IMM, Literatura

IMM (48)

Hoy os traigo las penúltimas incorporaciones a mis estanterías:

IMM48

  • Fuera de quicio, Karen Joy Fowler. Una novela de la que había oído hablar muy bien y que tenía apuntada en mi libreta desde hace mucho tiempo. Ya lo he leído, y no tiene desperdicio. Os hablaré de él en próximas entradas. Edita Malpaso.
  • Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell. Un descubrimiento, una delicia de lectura, el tipo de libro que regalas y aciertas. Tomad nota porque resulta una buena opción para regalar en el Día del Libro, en el Día de la Madre o en cualquier evento que tengáis próximamente. La reseña, aquí.
  • Prosas reunidas, Wislawa Szymborska. Haced como si supiera pronunciar el apellido de la Premio Nobel de Literatura. Y ojo, porque este es uno de esos libros indispensables. Leer las reseñas y opiniones de una autora como ésta resultan absolutamente hipnóticas. Tener ese libro en la mesilla y saber que no te va a fallar es maravilloso. Tengo muchas ganas de enseñaros alguno de sus fragmentos. ¡Y encima la portada es preciosa!
  • La Revolución Rusa, Richard Pipes. Se cumplen 100 años de la Revolución Rusa, y qué mejor forma que conmemorarlo leyendo un libro sobre el tema. Este es un tochazo. Uno de esos libros que si intentabas aseverar que sabías algo del tema, o de cualquier otra cosa, te callan de un golpe.

Desde aquí, muchas gracias Malpaso y a Libros del Asteroide por los envíos.

¿Habéis leído alguno de estos libros? ¿Los recomendáis?

Namaste.

Literatura, Serge

El caso Tuláyev, Victor Serge

Hace mucho, mucho tiempo que alguien me habló de este libro. Desconocía al autor, desconocía el título de novela, desconocía su argumento. Simplemente lo anoté y después lo adquirí en la Feria del Libro. Posteriormente tuvo que esperar su turno pero por fin lo he leído.

El-caso-TuláyevEl caso Tuláyev lleva por nombre el del camarada alto cargo del gobierno que un día muere tiroteado en medio de la calle. Quién lo hace y por qué lo hace lo sabemos desde el primer capítulo. Lo que desconocemos es el devenir burocrático de la investigación que dará comienzo cuando se encuentre el cadáver de Tuláyev.

Y es que en El caso Tuláyev narra un conjunto de historias y destinos entrelazados, personajes cómplices que, según el gobierno, han urdido una trama para acabar con la vida de funcionario clave en el poder. En su basta extensión y densidad, conoceremos la vida de todo tipo de personas: humildes oficinistas y leales veteranos, arribistas, sinceros comunistas y viejos teóricos melancólicos del inicio de la revolución. Todos serán detenidos, interrogados y condenados a muerte.

Así, se retratan vidas enteras de una forma pormenorizada, incluso se aporta información suficiente como para protagonizar su propia novela. Su pasado y sus visiones de su vida y del Partido, el cambio de situación conforme pasaron los años, su familia. Para algunos, el mantenimiento de una fe inquebrantable, la resignación ante su sacrificio en beneficio de un interés mayor. En otros, su crítica constante a la situación, un pesimismo alimentado por una basta experiencia viendo desaparecer camaradas.

¡Todo es nuestro!, decía sinceramente en las reuniones públicas del Club de los Ferroviarios y fácilmente hubiera podido decir: ¡Todo es mío!, no sabiendo muy bien dónde terminaba el yo, dónde comenzaba el nosotros. (El yo pertenece al partido; el yo no vale sino por lo que encarna, por el partido, por la nueva colectividad; pero como lo encarna poderosa y conscientemente, el yo, en nombre del nosotros, posee el mundo).

Página 131

Cada capítulo y cada historia conforman una cara de una figura poliédrica basta y compleja, una suerte de red de acusados y de destinos influidos por una investigación cruel y absurda, que pretende concluir consiguiendo la cuadratura del círculo, en la época del Gran Terror soviético.

