Autor, Literatura, Vargas Llosa

Conversación en La Catedral, Mario Vargas Llosa

Por fin empiezo a saldar cuentas con alguno de los autores pendientes que tengo en mi lista. En concreto, me refiero al Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, al que incluí en mi propósito lector de 2013 tras leer La ciudad y los perros y Los jefes. Los cachorros.

Acercarse a la obra más aclamada de un autor no es fácil, y menos cuando el propio escritor nos deja su opinión en la contraportada:

Si tuviera que salvar del fuego una sola de las novelas que he escrito, salvaría ésta.

Conversación en La Catedral es una novela compleja. Una historia que sitúa la trama en el Perú de la década de los cincuenta, una turbulenta época de represión y corrupción. Desde el primer momento se nos presentan los personajes, sin existir preludio ni introducción, y así conocemos a Santiago, el protagonista de la novela, al que encontramos mirando a su alrededor preguntándose qué pudo haber sido y qué es, no solamente en relación a su vida sino a la trayectoria de Perú. Así, se hace la siguiente pregunta en las primeras líneas de la novela:

¿En qué momento se había jodido el Perú?

Vargas Llosa aporta, además, sus marcas de la casa: los habituales saltos temporales o los personajes que vienen y van sin que, al menos al principio, tengamos claro quién es quién en este rompecabezas. Si bien es cierto que los capítulos son cortos, lo cual nos deja respirar y coger aire.

Según vamos avanzando, sabemos que hay o hubo o habrá una revolución, que afectará de lleno a la amalgama de personajes, entre los que podemos encontrar desde empresarios hasta militares, pasando por jóvenes adolescentes.

Cuando le hemos cogido el ritmo de lectura, el varía su rumbo. En la segunda parte se da un salto temporal y los capítulos se recortan hasta lo básico, creando paradas cada media hoja. Si bien a priori uno podría pensar que se complica la lectura, ocurre precisamente lo contrario. Estos secundarios que antes aparecían mencionados ahora resultan ser los verdaderos protagonistas que nos muestran cómo han sido muchas partes de su vida. Así, las frecuentes paradas no hacen sino invitar a continuar leyendo.

En la tercera parte se desvelan, y se intuyen muchos de las dudas y secretos que se plantean en la primera mitad de la obra, pero no es hasta el final hasta que no conocemos el devenir de cada personaje.

Vargas Llosa destaca por su estilo, que combina a la perfección diálogos y descripciones, reflexiones personales y algunas ausencias de información claramente estudiadas a fin de que ir desentrañando la historia. Y es que, nada es lo que parece, hay que andarse con pies de plomo porque corremos el riesgo de perder información. Para muestra, os dejo una de las conversaciones que podemos encontrar en las primeras páginas de la novela. Ojo al dato.

  • No quiere entrar en la Católica sino a San Marcos -dijo la señora Zoila. Eso lo tiene hecho una noche a Fermín.

  • Yo lo haré entrar en razón, Zoila, tú no te metas- dijo don Fermín-. Está en la edad del pato, hay que saber llevarlo. Riñéndolo, se entercará más.

  • Si en vez de consejos le dieras unos cocachos te haría caso-dijo la señora Zoila-. El que no sabe educarlo eres tú.

  • Se casó con ese muchacho que iba a la casa -dice Santiago- Popeye Arévalo. El pecoso Arévalo.

  • El flaco no se lleva bien con su viejo porque no tiene las mismas ideas -dijo Popeye.

  • ¿Y qué ideas tiene ese mocoso recién salido del cascarón? -se rió el senador-.

  • Estudia, recíbete de abogado y podrás meter tu cuchara en política-dijo don Fermín- ¿De acuerdo, flaco?

Al empezar puede resultar complejo no sólo entender quién está hablando con quién y de qué, sino el momento temporal en el que se encuadra cada uno de ellos. Ahí radica gran parte de la gracia del libro. Aunque pueda parecer caótico, no es para nada complejo, ya que no hay demasiados personajes.

A fin de cuentas esta es una historia de personajes jodidos. Personas que pudieron ser felices, que tuvieron el mundo a sus pies, pero que de un modo u otro, ya sea por ambición, por amor o por orgullo, se tropezaron con él, convirtiéndose en uno más, o mejor, en uno peor: uno que tuvo las verdadera oportunidad de ser alguien, de hacer algo por sí mismo, de tener resuelta la vida. Alguien que, quizá, si hubiera sido menos ambicioso o más egoísta o más humilde, habría sido una persona feliz. Pero no pudo ser, y en lugar de eso nos encontramos con personajes dolidos, lamentados de su pasado, llenos de hipóteis: ¿qué habría pasado si yo…? ¿Cómo habría sido mi vida de no ser por…? ¿Dónde estaría ahora si entonces…? De nada sirve. De nada vale. Lo que cuenta no es aquél caramelo que todo el mundo anhelaba y sólo unos pocos alcanzaron, sino la triste cebolla, cruel recuerdo en comparación, de aquél pasado que prometía mucho más de lo que acabó ofreciendo.

