Autor, Literatura

La caja negra, Amos Oz

Aunque es cierto que el nombre de Amos Oz figura con cierta fama en las listas más renombradas del panorama literario, nunca me había acercado a este autor del que lo desconocía todo hasta que Molinos recomendó en su blog esta novela.

 De ahí que pasara al Plan Infinito y con posterioridad a mis propósitos de 2013.

La caja negra es una historia epistolar entre una pareja, de la que apenas sabemos que tuvieron un hijo en común. Así, un profesor de Estados Unidos (Alex) y su ex-mujer (Ilana), que vive en Israel empiezan a cartearse. Sus conversaciones giran entorno a Boaz, su problemático hijo: qué futuro le espera, qué hacer con él…etc. Sin embargo, aunque aparentemente sea este el principal motivo por el continúan escribiéndose, poco a poco el lector se ve inmiscuido en un cruce de recuerdos y acusaciones. Esa es justo la palabra: inmiscuirse. Porque el lector no tiene introducción, directamente se le muestran las emotivas cartas de Ilana y las frías respuestas de Alex. Desde ese instante el lector prejuzga, valora a unos personajes que no conoce por lo que dice el otro. Y se plantea: «¿cómo puede ser Alex tan frío? ¡Si se trata de su hijo!»

Más adelante, según se va leyendo, las cosas no parecen tan claras. Lo que parecía blanco ahora es gris, lo que creíamos meridiano es discutible. Ilana adopta una postura atacante, dedicándose a acusar a Alex, un ataque a la desesperada, lleno de justificaciones y excusas.

Y entonces la trama se abre, y comienzan a aparecer otros temas: la doble moral y el poder, el fanatismo religioso y la hipocresía. Mención aparte merece Michel, el segundo marido de Ilana, ese personaje secundario que sin embargo, tiene un papel muy influyente en toda la historia. Bien merece su propio libro…

En resumen, el ser humano se muestra, en definitiva, como lo que es: un conjunto de egoísmos más o menos disimulados con una clara estrategia en cuanto a la presión que ejercer sobre la otra persona para conseguir lo que se quiere.

Si algo queda claro es que este escritor es muy inteligente, ya que es complicado aunar tantos temas en una historia tan corta. Se trata de un libro muy interesante que, sin embargo, no ha conseguido catapultarme a ese estado de éxtasis que suele despertar entre los lectores.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Complicado encontrar equivalencias.
Pros
  • La paradoja: cómo con algo aparentemente frío (una carta) se reflejan las personalidades de los personajes.
Contras
  • Esperaba más, quizá por las buenas opiniones de él.
Reto 50 libros
  • 12/50.

Namaste.

IMM

IMM (23)

Os muestro con las nuevas adquisiciones que han tenido lugar estos meses. A pesar de que me estoy reduciendo el número de libros que compro, por eso de leer lo que ya tengo en casa, han caído los siguientes:

IMM

  • Metamaus, Art Spiegelman. Cuando vi por algún medio que lo iban a sacar, le eché el ojo. Y una vez en una librería no pude evitar llevármelo a casa. Además del libro en sí (que cuenta la intrahistoria de Maus, como os habréis podido imaginar), le acompaña un DVD con material complementario y algún documental. Estoy en ello, ya os contaré qué tal.
  • ¡Abajo el colejio!, Willans/Scarle. Cortesía de Impedimenta, el día en que nos reunimos, Enrique Redel nos regaló este libro. Un libro cortísimo y muy peculiar del que se espera que publiquen su continuación.
  • The hunger games (Los juegos del hambre), Suzanne Collins. Animada por las críticas positivas de la historia, me decidí a leerlo. Como suponía que se trataba de un libro fácil para leer en inglés lo compré.
  • The name of the wind (El nombre del viento), Patrick Rothfuss. Si con el de Collins escuché buenas críticas, con este ya ni os cuento. Muchos bloggers se han animado con la trilogía y la mayoría han salido muy contentos. Ojalá coincida con ellos. De momento tendrá que esperar.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los que os traigo? ¿Qué os parecieron? ¿Os animáis a una lectura conjunta del libro de Doig?

