Autor, Literatura, Zweig

Novela de ajedrez, Stefan Zweig

Hay libros que deberían ser de cabecera. Hay autores que debería ser obligatorios leer, por el estilo que derrochan, la inteligencia con la que cuentan las cosas y lo bonito que lo hacen en general.

Novela-de-ajedrezSólo necesité leer Momentos estelares de la humanidad para saber que Zweig entraba de lleno en esa categoría. Después me regalaron este ejemplar de Acantilado en el que se recogen once novelas de Zweig y supuse que iba a disfrutarlo mucho, y la verdad es que no me equivocaba.

De las novelas que incluye el volumen, una de las que más me han recomendado es ésta que os traigo hoy. Así que como la tenía anotada decidí escoger ese título.

Novela de ajedrez trata, como ya nos adelanta el título, de ajedrez. De la historia de un hombre que acaba obsesionado con el juego, de cómo le cuenta su pasado a un tripulante de un barco en el que ambos comparten viaje y tiempo muerto.

Mi sorpresa al darme cuenta de que aquellos empujoncitos a unas figuras de un tablero era lo mismo que mis devaneos por los espacios del pensamiento podría compararse a la de un astrónomo que a fuerza de cálculos complicados sobre un papel deduce la existencia de un nuevo planeta, y después lo ve realmente en el cielo, un astro blanco, claro, sustancial.

Página 1057

Zweig desarrolla la historia con su personal estilo, que mezcla lo mejor de lo científico con lo mejor de la poética, esto es, siendo certero y preciso pero dándole a las palabras la sonoridad y la adjetivación necesaria para que la historia resulte bonita y poética. Como es habitual, añade su visión decadente y pesimista de la sociedad del siglo XX, en el que se adentra en temas políticos y sociales para enmarcar la historia del protagonista.

Apabulla pensar en cómo el autor condensa tanto en unas pocas páginas, cómo nos contagia cada uno de los sentimientos que quiere trasmitir en sus páginas. Y me sobrecoge pensar en cuánto se habrá quedado en la traducción, en lo supongo, complejo que ha de ser traducir a un genio como éste.

La verdad es que todas las palabras que os pueda decir de este libro son en vano. No puedo recoger la magnificencia de un autor ni en quinientas ni en diez mil palabras. Así que mi recomendación es la siguiente: que leáis a Zweig, en esta novela o en cualquier otra, que conozcáis al genio austríaco. Y si decidís comprar esta edición os aseguro que cada euro está amortizado antes de que empecéis a leer. Porque os lleváis a casa una edición preciosa e incólume con la que vais a disfrutar muchas horas.

Personalmente, al pensar en este libro siento una inmediata paz. Saber que está ahí para rescatarme de cualquier lectura aburrida, o recurrir a él cuando no sé qué leer, es algo que me tranquiliza mucho. Como digo siempre, a los genios hay que leerlos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Exquisito y soberbio estilo de Zweig. Envolvente y sugerente.
  • Condensar todo su estilo en unas pocas páginas. Ahí es nada.
Contras
  • No poder leerlo en su alemán original. Tiempo al tiempo…

Namaste.

Autor, James, Literatura

La vuelta del torno, Henry James

Hay libros que están en el imaginario de todos, títulos que están ahí y que sabemos que leeremos pero a los que parece que nunca les llega el momento. Desde hace mucho tiempo tenía en mente leer Otra vuelta de tuerca, pero el momento se hizo de rogar, y mis ganas de leerlo aumentaron cuando me enteré de que Libros del Asteroide le había dado una vuelta a la traducción y a su título y lo sacaba a la luz bajo el nombre La vuelta del torno.

La vuelta del tornoQuizá algunos no habréis leído esta historia, pero aunque nunca nos hayamos acercado a la sinopsis (como era mi caso) sí que sabemos que se trata de una de las novelas más importantes sobre fantasmas, hasta el punto de considerarla como uno de los mejores ejemplos de literatura gótica.

La historia de La vuelta del torno arranca con un grupo de amigos que se reúnen y se cuentan historias de miedo. Uno de ellos narrará la historia de una joven institutriz que se muda a un caserón para hacerse cargo de unos niños a los que les rodea una extraña situación.

La joven institutriz decidirá hacerse cargo de los dos niños en la solitaria mansión a pesar de los misterios que se van desarrollando: la indiferencia del tío de los pequeños que no quiere ser informado de nada de lo que ocurra, los extraños comportamientos de los niños o la existencia de tenebrosas sombras que van y vienen. En definitiva: todos y cada uno de los elementos clásicos en este tipo de novela enmarcado en un estilo sutil y sencillo que nos da las pistas y nos envuelve en la historia.

