Autor, Gornick, Literatura

Apegos feroces, Vivian Gornick

Del que se consideró Libro del Año 2017, al menos para el Gremio de Libreros de Madrid, se han dicho muchas cosas. Esto es lo que encontramos en la sinopsis:

Pocas veces en la literatura se ha retratado de manera tan humana, vital y honesta la relación entre una madre y su hija como en Apegos feroces.

Apegos-ferocesEfectivamente, Apegos feroces cuenta la historia de la propia autora y su madre, una inconmensurable mujer con la que repasará el pasado mientras caminan por las calles de Nueva York.

Siendo el tema principal la relación madre-hija, se van abordando muchos otros temas: desde el paso del tiempo, la búsqueda de un hueco en el mundo laboral o las relaciones amorosas.

Pero entonces, partiendo de un tema tan poco original, ¿cómo se consigue que un libro sea unánimemente un libro interesante para crítica y público? Aquí alguna de las claves:

  • La longitud. En un mundo de libros llenos de paja, donde parece que hay que rellenar un cupo en el que se especifican que la novela ha de tener 500 páginas, ser claro y conciso se agradece. Apegos feroces es una historia de menos de 200 páginas, donde no sobra nada, pero lo mejor de todo: donde tampoco falta de nada. La historia no queda coja en descripciones ni se hecha de menos nada.

No sabe que estoy siendo irónica. Ni tampoco sabe que me ha dejado hecha polvo. No sabe que me tomo su angustia de manera personal, que me siento aniquilada por su depresión. ¿Cómo puede saberlo? Ni siquiera sabe que estoy delante de ella. Si le contase que para mí es como la muerte que ni siquiera sepa que estoy ahí, me miraría desde esos ojos en los que se agolpa una aflicción desconcertada, esta niña de setenta y siete años.

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  • El carácter. Siendo muchos libros intercambiables  (en ellos el estilo de un autor es igual al de otro autor), los libros acaban pareciendo churros, esto es, productos prefabricados idénticos, camisetas de la talla M que sólo se distinguen por la etiqueta. Gornick usa sus palabras para abofetearnos, ya sea con reflexiones, o anécdotas. Cada párrafo demuestra que hay una idea clara detrás, que la autora sabe lo que quiere decir y cómo decirlo para que el lector se pegue a esas páginas que acaba considerando suyas.

La frase siempre hacía mella en mí. La sentía en mis terminaciones nerviosas. El melodrama de la represión, la malicia de la pasividad, la ira por la ausencia de poder, todo esta concentrado en aquellas palabras y lo supe desde la primera vez que las oí.

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  • Los temas que trata: una historia real, que sale de las entrañas de la autora, de los sentimientos que no quiere reconocer, de los problemas y las diversas situaciones que se le plantean en su vida. Dudas, incertidumbres, pasiones y conflictos. Todas situaciones por las que hemos pasado cualquier hijo de vecino. No me quiero repetir, pero sacaré a relucir el argumento de que para un lector es fácil que se la cuelen cuando el autor cuenta algo que desconoce, pero no lo es tanto cuando habla de cosas a las que estamos acostumbrados. No hay lector más crítico que el que lee de un tema que conoce. Y en el ámbito de las emociones, estamos curtidos, así que es fácil reconocer exageraciones, caricaturas o directamente mentiras y falsedades. Quizá aquí Gornick lo tiene más fácil porque se basa en su experiencia propia, y se nota que lleva tiempo modelando cómo contar lo que siente o lo que piensa.

En cualquier caso, la autora lo consigue: nos revuelve las tripas cuando leemos determinadas situaciones, cuando afronta cambios y se enfrenta a sus inseguridades. Lo hace aportando una visión inteligente y un enfoque muy particular, aún cuando determinadas situaciones nos pueden resultar ajenas, su análisis invita a la reflexión. Eso sí, huye de las lecciones, nos narra su experiencia y su modo de ver las cosas.

Una lectura muy recomendable, enriquecedora, interesante y muy certera.

De pronto, su vida ejerce presión sobre mi corazón.

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Gracias a los amigos de Sexto Piso y el envío y la recomendación.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La inclusión progresiva de diferentes temas.
  • Cómo enlaza presente y pasado.
Contras
  • La dureza o incomprensión que traspasan las páginas del libro.

Namaste.

