Actualidad, Música

Del vídeo que arrasa en Internet

Leía hace un rato la noticia de que el nuevo vídeo de Lady Gaga ha conseguido, en tan sólo cuatro días desde su estreno, la escalofriante cifra de cinco millones de personas que han pulsado al «play» en youtube.

Durante más de nueve minutos, Gaga y Beyoncé no sólo cantan y bailan, sino que además enseñan prácticamente todo lo que se puede enseñar (más la primera que la segunda), además de prepararse sándwiches (por favor, que alguien me lo explique) o envenenar a cualquiera que se cruce en su camino (algo que ya vimos en Paparazzi).

En ese mismo artículo que os comento comparaban el videoclip con los de Michael Jackson. La verdad es que más que un videoclip parece un corto. Uno con un toque de Tarantino (y si no, ¿qué leches pinta la Pussy Wagon?) Cierto es que hay poca letra para tanto rato (y por eso se hace pesado en algún momento). Pero, por otro lado, es un tipo de vídeo muy diferente del que estamos acostumbrados a ver, y eso es un punto a favor para Lady Gaga.

Sin embargo, compararlo con un vídeo de Michael Jackson me parece excesivo. A fin de cuentas, el Rey del Pop bailaba y mucho, algo que en comparación la Gaga hace menos (antes era realmente patosa), y se centra en enseñar modelitos y peinaditos y esas cosas que se le dan tan bien a ella. Sin más dilación os dejo el vídeo:

A muchos de vosotros no os gustará este post. Que quede claro que este es mi blog y hago con él lo que me da la gana.

Namaste.

Bazar

Una de preguntas

¿Por qué justo el día en que llegas tarde hay un atasco de mil demonios? (Resultado: llegas aún más tarde)

¿Por qué el día en que tu libro se ha quedado en la parte más interesante te encuentras con alguien y tienes que ir todo el trayecto de cercanías hablando con él/ella mientras piensas “joe, qué mala suerte, una conversación incómoda y justo cuando quería terminar el libro”?

¿Por qué los editores se empeñan en destriparnos el libro en las introducciones? ¿Es que nos odian?

¿Por qué cuando pasas todos los días cerca de un libro en la biblioteca y no lo coges, cuando decides tomarlo prestado alguien ya se te ha adelantado?

¿Por qué no hay una condena de prisión para las personas que cuentan SPOILERS? ¿Acaso los de la SGAE merecen más protección jurídica que YO? Y hablando de los de la SGAE, ¿Cómo se puede pretender “ponerle puertas al campo”? ¿No se dan cuenta que legislar todo no es la solución?

¿Qué leches significaba aquélla señal?

¿Por qué cada día tengo que esperar que el pesado de la valla que da acceso al parking salga de la garita y meta su apestosa cabeza por la ventanilla de mi coche cuando, estoy segura, YA SE CONOCE MI COCHE? ¿Y por qué mientras tanto tengo que poner una especie de sonrisilla para tratar de disimular (si es que alguna vez he sabido) las ganas de insultar a ese IMBÉCIL?

¿Por qué las entradas más estúpidas tienen muchísimas más visitas y más comentarios que las serias? ¿Se trata de alguna conspiración judeo-masónica y comunista?

¿Por qué estoy escribiendo esto cuando debería estar CONTESTANDO A UNA DEMANDA del “excelentísimo y reconocido autor” Stephen Vizinczey?

En fin, no me lo tengáis en cuenta…

Namaste.

Actualidad, Cultura

De la piratería de libros y el debate taurino

Leyendo el periódico me encuentro con un artículo sobre la piratería de libros en Perú.

Por lo que me ha comentado JL, no es nuevo, de hecho cuando Gabriel García Márquez publicó Memoria de mis putas tristes, ya se vendía en este mercado negro. Yo desconocía por completo el tema.