Ya conocía al autor por Gabrielle de Bergerac, y es un placer leerle. Uno de esos autores que hacen fácil lo difícil: con las palabras certeras nos arropan y nos acunan, no necesitan muchos párrafos para vertebrar una historia que tiene más misterio porque no tenemos tanta información. La sensación permanente de placidez con el estilo de James y de incomodidad por lo que nos está contando.

A la vez, James consigue ambientar perfectamente tanto la época con la situación, enseñarnos lo justo de los personajes y jugar a la ambigüedad para que la mente del lector haga el resto.

Sin embargo, no he podido conectar con la historia en sí, quizá esperaba otro desarrollo de la trama más directo o quizá esperaba más miedo. La verdad es que no lo sé. Pero es uno de esos casos en los que está tan, tan bien contado que merece la pena acercarse a este título.

Si sois de los que huyen de los clásicos por su longitud y complejidad, podéis probar a leer esta novelita corta. Seguro que James no os dejará indiferentes.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Una nueva traducción siempre es motivo de alegría.
  • Soberbio el estilo de James. Pulcro, elegante e inteligente.
Contras
  • No he podido conectar con los personajes y su trama.

Namaste.

Autor, Literatura, Mann

La montaña mágica, Thomas Mann

Cuando un lector se plantea acercarse a los grandes títulos de la literatura, hay novelas que han de aparecer obligatoriamente. Ésta es una de ellas.

_DSC1437En esta ocasión, para mí era inevitable sentir una especie de vértigo al contemplar tamaña obra: cuantitativamente, dado que se trata de un libro que supera las mil páginas, pero también cualitativamente, por lo complejo que se antoja el mundo de Mann.

Fueron varias personas las que me recomendaron cogerlo con paciencia, leer poco a poco, y precisamente eso hice. Mi método de lectura fue el de leer un capítulo y después alternarlo con otra novela más liviana. Teniendo en cuenta que La montaña mágica sólo tiene 7 capítulos no parece una idea demasiado descabellada, además de que las subdivisiones dentro de cada capítulo son muy variables, algunas sólo una decena de páginas y otras 80.

Por si fuera poco, el estilo del autor, las reflexiones, la complejidad de las ideas que describe, consigue que el avance en la novela sea leo. Como muestra os dejo un fragmento de las primeras páginas.

El individuo puede tener presente toda clase de objetivos personales, de fines, de esperanzas, de perspectivas, de los cuales extrae la energía para los grandes esfuerzos y actividades; ahora bien, cuando lo impersonal que le rodea, cuando la época misma, a pesar de su agitación, en el fondo está falta de objetivos y de esperanzas, cuando ésta se le revela como una época sin esperanzas, sin perspectivas y sin rumbo, y cuando la pregunta sobre el sentido último, inmediato y más que personal de todos esos esfuerzos y actividades- pregunta planteada de manera consciente o inconsciente, pero planteada, al fin y al cabo-, no encuentra otra respuesta que el silencio del vacío, resultará inevitable que, precisamente a los individuos más rectos, esta circunstancia conlleve cierto efecto paralizante que, por vía de lo espiritual y moral, se extienda sobre todo a la parte física y orgánica del individuo. Para estar dispuesto a realizar un esfuerzo considerable que rebase la medida de lo que comúnmente se practica, aunque la época no pueda dar una respuesta satisfactoria, aunque la época a la pregunta “¿para qué?”, se requiere bien una independencia y una pureza moral que son raras y propias de una naturaleza heroica, o bien una particular fortaleza de carácter. Hans Castorp no poseía ni lo uno ni lo otro, y no era, por tanto, más que un hombre mediocre, eso sí, en uno de los sentidos más honrosos del término.

Página 51

Efectivamente: Hans Castorp es nuestro protagonista. Un joven que llega al sanatorio de las montañas en el que se sitúa la historia a visitar a su primo, que se cura de una dolencia. Lo que en principio iban a ser unas pocas semanas tomadas como vacaciones se convierten en una estancia mucho más larga. Desde este momento se acostumbrará a la vida pausada de los internos, establecerá relaciones con ellos y hasta se enamorará.

Aconstumbrándonos al estilo pausado y al lento devenir de los acontecimientos (entre menús de desayunos, café al mediodía, comida, merienda y cena), a las recomendaciones de los doctores respecto al reposo, y a más y más comida, en uno de los momentos culminantes de la obra se oye un alarido. Es el mío.

