Archive for the 'Leyshon' Category

10
Jun
19

El bosque, Nell Leyshon

Acudí a El bosque con los deberes hechos tras haber leído tanto El color de la leche, magnífica obra de la autora, como El show de Gary.

El envío de Sexto Piso coincidió en el tiempo con el encuentro que tuvo lugar en la librería Jarcha, momento en el que pudimos conocer parte del proceso de escritura, comprender un poco más a la autora y su forma de ver la vida y la literatura, además de poner en común lo que nos había parecido la lectura de esta novela.

El-bosque

Leyshon escribe en esta ocasión una historia ambientada en la Segunda Guerra Mundial, aunque en ningún momento mencione el año, el país o quién es quién en la historia. Inferimos que es Polonia y que los batallones que campan a sus anchas por la ciudad forman parte del ejército nazi. En lugar de centrarse en lo grande, la británica presta atención a las pequeñas escenografías de la historia: el ambiente doméstico, las casas, con especial importancia en la luz de las ventanas, así como los elementos comunes, por ejemplo: cucharas, telas o ropajes. La visión del todo a través de lo pequeño.

Esto mismo lo vemos ver en el índice que aparece antes de empezar a leer la historia: un palíndromo que nos deja claro las tres partes bien diferenciadas de El bosque, una peculiar estructura que juega con los opuestos y con los pequeños utensilios a los que me refería más arriba. Me sorprendió encontrarme esta guía en la primera página, un peculiar modo de dejar claro que en esta historia está todo pensado, y que enmarca además temporalmente la novela.

Así, en la primera parte conoceremos los personajes principales, y podremos ver quién es quién en esta historia: la abuela, generosa médico que ayuda a todo aquél que se cruce en su camino, el padre, miembro de la resistencia polaca y la madre, figura clave para entender la historia. No me olvido a Pawel: la voz infantil que parece uno de los rasgos característicos en la prosa de Leyshon, fundamental para ver la historia con sus inocentes ojos como contraposición de los adultos.

La segunda parte es la que justifica el título del libro, divide la historia en dos y fundamenta lo que nos vamos a encontrar más tarde. Un cambio de tono y temática aparente o más bien la historia más cruda y esquelética: los temas que busca la autora sin adornos.

Al igual que en sus otras dos novelas anteriores la voz infantil es esencial para comprender la historia: en este caso Pawel es uno de los protagonistas principales a lo largo de toda la novela. En el inicio como niño, más tarde como adulto, Pawel pone el contrapunto a Zofia, la paciente madre que tiene que abandonar su carrera musical para afrontar la cruda realidad.

Mi relación con esta historia ha sido desigual: comencé pensando que la novela no era nueva para mí, que había leído lo mismo muchas veces, tantas como ocasiones en las que me he acercado a historias ambientadas en este periodo histórico, como en Tú no eres como otras madres de Angelika Schrobsdorff. En la segunda parte empecé a ver destellos puntuales de algo que sí me convencía, fragmentos interesantes que me hacían tener esperanza, aunque también me aburrí igual que lo hacían los protagonistas.

Sin embargo en la última parte de la historia pude conectar más con los personajes, o al menos me pareció que todo lo anterior (ahora sí) tenía un sentido: la relación materno-filial, la nostalgia y la tristeza, la importancia de la naturaleza, la visión de la maternidad y el sentimiento de familia.

Siguen los dos aquí. Sus corazones todavía laten y sus pulmones todavía bombean. Qué frágil es la vida. Qué curiosa es la vida. Ellos dos, surgidos de las cenizas de todo eso, todo eso. Han atravesado el gran siglo XX, escondidos en el bosque para sobrevivirlo, y aquí están ahora, en el siglo XXI.

Página 325

Leyshon utiliza el estilo que ya conocemos, el de evocar sensaciones y sentimientos, el de añadir silencios para que sea el lector quien rellene la información, el de las descripciones más allá de la abundancia de diálogos.

La sensación de leer algo que ya uno conoce y que de repente veamos que todos esos detalles que parecían nimios tienen un sentido, que los detalles tienen importancia y que esos ojos de niño que miran a su alrededor nos va a devolver la vista unos cuantos años después. La delicadeza con la que Leyshon compone la historia y cómo raciona la información para darle la vuelta a una historia es un recurso no sólo inteligente, sino totalmente premeditado y medido.

En definitiva: El bosque va de menos a más.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La estructura de la historia.
  • Los temas que va incluyendo la autora.
Contras
  • El inicio puede parecer que ya hemos leído esto mismo antes.

Namaste.

03
Jul
17

El show de Gary, Nell Leyshon

Leyshon llegó a mi vida por la sorprendente novela Del color de la leche, una de esas historias que nos llegan desde la primera línea, por el estilo como se cuenta y por el potente personaje principal. Así que cuando me encontré con El show de Gary en mi última visita a la biblioteca, pensé que podía volver a probar a leer ésta.

El-show-de-GaryEl show de Gary es el último libro de la autora británica, que en España ha publicado Sexto Piso en 2016. En este caso, nuestro protagonista es Gary, un chaval que está llamado a embaucarnos con sus ojos azul cielo.

Desde la primera línea quedamos atrapados por la red que tiende la autora, como ya hiciera en su anterior novela: un estilo potente que nos invita a seguir leyendo, junto con un protagonista con mucha fuerza y con un inicio prometedor.