Lo que más me extraña del asunto es, por un lado, que no sean libros electrónicos (lo cual, desde mi punto de vista es más fácil que traficar con libros en papel, aunque sólo sea por el volumen de los libros), por otro, veo normal que resultando tan caros como nos dice el artículo (aunque de esto podrá dar luz al asunto R.) que la gente llegue a ser cliente. Que lo sean también los estudiantes de la facultad de Derecho me parece una mera anécdota. Al fin y al cabo los libros de carreras concretas son más caros, y seguramente tendrán que comprar muchos libros obligatoriamente.

Otro tema del que no para de hablarse es el de la tauromaquia. Bien es cierto que desde hace un tiempo había voces contrarias a la fiesta, pero ahora, con el debate en el Parlamento catalán y con Esperanza Aguirre de por medio, salta de nuevo a la palestra.

No sé qué opinaréis del tema, pero me ha parecido interesante una opinión de un antiguo profesor mío, Pablo de Lora.

Paralelamente, el ex-torero Joselito ha comentado lo siguiente.

Desde mi punto de vista, hay dos cosas claras: que es una costumbre y que genera mucho dinero. Pero también hay otra cosa clara, que quieras que no, estás matando a un animal porque sí, o por estética, como quieras decirlo. Amparar esta costumbre en el término cultura se puede hacer, pero para mí es incorrecto. De esa forma también se incluirían otras costumbres (como en Roma, la lucha entre un esclavo y un león, y en la Edad Media, la quema en la hoguera de la gente). ¿Que pasa, que simplemente por ser costumbre no se pueden cambiar las cosas? En cualquier caso, y como en todo negocio que se preste hay muchos intereses en juego, y mucho dinero de por medio, lo cual a fin de cuentas significa que las cosas seguirán como están.

En fin, que cada uno opine lo que quiera. No quiero que esto se convierta en un mensaje partidista porque si no, acabaría echándole la culpa a los marxistas del hambre en África, y eso ya lo hacen otros por mí. (Jajaja, no he podido evitar incluir esto)

Esto es todo por hoy. En breve más reseñas de libros.

Namaste.

Actualidad, Literaria

Ébano, de Richard Kapuscinski.

A raíz de la siguiente noticia que acabo de leer en el periódico digital, he recordado un libro de este autor polaco. De hecho es el único que he leído de él. Se trata de Ébano. Recuerdo que me lo recomendó Niebla Espesa, que la edición que me prestó era una de esas que regalan con algún periódico, y que por dicha recomendación lo leí.

 

Se trataba de un libro que recorría gran parte de la historia de África visto desde el punto de vista de un occidental, de forma amena y cotidiana. Me refiero a que en ocasiones (y más cuando una novela es de no ficción) es complicado asimilar un gran número de nombres, fechas y lugares, y más si se tratan de algunos tan desconocidos como lo son los africanos. Sin embargo, el escritor consigue equilibrar la balanza entre ésto y las situaciones corrientes de las personas de a pie, que es lo que hace que nos pongamos en la situación en la que se encuentran dichas personas.

 

Una de las anécdotas que recuerdo del libro es la circunstancia con la que se topó el autor en un autobús. Llegado un momento quería viajar de una ciudad a otra, y por eso fue a la estación de autobuses, compró un billete y se fue para el autobús. En ese momento estaba vacío, y por eso se acercó al conductor y le preguntó: “¿A qué hora sale el autobús”? El señor le miró con cara extraña, y después le contestó: “¿Como que a qué hora sale? ¡Pues cuando se llene!”. El pobre hombre volvió a su asiento, extrañado, y se quedó esperando. Imaginaos ahora esperar en un coche haciendo el calor propio de África en verano, y encima venga a entrar gente (pero sin llenarse, claro está). Tras unas cuantas horas (creo que fuero cinco), el autobús salió de la estación porque ya estaba lleno.

 

En conclusión, fue un libro entretenido, completo e interesante. Muy recomendable para cambiar de vez en cuando de ficción a no ficción.

 

Y vosotros qué, ¿leéis libros de no ficción? ¿Me recomendaríais alguno?

 

Esto es todo por hoy.

 

Namaste.

 

Literatura, Offtopic

De lo que tengo en mi mesilla

Pensando sobre las costumbres lectoras que ya publicamos casi todos en un meme que inició Lamemmour, me dió por pensar que, con casi toda seguridad, nuestras mesillas de noche se parecen. Lo siguiente que me planteé fue: ¿y por qué no se lo pregunto?

