Autor, Literatura, Turguénev

Padres e hijos, Ivan S. Turguénev

De entre los escritores rusos, tenía pendiente leer a Turguénev. Tanto que lleva bastante tiempo en mi lista de pendientes que lo incluí en mi listado de 30 libros.

Me decidí a comprar esta edición en tapa dura de Alba, que están empezando a ser una necesidad a la hora de escoger edición para leer a los grandes clásicos.

Para que no lo conozcáis os diré que Padres e hijos es la novela más importante de Turguénev. Publicada en 1862, narra el conflicto generacional entre los recién graduados en la universidad, Arkadi y Bazárov, y sus padres.

Los jóvenes regresan a casa después de varios años sin ver a sus familias. Allí se encuentran con algo muy diferente a lo que están acostumbrados a ver en la ciudad: un sistema feudal con los campesinos, pensamientos considerados antiguos en relación con la concepción de la vida y de la ética; y mucha pobreza.

Bazárov es la personificación del nihilismo, es el escepticismo hecho persona, que duda de todo cuanto le rodea:

– Arkadi nos estaba contando que no reconoce usted ninguna autoridad, que no cree en ella.

– Y, ¿por qué voy a reconocerla? Y, ¿en qué voy a creer? Si me demuestran un hecho, lo acepto, y ya está.

Página 50

Arkadi es un joven mucho más cándido que se ve forzado por su impetuoso amigo a tomar comportamientos bajo los que parece cohibido. El desprecio con el que trata Bazárov a su familia, como choque con su nueva visión del mundo, no lo vemos en Arkadi, alguien más cercano y respetuoso con sus padres.

La llegada de ambos marca un antes y un después y revoluciona la casa de ambos: la de los Kirsárov, el padre y el tío de Arkadi y la de los afligidos padres de Bazárov, que sufren primero la ausencia del hijo y después su desprecio.

Aprovechando que están por la zona, los jóvenes visitan a una mujer interesante, viuda de un tipo rico que ha heredado sus propiedades, una mujer que, inevitablemente, será el centro de atracción de los jóvenes:

La tranquilidad es, con todo, lo mejor del mundo. Su tranquilidad no fue alterada, pero se entristeció y vertió algunas lágrimas sin saber ella misma por qué, pero no fue por la ofensa recibida. No se sentía agraviada: más bien se sentía culpable. Bajo el efecto de distintos sentimientos confusos, de la conciencia de la vida que se nos escapa, del deseo de novedad, se había empujado a llegar hasta cierto límite, a echar un vistazo tras él: y lo que vio al otro lado no era un abismo, sino el vacío… O el escándalo.

Página 154

Padres e hijos es una novela muy interesante, que nos muestra de forma directa y realista el estilo de vida de una época que moriría con el inicio de la Revolución. Frente a las super descripciones de Dostoievski y Tolstói, y su número de páginas en ocasiones exagerado, Turgúenev cuenta la historia que quiere contar sin detenerse en romantizar la vida ni de unos ni de otros. Radiografía el choque se va a materializar en breve y señala los aspectos más relevantes de dos mundos condenados a enfrentarse.

La variedad de temáticas, que incluye desde las reflexiones filosóficas, económicas y políticas, con temas comunes como la familia, el amor o la amistad se equilibran durante toda la novela de forma alterna. Es una mezcla interesante y sorpresiva, que cambia en la mitad de la historia ahondando en los personajes, retratándoles a esos padres y a esos hijos que se acercan al abismo.

El hecho de que con esta novela se ganara tantos enemigos de uno y otro bando hace pensar que Turguénev dio en el clavo en su visión de ambos grupos.

A vosotros, lectores, os recomiendo leerlo. Para mí, todo un descubrimiento que va de cabeza a la lista de lo mejor de 2021.

FICHA:

Te gustará si te gustó Corazón de perro, Mijáil Bulgákov.
El idiota, Fiódor Dostoievski.
Pros – La diversidad de temas que trata y cómo radiografía con ellos una sociedad a punto de cambiar.
– Edición sin mácula.
Contras – No haberla leído antes.

Namaste.

Autor, Literatura, Mcewan

Ámsterdam, Ian McEwan

Hace ya mucho tiempo que leí mi último libro del autor. Y de vez en cuando, a la hora de escoger lecturas o leyendo reseñas de otros lectores por Internet, me acuerdo de los autores que me gustan, a los cuales leo menos de lo que me gustaría (pongamos por ejemplo a Patrick Modiano, a Penelope Fitzgerald o a Emmanuel Carrère por decir tres).

Así que la compra de este libro en mi última visita a la librería no fue planificada, pero sí el recordatorio que necesitaba para animarme a leer al inglés.

