Autor, Literatura, Satrapi

Persépolis, Marjane Satrapi

Animada por los grandes halagos a este cómic, decidí que sería mi autoregalo cumpleañero de 2013.

La compra la hice en Elektra cómic, una tienda que encontré por casualidad y que me vino como anillo al dedo. Además de cómics tienen muchísimos otros productos que seguro que me sacan del apuro cuando no sepa qué regalar. No, no me pagan comisión, ni nada por estilo. Esto viene a que fue, precisamente allí cuando me enteré de que con los cómics también se hacen versiones de bolsillo, algo que desconocía. Aprovechando la nueva información, opté por ésa, ya que como siempre, aunque es más pequeña sale 10 euros más barata. Hojeando el libro, me di cuenta de que en este caso, al ser viñetas sencillas y en blanco y negro, no importaba demasiado el tamaño del libro en cuestión (otra cosa sería con un cómic como Asterios Polyp).

Persépolis es el cómic autobiográfico de Marjane Satrapi, que comienza con la sencilla vida de una niña iraní, pero donde alterna los sucesos políticos e históricos que marcaron el cambio de un país. Es una historia escrita para occidentales que ignoran la historia de Irán y de Persia, como es mi caso. Sin embargo, no lo hace con detalles farragosos ni con un exceso de fechas, sino con la incidencia de cada uno de los cambios en el día a día de Marjane y de su familia, avanzada y muy occidentalizada. Desde el tamaño del velo hasta la educación, pasando por los problemas políticos de tíos y familiares.

Persépolis es una historia dura, triste y verídica. Una historia de guerras y luchas por el poder, de fundamentalismos religiosos y de exilios. Satrapi es capaz de coordinar ambos temas para conseguir conectar directamente con el lector: aunque el país sea extraño para nosotros, los deseos de una niña de 13 años (como comprar un vinilo o unos pantalones vaqueros) le da ese punto de cotidianidad que nos ayuda a conocer más a fondo el asunto.

La autora no necesita grandes rasgos, ni colores, ni técnicas novedosas sobre las viñetas para enseñarnos su pasado. Simplemente lo hace de forma natural, explicando cada uno de los acontecimientos que cambiaron su vida. Y es, precisamente esa naturalidad la que espanta, la que alborota por dentro. No hay argumentos, ni raciocinio. Tan sólo se nos explica qué pasó, de una forma tan realista, tan clara, que aporta aún más tristeza. El dolor, la incomprensión, la soledad y la tristeza son sentimientos que se pueden explicar con muchas palabras, pero también con trazos simples, con bocadillos sencillos.

Eso es Persépolis.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Lo compleja que es la historia a pesar de lo sencillas que son las viñetas.
  • Me ha gustado esto de la edición de bolsillo.
Contras
  • La triste realidad.

Namaste.

Autor, Levrero, Literatura

El lugar, Mario Levrero

El lugar, de Mario Levrero, forma parte de la Trilogía Involuntaria, que comienza con La ciudad, continúa con París y se cierra con esta que os traigo hoy. Al ser involuntaria el orden es lo de menos, y fue Bartleby el que me recomendó que continuara con esta. No voy a llevarle la contraria a un experto del tema, así que dejé París para otra ocasión.

 

Levrero, como ya nos tiene acostumbrados, tiene un deje kafkiano muy marcado. Un elemento que se aprecia desde la primera línea de la novela: es capaz de iniciar la historia con un personaje protagonista que aparece en un laberíntico lugar, lleno de habitaciones y de puertas en el que sólo cabe la huida hacia adelante.

Un solitario muchacho que duda y desconoce por qué ha acabado allí, donde trata de encontrar una salida a priori inexistente. Inevitable es, pues, recordar El proceso, por ese ambiente desconocido en el que uno se encuentra sin saber por qué, y en el que en ocasiones ni se plantea el motivo: el objetivo es avanzar, salir, volver a la realidad.

Si bien la primera parte me ha parecido opresiva y llena de incertidumbre, la segunda cambia de registro, dando un giro de 180 grados al conseguir que nuestro protagonista salga del laberinto en el que se encuentra. Así, llega a un espacio abierto en el que por fin obtendrá alguna información sobre lo que le ha ocurrido gracias a otros personajes secundarios.. Aunque se agradece pasar a tener más de un personaje, el lector se mantiene en vilo al saber que, de nuevo, el camino se bifurca y que en la trama puede ocurrir cualquier cosa, real o irreal, previsible o no. En esta parte se manifiesta el contenido más social de la novela: un protagonista aislado del grupo, disconforme con muchas de las opiniones de estos, que busca algo diferente. Samsa. O una cucaracha, en definitiva es lo mismo, Kafka desde otro punto de vista.