Esto es todo por el momento. ¡A seguir leyendo!

Namaste.

Autor, Literatura

Trainspotting, Irvine Welsh

 Trainspotting es uno de esos clásicos modernos que todo el mundo conoce, ya sea por la novela en sí como por la afamada versión cinematográfica. Animada por varios comentarios positivos, lo anoté en mi Plan Infinito y hace ya unos cuantos años le llegó su turno. Sin embargo, por motivos relacionados con épocas de exámenes, obligación de devolución del libro a la biblioteca y demás, lo dejé. Eso sí, no olvidé que quería terminarlo de leer.

Ahora, aprovechando un viaje en el que sabía que estaría un tiempo sentada en un avión, decidí volver a él cargándolo en el ebook, y conociendo que se trata de una de esas historias que se pueden leer de corrido.

Welsh introduce cuatro personajes protagonistas: Renton, Sick Boy, Spud y Begbie que configuran el centro de novela llena de drogas y adicción, una historia en la que se exponen de forma salteada cada una de las acciones de los protagonistas, que aunque puedan parecer independientes entre sí, influyen en la vida de de los demás.

Desde el primer capítulo el autor nos plantea la acción, es decir, no existe introducción alguna. Si a esto añadimos que apenas existen descripciones, desde el primer momento nos transportamos en la vida de estos cuatro chicos escoceses, oímos sus diálogos y menciones, como si fuéramos uno más, una persona invisible que escucha cada una de las cosas que dicen. Por este motivo el inicio resulta un poco caótico, parece como si perdiéramos información, esto es, aparecen de golpe muchos nombres y situaciones, que además no se explican de manera directa, por lo que el lector se puede ver un poco perdido. Pasados los dos primeros capítulos, cuando ya podemos decir quién es quién, llega el momento de la acción. Y lo digo porque es una novela en la que no paran de suceder cosas, algunas demasiado escatológicas para mi gusto.

Continué avanzando, hasta llegar a la mitad del libro. Y me encontré a mí misma aburrida por una historia demasiado lineal, simple en el sentido del estilo, muy visual. Compleja tarea la de continuar un libro que aburre, que no motiva, con el que no se ve un fin aparente. Lo que quiero decir es que es una novela tan plana, tan sencilla, que uno puede ver la película y no perderse nada. Si con otras novelas las películas cercenan y cortan, en este caso simplemente muestran lo más destacado, con lo que se ve condensado el libro en apenas hora y media. No me convencía el estilo de Welsh, o quizá su falta de estilo, su poca elaboración, su impostada simpleza. Porque sí, sé que todo lo que hay en la novela está hecho adrede, pero no puedo evitar sentirme defraudada, como si estuviera perdiendo el tiempo con un libro que no merece tal honor.

Tras dudarlo durante un tiempo, decidí abandonarlo y ver la película, y la verdad es que esta versión resulta mucho más amena, más propia de la historia que está contando, da la impresión que uno no se pierde nada al optar por la película, porque es tan psicodélica y tan escatológica como el libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Su versión cinematográfica.
Contras
  • Con determinados pasajes casi me entran arcadas.
  • Muy lineal. Personajes planos.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (VIII): Rosa Montero

Rosa Montero (Madrid, 1951): periodista y escritora, colabora con El País y es una de las escritoras españolas más renombradas. Entre sus obras más conocidas, destacan La hija del caníbal o La loca de la casa, por las que ha recibido premios como el Premio del Círculo de Críticos de Chile  y con las que se ha conseguido llegar al gran público. Una de mis eternas pendientes.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Salvador Dalí y la más inquietante de las chicas ye-ye, de Jordi Soler. Estupendo.

