Autor, Caballero Bonald, Literatura

En la casa del padre. J.M. Caballero Bonald

Quizá os suene este libro porque lo tenía desde hace mucho tiempo como pendientes para leer. Este julio le llegó el momento.

 

 

Portugal posa al lado del libro de Caballero Bonald
Portugal posa al lado del libro de Caballero Bonald

Caballero Bonald es un poeta jerezano que ha obtenido bastantes premios. Pero además, también escribe novelas. Ésta es una de ellas y la primera que leo de él.

 

La historia parte de la situación de una familia comerciante de vinos. La trama se nos da a conocer con dos técnicas distintas: de un lado, con el uso del narrador omnisciente que nos relata la historia antigua de la familia Romero-Bárcena, y de otro, la visión de uno de los nietos del creador de la estirpe que abarca la visión personal de la situación más actual. De este modo, el lector va conociendo dos puntos de vista distintos que acaban uniéndose sólo al final de la historia.

 

A partir de aquí, el autor despliega su gran capacidad literaria y de conocimiento de la lengua castellana para embellecer una historia (que podría parecer trillada y que en un comienzo me recordó a La casa de los espíritus) para darle una personalidad definida, una distinción característica que permite al lector reconocer al creador de la novela, oler, ver y en definitiva sentir lo que nos quiere trasmitir. Como muestra, un botón:

 

Y ya estaba su mano detenida en mi mejilla, la palma sedosa abarcándome la mejilla, sus ojos en busca de los míos, y yo sin hablar y sin querer mirarla. El sesgo de la lluvia irrumpía ahora en los cristales y ese rumor creó en el cuarto un clima taciturno, como de víspera de un viaje no deseado.

 

Si leyendo determinadas novelas se puede tener la sensación de que muchas de ellas se distinguen de otras sólo por la trama, es decir, que parecen todas hechas por el mismo patrón, por el mismo modo, como si fueran producidas en masa como los coches de Taylor (¿no os ha pasado?), aquí no nos vamos a encontrar nada de eso, sino que se trata de una narración más artesanal, mejor o peor, pero distinta y original de esas novelas que son sospechosamente iguales.

 

Sin embargo, el punto fuerte de esta novela es, asimismo, su punto débil. En ocasiones el autor se detiene tanto en el estilo y en el vocabulario enrevesado, que el lector tiene la sensación de que no ha pasado nada en varios capítulos, que todo es ornamento. Y aquí está la parte que no me ha gustado. Es demasiado barroco. Aunque al principio su forma de escribir me recordó a García Márquez, según iba avanzando cambié de idea. Os dejo un párrafo del principio del libro:

 

Toda aquella acelerada prosperidad industrial y social- que don Sebastián Romero-Bárcena había sabido establecer con tan consumadas estrategias- se vio por entonces pasajeramente frenada. Parece ser que, a partir del inoportuno asesinato de un archiduque, se les quitó las ganas en parte a los europeos las ganas de beber (o no les quedó mucho tiempo para hacerlo), de modo que las exportaciones acusaron en ciertos casos una merma nada desdeñable.

 

Así que mi valoración del libro se queda en un punto medio. Aunque me ha gustado la forma en la que se hilvana la historia, estoy bastante defraudada con el final. Llegó a engancharme en la mitad del libro, y pensé que el autor estaba mejorando mi opinión… pero cuando leí el final, me dio la impresión de que me faltaba por comprar el último fascículo.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La casa de los espíritus. Isabel Allende.
Pros
  • El estilo, el vocabulario y el estilo propio del autor.
Contras
  • Abusa de adjetivos. Con poca acción.

 

¡No cerramos en Agosto! 🙂

(INCISO: Portugal andaba algo molesta porque ya había aparecido Europa por mi blog y ella no. Así que para evitar rencillas entre hermanas, me solidarizo con ella.)

Namaste.

Autor, King, Literatura

Stephen King

Hace tiempo, durante la época dorada de este escritor, me aficioné a leer sus libros según llegaban nuevos a la biblioteca que frecuento.