Revisando mi reseña me doy cuenta de que no he dicho nada. No he contado la trama principal, no he resumido nada de la historia. Pero precisamente esa es la gracia, porque las novelas de Vargas Llosa se pueden resumir en tres líneas. Eso no es lo principal. Lo verdaderamente importante es cómo el autor utiliza sus métodos para meternos en una historia llena de melancolía y tristeza, de oro que reluce y de esperanzas vanas. Vargas Llosa no sólo sabe elegir cada palabra, sabe escoger cómo contar lo que desea en el momento exacto.

Y es que a resumidas cuentas, todo está conectado, y cuando llegamos al final, tras acompañar a Santiago durante 700 páginas, uno se da cuenta que no sólo está jodido el Perú. Pobre Zavalita.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diálogos.
  • Una historia muy compleja, pero hilada a la perfección.
Contras
  • El principio puede desconcertar un poco.
Reto 50 libros
  • Progresando… 13/50.

Namaste.

IMM

IMM (24)

Abril es el mes de mi cumpleaños, así que os traigo un botín literario compuesto por los libros regalados, y por qué no, los autoregalados.

Son los siguientes:

Woolf, Persépolis, Zweig y Proust
Woolf, Persépolis, Zweig y Proust
  • Virginia Woolf, Grazier. El primer cómic que publica la editorial Impedimenta se basa en la vida de la insigne escritora, de la que sabía poco hasta que lo leí y además, de la que nunca he leído nada. Tengo que enmendarlo.

  • Persépolis, Satrapi. Una novela gráfica recomendada por todos, una película famosa y conocida, y además su versión de bolsillo. No pude evitar llevármelo a casa.
  • Novelas, Stefan Zweig. Tenía en mi punto de mira esta edición desde hace mucho tiempo: un conjunto de muchos de sus relatos, entre los que se encuentran Novela de ajedrez o Veinticuatro horas en la vida de una mujer. Sin embargo, me echaba para atrás el precio. ¿Solución? Que me lo regalaran. ¡Gracias @Castillodnaipes!
  • El abrigo de Proust, Lorenza Foschini. Cortesía de Impedimenta. Quedé prendada de la historia desde que escuché de qué trataba, así que era inevitable que lo acabara leyendo. ¡Además tengo en mente empezar En busca del tiempo perdido!

En inglés…

Goldman y Collins
Goldman y Collins
  • The princess bride, William Goldman. ¡La famosa princesa prometida! ¡La novela en la que se basaron para la famosa película! En fin, creo que no necesita presentación. Personalmente es una historia que habré visto en televisión, como todos, pero de la que apenas recuerdo nada (probablemente la haya visto hace mucho tiempo o bien sólo a parches). Han sido varias las personas que me han recomendado este libro, y desde que Isi la comentó en su blog, aprovechando además el 40 aniversario de su publicación, decidí comprarlo. ¡La edición es muy bonita!

  • Catching fire, Suzanne Collins. La segunda parte de Los juegos del hambre, un libro que me gustó y que invita a leer más. Era cuestión de tiempo que continuara con la trilogía. A ver qué tal.

Por último, un regalo muy especial:

Relojlogo

Un mueble de una conocida marca nórdica, del que me enamoré desde la primera vez que lo vi. Tenía pensado su hueco, qué libros iba a poner y demás. Así que cuando me lo regaló mi hermana no pude menos que sonreír.

Una paradoja hecha mueble: parece como si recordara los minutos que nos quedan, con todo lo que tenemos pendiente por leer. En fin, si achináis los ojos encontraréis mis próximas lecturas. En concreto, en una de las baldas he incluido todos los libros que están en mi propósito de 2013. Mirándome, preguntándome que cuándo les toca el turno… ¡Pronto, pronto!

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros que traigo? ¿Qué os parece mi mueble-reloj?

Regresaré en breve. Ahora queda por contar los libros que han caído/caerán en la Feria del Libro.

Namaste.

Autor, Literatura, Spiegelman

Metamaus, Art Spiegelman

Metamaus es uno de esos libros que le entran directamente a los ojos a todos aquéllos que leyeron Maus. Un libro que, partiendo de la base de cómo se realiza una novela gráfica, nos descubre los entresijos de la creación, cómo surge la idea y cómo se acaba materializando en lo que actualmente es.

Pero, ¿en qué consiste? Pues en resumidas cuentas es un conjunto de bocetos, entrevistas y otros datos de interés con los que Art Spiegelman nos explica el proceso de creación. Desde el momento inicial en el que se plantea por qué es judío hasta la muerte de su madre o como consigue canalizar sus ideas en un planteamiento tan extraño como la representación de los judíos como ratones.