Así que publico el mío. Mi “mesilla” no es precisamente de lo más común, así que me tengo que apañar como puedo para meter cada cosa…

Mi mesilla de noche
Mi mesilla de noche
Detalle de mi mesilla
Detalle de mi mesilla

Esta es una breve descripción de lo que se puede apreciar:

  • Un oso que me trajo una amiga de Nueva York. Lo llevo a todas las mesillas de los pisos/residencias a los que me voy mudando.
  • Varias cremas: una de manos, una de pies y la Nivea de toda la vida.
  • Una caja de tapones para los oídos, por si acaso alguna de mis compañeras de pasillo no me dejan dormir (lo cual es raro, pero bueno, por si acaso).
  • Los libros. Ocupan la mayor parte de mi reducida mesilla. Como podéis comprobar, en estos momentos me estoy leyendo Breve historia de la Revolución Rusa, de Iñigo Bolinaga, y la archiconocida Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson.
  • Un paquete de pañuelos de papel (o dos, según la alergia que tenga).
  • El despertador.
  • Una botella de agua.

¿Y vosotros qué tenéis en la mesilla? ¿Os animáis a seguir mis pasos?

Namaste.

Literatura

Los jefes. Los cachorros. Mario Vargas Llosa.

Comencé a leer este libro mientras seguía enfrascada con la lectura de Los hermanos Karamazov. Lo hice movida por diferentes motivos: por un lado quería un relato corto que no tuviera nada que ver con Rusia, y por otro me di cuenta a raíz de un comentario de R., de que no había leído nada del escritor peruano.

 

De esta forma, en una pequeña biblioteca tomé prestado este ejemplar, que incluye los dos libros. Es de la edición de El Mundo, las 100 joyas del milenio (seguro que sabéis a cuales me refiero y seguro que tenéis alguno por casa de esta colección).

 

Los jefes son un conjunto de relatos, unos más largos que otros, que tratan sobre distintos temas: problemas escolares, honras perdidas y cosas así. Creo que quizá está descompensado, porque si bien es verdad que hay seis relatos, uno es el triple que todos los demás juntos, lo cual no me ha gustado demasiado.

 

Fotografía del autor
Fotografía del autor

Los cachorros es un libro corto que trata sobre la relación de un grupo de amigos desde la infancia hasta que son adultos. El estilo del autor me ha recordado a Carlos Fuentes, en concreto por la generalizada ausencia de diálogos directos y por la rapidez en la que se desarrolla la trama.

 

Me ha gustado más Los cachorros que Los jefes, quizá porque me demoré demasiado con los relatos, aunque si bien es cierto, el tema no me apasionaba y sinceramente, esperaba algo más del autor (más profundidad, mejores descripciones…).

 

En resumen, ambos son dos lecturas que no me han disgustado, pero que tampoco me han encandilado. De hecho salgo decepcionada en cuanto al autor. Así que lo más probable es que no ocupen un lugar en mi memoria dentro de un tiempo. Creo que pasarán a ese oscuro limbo en el que se incluyen los libros «mediocres» (a mi entender y en mi opinión, se entiende) (algo así como “me lo leí pero no recuerdo casi nada”. Eso me pasa con La peste de Camus).

 

Lo que creo es que debería darle otra oportunidad al autor, así que os traslado a vosotros la pregunta: ¿Qué libro de Vargas Llosa me recomendaríais?

 

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El árbol de la ciencia. Pío Baroja.
Pros
  • De rápida lectura.
Contras
  • Superficial.

Una última cosa: si leéis atentamente el título de la encuesta que publiqué hace unas semanas, os daréis cuenta de que la pregunta era “¿Qué libro prefieres que sea reseñado antes?” Obviamente, se trata de una opción entre las cuatro que se daban. Como sabéis, Los hombres que no amaban a las mujeres obtuvo 11 votos. Esto significa que antes que la reseña de El camino, de El fuego (votos que debí invalidar, por cierto), o de En la casa del padre aparecerá la de Stieg Larsson, lo cual no es óbice para que no termine los libros que ya tengo empezados. (Así que NO INSISTAS PESADO, que ya he comenzado a leerlo).