Resulta que la editorial Edhasa en su edición Diamante de 2006 decidió que no hacía falta traducir un diálogo en francés. Ya había comprobado que no traducían nada, pero bueno, si son un par de frases me puedo defender, que tampoco es ruso. Pues no. Llegados a este punto, de la página 486 a la 497 el diálogo transcurre la mitad en francés: esto es, Hans continua en español y Clavdia lo hace en francés. La que más habla en ella, claro.

¿Qué es el tiempo? Un misterio omnipotente y sin realidad propia. Es una condición del mundo de los fenómenos, un movimiento mezclado y unido a la existencia de los cuerpos en el espacio y a su movimiento. Pero ¿acaso no habría tiempo si no hubiese movimiento? ¿Habría movimiento si no hubiese tiempo? ¡Es inútil preguntar! ¿Es el tiempo una función del espacio? ¿O es lo contrario? ¿Son ambos una misma cosa? ¡Es inútil continuar preguntando! El tiempo es activo, posee una naturaleza verbal, es “productivo”. ¿Y qué produce? Produce el cambio. El ahora no es el entonces, el aquí no es el allí, pues entre ambas cosas existe siempre el movimiento. Pero como el movimiento por el cual se mide el tiempo es circular y se cierra sobre sí mismo, ese movimiento y ese cambio se podrían calificar perfectamente de reposo e inmovilidad. El entonces se repite sin cesar en el ahora, y el allá se repite en el aquí.

Página 498.

Tras este suceso, decidí dejar el libro, hojeé unas cuantas páginas más adelante pero decidí que no iba a seguir leyéndolo. Reconozco el portento de Mann, me quito el sombrero ante su escritura, cómo une frases, cómo continúa enlazando temas, como si todo eso fuera fácil. Pero ante tanto maremágnum no pude evitar marearme, y la puntilla que me hizo acabar como una piltrafa fue la edición y su fallo infinito. Así que decidí que no era para mí. Me quito el sombrero ante todos vosotros que lo habéis leído, porque a mí se me ha hecho una carrera de obstáculos en la que parecía que no avanzaba.

Lo asumo: La montaña mágica ha podido conmigo.

Supongo que lo volveré a intentar en un futuro. No sé. Eso ya se lo dejo al tiempo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Mann es un genio: brutal la cantidad de fragmentos a destacar.
  • El retrato de la sociedad de la época.
Contras
  • Lectura ardua y compleja.
  • Fallo en la edición de Edhasa que malogra la lectura.

Namaste.

Brooks, Literatura

Lolito, Ben Brooks

Hubo una época en la que mirara donde mirase, allí estaba este título. Artículos, blogs, secciones en el periódico, editoriales, carteles… igual que pasa ahora con Instrumental de Rhodes, ocurría hace un par de años con Lolito. Llegó la feria del libro y me contuve de comprarlo, esperando a leer suficientes opiniones como para descartarlo o tirarme a la piscina, y ya el pasado año lo compré.

lolitoLolito nos cuenta la historia de un joven de 15 años al que su novia le ha sido infiel. Su huida hacia delante para tratar de mitigar el dolor de sentirse engañado pasa por ligar por Internet, ahogarse en cualquier bebida alcohólica y dedicarse al hedonismo más basto.

Etgar es además un adolescente de este siglo, de ahí la profusión de temas que a día de hoy consideramos normales en nuestras conversaciones diarias pero que resultan algo chocantes a la hora de verlas reflejadas en un texto más serio: desde vídeos de gatitos, pasando por memes, comentarios de series de televisión o conversaciones de chats.

Precisamente la inclusión de este tipo de temas, añadido a la abundancia de diálogos y a las escasas descripciones consiguen que sin pensarlo demasiado, el lector avance a una velocidad muy rápida, aupado por un estilo moderno y diferente, de esos que huelen a nuevo, a pesar de que el protagonista pueda resultarnos poco menos que excéntrico.

Sinceramente, no sabía qué esperar de esta historia. Algunos decían que no era para tanto, otros que era muy bueno, que Brooks está asentando los cimientos para convertirse en un autor de culto en unos años. (Una reseña muy completa es la de Sergio). Mi duda y mi curiosidad por saber qué me parecería a mí se acrecentaba conforme iban pasando los días.

