Foschini

El abrigo de Proust, Lorenza Foschini

 El abrigo de Proust es todo un canto a la literatura, a la pasión de coleccionar objetos relacionados con los grandes autores, al esfuerzo de que no caigan en el olvido.

 Foschini nos enmarca en la historia de Jacques Guérin, un empresario de perfumes que tiene como afición la colección de libros y manuscritos. Casualidades de la vida, Guérin sufre una enfermedad y es tratado por Robert Proust, el hermano del insigne escritor. Movido por su imperiosa curiosidad trata de conocer a Robert para acceder a las primeras ediciones de Marcel. De este modo Guérin es infectado por una nueva enfermedad: la del coleccionista, la obsesión de acumular los objetos del novelista francés. Guérin es constante, y tras la muerte de Robert recibe la información de que la familia Proust están procediendo a quemar todas las posesiones de Marcel. A partir de ahí comienza una búsqueda incesante ante cualquiera de los objetos, manuscritos, dibujos o grabados que pudieran pertenecerle, hasta que obtiene una gran colección que hoy en día podemos ver en el Museo Carnavalet.

¿Qué habría sido de la historia sin la constancia de Guérin? Está claro: que todo se habría perdido, que la viuda de Robert habría quemado cada uno de los papelujos, que todos los objetos que hoy en día están expuestos habrían sido abandonados en cualquier sitio: la cama en la que pasó gran parte de su vida, sus útiles y su universal abrigo, que da título al libro.

El abrigo de Proust es una oda al fanático literario, al incansable lector que sabe que todos esos papeles viejos son mucho más que garabatos. Y algo más: es un homenaje a Guérin, al incansable pesado que no hacía más que preguntar, buscar y volver a preguntar sobre el paradero de todas las cosas que pertenecieron a Marcel Proust.

Si algo se le puede criticar a Guérin es su posterior subasta de los manuscritos y primeras ediciones. Como un clásico coleccionista, su misión era obtener el objeto y guardarlo en un cajón. Quisiera pensar que en esos momentos anteriores de su muerte los verdaderos impulsores de la venta fueran su herederos.

En cualquier caso, está claro que Guérin sabía reconocer a los genios, y de ese modo llegó a coleccionar objetos de muchos autores y pintores.

¿No es acaso una paradoja que el nombre de Guérin ni siquiera figure en la página del museo? ¿No tiene la vida la dulce sátira de que el salvador de los objetos no sea reconocido ni mencionado?

Una historia tan ficticia, tan exagerada, tan casual que no podría si no ser cierta. Cómo son las cosas. Una historia que encantará a cualquiera al que le guste la literatura.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Historia interesantísima, que parece irreal.
  • Es muy corto y muy ameno. Perfecto para los fetichistas que tenemos curiosidad lectora.
Contras
  •  La realidad de la situación en sí. 

Namaste.

Autor, Literatura, Vargas Llosa

Conversación en La Catedral, Mario Vargas Llosa

Por fin empiezo a saldar cuentas con alguno de los autores pendientes que tengo en mi lista. En concreto, me refiero al Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, al que incluí en mi propósito lector de 2013 tras leer La ciudad y los perros y Los jefes. Los cachorros.

Acercarse a la obra más aclamada de un autor no es fácil, y menos cuando el propio escritor nos deja su opinión en la contraportada:

Si tuviera que salvar del fuego una sola de las novelas que he escrito, salvaría ésta.

Conversación en La Catedral es una novela compleja. Una historia que sitúa la trama en el Perú de la década de los cincuenta, una turbulenta época de represión y corrupción. Desde el primer momento se nos presentan los personajes, sin existir preludio ni introducción, y así conocemos a Santiago, el protagonista de la novela, al que encontramos mirando a su alrededor preguntándose qué pudo haber sido y qué es, no solamente en relación a su vida sino a la trayectoria de Perú. Así, se hace la siguiente pregunta en las primeras líneas de la novela:

¿En qué momento se había jodido el Perú?

Vargas Llosa aporta, además, sus marcas de la casa: los habituales saltos temporales o los personajes que vienen y van sin que, al menos al principio, tengamos claro quién es quién en este rompecabezas. Si bien es cierto que los capítulos son cortos, lo cual nos deja respirar y coger aire.

Según vamos avanzando, sabemos que hay o hubo o habrá una revolución, que afectará de lleno a la amalgama de personajes, entre los que podemos encontrar desde empresarios hasta militares, pasando por jóvenes adolescentes.

Cuando le hemos cogido el ritmo de lectura, el varía su rumbo. En la segunda parte se da un salto temporal y los capítulos se recortan hasta lo básico, creando paradas cada media hoja. Si bien a priori uno podría pensar que se complica la lectura, ocurre precisamente lo contrario. Estos secundarios que antes aparecían mencionados ahora resultan ser los verdaderos protagonistas que nos muestran cómo han sido muchas partes de su vida. Así, las frecuentes paradas no hacen sino invitar a continuar leyendo.