Además, en la edición se incluye un DVD en el que se ofrece información adicional de muchos de los puntos que se mencionan en el libro en sí.

Con ambos soportes, lo que se intenta es llegar a conocer el por qué, el por qué de tratar un tema tan complejo como el Holocausto, el por qué de un cómic o el por qué de la caracterización como animales. Para ello nos tenemos que retrotraer a los inicios como dibujante del autor, pasando por los momentos previos en los que decide plantear la historia de su padre. Pero además de ser él directamente el que nos conteste se incluyen también entrevistas con su mujer e hijos, esbozos y fotografías, comparativas de viñetas y explicaciones sobre, por ejemplo, las distribuciones de los dibujos.

Como ya comenté en Watchmen, cuando al final se incluye una explicación del proceso de creación de un cómic, lo que a priori podría parecer sencillo se convierte en todo un arte. El problema principal ante el que se encontraba Spiegelman era cómo presentar toda la información que le ofrecía su padre. Si bien podría haber recurrido a la siempre sencilla y recurrente organización cronológica, el autor complicó más el asunto incluyéndose a sí mismo para plantearnos la relación intergeneracional con un padre complejo. Este punto da, de un lado, mayor complejidad a la historia, y además, mayor realismo. En lugar de presentarnos a Vladek como un héroe, un superviviente innato lleno de características positivas (honestidad, bravura, valentía e inteligencia), lo presenta como lo que es; un superviviente que hizo lo que pudo para salir vivo de aquélla situación, y una persona de trato complejo, con prejuicios y temores, con traumas y miedos. Hay que ser valiente, si lo vemos desde el punto de vista de Art, exponerse a sí mismo a que lo critiquen como un hijo injusto e impío, cuando lo que es, simplemente es un hijo con una relación compleja con su padre.

Metamaus necesita necesariamente que tengamos Maus a mano. Es cierto que cuando menciona páginas o viñetas los suelen incluir al lado, pero en muchas ocasiones hay que esperar varias páginas para que aparezca, así que os recomiendo que tengáis los dos cerca por si os animáis a leerlo.

Me ha parecido un libro interesante para comprender algo más el universo Maus, por ejemplo: llegado un punto Vladek describe a Art cómo pasaban los judíos delante de los oficiales. Art le pregunta por la famosa banda de música que todos los supervivientes mencionan, pero de la cual Vladek jura y perjura de su inexistencia.

Con estas viñetas Art quiere dejar claras dos cosas: una, lo que recuerda su padre, que es precisamente sobre lo que se basa Maus. Dos, que se sabe que sí que existía una orquesta, por lo que ese engaño de Vladek bien podría haberse confundido en otros detalles de su relato. Lo consigue, como podéis ver, de una forma muy sencilla: repitiendo la viñeta pero como los instrumentos musicales tapados en la segunda de ellas. De este modo, Art manifiesta de su existencia, documentada en muchos otros testimonios, pero no se aleja de la historia de su padre.

Sin ir más lejos, este aspecto fue uno de los que se me pasó cuando leí Maus, y a medida que el lector sigue avanzado en la lectura de Metamaus se da cuenta de que muchos aspectos que podría pensar casuales son meditados y bien pensados.

Ahora bien, le encuentro unas cuantas pegas a Metamaus: de un lado, se da por hecho que el lector acaba de terminar Maus, es decir, apenas hay introducción, va directamente a los detalles, y para la mayoría, que hemos leído el cómic hace ya tiempo, supone una traba. A mí, personalmente, al inicio me ha costado conectar con el libro, me sentía como si acabara de ser arrojada a un universo desconocido. Esto se agrava cuando se cuentan aspectos de la vida de Art que el lector no conoce, o bien que se mencionan transversalmente en Maus pero que uno puede olvidar con facilidad.

En cuanto al DVD y su supuesto contenido adicional, en fin, me ha parecido una mera maniobra publicitaria, para que el que quiere comprar el libro (a un precio como imaginaréis nada barato) piense que no solamente obtiene un libro, sino que viene acompañado de un exhaustivo contenido audiovisual, que, desde mi punto de vista, no se corresponde con la realidad. Intenté verlo en mi DVD pero no hubo forma, no se reproducía por el formato o quién sabe qué cosa. Al final lo vi desde mi ordenador y me di cuenta de que muchas de las cosas que se incluyen están ya repetidas en el libro. Las pocas inéditas no son lo suficientemente cuantiosas como para suponer un incremento significativo del valor del producto.

En definitiva, me ha gustado el libro, pero menos de lo que esperaba. No me ha gustado tampoco la inclusión de las entrevistas con los familiares de Art de forma aleatoria, o suplementaria, es decir, como las partes de un periódico, que de repente se acaba la columna que están leyendo y tienes que saltar 30 páginas porque han incluido algo que no tiene nada que ver y que, precisamente interrumpe la lectura.