¿Y sabéis qué? Pues que en mi opinión, ni una cosa ni la otra. Me ha parecido un estilo rompedor y bien diferenciado de otros, sorprendente e interesante, pero no deja de ser una especie de Trainspotting del nuevo siglo, con menos yonkis y más alcohol. Una historia que engancha desde la primera página y que me ha venido genial para animarme tras una lectura mucho más seria y farragosa.

Sólo acuérdate de comprobar que continúas teniendo los brazos y las piernas y el torso y la cara. Estás vivo. Seguirás vivo durante mucho tiempo. Todo lo que te pasará ya me ha pasado antes a mí, y a tu madre, y a tu abuelo. Y hemos sobrevivido. Por ahora. No hay problemas nuevos, sino nuevas formas de solucionarlos.

Página 215

Es cierto que no es el tipo de libros que suelo leer ni tampoco del tipo que me cambiará la vida, pero me ha entretenido bastante y para mí con eso es suficiente. Para leer literatura de la que cambia la vida pero para eso ya tengo a otros.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo mezcla temas actuales con los miedos y el amor.
  • Edición impecable de Blackie Books. Preciosa portada.
Contras
  • Hay acciones o partes que se me antojan totalmente ajenas a mi experiencia y me parecen surreales.

Namaste.

Autor, Chirbes, Literatura

Crematorio, Rafael Chirbes

En la batalla por ganarle tiempo al tiempo, por leer más, conocer más autores y leer más libros, corremos el riesgo de ser atropellados por el día a día, por retrasar lecturas y posponer autores. Eso mismo me ocurrió con Chirbes, anotado desde hacía mucho en mi libreta y que adelanté cuando ya era demasiado tarde: en el momento del fallecimiento del autor. En ese instante decidí que ya había esperado demasiado, me acerqué a una librería y compré este ejemplar.

crematorioCrematorio narra la historia de una familia en el momento de la muerte del hermano menor, mostrando las relaciones entre ellos, sus problemas y la opiniones de cada uno de ellos. En el marco de esta peculiar familia, destaca la figura de Rubén, importante constructor de la costa mediterránea.

Nos retrotraemos a 2005, una época en la que nos creíamos los mejores, donde reinaban los comentarios de “compra, que va a seguir subiendo”. Donde los más listos eran los que más defraudaban. Una época llena de tejemanejes a lo grande y a lo chico, de abusones y caraduras, la España más hortera sacando pecho. Además nos vamos a la costa valenciana: el centro del huracán.

En este contexto, tenemos un elenco de personajes que me han resultado (todos ellos) odiosos: el patriarca que se ha hecho a sí mismo a poseer una empresa constructora con mucho dinero y pocos escrúpulos, la hija, que le critica pero se aprovecha de él en todo lo que puede, el hermano del patriarca dispuesto a pregonizar las bondades de su forma de vida…

En el libro se distinguen dos partes muy diferentes. En el inicio se nos presentan los personajes y sus tramas, conocemos sus cuitas y situaciones, pero hacia la mitad del libro el tono objetivo se sustituye por uno reflexivo, donde se incluyen valoraciones filosóficas, referencias literarias o populares, reflexiones sobre el paso del tiempo o la futilidad de la vida.

Es el verano. La mesa está puesta. Nadie puede recordar eso. Sólo yo. Y cuando yo no lo recuerde, habrá dejado de existir. Silvia conoce el jardín, la balsa, tendrá otros recuerdos, recuerdos parecidos (las infancias se parecen), pero o este recuerdo, no esa decoración vegetal, esas palabras dichas ese día, en ese lugar, el fondo asmático de la respiración del aire entre los árboles, el fragor de la copa del viejo eucaliptus formando un rugoso telón sonoro. Lo pienso, y me parece un despilfarro: haber vivido y luego dejar de vivir. Haber grabado todo eso en algún lugar y luego cubrirlo para siempre.

Página 17

Es a partir de este momento cuando se ralentiza la trama y el estilo se convierte en una continuidad, se prescinde de los diálogos y se unen frases y frases hasta conseguir párrafos enteros sin un solo punto y aparte, donde se encadenan temas, sensaciones y acciones.

Cuando envejeces te das cuenta de que el tiempo que no has vivido es irrecuperable, de que te faltan las cosas que dejaste a otro vivir por ti. (…) El amor no es eso. Ni siquiera deseo de propiedad, un deseo más difuso que tiene que ver con carencias que a veces uno sólo imagina, y las busca fuera sin saber que tiene en sí mismo lo que busca. A ella le pareció nada más que un hipócrita sermón moral para quitársela de encima, lloró desesperada, y tardó mucho tiempo en perdonárselo.