El primer libro que leí de este autor fue Carrie. Me encantó, me pareció inquietante, emocionante y totalmente sorprendente.

Aquélla edición que leí venía acompañada de una serie de relatos cortos agrupados con el título El umbral de la noche. Me gustaron pero no tanto como una novela larga.

Al poco tiempo, todavía con el buen sabor en la boca de la primera novela, me metí de lleno en El pasillo de la muerte (la versión cinematográfica fue La milla verde, así como el nombre de la novela en inglés). De repente el tema no tenía nada que ver con Carrie: un condenado a muerte en una prisión. Me encantó, me encandiló. Al mismo tiempo me pareció misericordiosa y cruel. Posteriormente vi la película. Como todas, es una mera simplificación de lo que acontece en el libro. No está mal del todo pero siempre es mejor la novela.

Por aquél entonces tenía la costumbre de leer un libro al año de King. Así que el siguiente libro fue La tienda, de la que ya hablé en otro post. Este libro lleva prácticamente toda la vida en mi casa. Fue un regalo de mi madre a Coala allá por el año 93. Se lo leyó mi madre. Después se lo leyó Niebla espesa. Surgió el cachondeo de que yo me lo leería antes que el propietario. Parecía que no, puesto que yo por aquélla época tenía 8 años… Pero Coala fue postergando el libro a un mes y otro y otro… al final, huelga decir que yo me lo leí antes. Y creo que Coala lo ha empezado tres veces y no lo ha acabado ninguno. Que me corrija si me confundo.

También me gustó mucho, me pareció más cruel y más despiadado que los demás. Y también más original. Aunque bien es cierto que el principio puede hacerse un poco pesado, después te atrapa y no puedes parar de leer… hasta el final, que no me acabó de gustar.

Por último, leí Un saco de huesos y aunque me gustó, no alcanzó el nivel de sus otras novelas, pero bueno, fue una lectura entretenida, amena y rapidita. Lo justo para mantener el aprobado en una escala del uno al diez.

Hasta aquí la época buena de mi relación con Stephen King. Las cosas cambiaron cuando más tarde leí Buick 8. Un coche perverso y Todo es eventual.

La primera es, con todas las letras, un bodrio. La historia no hay por donde se coja, la trama no se sostiene, ni hay realidad ni hay intriga, es todo una chorrada muy grande, como si el autor tuviera que cumplir plazos de entrega y le hubiera preguntado a su hijo qué quería leer.

En cuanto al compendio de relatos, es más de lo mismo. Deja al lector con mala leche, y sin ganas de leer más. Fue entonces cuando pensé que a King se le había ido la magia. De tanto explotar la temática de la barrera entre el esoterismo y la ciencia-ficción, se había quemado. No pasa nada, hace falta reciclarse y punto. No se puede sacar un superventas todos los años durante dos décadas.

Desde entonces, no he vuelto a leer un libro suyo.  Sé que ha sacado nuevas novelas, pero cuando veo su nombre en la portada pienso que ya he tenido suficiente, que no me sorprenderá, que lo único que hará será modificar un recuerdo que tengo de él que no es malo del todo, puesto que he pasado buenos momentos leyendo sus novelas. Así que ahora le ignoro.

¿Leeré algo suyo en el futuro? La respuesta ha de ser sí. Creo que El resplandor puede ganar mucho en novela (aunque ya conozcamos la historia por la versión de Kubrick, me parece que tengo algo pendiente), además de que Varego me ha recomendado Christie y está convenientemente apuntado en mi Plan Infinito.

Y vosotros, ¿habéis leído algo de Stephen King? ¿Os gustó?

Namaste.

Clásicos, Literatura

La Celestina. Fernando de Rojas.

Qué decir de esta obra que no se haya dicho ya…

Pues lo primero, que me prometí a mí misma ahondar en los clásicos, que si bien he leído algunos, muchos otros los conozco sólo de oídas, como en este caso.