Yo os recomendaría que no lo comprarais, que lo toméis prestado de la biblioteca o que os lo preste un amigo. No me arrepiento de haberlo comprado pero sí que me doy cuenta de que es un libro por y para los incondicionales de Maus. Y yo soy de esas. 🙂

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Maus, Art Spiegelman.
Pros
  • Conocer cómo se realiza un cómic.
  • Responde a muchas de las preguntas que nos hemos planteado, como ¿por qué judíos?
Contras
  • El DVD aporta poca información adicional.
  • El precio es algo elevado.

Namaste.

Bazar

Cuarto aniversario

Cuatro años. El período justo entre dos olimpiadas. Entre dos elecciones. Cuatro años. Se dice pronto.

Cuatro años de lecturas, cuatro años desde aquél día en el que presentaba este espacio. Y me acuerdo como si fuera ayer. Qué cosas.

Os contaré un secreto: cuando era pequeña, una vez leídos la mayor parte de los libros que había en mi casa, comencé a perderme más habitualmente por la biblioteca. No era una novedad, siempre la tuve presente. Sin embargo, las cosas cambiaron: al principio tenía una especie de guía, amigos, familiares y profesores comentaban o recomendaban un autor u otro, acorde a mis gustos y edad. Después, una vez leídos todos los que me habían comentado, me sentí perdida. Divagaba por las estanterías de la biblioteca deseando leer todos y ninguno, sin referencias, sin saber cuál escoger primero, sin un mapa que me indicara por dónde tenía que continuar. En la era pre-Internet las cosas funcionaban de otro modo. A aquéllos que estábamos al margen de las revistas literarias nos quedaba descubrir por nosotros mismos. Y así fui picando, escogiendo, autores que me daban más o menos rabia, títulos que me llamaban la atención, clásicos muy renombrados, pero sin tener la seguridad de que un libro me iba a gustar. No lo sabía, era imposible: ¿cómo distinguir un libro principal de uno accesorio? ¿Cómo descartar un autor o un título en concreto sin referencia ninguna? Lo dicho, imposible.

Y así, en esa época leí Drácula y Frankenstein, para dar el salto a la literatura policíaca y negra: empezando por Conan Doyle, continuando por Agatha Christie y acabando con Chandler, Thompson o Cain.

Y me quemé. Me cansé del mismo tipo de novela, de la similitud de las tramas. Así que comencé a recortar todas las recomendaciones de los periódicos del tipo “20 libros que hay que leer”, “50 libros recomendados de Europa”, “Autores indispensables de Latinoamérica”. Así que me interné en un nuevo universo variopinto, y cómo no, hubo de todo: cosas que me gustaron, cosas que no, autores que me quedaban grandes, autores que me dejaron con la boca abierta. Porque leer a Rulfo a los 28 es un acontecimiento, pero a los 17 es para tirar fuegos artificiales.

En fin. Después llegó esto: el universo literario de Internet. Y desde entonces no me siento perdida. Sé a quién tengo que preguntar qué, sé orientarme en este maremágnum que son las novedades literarias y los lectores desconocidos. Sé qué blog visitar si quiero leer ciencia ficción, o si quiero seguir leyendo a Stephen King. Sé dónde acudir cuando quiero volver a García Márquez, o cuando no sé qué leer de Banana Yoshimoto. Sé a quién recurrir cuando se trata de novela negra o de literatura juvenil. Sé de quién fiarme a pies juntillas, aunque no conozca ni el título ni el autor. Tengo referencias: sé por cuál empezar de un autor, cuál descartar. Sé a quién preguntar si se trata de novela inglesa o si estamos hablando de Vargas Llosa.

A fin de cuentas todos sois amigos. Amigos literarios, que al igual que cuando tenemos un amigo viajero le preguntamos dónde hospedarnos y qué visitar, a vosotros me dejo guiar. Porque ahora sí, tengo un mapa literario y sé donde me encuentro. Por fin puedo descartar un título o un autor, por fin puedo priorizar.

Así que es un halago recibir comentarios de amigos lectores que me escriben un correo, que comentan que empezaron su blog porque leyeron el mío, que les gusta lo que leen o que les he emocionado con mis palabras. Comentarios a las entradas, con su opinión y con nuevas recomendaciones, que me hacen tener más información en mi mapa. Quién me lo iba a decir cuándo comencé esta aventura.

Mientras tanto, sigue pasando el tiempo. Y qué mejor que hacerlo con un libro entre las manos.

Namaste.

Autor, Cossé, Literatura

La buena novela, Laurence Cossé

El inicio de La buena novela bien podría pasar por un thriller, una novela de suspense en la que, desde el primer momento se nos plantea un misterioso ataque a los miembros de un Comité. Así, la primera pregunta que se plantea el lector es “¿Quién ataca a los miembros del Comité?” y aún más, “¿Quién compone ese Comité? ¿Con qué fin fue creado?” Cossé empieza arrojando el anzuelo del despiste con el fin de atrapar a un lector presuroso de seguir leyendo, de conocer cuál es la verdad en todo el asunto.

