Desconocía este libro hasta que me topé con esta entrevista a la autora. Lo que comentaba en ella me pareció tan irreal, tan cruel y absurdo, que decidí que tenía que leer Violación Nueva York.
Jana Leo nos cuenta la situación traumática por la que pasó cuando, al regresar del supermercado, se encuentra en su apartamento a un hombre en su casa que la viola. Una violación clasificada por ella como no violenta por parte de alguien que más adelante se encontraría en las inmediaciones de su vivienda.
Desde ese momento, y tras comprobar el escaso avance por parte de la policía en su investigación, Leo decide recabar información por su cuenta. Así descubre que Harlem tiene una tasa de violaciones muy superior a la de otros barrios. Además, se va topando con sorpresas en relación al precio del alquiler, y al uso fraudulento de los propietarios de edificios para conseguir echar a los inquilinos que pagan menos y poder inflar los precios con el siguiente alquilado.
Finalmente, la investigación avanza lo suficiente como para poder presentar cargos no solo contra el violador, sino también contra el propietario del edificio.
Violación Nueva York nos acerca a una realidad incómoda pero demasiado frecuente: la violación. Sus consecuencias y los efectos que tiene en la víctima, cómo cambia su visión del mundo desde ese momento. Además, aporta información que puede resultar chocante para el lector español relacionado con el funcionamiento de los alquileres o de su sistema burocrático.
Sin embargo, también adolece de puntos negros. Quizá el principal sea que se nota demasiado que originalmente el texto era un artículo y sólo posteriormente se trasformó en un texto más largo. Convertir un texto corto en uno más largo suele ir acompañado de fallos que incluyen las repeticiones o la falta de orden de lo que se quiere contar. Además, el texto posee fallos en la traducción, con expresiones que chirrían, frases americanizadas y errores de traducción.
Y el último punto algo que a mí no me gusta pero que sé que muchos lectores no coincidirán conmigo. Personalmente, no me gustan los intentos de un autor por convencernos de su visión o su punto de vista y también huyo de las frases que intentan sentar cátedra. No es mi estilo y prefiero que se me presenten los hechos y juzgar por mí misma.
Me da rabia también que después de unas páginas que no me acabaron de convencer, llegar al epílogo de la versión española, donde se incluye mucha información interesante sobre temas adyacentes del resto del texto y de la propia vida de la autora. Me da rabia que esté al final, porque creo que habría sido mucho más rico para el lector ir conociendo esta información antes.
En cualquier caso, acercarse a un tema como éste de la mano de la persona que lo sufrió nos ayuda a acercarnos a asuntos incómodos y a salir de nuestra zona de confort. Gracias a Libros del Lince por el envío.
FICHA:
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Namaste.



La elección fue todo un acierto. Y ahora os contaré por qué.
Luego hay otra gente que la regla general se la salta. Y eso está muy bien. Nos ofrecen temáticas y perspectivas distintas. Personas que deciden arriesgarse, contar un tema que les resulta ajeno, quizá por las posibilidades que les ofrece para la trama, o quizá porque les va surgiendo mayor rango de temática con los que avanzar.
El show de Gary es el último libro de la autora británica, que en España ha publicado 
Sinceramente, lo primero que me echaba para atrás era su número de páginas. Más de 600, además de un tema, que en mi imaginario se veía árido y áspero: la banda terrorista ETA. Si no recuerdo mal, nunca he leído nada relacionado con el asunto y tampoco me ha atraído especialmente, más bien lo contrario.
Alexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971): escritor de novela, principalmente negra, así como de relatos y libros infantiles. En el ámbito de la novela, ha publicado, entre otros, La estrategia del pequinés (2013) y
Comenzamos la historia donde la terminamos con el primero de la saga: en el momento de la adolescencia, con una Lila casada y una Lenù estudiosa. Si bien en esta segunda parte la autora decide utilizar el flashback desde la primera página:
