunca sabré si también lo compraron.
  • Estrómboli, Jon Bilbao. Uno de esos libros que enamoran por la portada y después atraen por todos y cada uno de los comentarios positivos que hay por Internet. Dudaba si hacerme con él o no, pero casualmente el día que me acerqué se encontraba firmando el autor. Llegué por los pelos pero pude hacerme con él. Tengo muchas ganas de empezarlo. Edita Impedimenta.
  • Crimen y castigo, Fiódor Dostoievski. Cuando en el verano de 2001 leí esta novela era mi primera incursión con el genial autor ruso. Para más inri lo hice con una de esas ediciones sacadas de la biblioteca que se van desmontando en cada página, con traducciones dudosas y que por la fecha de edición podría haber sido mi padre. Llevo enamorada de las ediciones de Austral mucho tiempo, peeero, unas porque las prefiero en inglés, otras porque ya las he leído, no me he hecho con ningún ejemplar. Cuando vi que publicaban este título, decidí que tenía que hacerme con él. En Internet me fijé que la fecha de publicación era posterior, así que me llevé una grata sorpresa al ver que ya lo tenían disponible para su compra en su caseta.
  • Cosecha, Jim Crace. La caseta de Hoja de Lata es una de esas que quisieras llevarte a casa. Tuve en la mano Tea Rooms, de Luisa Carnés a consecuencia de la reseña de Atram pero el que venía en mi lista es éste. Como fue la última caseta en la que compré y mi tarjeta ya echaba humo decidí contenerme y no llevarme los dos. Sobre Cosecha, sólo diré que he leído la reseña de Babelia en diagonal, pero con la mención de Faulkner me basta y me sobra.
  • Manual de mujeres de la limpieza, Lucia Berlin. Cuando ves un título en todos los sitios, en todas las redes sociales, en todas las reseñas y aún así no te convence, lo acabas ignorando. Ahora bien, si de repente distintas personas te dicen la misma frase “El título es malo, la portada feísima, pero aún así tienes que leerlo”, me sale un movimiento de cuello por la coincidencia y el convencimiento de que algo ha de haber en un libro que causa tantas pasiones. No tenía pensado comprarlo, la verdad.
  • Un amor que destruye ciudades, Eileen Chang. Envío de los amigos de Libros del Asteroide. Me lo encontré en el buzón el lunes siguiente a la Feria, cuando aún no había tenido tiempo de colocar los libros que acababa de comprar. Ya lo he leído así que pronto tendréis la reseña por aquí.

Y vosotros, ¿habéis comprado algo en la Feria del Libro de Madrid? ¿También cotilleáis qué compran los demás? ¿Vuestro entorno cercano os llama locos cuando llegáis con las bolsas? ¿No os ponéis un poco enfermos al ver las colas inmensas de cualquier personajillo de medio pelo? ¡El año que viene más!

Mientras tanto, a pesar del calor (o gracias a él), sigamos leyendo.

Namaste.

Autor, James, Marlon, Literatura

Breve historia de siete asesinatos, Marlon James

Para mí, comenzar a leer un libro de ochocientas páginas supone que me tengo que hacer a la idea. El lector tiene que prepararse para saber a lo que se va a enfrentar, o cuanto menos saber que disponemos del tiempo suficiente como para leer un libro que nos llevará más tiempo que el resto. Si además sabemos que el libro en cuestión no tiene una estructura sencilla o que abundan los personajes, nos lo pensaremos aún más.

Como muchos otros, no conocía esta novela hasta que recibió el Premio Booker de 2015. Desde ese momento, y debido a comentarios por doquier, decidí que quería leerlo.

Breve-historia-de-siete-asesinatosAl abrirlo para comenzar con su lectura, nos encontramos con un índice-reparto. MAL, me adviritió mi parte escéptica, que recordaba experiencias pasadas donde los libros que disponen de un reparto suelen ser un follón.

Sin embargo, desde la lectura de los primeros capítulos, me sorprendió lo fluido de la prosa de James, lo rápido que se pasaban las páginas y cómo quería seguir conociendo un poco más la visión de cada uno de los personajes. Pensaba que me liaría entre ellos, pero es cierto que el índice del principio ayuda mucho a saber quién es quién en este puzzle.

Al tratarse de una historia coral, la diferencia se establece con el encabezado de cada capítulo, presentándonos personajes variopintos de los barrios de Jamaica. Todos alrededor de la figura del Cantante, esto es: Bob Marley, y sabiendo que en el 76 siete pistoleros le atacaron en su propia casa.