Ámsterdam arranca con la muerte de Molly, una mujer especial que fallece tras una dura enfermedad. En el momento del funeral coinciden dos de sus amigos íntimos para despedirse de ella: un periodista y un músico. Allí se encuentran con el viudo, un hombre al que desprecian y que no creen que nunca ha llegado a estar a la altura de la difunta. El último hombre de esta cuadratura es el Ministro de Asuntos Exteriores, también amigo de Molly.

Entre los cuatro se creará un vínculo al descubrirse unas fotografías comprometidas entre las pertenencias de la fallecida, que va a poner a prueba los principios y la ética de ellos.

En lo que concernía al bienestar de cualquier otra forma viviente sobre la tierra, el proyecto humano no sólo era un fracaso sino un inmenso error desde su inicio mismo.

Página 76

Ámsterdam se centra en la temática de la amistad y su cambio a lo largo del tiempo. También la visión poliédrica que tenemos de los que nos rodean, cómo Molly tenía diversas relaciones con cada uno de ellos y cómo el resto se sorprende al conocer determinados aspectos de ella.

Además también ahonda en la enfermedad en su momento final y en cómo afrontarla, aunque lo que de verdad parece lo fundamental en esta novela es la inclusión de dos dilemas morales para ambos protagonistas, y cómo actúan cada uno de ellos cuando se pondera un tema ético por un lado y el interés personal por el otro. Para el periodista: publicar o no unas fotografías comprometidas en un momento de crisis de su periódico, para el músico, ayudar a una persona en apuros en un momento en el que preferiría no hacerlo. Ambas resoluciones suponen el momento álgido de la historia e influyen en el devenir de los protagonistas.

En lo que concernía al bienestar de cualquier otra forma viviente sobre la tierra, el proyecto humano no sólo era un fracaso sino un inmenso error desde su inicio mismo.

Página 76

Toda esta historia la resuelve McEwan con a su estilo: siendo directo pero perdiéndose en alguna descripción, especialmente cuando de arte de trata. Diálogos frecuentes, que dan dinamismo a la historia, y referencias al pasado que se van dando a conocer poco a poco.

Galardonado con el premio Booker, McEwan es uno de esos autores representativos de la buena calidad literaria de este siglo. Esta novela no destaca tanto como Expiación, pero si que es una muy buena opción para leer una buena historia cuando queráis aseguraros el tiro.

FICHA:

Te gustará si te gustó Expiación, Ian McEwan.
Pros – Los dilemas que plantea y cómo se enfrentan a ellos.
– La visión de la fallecida a través de los recuerdos de los demás personajes.
Contras – Le falta una tilde al título que soy incapaz de comprender.

Namaste.

Autor, Literatura, Portela

Los ojos cerrados, Edurne Portela

Mejor la ausencia primero y Formas de estar lejos después fueron los dos primeros libros que leí de Edurne Portela. Como en otras ocasiones, sin haberlo previsto, me encontré con este título en la librería y decidí leerlo, animada también por las buenas críticas de la novela.

Los ojos cerrados nos cuenta la historia de un matrimonio que decide trasladarse al pueblo para vivir en la casa familiar, huyendo de una ciudad que consideran inhóspita.

Lo que parecía una forma de reconectar con la naturaleza o un modo de impedir la aceleración de sus vidas se acaba convirtiendo en la reconexión con el pasado familiar. Y es que Ariadna conocerá a Pedro, uno de los vecinos más mayores que vive en el pueblo desde siempre y que, aunque ella lo desconozca, tiene relación su familia.

Dios creó la niebla para protegernos de ellos, para poder caminar por estos montes y valles sin ser perseguidos, espantados, machacados, descuartizados, apaleados, acuchillados, por ellos. Cuando Dios sopla su aliento más espeso y pesado, ellos se quedan en sus casas y cierran puertas y ventanas y escuchan temerosos nuestros aullidos de alegría.

Página 101

Paralelamente iremos conociendo la historia del anciano, su infancia marcada por la Guerra Civil y la Posguerra. Estos capítulos se van intercalando con los del presente, por lo que avanzaremos a la par en ambos hilos, hasta llegar a una confluencia cercana en el final.

El problema de Los ojos cerrados es que es una historia de la Guerra Civil. O debería decir, otra. Quizá llegar la última en el imaginario lector de un tema del que se ha escrito tanto va en contra no sólo de la novedad del tema sino también de lo que podemos esperar de él.

Me refiero que la sobreexplotación del tema genera dos cosas: o todas las historias se parecen, o bien es complicado ofrecer al lector algo novedoso. En cualquier caso, mi sensación es que no me he encontrado nada distinto de por ejemplo, lo que nos ofrece El corazón helado de Almudena Grandes: dos personajes que se encuentran y tiene que confrontar lo que conocen de su familia frente a las novedades de lo que descubren muchos años después.