Así que de repente, por sorpresa, al encender mi flamante e-book (allá por la fecha de mi cumpleaños), me encuentro, entre otras novelas clásicas, a esta. Como no soy quién para desdeñar las señales que el Hado y el Destino me dan, aproveché para leerla.

Y me ha encantado. Es una novela que HAY que leer antes o después, no sólo porque se trata de un clásico entre los clásicos, sino por otras cosas. Según iba leyendo me di cuenta de que tenía apuntadas montones de páginas con fragmentos que me gustaban. Prácticamente la mitad de ellas. Llegado a un punto, dejé de apuntar, para centrarme en disfrutar en los pensamientos y comentarios de unos personajes que podrían enseñar mucho a más de uno y más de dos (y todo esto teniendo en cuenta que la obra es del siglo XVI, lo cual ya es un mérito).

Como la trama es de todos conocida, no me extenderé más.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La filosofía y el sentido común de cada frase.
Contras
  • La naturaleza intrínseca del ser humano: envidia, codicia y un largo etcétera.

Seguiré con mi diatriba sobre el próximo libro que me leeré… ¡Se admiten apuestas!

Namaste.

Económica, Literatura

Freakonomics. Steven Levitt y Stephen J. Dubner.

Lo primero de todo: aunque su nombre diga lo contrario, no es ni un libro para freaks ni un libro sobre economía.

 

¿Qué es, entonces Freakonomics? Es un libro sobre el mundo, en concreto sobre el análisis de la realidad, que más que economía tiene sentido común. Es cierto que se incluyen algunos términos económicos, pero están usados tangencialmente.

 

Naranja disfrada de manzanaAsí, se comienza a hablar sobre hacer trampas y se tocan distintos temas: el sumo, las notas de un instituto, y como hilo conductor se usa los incentivos personales de cada uno. Luego cambian de tema y te cuentan una breve historia sobre los inicios del Ku Klux Klan. Como podéis suponer, algunos temas más interesantes que otros pero todos muy reales y bien explicados.

 

El libro está organizado en 6 capítulos. Delante de cada uno de ellos se incluye un pedazo de un artículo que habla sobre el economista del libro. Un tipo que dicen que es poco convencional pero muy listo. Llegado a un punto, estos pedazos sobran. Llegado a otro incluso cabrean al lector:

 

En otras palabras, no hay nada en su aspecto o actitud que sugiera un lanzallamas.

 

Guau. Como el tipo tiene la pinta de un empollón concluye que no es un revolucionario. ¿No se supone que este libro trata sobre analizar la realidad y no quedarse en la superficie?

 

En fin. Posteriormente el lector puede encontrar más análisis, algunos bien hilados y otros cogidos con pinzas. Incluso se pueden encontrar párrafos de este estilo:

 

Las probabilidades de recibir un castigo no eran tan bajas -fue una época de auge de un sistema judicial liberal y el movimiento a favor de los derechos del delincuente- que cometer un delito sencillamente no resultaba difícil.

 

Moc. Error. Se supone que nos están contando que en un determinado momento había poca probabilidad de acabar en prisión. No hay que confundir esta probabilidad con la de cometer un delito. No nos engañemos: cometer un delito es fácil. (Es fácil ser tentado por hacerse rico rápidamente, por ejemplo). Lo que no es tan fácil es evitar la consecuencia jurídica de dicho delito. Esto es, este párrafo está mal. Lo que era fácil era cometer un delito y que el sistema no te castigara por ello.

 

Aunque en general el libro es entretenido y se puede leer de una sentada, hay cosas que no hay quien trague:

 

El que se cuela hoy en el metro fácilmente podría estar buscado mañana por el asesinato de ayer.

 

Toma. Para qué decir más. Pues no sé en qué mundo vivirá esta gente, pero veo una diferencia enorme entre no pagar en el metro y matar a una persona. Si la segunda parte de la frase fuera «realizar pequeños hurtos en alguna tienda», no criticaría la frase. Pero no. Venga hombre.