Ensayo, Literatura

La invención del pasado, Miguel-Anxo Murado

De vez en cuando alguna persona que me conoce me presta libros para que engrosen en mi lista de futuras lecturas. Muy probablemente ese libro quede sepultado entre los demás y haya que esperar meses (si no años) hasta que me decida leerlo. Éste es uno de esos casos.

La-invencion-del-pasadoLa invención del pasado es un ensayo sobre la Historia y su formación. Un ensayo de menos de 200 páginas con capítulos cortos que resulta ameno e interesante.

Así, el autor analiza la historia de España desde sus fuentes originales, para después comprobar las modificaciones del hito original y cómo ha llegado a nuestros días. Utiliza la comparación entre historias nacionales para demostrar que lo creemos fehaciente no es más que una anécdota repetida en diversas sociedades.

Murado pone de relieve que lo creemos ciencia no es más que la repetición interesada de diversos momentos con distintos fines, entre los que se encuentran la creación de un pasado glorioso común o malear la opinión pública. Para ello recurre a los ejemplos históricos archiconocidos de la historia nacional: Don Pelayo y Covadonga, Isabel La Católica y Cristóbal Colón, entre otros.

De esta forma consigue captar la atención del lector a través de hechos muy famosos para ahondar en la formación de la historia en sí. Mientras que lo primero lo conocemos, lo segundo suele pasar desapercibido, y no tenemos por qué saber que en la mayoría de los casos la primera fuente escrita apareció mucho tiempo después del episodio que narra, llegando a modificar o directamente inventar el hecho que el autor que la puso por escrito desconocía. A partir de ahí, las crónicas repiten una y otra vez el episodio hasta que gana celebridad y se convierte en real, aunque probablemente nada ocurriera.

Conocemos también la historia de la propia Real Academia de la Historia, sus filias y fobias, y por qué se detuvieron en determinadas épocas en el estudio de un rey y no de otro, por qué suprimieron hechos que molestaban o cómo el hecho de financiar un estudio llegó a la oscuridad en otros ámbitos.

El problema salta a la vista cuando el autor comete el mismo error que achaca a los historiadores. O lo que es lo mismo: utilizar un argumento para decir una cosa y la contraria y pensar que no nos vamos a dar cuenta. Por un lado, critica a determinados historiadores que han utilizado el Quijote como ejemplo de hecho histórico fehaciente (en este caso, las descripciones del paisaje por el que van pasando los protagonistas) para, unas páginas después, utilizar la novela de Cervantes para apoyar su idea de que en esa época se hacía determinada cosa. El problema de las contradicciones es que cuando te pillan en una ya no se sabe qué creer y qué no, claro.

En cualquier caso, se trata de un libro interesante que aporta información novedosa de una forma amena y que aporta algo de luz ante muchos episodios históricos, o sobre determinados aspectos que damos por hecho. Muchas de las cosas que nos cuenta ya las sabemos, pero otras son nuevas o nunca habríamos planteado el desarrollo de los hechos.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • La historia, y quieres conocer algo más de la que nos rodea.
Pros
  • Conocer cómo se forma la historia.
Contras
  • Orden caótico que lleva a caer en reiteraciones.
  • Utilizar el mismo argumento para dos posiciones opuestas.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (53)

Os traigo las nuevas incorporaciones a mis estanterías que corresponden al final del año pasado, muchas de las cuales se encontraban a los pies del árbol:

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Las mujeres en el castillo, Jessica Shattuck: una historia que apareció de repente en mi buzón gracias a los amigos de Libros del Lince. ¡A ver qué tal está!

El fin de la soledad, Benedict Wells: una novela llena de premios que quise leer en cuanto la la vi por redes sociales. La acabo de empezar. Las ediciones con cantos de colores son de Malpaso.

Al caer la luz, Jay McInerney. Otra sorpresa en mi buzón, de un autor del que no he leído nada con anterioridad. Ya lo he terminado así que en breve dejaré por aquí la reseña. Edita Libros del Asteroide.

Taxi, Carlos Zanón (Salamandra): regalazo de Atram de Leer sin prisa. Os dejo su reseña por aquí. Tiene muy buena pinta, a ver si pudiera colar su lectura entre mis lista de pendientes.