Esto es  todo por hoy.

Namaste.

Actualidad, Cultura

Planes para días lluviosos

Según la aemet, se prevé lluvia para toda la semana. ¿Qué hacer el fin de semana para aprovechar ese tiempo libre? Si estáis cansados de quedaros en casa, os dejo unas propuestas.

Hace poco visité una interesante exposición en el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares. Se trata de un recorrido por la policromía de las esculturas antiguas. En la mayoría de los casos, se incluye la escultura original y una representación de cómo sería si se hubiera conservado tal y como se crearon.

Por si no lo sabíais, los romanos pintaban sus esculturas. Es decir, aunque para nosotros todos sus dioses son blancos eso se debe al efecto del paso del tiempo. En realidad, coloreaban de forma muy rica (en determinados casos demasiado llamativo y estridente) las joyas, los peinados, los ropajes… todo. He aquí una muestra de lo que se puede ver:

Detalle de una figura

La exposición que ofrece el Museo Arqueológico de Alcalá incluye diferentes épocas y estilos.  Tiene como ventajas que es entretenida, no se hace larga y su precioso emplazamiento. Además, es gratuita.

En el caso de que os dé pereza ir hasta Alcalá, os dejo un plan en el mismo centro de Madrid. Se trata del Monasterio de las Descalzas, que se encuentra en la plaza de igual nombre (muy cerca de Callao). Me sorprendió la riqueza de cuadros, tapices y esculturas que se encuentran dentro del Convento (incluso un Tiziano; de hecho la Anunciación de Fra Angélico se encontraba allí antes de “mudarse” al Museo del Prado).

Detalle de las escaleras

Os aconsejo que vayáis un miércoles (vale, eso no es fin de semana, pero la entrada es gratuita) y pronto, porque, al menos cuando yo fui, se repartían unos horarios entre los grupos (ya que se incluía una visita guiada) y además fijaban un número reducido de visitas.

Por último, y para terminar, en el caso de que prefiráis algo diferente, siempre podréis ir al cine a ver Avatar, la película de la que todo el mundo habla. ¿La habéis visto? ¿Qué os ha parecido? ¿Merece la pena verla en 3D?

Y si nada de ésto os apetece, siempre os podréis quedar en casa con una mantita, un libro y un té caliente. (Jo, si es que dicho así dan unas ganas de quedarse en casa… :))

Namaste.

Actualidad, Derecho

De despidos y de ERE´s.

Actualmente, abundan en la prensa los famosos expedientes de regulación de empleo (ERE). Quizá algunos os preguntéis qué son y cómo funcionan. Esta reseña está dedicada a explicar los diferentes tipos de despido.

Según el Estatuto de los Trabajadores, hay diferentes formas para extinguir un contrato de trabajo, y también hay distintas formas de calificar un despido. Los despidos pueden ser de tres tipos:

  • Despido disciplinario. (art.54 ET). Son situaciones en las que se incumplen las obligaciones esenciales del contrato de trabajo. Por ejemplo, falta continuada de asistencia al trabajo, indisciplina, ofensas verbales o físicas al empresario o a los compañeros… etc.
  • Despido por causas objetivas: (art. 52 ET). Se puede extinguir el contrato por causas como la ineptitud del trabajador o su falta de aceptación a determinadas modificaciones técnicas producidas en el puesto de trabajo. También por causas económicas (es decir, por problemas en la empresa, como las consecuencias de una crisis).
  • Despido colectivo (art. 51 ET). Se trata de los mismos motivos que en el despido por causas objetivas, es decir por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. La diferencia con el anterior tipo es el número de trabajadores al que se despide. La Ley establece unos baremos (en empresas de 300 o más trabajadores, despedir a 30).