Página 264

Justo en este instante, Crematorio se me empezó a hacer bola, a atragantárseme. Si en las primeras páginas me llegó a recordar Middlesex, la magnífica obra de Eugenides, el resto de la novela se convierte en una masa confusa y lenta, que se me hizo bastante pesada.

Miriam, mirándolo todo con ojos de propietaria que ha dejado a cargo del servicio el cuidado de la casa durante algún tiempo, hasta que vuelva de vacaciones, de un viaje; así de claro, uno se puede burlar de alguien con los ojos, ni siquiera levantando las cejas, sólo dándole un brillo especial a la mirada, pero para eso también hacen falta dos o tres generaciones de clase como mínimo, de no ser así se sobreactúa, a una se le pone cara de mala de culebrón venezolano de los que pasan en televisión a la hora de la siesta, cuando las marujas han terminado de fregar los platos y se sirven un café y se fuman un cigarrito, los niños ya en la guardería, en el instituto, papá todavía en el trabajo, ese momento de intimidad en el que dicen gozar, pero que es cuando se les cae de verdad la casa encima, cuando se dan cuenta de que no tienen nada que hacer, de que no son nada ni podrán serlo.

Página 45

Dicen de Crematorio que es una historia de la crisis. Nada más lejos de la realidad. Chirbes ahonda precisamente en lo contrario: en la construcción más ramplona, en las urbanizaciones en plano antes de que fueran lugares fantasma. La crisis vino después, por eso es muy fácil juzgar desde nuestra visión conocedora del pasado, a un momento pretérito. He escuchado un podcast en concreto que me ha causado estupor y rechazo a partes iguales, y pecaba precisamente de eso: valorar con la información de 2015 los hechos acaecidos hace una década. Pero además, la sobrevaloración del contexto histórico la época en la que se ambienta la historia, que resulta simplemente el marco en el que se encuentran los personajes, esto es, el autor sitúa a la familia Bertomeu en aquélla época porque es lo que conoce, porque es allí donde se encuentra. Sin embargo, la verdadera trama de la novela es la familia. Esa familia que no se parece a ninguna otra porque, parafraseando a Tolstoi, sus infelicidades son distintas a las demás.

En conclusión, una historia que me ha gustado, pero en general se me ha hecho un poco desigual, consiguiendo que leyera muy rápidamente las primeras páginas pero que me cansara en la segunda mitad, como si se hubiera desinflado conforme pasaban los capítulos. Es cierto que hay reflexiones muy interesantes, otras destacadas, pero o bien esperaba más o pensaba que fuera más equilibrado.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El inicio, el dinamismo y la relación entre los personajes.
  • La abundancia de referencias de múltiples tipos.
Contras
  • La segunda mitad, que se me ha hecho densa.
  • Los insufribles protagonistas (muy bien creados, muy reales pero inaguantables)

Namaste.

Literatura

Mis propósitos para 2016

Revisando mis propósitos del año pasado, esos que quedan sepultados en nuestra memoria aupados por la voluntad de que no los cumpliremos, me doy cuenta de varias cosas:

  • El reto de leer en inglés de Isi lo dejé por imposible antes de la primavera. No sé qué me ha pasado este año pero no he conseguido la regularidad que tenía con las lecturas en inglés. MAL. Muy Mal.
  • Por contra, me he puesto las pilas con la contestación a vuestros comentarios y con la regularidad a la hora de publicar, si bien puedo trabajar más esto último. No es fácil sentarse a escribir cuando no salen las palabras, pero es necesario hacer el esfuerzo. Se me atascan las entradas, aunque menos, eso sí.
  • He leído algo de ensayo (poco) y nada de poesía (mal, otra vez), de momento mis lecturas son eminentemente de novelas.
  • Tampoco he vuelto a leer a Vargas Llosa, Stendhal o Mendoza, pero al menos me he desquitado con Coetzee y Chirbes.
  • Echo de menos el reto de Meribélgica. Si alguien sabe si sale este año, que avise.

Mis propósitos para 2016 son los siguientes:

1.- Comprar lo menos posible. Leer los libros que tengo en casa.

2.- Huir de las novedades. Como ya os comenté en mi balance de las peores lecturas, un alto porcentaje son libros publicados recientemente. Debo evitar unirme a la masa y esperar a leer las suficientes opiniones como para darles mi voto de confianza. Sé que me limito y que le resto oportunidades a los autores jóvenes pero mientras tenga lagunas de los grandes de la literatura tengo que optar por escoger. Ojalá dispusiera de más tiempo para leerlo todo, pero es lo que hay.