Jane Eyre, Charlotte Brontë: uno de los libros que quiero leer en este 2018 en una edición minimalista que me gusta mucho. Un clásico que (lo admito) aún no he leído. Austral Singular haciendo que queramos comprarlos todos

Subsuelo, Marcelo Luján. Del autor leí Moravia, y tras comentar con él la historia tras la publicación de mi reseña, me lo ha enviado. ¡Gracias Marcelo! Tengo muchas ganas de leerlo después de ver tantas opiniones positivas. La edición es de Salto de Página.

La mirada de los peces, Sergio del Molino. Tenía pensado comprarlo, pero no me dio tiempo porque me lo regalaron por Navidad. El autor de La España vacía nos trae un nuevo libro, esta vez publicado por Random House.

Clásicos para la vida, Nuccio Ordine. No conocía este ensayo, pero del mismo autor ya leí La inutilidad de lo inútil y me pareció muy interesante. Libro cortito que me vendrá genial porque no paro de leer tocho tras tocho. Edita Acantilado.

Damas oscuras, varias autoras (Impedimenta). Sin duda alguna si ha habido un libro estrella estas navidades, ha sido este. Objeto de culto, portada preciosa, edición para enmarcar y un contenido que promete mucho. ¡Regalazo!

Muchísimas gracias a las editoriales que me han enviado ejemplares. Y no me olvido de las personas que me regalan libros, aún sabiendo que no es tarea fácil. Sois los mejores.

Nos espera un año lleno de apasionantes lecturas. ¡Al lío, que hay mucho por leer!

Namaste.

Balance de 2017, Literatura

Balance de 2017 (II): lo mejor.

Como viene siendo tradición, el último día del año os traigo un resumen de los mejores libros que he leído y he terminado este año. En estos momentos estoy a la mitad de dos que quizá acabarían en esta lista, pero que no me ha dado tiempo a acabar.

Como siempre, son libros que yo he leído este año, aunque algunos se publicaran hace mucho tiempo. Empecemos.

Destacados

Podría recomendar muchos de los libros que salen en todos los sitios, podría incluir Patria, de Aramburu, o La uruguaya, de Mairal. Pero teniendo en cuenta que esos libros aparecen en muchas listas, me decantaré por los siguientes:

  • Moravia, Marcelo Luján. El libro que me sacó de mi letargo lector, el que me zarandeó y al que le tengo que estar agradecida. Una historia corta pero muy poderosa, que demuestra que la buena literatura no tiene que venir en un tocho de mil páginas.
  • Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell. Una novela de personajes, del paso del tiempo, de cómo el destino modela parte de nuestra situación. Una historia embriagadora, que nos reconcilia con la realidad y con la literatura.
  • La España vacía. Sergio del Molino. Un libro interesante, el único ensayo que aparece en mi lista, que nos ofrece una visión diferente de España, su demografía y su historia.
  • Apegos feroces, Vivian Gornick. La historia de una madre y una hija que figura en todas las listas literarias de este año. Muy potente, muy bruta. Os contaré más en la reseña.

Joyas

Lo mejor de lo mejor. Los libros que recomendaré este año por activa y por pasiva son éstos:

  • El caso Tuláyev, Victor Serge. Un ruso. ¡Uno! Además, un ruso poco conocido. Una novela que llevaba años anotada en mi libreta. Un asesinato. Los destinos entrelazados de personajes inocentes que conforman una historia poliédrica llena de crueldad y desesperanza. Una historia incómoda demasiado poco conocida.
  • Fuera de quicio, Karen Joy Fowler. Sorpresa mayúscula. Conviene leerla sin conocer mucho sobre su argumento. Así os podréis adentrar en una novela difícil de clasificar que nos invita a reflexionar. Un acierto.
  • Los dientes del dragón, Upton Sinclair. Ya sé lo que vais a decir: ya está la pesada con Upton Sinclair. Otra vez. ¡Acertasteis! Sinclair ha sido el gran descubrimiento de mis últimos tiempos, y como creo que es menos conocido de lo que debería, sigo con la matraca. ¿No me acabaron haciendo caso con Cartarescu? Pues eso. TENÉIS QUE LEER A SINCLAIR.
  • Kanada, Juan Gómez Bárcena. Una novela muy corta, una forma de afrontar el tema suicida. Un libro difícil de catalogar, para releer, para anotar. Kanada es la demostración de que ahí fuera hay grandes autores a los que descubrir y muy buenos títulos que leer, el claro ejemplo de que la alta literatura está ahí, sólo hay que pararse y buscarla.
  • Matadero cinco. Kurt Vonnegut. Un clásico del siglo XX que ahora mismo me pregunto: ¿cómo puede ser posible que haya tardado tanto en leerlo? Pues eso, no hagáis como yo y anotadlo para el Año Nuevo.

