Autor, Literatura, Zweig

El mundo de ayer, Stefan Zweig

Volver a leer a Stefan Zweig es un poco como regresar a casa después de las vacaciones: siempre hay una sensación de placidez al pensar que vamos a entrar en nuestro hogar, que nos esperan nuestras cosas, el olor de lo habitual, nuestros pacientes peludos y el ambiente relajado de conocer cada pedazo de nuestro espacio.

El mundo de ayer es, sin duda, uno de los títulos más destacados cuando se menciona la bibliografía de no ficción del austríaco. La verdad, no es para menos.

Tal y como menciona el subtítulo: Memorias de un europeo, recoge parte de los diarios y reflexiones sobre la vida que nos dejó Zweig. Lo cual incluye desde conversaciones con amigos e información sobre las tendencias artísticas de la época hasta situaciones más puntuales o temas que le interesan (el encuentro con Rodin o con Joyce; reflexiones sobre su coleccionismo o su forma de escribir) además de los viajes que fue haciendo por el continente y por supuesto la situación política que le tocó vivir.

A esto hace referencia el título de la obra: al momento en el que todo se viene abajo y el mundo anterior a la Primera Guerra Mundial se desvanece. El cambio radical de una generación que vivió como natural un mundo de emperadores e imperios, en donde las novedades tecnológicas venían de la mano de los Lumière y del ferrocarril. El avance, la concordia, el mundo intelectual de centroeuropa. Todo eso salta por pedazos al asesinar al archiduque Francisco Fernando y al comenzar un momento bélico que cambiará para siempre los cimientos de la vieja Europa.

Lo que un hombre, durante su infancia, ha tomado de la atmósfera de la época y ha incorporado a su sangre, perdura en él y ya no se puede eliminar.

Página 31

Zweig, en el centro del huracán, pasa de disfrutar unas plácidas vacaciones en Ostende a regresar a Austria para regresar al hogar. La incertidumbre se palpa en el ambiente y los amigos dejan de serlo. Negar razones de la guerra o buscar un entendimiento es ser un traidor.

Rara vez una misma generación ha tenido ambas cosas; cuando la moral concede liberta al hombre, entonces es el Estado quien lo coacciona; si el Estado le da la libertad, es la moral la que intenta moldearlo.

Página 125

El autor consigue dos cosas: trasmitir ese mundo que no hemos conocido, que casi podemos palpar con nuestros dedos: la incertidumbre, la esperanza pero también esa inocencia de no se les puede pasar por la cabeza (ni lo más mínimo) qué les depara el siglo XX.

Además, aporta luz a mucho de lo desconocido, como es el ambiente intelectual y de influencia entre los escritores de la época y lo hace desde la visión del que sabe analizar, sintetizar y aportar su visión personalísima de su vida.

El mundo de ayer es un libro para disfrutar poco a poco, con el que ir avanzando y analizar las reflexiones y las historias del gran genio que es Zweig. No es nada pesado ni denso, como yo pensé en un primer lugar, sino que se trata de un libro que invita a seguir leyendo, en cuyas páginas se nos pueden pasar las horas sin que nos demos cuenta. Y eso es porque Zweig nos agarra del brazo y nos mete en su vida de lleno, haciendo que olvidemos todo aquello que nos rodea.

Sólo en los primeros años de juventud identificamos el azar con el destino. Más adelante sabe uno que el verdadero rumbo de la vida está fijado desde dentro; por intricado y absurdo que nos parezca nuestro camino y por más que se aleje de nuestros deseos, en definitiva siempre nos lleva a nuestra invisible meta.

Página 230

Como es de esperar, la posguerra y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, marcarán no sólo la vida del autor, sino también su ánimo e ilusión.

La gran promesa, la sagrada promesa hecha a millones de personas de que aquella guerra sería la última, lo único todavía capaz de arrancar las últimas fuerzas a soldados ya casi del todo desengañados, fue cínicamente sacrificada a los intereses de los fabricantes de municiones y a la pasión por el juego de los políticos que, triunfantes, supieron salvar su vieja y nefasta táctica de tratados secretos y negociaciones a puerta cerrada frente al sabio y humano reto de Wilson. Todos los que tenían los ojos abiertos y vigilantes vieron que los habían engañado.