Se refiere a este. No conozco a Soler, y poco os puedo decir de este libro. Pero indagando en la web, descubro que tiene un planteamiento curioso: Soler parte de situaciones verídicas (como la extraña muerte de la mujer de Roman Polanski) para desarrollar un relato de ficción sobre el asunto. Podéis encontrar más información aquí. Uy, otro más para la lista de pendientes.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Lolita, de Nabokov.

Vaya, todo un clásico. Uno de esos libros que no dejan indiferente a nadie. Adentrarse en la obra de Nabokov es una tarea ardua y compleja. O eso me lo pareció a mí.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Ursula k. LeGuinn.

Otra autora desconocida para mí. Según lo que nos cuenta la wikipedia, LeGuinn es una de las autoras de ciencia ficción más reconocidas. Incluso alguna de sus novelas se ha llevado al cine, como Cuentos de Terramar. ¿Habéis leído algo de LeGuinn?

Y vosotros, ¿qué pensaís? ¿Coincidís con Rosa Montero? ¿Habéis leído alguna de sus novelas?

Namaste.

Autor, Literatura, Martin

Canción de hielo y fuego (III): Tormenta de espadas

Tormenta de espadas es la tercera parte de la saga Canción de Hielo y Fuego. A nadie le voy a descubrir a estas alturas que se trata de una saga de siete libros, de los que a día de hoy hay publicados cinco.

Tras leer las dos primeras partes de la saga, es inevitable continuar leyendo. Martin lo sabe, y precisamente por ese motivo termina las novelas como las termina, justo en el momento exacto en el que el lector se plantea qué es lo que puede ocurrir a continuación.

Como sus predecesoras, Tormenta de espadas tiene batallas, pactos, amores y traiciones. En fin, que mirado desde una perspectiva alejada uno podría decir que es un culebrón. Y no andaría errado. Es un culebrón con algún que otro tinte fantástico. No quiero repetirme en lo que ya dije en las reseñas de Juego de tronos y de Choque de reyes, porque básicamente la estructura, los personajes y la trama continúan inalterables. Los Stark y los Lannister, los Targaryen y los Baratheon… todas las familias lucharán para conseguir el ansiado Trono de Hierro.

A diferencia de la segunda parte, Tormenta de espadas es una novela mucho más dinámica, que tarda bien poco en arrancar, que gana personajes y actividad desde un primer momento. Ahora bien, es el tipo de libro en el que antes de empezarlo uno ha de ser consciente de que tiene que tener tiempo suficiente como para conseguir que coja inercia. De lo contrario (por ejemplo, leer sólo un personaje por día), la historia se hace pesada y lenta. Eso fue precisamente lo que me ocurrió a mí: lo dejé estar un tiempo, y cuando lo volvía a retomar me costaba situarme, se me hacía lento, ¡incluso me planteé en dejarlo y pasarme a la serie de televisión!

Sin embargo, y como lectora que soy, he visto alguna que otra cosa en la serie que no me gusta, salidas del guión, simplificación en demasía de muchos aspectos (¡qué más da quién sea quién y cómo se apellide!). Todos esos pequeños detalles que a un lector le exasperan, como esa elección de la hermana de Theon (no me podía quedar sin decirlo, ¿¿quién ha podido seleccionar a esa actriz que podría pasar más bien por Brienne??), me hicieron querer continuar.

Volviendo al libro, lo que sí que he notado, en cuanto al estilo de Martin, es que la trama fluye a trompicones. Si al principio ocurren muchas acciones simultáneas, posteriormente se adentra en unas cien páginas (si no más) de calma chicha, para después acumular todos los capítulos interesantes en las últimas cincuenta páginas. Ocurre que, en muchas ocasiones echamos la vista atrás y pensamos ¿qué sé que no supiera antes de empezar ese libro? Y la respuesta es: poco más. Algún detalle, pero nada verdaderamente importante. Precisamente es al final, en esas últimas cincuenta páginas, cuando ocurre todo a la vez. Y todo es todo. He estado pensando el tema, si es que lo hace aposta, para mantener al lector en un estado de incertidumbre o interés, o si bien es falta de programación necesaria. Mi conclusión es que o bien a este señor le pagan al peso o tiene un esquema de lo que va ocurriendo, escribe las partes culminantes y después lo va colmatando con otros detalles hasta llegar a ese fin. No sé. Lo que sí que sé, es que seguiré leyendo. Una vez uno se ha adentrado al universo Martin es complicado dejarlo. Y menos que me lo troceen por televisión.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretenimiento sin pretensiones.

