Os dejo por aquí las últimas incorporaciones a mis estantes correspondientes al mes de abril, mes en el que coinciden mi cumpleaños y el Día del Libro:

- El don de las piedras, Jim Crace. Leí Cosecha hace tiempo, y los amigos de Hoja de Lata me han enviado este ejemplar del último libro del inglés que han publicado. ¡Gracias chicos!
- Emma, Jane Austen (edición de Austral Singular). Me gusta mucho esta edición, y estoy por un lado, haciéndome con la colección y por otro poniéndome al día con los clásicos. Son muuuuchas las cuentas pendientes, tantas que me estoy planteando hacerme un súper listado… este de Austen es uno de ellos.
- El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez. La fantástica edición que estoy releyendo de Cien años de soledad (que ando leyendo a trompicones quiénsabeporqué) tiene un compañero, este otra novela del colombiano, que también he leído pero que quería incorporar a mis estantes. Uno de esos libros que no pasan de moda y que necesitamos tener en la estantería. Todo un acierto. Tanto este como Emma regalos de R. ¡Gracias!
- Herido leve, Eloy Tizón. Una autobiografía intelectual, dice la editorial Páginas de Espuma en su página web. Un autor hablando de libros, digo yo. Temática que nunca se agota y que me atrae cada vez más. A Tizón no lo he leído, sólo sé que Jesús tiene un buen concepto de él. El título en sí lo conocía de pasada, fue el buen hacer de Niebla Espesa y de Esther de Moito Conto las que lo hicieron llegar a sus manos. Qué importante es tener a mano un buen librero. ¡Muchas gracias!

- La edad del desconsuelo, Jane Smiley. Un libro que me dio curiosidad desde que lo vi por redes sociales y que ya he leído. Ahora sólo me queda intentar explicar algo de su lectura. Envío de los amigos de Sexto Piso.
- Mejor la ausencia, Edurne Portela. Había dejado pasar este título, y en general a la autora una y otra vez, hasta que vi un comentario elogioso de alguien de quien me fío y de repente me encontraba a Portela en todas partes. Después alguien mi dealer literario me comentó que había una historia que narraba la historia de Patria desde otro lado, pensé que podría ser este. No me equivocaba.
- Lincoln en el Bardo, George Saunders. Un libro que vi muchísimo hace unos meses por redes sociales, pero que intenté quitarme de la cabeza para no saturar mis lecturas actuaVes de novedades. Se ha incorporado en modo de préstamo al igual que el de Portela, ¡gracias Pedro!
- Los que duermen, Juan Gómez Bárcena. Tras alucinar con Kanada sabía que iba a estar atenta a lo que publicara este autor. Sigo en las mismas, todavía no tengo muy claro qué escribe este autor… Envío de Sexto Piso.

- Voces humanas, Penelope Fitzgerald. El último libro de la autora que publica, como todos los demás, Impedimenta, es uno de esos títulos que sé que necesito en cuanto me entero de su publicación (¡gracias por el chivatazo, Atram!)
- La hija de la española, Karina Sainz Borgo. Una historia que inicialmente no me atraía nada pero que con el paso de los días me ha ido entrando la curiosidad. Quizá el tema, quizá la culpa es de Martín, quién sabe. Estos dos últimos han sido mis compras en Día del Libro.
Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Por cuál creéis que debería empezar?
Namaste.

La historia de Stoner es lo que critican muchos de los que la consideran como mediocre: una historia sencilla, sin mucha trama y sin grandes acciones. Esto es, la novela trata de la vida del protagonista sin caer en los elementos más frecuentes de la literatura: la trama no es tal, no le ocurren grandes dramas ni es el protagonista heroico que podríamos esperar, tampoco hay momentos de tensión y en el apartado del estilo, no encontramos grandes diálogos ni un sesudo análisis de cada uno de los personajes. Simple y llanamente nos encontramos la vida de Stoner: estudia, trabaja y se casa. Sigue trabajando, mantiene a su familia y tiene algún encontronazo en la universidad. Así, su vida no tiene dramas ni grandes decepciones, solo las habituales del día a día: el paso del tiempo, la desesperanza, el aburrimiento y en muchos casos, la confrontación con una mujer absolutamente insoportable, la esperanza que encuentra en su hija, el choque con un compañero de trabajo.
Con este punto de partida pronto conoceremos más de la situación de la familia y de los motivos que le han llevado al protagonista a viajar a Suiza para iniciar su terapia.
Así, aunque lo compré y lo mantenía a la vista para cuando lo necesitara, La trama nupcial se iba quedando en un segundo plano, hasta que a raíz de un viaje en la que no podía llevar los enormes libros que estoy leyendo, decidí empezar éste. Vale, no es muy corto pero al menos es una edición mucho más manejable.
(INCISO: intento, casi siempre, no leer libros seguidos que puedan parecerse, así que no suelo alternar libros de la misma temática / época o tipo de escritor. Generalmente si he leído a un autor español actual jamás continuo con otro de ese estilo sino que cambio diametralmente. Esta es una excepción).
En Voces de Chernóbil la autora realiza un trabajo de investigación sobre la mayor catástrofe nuclear en Europa, dando voz, como ya nos adelanta el título, a las pequeñas personas que vivían, trabajaban y sufrieron el accidente. Para ella, como compatriota, escribir este libro fue a la vez una obligación y un compromiso con su tierra, sobre un tema que se silenció y del que poco o nada se sabía, además de darse la circunstancia de ser uno libros muy importante que quedaría para la posterioridad.
En primer lugar, por el tamaño: es un reto de 800 páginas, lo cual se convierte en un reto largo, al que necesitamos invertir varias semanas (en mi caso meses).
Como ya adelanta el título, la edición agrupa tres ensayos sobre tres grandes escritores de la literatura universal, con el hilo conductor de la genialidad de los tres. El objeto del ensayo es desgranar las particularidades de cada uno de ellos, ofreciéndonos los motivos por los que Balzac, Dickens o Dostoievski han pasado a ser grandes referentes literarios.