En la tercera parte se desvelan, y se intuyen muchos de las dudas y secretos que se plantean en la primera mitad de la obra, pero no es hasta el final hasta que no conocemos el devenir de cada personaje.

Vargas Llosa destaca por su estilo, que combina a la perfección diálogos y descripciones, reflexiones personales y algunas ausencias de información claramente estudiadas a fin de que ir desentrañando la historia. Y es que, nada es lo que parece, hay que andarse con pies de plomo porque corremos el riesgo de perder información. Para muestra, os dejo una de las conversaciones que podemos encontrar en las primeras páginas de la novela. Ojo al dato.

  • No quiere entrar en la Católica sino a San Marcos -dijo la señora Zoila. Eso lo tiene hecho una noche a Fermín.

  • Yo lo haré entrar en razón, Zoila, tú no te metas- dijo don Fermín-. Está en la edad del pato, hay que saber llevarlo. Riñéndolo, se entercará más.

  • Si en vez de consejos le dieras unos cocachos te haría caso-dijo la señora Zoila-. El que no sabe educarlo eres tú.

  • Se casó con ese muchacho que iba a la casa -dice Santiago- Popeye Arévalo. El pecoso Arévalo.

  • El flaco no se lleva bien con su viejo porque no tiene las mismas ideas -dijo Popeye.

  • ¿Y qué ideas tiene ese mocoso recién salido del cascarón? -se rió el senador-.

  • Estudia, recíbete de abogado y podrás meter tu cuchara en política-dijo don Fermín- ¿De acuerdo, flaco?

Al empezar puede resultar complejo no sólo entender quién está hablando con quién y de qué, sino el momento temporal en el que se encuadra cada uno de ellos. Ahí radica gran parte de la gracia del libro. Aunque pueda parecer caótico, no es para nada complejo, ya que no hay demasiados personajes.

A fin de cuentas esta es una historia de personajes jodidos. Personas que pudieron ser felices, que tuvieron el mundo a sus pies, pero que de un modo u otro, ya sea por ambición, por amor o por orgullo, se tropezaron con él, convirtiéndose en uno más, o mejor, en uno peor: uno que tuvo las verdadera oportunidad de ser alguien, de hacer algo por sí mismo, de tener resuelta la vida. Alguien que, quizá, si hubiera sido menos ambicioso o más egoísta o más humilde, habría sido una persona feliz. Pero no pudo ser, y en lugar de eso nos encontramos con personajes dolidos, lamentados de su pasado, llenos de hipóteis: ¿qué habría pasado si yo…? ¿Cómo habría sido mi vida de no ser por…? ¿Dónde estaría ahora si entonces…? De nada sirve. De nada vale. Lo que cuenta no es aquél caramelo que todo el mundo anhelaba y sólo unos pocos alcanzaron, sino la triste cebolla, cruel recuerdo en comparación, de aquél pasado que prometía mucho más de lo que acabó ofreciendo.

Revisando mi reseña me doy cuenta de que no he dicho nada. No he contado la trama principal, no he resumido nada de la historia. Pero precisamente esa es la gracia, porque las novelas de Vargas Llosa se pueden resumir en tres líneas. Eso no es lo principal. Lo verdaderamente importante es cómo el autor utiliza sus métodos para meternos en una historia llena de melancolía y tristeza, de oro que reluce y de esperanzas vanas. Vargas Llosa no sólo sabe elegir cada palabra, sabe escoger cómo contar lo que desea en el momento exacto.

Y es que a resumidas cuentas, todo está conectado, y cuando llegamos al final, tras acompañar a Santiago durante 700 páginas, uno se da cuenta que no sólo está jodido el Perú. Pobre Zavalita.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diálogos.
  • Una historia muy compleja, pero hilada a la perfección.
Contras
  • El principio puede desconcertar un poco.
Reto 50 libros
  • Progresando… 13/50.

Namaste.

Autor, Literatura, Spiegelman

Metamaus, Art Spiegelman

Metamaus es uno de esos libros que le entran directamente a los ojos a todos aquéllos que leyeron Maus. Un libro que, partiendo de la base de cómo se realiza una novela gráfica, nos descubre los entresijos de la creación, cómo surge la idea y cómo se acaba materializando en lo que actualmente es.

Pero, ¿en qué consiste? Pues en resumidas cuentas es un conjunto de bocetos, entrevistas y otros datos de interés con los que Art Spiegelman nos explica el proceso de creación. Desde el momento inicial en el que se plantea por qué es judío hasta la muerte de su madre o como consigue canalizar sus ideas en un planteamiento tan extraño como la representación de los judíos como ratones.

Además, en la edición se incluye un DVD en el que se ofrece información adicional de muchos de los puntos que se mencionan en el libro en sí.