 

Sin embargo, pronto nos damos cuenta que La buena novela no es una novela de intriga. Los personajes echan la vista atrás, con objeto de contarnos cómo se fraguó la idea de la librería, por qué se creó y cómo se hizo. Así nos enteramos que La buena novela es una librería peculiar, una librería que tan sólo vende buenas novelas.

Ivan y Francesca, los propietarios, cansados de leer novelas mediocres surgidas del marketing, deciden iniciar un negocio en el que se establecería una calidad en cada una de sus libros. De este modo deciden que tan sólo venderán libros que perduren en el tiempo, novelas sobresalientes, las que dejan al lector sin aliento, las que se encuentran lejos de las listas de ventas o de los premios literarios pero que merecen un lugar en las estanterías del local. Pero, en este mundo en el que se publican centenares de libros cada año, ¿cómo distinguir las verdaderas joyas de los libros publicados en masa? Esta ardua tarea queda en mano de un Comité de expertos que se desconocen entre sí y que deberán de elegir lo que, a su juicio son los libros más destacados.

Desde este momento el lector disfruta viendo pasar multitud de recomendaciones, autores y tendencias, además de continuar con una trama agridulce en la que, por supuesto La buena novela es acogida con alegría, pero en la que, también, con resentimiento, para todos aquéllos (editores, autores) que no ven sus libros vendidos en la librería. Se plantea en este momento una diatriba entre elitismo-generalidad, muy común en esto de los libros: ¿Quién se considera una autoridad para decidir qué libros están por encima de otros? ¿Qué insinúa la librería, que no todo el mundo puede traspasar sus fronteras? Esto y mucho más se plantea como inicio de un enfrentamiento que conducirá a los ataques que conocíamos en las primeras páginas.

En definitiva, La buena novela es una historia sobre el amor por los libros. Sobre aquéllos lectores que entienden la literatura como algo más que un entretenimiento cualquiera, para aquéllos que ven el acto de leer como parte de su vida, como un pilar fundamental en el que entender su realidad, del que refugiarse cuando están perdidos o al que acudir cuando tienen miedo. Una novela que se lee de una sentada, perfecta para aquéllos que saltan de referencia a referencia literaria, para los que buscan historias de libros.

Una novela interesante, entretenida, que me ha hecho pasar un buen rato, enmarcada además en una cuidadosa edición y traducción. Una delicia.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La elegancia del erizo, Barbery. Aunque ésta no trata de literatura, sí que genera un debate similar: o gusta o no gusta, sin términos medios. Ambas podrían resultar pretenciosas.
Pros
  • El amor por la lectura que destila el libro. Las recomendaciones.
  • Genera debate: ¿es factible una librería así? ¿Quién puede decir qué tiene y qué no tiene calidad literaria?
Contras
  • La trama falla por determinados puntos: demasiadas casualidades, los personajes no acaban de convencer.
Otras opiniones

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? IX: Joaquín Berges

Joaquín Berges (Zaragoza, 1965). Licenciado en Filología Hispánica y escritor de novelas como El Club de los Estrellados o Vive como puedas, aclamado escritor de historias reales y personajes con los que es fácil sentirse identificado. Acaba de publicar recientemente Un estado del malestar.

Berges es un tipo simpático, que no duda en contestar rápidamente a mi cuestionario, y aún más: a añadir una cuarta pregunta que adjunto más abajo. Muchas gracias por tu amabilidad, Joaquín. Ojalá todos los autores me contestaran con la misma rapidez y simpatía que tú.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Absolución de Luis Landero. Una novela deliciosa sobre las ilusiones, los compromisos y los miedos a enfrentarnos con nuestro futuro. Cuenta con un personaje central muy landeriano. Es un tipo de mediana edad que está a punto de casarse, pero es candoroso como un niño. Me ha resultado una lectura muy nutritiva. El castellano de Landero es absolutamente envidiable. Como han dicho los críticos: el escritor más cervantino del panorama literario español.

 Landero, uno de esos eternos pendientes que tiene novelas tan conocidas como Juegos en la edad tardía (anotada en mi libreta hace ya demasiado tiempo). Opiniones de la novela a la que se refiere Berges, aquí.

2.- Un libro que nos recomiendas.

El que estoy leyendo ahora. En mares salvajes de Javier Reverte. Es un libro de viajes, en concreto de su travesía del Ártico a través del llamado Paso del Noroeste. Javier combina perfectamente el gusto por la literatura, contando sus aventuras y desventuras, y el gusto por la didáctica, poniéndonos al corriente de los datos históricos y geográficos más señalados de los lugares que recorre. Dan ganas de saltar del sofá y embarcarse en el primer carguero que salga para allá.