En el pueblo las lindes invisibles que marcaban la separación entre ser y no ser hay lugares que recuerdan, lugares en los que si te detienes a escuchar atentamente, hay voces que te cuentan cosas. Pero tienes que querer escuchar.

Página 195

La cuestión para mí, es que si hubiera sabido que trataba este tema no lo habría comprado y no lo habría leído. Puede ser que mi prejuicio me diga que no queda mucho por contar, pero el tema es que mientras otros periodos históricos me atraen, últimamente el de la Guerra Civil española me repele. Quizá porque tuve una época en la que leí bastante me cansé o quién sabe, pero parece que no he llegado a dar con la historia definitiva que me haga cambiar de idea.

Si a lo anterior sumamos ese rollo new age antiurbanita que está plagando el imaginario de defensores de lo rural que nunca han pisado un pueblo, la cosa me escama. Como vecina de un pueblo esos discursos de volver a las raíces me cansan bastante, y todo ese rollo de pararse para conectar con el entorno me da mucha pereza.

En mi caso, Los ojos cerrados ha sido un libro que no me ha dicho nada. Una pena, porque Portela es una buena escritora, pero en este caso no me ha convencido, y desde el primer momento no he podido conectar con los personajes ni la historia en sí.

FICHA:

Te gustará si te gustó Formas de estar lejos, Edurne Portela.
Los girasoles ciegos, Alberto Méndez.
Pros – El estilo de Portela.
Contras – Poco original.
– No he conectado con los personajes ni con la trama.

Namaste.

Autor, Bulgákov, Literatura

Corazón de perro, Mijaíl Bulgákov

Regresar a Bulgákov, el genial escritor de El maestro y Margarita, es toda un alegría. Uno de esos acontecimientos que se marcan en el calendario y se esperan con ganas.

Decidí programar esta lectura, junta con otras rusas, para otoño, momento que me parece perfecto para este tipo de autores, cuando la caída de la hoja anima a agarrar una manta para seguir leyendo.

Corazón de perro cuenta la historia de un perro callejero, Shárik, que tras una operación experimental es convertido en un hombre de carne y hueso.

Al otro lado de la calle retumbó una puerta de una tienda brillantemente iluminada y salió de ella un ciudadano y no un camarada, e incluso a decir verdad, un señor. Se acerca, ya no hay duda, es un señor.

Página 10

Después de este milagroso suceso, nuestro colega acaba ingresando en el Partido e incluso consigue un puesto de responsabilidad en el escalafón. Sólo este hecho os podrá haceros a la idea de lo satírica e humorística que es la novela. Lo mismo de satírica tiene de crítica, claro:

¡Bueno, ya que existe la revolución social, no hay que tener calefacción!

Página 37

No es de extrañar que Bulgákov fuera prohibido en la Unión Soviética. En concreto, este que os traigo no pudo ser publicado hasta los años 80. Otras de sus obras fueron publicadas censuradas, evitando los fragmentos que el régimen consideraba molestos.

Sus temas son siempre incisivos, críticos con un sistema opresivo en el que sólo había hueco para el pensamiento y las ideas únicas, las del Partido. El resto, cualquier tipo de crítica o de idea creativa era censurable y castigada. Bulgákov se enfrentó a todo esto y tuvo que sufrir ostracismo, incertidumbre y las visitas del NKVD; ni siquiera pudo abandonar la URSS para continuar su vida en otro país.

No, ¿adónde? De aquí ya no te irás a la libertad, para qué engañarnos – meditaba el perro resoplando por la nariz – Ya me he acostumbrado. Soy un perro de señor, un ser intelectual, he conocido la buena vida. Y al fin y al cabo, ¿qué es la libertad? Humo, espejismo, ficción… Una alucinación de estos malditos demócratas.

Página 47

Si queréis empezar a leer al autor, Corazón de perro es una buena opción. Se lee en una tarde y conseguimos hacernos a la idea de su estilo y temática.

Leer a Bulgákov siempre me da un poco de tristeza, al poder palpar esa melancolía que trasmite en un momento y lugar gris en el que le tocó vivir. No se me ocurre mayor homenaje que leerlo y recomendarlo siempre.

FICHA:

Te gustará si te gustó El maestro y Margarita, Mijail Bulgákov.
Pros – Sardónica, satírica, cínica.
– Estilo analítico, incisivo y directo.
Contras – Se hace demasiado corta. Deja con ganas de más.

Namaste.

Autor, Houellebecq, Literatura

Ampliación en el campo de batalla, Michel Houellebecq

Hacía tanto tiempo que no leía a Houellebecq (diez años, parece ser) que pensé que ya era hora a regresar al francés, estando en boga de vez en cuando por unas cosas y otras. Mi única lectura suya fue Las partículas elementales, que me dejó con ganas de repetir.