Para el 2018 os deseo felicidad y grandes lecturas.

¡Nos seguimos leyendo!

Namaste.

Balance de 2017

Balance de 2017 (I): abandonos y decepciones.

Un año más yo aquí, con mi bolsa de Doritos, dispuesta a hacer balance lector.

2017 ha sido un año desigual. Un año en el que he leído bastante en determinadas temporadas, pero con una crisis lectora que extendió todo el verano. Un año que he acabado encadenando un tocho tras otro… y otro año en el que no he cumplido mi propósitos, ¡uf, menos mal! ¡Ya pensé que me saltaba la tradición!

Como siempre, empezaremos por lo malo.

Abandonos:

El corazón es un cazador solitario, Carson McCullers. Tenía muchas ganas de leer este libro, pero a medida que lo iba leyendo me entró un bloqueo que me hizo dejarlo de lado al darme cuenta de que no estaba disfrutando del libro como se merecía. Lo retomaré, seguro.

Despellejes:

Ninguno. ¿Pero qué está pasando? ¡Rápido, que alguien me traiga el último libro de Javier Sierra!

Decepciones:

  • Tú no eres como otras madres, Angelica Schrobsdorff. Mucha expectativa generada por lo que se ha dicho por todos los sitios. No es una mala historia, pero sabiendo a lo que enfrentaba se habría ajustado más a lo que después me encontré.
  • Kitchen, Banana Yoshimoto. El libro que me ha hecho alejarme del mundo nipón al menos durante un tiempo. Quizá nunca ha sido para mí pero no me había dado cuenta hasta ahora.
  • El show de Gary, Leyshon. En este caso, la expectativa era alta porque la anterior novela de la autora, Del color de la leche, me gustó mucho. Exactamente igual me ha pasado con La víspera de casi todo, de Víctor del Árbol, del que os hablaré en breve.

Y vosotros, ¿habéis abandonado muchos libros este año? ¿Cumplís vuestros propósitos anuales?

Namaste.

Autor, Leo, Literatura

Violación Nueva York, Jana Leo

Desconocía este libro hasta que me topé con esta entrevista a la autora. Lo que comentaba en ella me pareció tan irreal, tan cruel y absurdo, que decidí que tenía que leer Violación Nueva York.

Violacion-NYJana Leo nos cuenta la situación traumática por la que pasó cuando, al regresar del supermercado, se encuentra en su apartamento a un hombre en su casa que la viola. Una violación clasificada por ella como no violenta por parte de alguien que más adelante se encontraría en las inmediaciones de su vivienda.

Desde ese momento, y tras comprobar el escaso avance por parte de la policía en su investigación, Leo decide recabar información por su cuenta. Así descubre que Harlem tiene una tasa de violaciones muy superior a la de otros barrios. Además, se va topando con sorpresas en relación al precio del alquiler, y al uso fraudulento de los propietarios de edificios para conseguir echar a los inquilinos que pagan menos y poder inflar los precios con el siguiente alquilado.

Finalmente, la investigación avanza lo suficiente como para poder presentar cargos no solo contra el violador, sino también contra el propietario del edificio.

Violación Nueva York nos acerca a una realidad incómoda pero demasiado frecuente: la violación. Sus consecuencias y los efectos que tiene en la víctima, cómo cambia su visión del mundo desde ese momento. Además, aporta información que puede resultar chocante para el lector español relacionado con el funcionamiento de los alquileres o de su sistema burocrático.

Sin embargo, también adolece de puntos negros. Quizá el principal sea que se nota demasiado que originalmente el texto era un artículo y sólo posteriormente se trasformó en un texto más largo. Convertir un texto corto en uno más largo suele ir acompañado de fallos que incluyen las repeticiones o la falta de orden de lo que se quiere contar. Además, el texto posee fallos en la traducción, con expresiones que chirrían, frases americanizadas y errores de traducción.