El estilo de Serge varía según el capítulo. Si los iniciales son más livianos y sencillos, la mitad se transforma en una muestra inmisericorde de nombres y procesos judiciales, pequeña muestra de lo que sufren los persones y de lo que sufrieron los rusos.

El uso de descripciones minuciosas de habitáculos, ropas y paisajes de Serge contrasta con el lenguaje gris y burocrático utilizado para con los personajes, una paradoja en sí misma que consigue acrecentar la sensación de que los personajes viven en una burbuja de perfecta soledad. Aún más, en la soledad obligada del expulsado, bajo la perpetua definición de enemigo de la Patria: la soledad del paria.

Hay momentos de la vida en que se puede esperar todo, incluso en el fondo de la derrota. Vive uno detrás de las rejas de una cárcel y sabe que la revolución llegará, que tiene uno, más allá de las horcas, un mundo delante. El porvenir es inagotable. El porvenir de un solo hombre, agotado, se vuelve el último con cada partida. Casi al final de su viaje, sus apuestas se lo hacían ver bastante claro. Había tomado sus determinaciones hacía mucho tiempo: se sentía disponible.

Página 250

El caso Tuláyev, como muchos otros con temática similar, es uno de esos libros duros y agónicos, que llaman a la pausa y que conviene dejar reposar. Ha sido una lectura muy interesante, uno de esos libros que recomendaré pero de los que me da pena que no sean más conocidos.

Aquí mi pequeño granito de arena para animaros a su lectura. Y si uno de los que me leéis me lo recomendasteis, por favor, comentádmelo para mencionaros (y para deciros: GRACIAS).

Los libros molestos son muy necesarios. Y más en estos momentos convulsos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diversos recursos que usa el autor: comenzar con el asesino, el estilo duro y grisáceo pero la misericordia por el dolor de los personajes.
  • El final, redondo para la paradoja soviética.
Contras
  • Demasiados fallos en la edición para mi exigente gusto.

Namaste.

Del Molino, Literatura

La España vacía, Sergio del Molino

Si el año pasado se habló de un ensayo, fue de éste. Comenzó con un murmullo, comentándose puntualmente en revistas, reseñas y blogs, hasta ir escalando posiciones hasta llegar a colocarse entre los libros más vendidos, los más comentados, los más recomendados. A una lectora que nació y vive en la denominada España vacía este fenómeno no podía resultarle indiferente.

La-España-vacíaAsí que lo compré, y como siempre lo dejé estar y esperé a que llegaran las heladas para comenzar a leerlo, quizá esperando que fuera algo mucho más denso de lo que me he acabado encontrando.

Porque quizá como muchos de los que me leéis, al oír demografía uno no puede más que arrugar el gesto y acordarse de aquéllas aburridas clases en el instituto en las que se ofrecían datos, pirámides de población y siestas infinitas. Pues nada que ver con eso.

Quizá el inicio ya es una declaración de intenciones por parte del autor:

Estoy en el extranjero, a punto de comer, y me doy cuenta de que no me han puesto tenedor. Levanto la mano para pedirle uno al camarero, pero entonces me quedo en blanco. ¿Cómo se dice tenedor en francés? ¿O en inglés? ¿O en italiano? (…) Es absurdo no saber cómo se dice tenedor en cualquier lengua europea porque es la misma palabra en casi todas. (…) Se refieren al tenedor con la misma palabra que emplean para llamar a lo que en castellano llamamos horca o forca: ese tridente de madera que los campesinos usaban para levantar la paja o remover la parva. (…) ¿Por qué en castellano usamos una palabra distinta y tan rara?

Página 21

Vaya comienzo extraño para un ensayo, ¿no creéis? Sin embargo, nos deja detalles de lo que nos vamos a encontrar a continuación. Esto es, estilo nada enrevesado, acercamiento a los temas a tratar desde mucha cultura popular (música, cine, literatura) y asuntos que quizá no nos habíamos parado a pensar detenidamente.