Ampliación en el campo de batalla nos acerca a la vida de un ingeniero de 30 años, consultor de una empresa en los albores de la informática. Su nueva misión incluye trabajar mano con mano con el Ministerio de Agricultura para la implantación de un nuevo software. Así, tendrá que viajar por diversos departamentos franceses para reunirse con diferentes miembros de la organización; de esta forma, conoceremos un poco más de su rutina y de la vida que tiene y a la que aspira. Estamos ante un verdadero tipo exitoso: tiene un buen trabajo, es respetado en su día a día, es joven. Sin embargo, no es feliz. Su vida está vacía y no consigue tener relaciones satisfactorias con la gente.

Este planteamiento no deja de ser parte de una narración autobiográfica, dado que el propio autor estuvo durante un tiempo como consultor en una empresa, y de hecho llegó a trabajar con el Ministerio, como el protagonista de la novela:

Las páginas que siguen constituyen una novela; es decir, una sucesión de anécdotas de las que yo soy el héroe. Esta elección autobiográfica no lo es en realidad: sea como sea, no tengo otra salida. Si no escribo lo que he visto sufriría igual; y quizás un poco más. Un poco solamente, insisto en esto. La escritura no alivia apenas. Describe, delimita. Introduce una sombra de coherencia, una idea de realismo. Uno sigue chapoteando en una niebla sangrienta, pero hay algunos puntos de referencia. El caos se queda a unos poco metros. Pobre éxito, en realidad. ¡Qué contraste con el poder absoluto, milagroso de la lectura! Una vida entera leyendo habría calmado todos mis deseos; lo sabía ya a los siete años. La textura del mundo es dolorosa, inadecuada; no me parece modificable. De verdad creo que toda una vida leyendo me habría sentado mejor. No me ha sido concedida una vida semejante

Páginas 18-19

La verdad es que al tratar un tema como el funcionamiento informático, esa parte, donde nos explica el cambio que va a suponer la informática, queda totalmente desactualizada para un lector de 2021. Para que os hagáis a la idea: nos encontramos en los 90 y los ordenadores acaban de llegar revolucionando el modo de entender cada proceso, cada forma de hacer las cosas. Sin embargo, más allá de este aspecto en concreto, Houellebecq plantea y describe el sentimiento de soledad en un incipiente mundo tecnológico; esto es, pone negro sobre blanco uno de los problemas extendidos en el siglo XXI: la soledad en un mundo tecnológico en el que lo tenemos casi todo a golpe de click.

Lo hace además, en una novela que no llega a las 200 páginas, lo cual para mí tiene aún mayor mérito. Su estilo es directo, crudo. No se pierde en descripciones y los diálogos son utilitaristas en relación con lo que nos quiere narrar.

Sobre el título, él mismo aporta la explicación en la novela:

El liberalismo económico es la ampliación en el campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de sociedad.

Página 113

La prosa de Houellebecq es sarcástica, nihilista, cáustica. Nos sorprende muy a menudo con apreciaciones interesantes, con comentarios brutos, de esos que no podrían salir por televisión porque son igual de auténticos como políticamente incorrectos.

En un mundo en el que todos los escritores tienen la misma pluma, donde el estilo es intercambiable y los libros parecen ser todos iguales, acercarse a un escritor diferente, personal y auténtico es una experiencia cada vez más difícil de encontrar.

Houellebecq no es para todo el mundo, está claro. Pero leerlo es un disfrute, por la forma que tiene de analizar la realidad, por su humor socarrón. Lo que él hace es verdadera literatura, sabe cómo escoger las palabras, qué ignorar y cómo se debe llevar y traer al lector a su conveniencia para situarle dónde y cómo quiere. Sí, ya estoy buscando Plataforma.

Yo lo leí en verano, tumbada en la playa. Pero para un otoño recién llegado también es una buena opción.

Y vosotros, ¿qué estáis leyendo?

FICHA:

Te gustará si te gustó Las partículas elementales, Michel Houellebecq.
Pros – La forma de analizar la sociedad.
– El humor caustico del autor.
Contras – Desactualizada en relación a los detalles informáticos.

Namaste.

Autor, Literatura, Smiley

Heredarás la tierra, Jane Smiley

Tras leer La edad del desconsuelo y Un amor cualquiera , mi propósito a la hora de volver a leer a Smiley era leer este título: la novela por la que le dieron el Premio Pulitzer.

Decidí reservar su lectura para agosto, momento en el que por fin llegaron las deseadas vacaciones, pensando en que, aunque esta novela es algo más larga que las dos anteriores, seguramente podría leerla bastante rápido.

Como en las otras novelas mencionadas, Heredarás la tierra tiene como protagonistas a una familia: los Cook. Una familia tradicional de Illinois dedicada a la agricultura. El inicio de la trama comienza cuando el padre de la familia decide retirarse y que sean sus hijas las que continuen por sí solas con el cultivo de los mil acres que tienen en esos momentos. A partir de ahí la situación que parece estable y aparentemente controlada se acaba desmoronando, entre otras cosas por los silencios y las medias verdades que se callan sus protagonistas desde hace demasiado tiempo.