Página 378

Algo que choca con el momento de reconocimiento del autor, como apreciamos en el siguiente fragmento:

En mi vida personal lo más notable fue la llegada de un huésped que amistosamente se instaló en aquellos años en mi casa, un huésped que yo no había esperado: el éxito.

Página 400

Después llegará, como ya sabemos, el exilio.

Todo lo que había intentado, hecho, aprendido y vivido entretanto parecía como si se lo hubiera llevado el viento; a los cincuenta años y pico me encontraba otra vez como al principio, volvía a ser un estudiante que se sentaba ante su escritorio y por la mañana trotaba hacia la biblioteca, bien que ya no tan crédulo, no tan entusiasta, con un reflejo gris en el pelo y un atisbo de desánimo en el alma cansada.

Página 492

No creáis que este es un libro triste o melancólico, aunque sí lo sean sus últimas páginas. El mundo de ayer es una oda de amor al arte, a la escritura y a la libertad. Nos acerca a un mundo perdido, a un momento histórico en el que sucedieron tantas cosas en tan poco tiempo que parece del todo inexplicable e inasumible comparar el ciudadano de principios de siglo y el de mediados.

Tenía una expectativa altísima de este libro. Y lo cierto es que sabía que me iba a gustar. Pero lo que no intuía es que ha venido para quedarse como el libro que más me ha gustado de Zweig, el que, como habréis podido intuir, incluiré directo en mi lista de lo mejor de 2021.

Tanto si habéis leído al autor como si es la primera vez, os lo recomiendo. Siempre un acierto.

FICHA:

Te gustará si te gustó Diario de un hombre decepcionado, W. N. P. Barbellion
Pros – La variedad de temáticas que expone Zweig.
– Te mete de lleno en el ambiente de la época.
Contras – El inicio es más lento que la parte del medio.
– Evita describir sus últimos momentos antes de partir de Europa.

Namaste.

Literatura

La analfabeta, Agota Kristof

¿Cómo puede titularse un relato autobiográfico de un escritor como La analfabeta? ¿Qué nos estamos perdiendo?

Efectivamente, Kristof se declara analfabeta, a pesar de haber aprendido a leer a los cuatro años. La explicación es que ser analfabeta le viene sobrevenido, al abandonar su Hungría natal por una Suiza en la que se habla un idioma totalmente desconocido para ella: el francés.

Leo. Es como una enfermedad. Leo todo lo que cae en mis manos, bajo los ojos: diarios, libros escolares, carteles, pedazos de papel encontrados por la calle, recetas de cocina, libros infantiles. Cualquier cosa impresa. Tengo cuatro años.

Página 23

En este cortísimo relato Kristof nos habla de su vida de una forma muy esquemática, a través de capítulos escuetos donde narra parte de lo que vivió: su infancia, la familia, la huída de Hungría y sus inicios como escritora, cuando con la nueva lengua consigue escribir y publicar.

¿Cómo habría sido mi vida si no hubiera dejado mi país? Más dura, más pobre, pero también menos solitaria, menos rota; quizá feliz.

Página 47

Si habéis leído previamente Claus y Lucas encontraréis muchos de los elementos que podemos apreciar en su novela: una infancia difícil en un período donde el país ha sido invadido por un ejército extranjero (sea alemán o ruso), la rutina en una ciudad fronteriza, la guerra. También el dolor y la soledad del refugiado, la añoranza de lo que pudo ser y no fue.

Queda claro que las páginas de la genial novela vienen totalmente marcadas por sus recuerdos. Y que la vida de Kristof no dista tanto de la de los gemelos.

Leer a esta autora, sea del tema que sea, es adentrarse en un mundo crudo y directo, sin subterfugios ni redundancias; donde a la verdad se la mira a la cara aunque duela.

La vida de Kristof duele, y no puede ser de otro modo, ya que comparte cicatrices con una tierra europea llena de sangre en un momento histórico, además, plagado de lágrimas y sufrimiento.

FICHA:

Te gustará si te gustó Claus y Lucas, Agota Kristof.
Pros – Interesante y directo.
– Ayuda a comprender a la autora y sus temáticas.
Contras – Muy corto.
– Habría venido bien alguna información biográfica adicional.

Namaste.