Con el primer capítulo ya andaba yo un poco descolocada, ya me incluía entre los que recomendaban La España vacía, su influjo me había atrapado. Iba por las calles de mi pueblo y por las Villas de mi comarca recomendando un libro que no había acabado de leer, hablando de prestarlo a unos y a otros, y sacando el tema en cualquier conversación que pudiera encontrar un receptor con ganas de escuchar. Así hasta terminarlo, leyéndolo con ganas de saber qué iba a preparar del Molino en el siguiente capítulo y enganchándome hasta quedarme tardes enteras leyendo mucho más de lo que tenía previsto.

Hay dos Españas, pero no son las de Machado. Hay una España urbana y europea, indistinguible en todos sus rasgos de cualquier sociedad urbana europea, y una España interior y despoblada, que he llamado la España vacía. La comunicación entre ambas ha sido y es difícil. A menudo, parecen países extranjeros el uno del otro. Y sin embargo, la España urbana no se entiende sin la vacía. (…)

Página 16

Del Molino habla de estas dos Españas desde el conocimiento, desde el que ha vivido y ha comprendido ambas realidades. Lo hace analizando la situación, las causas por las que se llegó a esa brecha (que él denomina El gran trauma) y deteniéndose en las peculiaridades del caso español.

Desde el punto de vista de una habitante de la España vacía, mi sensación es que da voz a aquellos, escasos y dispersos, que seguimos viviendo lejos de las grandes urbes. Cualquiera que se haya sentido ridiculizado por el tono de un periodista o de un documental, esa especie de simplificación que rodea el tema rural, donde el urbanita ofrece su punto de vista superficial y bucólico de la vida de un pueblo, para, a la vez, mirar por encima del hombro a sus habitantes al catalogarnos como culturalmente atrasados o directamente paletos, mientras reclama su visión prefabricada del entorno rural que cuadre con su visión preconcebida.

Al mismo tiempo también la visión del urbanita que es visto como forastero aunque lleve media vida viviendo allí, la España Profunda, lo mítico que sigue en el ADN español (Puerto Hurraco, las Hurdes), la idiosincrasia castellana y los pueblos de 10 habitantes.

Quizá la fractura sea lo suficientemente grande como para no poder remediarlo, pero conocer de dónde venimos, la situación de los otros y por qué estamos donde estamos es un gran paso. Para mí este libro es una lectura obligada para cualquiera que quiera saber un poquito más de este extraño pedazo de tierra en el que vivimos.

FICHA:

Te gustará si te gustan
  • Los ensayos.
  • Las curiosidades del día a día que uno no se ha parado a reflexionar.
Pros
  • Conseguir que un tema árido se convierta en ameno.
  • La inclusión de temas populares de diversos tipos.
Contras
  • Las notas están al final del libro, algo que resulta incómodo.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell

Esta vez empezaré por el final. Porque la clave de esta novela se encuentra en las últimas páginas:

¡Qué diferente podría haber sido todo, qué minúsculas las causas y qué devastadoras las consecuencias!

Página 460

Tiene-que-ser-aquiTouché. Una única frase para dar en el clavo, para concluir la historia. Porque, ¿cómo de distinta habría sido nuestra vida si no hubiéramos tropezado con aquella piedra?, ¿Qué habría pasado si la decisión a tomar hubiera sido distinta?

De todo eso trata Tiene que ser aquí, de Maggie O´Farrell, de la historia de dos personas: Claudette y Daniel, que se conocen por casualidad. Ella, británica, actriz de éxito que huyó del vendaval en el que se convirtió su vida a una casa alejada de todo; él, estadounidense, profesor, recogiendo la urna con las cenizas de un abuelo al que no conoció. Ambos entrelazan la vida que dejaron atrás antes de encontrarse para continuar juntos en una relación estable que desemboca en un matrimonio feliz.