Contras

  • Por momentos se hace lenta. Otros se atropella.

  • Repetición de detalles obvios: ¿¡Que los Stark son del Norte!?

  • Ausencia de distinción entre qué/que.

  • Podemos discutir muy mucho las portadas cuasi-spoiler que se gastan los de la editorial.

Namaste.

Autor, Higgins, Literatura

Mátalos suavemente, George V. Higgins

Después de marear insistir cada vez que veía este libro o bien el anuncio de la película por televisión, @Castillodnaipes decidió, sabiamente, regalármelo (puedo ser muy cansina si me lo propongo).

Mátalos suavemente es una novela de suspense que se ambienta en los bajos fondos de Boston. Sencillamente eso. Y a partir de aquí, Higgins desarrolla su estrategia que está basada, fundamentalmente, en los diálogos. Cuestión que puede parecer fácil y simple, pero que es precisamente lo contrario. Conseguir una novela creíble apostándolo todo a esa carta es arriesgado, porque al final un autor puede hacer buenas o malas descripciones, complejas o simples, pormenorizadas o cortas, pero serán descripciones. No todos hacemos descripciones, no es fácil, pero sin embargo reconocemos un diálogo trillado a lo lejos, jugamos a adivinar qué frase dirá el personaje guaperas de la película de la tarde de Antena 3 y no fallamos nunca. Dialogar es diario. Describir circunstancial.

Y aunque parece difícil el autor lo consigue. Es certero, porque sabe que el lector no es todo y si bien puede ser más benevolente con la descripción de un lugar o de un paisaje, sabemos cuándo un diálogo es real o no, cuando parece simple o cuándo parece eabsurdo. Higgins es un mago en este campo. Desde la primera página el lector no tiene más que diálogos para situar los personajes y los asuntos y aun así no se echan de menos las descripciones. ¿En qué libro podemos encontrar la típica conversación (y sin embargo poco usada en las novelas) que se mantiene cuando hace tiempo que no se ve a alguien y se le pregunta por su salud, su familia o sobre amigos en común? ¿Pero es que acaso aporta algo a la trama? Pues probablemente no. Pero nos enseña cómo es la realidad sin artificios, sin maquillar, esas conversaciones de estar por casa que suelen ser las habituales.

Si nos fijamos en la trama, ésta puede resumirse en dos líneas: un capo de la mafia es el encargado de llevar a cabo una investigación sobre el atraco a una timba ilegal. Desde el primer capítulo sabemos quién ha sido, cómo lo ha hecho y con quién. Y aún así la fuerza de cada línea aporta un realismo inusual.

A partir de ahí tendréis que adentraros vosotros en esta historia dinámica y entretenida, que se lee en un suspiro, muy visual y llena de acción, porque no pienso contar más. Eso sí, tengo que reconocer que me gustó más Los amigos de Eddie Coyle, me pareció más compleja o quizá tenga que ver con que no sabía lo que atenerme con este autor. No sé.

Una lectura perfecta para desengrasar y desconectar. Y encima la edición es bonita.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La inusual realidad en los diálogos.
Contras
  • La faja con la cara de Brad Pitt. Ojo, no tengo nada en contra del actor, pero no me gusta que cambien fajas/portadas o lo que sea por la versión cinematográfica. Ahora que lo pienso, no es que no me guste, es que directamente me repatea.

Namaste.