 

 

Desde mi punto de vista, muchas de las cosas que se incluyen son de perogrullo. El que crea que un intermediario como un banco o una agencia de viajes no saca dinero es o muy ingenuo o directamente un pardillo. Determinadas cosas que se explican en este libro son de sentido común. Pero aún así se trata al lector como si éste no tuviera ni idea de nada de lo que le están contando.

 

Sin embargo, sí que es cierto que muchas otras las desconocía, además de ser un libro rápido de leer y facilito para leer con estos calores sin que se te recaliente la cabeza. Es un libro para leer separando lo que vale de lo que no.

 

Ahora, no merece la pena comprarlo.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Los libros que mezclan la autoayuda y la demostración de que el escritor es un gran intelectual y el lector un imbécil.
Pros
  • Entretenido y de fácil lectura.
Contras
  • La repetición de muchas de las teorías que se dicen en todos los capítulos del libro. (Me ha recordado a ese programa que emiten en la Sexta sobre investigación de crímenes, en el que se pasan medio programa repitiendo lo que dijeron al principio).
  • El enfoque estadounidense de todos los temas. Parece que el resto del mundo no existe.

 

 

Esto es todo por hoy. No sé si me alegro más porque haya ganado España o porque haya perdido un equipo de taekwondo llamado Holanda.

 

 

Namaste.

Autor, Literatura, Rivas

Los libros arden mal. Manuel Rivas

Conocí este Los libros arden mal a través de una entrada de Homo Libris. Le tenía ganas a Rivas tras leer alguno de sus cuentos y la adaptación cinematográfica de La lengua de las mariposas.

(INCISO: mirad la que se ha montado a raíz de una serie de comentarios de un periodista que en un artículo incluyó el siguiente párrafo:

¿Y los españoles?, se habrá preguntado más de uno. En la novela española mineralizada ha de aparecer un comisario que entra en su hogar gritando: «¡Soy un cerdo franquista y ahora mismo voy a someter a mi mujer a violencia de género!». O bien un maestro de pueblo que habla con un niñito adorable y le dice: «Como soy un maestro republicano voy a mostrarte las virtudes de la democracia y el humanismo mediante el bello ejemplo de las mariposas».

Artículo íntegro pinchando aquí.

Manuel Rivas se da por aludido respondiendo escuetamente.

Félix de Azúa le contesta.

¿Qué, era para darse por aludido? (FIN DEL INCISO)).

 

 

Portada del libro

En el marco de la posguerra española se desarrolla una historia que tiene que ver con la cultura (como episodios sobre la quema de libros) pero que además ahonda en las distintas situaciones de unos personajes relacionados entre sí.

Hasta aquí algo que podría ser habitual. A partir de aquí la novedad. El autor cuenta la historia cambiando: en un capítulo podemos encontrar la historia de un juez contada de forma objetiva. En el siguiente aparece una lavandera hablando en primera persona.

Debido al cambio de personajes, en ocasiones se hace una lectura un poco complicada: hay bastantes nombres que guardan relación y al comenzar cuesta pillarle el truco. (De hecho me hice un croquis con nombres de personajes, relaciones y otros datos).

Luego todo va rodado, hasta más o menos la mitad del libro, donde la trama se estanca un poco y todo sucede más lentamente. En este punto, cuando ya pensaba que no me iba a gustar el final porque el autor lo apañaría como pudiera, las cosas cambian y el lector se lleva una grata sorpresa al recuperar la actividad y dinamismo de la primera parte del libro.