Y el último punto algo que a mí no me gusta pero que sé que muchos lectores no coincidirán conmigo. Personalmente, no me gustan los intentos de un autor por convencernos de su visión o su punto de vista y también huyo de las frases que intentan sentar cátedra. No es mi estilo y prefiero que se me presenten los hechos y juzgar por mí misma.

Me da rabia también que después de unas páginas que no me acabaron de convencer, llegar al epílogo de la versión española, donde se incluye mucha información interesante sobre temas adyacentes del resto del texto y de la propia vida de la autora. Me da rabia que esté al final, porque creo que habría sido mucho más rico para el lector ir conociendo esta información antes.

En cualquier caso, acercarse a un tema como éste de la mano de la persona que lo sufrió nos ayuda a acercarnos a asuntos incómodos y a salir de nuestra zona de confort. Gracias a Libros del Lince por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La investigación de la autora, que nos acerca a una realidad que parece irreal.
Contras
  • La estructura de la información.
  • La traducción.

Namaste.

 

IMM, Literatura

IMM (52): libros otoñales

El fin del verano coincide con la esperada reéntree literaria: nuevas propuestas, nuevos libros, nuevos autores y muchas ganas de leer. Ahora que por fin parece que ha llegado el otoño, es el momento de echar un vistazo a las nuevas incorporaciones de nuestros estantes:

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El rapto del príncipe Margarina, Mark Twain. De repente llegó el cartero y me trajo un paquete largo y grande, donde se incluía este cómic. La única historia infantil escrita por Twain, inédita hasta la fecha y recuperada, con ilustraciones de Erin Stead. Una propuesta que desconocía y que tiene muy buena pinta, con una edición muy cuidada. Envío de Océano Travesía.

Juegos en la edad tardía, Luis Landero. El libro que tenía originalmente anotado en mi libreta de este autor, que encontré por casualidad en una librería de segunda mano y decidí comprar. En su día adquirí El guitarrista, que sigue esperando su turno.

Cuatro amigos, Trueba. Últimamente veo el nombre del director en muchas novelas, hasta recuerdo verle en el Parque del Retiro firmando libros. No tenía pensado leerlo pero al final acabé comprándolo.

Violación Nueva York, Jana Leo. Desconocía de su existencia hasta que leí esta entrevista. El tema me dejó el estómago revuelto, mientras mi cabeza repetía el mantra de que no podía ser posible. Pues parece que sí y además hay un libro del tema. Edita Libros del Lince.

Diario de un incesto, Anónimo. Un libro que captó mi atención por la nota de prensa de la editorial Malpaso. Hay opiniones muy dispares de él, ya os contaré cuál es la mía, que ya lo he terminado.

El corazón de los hombres, Nickolas Butler. Del autor de Canciones de amor a quemarropa, Libros del Asteroide edita este libro que promete dejarnos tan buenas sensaciones como el anterior. Una de esas propuestas que marcas en el calendario hasta su publicación.

Los pacientes del doctor García, Almudena Grandes. El cuarto libro de la saga Episodios de una Guerra Interminable. Grandes regresa después de un tiempo con una historia que promete adentrarse en la red de espías creada para ayudar a huir a los nazis de la Alemania tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Asistí a la presentación que la autora hizo en Alcalá de Henares y tengo muchas ganas de leerlo. Como siempre, a la madrileña le edita Tusquets.

4 3 2 1, Paul Auster. La nueva novela del neoyorquino se sale de su habitual longitud para apostar por una historia mucho más larga. He leído opiniones diversas en las que cabe ponerlo muy bien y muy mal. Espero ser de las primeras. Edición de Seix Barral. (¡Un aplauso a quien decidiera cambiar el papel!).

Las Mitford. Cartas entre seis hermanas, Charlotte Mosley. Mi adicción obsesión curiosidad por las hermanas Mitford se vio incrementada exponencialmente cuando llegó a mis oídos la publicación de este título en la editorial Tres Hermanas. Un tochazo de más de 600 páginas donde las variopintas hermanas se cuentan muchas cosas, en una edición organizada por Charlotte Mosley.

Apegos feroces, Vivian Gornik. Este libro no sólo es uno de los libros más de moda los lectores, sino que ha sido elegido Libro del Año por el Gremio de Libros de Madrid. Ahí es nada. Una historia de menos de doscientas páginas que promete mucho. Edición de Sexto Piso.