La temática se mantiene en lo habitual para la autora: la relación entre los miembros de una familia. En este caso cobra mucha importancia la tradición y la cultura del interior de Estados Unidos. Así, las descripciones del cultivo y la información relativa a la agricultura extensiva son frecuentes.

Entrando en los personajes, las tres hijas están marcadas por la ausencia de la madre, siendo muy diferentes entre sí. En esta ocasión es la hija mayor la narradora de la historia; después tenemos a Rose, verdadero portento de personaje; y Catherine, la pequeña y más díscola de las tres. Mientras que las dos mayores se quedan en la finca familiar, la pequeña decide tomar otro camino, que choca con el interés familiar.

Añadido a lo anterior: amoríos, problemas económicos, familiares (lo cual incluye envidias, egoísmos, comparaciones y muchos, muchos silencios que tapan secretos).

Lo que nunca se ha expresado termina siendo demasiado nebuloso para recordarlo.

Página 290

Como nos tiene habituados Smiley, sorprende que una historia aparentemente sencilla tenga tantas ramificaciones y consiga llegar a diversos temas. En este sentido, el inicio nada tiene que ver con el final: mientras que al principio conectamos vía escenas de naturaleza y conocemos a los personajes duros y trabajadores, más tarde vemos que aquélla escena bucólica poco tiene que ver con lo que hay debajo si conseguimos rascar un poco.

No voy a comentar qué es lo que sucede, sólo mencionar que es lo suficientemente grave como para dividir a los Cook y formar dos bandos bien diferenciados que se enfrentarán por el control de la granja.

El hecho de que Heredarás la tierra sea una novela bastante más larga que La edad del desconsuelo y Un amor cualquiera genera dos cosas: por un lado, es una historia más profunda, donde Smiley se puede detener a ir dando información de diversos momentos temporales a lo largo de la páginas, consiguiendo personajes más complejos. Por otro, le hace perder frescura, algo que tampoco ayuda el hecho de que se detenga en detalles menos interesantes relacionados con la administración de una explotación ganadera y agrícola.

Sin embargo, también consigue dar golpes de volante, cambios sorpresivos de las decisiones de los personajes que no parecen corresponder con la tendencia inicial de cada uno de ellos.

El perdón es un reflejo para cuando no se soporta lo que se sabe.

Página 337

En conclusión, Heredarás la tierra es una novela bastante diferente a las otras dos que he leído de la autora, de la que me esperaba otra cosa, pero que gana a partir de la mitad, y que, como todas las de Smiley, nos conecta con unos personajes muy bien creados, consiguiendo quedarse en nuestro imaginario lector.

FICHA:

Te gustará si te gustó La edad del desconsuelo, Jane Smiley.
Un amor cualquiera, Jane Smiley.
Pros – La aparente simpleza de la historia que acaba siendo mucho más profunda de lo que parece.
– El personaje de Rose.
Contras – La edición: traducción antigua y fallos tipográficos.
– Recomiendo no leer la sinopsis.

Namaste.

Autor, Literatura, Mann

La muerte en Venecia, Thomas Mann

Lo admito: vuelvo a leer a Mann animada por las nuevas ediciones de DeBolsillo de sus obras principales. La verdad es que después de haber sufrido lo que no está escrito con la lectura de La montaña mágica, descarté por completo volver a leer alguna obra del autor, en especial Los Buddenbrook.

Pero claro, ¿por qué no regresar con una novela mucho más corta y de temática muy diferente a aquélla?

En este caso, es otro personaje masculino el protagonista de la historia: Gustav von Aschenbach decide buscar la inspiración viajando a Italia, con objeto de pasar unos días en Venecia y poder conseguir superar un bloqueo escritor.

La trama se centra en dos temas principales: el enamoramiento de Aschenbach de un muchacho llamado Tadzio con el que coincide por casualidad en el hotel, y con el que la adoración que siente por una belleza inaccesible irá en aumento.

La soledad hace madurar lo original, lo audaz e inquietantemente bello, el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito.

Página 43

Pero además, mientras el protagonista se dedica a seguir con su mirada los juegos y las idas y venidas de Tadzio, lo que ocurre en el exterior se desmorona. La ciudad va convirtiéndose, poco a poco, en un lugar fantasma como consecuencia de la epidemia de cólera que asola el continente.

¿No había tomado una decisión precipitada y errónea, imputable a un estado enfermizo y que en ningún caso debía ser determinante? (…) Demasiado tarde. Tenía que seguir queriendo lo que quería el día anterior.