Así, con la visión de los sicarios, mafiosos, agentes de la CIA, políticos, periodistas o personas que simplemente pasaban por allí, vamos hilando una historia compleja en la que cada uno nos cuenta su punto de vista, enlazando recuerdos y experiencias personales, comentarios y percepciones que nos obligan a estar muy atentos para no perdernos detalle.

A veces envidio a los veteranos del Vietnam porque ellos por lo menos tenían una fe en sí mismos que perder. ¿Alguna vez habéis tenido tantas ganas de largaros de un sitio que el hecho mismo de no tener ninguna razón para ello ya era razón de más para marcharos?

Página 112

Avanzar se convierte en una obligación, en el paso inexorable para seguir conociendo el entramado de la historia. Así, se nos pasan las 300 primeras páginas volando. Las partes van saltando cronológicamente y conocemos nuevos personajes, sabemos qué les depara a otros… todo plagado de descripciones duras y sin paliativos, diálogos directos y con mucha fuerza y montones de fragmentos destacados.

Dios puso la Tierra bien lejos del cielo porque ni siquiera él es capaz de aguantar el hedor a carne muerta. La muerte no es un amuleto para atrapar a los malos espíritus, ni tampoco es un espíritu; es un viento sin calor, una enfermedad que va invadiéndote poco a poco.

Página 320

La multitud de personajes origina inevitablemente multitud de temas: la pérdida de poder, la violencia, la desesperanza, la lucha de poder entre barrios, la política de Jamaica, los intereses de otros países, el dinero, la droga… página a página y personaje a personaje nos hundimos hasta la médula en una novela grande como un país, adaptada al español con un acento cubano perfecto, que nos traslada a una isla al otro lado del Atlántico. Ardua tarea debió de ser esta, teniendo en cuenta la variación de estilo del habla de uno y otro personajes, el uso de la jerga, las diferencias para marcar la procedencia de cada uno…

A veces las guerras se acaban porque olvidas los motivos que te llevaron a luchar, o porque te has cansado de pelear, o bien porque te visita gente muerta en sueños y tú ya no recuerdas cómo se llaman, y a veces llega un momento en que dejas de considerar enemigos a la gente con la que se supone que debes luchar.

Página 392

Es cierto que como en todo libro largo hay alguna parte más lenta, en este caso, alrededor de la página 400 comienzan partes más reflexivas, donde se minimizan los diálogos, con objeto de preparar el camino para cerrar el libro. En mi caso, decidí interrumpir la lectura al terminar una parte, para coger aire. Leí un par de libros cortos y volví.

Y vaya que volví. Porque el final es de esos que te quedas pegado a su lectura, donde todo ocurre de pronto, donde la brutalidad y la violencia regresan más fuertes que nunca.

Hay gente que está destinada a joderse aunque sea inteligente pa salvarse

Página 555

En definitiva, Breve historia de siete asesinatos es uno de esos libros que no son recomendables a cualquiera, pero que no hay que perder de vista, porque los libros que nos dejan con el aliento entrecortado hay que leerlos. ¡Directo a la lista de lo mejor que he leído este año!

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo intercala diversas temáticas, reflexiones y diálogos potentes.
  • El uso de polifonía de personajes.
  • Un aplauso por el trabajazo de la edición y traducción.

Contras

  • Hasta que conocemos a cada uno de los personajes necesitamos un poco de tiempo.

  • Alrededor de la página 400 la acción se ralentiza un poco.

Namaste.

Actualidad, Literaria, Literatura

Feliz Día del Libro

En la serie de televisión Perdidos, un personaje británico tenía obsesión con Dickens. Había leído varias veces todas sus novelas, excepto una. Ese único título que le quedaba por leer lo dejaba para el momento de su muerte: quería morir leyendo esa novela de Dickens. Así las cosas, en cada situación de riesgo y peligro, terremotos, explosiones o mera desesperación, Hume cogía su ejemplar de Dickens y lo sujetaba con fuerza.

Un libro, y esto lo sabemos los lectores, es mucho más que celulosa con tinta impresa.

Un libro es una tabla de salvación a la que aferrarse en cualquier momento.

Por eso, cuando alguna persona de mi alrededor está pasando por una mala época, les recomiendo que lean. Cuando estás enfadado por algo, lo mejor para calmar la ira es leer un libro.