3.- He llegado a los 30, así que esta era la fecha tope para leer los 50 libros. No he llegado, por supuesto, pero al menos he leído 26 de ellos (algunos abandonados, uno de ellos en curso), así que menos es nada. Queda mucho por leer, eso sí. Quizá podría pensar en hacer algún otro listado actualizado, ¿cómo lo véis?

Como otros años, me gusta dejar una lista de 10 libros que voy a leer, aunque sé, que por ejemplo, el año pasado sólo leí 3 de ellos. Algo es algo… ¿no? Así voy a dejar aquí la lista de 10 libros que quiero leer este año:

1.- El gatopardo, Lampedusa.

2.- Don Quijote de la Mancha, Cervantes.

3.- Grandes esperanzas, Charles Dickens.

4.- Las uvas de la ira, Steinbeck.

5.- La fiesta del chivo, Vargas Llosa.

6.- El núcleo del disturbio, Samatha Schewblin

7.- El jilguero, Donna Tartt.

8.- La amiga estupenda, Elena Ferrante.

9.- Tres tristes tigres, Cabrera Infante.

10.- La cartuja de Parma, Stendhal.

Tengo que admitir que he leído bastante de mi Plan Infinito, pero de forma desigual: en algunos meses he tachado 4 libros a la vez y en otras ocasiones sólo apuntaba más títulos.

Y vosotros, ¿tenéis algún propósito de lectura para este 2016? ¿Os animáis a leer conjuntamente alguno de estos libros?

¡Que los Reyes Magos os traigan muchos, muchos libros!

Namaste.

Balance de 2015, Literatura

Balance de 2015 (iii): joyas

¡Aquí están! Lo mejor de lo mejor que he leído en este año, los libros que me han tocado la fibra, aquéllos que recomendaré por activa y por pasiva. Son los siguientes:

  • La flor azul, Penelope Fitzgerald. Me encanta la autora: es una delicia leer sus historias aparentemente sencillas que esconden una intrahistoria impresionante, esa abundancia de lugares, épocas y situaciones.
  • Middlesex, Jeffrey Eugenides. Historia sorprendente desde la primera línea, envolvente, compleja, que no se hace para nada pesada a pesar de tener más de 500 páginas. Una de esas novelas en las que tiempo después de leerlas, te recuerdas a ti mismo leyéndola.
  • La conjura de los necios, John Kennedy Toole. Relectura totalmente necesaria de uno de esos clásicos únicos con un protagonista insuperable. En serio, si no la habéis leído no sé a qué esperáis.
  • El jugador, Fíodor Dostoievski. Si creíamos que los rusos necesitaban 800 páginas para contarlo todo, llega Dostoievski y lo cuenta en 150 y le sale una obra maestra de la literatura, que se lee en un suspiro y deja con ganas de más.
  • Un millón de gotas, Víctor del Árbol. Sorpresa mayúscula al encontrarme un libro duro, brutal, incómodo, y al mismo tiempo muy bien hilado, medido y organizado. Da gusto leer este tipo de libros, de verdad.
  • Crónicas marcianas, Bradbury. Curioso libro, con pintoresco planteamiento consigue un resultado redondo. En breve os cuento más.
  • Novela de ajedrez, Zweig. Hay que leer más Zweig. Hay que leer todos los libros de Zweig. Porque a los genios hay que leerlos.

¡Esto es lo que ha dado de sí el 2015!  ¡Espero que también vosotros hayáis disfrutado de vuestras lecturas! ¿Podríais recomendarme alguna de ellas?

Y por supuesto, demos la bienvenida al nuevo año como se merece.

Namaste.

Literatura, Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York, Gail Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York es uno de esos libros que entran por los ojos: de un lado, el poderoso título. De otro la imagen que ilustra su portada rosa.

En mi caso, apareció de golpe en mi vida viéndola por todas partes, y de repente, al abrir el buzón ahí estaba, esperándome y prometiendo una divertida e hilarante historia.

_DSC1425 (3)Tengo que confesaros que suelo desconfiar de las novelas que nos venden como humorísticas, porque en muchos casos no me han parecido graciosas, y sin embargo, en otras ocasiones, historias que aparentemente no lo eran sí me lo han parecido, así que no sabía si me iba a parecer tan humorística como decían.

La desconfianza venía acrecentada por la comparación con Bridget Jones. Leí su Diario hace muchos años y me pareció una lectura simplona, absurda, que rallaba lo desagradable y que no aportaba demasiado. El humor era contado, más bien abundaba la vergüenza ajena y la superficialidad de la historia.