Lo que llega después es, para mí, inclasificable: una tercera parte escatológica y sin sentido, absurda y extraña, que me ha parecido impostada, de pega, algo tan fuera de lugar que no sólo no me ha gustado sino que me ha aburrido, que me cansó y me pareció una tomadura de pelo, una idea feliz que en cualquier proceso creativo se habría descartado. Incredulidad por verla ahí plasmada, por pensar que a Levrero le pareció bien acabar la novela así.

Total, me he quedado con un gusto agridulce: no me ha acabado de convencer, quizá también porque lo comparo con La ciudad y esta me parece más lógica, más organizada. Sin embargo, sé que el estilo del uruguayo sí me gusta: es certero y sencillo, no necesita alardear con grandes frases para meternos de lleno en su extraño mundo, es inteligente y matemático, pero también muy psicológico.

Ahora la duda es cómo será París.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El inicio. Muy potente y muy kafkiano. Buena combinación.

Contras

  • Cómo se resuelve la trama. El final.

Pasad un buen fin de semana lleno de lecturas.

Namaste.

Foschini

El abrigo de Proust, Lorenza Foschini

 El abrigo de Proust es todo un canto a la literatura, a la pasión de coleccionar objetos relacionados con los grandes autores, al esfuerzo de que no caigan en el olvido.

 Foschini nos enmarca en la historia de Jacques Guérin, un empresario de perfumes que tiene como afición la colección de libros y manuscritos. Casualidades de la vida, Guérin sufre una enfermedad y es tratado por Robert Proust, el hermano del insigne escritor. Movido por su imperiosa curiosidad trata de conocer a Robert para acceder a las primeras ediciones de Marcel. De este modo Guérin es infectado por una nueva enfermedad: la del coleccionista, la obsesión de acumular los objetos del novelista francés. Guérin es constante, y tras la muerte de Robert recibe la información de que la familia Proust están procediendo a quemar todas las posesiones de Marcel. A partir de ahí comienza una búsqueda incesante ante cualquiera de los objetos, manuscritos, dibujos o grabados que pudieran pertenecerle, hasta que obtiene una gran colección que hoy en día podemos ver en el Museo Carnavalet.

¿Qué habría sido de la historia sin la constancia de Guérin? Está claro: que todo se habría perdido, que la viuda de Robert habría quemado cada uno de los papelujos, que todos los objetos que hoy en día están expuestos habrían sido abandonados en cualquier sitio: la cama en la que pasó gran parte de su vida, sus útiles y su universal abrigo, que da título al libro.

El abrigo de Proust es una oda al fanático literario, al incansable lector que sabe que todos esos papeles viejos son mucho más que garabatos. Y algo más: es un homenaje a Guérin, al incansable pesado que no hacía más que preguntar, buscar y volver a preguntar sobre el paradero de todas las cosas que pertenecieron a Marcel Proust.

Si algo se le puede criticar a Guérin es su posterior subasta de los manuscritos y primeras ediciones. Como un clásico coleccionista, su misión era obtener el objeto y guardarlo en un cajón. Quisiera pensar que en esos momentos anteriores de su muerte los verdaderos impulsores de la venta fueran su herederos.

En cualquier caso, está claro que Guérin sabía reconocer a los genios, y de ese modo llegó a coleccionar objetos de muchos autores y pintores.

¿No es acaso una paradoja que el nombre de Guérin ni siquiera figure en la página del museo? ¿No tiene la vida la dulce sátira de que el salvador de los objetos no sea reconocido ni mencionado?

Una historia tan ficticia, tan exagerada, tan casual que no podría si no ser cierta. Cómo son las cosas. Una historia que encantará a cualquiera al que le guste la literatura.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Historia interesantísima, que parece irreal.
  • Es muy corto y muy ameno. Perfecto para los fetichistas que tenemos curiosidad lectora.
Contras
  •  La realidad de la situación en sí. 

Namaste.

Autor, Literatura, Vargas Llosa

Conversación en La Catedral, Mario Vargas Llosa

Por fin empiezo a saldar cuentas con alguno de los autores pendientes que tengo en mi lista. En concreto, me refiero al Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, al que incluí en mi propósito lector de 2013 tras leer La ciudad y los perros y Los jefes. Los cachorros.