Cuando alguien te ha decepcionado y quieres dejar de pensar, coge un libro. Métete en la historia, comparte el camino con los personajes imaginarios, entiéndelos, ríete, llora, recorre con ellos el sendero de su vida. Después verás la tuya de otro modo.

Cuando te falte el aire escoge un libro, te proporcionará el oxígeno que te falta.

Cuando quieras entretenerte, pasar el rato, hacer más liviana la espera, lee.

Cuando quisieras desaparecer, hazlo a través de las páginas de un libro.

Cuando estés feliz lee un libro para compartir tu alegría con los destinos fatales de los personajes heridos.

Un libro nunca falla. Siempre está ahí esperando a ser leído, como un perro fiel. Nos pide que lo leamos, que estemos con ellos, que los recomendemos. Pero nunca que los prestemos. Los libros que se prestan no regresan jamás.

Cuando dudes, lee. Cuando llores, lee. Cuando rías, lee.

Leamos ahora, que es cuando más lo necesitamos. Leamos hoy, que es el Día del Libro. Leamos siempre.

Feliz Día del Libro.

Namaste.

Autor, Grimm, Literatura

Historia y desventuras del desconocido soldado Schlump, Hans Herbert Grimm

En ocasiones compramos un libro más que por la historia que le rodea que por la trama en sí. Justo ese fue el motivo por el que adquirí Historia y desventuras del desconocido soldado Schlump, de Hans Herbert Grimm.

SchlumpLa idea de ser un libro prohibido por el régimen nazi, su quema y posterior escondite entre las paredes de una casa me atrajo profundamente. El tema en sí, la idea de un soldado vilipendiado y cómico me pareció lo suficientemente atractivo como para comprarlo.

INCISO: Ahora me doy cuenta de dos cosas: uno, lo tarde que voy con las lecturas, dado que lo compré en la Feria del Libro de 2014, y otro, que las historias con Guerras Mundiales de por medio me gustan quizá un poquito más de lo normal. FIN DEL INCISO.

En fin, volviendo al libro que nos toca: como os podéis imaginar se trata de una novela paródica, antibelicista, en la que los soldados marchan descoordinados y donde hay situaciones absurdas, pero donde también se nos traslada las incomodidades de la vida en el frente y sobre todo, el aburrimiento.

Quizá esperaba más vena cómica, pero lo que realmente encontramos son situaciones reales con pátinas de humor negro, ironía o sarcasmo. Os dejo uno de los mejores fragmentos del libro:

Entonces uno del pelotón preguntó: “¿Y cuánto lleváis casados, Franz?”. Franz se puso a contar con los dedos. “Cuatro meses y medio”, respondió. “Nos conocimos hace cinco “. (…) “¿Y cuánto pesa el mozo, cinco kilos?” Todos se echaron a reír. Franz estaba furioso, no entendía nada y se había puesto rojo. (…) Él mandó una carta bastante insolente, lo llevaban los demonios y quería matar a la pobre Anni. Ya al cabo de una semana llegó la respuesta:

Querido Franz:

No debes creer todo lo que te cuenten tus camaradas. Se han procurado unas buenas risas a tu costa. Y tu pobre mujer debe creerse lo que dicen. Claro que tienen razón: hay que llevar casado nueve meses para tener niños. ¿Y no es ese nuestro caso? Echa cuentas: yo llevo cuatro meses y medio casada; tú lo mismo. ¿Eso cuánto suma? ¿O es que no nos hemos casado los dos? Pero no te enfades con tus compañeros. Estate tranquilo y espera hasta que puedas tomarte la revancha, seguro que tienes ocasión.

La buena de Anni. Franz vino a verme en secreto y me enseñó la carta. “Tu mujer tiene razón”, le dije. “No hagas caso a los demás, son muy brutos. Escribe a tu mujer con cariño y pídele perdón”.

Página 206

Sin embargo, se trata de una novela lenta, que ocurre muy despacio, donde hay que ser paciente para ir llegando al meollo de la cuestión. Esperaba más comicidad y más humor negro y otro tipo de estilo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La historia del libro en sí.
  • La vis cómica y de humor negro del libro.

Contras

  • Libro más lento y menos cómico de lo que suponía.

Namaste.

Autor, Literatura

Respirar por la herida, Víctor del Árbol

Me acerco por segunda vez a un título de Víctor del Árbol con algo de temor por lo que me voy a encontrar. No tenía pensado leerlo, la verdad, pero en la biblioteca mis pasos me encaminan a su estante y acabo con él bajo el brazo.