Fotografía de pymesyautonomos.com

En el caso del despido colectivo, se inicia un procedimiento específico que incluye la reunión y debate con los representantes de los trabajadores y la autorización de la Administración, que comprobará, de un lado, si existen las “causas económicas” al que se acoge la empresa, y de otro, el posterior acuerdo al que llegan la empresa y los trabajadores (que versará sobre la cantidad de las indemnizaciones, los criterios de despido… etc.). Este es el famoso ERE.

Los despidos se pueden calificar, asimismo como:

  • Procedente. Las causas del despido están justificadas (bien existe un verdadero motivo disciplinario, o una verdadera causa económica que lo justifique). El trabajador tiene derecho a la indemnización anteriomente citada.
  • Improcedente. Los motivos no se dan. El empresario le dará al trabajador la posibilidad de optar por readmitirle o compensarle económicamente.
  • Nulo. El motivo por el que se despide es discriminatorio (enfermedad, embarazo, color de piel o cualquier otro que vulnere la Constitución). En este caso el empresario tiene la obligación de readmitir.

Se puede dar el caso en que el empresario despida a alguien por “motivos disciplinarios con declaración de improcedencia”. En este caso, el propio empresario admite que no tiene motivos para despedir al trabajador pero lo “compensa” abonándole una indemnización mayor (para que al trabajador no le compense ir a juicio).

En cualquier caso, siempre se podrá acudir ante los Tribunales de Lo Social. En esta materia los Tribunales se pronuncian rápidamente, debido al motivo que se trata es necesario una rapidez sobre el asunto. Además, apenas hay requisitos formales, con lo que es muy fácil presentar una demanda (tan sólo hay que demostrar el contrato de trabajo, el despido y rellenar un formulario).

Así que ya lo sabéis: si llegado el caso, os despiden por causas improcedentes, inciad un procedimiento judicial. En el caso del Derecho del Trabajo, los Tribunales suelen dar la razón al trabajador (la parte débil del asunto).

Esto es todo por hoy.

Namaste.

Libros de Lost, Literatura, Literatura juvenil

Una arruga en el tiempo, Madeleine L´Engle

Se supone que este libro se destina a los jóvenes. Se supone que es un libro liviano, sobre una historia de aventuras. Se supone.

El libro junto al marcapáginas de Lahierbaroja
El libro junto al marcapáginas de Lahierbaroja.

Meg, su hermano y un amigo reciben la visita de las Señoras Qué, Quién y Cuál. Ellas les ayudarán a emprender un viaje a través del espacio y del tiempo, a través de las dimensiones y de las galaxias, en busca del padre de la protagonista, que está atrapado en Camazotz, un mundo extraño en el que todo el mundo hace exactamente lo mismo. Eso es porque los habitantes del planeta están subyugados ante un cerebro que fija lo que todos harán: un comportamiento igual para todo el mundo. Una única opinión.

En Camazotz todos somos felices porque todos somos semejantes. Las diferencias crean problemas.

Posteriormente, los tres chavales llegarán a otro mundo. Uno en el que la luz no existe. Sólo por el siguiente párrafo ya merece la pena leer el libro (cómo os facilito el trabajo, ¿eh?)

  • ¿Qué es eso de la oscuridad? ¿Qué es eso de la luz? No lo comprendemos. (…) Nos han dicho que nuestra atmósfera es lo que ellos llaman opaca, que por lo tanto las estrellas no son visibles, y luego se han sorprendido de que conozcamos las estrellas, de que conozcamos su música y los movimientos de su danza mucho mejor que los eres como vosotros, que os pasáis horas estudiándolas a través de lo que llamáis telescopios. Nosotros no entendemos qué significa eso de ver.
  • Bueno, se trata de la apariencia de las cosas-dijo Meg, impotente.
  • Nosotros no conocemos la apariencia de las cosas, como dices tú- dijo la bestia-. Nosotros sabemos lo que las cosas son. Debe de ser algo muy restrictivo, eso de ver.

O este otro:

  • Son muy jóvenes. Y en su Tierra, como la llaman, nunca se comunican con otros planetas. Giran aislados en el espacio.
  • Oh-dijo la bestia delgada-, ¿no se sienten solitarios?

En conclusión, una novela entretenida fácil de leer y para cualquier edad.