Acercarse a la obra más aclamada de un autor no es fácil, y menos cuando el propio escritor nos deja su opinión en la contraportada:

Si tuviera que salvar del fuego una sola de las novelas que he escrito, salvaría ésta.

Conversación en La Catedral es una novela compleja. Una historia que sitúa la trama en el Perú de la década de los cincuenta, una turbulenta época de represión y corrupción. Desde el primer momento se nos presentan los personajes, sin existir preludio ni introducción, y así conocemos a Santiago, el protagonista de la novela, al que encontramos mirando a su alrededor preguntándose qué pudo haber sido y qué es, no solamente en relación a su vida sino a la trayectoria de Perú. Así, se hace la siguiente pregunta en las primeras líneas de la novela:

¿En qué momento se había jodido el Perú?

Vargas Llosa aporta, además, sus marcas de la casa: los habituales saltos temporales o los personajes que vienen y van sin que, al menos al principio, tengamos claro quién es quién en este rompecabezas. Si bien es cierto que los capítulos son cortos, lo cual nos deja respirar y coger aire.

Según vamos avanzando, sabemos que hay o hubo o habrá una revolución, que afectará de lleno a la amalgama de personajes, entre los que podemos encontrar desde empresarios hasta militares, pasando por jóvenes adolescentes.

Cuando le hemos cogido el ritmo de lectura, el varía su rumbo. En la segunda parte se da un salto temporal y los capítulos se recortan hasta lo básico, creando paradas cada media hoja. Si bien a priori uno podría pensar que se complica la lectura, ocurre precisamente lo contrario. Estos secundarios que antes aparecían mencionados ahora resultan ser los verdaderos protagonistas que nos muestran cómo han sido muchas partes de su vida. Así, las frecuentes paradas no hacen sino invitar a continuar leyendo.

En la tercera parte se desvelan, y se intuyen muchos de las dudas y secretos que se plantean en la primera mitad de la obra, pero no es hasta el final hasta que no conocemos el devenir de cada personaje.

Vargas Llosa destaca por su estilo, que combina a la perfección diálogos y descripciones, reflexiones personales y algunas ausencias de información claramente estudiadas a fin de que ir desentrañando la historia. Y es que, nada es lo que parece, hay que andarse con pies de plomo porque corremos el riesgo de perder información. Para muestra, os dejo una de las conversaciones que podemos encontrar en las primeras páginas de la novela. Ojo al dato.

  • No quiere entrar en la Católica sino a San Marcos -dijo la señora Zoila. Eso lo tiene hecho una noche a Fermín.

  • Yo lo haré entrar en razón, Zoila, tú no te metas- dijo don Fermín-. Está en la edad del pato, hay que saber llevarlo. Riñéndolo, se entercará más.

  • Si en vez de consejos le dieras unos cocachos te haría caso-dijo la señora Zoila-. El que no sabe educarlo eres tú.

  • Se casó con ese muchacho que iba a la casa -dice Santiago- Popeye Arévalo. El pecoso Arévalo.

  • El flaco no se lleva bien con su viejo porque no tiene las mismas ideas -dijo Popeye.

  • ¿Y qué ideas tiene ese mocoso recién salido del cascarón? -se rió el senador-.

  • Estudia, recíbete de abogado y podrás meter tu cuchara en política-dijo don Fermín- ¿De acuerdo, flaco?

Al empezar puede resultar complejo no sólo entender quién está hablando con quién y de qué, sino el momento temporal en el que se encuadra cada uno de ellos. Ahí radica gran parte de la gracia del libro. Aunque pueda parecer caótico, no es para nada complejo, ya que no hay demasiados personajes.

A fin de cuentas esta es una historia de personajes jodidos. Personas que pudieron ser felices, que tuvieron el mundo a sus pies, pero que de un modo u otro, ya sea por ambición, por amor o por orgullo, se tropezaron con él, convirtiéndose en uno más, o mejor, en uno peor: uno que tuvo las verdadera oportunidad de ser alguien, de hacer algo por sí mismo, de tener resuelta la vida. Alguien que, quizá, si hubiera sido menos ambicioso o más egoísta o más humilde, habría sido una persona feliz. Pero no pudo ser, y en lugar de eso nos encontramos con personajes dolidos, lamentados de su pasado, llenos de hipóteis: ¿qué habría pasado si yo…? ¿Cómo habría sido mi vida de no ser por…? ¿Dónde estaría ahora si entonces…? De nada sirve. De nada vale. Lo que cuenta no es aquél caramelo que todo el mundo anhelaba y sólo unos pocos alcanzaron, sino la triste cebolla, cruel recuerdo en comparación, de aquél pasado que prometía mucho más de lo que acabó ofreciendo.