Teniendo en cuenta el referente de Un millón de gotas, ya sabemos las ganas que tiene el autor de meter caña a sus personajes, primero, y a los lectores después. No me equivocaba. Desde el primer momento nos encontramos con unos personajes doloridos, traumatizados, paralizados. Aquí las felicidad es algo puntual y pasajero. Forma parte de la memoria.

Respirar-por-la-heridaNuestro protagonista es Eduardo, un hombre roto tras la muerte de su mujer y su hija en un accidente de tráfico. Retratista en el pasado, ha perdido las ganas de vivir y por supuesto, de dibujar. Así las cosas, recibe un encargo para retratar al asesino del hijo de Gloria, una mujer desolada que pretende odiar un poco más a la persona que más daño le hizo en el mundo.

A partir de este momento, las cosas se lían hasta límites insospechados. Personajes secundarios que funcionan como satélites de los dos protagonistas, empresarios, personas de dudoso pasado, vecinos… todos con un pasado doloroso, marcado por la pérdida y la pena.

El poder de Víctor del Árbol es mantenernos pegados a una trama dolorosa que fluye, que continúa sin cesar en la que abundan los golpes de efecto en los que el lector no puede hacer más que parpadear y cerrar la boca.

Lo consigue y seguimos. Aguantamos el tirón del dolor, que en esta historia hay mucho, de la brutalidad. Porque a fin de cuentas, del Árbol es inmisericorde. Un bruto de tomo y lomo, vamos. Uno pensaría que sería empático con alguno de sus personajes (no digo con todos, digo con alguno), que actuaría con indulgencia en algún caso concreto. Pero no. Le da lo mismo. Y ahí está el lector, clamando por la vida de uno de los personajes, cruzando los dedos y tocando madera para que el autor se apiade de él y le deje continuar. Apretando los dientes, jurando en arameo, deseando algo de felicidad para alguno de ellos.

Podríamos pensar que uno se acostumbra, pero no es así, porque el autor consigue revolvernos en nuestro asiento, siendo esta novela es una de las que se agarran al estómago, en la que destacan multitud de frases y fragmentos, de los cuales os dejo uno:

¿Qué es el amor? Nada. Un sentimiento evanescente. Algo que creemos tener pero que nunca nos perteneció.

Página 87

Si tengo que ponerle alguna pega al libro, es el excesivo número de personajes que aparecen. Entre otras cosas porque muchos aparecen puntualmente, para regresar un par de capítulos después, así que he tenido que volver atrás para recordar quién era ese personaje del que se nos aportan más datos. Bastaría con la inclusión de una página-resumen donde figuraran los nombres de los principales.

En cualquier caso, ya os digo que las novelas de Del Árbol no se disfrutan, sino que atragantan, se respiran, se superan. Y te dejan con las defensas por los suelos. Vamos, como la gripe.

Gracias a Atram por su recomendación. Su reseña la podéis encontrar aquí.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La fuerza y el dolor que emana el texto.
Contras
  • Se echa en falta una página-resumen con los personajes.
  • Inmisericorde Del Árbol…

Namaste.

Autor, Literatura, Szabó

La balada de Iza, Magda Szabó

El hecho de evitar leer las sinopsis da muchas veces gratas sorpresas. Éste es uno de esos casos donde se destripa casi cada acción de la novela en la parte de atrás del libro, así que me alegro de tener esa manía convertida en hábito. (INCISO: ¿en qué piensan los editores al poner tanta información? ¿Creéis que invita a acabar leyéndolo? Lo dudo).

Esa ignorancia me ha permitido leer la historia y conocer los personajes sin prejuicios ni conocimientos previos, sorprendiéndome de determinados giros y ahondando poco a poco en sus personajes. No en vano es mi primer libro de la autora, así que no tengo referencias en cuanto a qué esperar de ella.

La-balada-de-IzaLa balada de Iza está dividida en cuatro partes, que corresponden con los cuatro elementos, con relación directa con los personajes principales. Los cuatro protagonistas son los miembros de una familia rural en la Hungría de mediado del siglo pasado: Iza, sus padres y su ex-marido nos narrarán parte de su pasado y su presente a raíz de la muerte del padre, aquejado de una enfermedad.

Como siempre, evitaré contaros información de más. Os dejo el enlace a la ficha del libro en su editorial por si queréis leer la sinopsis entera.