Trozos que me han gustado hay montones. De ellos, he seleccionado uno, para ilustraros el modo de enlazar del autor de un tema a otro, y para que comprobéis lo distinto que es a otros escritores:

Ya no era una criatura. Con cinco o seis años aún se meaba en la cama. Antes, no. Fue en esa época. No era algo que se pregonara. No es que llegase una a buscar la ropa y le dijesen: Ahí van las sábanas mojadas por el niño, que no retiene. Lo que pasa es que la ropa cuenta sus historias, es como un libro. Y tampoco yo voy diciendo por ahí lo que cuenta la ropa. Eso queda entre nosotras. Entre la ropa y nosotras. Por eso, lo que más me gusta de lavar es el clareo. Ese momento en el que el sol les devuelve los colores a las prendas y a las cosas, porque parece incluso, en ese dar del sol, que lo que has hecho es lavar todo el lugar. Devolverle los colores. A la ropa, sí, pero también al paisaje, a las cosas, a la mirada de la gente. Y entonces eres tú quien les pone el negro y el amarillo canario a las espigas rayadas de maíz del país y a las camisetas de fútbol del Relámpago de Elviña. El púrpura a los carpazos. A veces hablamos de la felicidad como un imposible. Entre nosotros, lo que más se parece a un infeliz es un feliz. Yo ya he oído llamarle a Brevo, que no tiene mucho entendimiento, he oído llamarle de dos maneras: feliz e infeliz. Parece que es lo mismo. Los niños le llaman tonto, sin más. Los niños. Qué miedo. No me extraña que haya quien se enrede con las palabras. Las hay, hay palabras, que son como bichos, de esos que mudan, que parecen una cosa y son otra. Polca dice que es al revés de lo que pensamos. Que las palabras no nacieron para denominar las cosas. Que primero fueron las palabras y después las cosas. Así que alguien dijo ciempiés y salió el bicho. Ya sé que no tiene cien pies. Lo importante es la intención. Quien hace la palabra, hace la trampa. Yo no quiero pensar en el nombre de un mal. Imagina que lo dices y funciona. Hay que tener cuidado con lo que se dice. O no. Al chaval, al hijo de la pintora y del juez, a lo mejor también le pasó que quiso meter las palabras para adentro y se le hizo un bolo, un tapón. Porque las palabras son también como migas. Yo, cuando estoy sola en la mesa, en silencio, meditando, los dedos hacen bolas con las migas de pan sobre el mantel de hule. Y cuando te das cuenta, cuando se te pasa el despiste, esas formas esféricas, tan pulidas, como astros, están mirando hacia ti. Yo no sé lo que harás tú, pero lo que yo hago es ir comiéndomelas muy despacio, las palabras de pan, las del silencio, para no atragantarme. Yo por suerte he tenido a Polca. A pai pai (en gallego, padre padre). Creo que, si no fuese por él, no habría arrancado. Sería feliz. Sería infeliz. Sería muda. Aún me mearía en la cama. Uno de estos días lo tengo que llevar a que vea al chaval, a Gabriel. Seguro que él encuentra la manera de espabilar a la criatura. Ella, la pintora, es más risueña que habladora. Tampoco a mí me va el chismorreo. El traer de dientes a la gente. A mí nadie me va a oír decir: ¡El niño, que es un meón!

Os lo recomiendo encarecidamente. Es uno de los mejores libros que he leído este año, y he acabado encantada y acordándome de los que vivís en Galicia (Niebla Espesa, Elnorte, D.) porque además de ser una gran historia es un tributo a las tierras gallegas, a las calles coruñesas y a los pueblos cercanos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo mágico del autor.
  • El desarrollo de la historia y el modo de mezclar unas historias con otras.
Contras
  • No me gusta nada la portada del libro, y menos el redondel rojo de la izquierda. Señores, ¡esto no es un DVD!
  • La edición incluye un mapa con las calles de La Coruña que sólo se puede leer con una lupa.

Namaste.

Literatura, Los Indispensables

Indispensable V: Pedro Páramo

En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.

Peces de ciudad, Joaquín Sabina.

Hay pueblos que marcan un antes y un después en la literatura. Comala, al igual que Macondo, es uno de ellos.

A estas alturas ya sabréis a qué libro me refiero. E imagino que a estas alturas os estaréis preguntando cómo voy a ser capaz de describir este libro. Pues no lo voy a hacer, porque entre otras cosas, no sabría qué decir sin contar de más.