Revisando mi reseña me doy cuenta de que no he dicho nada. No he contado la trama principal, no he resumido nada de la historia. Pero precisamente esa es la gracia, porque las novelas de Vargas Llosa se pueden resumir en tres líneas. Eso no es lo principal. Lo verdaderamente importante es cómo el autor utiliza sus métodos para meternos en una historia llena de melancolía y tristeza, de oro que reluce y de esperanzas vanas. Vargas Llosa no sólo sabe elegir cada palabra, sabe escoger cómo contar lo que desea en el momento exacto.

Y es que a resumidas cuentas, todo está conectado, y cuando llegamos al final, tras acompañar a Santiago durante 700 páginas, uno se da cuenta que no sólo está jodido el Perú. Pobre Zavalita.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diálogos.
  • Una historia muy compleja, pero hilada a la perfección.
Contras
  • El principio puede desconcertar un poco.
Reto 50 libros
  • Progresando… 13/50.

Namaste.

Autor, Literatura, Spiegelman

Metamaus, Art Spiegelman

Metamaus es uno de esos libros que le entran directamente a los ojos a todos aquéllos que leyeron Maus. Un libro que, partiendo de la base de cómo se realiza una novela gráfica, nos descubre los entresijos de la creación, cómo surge la idea y cómo se acaba materializando en lo que actualmente es.

Pero, ¿en qué consiste? Pues en resumidas cuentas es un conjunto de bocetos, entrevistas y otros datos de interés con los que Art Spiegelman nos explica el proceso de creación. Desde el momento inicial en el que se plantea por qué es judío hasta la muerte de su madre o como consigue canalizar sus ideas en un planteamiento tan extraño como la representación de los judíos como ratones.

Además, en la edición se incluye un DVD en el que se ofrece información adicional de muchos de los puntos que se mencionan en el libro en sí.

Con ambos soportes, lo que se intenta es llegar a conocer el por qué, el por qué de tratar un tema tan complejo como el Holocausto, el por qué de un cómic o el por qué de la caracterización como animales. Para ello nos tenemos que retrotraer a los inicios como dibujante del autor, pasando por los momentos previos en los que decide plantear la historia de su padre. Pero además de ser él directamente el que nos conteste se incluyen también entrevistas con su mujer e hijos, esbozos y fotografías, comparativas de viñetas y explicaciones sobre, por ejemplo, las distribuciones de los dibujos.

Como ya comenté en Watchmen, cuando al final se incluye una explicación del proceso de creación de un cómic, lo que a priori podría parecer sencillo se convierte en todo un arte. El problema principal ante el que se encontraba Spiegelman era cómo presentar toda la información que le ofrecía su padre. Si bien podría haber recurrido a la siempre sencilla y recurrente organización cronológica, el autor complicó más el asunto incluyéndose a sí mismo para plantearnos la relación intergeneracional con un padre complejo. Este punto da, de un lado, mayor complejidad a la historia, y además, mayor realismo. En lugar de presentarnos a Vladek como un héroe, un superviviente innato lleno de características positivas (honestidad, bravura, valentía e inteligencia), lo presenta como lo que es; un superviviente que hizo lo que pudo para salir vivo de aquélla situación, y una persona de trato complejo, con prejuicios y temores, con traumas y miedos. Hay que ser valiente, si lo vemos desde el punto de vista de Art, exponerse a sí mismo a que lo critiquen como un hijo injusto e impío, cuando lo que es, simplemente es un hijo con una relación compleja con su padre.

Metamaus necesita necesariamente que tengamos Maus a mano. Es cierto que cuando menciona páginas o viñetas los suelen incluir al lado, pero en muchas ocasiones hay que esperar varias páginas para que aparezca, así que os recomiendo que tengáis los dos cerca por si os animáis a leerlo.

Me ha parecido un libro interesante para comprender algo más el universo Maus, por ejemplo: llegado un punto Vladek describe a Art cómo pasaban los judíos delante de los oficiales. Art le pregunta por la famosa banda de música que todos los supervivientes mencionan, pero de la cual Vladek jura y perjura de su inexistencia.