El inicio lo marca el fallecimiento del padre, y las consecuencias que tiene su muerte, que marca el devenir de su viuda y permite a la autora plantear uno de los temas más importantes de la novela: el choque generacional. Una anciana reacia a la modernidad, obligada a cambiar su vida rural por la vida en la capital, con su particular visión del pasado y una hija liberal, médico y divorciada en el marco de los cambios de la Hungría de la época.

Es interesante cómo afronta un tema muy frecuente en el día a día  (los hijos que se hacen cargo de sus padres), pero que apenas he visto retratado en las novelas, evitando la versión de lo políticamente correcto para centrarse en la realidad: una madre desubicada que no parece querer acostumbrarse a su nueva realidad y una hija que se comporta de un modo responsable renunciando a parte de su libertad, pero que no puede evitar sentirse exasperada por la convivencia con ésta.

Posteriormente, el amor de pareja: la relación entre Iza y Antal y su ruptura; la superación personal y el esfuerzo que desembocan en la ambición de la época universitaria de ambos, en la obtención de un título universitario y la consecución de un trabajo que les supone un punto de satisfacción personal.

“Te amaba -pensó Antal-, te amaba como nunca he querido ni querré a nadie, te amaba sin condiciones, sin reproche alguno. Yo siempre fui tuyo y tú nunca fuiste mía, estabas lejos de mí incluso cuando te tenía entre mis brazos. Por las noches a veces me entraban ganas de sacudirte para que despertaras, gritarte para que me dijeras la palabra que te hiciera ser tú misma, que te salvara, y que me indicaras la dirección por dónde ir para poder encontrarte. Cuando comprendí que simplemente eras egoísta y que a cada uno le dabas un trozo de ti misma para que no te molestara e interfiriera en tu trabajo, rompí a llorar. No me oíste, y si me oíste pensaste que sería un sueño, porque sentías amor y respeto por mí y, según tú, un hombre nunca debe llorar.

Sabía que debía dejarte antes de que me infectaras con el tremendo rigor y disciplina con que te defiendes a ti misma y la tranquilidad de tu trabajo, antes de fundirme en ti y empezar a ver las cosas a través de tus ojos, y llegar a pensar yo también que Dorozs no es más que agua, un balneario de vidrio y hormigón, una fuente de divisas, y no una desesperada necesidad de justificar la existencia del antiguo manantial, el anhelo infinito de compensar todos los sufrimientos del pasado y hacer por fin justicia».

 Página 283

Además, la añoranza por el pasado, los recuerdos que atan a los objetos, los cambios de ciclo, la incomprensión, en muchos casos.

Ya al final, conocemos algo más de Vince, el padre, a través de un personaje secundario que aporta luz a determinados aspectos.

Me sucedió que al salir el primer tema no esperaba que hubiera un cambio en la perspectiva, pensaba que se mantendría centrada en la anciana. Sin embargo, Szabó cambia en cada elemento de punto de vista y nos muestra otra parte de la realidad que los demás desconocen, ganando dinamismo y acción en su desarrollo.

Invade a toda la historia un punto importante de melancolía asociada a la decadencia, como si los personajes mayores tuvieran demasiadas raíces, vivieran del pasado, y los jóvenes carecieran de ellas, resultando inestables. El personaje que empasta la historia, que une y da sentido, es Antal, ex-marido, ex – yerno, que conoce a la perfección la familia Szöcs y que dispone de la suficiente distancia con éstos para valorar más objetivamente cada situación.

Así, esta es una de esas novelas que me han ido ganando poco a poco, que pensaba que se me iba a hacer densa teniendo en cuenta el inicio, pero sin embargo, gana profundidad en cada capítulo, ahonda en los sentimientos humanos, en las relaciones entre padres e hijos, en los cambios. La sensación de que con cada pieza del puzzle, con cada información adicional, va cogiendo otra consideración los diálogos y comentarios que aparecían en el inicio, vemos la realidad con otros ojos, comprendemos acciones y sensaciones, las lágrimas cogen sentido, las relaciones se vuelven complejas, tenemos una visión global.

En cambio, no diría que es una novela que me haya gustado, porque los sentimientos que dejan en el lector no son positivos: es la realidad pura y dura, con alegrías y tristezas, con amor y dolor, y con un final nada feliz: la muerte. Al terminar la última línea, al ver la imagen final del cuadro, una acaba pensando que la muerte no es el peor de los finales, sino la incomprensión. La incomprensión para con los que tienes cerca, no conocer a tus personas más cercanas, omitir información a tu círculo de confianza, mantener una barrera protectora que te separa del resto.