Pedro Páramo es una novela corta, pequeñita, llena de flashbacks, cambios de narrador y de personajes distintos. Es distinta a todo lo que había leído hasta entonces, marcando un antes y un después, proclive a releer para comprender lo que se nos ha pasado por alto, es imprescindible para todos aquéllos que quieran conocer la literatura. Es diferente. Es única. Es indispensable.


El día que te fuiste entendí que no te volvería a ver. Ibas teñida de rojo por el sol de la tarde, por el crepúsculo ensangrentado del cielo. Sonreías. Dejabas atrás un pueblo del que muchas veces me dijiste: «Lo quiero por ti, pero lo odio por todo lo demás, hasta por haber nacido en él». Pensé «No regresará jamás; no volverá nunca».

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Cien años de soledad, Gabriel García Márquez.
  • La hierba roja, Boris Vian.
Pros
  • La sensación de que con una novela tan corta el autor es capaz de escribir una novela fantástica.
Contras
  • Necesaria una relectura.

Namaste.

Hay pueblos que marcan un antes y un después en la literatura. Comala, al igual que Macondo, es uno de ellos.

A estas alturas ya sabréis a qué libro me refiero. E imagino que a estas alturas os estaréis preguntando cómo voy a ser capaz de describir este libro. Pues no lo voy a hacer, porque entre otras cosas, no sabría qué decir sin contar de más.

Pedro Páramo es una novela corta, pequeñita, llena de flashbacks, cambios de narrador y de personajes distintos. Es distinta a todo lo que había leído hasta entonces, marcando un antes y un después, proclive a releer para comprender lo que se nos ha pasado por alto, es imprescindible para todos aquéllos que quieran conocer la literatura. Es diferente. Es única. Es indispensable.

El día que te fuiste entendí que no te volvería a ver. Ibas teñida de rojo por el sol de la tarde, por el crepúsculo ensangrentado del cielo. Sonreías. Dejabas atrás un pueblo del que muchas veces me dijiste: «Lo quiero por ti, pero lo odio por todo lo demás, hasta por haber nacido en él». Pensé «No regresará jamás; no volverá nunca».

Edad Media, Histórica, Literatura

Sobre novelas históricas y biografías del siglo XV.

Hace poco en una conversación acabé hablando de narrativa histórica, sus ambientaciones y el boom que ha experimentado en estos últimos años, así que pensé que sería un buen tema para una reseña.

Lo primero que tengo que decir es que la novela histórica no me acaba de convencer. No es que no me guste (suelen ser novelas entretenidas y bien ambientadas) sino que los libros que he leído no me dejaron un buen sabor de boca, además de que hay una cosa que me echa para atrás: a veces no sé distinguir lo que es real de lo que es inventado.

Así que un día en una de las bibliotecas que frecuento, me di cuenta de que impulsadas por las novelas históricas, habían florecido otro grupo de novelas que se basaban completamente en la realidad, sin inventar datos ni tomarse licencias por parte del autor. Para mí, están a caballo entre las biografías (ya que a veces incluyen otras cuestiones no relacionadas con el personaje principal) y las novelas, por el contenido de la trama.

(INCISO: digo “para mí”, porque, sinceramente, no sé si estas novelas se encuadran en “biografías” o en otro tipo que desconozco. Si alguien lo sabe, estaré encantada de que me quitéis la duda.)

Por mera curiosidad, tomé prestado varios libros que tenían en común la época en la que vivieron sus personajes: los siglos XV-XVI.

El primero que leí fue Lucrecia Borgia, de Sarah Bradford. Es la historia de la hija del Papa Alejandro VI, con muchas conjuras y conspiraciones sobre todo al comienzo, siendo más pausado al final. Se trata de una novela muy interesante y formativa, que nos enseña la Italia de la época como un tira y afloja entre familias rivales para conseguir más poder. Total, que cuando terminas de leer el libro y decides ir a ver la película Los Borgia, te dan ganas de escupirle al imbécil que seleccionó a Sergio Peris Mencheta para el papel de César Borgia.