Con estas viñetas Art quiere dejar claras dos cosas: una, lo que recuerda su padre, que es precisamente sobre lo que se basa Maus. Dos, que se sabe que sí que existía una orquesta, por lo que ese engaño de Vladek bien podría haberse confundido en otros detalles de su relato. Lo consigue, como podéis ver, de una forma muy sencilla: repitiendo la viñeta pero como los instrumentos musicales tapados en la segunda de ellas. De este modo, Art manifiesta de su existencia, documentada en muchos otros testimonios, pero no se aleja de la historia de su padre.

Sin ir más lejos, este aspecto fue uno de los que se me pasó cuando leí Maus, y a medida que el lector sigue avanzado en la lectura de Metamaus se da cuenta de que muchos aspectos que podría pensar casuales son meditados y bien pensados.

Ahora bien, le encuentro unas cuantas pegas a Metamaus: de un lado, se da por hecho que el lector acaba de terminar Maus, es decir, apenas hay introducción, va directamente a los detalles, y para la mayoría, que hemos leído el cómic hace ya tiempo, supone una traba. A mí, personalmente, al inicio me ha costado conectar con el libro, me sentía como si acabara de ser arrojada a un universo desconocido. Esto se agrava cuando se cuentan aspectos de la vida de Art que el lector no conoce, o bien que se mencionan transversalmente en Maus pero que uno puede olvidar con facilidad.

En cuanto al DVD y su supuesto contenido adicional, en fin, me ha parecido una mera maniobra publicitaria, para que el que quiere comprar el libro (a un precio como imaginaréis nada barato) piense que no solamente obtiene un libro, sino que viene acompañado de un exhaustivo contenido audiovisual, que, desde mi punto de vista, no se corresponde con la realidad. Intenté verlo en mi DVD pero no hubo forma, no se reproducía por el formato o quién sabe qué cosa. Al final lo vi desde mi ordenador y me di cuenta de que muchas de las cosas que se incluyen están ya repetidas en el libro. Las pocas inéditas no son lo suficientemente cuantiosas como para suponer un incremento significativo del valor del producto.

En definitiva, me ha gustado el libro, pero menos de lo que esperaba. No me ha gustado tampoco la inclusión de las entrevistas con los familiares de Art de forma aleatoria, o suplementaria, es decir, como las partes de un periódico, que de repente se acaba la columna que están leyendo y tienes que saltar 30 páginas porque han incluido algo que no tiene nada que ver y que, precisamente interrumpe la lectura.

Yo os recomendaría que no lo comprarais, que lo toméis prestado de la biblioteca o que os lo preste un amigo. No me arrepiento de haberlo comprado pero sí que me doy cuenta de que es un libro por y para los incondicionales de Maus. Y yo soy de esas. 🙂

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Maus, Art Spiegelman.
Pros
  • Conocer cómo se realiza un cómic.
  • Responde a muchas de las preguntas que nos hemos planteado, como ¿por qué judíos?
Contras
  • El DVD aporta poca información adicional.
  • El precio es algo elevado.

Namaste.

Autor, Cossé, Literatura

La buena novela, Laurence Cossé

El inicio de La buena novela bien podría pasar por un thriller, una novela de suspense en la que, desde el primer momento se nos plantea un misterioso ataque a los miembros de un Comité. Así, la primera pregunta que se plantea el lector es “¿Quién ataca a los miembros del Comité?” y aún más, “¿Quién compone ese Comité? ¿Con qué fin fue creado?” Cossé empieza arrojando el anzuelo del despiste con el fin de atrapar a un lector presuroso de seguir leyendo, de conocer cuál es la verdad en todo el asunto.

 

Sin embargo, pronto nos damos cuenta que La buena novela no es una novela de intriga. Los personajes echan la vista atrás, con objeto de contarnos cómo se fraguó la idea de la librería, por qué se creó y cómo se hizo. Así nos enteramos que La buena novela es una librería peculiar, una librería que tan sólo vende buenas novelas.

Ivan y Francesca, los propietarios, cansados de leer novelas mediocres surgidas del marketing, deciden iniciar un negocio en el que se establecería una calidad en cada una de sus libros. De este modo deciden que tan sólo venderán libros que perduren en el tiempo, novelas sobresalientes, las que dejan al lector sin aliento, las que se encuentran lejos de las listas de ventas o de los premios literarios pero que merecen un lugar en las estanterías del local. Pero, en este mundo en el que se publican centenares de libros cada año, ¿cómo distinguir las verdaderas joyas de los libros publicados en masa? Esta ardua tarea queda en mano de un Comité de expertos que se desconocen entre sí y que deberán de elegir lo que, a su juicio son los libros más destacados.