Es casi indescriptible el alivio que siento cuando me toca. Creo que nuestro idioma no tiene una palabra suficientemente generosa que sea capaz de expresar la euforia que me embarga al hundir la cara en su pelo, al zambullirme dentro de su abrigo y apretar su cuerpo contra el mío. ¡Qué redención, recibir amor! Cuando nos aman damos lo mejor de nosotros. No hay nada que pueda sustituirlo.

Página 340

Sin embargo, el pasado sigue ahí. Nos acompaña como una carga o un equipaje. Y de repente, 20 años después, regresa para ponerlo todo patas arriba, para desequilibrar una pareja que parecía sólida.

No me reconozco. Recuerdo que no sabía si estaría cometiendo un gran error (…), si me estaría equivocando. (…) Ahora tengo que dudar de mi buen juicio, dudar de todo, porque es evidente que no tenía la menor idea de la clase de persona que eres en realidad. No sé cómo pude interpretarte tan mal, cómo pude equivocarme de una forma tan espectacular y no ver cómo eres realmente. (…) Pienso en aquel día y me pregunto cómo pude equivocarme tanto.

Página 202

El lector aparece justo cuando la realidad se resquebraja. Así que de lo demás, del pasado y del futuro, irá enterándose a través de lo que cuenten los protagonistas, pero sobre todo, por medio de los secundarios. Saltando siempre en el espacio y en el tiempo para que comprendamos un poco más de dónde vienen y adónde se dirigen Claudette y Daniel.

La prosa de O´Farrell se articula especialmente con la variedad de temas que se tratan a través de ópticas especiales: la visión de un hermano o un niño, un compañero de viaje o un adolescente. Así, los temas van surgiendo y nos ponen de preaviso sobre lo que está por venir, dejando a los protagonistas narrar determinados momentos de sus vidas.

Los saltos temporales son otra de las características fundamentales en esta novela coral. La conciencia del paso del tiempo, del cambio de los personajes, analizar cómo les trata la vida en ese momento y qué ocasionará lo que viene después nos invita a seguir leyendo hasta terminarlo.

En esta ocasión, acabaré por el principio. Porque supe que esta novela era diferente cuando llegué al tercer capítulo.

Había unos números pequeñitos repartidos por el texto, y abajo, al final de la página, en letra tan pequeña que había que entornar los ojos para leerla, aparecían más datos. Notas a pie de página, le dijo su padre que se llamaban cuando se lo preguntó, y le explicó que los números remitían a la información correspondiente. Le entusiasmó este sistema, le parecía una preciosidad que la narración principal fuera por un lado y ahí mismo, al final de cada página, hubiera información complementaria para aclarar todo lo que no se entendía. En ese mismo instante Niall se dijo que su vida necesitaba notas a pie de página y que él mismo las suministraría.

Página 64

Tienes razón, Niall. También yo quiero mi vida con notas al pie de página. Pero mientras la ciencia hace algo al respecto, me basta y me sobra con acercarme a una novela como ésta, que sí las tiene. Una novela de las que embriagan y envuelven, que nos reconcilia con la realidad, no sólo por cómo está escrita, sino por cómo fluye la vida y el tiempo, cómo nos sentimos unidos a los personajes a través de lugares y sentimientos comunes. Una de esas historias con las que suspirar al ver que se termina. Igualito que en la vida.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El uso de los saltos temporales para contar la historia.
  • La variedad de temas que incluye O´Farrell.
Contras
  • Corred a vuestra librería más cercana, ¡hoy sale a la venta!

Namaste.

Autor, Eco, Literatura

El péndulo de Foucault, Umberto Eco

Si echo la vista atrás y pienso en alguno de los libros que supusieron un pilar en mi vida como lectora, sin duda este libro se encontraría en ese listado.

el-pendulo-de-foucaultRecuerdo que lo leí hace mucho años, que me quedé alucinada con lo que tenía entre manos y que llegado un punto levanté la vista y me quedé con la mandíbula a punto de desencajarse.