Autor, Literatura, Roy

El dios de las pequeñas cosas, Arundhati Roy

El dios de las pequeñas cosas cuenta la historia de dos gemelos heterocigóticos: Estha y Rahel, pero además, la historia de una familia abocada al desastre. El punto de partida es la visita de Sophie Mol, la prima británica que va a la India a pasar una temporada vacacional. Nuestros protagonistas sienten deseos de conocer a su muy mentada prima, una desconocida familiar que origina mucha expectación.

A partir de aquí, se suceden los acontecimientos: amor y odio, intereses contrapuestos, tragedia y soledad, se intercalan entre la vida de los hermanos, empujándoles a un destino del que no pueden modificar un ápice.

La trama bien podría contarse en un par de líneas: un amor prohibido, un descuido, una tragedia, rencores enquistados por el paso del tiempo. Sin embargo, lo interesante es cómo se cuenta. Roy huye de una narración lineal para crear una historia en la que un narrador omnisciente alterna presente y pasado y unos personajes con otros.

De esta forma conocemos a Ammu, la madre de los gemelos, pero también el paso de Chacko y de los abuelos o el origen de la empresa familiar. Todos familiares que se mantienen en un segundo plano pero que, de una forma u otra influirán en el futuro de Estha y Rahel.

Utilizando objetos y sensaciones habituales (un objeto, un olor, un sonido) como catalizadores que nos unen al pasado, consigue conectar el pasado que se recuerda con los sentimientos de nostalgia, o consternación, como si de un túnel al pasado se tratara, como si mirando una fotografía pudiéramos regresar al momento en el que se hizo, el porqué de esa triste sonrisa, el motivo de esa ropa, el momento en el que se tomó. Así vamos descubriendo las piezas, los eventos que marcaron un antes y un después, que consiguieron que todo cambiara. Porque la autora narra sobre lo de antes, o lo de después, pero sin mencionar ese punto intermedio, ese epicentro que originó la debacle. Para saberlo, para conocer el motivo de la precipitación de los acontecimientos tendremos que esperar al final, ya que mientras tanto Roy nos muestra cómo es cada personaje y qué hechos ha marcado su actual vida, para ir mostrando poco a poco piezas de los acontecimientos, pequeñas pinceladas de comportamientos cuando no meros detalles que quizá pueda dar una pista al lector de lo que se avecina.

Si a algún libro me ha recordado esta novela es a Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Y aunque podría parecer una exageración, al compararlo con tamaña obra de la literatura, no son pocos los elementos comunes que unen una obra y otra: la centralización de la trama en una familia, las historias truncadas, de tristeza y tragedia. Es cierto que en la novela del colombiano se sigue una historia cronológica, lineal, con abundancia de personajes y con referencias al pasado o al futuro, pero escasas si las comparamos con El dios de las pequeñas cosas. En la novela que os presento hoy no ocurre lo mismo: apenas son media docena de personajes, con una historia que se retroalimenta, que avanza del pasado, que une presente y futuro a través de recuerdos, más centrada en las emociones que nos aportan esos pequeños detalles del día a día, esas inevitables conexiones que nos llevan a asociar dos momentos temporalmente lejanos.

Había oído buenas críticas de esta novela, pero lo cierto es que no esperaba tantísimo, que me encogiera el corazón, que me quedara pegada a sus páginas. Así que no puedo si no recomendarla, porque es una historia bien narrada, real sencilla y poderosamente triste. Una novela que considero demasiado desconocida para la calidad que tiene, para lo bonito del tema, para lo especial del estilo de la autora. Qué gusto toparse con un libro así.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Cien años de soledad, Gabriel García Márquez.
Pros
  • El modo de conocer la trama.
  • Cómo evoca recuerdos con simples detalles.
Contras
  • La tristeza que destila.

Namaste.

Literatura, Propuestas

Crónica del Readathon

Impulsada por el entusiasmo de Isi me apunté al Readathon que organizó el pasado sábado. ¿Y eso qué es? Pues bien, es una marathon de libros, un día centrado en leer lo máximo posible, y cómo no, contarlo. En el caso del Readathon de Isi, el plan era leer libros en inglés. Los que cada uno decidiera, pero en inglés, para tratar de cumplir el reto de leer 20 (o 10 libros en inglés. Al que me he apuntado también, huelga decir).