Autor, Bargate, Literatura

No mamá, no, Verity Bargate

No mamá, no fue un título que me recomendaron por alguna red social y que anoté fiándome y curiosa por lo que decían. Los Reyes me lo trajeron a casa y enseguida lo escogí como mi próxima lectura, animada también por ser un libro corto, de los que se leen en una tarde.

Lo leí, no me disgustó y lo dejé en el estante de reseñar.

Ahí se ha quedado semanas, una tras otra, un mes y otro.

Y me di cuenta de que cuando me ponía a escribir una reseña lo que me ocurría es que, en realidad, no tenía nada que decir de este libro. Porque, sorprendentemente, nada ha quedado en mi memoria de él, más que las citas que anoté en mi cuaderno:

Igual que muchas veces es un error volver a un lugar donde una ha sido feliz, a veces incluso hablar de esos tiempos puede ser un error: el negro presente parece todavía más negro por contraste. Entonces empezaba a pensar así; ahora estoy completamente segura.

Página 122

Lo ojeo, releo algún fragmento y nada se me enciende en el cerebro. A veces pienso si puede ser porque no esté lo suficientemente concentrada como para retener la información que leo, o bien que al leer mucho cada libro que leo se difumina… Pero luego recuerdo que no: que puedo recordar determinadas escenas que leí el año pasado o hace cinco o hace diez. Porque me marcaron, porque el autor captó mi atención, porque me dejaron huella.

Cuando leo un libro que no me gusta, ya sé que saldrá un despelleje, y también qué contaré; qué aspectos no me han cuadrado, por temática o estilo. Pero claro, leer un libro del que no sabes decir NADA tres meses después es mucho peor: la indiferencia suprema de no haber aguantado ni un año en mi memoria, darse cuenta de que si tres meses después no sé qué decir de esta historia, de aquí a cinco años imaginaos.

En mi memoria No mamá, no se emparenta con Tienes que mirar de Anna Starobinets pero de una forma mucho más fría, menos emocional, a medio gas.

No siempre se acierta, no pasa nada. Aún así me sigue dando la misma rabia que la primera vez.

Namaste.

Autor, Halfon, Literatura

Monasterio y Canción. Eduardo Halfon y su mundo

Por casualidad y sin haberlo programado, empecé 2020 igual que lo terminé: leyendo al guatemalteco Eduardo Halfon. El boxeador polaco fue el título que escogí como mi primer acercamiento al autor; el que no esperaba era leer en diciembre Monasterio.

El final del año me pilló sin reseñar Monasterio, como de vez en cuando me ocurre con algunos títulos que voy dejando en el tintero virtual. Lo tenía pendiente y más o menos en mente hasta que Libros del Asteroide edita en 2021 otra historia suya: Canción. Tampoco lo planifiqué pero acabé leyendo también esta última, colándolo frente a otros autores que llevan esperando en el estante mucho más tiempo que Halfon.

Finalmente he decidido juntar ambas historias en una entrada conjunta, quizá para acercaros un poco a los motivos de mi obsesión por el autor.

Monasterio comienza con la historia de dos jóvenes que esperan sus maletas en el aeropuerto de Tel Aviv. Acuden a la celebración de la boda de su hermana, que se casa con un judío ortodoxo.

Mi hermana y su novio anunciaron que, pese a ser un restaurante supuestamente kósher, no comerían nada en un lugar así, un así dicho con énfasis, en itálicas.

Página 37

Se dan cuenta de que su hermana no es la joven con la que comparten recuerdos sino una adulta prácticamente desconocida que ha cambiado todo su comportamiento para adaptarse a las creencias de su marido. Paralelamente, y como viene siendo habitual en el autor, el narrador nos cuenta otra historia: el encuentro fortuito con una joven con la que compartió momentos al otro lado del Atlántico.

Recuerdo (…) a un rabino que pregonaba todo el tiempo a favor del Boca Junior y en contra de los matrimonios mixtos, dejó embarazada a una guatemalteca católica con la que luego se casó (autogol, filosofó entonces mi abuelo).