Página 61

Sorprende, y apabulla leer exactamente, palabra por palabra, a un escritor que en 1912 describió a la perfección lo que vivimos el año pasado: el silencio de las autoridades, el cambio de ánimo de la ciudad, los murmullos y las frases a medio decir, las reticencias, cada ciudadano temiéndose lo peor pero esperando lo contrario, haciendo lo que buenamente puede para huir de la enfermedad y esa sensación de miedo e incertidumbre en el ambiente ante una situación peligrosa de la que no se espera nada bueno.

Mann es universal. Y lo es porque la forma de acercarse a los temas es atemporal, no entiende de circunstancias concretas: la reflexión la hace desde la misma alma humana, desde el común de todos los seres de este planeta. Es capaz de extraer la esencia de los temas, de acercarse a algo que el común de los mortales da por hecho y conseguir analizarlo, medirlo, detallarlo.

Nada hay más extraño ni más delicado que la relación entre dos personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y observan cada día, a todas horas, y no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y no intercambiar saludo ni palabra alguna.

Página 83

Una muy buena forma de acercarse al gigante alemán, con un libro corto, asequible y que rompe los prejuicios de miedo que se le tienen a los grandes clásicos.

Y vosotros, ¿lo habéis leído?

FICHA:

Te gustará si te gustó Diario de un hombre decepcionado, W.N.P. Barbellion.
Lolita, Vladimir Nabokov.
Pros – La visión atemporal del autor de cada tema que menciona.
– Frases destacadas frecuentes que hacen disfrutar de la lectura.
Contras – Con los ojos de un lector del siglo XXI la fijación de Aschenbach con Tadzio es desagradable.

Namaste.

Autor, Literatura, Zambra

Bonsái, Alejandro Zambra

El nombre de este autor me perseguía una y otra vez. Probablemente fue la portada de su misterioso gato en Poeta chileno la que se me quedó en la retina, haciéndome recordar, una y otra vez que yo no lo había leído nunca.

En una conversación con el genial Juan Gómez Bárcena le pregunté por qué título debería empezar a leer al chileno, y él me recomendó La vida privada de los árboles. Como pudisteis comprobar le hice caso y acabé comprando la edición de Compactos de Anagrama en la que viene también incluido este título. Finalmente acabé leyendo el primero de ambos. Bonsái comienza como sigue:

Al final ella muerte y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura.

Página 15

De frases y capítulos cortos, Bonsái deja claro por dónde va desde la primera línea. Y es que la historia de Emilia y Julio se bebe de silencios, de una cama y de la página 373 de un libro de Proust.

Una historia sin descripciones, esbozada simplemente.

Cuando Julio se enamoró de Emilia toda diversión y todo sufrimiento previos a la diversión y sufrimiento que le deparaba Emilia pasaron a ser simples remedos de la diversión y sufrimiento verdaderos.

Página 21

Bonsái tiene algo de hipnótico que me es difícil de describir. Quizá sea ese narrador que parece que juega al despiste o que conoce poco más que el lector de los detalles de la historia de amor. Será ese pragmatismo en las descripciones que nos sitúa cerca (porque estamos viviendo también su historia) pero a la vez, lejos (por esa sensación de que los personajes son sustituibles al no hacernos una idea concreta de cómo son).

En cualquier caso lo que propone Zambra es interesante y diferente. Dan ganas de seguir leyéndole, de indagar en ese mundo intimista y lleno de silencios del que nos hace partícipes. Ayuda además que muchas de sus historias sean cortas, leves, aparentemente simples. Sorprende que en tan pocas páginas pueda ser tan personal, o siguiendo el cliché, desarrollar una voz propia y diferente de lo que estamos acostumbrados.

Zambra me recuerda a Halfon en una cosa: el ambiente creado, que nos traslada a un planeta propio, donde los personajes se entremezclan con palabras no dichas y pensamientos que se escapan.

FICHA:

Te gustará si te gustó El boxeador polaco, Eduardo Halfon.
Pros – Corta, directa e intimista.
– Ideal para un bloqueo lector o para cuando se tiene poco tiempo.
Contras – No es fácil de describir y deja con ganas de indagar más en su obra.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

Hamnet, Maggie O´Farrell

Hamnet (Libros del Asteroide, 2021) es el último libro publicado por Libros del Asteroide de Maggie O´Farrell. Si lleváis bastante tiempo por el blog sabréis que se trata de una de mis autoras fetiche, de las que leo todo lo que se saca.

Por aquí encontráis las reseñas de Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía y Sigo aquí. Así que podréis imaginar que la publicación de esta nueva novela y su posterior entusiasmo de los lectores que la leyeron me hicieron subir mis expectativas.

Hamnet narra la historia de la familia de Shakespeare, centrándose en especial en el momento en el que conoce a Agnes, la que será su esposa; y en los acontecimientos alrededor de la nueva unión. El título de la novela no es sino el nombre del hijo varón de la pareja, que perderá la vida debido a la peste.