Después de aquél me decanté por un personaje conocido en mi zona (la Princesa de Éboli, duquesa de Pastrana), en concreto por El bello ojo de la tuerta, de César Leante, que nos acerca a la época de Felipe II con una historia de traiciones que tuvo en jaque a la Corte del Rey durante una temporada. Antonio Pérez, superministro del Rey, se convirtió el personaje protagonista de una serie de sucesos, en los que se incluyen envenenamientos, traiciones y secretos, que le llevó a refugiarse en Aragón para evitar la condena a muerte. Es una novela un poco áspera, más difícil de leer y menos entretenida que las dos que aquí menciono. En cualquier caso, fue una lectura constructiva que me permitió profundizar sobre el tema.

Y ya cambiando por completo de personaje, me dispuse a leer Catalina de Médicis, de Leonie Frieda es una fantástica biografía sobre la que fuera reina de Francia, pero además abarca la situación en cuanto a política internacional de la época en que vivió aquélla. Esto me pareció especialmente interesante ya que, a pesar de conocer la historia de España, nunca he conocido qué pasaba en los demás países mientras que aquí reinaba Felipe II. Pues con este libro conocemos cómo fue la suegra de Felipe II, sus problemas con sus hijos, las conspiraciones de la corte francesa, el tema de los hugonotes… Además de estar muy bien documentada, acompaña un montón de mapas, árboles genealógicos y demás complementos que permiten al lector seguir a la trama y a los personajes en todo momento. Altamente recomendable.

Y vosotros, ¿habéis leído algún libro de este tipo? ¿Os gusta la novela histórica?

Así que esto es todo por hoy.

Namaste.

García Márquez, Literatura

El coronel no tiene quien le escriba, García Márquez

Este libro figuraba en mi Plan Infinito desde hace mucho. Sin saber cómo, le fueron adelantando otras novelas de este autor.

La historia de la que trata es la de un coronel en eterna espera, de su amargura, su desesperanza y su gran paciencia.

¿Qué más puedo decir de esta novela sin contar de más? Pues que es una pequeña historia de García Márquez, que se lee en una tarde y que está, como todas las novelas del colombiano, narrada con una forma peculiar.

Tras leer unas cuantas páginas, nos encontramos con un viejo conocido:

– Con quién hablas-preguntó la mujer.

– Con el inglés disfrazado de tigre que apareció en el campamento del coronel Aureliano Buendía -respondió el coronel-. Era el duque de Marlborough.

(De repente me han entrado unas ganas enormes de releer Cien años de soledad)

Sinceramente, esperaba algo más de esta novela. Por supuesto que está magníficamente escrita, pero había escuchado muy buenas críticas sobre ella, y esperaba más que Del amor y otros demonios. No sería el libro de García Márquez que recomendara, porque la historia se me ha quedado un poco coja.

Además, llega un punto que lo único que pensaba era que por qué la mujer no zarandea al coronel. Eso habría hecho yo (¡qué exasperación, por favor!).

En cuanto a la edición, la que yo he leído es la de Mondadori, es una edición muy cuidada, que sin embargo, me parece un libro demasiado largo, preferiría uno más pequeño no uno tan alargado… pero vamos, que esto son manías mías… 😉

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El autor y el estilo de la obra.
Contras
  • La sencillez de la trama.

Si quieres comprar este libro, pincha aquí.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (2)

Ayer visité la Feria del Libro. Fui un lunes, aún sabiendo que no habría escritores que me firmaran, para evitar aglomeraciones. ¡Lo conseguí! Fue una buena tarde, en la que no hacía (mucho) calor y pudimos disfrutar con tranquilidad del parque del Retiro y de unos estupendos helados. 🙂

Por supuesto, tras pasar por muchas casetas y dudar mucho mucho, me llevé conmigo un libro. Cuando llegué a casa, me di cuenta que tenía varios que no os había enseñado. Son los siguientes:

Libros

Así, de izquierda a derecha podéis ver:

  • El coronel no tiene quien le escriba, de García Márquez. Tenía muchas ganas de leerlo, y ahora es cuando lo he cogido prestado de la biblioteca.
  • El asedio, de Arturo Pérez Reverte. El primer libro que me ha enviado Popular Libros tras un mes luchando contra Correos. ¡Gracias!
  • Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami. Tenía ganas de leerlo, ya que he oído buenas críticas y la verdad es que tras La caza del carnero salvaje esperaba algo más de After Dark. Lo compré ayer en la Feria del Libro. Éste de momento tendrá que esperar, porque se me están acumulando muchos libros y ahora no es que me sobre el tiempo.