Gracias a José Luis por el diseño del marcapáginas. En breve empezaré a comercializarlos. 😉

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Agnes Cecilia, María Gripe.
Pros
  • Los diálogos. La señora Quién, que habla citando frases míticas.
  • La forma en que la escritora define conceptos abstractos.
Contras
  • La protagonista es insufrible.
Referencias de Lost
  • Este libro es el que lee Sawyer en el episodio 18 de la primera temporada (Numbers)

Namaste.

Libros de Lost, Literatura, Los Indispensables

Indispensable IV: Los hermanos Karamazov, Fiodor Dostoievski

Esta es la historia de la turbulenta relación entre padre e hijos.

Fiodor Pavlovitch Karamazov es un viejo libertino que pasa su vida disfrutando de varios placeres: mujeres, alcohol y derivados. Se trata de un hedonista empedernido, que se despreocupó de sus hijos.

El patriarca tiene tres hijos legítimos y uno ilegítimo. Son los siguientes:

  • Dmitri: el primogénito, hijo de su primera esposa. Se trata de un hombre irascible que se encuentra en una lucha perpetua con su padre; en primer lugar por motivo de la herencia de su madre, y en segundo, por el amor de una mujer. Dmitri es honesto y sincero, pero también irracional y voluble.
  • Iván: el primer hijo de su segunda esposa. Es inteligente y culto, lo cual le origina un claro desprecio hacia la gente que le rodea.
  • Alexei: el segundo hijo de su segunda esposa. Es bondadoso, comprensivo y siempre está dispuesto a ayudar a sus hermanos y a actuar como mediador con su padre. Escenifica el personaje bueno, el héroe de la novela.
  • Smérdiakov. Es el hijo ilegítimo de Fiodor Pavlovitch, trabaja como sirviente de éste. Siente admiración por Iván y se muestra huraño y alejado de los demás.

Europa durmiendo la siesta junto a "Los hermanos Karamazov"

En este contexto, Dostoievski plantea la historia: de un lado, describe el odio de los hijos por su padre (con excepción de quizás, Alexei, puesto que en la novela no se hace hincapié en este hecho, sin embargo, por determinados comentarios del personaje se podría decir que debido a su fuerte moral cristiana reprimió el verdadero sentimiento hacia su padre) desde distintos puntos de vista: el de Dmitri, por un problema de dinero y una lucha por la mujer que quiere; el de Iván, como objeto de desprecio y rechazo, y el de Smérdiakov, que ve a Fiodor Pavlovitch como  a un amo.

Sin embargo, el autor no se queda ahí, y confronta a los personajes principales en conversaciones sobre religión, política y moral. Así, presenta a Iván como el personaje ateo y racional, a Alexei como un bondadoso monje cristiano, a Dmitri como la representación de Rusia en su modo de actuar y a Fiodor Pavlovitch como el representante del libre albedrío. Este último se manifiesta del siguiente modo en el inicio de la novela:

¿Lo oyen ustedes?-exclamó Fiodor Pavlovitch mirando al padre José- Ahí tiene usted la respuesta a su exclamación. (…) Esa mujer “de mala vida” es tal vez más santa que todos ustedes, señores religiosos, que viven entregados a Dios. (…) Sí, señores monjes. Ustedes, porque hacen vida conventual y comen coles, se consideran sabios. También comen gobios, uno diario, y creen que con estos pescados comprarán a Dios.

Posteriormente, discutirá con Alexei sobre la existencia de Dios:

¡Hum! Debe de ser Iván quien tiene razón. Señor, ¡cuando uno piensa en la cantidad de fe y de energía que esta quimera ha costado al hombre, sin compensación alguna, desde hace miles de años! ¿Quién se burla así de la humanidad?

El autor, además, nos deja perlas como los siguientes fragmentos:

Así fue como Maximov se quedó en casa de Gruchengka en calidad de parásito.