Página 72

En este caso Monasterio se aleja un poco más de la historia de Halfon pero a fin de cuentas mezcla sus temas típicos: la búsqueda de una personalidad propia al margen de la familia, la cuestión religiosa y el sentimiento de la búsqueda de la identidad. También uno de los relatos de El boxeador polaco ahonda en las relaciones humanas amorosas propias del autor: encuentros pasionales pero huidizos y misteriosos, caminos que se bifurcan y se vuelven a juntar y plantean aquél mantra del qué pudo haber sido.

En cuanto a Canción, en este caso nos acerca a la historia del secuestro de su abuelo paterno, también Halfon, también Eduardo, que acaba siendo capturado por un tipo al que llaman Canción. Aquí los saltos espacio-temporales se alternan con la asistencia del Halfon escritor a un evento en Japón sobre autores del Líbano.

Escritor judío, sí. Escritor guatemalteco, claro. Escritor latinoamericano, por supuesto. Escritor centroamericano, cada vez menos. Escritor estadounidense, cada vez más. Escritor español, cuando ha sido preferible viajar con ese pasaporte. Escritor polaco, en una ocasión, en una librería de Barcelona que insistía -insiste- en ubicar mis libros en la estantería de literatura polaca. Escritor francés desde que viví un tiempo en París y algunos aún suponen que sigo allá. Todos esos disfraces los mantengo siempre a mano, bien planchados y colgados en el armario. Pero nunca me había invitado a participar en algo como escritor libanés.

Página 11

Paralelamente a su historia surrealista en el país nipón, Halfon nos acerca al momento del secuestro de su abuelo, los motivos de las reivindicaciones de los secuestradores y la historia posterior de Canción. En este sentido, como él mismo comentó en la presentación virtual que organizó José Luis (@icarobooks en Instagram), decidió partir ambas historias y presentarlas entrelazadas, en un trabajo de arquitectura fundamental para la estructura del libro.

La sensación perenne que tengo cuando leo a Halfon es la de entrar en un mundo donde todo es posible, donde aspectos que son normales para él resultan curiosos y extravagantes para los que venimos de familias sencillas y homogéneas (familias en las que todo el mundo tiene la misma lengua y todo el mundo proviene de la misma zona). Su rutina nos parece exótica, interesante, llenas de historias de las que queremos conocer más. Esto es: un abuelo polaco, superviviente de un campo de concentración nazi; otro abuelo que huyó de su Líbano natal (¡que entonces no era Líbano porque ni existía!); un tío que habla ladino nacido en Salónica (bivas, kreskas, engrandeskas, komo un peshiko en aguas freskas amén, decía cuando alguien estornudaba) gastronomía variada e internacional; recuerdos olfativos, táctiles, objetos de vidas que nacieron y crecieron en un ambiente y un mundo totalmente diferente a cualquier cosa que podamos haber vivido los demás. La atracción de aquello que desconocemos y encontramos diferente.

Tiene además una cosa que se agradece mucho en un mundo en el que algunos venden sus libros al peso: la brevedad. Halfon no tiene reparo en meter la tijera y recortar, en quitar partes del libro o en ir directamente al tema del asunto. Sus libros no tienen paja porque cualquier información adicional que no fuera de importancia haría perder fuerza a la historia.

Hace tiempo cuando me gustaba un autor me guardaba alguno de sus títulos para no acabar con toda su obra demasiado pronto. Ahora mi visión del asunto ha cambiado diametralmente y prefiero zambullirme en la buena literatura. En este caso, en el mundo de Halfon y en la manera que tiene de contarnos historias.

No sé si me habría topado con el autor por mí misma. Así desde aquí, reitero mi agradecimiento a David Pérez Vega por la recomendación y aprovecho para hacerlo extensible a José Luis /@icarobooks por organizar eventos tan interesantes y a Libros del Asteroide por publicar su obra.

FICHA:

Te gustará si te gustó El boxeador polaco, Eduardo Halfon.
Pros – Inteligente, certero. Demuestra calidad y originalidad.
– El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Sus libros se acaban demasiado pronto.

Namaste.

Autor, Literatura, Peskov

Los viejos creyentes, Vasili Peskov

A nadie voy a sorprender admitiendo, a estas alturas de la película, que al igual que una bonita portada, una buena sinopsis puede hacerme comprar un libro. Este es el caso de este título que os traigo hoy.