Así que La balada de Iza es una de esas novelas que te incomodan, que reflejan tanto la realidad que molestan, que concentran un mundo en trescientas páginas. Lo que incomoda no gusta, no es grato ni liviano pero explica mucho más que cientos de aquéllas. Lo que nos incomoda nos hace comprender la realidad. Y eso lo hace estupendamente.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La inclusión progresiva de diferentes temas.
  • El final, que me ha parecido redondo (al contrario que a Ana Blasfuemia).
Contras
  • El inicio, que se hace un poco denso.
  • Incomprensibles y abundantes erratas en esta edición.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (41)

Os traigo algunos de los libros que se han incorporado a mis estanterías. Son los siguientes:

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  • Don Quijote de la Mancha, versión de Andrés Trapiello. Tengo que reconocer que no he leído el Quijote porque me da miedo. Por eso voy posponiendo su lectura. Pero va siendo hora de leerlo de una vez, y ya que estamos de celebración es el momento. He oído muchas críticas de quienes tienen reparos a la hora de leer esta nueva versión, pero, sinceramente, para los que aún tenemos reservas me parece una buena idea. Ya tendremos tiempo de releerlo en su versión original. Fue mi regalo por San Valentín.
  • Proyecto K., Paco Gómez. El autor de Los Modlin nos trae una nueva historia que tiene como protagonista a Franz Kafka. Recibí este ejemplar hace un tiempo, pero llevo ya mucho con ganas de leerlo: desde que me apunté como mecenas, a finales del año pasado. Caerá en breve.

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  • Respirar por la herida, Víctor del Árbol. Resulta que en mi última visita a la biblioteca, sin comerlo ni beberlo, tenía este ejemplar en la mano, aunque no lo iba buscando. Ya lo he leído así que la reseña la tendréis pronto por aquí.
  • La balada de Iza, Magda Szabó. La cosa no quedó ahí: cuando me dirigía a la salida vi este título y me acordé de la recomendación de Alejandro Palomas. Así que ya que estaba… ¿por qué no?

Y vosotros, ¿sois puristas y sólo leeríais el Quijote en su versión original? ¿Acabáis picando en las bibliotecas aunque no busquéis nada? ¿Habéis leído alguno de los libros que os traigo?

Habrá que evitar las bibliotecas que si no mi lista de pendientes no baja nunca.

Feliz fin de semana.

Namaste.

Autor, Literatura, MacLauchlin

Una mariposa en la máquina de escribir, Cory MacLauchlin

Tengo que reconocer que siento fascinación por las historias de personas con finales trágicos, el inexpugnable misterio de saber por qué tomaron una decisión tan espantosa como el suicidio, el tratar de comprender qué les tenía que pasar por la cabeza para hacerlo, cómo debieron de ser esos días para llegar a tal extremo.

Forma parte de la historia de la literatura la vida de John Kennedy Toole, el famoso autor de La conjura de los necios, pero conviene resumirla aquí: profesor de inglés, simultaneó su trabajo con el proceso de escritura de su obra magna. Sin embargo, nunca la vio publicada, a pesar de que mantenía correspondencia para su futura publicación con Gottlieb, uno de los más famosos editores de la época (por poner dos ejemplos, editó a Ray Bradbury y a Toni Morrison). Tras tiempo de desazón y desesperación, Toole huyó de su casa, donde vivía con sus padres, comenzó un viaje por Estados Unidos que duró dos meses y, cansado de vivir o de afrontar el fracaso, paró en su paisaje favorito y se suicidó.

Después, lo que ya sabemos: el tesón de una madre por ver publicada la historia, y con posterioridad, el éxito absoluto: publicada, traducida, súperventas y premiada con el Pulitzer, ahí es nada.

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Generalmente, cualquier lector que se acerque a La conjura de los necios ya conoce la historia del autor. Y quizá el prejuicio o la curiosidad por saber cómo era la historia de aquél autor que se obsesionó con su obra.

Mi fascinación se ve incrementada por las circunstancias de la muerte y por la información. En un mundo como el de hoy, donde todo está escrito y todo se comparte, parece mentira que una muerte de hace tan sólo 50 años quede entre brumas. Porque sí, señores, la señora madre de Toole decidió destruir la nota de suicidio. ¿Qué diría? ¿Sería una autoexculpación? ¿Justificaría sus actos? ¿O simplemente pedía perdón?