Con ambos soportes, lo que se intenta es llegar a conocer el por qué, el por qué de tratar un tema tan complejo como el Holocausto, el por qué de un cómic o el por qué de la caracterización como animales. Para ello nos tenemos que retrotraer a los inicios como dibujante del autor, pasando por los momentos previos en los que decide plantear la historia de su padre. Pero además de ser él directamente el que nos conteste se incluyen también entrevistas con su mujer e hijos, esbozos y fotografías, comparativas de viñetas y explicaciones sobre, por ejemplo, las distribuciones de los dibujos.

Como ya comenté en Watchmen, cuando al final se incluye una explicación del proceso de creación de un cómic, lo que a priori podría parecer sencillo se convierte en todo un arte. El problema principal ante el que se encontraba Spiegelman era cómo presentar toda la información que le ofrecía su padre. Si bien podría haber recurrido a la siempre sencilla y recurrente organización cronológica, el autor complicó más el asunto incluyéndose a sí mismo para plantearnos la relación intergeneracional con un padre complejo. Este punto da, de un lado, mayor complejidad a la historia, y además, mayor realismo. En lugar de presentarnos a Vladek como un héroe, un superviviente innato lleno de características positivas (honestidad, bravura, valentía e inteligencia), lo presenta como lo que es; un superviviente que hizo lo que pudo para salir vivo de aquélla situación, y una persona de trato complejo, con prejuicios y temores, con traumas y miedos. Hay que ser valiente, si lo vemos desde el punto de vista de Art, exponerse a sí mismo a que lo critiquen como un hijo injusto e impío, cuando lo que es, simplemente es un hijo con una relación compleja con su padre.

Metamaus necesita necesariamente que tengamos Maus a mano. Es cierto que cuando menciona páginas o viñetas los suelen incluir al lado, pero en muchas ocasiones hay que esperar varias páginas para que aparezca, así que os recomiendo que tengáis los dos cerca por si os animáis a leerlo.

Me ha parecido un libro interesante para comprender algo más el universo Maus, por ejemplo: llegado un punto Vladek describe a Art cómo pasaban los judíos delante de los oficiales. Art le pregunta por la famosa banda de música que todos los supervivientes mencionan, pero de la cual Vladek jura y perjura de su inexistencia.

Con estas viñetas Art quiere dejar claras dos cosas: una, lo que recuerda su padre, que es precisamente sobre lo que se basa Maus. Dos, que se sabe que sí que existía una orquesta, por lo que ese engaño de Vladek bien podría haberse confundido en otros detalles de su relato. Lo consigue, como podéis ver, de una forma muy sencilla: repitiendo la viñeta pero como los instrumentos musicales tapados en la segunda de ellas. De este modo, Art manifiesta de su existencia, documentada en muchos otros testimonios, pero no se aleja de la historia de su padre.

Sin ir más lejos, este aspecto fue uno de los que se me pasó cuando leí Maus, y a medida que el lector sigue avanzado en la lectura de Metamaus se da cuenta de que muchos aspectos que podría pensar casuales son meditados y bien pensados.

Ahora bien, le encuentro unas cuantas pegas a Metamaus: de un lado, se da por hecho que el lector acaba de terminar Maus, es decir, apenas hay introducción, va directamente a los detalles, y para la mayoría, que hemos leído el cómic hace ya tiempo, supone una traba. A mí, personalmente, al inicio me ha costado conectar con el libro, me sentía como si acabara de ser arrojada a un universo desconocido. Esto se agrava cuando se cuentan aspectos de la vida de Art que el lector no conoce, o bien que se mencionan transversalmente en Maus pero que uno puede olvidar con facilidad.

En cuanto al DVD y su supuesto contenido adicional, en fin, me ha parecido una mera maniobra publicitaria, para que el que quiere comprar el libro (a un precio como imaginaréis nada barato) piense que no solamente obtiene un libro, sino que viene acompañado de un exhaustivo contenido audiovisual, que, desde mi punto de vista, no se corresponde con la realidad. Intenté verlo en mi DVD pero no hubo forma, no se reproducía por el formato o quién sabe qué cosa. Al final lo vi desde mi ordenador y me di cuenta de que muchas de las cosas que se incluyen están ya repetidas en el libro. Las pocas inéditas no son lo suficientemente cuantiosas como para suponer un incremento significativo del valor del producto.

En definitiva, me ha gustado el libro, pero menos de lo que esperaba. No me ha gustado tampoco la inclusión de las entrevistas con los familiares de Art de forma aleatoria, o suplementaria, es decir, como las partes de un periódico, que de repente se acaba la columna que están leyendo y tienes que saltar 30 páginas porque han incluido algo que no tiene nada que ver y que, precisamente interrumpe la lectura.

Yo os recomendaría que no lo comprarais, que lo toméis prestado de la biblioteca o que os lo preste un amigo. No me arrepiento de haberlo comprado pero sí que me doy cuenta de que es un libro por y para los incondicionales de Maus. Y yo soy de esas. 🙂

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Maus, Art Spiegelman.
Pros
  • Conocer cómo se realiza un cómic.
  • Responde a muchas de las preguntas que nos hemos planteado, como ¿por qué judíos?
Contras
  • El DVD aporta poca información adicional.
  • El precio es algo elevado.