Solenoide, Mircea Cartarescu. El regreso de mi rumano favorito de la mano de una de sus novelas más aclamadas, un tochazo de grandes magnitudes editado por Impedimenta en tapa dura. Pude disfrutar de la presentación que hubo en la Librería Rafael Alberti y os aseguro que oírle hablar sobre su modo de escribir y de su concepción del mundo es lo más parecido que he vivido a una experiencia mística. Esperaré el momento perfecto para leerlo.

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Gracias a Océano Travesía, Libros del Lince, Editorial Malpaso, Libros del Asteroide, Tres HermanasSexto Piso por los envíos. Y gracias también a quienes con su esfuerzo, trabajo y dedicación consiguen que se escriban, traduzcan, editen o presenten estos libros. Por último mi agradecimiento va para los que se apuntan a un bombardeo y me acompañan a presentaciones, ferias de mayor o menor calado y cualquier cosa que huela a libros a las que voy arrastrando al personal.

No quiero olvidarme de los que me leéis por aquí. Habéis sido muchos los que, ante el parón que he tenido, os habéis puesto en contacto conmigo. Gracias por seguir ahí.

Y vosotros, ¿esperáis el otoño con ganas como yo? ¿Queréis leer alguno de los libros que he mencionado? ¿Por cuál empiezo? ¿Me ahogaré entre tanto tochazo? ¿Alguna vez conseguiré avanzar en mi propósito lector?

Namaste.

Autor, Literatura, luján

Moravia, Marcelo Luján

Para muchos de vosotros no es nuevo que he pasado un periodo de crisis lectora, donde no me apetecía leer demasiado y los libros empezados se mantenían parados sine die. La sensación del paso de las semanas sin leer más que un par de páginas es extraña para quien está acostumbrado a leer diariamente, pero ante la desidia propia lo mejor es respirar y escoger libros más livianos que nos ayuden a continuar nuestro camino lector.

Este que os traigo hoy es uno de los libros que me ayudaron a superar dicha crisis. Lo escogí precisamente por el número de páginas, menos de 200. Lo leí más lentamente de lo acostumbrado pero mucho más deprisa de como estaba leyendo por entonces.

Moravia.jpgLa elección fue todo un acierto. Y ahora os contaré por qué.

En mi libreta figuraba desde hace mucho tiempo, y recomendado por varios lectores, Subsuelo, del mismo autor. Pero cuando me ofrecieron leer este libro decidí que sería un buen momento de acercarme a Luján, de conocer un poco su modo de escribir, antes de leer otras historias.

Moravia es la historia de un bandoneonista que regresa a su pueblo natal después de mucho tiempo viviendo de la música alejado de su tierra. No acude solo, le acompañan su esposa y su pequeña hija.

El regreso a la tierra, al pasado y a lo que se dejó atrás es uno de los puntos clave de la historia, sobre todo en la primera mitad, donde el protagonista recuerda y teoriza, pero además recorremos le sucedió después, cómo llegó a la fama y el éxito profesionales, o a la felicidad plena cuando se casó con la hija de un afamado violinista.

El viaje aparentemente feliz lleva aparejado algo que desconcierta, una mezcla de incertidumbre por lo que se va a encontrar, una pizca de reconocimiento por la sociedad opresiva que vivió allí, o la duda sobre cómo va a ser la relación con sus familiares ante un grupo de personas con las que perdió el contacto hace demasiados años.

Mientras que todo lo anterior lo encontramos en la primera parte, en la segunda Juan Kosic llega a su destino. Dejamos los recuerdos y pasamos a las acciones. Moravia se trasforma y nos desvela su verdadera realidad. No entraré en qué sucede, porque contar de más implicaría restarle atractivos a la historia.

Entre ambas hay un abismo: mientras que en la primera parte apreciamos una abundante inclusión de descripciones y saltos temporales, además de algunos diálogos entre la pareja, la segunda se centra en su llegada al pueblo y el resto de acontecimientos que se derivan de ello. Pasado y presente. La idea de algo frente a lo que acaba siendo.

Cabe destacar cómo, en una novela que no llega a las doscientas páginas, el autor sabe jugar con su estilo para provocar las reacciones que busca. Cómo mide la estructura y la información, y el modo de ir creando los personajes y el entorno para llevarnos al punto que él quiere.