Tiempo después, llegué hasta a cabrearme con Eco cuando leí El cementerio de Praga, pero tras el fallecimiento del italiano y, sobre todo, tras este artículo de la Jot Down que firma Josep Lapidario, consiguió que se me empañaran los ojos y que decidiera que lo iba a releer. (Sí, también aparece en el programa de Convénzeme, pero al pobre no le dejan explicarse).

El momento llegó el año pasado, con la llegada del otoño y aprovechando una lectura conjunta.

Nuestros protagonistas son tres: Causabon, Belbo y Diotavelli. Estudiosos amantes de la historia, comienzan a tirar de un hilo conspiranoico que se les volverá en contra un tiempo después. Un hilo en el que aparecen los templarios, los rosacruces, los judíos y hasta Hitler.

¿Es posible que la realidad no sólo sobrepase a la ficción, sino que la preceda, o más bien se apresure, con adelanto, a reparar los daños que la ficción provocará?

Página 227

El péndulo de Foucault es un laberinto de teorías, referencias históricas y literarias y muchas, muchas curiosidades. Una oda satírica a los libros que se pondrían de moda después, los best-sellers pseudohistóricos, los misterios con protagonistas que buscan el Grial, el arca de Noé o la tumba de algún apóstol. Eco lo toma como punto de partida y lo malea, consiguiendo una magnífica pasta en la que, como buen semiótico, cabe todo. Un despliegue de efectos, flashbacks, conocimientos, historias y anécdotas por parte de un enorme escritor que nos muestra una parte de las cosas que le interesan y que conoce.

Me estaba preguntando quiénes somos nosotros. Nosotros, que pensamos que Hamlet es más real que el portero de nuestra casa. ¿Qué derecho tengo a juzgar a éstos, yo que voy buscando a Madame Bovary para armarle un escándalo?

Página 441

Y es que desde las citas que enmarcan cada capítulo, hasta los recuerdos evocadores de Belbo, pasando por los diálogos, caben multitud de temas, de reflexiones y de referencias históricas, literarias, cinéfilas, filosóficas. Lógicamente, tomándolo como partida, surgen comentarios y polémicas en muchísimas de las cosas que dicen y hacen esos personajes.

A partir de entonces, todo búho vivo me habría parecido muerto, entregado por Salon a aquella esclerótica eternidad. Observé el rostro de aquel embalsamador de faraones bestiales, sus cejas pobladas, sus mejillas grises, y traté de descubrir si era un ser vivo o una obra maestra de su propio arte.

Página 567

Obviamente, en un libro de 800 páginas hay momentos en los que se puede hacer un poco pesado o denso. El mismo autor admitía que las 150 primeras páginas eran una prueba para el lector. La verdad es que lo recordaba mucho más denso. Quizá ahora sabía lo que me esperaba. Mi recomendación es que os toméis vuestro tiempo al leerlo. Veréis cómo en determinados capítulos no queréis dejar de leer. Simplemente dadle un poco de margen.

Volver a leer un libro que nos ha marcado tanto tiempo después es toda una experiencia. Por un lado, la sorpresa de olvidar muchos detalles, de no recordar qué ocurre a continuación, qué fue primero y qué ocurrió después. Sin embargo, conforme avanzaba la familiaridad con personajes, diálogos y las citas que acompañan los capítulos se hacía patente.

Comentar, además, cada fragmento destacado, cada tema polémico que sale a colación, cada opinión que los personajes nos generan no hace más que dar más valor a la historia. Intuir qué es lo que viene y que la otra persona que lee el libro se entusiasme por él, recordar esa misma sensación que uno sintió en la primera lectura… eso lo consiguen los buenos libros.