Namaste.

Autor, Cossé, Literatura

La buena novela, Laurence Cossé

El inicio de La buena novela bien podría pasar por un thriller, una novela de suspense en la que, desde el primer momento se nos plantea un misterioso ataque a los miembros de un Comité. Así, la primera pregunta que se plantea el lector es “¿Quién ataca a los miembros del Comité?” y aún más, “¿Quién compone ese Comité? ¿Con qué fin fue creado?” Cossé empieza arrojando el anzuelo del despiste con el fin de atrapar a un lector presuroso de seguir leyendo, de conocer cuál es la verdad en todo el asunto.

 

Sin embargo, pronto nos damos cuenta que La buena novela no es una novela de intriga. Los personajes echan la vista atrás, con objeto de contarnos cómo se fraguó la idea de la librería, por qué se creó y cómo se hizo. Así nos enteramos que La buena novela es una librería peculiar, una librería que tan sólo vende buenas novelas.

Ivan y Francesca, los propietarios, cansados de leer novelas mediocres surgidas del marketing, deciden iniciar un negocio en el que se establecería una calidad en cada una de sus libros. De este modo deciden que tan sólo venderán libros que perduren en el tiempo, novelas sobresalientes, las que dejan al lector sin aliento, las que se encuentran lejos de las listas de ventas o de los premios literarios pero que merecen un lugar en las estanterías del local. Pero, en este mundo en el que se publican centenares de libros cada año, ¿cómo distinguir las verdaderas joyas de los libros publicados en masa? Esta ardua tarea queda en mano de un Comité de expertos que se desconocen entre sí y que deberán de elegir lo que, a su juicio son los libros más destacados.

Desde este momento el lector disfruta viendo pasar multitud de recomendaciones, autores y tendencias, además de continuar con una trama agridulce en la que, por supuesto La buena novela es acogida con alegría, pero en la que, también, con resentimiento, para todos aquéllos (editores, autores) que no ven sus libros vendidos en la librería. Se plantea en este momento una diatriba entre elitismo-generalidad, muy común en esto de los libros: ¿Quién se considera una autoridad para decidir qué libros están por encima de otros? ¿Qué insinúa la librería, que no todo el mundo puede traspasar sus fronteras? Esto y mucho más se plantea como inicio de un enfrentamiento que conducirá a los ataques que conocíamos en las primeras páginas.

En definitiva, La buena novela es una historia sobre el amor por los libros. Sobre aquéllos lectores que entienden la literatura como algo más que un entretenimiento cualquiera, para aquéllos que ven el acto de leer como parte de su vida, como un pilar fundamental en el que entender su realidad, del que refugiarse cuando están perdidos o al que acudir cuando tienen miedo. Una novela que se lee de una sentada, perfecta para aquéllos que saltan de referencia a referencia literaria, para los que buscan historias de libros.

Una novela interesante, entretenida, que me ha hecho pasar un buen rato, enmarcada además en una cuidadosa edición y traducción. Una delicia.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La elegancia del erizo, Barbery. Aunque ésta no trata de literatura, sí que genera un debate similar: o gusta o no gusta, sin términos medios. Ambas podrían resultar pretenciosas.
Pros
  • El amor por la lectura que destila el libro. Las recomendaciones.
  • Genera debate: ¿es factible una librería así? ¿Quién puede decir qué tiene y qué no tiene calidad literaria?
Contras
  • La trama falla por determinados puntos: demasiadas casualidades, los personajes no acaban de convencer.
Otras opiniones

Namaste.

Autor, Literatura

Los juegos del hambre, Suzanne Collins

Los juegos del hambre, el primero de la trilogía que lleva su nombre, es uno de esos libros de los que te entra curiosidad. Llega un momento en el que te encuentras con él por muchos blogs, por muchos comentarios, algo que no puede sino incrementar cuando se realiza la versión cinematográfica y la televisión se llena de imágenes del tráiler.

Hace mucho tiempo le pregunté a Elwen si merecía la pena. Quería saber si era un libro sobrevalorado, construido a golpe de talonario, o bien si podría ser leído como un entretenimiento más o menos equilibrado. Ella en su día comentó que no estaba mal, que se podía leer. Lo anoté.

Y pasó el tiempo.

Llegado un punto me topé con él en una librería, hace ya meses (aunque os lo mostré recientemente). Fue precisamente en ese momento, con su versión original en la mano, cuando me di cuenta que leerlo en inglés podía ser un buen pretexto para finalmente leerlo. O si lo veis desde este modo, que podía matar dos pájaros de un tiro: de un lado mi curiosidad se vería finalmente satisfecha, de otro, invertiría ese tiempo (al fin de cuentas, en un libro fácil) en aprovechar y leerlo en inglés.

Quizá sea porque no tenía altas expectativas con él, o porque no buscaba algo más que el puro entretenimiento, pero la verdad es que me ha gustado.