Luján actúa de un modo inteligente, no aportando más de lo que le conviene, sorprendiendo cuando toca, jugando con los tempos y los capítulos.

Personalmente, he vivido una lectura muy diferente en cada parte. Quizá es algo que se vea agravado porque no leí la novela del tirón, por lo que quizá aprecie una fractura entre ambas mitades que quizá no sea tanta.

En cuanto al final, pues qué queréis que os diga. Que cuando le dejas la boca abierta al lector algo has hecho bien.

Viene apurada la desdicha y sin que nadie la llame: viene con su mala espina y nunca es tiempo de esquivarla. Nunca.

Página 164

Desde aquí, gracias a los amigos de Salto de Página por enviármela. Y gracias a quienes pusisteis a Luján (Atram, Jesús) en mi punto de mira.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Conseguir una novela así en tan pocas páginas.
  • La fuerza del texto, la sensación de ser categórico.
  • La cita final de Albert Camus.

Contras

  • El final nos deja con ganas de más.

Namaste.

Autor, Gómez Bárcena, Literatura

Kanada, Juan Gómez Bárcena

Dicen que uno ha de escribir sobre lo que sabe. Es lógico, aunque también peligroso. Por un lado, de lo que sabemos tenemos más información, encarar la historia puede resultar más fácil, y además controlamos el tema, lo cual nos puede ayudar a organizar la trama. Sin embargo, es cierto que los que también conocen esa temática nos pillarán antes en falta cuando lean algo raro, algún detalle de la historia que no se corresponda o cuando chirríe algo.

KanadaLuego hay otra gente que la regla general se la salta. Y eso está muy bien. Nos ofrecen temáticas y perspectivas distintas. Personas que deciden arriesgarse, contar un tema que les resulta ajeno, quizá por las posibilidades que les ofrece para la trama, o quizá porque les va surgiendo mayor rango de temática con los que avanzar.

Una tiene sus prejuicios. Por eso, cuando vi la fecha de nacimiento de este autor, pensé que la temática me sería común. Evidentemente sigo con mi regla de no leer la sinopsis, si no me habría dado cuenta de mi error.

Probablemente Gómez Bárcena sea un suicida. Un pirado. Un saltador sin paracaídas. De otra forma no se entiende que se dedique a situar una historia tan lejos tanto en tiempo como en espacio de lo que (aparentemente) más conoce. Tan lejos del hoy, de la problemática actual.

Pero lo más inaudito no es esto. Es la cara de gilipollas sorprendido que se le queda al lector, ante tamaña obra de despliegue, de demostración de fuerza y estilo, que consigue desde la primera página que dejemos de parpadear, que abramos la boca, que cabeceemos como un pez fuera del agua.

Kanada es una de esas historias que le dan la vuelta a muchas cosas, que comienza donde otras acaban: al finalizar la Segunda Guerra Mundial. El protagonista decide volver a su casa, la que recordaba como hogar, pero que ahora se ha trasformado en una ruina un poco distinta. Exactamente igual que él: superviviente de una guerra letal, que le ha quitado la familia y los recuerdos. Allí tratará de recomponerse.

Si se piensa con detenimiento es tan asombroso el milagro de la lectura. Contemplar un dibujo que no es diferente de los desconchados de una pared o de una procesión de hormigas y vislumbrar en un solo relámpago de lucidez un significado, una idea. Encadenar una reata de signos y armar con ellos un sentido que puede entretenernos o aburrirnos, conmovernos o hacernos desgraciados.

Página 25

Kanada es una novela difícil de definir, difícil de clasificar. Dura. Una lectura de las que te golpean en el corazón y en la boca del estómago, del extraño tipo que quieres releer en cuanto la terminas. Una historia relativamente corta que sorprende por el estilo del autor, por la temática y por la sangrante desesperanza contenida en cada línea.

Kanada es una de esas historias que te reconcilian con la buena literatura, con el perjuicio de que mejor voy a lo seguro y leo algún clásico, con el buen hacer y con el talento que poseen autores contemporáneos que no conocemos, en este caso, Gómez Bárcena que escribe con una fuerza y crudeza desorbitada.

También el planeta en que vives es insignificante, apenas una mota de polvo en el universo, y qué fácil es contener en él la humanidad entera. Tu despacho es en relación a la Tierra más grande que la Tierra en relación al resto del cosmos. Por qué no habrían de caber entonces tus aspiraciones en este cuarto, tan grande o tan pequeño como cualquier otro mundo.