La fórmula parece la misma, aunque no se sitúe en el siglo XIX y aunque no tengamos ninguna Mary. En este caso Leyshon sitúa la acción en 1988, si bien acompañaremos a Gary a través del temido cliché bajada a los infiernos. Así, con el Gary adulto, nos cuenta sus memorias: cómo fue su infancia y adolescencia y las diversas y sórdidas situaciones que le llevan a convertirse en un ratero de bar.

La historia queda enmarcada por el estilo particular de Leyshon: frases cortas, estilo directo y escasas descripciones. Diálogos escuetos, donde prácticamente sólo hay exabruptos, y pocos rodeos. Al menos cuando narra su pasado, porque en el momento de la narración nuestro protagonista se permite analizar, desgranar y excusarse, contar sus sentimientos y lo que se le pasaba por su cabeza.

Sé lo que piensas. Pero estoy intentando ser franco contigo y no quiero fingir cosas que no siento. Mira, eso no es tan sincero. Sí que sentí algo mientras lo hacía, mientras estaba en su cuarto, andando entre sus cosas. Fue como si yo destacara. Como si fuese distinto. El mundo está lleno de gente que obedece las normas no escritas de la vida, que almacena cosas que considera propias, que las coloca detrás de puertas endebles con agujeros y esas cosas que llama llaves. Cada uno lleva una encima, un palito mecánico, y cree que eso significa que puede guardar cosas. La gente se pasa la vida juntando cosas y luego guardándolas bajo llave para que otra gente no pueda ponerles un dedo encima.

Página 77

Y así, con todos estos ingredientes, me encontré continuando la lectura, sin parar de leer, queriendo conocer la historia completa, y con objeto de llegar al punto de inflexión. Hasta la mitad, que es justo donde dejé de perder interés. Quizá por los temas que trataba entonces. Mientras que en el inicio conocemos su infancia y adolescencia más adelante tenemos un Gary adulto adicto a las drogas y preocupado por su nueva familia. Algo con lo que, por un lado, no acababa de conectar, pero que por otro, por lo bien que está narrado, acabas formando parte, sin apartar la vista de la narración.

Quizá lo peor que le sienta a El show de Gary es la comparación. Esperar mucho más tras haber leído El color de la leche es a la vez su reclamo y su maldición. Para mí, El show de Gary no ha sido para tanto, como un espectáculo en el que vemos carencias, donde los focos no dan la luz que esperamos, el concierto de uno de esos artistas que parecen venidos a menos con el paso del tiempo. Una pena.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El inicio de la historia.
  • Impoluta edición de Sexto Piso.
Contras
  • La comparación con la anterior novela de la autora hace que apreciemos más las deficiencias de éste.
  • Pérdida de fuerza en la mitad de libro, además de la inclusión de otros temas que no me atraían.

Namaste.

29
Sep
14

Del color de la leche, Nell Leyshon

Ella se llama Mary. Eme. a. erre. I griega.

Del-color-de-la-leche-selloQuiere contarnos su historia. Y por dónde empezar sino por el principio. El principio en el que se dedicaba a ordeñar vacas, dar de comer a los cerdos, limpiar mierda y cosechar. La casa que comparte con su familia y su abuelo, que huele a manzanas.

¿Qué podrá contarnos una simple granjera británica? Poco, creía yo. Pero como todo lo desconocido, como todo lo inexplorado, nos sorprende. No sólo por el modo de contar su historia, o por describirnos cómo es ella, Mary, aguda y perspicaz, mordaz e inteligente.

Cuando Pedro me prestó este libro y me lo recomendó encarecidamente, pasé la información al cajón del ya veremos. Pero no me hizo falta más que leer la primera página de la novela para darme cuenta de que Del color de la leche no era como las demás. No es una de esas novelas que olvides nada más terminar, es una historia enternecedora sobre la vida de Mary. Escrita de una forma distinta, que se cuela con su cotidiana tragedia. Una de esas novelas que se acaban bebiendo. Se empieza a sorbos pero cuando te das cuenta ya te has bebido la mitad. Y de ahí a terminarla no hay más que dos tragos. Porque desde la primera línea, nos sacude.

éste es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.

en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi ventana y veo muchas cosas. veo pájaros y los pájaros llenan el cielo con sus gritos. veo los árboles y veo las hojas.

y cada hoja tiene venas que la recorren.

y la corteza de cada árbol tiene grietas.

no soy muy alta y mi pelo es del color de la leche.

me llamo mary y he aprendido a deletrear mi nombre. eme. a. erre. y griega. así es como se escribe.

quiero contarte lo que ha pasado pero tengo que tener cuidado de no apresurarme como hacen las vaquillas en la entrada, porque entonces iré por delante de mí misma y puedo tropezarme y caerme y de todas maneras tú querrás que empiece por donde se debe empezar.

y eso es por el principio.

Quería conocer su historia, quería saber cómo y por qué, Mary, la de la pierna mala, Mary, la que aprende rayas negras con las que formar palabras. La fuerza de una narradora, la primera y principal, es la que consigue dar ese empaque a la novela. El estilo campestre, burdo y sincero, pero también clarividente de una muchacha sencilla. Lo importante aquí es el personaje de Mary, su carácter, su tragedia y su realidad. Leyshon aplaca a los demás secundarios porque no los necesita, creando una historia lineal, clara y sin demasiadas descripciones ni diálogos.

Ella se llama Mary. Eme. a. erre. I griega. Y, al igual que ella misma, os invito a que conozcáis su historia, lo que sucedió realmente en un pueblo de la campiña británica de 1830.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Mary. Su forma de contarnos la historia.
  • Impoluta edición de Sexto Piso.
Contras
  • El final no es redondo. La sensación es que se detiene demasiado en lo trágico.

Namaste.




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