El planteamiento es el siguiente: en Panem, el país en el que está enmarcada la historia, existe una división ecónomica-administrativa que divide a los vecinos en distritos. Cada uno de ellos debe ofrecer un tributo: un chico y una chica de entre 12 y 18 años. El objetivo: la competición, para gloria y disfrute de los demás vecinos.

A partir de ahí, Collins no da respiro al lector, que ve cómo se suceden los acontecimientos con capítulos llenos de aventura, rápidos y dinámicos, que dan ganas de leer de una sentada, pero que, al mismo tiempo nos hace reflexionar por el mundo apocalíptico en el que se ven condenados a vivir, el destino fatal que les acompaña o la resignación hacia un futuro del que no pueden escapar.

Se trata, pues, de una novela de aventuras pura y dura, en la que los aspectos de ciencia ficción son simplemente la base: las reglas de este mundo se nos plantean al principio: después no hay otros aspectos que no tengamos en nuestro mundo. Una novela de aventuras en la que los capítulos son rápidos y se leen de una sentada, ya que deja con la miel en los labios. Entretenimiento, sí, pero con cabeza: no sobran páginas, no hay grandes descripciones pero tampoco vemos simplismos comunes en este tipo de novelas, no es una de esas novelas previsibles que aparecen los sábados por la tarde en Antena 3, de las que uno ya sabe cómo va a acabar, porque tiene personajes manidos y conversaciones trilladas.

Si a algo se le pueden poner pegas es a los personajes: planos algunos, simples, otros, con el inevitable binomio buenos-malos. Pero bueno, era algo con lo que contaba.

En definitiva, me ha gustado. Si buscáis entretenimiento puro y duro, este es una gran opción. Da gusto ver que aunque abunda la moralla (me viene a la cabeza Dan Brown, con ese inclasificable estilo) hay libros que se venden que tampoco están tan mal. Y qué suerte tienen los adolescentes de ahora. Lo mismito que hace unos años, vamos.

 FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Una mezcla entre un libro de Canción de Hielo y fuego, con menos páginas, y una chispita del universo de Huxley en Un mundo feliz.
Pros
  • Entretenida, esperaba menos.
  • La película tampoco está nada mal.
  • ¡Me sirve para el reto de Isi! Además, si os animáis a leerlo en inglés, no es muy complejo, se puede entender perfectamente.
Contras
  • Los personajes, planos y simplistas.
  • Sigo teniendo curiosidad. Hay que seguir leyendo.

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

Nostalgia, Mircea Cărtărescu

 Nostalgia es el conjunto de relatos que publicó Cărtărescu en 1993. Cercenada en su día por la censura en su Rumanía natal y apenas conocida en España, Impedimenta nos ofrece el volumen tal y como lo redactó el autor, por primera vez en español.

Esta obra incluye un conjunto de relatos del aclamado Cărtărescu. La edición comienza con un prólogo de Edmundo Paz de Soldán, que leí con miedo, ese miedo común de que contara de más, de que chafara el contenido del libro. Nada más lejos de la realidad: el prologuista, como yo, descubrió al autor con el primer libro que publicó la editorial, El ruletista, que también se recoge aquí. Y precisamente nos introduce al modo de conocer a un autor: al acercamiento del curioso que se siente atraído por una portada o que ha leído una crítica alabando algún aspecto. Ese momento en el que uno tiene el codiciado libro entre las manos, y lo lee, y además le gusta. La reflexión posterior, el nuevo deseo de seguir conociendo a un autor del que sabe que puede sacar grandes cosas. Eso nos cuenta el prologuista, cómo no sentirse identificado.

Comenzando con El ruletista, que ya comenté en otra ocasión, Cărtărescu nos adentra en un mundo de decadencia, protagonizado en su mayoría por adolescentes confusos, que viven en un lugar inhóspito en el que proliferan las puertas rojas.

Sus historias son bien diferentes: si en El ruletista nos encontramos a un señor obsesionado con el juego de la ruleta rusa, en El Mendébil son un grupo de niños los protagonistas de la historia, escolares que juegan y prestan atención al curioso nuevo amigo que han encontrado. Mientras pasan el tiempo inventando extraños juegos con los que pasar las tardes, el Mendébil irrumpe en su vida para mostrarles algo más allá de sus mentalidades infantiles.

Está claro, sin embargo, que Nostalgia va ganando puntos conforme avanzamos. Eso es porque en Los gemelos ya encontramos muchas de las características que posteriormente desarrollará en REM, Y es precisamente REM el relato que destaca sobre todos los demás, una crónica onírica entre el recuerdo y el sueño, donde la realidad y la imaginación se tocan y se mezclan.

El último relato es El arquitecto: la obsesión de un hombre normal y corriente por un coche, y en concreto por el sonido del claxon del coche.