Los viejos creyentes nos cuenta la historia de los Lykov, una familia de ermitaños que vivía en la taiga siberiana rusa siguiendo las mismas costumbres y usos de la época del zar. Peskov, periodista del Pravda, se encuentra con esta interesante historia y decide acercarse a conocerles personalmente. Nos irá contando, a modo de ensayo periodístico, cómo son y por qué viven de ese modo los miembros de tan peculiar familia, además de hacer un seguimiento de su vida según va ganándose su confianza y según van pasando los años.

Los Lykov, en el cisma en la iglesia ortodoxa del siglo XVII, eligen aislarse y vivir de forma autónoma, sin contacto con ciudades ni personas. Desde entonces la familia sobrevive a base de una dieta basada en patatas, rezando diez horas al día y rechazando casi cualquier cosa que le ofrecían los visitas (desde harina a una cerilla). Su modo de ver la vida se basa en seguir los fundamentos de su religión, interpretada muy estrictamente, lo cual les impide acercarse a cualquier tipo de modernidad por vieja que sea. Malviven en una cabaña, soportando temperaturas que llegan a los -20ºC.

Los viejos creyentes es una historia surrealista, irreal, que parece inventada. Imaginemos al grupo de geólogos que se encuentra con la familia por primera vez y va comentando la llegada al hombre a la Luna mientras los Lykov pregunta quién es el zar actualmente; o conocer que mientras el equipo le pedía instrucciones a su jefa, la familia se miraba extrañada y la respuesta de Agafia, la más joven de la familia, fue: ¡sé y leer y escribir!.

El problema de Los viejos creyentes es la descompensación: por un lado en la primera mitad todo lo que nos cuenta es nuevo. Hay muchas información sobre la zona geográfica en la que se encuentran, la historia de Rusia y el modo de curtir el material que utilizan para vestirse, por poner varios ejemplos. La redacción casi se convierte en un ensayo específico sobre ambos temas por lo que avanzar se hace arduo. Sin embargo, una vez narrado todo lo que hay que contar, esa información deja de ser novedosa e interesante, por lo que Peskov cae en la reiteración de aspectos, situaciones y detalles que ya había aportado antes. Esta situación es natural si pensamos que muchos de los capítulos finales se publicaron en forma de artículo en su periódico, como forma de actualizar la información de la familia para los lectores que les habían conocido hacía tiempo. Al ofrecerlo en forma de libro, la sensación permanente de la segunda mitad es que no nos está contando nada nuevo, y que lo único que nos puede aportar nueva información es conocer cómo se encuentran de salud o qué decisiones han ido tomando con el paso de los años.

En definitiva, merece la pena acercarse a la historia de los Lykov, pero el libro habría ganado mucho reduciendo los capítulos de la segunda mitad.

FICHA:

Te gustará si te gustó Operación Masacre, Rodolfo Walsh.
Pros – Historia sorprendente e interesante que parece de otro mundo.
Contras – Repetitiva. Habría ganado con menos páginas.

Namaste.

Autor, Literatura, Romeo

Amarillo, Félix Romeo

Hace mucho, mucho tiempo, alguien me recomendó a Félix Romeo. Cualquiera de sus cuatro novelas: Dibujos animados (1994), Discothèque (2001), Amarillo (2008) o la póstuma Noche de los enamorados (2012) eran una buena opción para empezar.

Sin embargo, para mi sorpresa, la edición de Anagrama era imposible de encontrar y la de Debolsillo más de lo mismo, así que la anotación en mi libreta pasó a segunda fila y mis ganas de leer al zaragozano se quedaron esperando.

Por suerte, Plot Ediciones ha reeditado a este autor, así que en cuanto me enteré corrí a mi librería habitual a comprarlo para, por fin, leerlo.

Tuve mis dudas sobre cuál de las cuatro tenía que leer primero, pero El chico de la Consuelo me sacó de dudas al recomendar Amarillo. Fue Aurelio Blanco quien lo relacionó con El dolor de los demás de Miguel Ángel Hernández. Ambos me convencieron.

Amarillo cuenta la historia de Chusé Izuel, amigo de Félix Romeo, poeta y escritor que decidió quitarse la vida tirándose por la ventana.

Era 1992 y todo el mundo parecía eufórico. Todo el mundo menos él. Aunque saber que había otros muchos como él en aquellos mismos momentos tampoco le hubiera servido de nada.