Para que la peste llegue a Warwickshire, en Inglaterra, el verano de 1596, han de suceder dos acontecimientos en la vida de dos personas distintas, y estas dos personas han de encontrarse después.

Página 160

La verdadera protagonista de la historia es Agnes (aquí en lugar de seguir con la tradición O´Farrell escoge Agnes en lugar de Anne), una atípica mujer que vive apartada de la comunidad que se enamora de un prescriptor de latín muy especial. Ella es el origen de la familia, la que anima a su esposo a viajar a Londres y la que ha de cuidar a sus hijos ante la ausencia paterna. Posee un don especial que le hace ver el futuro de las personas. Algo que la

No entiende cómo ni por qué, pero lo sabe. Ella nunca recela de estos momentos de descubrimiento, de cómo de pronto le llega la información al cerebro. Los acepta como un regalo inesperado, con una sonrisa de agradecimiento y una agradable sensación de sorpresa.

Página 174

La estructura de la novela está dividida por saltos temporales: en un lado, el pasado, donde conocemos la vida del autor de Otelo (la forma de vivir de la familia, su relación con su padre). En el otro, la vida presente, cuando su familia va creciendo y los eventos que se desarrollan con posterioridad. En ningún momento se menciona el apellido del autor. Ni siquiera el nombre: siempre es el esposo, el hijo, el padre o, simplemente, el prescriptor de latín. Su brillo existe sólo en chispazos: él sólo es el hijo del guantero.

La autora se apoya en datos biográficos reales para construir una novela en la que el resto depende de su imaginación. Hamnet es la novela de los que no han pasado a la historia: de todos esos secundarios sin los que el genio no se habría puesto a escribir, de las personas que le acompañaron toda su vida. Un homenaje para todas aquellas personas que rodean a los que sí estudiamos en los libros de texto.

Somos testigos de cada una de las emociones por las que pasan los personajes: la frustración de la violencia, el amor, el miedo y la incertidumbre y por último, el dolor:

Lo que se nos da se nos puede quitar en cualquier momento. La crueldad y devastación nos aguardan a la vuelta de cualquier esquina, dentro de un arcón, detrás de una puerta:salta sobre una en cualquier momento como un ladrón o un bandido. La cuestión es no bajar nunca la guardia. No creer que se está a salvo.

Página 187

Hamnet recupera, para mí, la estela de grandes novelas de la autora, como Tiene que ser aquí. Creo además que O´Farrell es una buena autora de novelas más largas, donde puede desarrollar la infinidad de temas que va creando al inicio de la historia. A todos ellos les dedica tiempo, con todos ellos coloca a un personaje secundario llamando a aportar luz a un tema que surge.

Hamnet es, además, un ejercicio de delicadeza, de intimidad, de cercanía. La voz propia y reconocible de una autora capaz de trasmitir muchas emociones de un modo aparentemente sencillo y muy sutil. Ambas cosas acaban creando una conexión con la historia. Cuando piensas que no es para tanto, que la novela no te sorprende, te das cuenta de que O´Farrell te ha llevado a su terreno y estás sufriendo al igual que Agnes, al igual que Hamnet.

Si habéis leído a la autora os va a encantar. Si no, es una muy buena opción para empezar con ella.

FICHA:

Te gustará si te gustó Tiene que ser aquí.
– La primera mano que sostuvo la mía.
Pros – Directa y aparentemente sencilla.
– La sutileza y sencillez en toda la historia.
Contras – El inicio puede resultar un poco lento.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

El mundo de ayer, Stefan Zweig

Volver a leer a Stefan Zweig es un poco como regresar a casa después de las vacaciones: siempre hay una sensación de placidez al pensar que vamos a entrar en nuestro hogar, que nos esperan nuestras cosas, el olor de lo habitual, nuestros pacientes peludos y el ambiente relajado de conocer cada pedazo de nuestro espacio.

El mundo de ayer es, sin duda, uno de los títulos más destacados cuando se menciona la bibliografía de no ficción del austríaco. La verdad, no es para menos.

Tal y como menciona el subtítulo: Memorias de un europeo, recoge parte de los diarios y reflexiones sobre la vida que nos dejó Zweig. Lo cual incluye desde conversaciones con amigos e información sobre las tendencias artísticas de la época hasta situaciones más puntuales o temas que le interesan (el encuentro con Rodin o con Joyce; reflexiones sobre su coleccionismo o su forma de escribir) además de los viajes que fue haciendo por el continente y por supuesto la situación política que le tocó vivir.