El estilo del autor recuerda, en muchos casos, al realismo mágico de García Márquez, aunque si bien despojado de diálogos (no aparece ninguno en todo el libro), en el que además incluye aspectos que recuerdan a Kafka: obsesiones con el subterráneo, mundos oscuros y nebulosas en las que es complicado distinguir realidad de ficción. El modo de escoger las palabras es poético, o incluso matemático: el lector puede apreciar de un lado, que no hay palabra más exacta que la que escogió el autor en ese momento, y de otro, la belleza de comunicarse de esa manera. Cărtărescu se explaya, pero no se hace pesado, es inteligente y no aburre al lector, sabemos que puede condensar toda su historia en unas pocas páginas, como ocurre con El ruletista, y sin embargo, que es capaz de una aventura más compleja como la de REM, que nos deja fragmentos como el que sigue:

No me has contado nada de tu juego de Reinas, eres muy mala. Pero yo lo conozco mejor que vosotras y te puedo decir que en él todo tiene un significado y que tus sueños y tu juego, trenzados entre sí, configuran la telaraña que has tejido, no para capturar algo con ella, sino para ser atrapada. Porque nosotros somos unas simples moscas que secretan la red y la araña es la misma para todas. Nos visita una sola vez, cuando la telaraña está lista para poder aguantar su peso. Y solo tú, entre todas las criaturas de este mundo, podrás escapar por un instante de tu propia red, sólo a ti se te ha concedido esta oportunidad.

Para mí leer a Cărtărescu es un placer. En mi opinión, es un genio de las palabras, una persona que hechiza cuando nos cuenta una historia, tramas además molestas, como ya ocurriera con Lulu, en la que nos vemos reflejados, grandes reflexiones y paradojas, miedos y frustraciones. Cărtărescu es un autor de sensaciones, de cualquiera de los sentimientos que además sabe muy bien cómo desarrollar una trama, cómo hacer para que el lector no pierda el interés. Y lo cierto es que lo consigue. Me declaro una verdadera admiradora del rumano y leeré cualquier cosa que tenga su nombre en la portada. Mi mayor recomendación es que lo leáis, que os acerquéis a la prosa elegante e inteligente de un autor al que sin duda alguna, le darán el Nobel.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El universo que crea el autor.
  • REM es para releerlo nada más terminarlo.
  • ¡Y encima tengo la firma del autor en mi ejemplar!
Contras
  • Por qué no se habrá publicado antes. Lo que nos estaremos perdiendo…

Namaste.

Autor, Literatura, Willans

¡Abajo el colejio!, Geoffrey Willans y Ronald Searle

Como ya os adelanté en el último In My Mailbox, este librito fue una de las últimas adquisiciones.

Animada por lo corto que era, me adentré para descubrir qué ofrece este peculiar manual de instrucciones.

Nigel Molesworth es un alumno del colegio San Custodio, un lugar maléfico en el que vive interno. Su intención a la hora de escribir este libro es, como bien indica desde el primer momento:

Ofrecer información pribilegiada sobre colejios, empollones, chibatos, canallas, direztores, criquet, guarros, habusones, padres, profesores, artistas del hengaño, malas llerbas en jeneral, bromitas de dormitorio y desastres diversos.

Si transcurrido este primer párrafo el lector no sale despavorido por las faltas de ortografía, es que puede seguir leyendo. Y es que, aunque todos sabemos que son intencionadas, uno no puede evitar que le salten a los ojos.

Además de párrafos descriptivos de la fauna escolar (como los distintos profesores o sus compañeros de colegio), se incluyen ilustraciones que muestran con pelos y señales los puntos a los que se refiere nuestro protagonista, lo cual no hace sino más llamativo y satírico cada uno de sus opiniones y consejos. Y es que, aunque a primeras podamos pensar que para un adulto queda muy lejos el período escolar, nos podemos sentir muy identificados con sus ideas:

La única estrategia contra un profesor de matematicas es poner cara muy conzentrada. Mira el libro hintensamente con la frente harrugada como si te pusiera furioso no saber la respuesta. Al mismo tienpo ráscate la cabeza con la punta del lápiz. Después de 5 minutos esta hestrategia deja de ser segura. Entonces sacudes de la mesa todos los pellegos y cosas que te hallan caido de la cabeza y levantas la mano.

¿Quién no ha evitado el contacto visual con un profesor cuando pregunta la respuesta en clase?

A través de un humor muy inglés y empleando esa sátira que les caracteriza, Nigel avanza en su análisis, soltando perlas con gran parte de verdad, como estas dos que os traigo aquí:

La historia enpezó mal y desde entonces ha ido a peor

Nadie a descubierto la forma para escaparse de la historia por que la historia está en todas partes. ¡Nos rodea! Ademas cuando ves a la banda de sinverguenzas y canallas de mi clase te preguntas si dentro de poco la historia no va a ser peor que nunca.