Página 328

El punto de partida en este caso es el final. Romeo empieza con el trágico suceso para tratar de entender algo. Se sirve de cartas, entrevistas y escritos de su amigo con el fin de desgranar su evolución que le llevó a esa decisión.

Quizá tu muerte haya conseguido que me despierte siempre en el mismo día.

Página 358

Después Romeo incluye también su propia reflexión personal, tratando de aportar luz a la relación con Izuel; pero volviendo siempre al punto de partida. No es un relato cronológico, sino que salta y regresa, vuelve y repite, a sabiendas de que el principio de esta historia es el final. Porque sin la muerte de Chusé, Amarillo no existiría.

La reflexión sobre su amistad, la evolución del estado de ánimo de Izuel, así como su amistad son objeto de análisis por Romeo, que se aferra a los datos objetivos para intentar entender a su amigo. El texto trasmite lo que pudo sentir Romeo cuando se enteró de la muerte de Izuel: la rabia y el desconcierto, la tristeza por la pérdida y el duelo. Aunque el autor no habla de sí mismo más que en momentos puntuales, la sensaciones se trasmiten muy vivamente. Quizá el parapeto de esa aparente objetividad sea, paradójicamente, lo que nos da la pista sobre la rabia y el dolor de un amigo muy cercano que ha perdido al otro. Y que tal vez, podría haber hecho algo para evitar tan trágico final.

Tu suicidio puede ser entendido como la incapacidad de ser privado de alguien. No es la única paradoja de tu muerte. Tú te tiraste por el balcón de nuestro piso de Barcelona el 27 de febrero de 1992, y yo me siento como si fuera tu asesino.

Página 361

El recurso de la reiteración nos acerca a Romeo: a su incomprensión, y a la situación familiar que tenemos todos cuando hay un tema del que no podemos hacer nada, con el que sólo nos queda darle vueltas para tratar de entender algo: no podemos retroceder en el tiempo, pero quizá conocer las razones nos reconforte un poco con nosotros mismos. La frustración de la incomprensión, la inutilidad al no poder hacer nada por evitarlo, sentirse pequeño, ajeno al dolor y sufrimiento de una persona cercana, eso es Amarillo.

Amarillo nos deja con ganas de leer más a Romeo. Una lectura corta, de las que absorben, de las que consiguen que nos metamos de ello en ella, pero que también consigue que reflexionemos sobre nuestra realidad y sobre cómo actuaríamos nosotros.

Qué bien cuando se acierta. Qué bien llegar a una lectura que lleva ahí años y leerla y darse cuenta de que va a  directa a la lista de lo mejor de este 2021.

Leed a Romeo, acercaos a este autor. Y desde aquí las gracias a Plot Ediciones por reeditarlo. Estamos de enhorabuena.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Calidad condensada en pocas páginas. Leer la realidad, respirar el dolor.

Contras

  • Exceso de reiteraciones.

Namaste.

 

Autor, Literatura, Macrae Burnet

Un plan sangriento, Graeme Macrae Burnet

Muchos ya conocéis que escojo mis lecturas por opuestos. Esto es, si estoy leyendo una novela ambientada en el siglo XX escrita por una mujer, el siguiente libro no ha de coincidir en ninguno de esos tres aspectos, así que tanto la temática, como la época como el autor ha de ser totalmente diferente. Así que tras Mi año de descanso y relajación de Otessa Moshfeld y Mientras agonizo de William Faulkner, me presenté en las Tierras Altas escocesas para conocer una historia de un crimen.

En concreto, las memorias de Roderick Macrae, un muchacho que trabaja en el campo que acaba de cometer un asesinato. Bajo el título Un plan sangriento nos acercamos a la vida de la familia Macrae y a los sucesos que le llevaron a Lachlan Broad el 10 de agosto de 1869.

Comienza la historia con las declaraciones de los vecinos, como testigos de lo sucedido. Después, el acusado del asesinato escribe, a instancias de su abogado, su confesión donde se explaya sobre los motivos que le llevaron a asesinar a su vecino.

Nos trasladamos de pronto a un mundo en el que las estaciones marcan el ritmo de las actividades agrícolas y donde los vecinos son prácticamente vasallos de un sistema administrativo complejo y enrevesado que para más inri, fomenta la corrupción y el abuso. La pobreza de los vecinos, el trabajo duro y la rutina es el día a día de los habitantes del pueblo. De un lugar donde nunca ocurre nada.