Y si después de todo el recorrido, de pasar cada página, de acabar con los post-it y de llegar al final uno se pregunta: ¿Ya? Sólo queda añadir: Siempre nos quedará París. Y el Péndulo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El nombre de la rosa, Umberto Eco.
Pros
  • La cantidad de temas que surgen.
  • El estilo de Eco para componer una historia compleja.
Contras
  • El inicio se puede hacer un poco cuesta arriba.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (47)

Tras el paso de los Reyes Magos de Oriente por mi casa, se incorporan algunos libros nuevos a mis estanterías:

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  • El espíritu de la ciencia-ficción, Roberto Bolaño. Un título que anhelaba desde su publicación y que se incorpora como el primer Alfaguara de Bolaño (al que seguramente los Anagrama miren mal). Es cortito así que preveo leerlo dentro de poco.
  • El año del verano que nunca llegó, William Ospina. Anotado hace tiempo en mi libreta, uno de esos títulos de los que no tengo demasiadas referencias pero que el halo de curiosidad es fuerte.
  • Frida Kahlo, una biografía, María Hesse. Una sorpresa con muy buena pinta, la biografía en clave de cómic de la famosa pintora mexicana. Es de los que se empiezan y se devoran.
  • Felicidad familiar, Laurie Cowin. Envío de Libros del Asteroide, no he leído Tantos días felices, la anterior novela de la autora que publicó la editorial en 2015, pero éste tiene muy buena pinta. Salió a la venta el pasado lunes 23.

Y vosotros, ¿habéis caído en la Fiebre Ferrante? ¿Sois puristas como yo y preferís las ediciones de Anagrama de Bolaño? ¿Habéis leído Tantos días felices?

Haced del miércoles un día genial.

Namaste.

Literatura, Strout

Me llamo Lucy Barton, Elizabeth Strout

Lo que me sucede con muchas novedades es que de tanto verlas por redes sociales, librerías y blogs, acabo queriendo leerlas. En este caso fue Oesido el que me comentó si lo había leído, y ahí pasó a mi libreta.

Al poco tiempo, buscando un libro cortito para empezar, pensé que este era una buena opción.

Hacia-rutas-salvajesMe llamo Lucy Barton es la historia de una hija que está hospitalizada y que durante el tiempo de convalecencia conversará con su madre de muchos temas que jamás habían tratado, donde cobran importancia los recuerdos compartidos de un pasado remoto, donde se acercan la una a la otra tras mucho tiempo separadas y donde reflexionan sobre su vida.

Un planteamiento a priori, interesante, una visión unánime de la crítica. Y sin embargo, no.

Quizá no me ha gustado por una mezcla de sensaciones: en primer lugar, el tufillo descarado de la similitud con Lucia Berlin, pero hecha desde la copia, desde la falta de originalidad. Las copias siempre siempre tratan de parecerse al original pero aunque desde fuera podrían asemejarse cuando uno presta atención no es lo mismo. Eso ocurre aquí: un estilo que trata de llegar pero no lo consigue, una prosa que pretende llegar al fondo del asunto pero que se queda en la superficie.

Después, el horror, esa pátina de reflexión sobre la vida, lo importante del tiempo, que tenemos que aprovechar y todo eso que si está bien hecha me gusta y si está hecha de forma torticera me repatea y me enfada. (Llegando a una cadena de bostezo-enfado-bostezo-crujir de mandíbula). Me recuerda a un mal libro de autoayuda.

Quizá la historia en sí no está mal, pero si añadimos las altas expectativas después comentarios como éste, más la sensación de ver la etiqueta de la tienda de los chinos en cada frase, en cada diálogo (quién no ha tenido la sensación de comparación: esto yo lo he visto pero mejor hecho anteriormente), en cada intento de situación manida, que trata de emocionar al lector pero que se queda en una superficialidad cursi que, sinceramente, no va conmigo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Es corto y no se tarda mucho en leer.
Contras
  • La sensación de copia y superficialidad según vas leyendo.
  • ¡No he anotado NI UNA SOLA FRASE! Eso dice bastante…

Namaste.

Autor, Literatura, Ravelo

La otra vida de Ned Blackbird, Alexis Ravelo

Alexis Ravelo es uno de los autores que llevaban tiempo anotado en mi agenda, gracias a la aportación de Atram. Cuando me topé con este ejemplar en la biblioteca, no lo dudé y decidí llevármelo a casa, aprovechando que no era una lectura muy larga.Carlos Ascanio es un profesor universitario que llega a una nueva ciudad para trabajar en un puesto vacante. Al alquilar un piso que había sido habitado por una anciana ya fallecida, acabará de sellar su destino.