A esto hace referencia el título de la obra: al momento en el que todo se viene abajo y el mundo anterior a la Primera Guerra Mundial se desvanece. El cambio radical de una generación que vivió como natural un mundo de emperadores e imperios, en donde las novedades tecnológicas venían de la mano de los Lumière y del ferrocarril. El avance, la concordia, el mundo intelectual de centroeuropa. Todo eso salta por pedazos al asesinar al archiduque Francisco Fernando y al comenzar un momento bélico que cambiará para siempre los cimientos de la vieja Europa.

Lo que un hombre, durante su infancia, ha tomado de la atmósfera de la época y ha incorporado a su sangre, perdura en él y ya no se puede eliminar.

Página 31

Zweig, en el centro del huracán, pasa de disfrutar unas plácidas vacaciones en Ostende a regresar a Austria para regresar al hogar. La incertidumbre se palpa en el ambiente y los amigos dejan de serlo. Negar razones de la guerra o buscar un entendimiento es ser un traidor.

Rara vez una misma generación ha tenido ambas cosas; cuando la moral concede liberta al hombre, entonces es el Estado quien lo coacciona; si el Estado le da la libertad, es la moral la que intenta moldearlo.

Página 125

El autor consigue dos cosas: trasmitir ese mundo que no hemos conocido, que casi podemos palpar con nuestros dedos: la incertidumbre, la esperanza pero también esa inocencia de no se les puede pasar por la cabeza (ni lo más mínimo) qué les depara el siglo XX.

Además, aporta luz a mucho de lo desconocido, como es el ambiente intelectual y de influencia entre los escritores de la época y lo hace desde la visión del que sabe analizar, sintetizar y aportar su visión personalísima de su vida.

El mundo de ayer es un libro para disfrutar poco a poco, con el que ir avanzando y analizar las reflexiones y las historias del gran genio que es Zweig. No es nada pesado ni denso, como yo pensé en un primer lugar, sino que se trata de un libro que invita a seguir leyendo, en cuyas páginas se nos pueden pasar las horas sin que nos demos cuenta. Y eso es porque Zweig nos agarra del brazo y nos mete en su vida de lleno, haciendo que olvidemos todo aquello que nos rodea.

Sólo en los primeros años de juventud identificamos el azar con el destino. Más adelante sabe uno que el verdadero rumbo de la vida está fijado desde dentro; por intricado y absurdo que nos parezca nuestro camino y por más que se aleje de nuestros deseos, en definitiva siempre nos lleva a nuestra invisible meta.

Página 230

Como es de esperar, la posguerra y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, marcarán no sólo la vida del autor, sino también su ánimo e ilusión.

La gran promesa, la sagrada promesa hecha a millones de personas de que aquella guerra sería la última, lo único todavía capaz de arrancar las últimas fuerzas a soldados ya casi del todo desengañados, fue cínicamente sacrificada a los intereses de los fabricantes de municiones y a la pasión por el juego de los políticos que, triunfantes, supieron salvar su vieja y nefasta táctica de tratados secretos y negociaciones a puerta cerrada frente al sabio y humano reto de Wilson. Todos los que tenían los ojos abiertos y vigilantes vieron que los habían engañado.

Página 378

Algo que choca con el momento de reconocimiento del autor, como apreciamos en el siguiente fragmento:

En mi vida personal lo más notable fue la llegada de un huésped que amistosamente se instaló en aquellos años en mi casa, un huésped que yo no había esperado: el éxito.

Página 400

Después llegará, como ya sabemos, el exilio.

Todo lo que había intentado, hecho, aprendido y vivido entretanto parecía como si se lo hubiera llevado el viento; a los cincuenta años y pico me encontraba otra vez como al principio, volvía a ser un estudiante que se sentaba ante su escritorio y por la mañana trotaba hacia la biblioteca, bien que ya no tan crédulo, no tan entusiasta, con un reflejo gris en el pelo y un atisbo de desánimo en el alma cansada.

Página 492

No creáis que este es un libro triste o melancólico, aunque sí lo sean sus últimas páginas. El mundo de ayer es una oda de amor al arte, a la escritura y a la libertad. Nos acerca a un mundo perdido, a un momento histórico en el que sucedieron tantas cosas en tan poco tiempo que parece del todo inexplicable e inasumible comparar el ciudadano de principios de siglo y el de mediados.

Tenía una expectativa altísima de este libro. Y lo cierto es que sabía que me iba a gustar. Pero lo que no intuía es que ha venido para quedarse como el libro que más me ha gustado de Zweig, el que, como habréis podido intuir, incluiré directo en mi lista de lo mejor de 2021.

Tanto si habéis leído al autor como si es la primera vez, os lo recomiendo. Siempre un acierto.

FICHA:

Te gustará si te gustó Diario de un hombre decepcionado, W. N. P. Barbellion
Pros – La variedad de temáticas que expone Zweig.
– Te mete de lleno en el ambiente de la época.
Contras – El inicio es más lento que la parte del medio.
– Evita describir sus últimos momentos antes de partir de Europa.

Namaste.