La propia sinopsis define a Un plan sangriento como un falso true crime, donde el autor aporta los elementos típicos de los crímenes reales (declaraciones, informes, seguimiento del procedimiento judicial) como punto de partida para desarrollar su historia. Sin embargo, el género se sitúa también cercano a la novela histórica, dado que describe los usos y costumbres de esa región de Escocia de finales del siglo XIX. La mezcla es curiosa y ambos géneros se van alternando según vamos leyendo.

Pero además, cuando parece que el autor ha aportado todos los elementos representativos, de repente y sin verlo venir nos describe y analiza muy intensamente los principales personajes, mucho más de lo que habría pensado en un primer momento, donde di por hecho que el autor se centraría en la historia pura y dura. Hace un análisis psicológico intenso sobre los principales protagonistas para aportar las claves de cada uno pero con los que conseguimos sentirnos más cercanos que en un thriller al uso.

Un plan sangriento tiene, en definitiva, muchos de los elementos típicos de las novelas súper ventas, pero desarrollado con una forma de calidad. Aún sabiendo qué va a ocurrir, donde podríamos pensar que el suspense no va a existir en ningún momento, y sin caer en el morbo de las descripciones sangrientas o gore, Macrae Burnet mide, distribuye y prepara el texto para que accedamos a la compleja historia que nos quiere contar.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Ofrece mucho más de lo que podría parecer en un primer momento.
  • Nos traslada directamente a la Escocia que quiere contar.

Contras

  • Determinadas partes pueden resultar repetitivas. Otros sin embargo, sólo aparecen una vez.

Namaste.

 

IMM

IMM (71)

Os dejo las últimas adquisiciones de estas semanas. Como podéis comprobar he caído bastante:

  • La guardia, Niko Kavadias (Trotalibros Editorial, 2021). El primer libro de la editorial de Jan, que nos plantea una historia de marinos que tiene mucha relación con la Odisea de Homero.
  • Canción, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide). El guatemalteco me ganó con  El boxeador polaco y de él después he leído Monasterio  José …. organizó una presentación virtual con el autor a la que tuve el privilegio de asistir y me acabó ganando. Hay mentes de las que uno querría saber y leer eternamente y esta es una de ellas.
  • La llamada de Cthulhu, H. P. Lovecraft (Alma, 2017). No he leído a Lovecraft. Así que cuando lo dije alguien me regaló este ejemplar para que enmendara mi falta. Se admiten consejos de cómo se pronuncia Cthulhu.
  • Los pazos de Ulloa, Emilia Pablo Bazán (Alianza Editorial, 2020). Fue Jan quien lo puso por las nubes y consiguió que adelantara a Pardo Bazán en la lista de los libros pendientes. Qué mejor que hacerlo este año, conmemorativo de su centenario.
  • Hierba mora, Teresa Moure (Hoja de Lata, 2021). Preciosa portada, ensalzada por la crítica (Premio de la Crítica de las letras gallegas, entre otros), una historia de mujeres de épocas distintas con pinta de delicada y sutil.

  • Hamnet, Maggie O´Farrell (Libros del Asteroide, 2021). Hay varios autores a los que sigo cada vez que se publica algo de ellos y Maggie O´Farrell es una de las indiscutibles. Por aquí ya han pasado Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía y Sigo aquí. Estaba claro que iba a hacerme con este título en cuanto lo publicaran, estoy deseando leerlo.
  • Las cuatro novelas, Félix Romeo (Plot Ediciones, 2020). Hacía mucho, mucho tiempo que buscaba alguna de las novelas de Félix Romeo. En su día fue publicada por Anagrama, pero imposible de encontrar. Por suerte Plot Ediciones ha decidido reeditarlo. Incluye las cuatro novelas del zaragozano: Dibujos animados (1994), Discotheque (2001), Amarillo (2008) y Noche de enamorados (2012).
  • El palacio de hielo, Tarjei Vesaas (Trotalibros Editorial, 2021). Una de mis lecturas actuales de la que os hablaré muy pronto. La historia de dos niñas en un pequeño pueblo noruego.
  • Leviatán, Paul Auster (Anagrama, 2021). Leí este libro hace mucho tiempo, prestado de la biblioteca. Me gustó mucho en su día y tenía pensado releerlo, así que cuando vi esta edición quise hacerme con ella. Si os gusta Auster no os perdáis varias de las nuevas ediciones de sus títulos más representativos.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros en el inicio de este año? ¿Algún título que estéis esperando que se publique?