Con la curiosidad del que quiere conocer más a la antigua inquilina, Carlos comienza a indagar entre los papeles, cartas y otra documentación de la señora que se guarda en uno de los cuartos del su piso alquilado.

la-otra-vida-de-ned-blackbirdPalabras, palabras y más palabras. Las que lee Carlos, las que escribió la antigua inquilina, las que usa y retuerce Ravelo para construir una trama llena de sorpresas y de peligros, de casualidades y causalidades.

El asombro espera al hombre en los lugares más insospechados. Con Carlos Ascanio tuvo una cita en su propia cama.

Página 25

La otra vida de Ned Blackbird es una historia curiosa, que juega con los límites de la realidad, la búsqueda del individuo y la superación de los prejuicios a la hora de valorar el modo de vida de otras personas, todo conectado por un hilo que mantiene un equilibrio inestable entre la vida de Carlos y la de la anciana. Además, abundan las referencias literarias, planteándose un diálogo con el lector que sobrepasa la mera descripción de la trama y de la acción, una especie de juego con el que Ravelo demuestra de qué calibre está hecho.

En estos días entiendo perfectamente cómo debía de sentirse Ascanio en aquellos en los que exploraba los últimos diarios, las últimas cartas. Sé de esa desazón. Ese deseo de saber más. De entender más. Ese olvido de todo lo presente para rebuscar en el pasado. Ese desequilibrio entre lo que uno es y lo que ellos fueron: la merma ineluctable en la propia identidad cuando uno se sumerge en los recuerdos de otro.

Página 147

Y es que en La otra vida de Ned Blackbird todo está medido, la ralentización de la trama, los golpes de efecto y las historias dentro de la historia principal, para desviar la atención de un lector que acaba metiéndose hasta la médula en una historia inteligente, delicada y muy pero que muy bien escrita.

Una de esas historias que cuando llegas a la última línea tienes claro que podrías volverla a leer para no perderse ninguno de los detalles y matices que pasaron por alto en la primera ocasión.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Sintetizar en 200 páginas ese despliegue literario.
  • La inteligencia que demuestra Ravelo al crear la historia.
Contras
  • La sensación de querer volverla a empezar en cuanto la terminas.

Namaste.

Literatura

Balance de 2016 (III): joyas.

Este año ha sido muy pero que muy sencillo decidir qué ha sido lo mejor que he leído en 2016. Han destacado tanto de entre los demás que justo antes de terminarlos, sabía que iban a aparecer aquí.

  • Entre dos mundos, Upton Sinclair. La apasionante vida de Lanny Budd en el periodo de entreguerras es una de esas historias que atraen, enganchan y entretienen, uno de esos descubrimientos por los que das gracias al haberte topado con una joya de este calibre que para terminar de alegrarlo, se trata de una saga, así que tengo diversión para rato.
  • Manual de mujeres de la limpieza, Lucia Berlin. Prometía muchísimo, ha aparecido en todas y cada una de las listas de los mejores libros publicados en este año, y no se equivocaban. Ácida, molesta, inteligente, dura y sincera, Berlin nos ofrece unos relatos de esos en los que uno se reconcilia con el mundo editorial y con las novedad.
  • La cartuja de Parma, Stendhal. Una novela exigente, muy completa, estéticamente perfecta, que además ha compartido muchos momentos a mi lado. Uno de esos libros que simplemente pensando en él, me acordaré de qué hacía cuando lo leía.
  • Breve historia de siete asesinatos, Marlon James. El último Premio Booker es un rompecabezas situado en Jamaica que nos acerca al intento de asesinato de Bob Marley. Es distinto, complejo e irreverente y muy recomendable.