De una conversación de la viuda Khokhlakov con Alexei:

¡Hace un siglo que no lo veo! ¡Una semana entera! ¡Ah! Sé que vino usted hace cuatro días, el miércoles pasado. Ahora va usted a ver a Lise. Estoy segura de que habrá entrado de puntillas para que yo no le oyese. ¡Si supiera usted lo contenta que estoy por ella, mi querido Alexei Fiodorovitch! Esto es lo principal, pero ya hablaremos de eso después. Le confío enteramente a mi Lise. Desaparecido el starets Zósimo, que descanse en paz, usted es para mí un asceta, aunque le sienta muy bien su nueva ropa. ¿Cómo ha podido encontrar un sastre tan bueno en nuestra localidad? Ya hablaremos de esto después; es un asunto sin importancia. Perdóneme que me permita llamarlo de vez en cuando Aliocha. A una vieja como yo, todo se le puede consentir.

De una reflexión de Alexei:

No desprecia a nadie, pero tampoco confía en nadie. Y yo me digo que si no confía, desprecia.

En resumen, es un libro fantástico, maravilloso, que merece la pena leer. Quizá sea el mejor de Dostoievski, o quizá no (para eso habrá que leerlos todos, digo yo). Lo que sí que os puedo adelantar es que al tener más personajes que Crimen y castigo, se hace más ameno y dinámico. Tiene pasajes únicos, como El gran inquisidor, del Libro V. Es cierto que es largo, pero precisamente por eso hay que tomárselo con calma, leer poco a poco y asimilar lo que va sucediendo.

Una recomendación: apuntad en un papel el nombre de los personajes. Pensaréis que es una tontería, sin embargo, cuando empiezan los diminutivos, apelativos cariñosos y demás, no se entiende quién es quién (por ejemplo, Dmitri es a la vez Mitia, Mitienka y Dmitri Fiodorovitch Karamazov)

Relación con Lost (CUIDADO SPOILERS)

El libro aparece en la segunda temporada, cuando Locke se lo entrega a Ben (en aquél momento aún conservaba el sobrenombre de Henry Gayle).

Conforme fui avanzando en las páginas de la novela, comencé a pensar en la relación que tenían los personajes con sus padres. Cuál fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que se podía establecer un paralelismo entre los hijos de Fiodor Pavlovitch y los personajes de la serie.

En Lost, conocemos varias relaciones con sus padres:

  • Jack-Christian. Jack me recordó a Iván. Ambos son inteligentes, universitarios, racionales y desprecian a su progenitor. Sin embargo, este desprecio se basa en su parecido con su padre (al fin y al cabo, Jack acaba siendo médico y alcohólico).
  • Ben-Roger. Enseguida Ben me recordó a Smérdiakov. Éste es un personaje misterioso, que calla más de lo que dice y que siembra la duda con aquél con el que habla. (Clavaditos, ¿verdad?) Pero además, Smérdiakov es epiléptico (como lo era Dostoievski) y Ben, ya en la tercera temporada, sabemos que tiene un tumor.
  • Hugo-padre de Hugo. Hugo es el personaje más bondadoso de la serie. Desde mi punto de vista, su padre es un interesado que le abandonó cuando era pequeño y que volvió al hogar al enterarse de que había sido agraciado con un importante premio de la lotería. Sin embargo, no parece que Hugo le rechace. Se puede asemejar a Alexei.
  • Locke y su padre. Inevitablemente ha de recordarme a Alexei, por su donación de riñón, por su bondad hacia él. Sin embargo, después del accidente (aún hoy recuerdo esa escena), John Locke se frustra, se obsesiona y cambia hacia un temperamento más parecido a Dmitri.

Una de las cosas que pensé después es la relación de hermanastros que existen en la serie. Tenemos dos: Jack y Claire y Daniel Faraday y Penny. No sé si casualmente (porque eso sería aventurar demasiado) es que todos ellos comparten padre y no madre. Pero quizá eso sea divagar demasiado… ¬¬

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Crimen y castigo, Fiodor Dostoievski.
Pros
  • La complejidad y realismo de sus personajes.
  • El autor, su forma de desarrollar la trama y de acceder a la mente humana.
Contras
  • Algunos capítulos son largos, densos y aportan poco a la trama.
Referencias de Lost
  • John Locke le presta el libro a Ben cuando es retenido en el Cisne.

Namaste.