Namaste.

Literatura

Mis propósitos para 2021

La tradicional entrada que no se suele cumplir. Lo sé.

Mi propósito este año: intentar alejarme de novedades y leer mucho de lo bueno que tengo en casa. Este año sí que me lo creo. Veremos si en diciembre puedo decir lo mismo.

Como es tradicional, os dejo el listado de 10 libros que tengo intención de leer durante este año. Sí, varios títulos los habéis visto ya en listado de años pasados.

  1. Ilíada, Homero.
  2. Middlemarch, George Eliot.
  3. Manuscrito encontrado en Zaragoza, Jan Potocki.
  4. Las horas, Michael Cunningham.
  5. El día del Watusi, Francisco Casavella.
  6. Una habitación propia, Virginia Woolf.
  7. Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt.
  8. El obsceno pájaro de la noche, José Donoso.
  9.  Uno de Stefan Zweig, por determinar: El legado de Europa o El mundo de ayer.
  10. Por determinar. ¿Podría ser la Divina Comedia de Dante?

Y vosotros, ¿tenéis algún propósito lector? ¿Os habéis hecho alguna lista de libros que queréis leer sí o sí este año? ¿Me recomendáis algún libro para rellenar el décimo lugar?

Namaste.

Literatura

Mi año de descanso y relajación, Otessa Moshfeld

Como os adelanté en la entrada anterior, no conocía a esta autora, pero de repente las redes se llenaron de esta autora y las opiniones positivas, en concreto la de Sergio, me animó a leerlo. Así que, como tantas otras veces, caí.

Mi año de descanso y relajación comienza así:

Cada vez que me despertaba, de día o de noche, me arrastraba por el luminoso vestíbulo de mármol de mi edificio y subía por la calle y doblaba la esquina donde había un colmado que no cerraba nunca.

Página 11

Nuestra protagonista es una joven que decide encerrarse en su piso de Nueva York porque quiere dormir y descansar. Por su propia voluntad y ayudada por una herencia recién recibida decide pasar sus días viendo la televisión, durmiendo muchas horas y tomando fármacos que la mantienen en un estado alejado de la realidad.

He llegado a saber que el rechazo es el único antídoto para el autoengaño.

Página 141

La novela es entretenida, amena, de ese tipo de libros con los que lees dos páginas y acabas leyendo un tercio. Plantea situaciones que llaman a la reflexión: la soledad y la depresión por mencionar dos.

La cuestión para mí es que eso no me parece suficiente como para mantener mi atención o para recomendar una lectura. Espero que la historia me despierte algún tipo de sensación o sentimiento, ya sea por las reflexiones o por empatía con los personajes. No es el caso.

Lo único que Moshfegh propone como elemento diferenciador es un arma de doble filo, ya que lo mismo que es distintivo respecto a otras historias de jóvenes perdidos es eso que hemos vivido en nuestras propias carnes la pasada primavera. Con diferencias, por supuesto, dado que mientras que la protagonista de Mi año de descanso y relajación lo hace por voluntad propia y en lugar de en 2020 está en el año 2000, así que cambiemos Netflix por VHS y ya casi estaría.

Así, la propia trama habría sido menos interesante antes de 2020, pero también después de pasar 2020. En primer lugar porque antes nos habría parecido aburrida, sin nudo, repetitiva, sin nada que suceda. Después, sería comparable con cómo pasamos nosotros nuestra reclusión forzada, sin duda bastante más activo que la vida de nuestra protagonista, que lo único que busca es dormir.

En fin, que para mí este libro es un no, y que para demostrarlo no hay más que tratar de recordar si este título que hemos leído tan recientemente ya casi ha desaparecido de nuestra memoria. Imaginaos dentro de un año.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretenido. Se lee rápido.

Contras

  • Para mí sin trasfondo. Esperaba más.

Namaste.