Para agilizar las opiniones que irían surgiendo, mi opción fue realizarlo por twitter, en lugar de plasmarlo en una reseña e ir actualizándola, así que aquí os podéis encontrar el resumen de lo que dio de sí la jornada.

 Read

8.00 ¡Buenos días a todos! ¡Comienza el Readathon organizado por Isi! ¡Más info: aquí!

11.00 Objetivo del #Readathon : terminar «The Hunger Games» y empezar con «The Great Gatsby». ¿Lo conseguiré?

11.10 Aunque es cierto que me quedan las últimas 150 páginas de «The Hunger Games» quizá sea un reto demasiado ambicioso, teniendo en cuenta la velocidad a la que leo en inglés.

11.15 Lo dejé justo en el momento crucial (no sé cómo dar datos sin contar un spoiler, aunque seguro que muchos lo habéis leído o habéis visto la película). ¡Ánimo Katniss!

16.49 El libro se pone interesante… #Readathon

19.00 Voy avanzando… ¡qué pena que lo tenga que dejar hasta dentro de un rato! #Readathon

19.01 Uy, uy justo en un momento en el que habría que continuar leyendo lo dejo en un momento en el que no debería…

20.13 ¡Continúo la lectura! #Readathon

20.20 Uno menos.

20.30 Ala, otro menos.

21, 36 Hora de cenar y después la recta final #Readathon

21,37 Está en el punto justo para darle el remate final, para terminar de cerrarlo. Creo que lo veo venir pero bueno, a ver qué pasa.

22.30 Vuelvo a la carga. Acierto con el final, al menos es una gran parte.

22.45 ¿Soy yo o deja con ganas de leer «En llamas»? ¿Caerá para el próximo Readathon?

23.00 Libro finalizado. Ahora a dormir. Lástima que no me dé tiempo de comenzar a leer «The Great Gatsby», por lo que he oído hay muy buenas opiniones de él.

Por último, os dejo las preguntas que nos ha hecho Isi a los participantes.

  • ¿Has leído lo que te habías propuesto? Sí y no. Es decir, en teoría no. En la práctica sí, porque sabía que era complicado cumplirlo. He quedado muy satisfecha.

  • ¿Te ha gustado la experiencia? ¡Sí, me lo he pasado muy bien viendo los progresos de los demás y tratando de avanzar con el libro!

  • ¿Participarías de nuevo en otro Readathon? ¡Claro! De hecho me estoy planteando volver a participar en el del sábado…

 ¡A seguir leyendo!

Namaste.

Actualidad, Literaria

Mircea Cărtărescu visita Madrid

Como ya nos adelantaran los amigos de Impedimenta en la reunión a la que asistí hace poco, Mircea Cărtărescu visitaba Madrid, para lo cual habían organizado dos días de actos en los que podíamos disfrutar de la presencia del autor rumano.

Si el miércoles la cita era en la librería La Central, como comentan por aquí, ayer jueves la cita se trasladó a la Librería Rafael Alberti, un lugar muy propicio para este tipo de eventos. Con mi agenda marcada en día y hora para asistir a la cita, llegué a la librería justo en el momento en el que escaseaban las sillas, tal era la expectación del evento.

La sala de la Librería Rafael Alberti, abarrotada
La sala de la Librería Rafael Alberti, abarrotada

El inicio de la velada corrió a cargo de Enrique Redel, editor de Impedimenta. Me he dado cuenta de que siempre que puede recalca que Cărtărescu es uno de los mejores autores que ha publicado, lo cual, teniendo en cuenta el nivel de la editorial, ya hace una idea de la fijación de Enrique por él. Si además tenemos en cuenta que lo comparó con grandes de la literatura como Borges o Cortázar, está claro que la publicación de la obra de Cărtărescu en la editorial no es casual.  Enrique confesó que publicará todo lo que pueda de él (¡hurra!).