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Kanada es un libro para recomendar, un libro de esos con los que es una alegría toparse. Así que, amigos de Sexto Piso, gracias por publicarlo, gracias por descubrírmelo y gracias por enviármelo a casa. Va directo a las mejores lecturas de este año. Los buenos libros se merecen muchos lectores, y éste es uno de ellos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo del autor: pulcro y duro.
  • Los temas que van surgiendo y las reflexiones del protagonista.
Contras
  • Tardé algunas páginas hasta entrar del todo en la historia.

Namaste.

Autor, Leyshon, Literatura

El show de Gary, Nell Leyshon

Leyshon llegó a mi vida por la sorprendente novela Del color de la leche, una de esas historias que nos llegan desde la primera línea, por el estilo como se cuenta y por el potente personaje principal. Así que cuando me encontré con El show de Gary en mi última visita a la biblioteca, pensé que podía volver a probar a leer ésta.

El-show-de-GaryEl show de Gary es el último libro de la autora británica, que en España ha publicado Sexto Piso en 2016. En este caso, nuestro protagonista es Gary, un chaval que está llamado a embaucarnos con sus ojos azul cielo.

Desde la primera línea quedamos atrapados por la red que tiende la autora, como ya hiciera en su anterior novela: un estilo potente que nos invita a seguir leyendo, junto con un protagonista con mucha fuerza y con un inicio prometedor.

La fórmula parece la misma, aunque no se sitúe en el siglo XIX y aunque no tengamos ninguna Mary. En este caso Leyshon sitúa la acción en 1988, si bien acompañaremos a Gary a través del temido cliché bajada a los infiernos. Así, con el Gary adulto, nos cuenta sus memorias: cómo fue su infancia y adolescencia y las diversas y sórdidas situaciones que le llevan a convertirse en un ratero de bar.

La historia queda enmarcada por el estilo particular de Leyshon: frases cortas, estilo directo y escasas descripciones. Diálogos escuetos, donde prácticamente sólo hay exabruptos, y pocos rodeos. Al menos cuando narra su pasado, porque en el momento de la narración nuestro protagonista se permite analizar, desgranar y excusarse, contar sus sentimientos y lo que se le pasaba por su cabeza.

Sé lo que piensas. Pero estoy intentando ser franco contigo y no quiero fingir cosas que no siento. Mira, eso no es tan sincero. Sí que sentí algo mientras lo hacía, mientras estaba en su cuarto, andando entre sus cosas. Fue como si yo destacara. Como si fuese distinto. El mundo está lleno de gente que obedece las normas no escritas de la vida, que almacena cosas que considera propias, que las coloca detrás de puertas endebles con agujeros y esas cosas que llama llaves. Cada uno lleva una encima, un palito mecánico, y cree que eso significa que puede guardar cosas. La gente se pasa la vida juntando cosas y luego guardándolas bajo llave para que otra gente no pueda ponerles un dedo encima.

Página 77

Y así, con todos estos ingredientes, me encontré continuando la lectura, sin parar de leer, queriendo conocer la historia completa, y con objeto de llegar al punto de inflexión. Hasta la mitad, que es justo donde dejé de perder interés. Quizá por los temas que trataba entonces. Mientras que en el inicio conocemos su infancia y adolescencia más adelante tenemos un Gary adulto adicto a las drogas y preocupado por su nueva familia. Algo con lo que, por un lado, no acababa de conectar, pero que por otro, por lo bien que está narrado, acabas formando parte, sin apartar la vista de la narración.

Quizá lo peor que le sienta a El show de Gary es la comparación. Esperar mucho más tras haber leído El color de la leche es a la vez su reclamo y su maldición. Para mí, El show de Gary no ha sido para tanto, como un espectáculo en el que vemos carencias, donde los focos no dan la luz que esperamos, el concierto de uno de esos artistas que parecen venidos a menos con el paso del tiempo. Una pena.

FICHA:

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Pros
  • El inicio de la historia.
  • Impoluta edición de Sexto Piso.
Contras
  • La comparación con la anterior novela de la autora hace que apreciemos más las deficiencias de éste.
  • Pérdida de fuerza en la mitad de libro, además de la inclusión de otros temas que no me atraían.

Namaste.