A pesar de tratarse de un clásico de la literatura ilustrada del siglo XX, no conocía este título. Lo cierto es que es perfecto para momentos en los que uno no tiene tiempo para leer algo más sesudo, o simplemente para pasar un buen rato y soltar carcajadas por doquier. El libro posee la inteligencia necesaria como para analizar el comportamiento de los adultos desde el punto de vista del niño sin perder ese toque simplista que es necesario para un libro como éste.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Rodrigo Muñoz Avia.
Pros
  • El satírico humor inglés.
  • Lo apropiado de las ilustraciones.
Contras
  • Da la impresión de que a la mitad del libro pierde un poco.

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Literatura

La caja negra, Amos Oz

Aunque es cierto que el nombre de Amos Oz figura con cierta fama en las listas más renombradas del panorama literario, nunca me había acercado a este autor del que lo desconocía todo hasta que Molinos recomendó en su blog esta novela.

 De ahí que pasara al Plan Infinito y con posterioridad a mis propósitos de 2013.

La caja negra es una historia epistolar entre una pareja, de la que apenas sabemos que tuvieron un hijo en común. Así, un profesor de Estados Unidos (Alex) y su ex-mujer (Ilana), que vive en Israel empiezan a cartearse. Sus conversaciones giran entorno a Boaz, su problemático hijo: qué futuro le espera, qué hacer con él…etc. Sin embargo, aunque aparentemente sea este el principal motivo por el continúan escribiéndose, poco a poco el lector se ve inmiscuido en un cruce de recuerdos y acusaciones. Esa es justo la palabra: inmiscuirse. Porque el lector no tiene introducción, directamente se le muestran las emotivas cartas de Ilana y las frías respuestas de Alex. Desde ese instante el lector prejuzga, valora a unos personajes que no conoce por lo que dice el otro. Y se plantea: «¿cómo puede ser Alex tan frío? ¡Si se trata de su hijo!»

Más adelante, según se va leyendo, las cosas no parecen tan claras. Lo que parecía blanco ahora es gris, lo que creíamos meridiano es discutible. Ilana adopta una postura atacante, dedicándose a acusar a Alex, un ataque a la desesperada, lleno de justificaciones y excusas.

Y entonces la trama se abre, y comienzan a aparecer otros temas: la doble moral y el poder, el fanatismo religioso y la hipocresía. Mención aparte merece Michel, el segundo marido de Ilana, ese personaje secundario que sin embargo, tiene un papel muy influyente en toda la historia. Bien merece su propio libro…

En resumen, el ser humano se muestra, en definitiva, como lo que es: un conjunto de egoísmos más o menos disimulados con una clara estrategia en cuanto a la presión que ejercer sobre la otra persona para conseguir lo que se quiere.

Si algo queda claro es que este escritor es muy inteligente, ya que es complicado aunar tantos temas en una historia tan corta. Se trata de un libro muy interesante que, sin embargo, no ha conseguido catapultarme a ese estado de éxtasis que suele despertar entre los lectores.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Complicado encontrar equivalencias.
Pros
  • La paradoja: cómo con algo aparentemente frío (una carta) se reflejan las personalidades de los personajes.
Contras
  • Esperaba más, quizá por las buenas opiniones de él.
Reto 50 libros
  • 12/50.

Namaste.

Autor, Literatura

Trainspotting, Irvine Welsh

 Trainspotting es uno de esos clásicos modernos que todo el mundo conoce, ya sea por la novela en sí como por la afamada versión cinematográfica. Animada por varios comentarios positivos, lo anoté en mi Plan Infinito y hace ya unos cuantos años le llegó su turno. Sin embargo, por motivos relacionados con épocas de exámenes, obligación de devolución del libro a la biblioteca y demás, lo dejé. Eso sí, no olvidé que quería terminarlo de leer.

Ahora, aprovechando un viaje en el que sabía que estaría un tiempo sentada en un avión, decidí volver a él cargándolo en el ebook, y conociendo que se trata de una de esas historias que se pueden leer de corrido.

Welsh introduce cuatro personajes protagonistas: Renton, Sick Boy, Spud y Begbie que configuran el centro de novela llena de drogas y adicción, una historia en la que se exponen de forma salteada cada una de las acciones de los protagonistas, que aunque puedan parecer independientes entre sí, influyen en la vida de de los demás.

Desde el primer capítulo el autor nos plantea la acción, es decir, no existe introducción alguna. Si a esto añadimos que apenas existen descripciones, desde el primer momento nos transportamos en la vida de estos cuatro chicos escoceses, oímos sus diálogos y menciones, como si fuéramos uno más, una persona invisible que escucha cada una de las cosas que dicen. Por este motivo el inicio resulta un poco caótico, parece como si perdiéramos información, esto es, aparecen de golpe muchos nombres y situaciones, que además no se explican de manera directa, por lo que el lector se puede ver un poco perdido. Pasados los dos primeros capítulos, cuando ya podemos decir quién es quién, llega el momento de la acción. Y lo digo porque es una novela en la que no paran de suceder cosas, algunas demasiado escatológicas para mi gusto.