Intervino posteriormente Ignacio Vidal-Folch, que describió de la forma más concisa y exacta posible Lulu: turbadora. Plagada de referencias literarias, su intervención me hizo apuntar autores como Whitman o Conrad, además de destacar y analizar los puntos comunes de la obra del autor: esos mundos oníricos, las múltiples referencias al subsuelo o a la decadencia por medio de edificios abandonados.

Llegó el momento de escuchar al autor y lo pudimos hacer gracias a Marian Ochoa de Eribe , traductora de su obra. Así pudimos conocer algo de su vida, como su pasado como poeta:

Durante diez años sólo vivía por la poesía, pero a los 25 años cambié a la prosa. Sentía que había cosas que no podía decir con poesia, que se quedaba corta, como una chaqueta que queda estrecha.

Y de repente escribió Nostalgia (recientemente publicado, donde se incluyen relatos como El ruletista). Del tirón. Esto comentó sobre la obra:

Lo escribí en el orden en que aparece en la edición, para impresionar a unos amigos. Fue posteriormente cuando me di cuenta de que existía un patrón común, de que (esas historias cortas) formaban parte de un todo. Eso sí, reconozco que REM es cinco veces mejor que el resto de las historias.

Sobre su modo de escribir, destaco algo que nos impresionó a los más de 50 asistentes:

Escribo a mano y no borro nunca. No lo podría hacer de otra manera. No tacho. Todo es improvisado, sin estructura o plan. Simplemente leo las dos páginas que he escrito anteriormente y continúo. Si no me gusta lo que he escrito lo tiro.

Cărtărescu demostró ser un autor cercano, poético y complejo, con un pasado que refleja, coscientemente o no en muchas de sus novelas. Todo un placer escucharle escoger las palabras, utilizar metáforas en cualquiera de sus frases y conocer un poco más el pasado y presente que está experimentando en Rumanía.

Desde aquí, gracias a la Editorial Impedimenta por organizar esta tarde tan interesante, y a los amigos de Ábrete sésamo por la fotografía.

A vosotros no os voy a repetir que leáis alguna de sus obras. Esta vez no.

Pasad un buen fin de semana.

Namaste.

Autor, Literatura

El cuaderno gris, Josep Pla

Esta reseña es una deuda que tengo pendiente. No sólo con vosotros, también conmigo misma. Y es una deuda compleja de saldar, de ahí que la lleve tiempo postergando sentarme a escribir esta reseña. No va a ser fácil.

Empecé El cuaderno gris hace muchos, muchos meses. Pensaba que era un tipo de libro muy diferente de lo que me encontré en realidad. Era una título que llevaba mucho tiempo en mi Plan Infinito. Como siempre, en el momento que un título se incluye en la lista, prefiero no saber nada de él. Ya está anotado por un motivo así que ni necesito ni quiero más información. Lo siguiente es leerlo.

En ocasiones esta manía mía genera trabas. Cuando empecé a leer El cuaderno gris lo leí como otro tantos libros, esto es, del tirón. Al desconocer que se trataba de un dietario no me había planteado la posibilidad de que se tratara de uno de esos libros que hay que leer de a poco. Eso lo descubrí más tarde.

El cuaderno gris se puede dividir en dos partes: una en la que se centra en el Ampurdán, provincia de Gerona, donde vive en la casa familiar, a la espera de regresar a Barcelona para continuar sus estudios universitarios. La mirada que extiende sobre la realidad se centra en sus vecinos y amigos, las vidas y la cotidianidad de sus paisanos, la reflexión sobre la tierra y el carácter.

Tras leer doscientas páginas seguidas me di cuenta de que El cuaderno gris hay que saborearlo. Como si se tratara de un buen vino, hay que tomarlo a sorbos, oliendo lo que nos ofrece, apreciando sus matices. Desde ese momento encaré la lectura de otro modo, leyendo algunas páginas cada día, justo antes de acostarme, dejando este dulce bombón para los momentos finales del día.

Comprender esto fue muy importante para mi visión de la lectura, porque me permitió apreciar más el estilo del autor, además de valorar de otro modo la grandeza de la obra. Ocurrió que en ocasiones estaba leyendo una novela corriente y que el mejor momento del día era cuando la dejaba y empezaba con El cuaderno gris.

En la segunda parte del libro Pla habla de Barcelona, de su vida universitaria y de todo lo que le rodea: de lo que lee, de lo que hace y de lo que piensa. Reflexiona sobre su futuro y su presente, sobre la vida de sus amigos y conocidos, sobre la idiosincrasia de Barcelona, sobre lo divino y lo humano.

Esta parte me ha gustado mucho más, quizá porque tengo más cerca la vida universitaria, o quizá porque me suele gustar esta temática, me gusta comprobar cómo los diferentes autores recuerdan su paso por la Universidad. Sin embargo, he observado que generalmente los autores enmascaran sus recuerdos o sus relatos con una pátina de nostalgia y de positivismo, probablemente a consecuencia de aquél refrán cualquier tiempo pasado fue mejor. La visión de Pla es diametralmente opuesta. No por ser negativa, sino por ser realista: se aburre con las clases, duda de la utilidad de muchas de sus asignaturas, está lleno de incertidumbre… etc. En definitiva, disecciona la vida universitaria sin ensalzar los puntos positivos, como un catalizador de la realidad. Además, su vida social se amplía, comenta sobre su círculo de amistades, sobre las discusiones en que se enzarzan, sobre lo peculiar de sus amigos. Nos enseña la Barcelona de las primeras décadas del siglo pasado, su ambiente de bares, su filosofía, su día a día.

Lo complejo de este libro y a la vez, lo maravilloso al saber que Pla lo escribió cuando apenas tenía veinte años. Y aún así sus palabras destilan una importante sencillez, de un lado, y por otro una visión exageradamente lúcida de su realidad. ¿Cuántos autores pueden demostrar esas capacidades por medio de un dietario? ¿Y cuántos lo hacen cuando son jóvenes?

Pero por encima de todo está el estilo, la suave elegancia de Pla, que combina con sus descripciones certeras, su análisis del conjunto sin perder importancia a los detalles, esa lúcida inteligencia que le hace ser capaz de comprender la realidad, no sólo la intelectual sino la humana.

Es un placer leer a Pla, ya lo dije en otra ocasión. Porque es complicado encontrar a un autor que abarque tantos temas, que tenga esa capacidad de aportar luz a cada uno de los embrollos, independientemente de qué se trate. Y al mismo tiempo, es un placer leer a un genio hablando de libros, de los libros con los que se topa, los libros que le quitan el sueño; esos autores que lee y relee, que marca como favoritos. Esa sensación compartida por todos los que leemos de amor a la lectura.

En muchas ocasiones terminaba la página con un suspiro. Otras, con risas, por su sátira y su sutil maldad recubierta de ironía. Incluso con melancolía, por verme reflejada en alguna de sus reflexiones.

Terminé El cuaderno gris hace un tiempo. Mi ejemplar de Austral ha quedado lleno de notas multicolores, que quieren marcar una ínfima parte de los fragmentos que más me han gustado. Sin dudarlo es el libro con más post-it de colores de todos los que he leído.

Qué pena que esta triste reseña no sea más que una gota en el océano de Pla. Pero espero que tengáis mis palabras en consideración y que os animéis a leerlo. Leerlo en catalán, si podéis, o en castellano, o en alemán. Da lo mismo. Las obras maestras hay que leerlas. Y esta es una de ellas.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La forma de diseccionar la vida.
  • Las múltiples referencias literarias.
Contras
  • No me acaba de convencer la edición de Austral. Tiene un papel demasiado basto. Recomiendo que la edición no sea de bolsillo.

Namaste.