Y vosotros, qué ¿aprovecháis el descuento en el precio para comprar más libros? ¿Soléis pasaros por Ferias de este tipo?

Esto es todo por hoy.

Namaste.

Autor, Bolaño, Literatura

La literatura nazi en América. Roberto Bolaño.

Con este título tan peculiar, el escritor chileno nos presenta una especie de enciclopedia sobre los autores de un movimiento afín a las ideas de Adolf Hitler a lo ancho y largo de toda América.

 

Portada de la novela de BolañoSe trata de un compendio de escritores, obras, editoriales y revistas en las que distintos personajes han publicado, y al mismo tiempo narra las historias de éstos. Todos los personajes que aparecen en la novela son inventados, así como sus obras. La historia se alarga desde 1930 hasta 2010.

 

Haciendo una visión de conjunto, puedo clasificar en varias partes: en la primera, Bolaño adopta un tono objetivo y neutral para cada personaje. Cuenta cómo eran, qué hacían y lo que escribieron. En esta parte del libro, el autor se detiene poco más de dos páginas por personaje, pasando rápidamente al siguiente.

 

En la segunda parte, Bolaño se detiene mucho más. Son sólo tres personajes pero les da mayor importancia, lo cual lleva a que ocupan 30 páginas cada uno. Aquí, al explayarse más, sí que vemos el reflejo del Bolaño que yo recordaba por Los detectives salvajes. Os dejo unos fragmentos que me han gustado:

 

(Argentino Schiaffino en su obra) Propone como respuesta latinoamericana al fútbol-total la eliminación física de los mejores exponentes de éste, es decir el asesinato de Cruyff, Beckenbauer, etc.

 

Ya en el último episodio de esta parte, el autor cambia el uso de la tercera de persona de singular para incluirse a sí mismo en la historia. Así, trata de ayudar a buscar a uno de esos inefables poetas.

 

(Mientras Bolaño, impaciente, espera en un bar). Leía pero las palabras pasaban como escarabajos incomprensibles.

 

En la última parte de La literatura nazi en América, Bolaño recoge una recopilación de todos los autores, obras, revistas y editoriales (incluida la editorial La Castaña, que ya te ahorra saber qué tipo de libros vende…) mencionadas a lo largo de la novela. Os dejo un par de ejemplos:

 

Duquesa de Bahamontes, Córdoba, 1983-Madrid, 1957. Duquesa y cordobesa. Y punto. Sus amantes (platónicos) se contaron por cientos. Problemas de orina y anorgasmia. En la vejez, buena jardinera.

 

Enzo Raúl Castiglioni, Buenos Aires, 1940-Buenos Aires, 2002. Jefe de la barra brava de Boca Juniors. Su entrada en prisión encumbró a la jefatura a Italo Schiaffino. Lo más parecido a una rata, según algunos de sus contemporáneos. Mezcla de rata y pavo, según otros. Un pobre desgraciado, en opinión de sus familiares.

En conclusión, se trata de un libro extraño, raro, pero que arranca muchas sonrisas en la cara del lector. Se trata de un reflejo de la literatura hispanoamericana, una deformación de la realidad que les gustará a los amantes de dicha literatura. Lo que más me ha gustado es la segunda parte, tiene más descripciones, más surrealismo, es más Bolaño.

 

 

 

 

 

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El autor consigue crear realidad extravagantes y absurdas.
  • Los capítulos son cortos y entretenidos.
Contras
  • Hay personajes más aburridos y pesados.

 

Namaste.