Es inevitable, por tanto, encontrarse lagunas en una historia como ésta. Y ya sabemos, las lagunas se pueden rellenar con teorías más o menos certeras, suposiciones o invenciones. Ésta, Una mariposa en la máquina de escribir, es otro acercamiento a la vida de Toole. Pero obviamente, no el primero.

He leído alguna reseña que tacha a MacClauchlin de no mojarse, de somero o simple, en el sentido de exculpar a Thelma, la madre, de no mojarse a la hora de sacar el hacha de los prejuicios.

A falta de leer el resto de las biografías del autor, parece que en este caso, MacClauchlin no quiere dar nada por sentado, o al menos juzgar desde el punto de vista subjetivo una serie de actos que sólo podemos valorar desde fuera. Parece indudable que muchos factores jugaron en contra de Toole, y que tampoco tenemos la información necesaria como saber otras muchas, así que no me parece mala opción ponerse el uniforme de árbitro y no juzgar. Si hay algo que no soporto son las opiniones incluidas en argumentaciones supuestamente objetivas: básicamente ésto lo resumo en mi sempiterna frase: Por favor, no invente.

Si Toole era o no homosexual, alcóholico, asexual, o lo que fuera poco importa ya. Lo verdaderamente importante es la historia que nos dejó: un personaje inmortal vestido con un gorro de cazador, la historia por antonomasia de la ciudad que le vio nacer. Nunca Nueva Orleans fue tan palpable.

Donde se hace hincapié en este caso es el proceso de escritura de la novela, las influencias, las referencias y la construcción de unos personajes que en muchos casos eran sacados de su círculo de influencia.

Una mariposa en la máquina de escribir es una historia bien escrita, aunque peca de repetición en algunos casos, de corta y pega en otros, pero que consigue mantenernos pegados a las páginas aún conociendo el final de la historia, aún sabiendo quién iba a decir qué. La edición de Anagrama tiene fallos, inexplicablemente sólo en el último tercio de la historia, y la traducción podría mejorarse.

Por desgracia, o como consecuencia de mi fascinación, al terminar la lectura se nos queda un sabor amargo en la boca, al saber que aquél autor que decidió no vivir más no conoció su éxito, murió sintiéndose un desdichado y un perdedor.

Pero claro, cómo se iba a imaginar John Kennedy Toole que 50 años después de escribirla su novela iba a estar más viva que nunca, que lectores de todos los países aclamarían la sucesión de desopilantes historias del mayor admirador de Boecio que jamás hayamos conocido.

Namaste.

Autor, Literatura, Trapido

El hermano del famoso Jack, Barbara Trapido

A veces me da por pensar en la línea editorial un catálogo literario. En este caso, de Libros del Asteroide. Qué tienen en común los títulos de su editorial, qué no. Y precisamente veo semejanzas con algunos de sus otros libros, como por ejemplo, Canciones de amor a quemarropa, de Nikolas Butler o ¡Melisande! ¿Qué son los sueños?, todas historias personalísimas en las que se analiza los sentimientos partiendo de la base del paso del tiempo.

El hermano del famoso JackAmigos que cambian, amores que se malogran, desilusiones y esperanzas, pero también nuevas aventuras y personas, recuerdo y melancolía por el pasado, reflexiones y reencuentros.

En todas ellas encontramos personajes jóvenes que esperan algo de la vida y obtienen otra cosa. En el caso del libro que os traigo hoy, una joven conoce una peculiar familia a través de una simple comida donde coinciden. Después, el lazo que se crea entre ellos, padres e hijos, y el devenir y el crecimiento de esos adolescentes que quince años después serán treintañeros. La huida de la protagonista a Italia y su regreso, sus cambios y su nuevo amor.

Una familia atípica que genera empatía; una joven que busca su camino. Amor, tristeza y melancolía.

Lo curioso es pensar cómo un tema tan repetido en infinidad de historias no es el mismo y evoluciona y cambia, surgiendo matices y detalles, escogiendo personajes peculiares y sensitivos, que aportan la diferenciación necesaria para que la novela se deslice y continuemos leyendo sin darnos cuenta, disfrutando de lo que nos narra.