Continué avanzando, hasta llegar a la mitad del libro. Y me encontré a mí misma aburrida por una historia demasiado lineal, simple en el sentido del estilo, muy visual. Compleja tarea la de continuar un libro que aburre, que no motiva, con el que no se ve un fin aparente. Lo que quiero decir es que es una novela tan plana, tan sencilla, que uno puede ver la película y no perderse nada. Si con otras novelas las películas cercenan y cortan, en este caso simplemente muestran lo más destacado, con lo que se ve condensado el libro en apenas hora y media. No me convencía el estilo de Welsh, o quizá su falta de estilo, su poca elaboración, su impostada simpleza. Porque sí, sé que todo lo que hay en la novela está hecho adrede, pero no puedo evitar sentirme defraudada, como si estuviera perdiendo el tiempo con un libro que no merece tal honor.

Tras dudarlo durante un tiempo, decidí abandonarlo y ver la película, y la verdad es que esta versión resulta mucho más amena, más propia de la historia que está contando, da la impresión que uno no se pierde nada al optar por la película, porque es tan psicodélica y tan escatológica como el libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Su versión cinematográfica.
Contras
  • Con determinados pasajes casi me entran arcadas.
  • Muy lineal. Personajes planos.

Namaste.

Autor, Literatura, Martin

Canción de hielo y fuego (III): Tormenta de espadas

Tormenta de espadas es la tercera parte de la saga Canción de Hielo y Fuego. A nadie le voy a descubrir a estas alturas que se trata de una saga de siete libros, de los que a día de hoy hay publicados cinco.

Tras leer las dos primeras partes de la saga, es inevitable continuar leyendo. Martin lo sabe, y precisamente por ese motivo termina las novelas como las termina, justo en el momento exacto en el que el lector se plantea qué es lo que puede ocurrir a continuación.

Como sus predecesoras, Tormenta de espadas tiene batallas, pactos, amores y traiciones. En fin, que mirado desde una perspectiva alejada uno podría decir que es un culebrón. Y no andaría errado. Es un culebrón con algún que otro tinte fantástico. No quiero repetirme en lo que ya dije en las reseñas de Juego de tronos y de Choque de reyes, porque básicamente la estructura, los personajes y la trama continúan inalterables. Los Stark y los Lannister, los Targaryen y los Baratheon… todas las familias lucharán para conseguir el ansiado Trono de Hierro.

A diferencia de la segunda parte, Tormenta de espadas es una novela mucho más dinámica, que tarda bien poco en arrancar, que gana personajes y actividad desde un primer momento. Ahora bien, es el tipo de libro en el que antes de empezarlo uno ha de ser consciente de que tiene que tener tiempo suficiente como para conseguir que coja inercia. De lo contrario (por ejemplo, leer sólo un personaje por día), la historia se hace pesada y lenta. Eso fue precisamente lo que me ocurrió a mí: lo dejé estar un tiempo, y cuando lo volvía a retomar me costaba situarme, se me hacía lento, ¡incluso me planteé en dejarlo y pasarme a la serie de televisión!

Sin embargo, y como lectora que soy, he visto alguna que otra cosa en la serie que no me gusta, salidas del guión, simplificación en demasía de muchos aspectos (¡qué más da quién sea quién y cómo se apellide!). Todos esos pequeños detalles que a un lector le exasperan, como esa elección de la hermana de Theon (no me podía quedar sin decirlo, ¿¿quién ha podido seleccionar a esa actriz que podría pasar más bien por Brienne??), me hicieron querer continuar.

Volviendo al libro, lo que sí que he notado, en cuanto al estilo de Martin, es que la trama fluye a trompicones. Si al principio ocurren muchas acciones simultáneas, posteriormente se adentra en unas cien páginas (si no más) de calma chicha, para después acumular todos los capítulos interesantes en las últimas cincuenta páginas. Ocurre que, en muchas ocasiones echamos la vista atrás y pensamos ¿qué sé que no supiera antes de empezar ese libro? Y la respuesta es: poco más. Algún detalle, pero nada verdaderamente importante. Precisamente es al final, en esas últimas cincuenta páginas, cuando ocurre todo a la vez. Y todo es todo. He estado pensando el tema, si es que lo hace aposta, para mantener al lector en un estado de incertidumbre o interés, o si bien es falta de programación necesaria. Mi conclusión es que o bien a este señor le pagan al peso o tiene un esquema de lo que va ocurriendo, escribe las partes culminantes y después lo va colmatando con otros detalles hasta llegar a ese fin. No sé. Lo que sí que sé, es que seguiré leyendo. Una vez uno se ha adentrado al universo Martin es complicado dejarlo. Y menos que me lo troceen por televisión.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretenimiento sin pretensiones.

Contras

  • Por momentos se hace lenta. Otros se atropella.

  • Repetición de detalles obvios: ¿¡Que los Stark son del Norte!?

  • Ausencia de distinción entre qué/que.

  • Podemos discutir muy mucho las portadas cuasi-spoiler que se gastan los de la editorial.

Namaste.