Así que… ¿realmente me iba a gustar esta novela?

En cuanto al argumento, sí que es cierto que parte de la base de una joven que busca marido, igual que la inglesa. Con la diferencia que, mientras que Jones ya pasa de los treinta, Sheila es presionada por su madre para, en general, triunfar: encontrar la vida perfecta.

Conforme trascurre la novela acompañamos a Sheila a la universidad, sus mudanzas y primeros trabajos y cómo no, sus pretendientes, las diferentes historias que consiguen que se plante en los treinta sin marido y que decida el suicidio como última opción.

Además, conocemos a sus amigas, siendo Linda la más destacada, que nos deja diálogos como el que sigue:

(Linda ha roto con su novio y se lo cuenta a Sheila)

– ¿Por qué, Linda? No me digas que también votó a Nixon.

– No, votó a Kennedy. Se lo pregunté el primer día.

– Entonces, ¿qué pasa?

– No le encantó El guardián entre el centeno.

– ¿Ese es el único motivo?

– ¿Es que no lo entiendes, Sheila? Es mi libro favorito. Lo he leído diecisiete veces. No podría casarme con alguien a quien no le guste Salinger. No querría que ese tipo de hombre fuera el padre de mis hijos.

Página 91

Son muchos los fragmentos en los que aparece el humor, disfrazado de críticas a la sociedad, de ironías en actos y conversaciones, una constante que también es capaz de aparecer camuflada de tristeza o de rabia.

Doctor, cada vez que pienso en la boda de mi hermana, me dan ganas de vomitar. Empiezo a tener náuseas y no sé por qué. Estoy feliz por mi maldita hermana, que se va a casar antes que yo. Estoy muy feliz por la muy zorra.

Página 162

Así, capítulo a capítulo, nos encontramos devorando un libro muy inteligente, que nos muestra la realidad tal y como es: los sueños que imaginamos de niños y la cruda realidad que nos espera en el futuro; las presiones de los familiares para conseguir el mejor trabajo, el mejor marido y la mejor casa; y la desesperanza al ver los sueños incumplidos, al darse cuenta que no todo es como pensábamos.

Por eso no entiendo la comparación con Bridget Jones, ya que flaco favor le hace. Si aquélla novela destilaba literatura facilona, de piscina en agosto, ésta es una historia más mordaz, más detallista, que se fija no sólo en el histrionismo de su protagonista como en la vida de sus conocidos, que incluye otros aspectos más reales, que no se conforma con la superficialidad.

Si el libro de Fielding destilaba literatura fácil, aquí lo que destila es inteligencia por los cuatro costados, la sensación de que no se queda en la superficialidad de la situación en sí, sino que ahonda en la sociedad, la cultura y la realidad compleja en la que influyen muchos factores.

Una historia que he disfrutado mucho, de esas que lees un capítulo y te encuentras habiendo leído cinco de golpe, irónica e inteligente. Perfecta para regalar estas Navidades.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La mezcla de ironía y realidad.

  • El personaje de Sheila.

Contras

  • ¡El prejuicio a la hora de encarar el libro puede hacer que no lo leamos!

Namaste.

Autor, Dostoievski, Literatura

El jugador, Fiodor Dostoievski

Cuando los compañeros del Café Literario comentaron la posibilidad de leer este libro conjuntamente, no lo dudé. No sólo porque llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes sino porque el autor ruso me gusta mucho, y tras leer sus novelas más famosas y largas (Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov y El idiota), ésta parecía la mejor opción para continuar leyéndole.

el-jugador-webComo os comenté en el anterior IMM, cuando acudí a la librería no sabía qué edición escoger, pero me decidí por esta de Sexto Piso por su buena apariencia, la tapa dura y la calidad de las páginas. Suponía un par de euros más pero creo que mereció la pena.

La intrahistoria de esta novela nos dice que Dostoievski escribió El jugador en 26 días, los que necesitaba para entregar la obra a su editor según el contrato que había firmado. ¡Menos de un mes!

En ella el autor utiliza su propia experiencia personal con el juego para recrear a Alexéi Ivánovich, un joven de carácter inestable enamorado hasta la médula y que vive entre los vaivenes de la alegría y la desgracia más absoluta.

Sin embargo, el inicio comienza con una trama mucho más mundana: el nerviosismo de una familia por que se muera una tía que promete dejar en herencia cantidades imponentes de dinero. La tía en cuestión, que nos regala diálogos y sarcasmo a raudales, decide plantarse en la casa de su futuro heredero y hacer que todo salte por los aires gastándose su dinero en el casino. Ésto, y la relación tóxica entre Alexéi y Polina conforman dos de los temas fundamentales de la novela.

Y a ésta, pensé, esperaban ver en la tumba, enterrada y dejándoles la herencia. ¡Ésta nos entierra a nosotros y a todo el hotel!

Página 87

Por lado, el tema del dinero se plasma en diferentes personajes: la avaricia en la familia del general ruso, la ausencia de escrúpulos con tal de obtener alguna migaja, en conclusión: la ejemplificación de una sociedad en la que cuanto más tienes más vales. Por otro, el amor, en sus vertientes positiva y negativa; el amor interesado y ficticio y el amor incondicional que fomentan la autodestrucción en un personaje de por sí desequilibrado.

Ambos temas confluyen al final de la historia, que cuenta con un tono autobiográfico claro, donde se destapa la desesperación de Alexéi y su huida hacia delante.

El estilo, en este caso, omite muchas de las reflexiones típicas de Dostoievski que podemos encontrar en sus novelas largas, para ganar en dinamismo incluyendo diálogos y escasas descripciones. Los capítulos son cortos y animan a seguir leyendo, además de medir bien la organización de la trama para conferir a la historia un trato homogéneo que consigue que queramos seguir leyendo más.

Me ha parecido una historia curiosa, porque reconozco al autor que me encantó con otras obras, pero al mismo tiempo me ha sorprendido en otros aspectos, en cómo consigue condensar todo en una novela que no pasa de las 200 páginas. ¡Alta literatura condensada en píldoras, donde no sobra nada! Si dudabais si leer al autor ruso porque os echaban para atrás sus novelas más largas, esta es una opción perfecta.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo condensa los temas y los reúne al final.

  • El personaje de Alexéi, que no tiene desperdicio.

Contras

  • Echo de menos las reflexiones de sus novelas largas.

Namaste.

Autor, Literatura, Mercer

La librería más famosa del mundo, Jeremy Mercer

La obsesión de los lectores por libros que hablan de libros, libros sobre librerías, sobre lectores, sobre bibliotecas, es algo asombroso. Muchos coincidimos en que, simplemente al ver alguna de estas palabras en el título nos ayudan a dar el paso y escoger ese libro. Es normal, buscamos encontrar la misma fascinación que nosotros tenemos al entrar en una librería, al recordar cómo mirábamos los libros cuando eramos niños, a conocer un poco mejor cómo se vive y se trabaja en uno de estos magníficos lugares.

DSC_0126No es de extrañar, por tanto, que al leer este título y observar la imagen que acompaña al libro para sentirse atraído por él. La librería a la que se refiere el título es, nada más y nada menos, Shakespeare and Company, una librería célebre situada en París. Fue Sylvia Beach la que abrió sus puertas, por donde pasaron autores que pasaron a la historia de la literatura como James Joyce o Ernest Hemingway. Posteriormente, tras el parón que supuso la Segunda Guerra Mundial, un nuevo dueño escogería el nombre y le daría una vuelta para acabar convirtiéndola en una librería-hostal indefinible.

Y es que Whitman, el nuevo dueño, decidió que cualquiera que necesitara dormir en la librería podría hacerlo, siempre que ayudara en las tareas de la librería y se adaptara al extraño método por el tras la hora del cierre se desplegaban catres que invadían cada hueco del establecimiento. A la hora de abrir, los catres se guardaban como podían y cada uno de los inquilinos realizaba su función, entre ellas, la de escribir o leer que imponía el propio Whitman.

Así, el propio autor, Jeremy Mercer permaneció semanas entre las paredes de Shakespeare and Co, y nos cuenta lo que vivió: historias de otros inquilinos, escritores en su mayoría. La vida de Whitman y su modo de llevar a cabo su peculiar idea.

El libro es un relato autobiográfico, donde se incluyen anécdotas, historias, comentarios sobre libros e impresiones del paso de Mercer por la librería. Además, comentarios políticos y filosóficos, reflexiones de varios tipos consiguen crear un collage que tiene como vértice principal la librería.

Inevitable después considerar obligatoria la visita a la librería al viajar a París.

FICHA:

Te gustará si te gustan

  • Los libros sobre libros.

Pros

  • La historia de la librería.
  • Impecable edición de Malpaso.

Contras

  • En algunas páginas, demasiada política para mi gusto.

Namaste.