Reverte, conocido viajero es un autor conocido para mí, aunque de oídas, frecuente en las bibliotecas y en las librerías, nunca me he acercado a su literatura, aunque por lo que he oído escribe bastante bien. Es este.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

David Lodge. mi maestro británico al que tuve la ocasión de conocer en Bilbao durante la celebración del Festival Literario La risa de Bilbao 2011. Sus novelas destilan un humor muy divertido pero no exento de una oscuridad de fondo que lo hace más humano. Su última novela traducida al castellano es La Visa en sordina, aunque su última novela de verdad es A man of parts, que trata distintos aspectos de la biografía de HG Wells.

Lodge, un tipo peculiar del que podéis encontrar más información aquí. Por de pronto, me anoto la recomendación y si alguien ha leído algo de él, que comparta su experiencia.

4.- Qué libro estás esperando con ilusión.

La tercera entrega de la doble trilogía titulada Episodios de una Guerra Interminable de Almudena Grandes. Estuve con ella en Madrid y me adelantó algo de su interesantísima trama. Me muero de ganas de que salga para poder leerla.

No eres el único, Joaquín. Yo también lo espero ese mismo libro, lo que desconozco es cuándo se publicará, pero creo que ya toca. Grandes es una escritora a la que da gusto leer, que trata la complejidad del ser humano de un modo muy inteligente y sin caer en simplismos.

Y vosotros, ¿coincidís con Joaquín Berges? ¿Habéis leído alguno de los títulos que nos comenta?

Namaste.

Autor, Literatura

Los juegos del hambre, Suzanne Collins

Los juegos del hambre, el primero de la trilogía que lleva su nombre, es uno de esos libros de los que te entra curiosidad. Llega un momento en el que te encuentras con él por muchos blogs, por muchos comentarios, algo que no puede sino incrementar cuando se realiza la versión cinematográfica y la televisión se llena de imágenes del tráiler.

Hace mucho tiempo le pregunté a Elwen si merecía la pena. Quería saber si era un libro sobrevalorado, construido a golpe de talonario, o bien si podría ser leído como un entretenimiento más o menos equilibrado. Ella en su día comentó que no estaba mal, que se podía leer. Lo anoté.

Y pasó el tiempo.

Llegado un punto me topé con él en una librería, hace ya meses (aunque os lo mostré recientemente). Fue precisamente en ese momento, con su versión original en la mano, cuando me di cuenta que leerlo en inglés podía ser un buen pretexto para finalmente leerlo. O si lo veis desde este modo, que podía matar dos pájaros de un tiro: de un lado mi curiosidad se vería finalmente satisfecha, de otro, invertiría ese tiempo (al fin de cuentas, en un libro fácil) en aprovechar y leerlo en inglés.

Quizá sea porque no tenía altas expectativas con él, o porque no buscaba algo más que el puro entretenimiento, pero la verdad es que me ha gustado.

El planteamiento es el siguiente: en Panem, el país en el que está enmarcada la historia, existe una división ecónomica-administrativa que divide a los vecinos en distritos. Cada uno de ellos debe ofrecer un tributo: un chico y una chica de entre 12 y 18 años. El objetivo: la competición, para gloria y disfrute de los demás vecinos.

A partir de ahí, Collins no da respiro al lector, que ve cómo se suceden los acontecimientos con capítulos llenos de aventura, rápidos y dinámicos, que dan ganas de leer de una sentada, pero que, al mismo tiempo nos hace reflexionar por el mundo apocalíptico en el que se ven condenados a vivir, el destino fatal que les acompaña o la resignación hacia un futuro del que no pueden escapar.

Se trata, pues, de una novela de aventuras pura y dura, en la que los aspectos de ciencia ficción son simplemente la base: las reglas de este mundo se nos plantean al principio: después no hay otros aspectos que no tengamos en nuestro mundo. Una novela de aventuras en la que los capítulos son rápidos y se leen de una sentada, ya que deja con la miel en los labios. Entretenimiento, sí, pero con cabeza: no sobran páginas, no hay grandes descripciones pero tampoco vemos simplismos comunes en este tipo de novelas, no es una de esas novelas previsibles que aparecen los sábados por la tarde en Antena 3, de las que uno ya sabe cómo va a acabar, porque tiene personajes manidos y conversaciones trilladas.

Si a algo se le pueden poner pegas es a los personajes: planos algunos, simples, otros, con el inevitable binomio buenos-malos. Pero bueno, era algo con lo que contaba.

En definitiva, me ha gustado. Si buscáis entretenimiento puro y duro, este es una gran opción. Da gusto ver que aunque abunda la moralla (me viene a la cabeza Dan Brown, con ese inclasificable estilo) hay libros que se venden que tampoco están tan mal. Y qué suerte tienen los adolescentes de ahora. Lo mismito que hace unos años, vamos.

 FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Una mezcla entre un libro de Canción de Hielo y fuego, con menos páginas, y una chispita del universo de Huxley en Un mundo feliz.
Pros
  • Entretenida, esperaba menos.
  • La película tampoco está nada mal.
  • ¡Me sirve para el reto de Isi! Además, si os animáis a leerlo en inglés, no es muy complejo, se puede entender perfectamente.
Contras
  • Los personajes, planos y simplistas.
  • Sigo teniendo curiosidad. Hay que seguir leyendo.

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

Nostalgia, Mircea Cărtărescu

 Nostalgia es el conjunto de relatos que publicó Cărtărescu en 1993. Cercenada en su día por la censura en su Rumanía natal y apenas conocida en España, Impedimenta nos ofrece el volumen tal y como lo redactó el autor, por primera vez en español.

Esta obra incluye un conjunto de relatos del aclamado Cărtărescu. La edición comienza con un prólogo de Edmundo Paz de Soldán, que leí con miedo, ese miedo común de que contara de más, de que chafara el contenido del libro. Nada más lejos de la realidad: el prologuista, como yo, descubrió al autor con el primer libro que publicó la editorial, El ruletista, que también se recoge aquí. Y precisamente nos introduce al modo de conocer a un autor: al acercamiento del curioso que se siente atraído por una portada o que ha leído una crítica alabando algún aspecto. Ese momento en el que uno tiene el codiciado libro entre las manos, y lo lee, y además le gusta. La reflexión posterior, el nuevo deseo de seguir conociendo a un autor del que sabe que puede sacar grandes cosas. Eso nos cuenta el prologuista, cómo no sentirse identificado.

Comenzando con El ruletista, que ya comenté en otra ocasión, Cărtărescu nos adentra en un mundo de decadencia, protagonizado en su mayoría por adolescentes confusos, que viven en un lugar inhóspito en el que proliferan las puertas rojas.

Sus historias son bien diferentes: si en El ruletista nos encontramos a un señor obsesionado con el juego de la ruleta rusa, en El Mendébil son un grupo de niños los protagonistas de la historia, escolares que juegan y prestan atención al curioso nuevo amigo que han encontrado. Mientras pasan el tiempo inventando extraños juegos con los que pasar las tardes, el Mendébil irrumpe en su vida para mostrarles algo más allá de sus mentalidades infantiles.

Está claro, sin embargo, que Nostalgia va ganando puntos conforme avanzamos. Eso es porque en Los gemelos ya encontramos muchas de las características que posteriormente desarrollará en REM, Y es precisamente REM el relato que destaca sobre todos los demás, una crónica onírica entre el recuerdo y el sueño, donde la realidad y la imaginación se tocan y se mezclan.

El último relato es El arquitecto: la obsesión de un hombre normal y corriente por un coche, y en concreto por el sonido del claxon del coche.

El estilo del autor recuerda, en muchos casos, al realismo mágico de García Márquez, aunque si bien despojado de diálogos (no aparece ninguno en todo el libro), en el que además incluye aspectos que recuerdan a Kafka: obsesiones con el subterráneo, mundos oscuros y nebulosas en las que es complicado distinguir realidad de ficción. El modo de escoger las palabras es poético, o incluso matemático: el lector puede apreciar de un lado, que no hay palabra más exacta que la que escogió el autor en ese momento, y de otro, la belleza de comunicarse de esa manera. Cărtărescu se explaya, pero no se hace pesado, es inteligente y no aburre al lector, sabemos que puede condensar toda su historia en unas pocas páginas, como ocurre con El ruletista, y sin embargo, que es capaz de una aventura más compleja como la de REM, que nos deja fragmentos como el que sigue:

No me has contado nada de tu juego de Reinas, eres muy mala. Pero yo lo conozco mejor que vosotras y te puedo decir que en él todo tiene un significado y que tus sueños y tu juego, trenzados entre sí, configuran la telaraña que has tejido, no para capturar algo con ella, sino para ser atrapada. Porque nosotros somos unas simples moscas que secretan la red y la araña es la misma para todas. Nos visita una sola vez, cuando la telaraña está lista para poder aguantar su peso. Y solo tú, entre todas las criaturas de este mundo, podrás escapar por un instante de tu propia red, sólo a ti se te ha concedido esta oportunidad.

Para mí leer a Cărtărescu es un placer. En mi opinión, es un genio de las palabras, una persona que hechiza cuando nos cuenta una historia, tramas además molestas, como ya ocurriera con Lulu, en la que nos vemos reflejados, grandes reflexiones y paradojas, miedos y frustraciones. Cărtărescu es un autor de sensaciones, de cualquiera de los sentimientos que además sabe muy bien cómo desarrollar una trama, cómo hacer para que el lector no pierda el interés. Y lo cierto es que lo consigue. Me declaro una verdadera admiradora del rumano y leeré cualquier cosa que tenga su nombre en la portada. Mi mayor recomendación es que lo leáis, que os acerquéis a la prosa elegante e inteligente de un autor al que sin duda alguna, le darán el Nobel.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El universo que crea el autor.
  • REM es para releerlo nada más terminarlo.
  • ¡Y encima tengo la firma del autor en mi ejemplar!
Contras
  • Por qué no se habrá publicado antes. Lo que nos estaremos perdiendo…

Namaste.