Mi última petición de este 2016 que se acaba: escoged uno de estos cuatro libros y leedlo. Sólo por eso habrá merecido seguir un año más escribiendo por aquí.

Ahora, es el momento de disfrutar.

Namaste.

Literatura, Rhodes

Instrumental, James Rhodes

Instrumental es uno de esos libros de los que todo el mundo habla de ellos. De repente, con su publicación, las redes se llenaron de comentarios de lectores que lo habían leído o que lo querían leer, una especie de situación febril de euforia de la que me suelo mantener alejada. Mi experiencia con este tipo de historias no suele ser muy buena: muchos de estos fenómenos son un simple resultado de la combinación de dinero, márketing y publicidad.

Hacia-rutas-salvajesDejé pasar el asunto, me alejé del libro, pero aún así de vez en cuando el gusanillo que se suele esconder al fondo, que pasa desapercibido un tiempo pero que de repente se vuelve a manifestar, recordando que no se ha ido de ahí en todo ese tiempo.

Así que al final acabé cayendo en la lectura de este libro, quizá convencida que me venía bien alternarlo con alguno de los tochazos que prometen escalabrarme la cabeza cualquier día de estos cuando se precipiten desde mi mesilla. (Por favor, buscadme un epitafio que no tenga demasiado sarcasmo).

Rhodes es un pianista británico que cuando era un niño de apenas 4 años sufrió abusos sexuales por parte de uno de sus profesores del colegio. A partir de ese momento, con un trauma que no contó a nadie y que no supo gestionar, acabó en una espiral de autodestrucción y culpabilidad que le llevó a experimentar lo más sórdido: drogas, autolesiones, intentos de suicidio.

La música salvó a este tipo e Instrumental es el libro en el que nos cuenta cómo.

Le di a la tecla de reproducción y escuché una pieza de Bach que no conocía, que me llevó a un sitio de tan esplendor, de tal abandono, esperanza, belleza y espacio infinito que fue como rozarle la cara a Dios.

Página 125

Tras 10 años sin acercarse a un piano, Rhodes comenzó a tocar de nuevo y cambió su vida para dedicarse a lo que más le gustaba: interpretar música. Después vino el éxito: conciertos, grabaciones de discos, reportajes en televisión y la publicación de su libro.

La música puede llevar luz a sitios a los que nada más llega.

Página 225

Su modo de ver la música clásica, tan alejado de los estereotipos del género, ha supuesto un acercamiento de personas que no sabían por dónde empezar y que desconfiaban del ambiente propio de una sala de conciertos tradicional.

En este sentido, en Instrumental Rhodes hace lo mismo que en sus conciertos: poner en antecedentes de lo que se va escuchar contando algo de la vida del compositor, sus motivaciones y miedos y después conectarlo con su propia experiencia personal. En este libro es exactamente igual: nos puede contar una situación sórdida y dolorosa, pero antes de cada capítulo nos deja unos cuantos párrafos referidos a una de sus obras clave, no sólo sobre el temperamento del compositor sino de su conexión personal con cada pieza. Cuándo la escuchó, qué le recuerda o qué le transmite.

Es fácil sentirse arrastrado por su entusiasmo, y esto lo hace desde una doble vertiente: de un lado escuchar las obras de las que habla se hace necesario, pero también es inevitable dejar el libro para tratar de procesar tanto dolor que ha tenido que afrontar durante aquéllos espantosos 5 años de abusos y también todas las consecuencias que originó ese horrible hecho.

El espacio no es nada sin tiempo. El tiempo es un parachoques.

Página 52

Instrumental no es un libro de esos que puedes decir que te ha gustado, porque te deja una sensación muy desagradable en la boca del estómago. Pero es como el parachoques: necesario.

FICHA:

Te gustará si te gusta

  • La música clásica, conozcas mucho o poco de ella.

Pros

  • El inicio de cada capítulo, la música que recomienda y el entusiasmo con el que habla de ella.

Contras

  • Al ser una historia autobiográfica, se centra en el contenido más que en el estilo.

Namaste.