Me gustan este tipo de historias porque me reconcilian con lo más humano que hay en mí. Más allá de la tecnología, de la robotización, de los superhéroes, los asesinatos y las intrigas, lo que queda debajo son personas que marcan la diferencia, ilusiones, amistad y amor. Más allá de las noticias de televisión, la publicidad y los informativos, más allá de ese mundo frenético al que parece llevarnos la sociedad actual…. existe debajo una realidad analógica, sencilla y casi animal: los sentimientos, las sensaciones, los recuerdos.

En definitiva, El hermano del famoso Jack es un libro que he disfrutado mucho y que resulta perfecto para estas tardes de desconexión y manta.

Gracias a los amigos de Libros del Asteroide por el envío. Cuánto me gusta el marcapáginas y la postal a juego. ¡Soy fan!

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Personajes atípicos y diálogos muy ágiles.
  • Cautiva y embruja desde el principio.
Contras
  • La parte de Italia pierde fuelle.

Namaste.

Autor, Literatura, Muñoz Molina

El invierno en Lisboa, Antonio Muñoz Molina

Touché. ¿No voy y digo que la música no es un tema fácil de abondar en una novela y llega Muñoz Molina y demuestra lo contrario? ¡Si es que no se pueden decir esas cosas, que nunca se sabe qué nos espera la siguiente lectura!

El invierno en Lisboa es una historia de amor envuelta a ritmo de jazz. El pianista Biralbo y la sutil Lucrecia compartirán un amor a vueltas del tiempo y el lugar, de los problemas y las situaciones.

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El narrador es un amigo de Biralbo que debido a su confianza va conociendo los entresijos y los detalles de su relación, un narrador parcial que a lo largo del tiempo nos ofrece más o menos información y que va rellenando sus lagunas a medida que lo vamos haciendo nosotros.

La historia tiene un punto a novela negra, con su parte de misterio y peligro, y al mismo tiempo, al ambiente de tugurio, alcohol y tabaco de la época, una especie de nebulosa en la que la música juega papel primordial, donde las notas enmarcan a los personajes y enredan la trama.

– Pero un músico sabe que el pasado no existe – dijo de pronto (…)- esos que pintan o escriben no hacen más que acumular pasado sobre sus hombros, palabras o cuadros. Un músico está siempre vacío. Su música deja de existir justo en el instante que ha terminado de tocarla. Es el puro presente.

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El pasado no existe para un músico, pero las notas parecen perseguir con sus ecos el destino de Biralbo. El infortunio y la persecución nos llevan a la capital lusa, como meta de la trama que se hilvana a través de los años.

No sé si soy yo o es la edad pero cada vez me gustan más las novelas que abarcan varias décadas, porque si el autor lo sabe hacer bien tiene en su mano la capacidad de mostrar los cambios de los protagonistas a lo largo del tiempo, y eso me parece muy interesante. Conocer cómo han acabado sus sueños, dónde están sus pretensiones y cuáles son sus miedos, y comparar con lo que nos narraban de su juventud.

Muñoz Molina tiene la capacidad de jugar con las palabras y exprimirlas, sacando lo mejor de cada una y omitiéndolas cuando lo considera necesario. No marea, no juega a la demostración absoluta de su buen hacer. Simplemente llega y lo demuestra. Y si con Plenilunio se sacaba de la manga una historia con cadáver incluido, ahora le da por recrear la vida bohemia de un pianista y de hacerlo bien.

Un libro cortito, pero que no se queda en simple ni liviano, donde capítulo pesa y donde los fragmentos destacados se acumulan.

Mirando a Biralbo, inescrutable y solo cínico, feliz tras las gafas oscuras, observando desde la barra del Metropolitano la elegancia inmutable y apátrida de sus gestos, yo me preguntaba si aquéllas canciones seguirían aludiendo a Lucrecia.

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Una novela perfecta si queréis adentraros en la obra de Muñoz Molina, por su brevedad e intensidad.

Al tocar levantaban resplandecientes arquitecturas translúcidas que caían derribadas luego como polvo de vidrio o establecían largos espacios de serenidad que lindaban con el puro silencio y se encrespaban inadvertidamente hasta herir el oído y envolverlo en un calculado laberinto de crueldad y disonancia. Sonriendo, con los ojos entornados, como si fingieran inocencia, regresaban luego a una quietud como de palabras murmuradas. Siempre había un instante de estupor y silencio antes de que comenzaran los aplausos.

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FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo del autor mezclado con el ambiente y la temática que recrea.
  • Poderosos personajes.
Contras
  • Para mí, Seix Barral tiene un tipo edición incómoda.

Namaste.