Autor, Literatura, Willans

¡Abajo el colejio!, Geoffrey Willans y Ronald Searle

Como ya os adelanté en el último In My Mailbox, este librito fue una de las últimas adquisiciones.

Animada por lo corto que era, me adentré para descubrir qué ofrece este peculiar manual de instrucciones.

Nigel Molesworth es un alumno del colegio San Custodio, un lugar maléfico en el que vive interno. Su intención a la hora de escribir este libro es, como bien indica desde el primer momento:

Ofrecer información pribilegiada sobre colejios, empollones, chibatos, canallas, direztores, criquet, guarros, habusones, padres, profesores, artistas del hengaño, malas llerbas en jeneral, bromitas de dormitorio y desastres diversos.

Si transcurrido este primer párrafo el lector no sale despavorido por las faltas de ortografía, es que puede seguir leyendo. Y es que, aunque todos sabemos que son intencionadas, uno no puede evitar que le salten a los ojos.

Además de párrafos descriptivos de la fauna escolar (como los distintos profesores o sus compañeros de colegio), se incluyen ilustraciones que muestran con pelos y señales los puntos a los que se refiere nuestro protagonista, lo cual no hace sino más llamativo y satírico cada uno de sus opiniones y consejos. Y es que, aunque a primeras podamos pensar que para un adulto queda muy lejos el período escolar, nos podemos sentir muy identificados con sus ideas:

La única estrategia contra un profesor de matematicas es poner cara muy conzentrada. Mira el libro hintensamente con la frente harrugada como si te pusiera furioso no saber la respuesta. Al mismo tienpo ráscate la cabeza con la punta del lápiz. Después de 5 minutos esta hestrategia deja de ser segura. Entonces sacudes de la mesa todos los pellegos y cosas que te hallan caido de la cabeza y levantas la mano.

¿Quién no ha evitado el contacto visual con un profesor cuando pregunta la respuesta en clase?

A través de un humor muy inglés y empleando esa sátira que les caracteriza, Nigel avanza en su análisis, soltando perlas con gran parte de verdad, como estas dos que os traigo aquí:

La historia enpezó mal y desde entonces ha ido a peor

Nadie a descubierto la forma para escaparse de la historia por que la historia está en todas partes. ¡Nos rodea! Ademas cuando ves a la banda de sinverguenzas y canallas de mi clase te preguntas si dentro de poco la historia no va a ser peor que nunca.

A pesar de tratarse de un clásico de la literatura ilustrada del siglo XX, no conocía este título. Lo cierto es que es perfecto para momentos en los que uno no tiene tiempo para leer algo más sesudo, o simplemente para pasar un buen rato y soltar carcajadas por doquier. El libro posee la inteligencia necesaria como para analizar el comportamiento de los adultos desde el punto de vista del niño sin perder ese toque simplista que es necesario para un libro como éste.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Rodrigo Muñoz Avia.
Pros
  • El satírico humor inglés.
  • Lo apropiado de las ilustraciones.
Contras
  • Da la impresión de que a la mitad del libro pierde un poco.

Felices lecturas.

Namaste.

Actualidad, Literaria

Feliz Día del Libro

No necesitamos libros insignificantes, libros huecos, libros confeccionados para gustar.

 

No queremos libros escritos sin mimo, deprisa y corriendo: “Vamos, termíneme esto para julio, en septiembre se lo lanzo como es debido y vendemos cien mil ejemplares”, “Trato hecho”.

 

Queremos libros escritos para nosotros que dudamos de todo, que lloramos por nada, que nos sobresaltamos ante el más mínimo ruido.

 

Queremos libros que hayan costado mucho a su autor; libros en los que se hayan depositado sus años de trabajo, su dolor de espalda, sus crisis, su temor a veces a la idea de perderse, su desánimo, su valentía, su angustia, su cabezonería y el riesgo que ha asumido de fracasar.

 

Queremos libros espléndidos que nos sumerjan en el esplendor de la realidad y que nos mantengan ahí; libros que nos demuestren que el amor obra en el mundo al lado del mal, muy cerca, a veces de forma indistinta. Y así continuará, igual que siempre. El dolor desgarrará los corazones.

 

Queremos buenas novelas.

 

Queremos libros que no eludan nada de lo trágico de la condición humana ni de las maravillas cotidianas; libros que nos devuelvan aire a los pulmones.

 

La buena novela, Laurence Cossé.

 

Feliz Día del Libro.