Desde este momento el lector disfruta viendo pasar multitud de recomendaciones, autores y tendencias, además de continuar con una trama agridulce en la que, por supuesto La buena novela es acogida con alegría, pero en la que, también, con resentimiento, para todos aquéllos (editores, autores) que no ven sus libros vendidos en la librería. Se plantea en este momento una diatriba entre elitismo-generalidad, muy común en esto de los libros: ¿Quién se considera una autoridad para decidir qué libros están por encima de otros? ¿Qué insinúa la librería, que no todo el mundo puede traspasar sus fronteras? Esto y mucho más se plantea como inicio de un enfrentamiento que conducirá a los ataques que conocíamos en las primeras páginas.

En definitiva, La buena novela es una historia sobre el amor por los libros. Sobre aquéllos lectores que entienden la literatura como algo más que un entretenimiento cualquiera, para aquéllos que ven el acto de leer como parte de su vida, como un pilar fundamental en el que entender su realidad, del que refugiarse cuando están perdidos o al que acudir cuando tienen miedo. Una novela que se lee de una sentada, perfecta para aquéllos que saltan de referencia a referencia literaria, para los que buscan historias de libros.

Una novela interesante, entretenida, que me ha hecho pasar un buen rato, enmarcada además en una cuidadosa edición y traducción. Una delicia.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La elegancia del erizo, Barbery. Aunque ésta no trata de literatura, sí que genera un debate similar: o gusta o no gusta, sin términos medios. Ambas podrían resultar pretenciosas.
Pros
  • El amor por la lectura que destila el libro. Las recomendaciones.
  • Genera debate: ¿es factible una librería así? ¿Quién puede decir qué tiene y qué no tiene calidad literaria?
Contras
  • La trama falla por determinados puntos: demasiadas casualidades, los personajes no acaban de convencer.
Otras opiniones

Namaste.

Autor, Literatura

Los juegos del hambre, Suzanne Collins

Los juegos del hambre, el primero de la trilogía que lleva su nombre, es uno de esos libros de los que te entra curiosidad. Llega un momento en el que te encuentras con él por muchos blogs, por muchos comentarios, algo que no puede sino incrementar cuando se realiza la versión cinematográfica y la televisión se llena de imágenes del tráiler.

Hace mucho tiempo le pregunté a Elwen si merecía la pena. Quería saber si era un libro sobrevalorado, construido a golpe de talonario, o bien si podría ser leído como un entretenimiento más o menos equilibrado. Ella en su día comentó que no estaba mal, que se podía leer. Lo anoté.

Y pasó el tiempo.

Llegado un punto me topé con él en una librería, hace ya meses (aunque os lo mostré recientemente). Fue precisamente en ese momento, con su versión original en la mano, cuando me di cuenta que leerlo en inglés podía ser un buen pretexto para finalmente leerlo. O si lo veis desde este modo, que podía matar dos pájaros de un tiro: de un lado mi curiosidad se vería finalmente satisfecha, de otro, invertiría ese tiempo (al fin de cuentas, en un libro fácil) en aprovechar y leerlo en inglés.

Quizá sea porque no tenía altas expectativas con él, o porque no buscaba algo más que el puro entretenimiento, pero la verdad es que me ha gustado.

El planteamiento es el siguiente: en Panem, el país en el que está enmarcada la historia, existe una división ecónomica-administrativa que divide a los vecinos en distritos. Cada uno de ellos debe ofrecer un tributo: un chico y una chica de entre 12 y 18 años. El objetivo: la competición, para gloria y disfrute de los demás vecinos.

A partir de ahí, Collins no da respiro al lector, que ve cómo se suceden los acontecimientos con capítulos llenos de aventura, rápidos y dinámicos, que dan ganas de leer de una sentada, pero que, al mismo tiempo nos hace reflexionar por el mundo apocalíptico en el que se ven condenados a vivir, el destino fatal que les acompaña o la resignación hacia un futuro del que no pueden escapar.

Se trata, pues, de una novela de aventuras pura y dura, en la que los aspectos de ciencia ficción son simplemente la base: las reglas de este mundo se nos plantean al principio: después no hay otros aspectos que no tengamos en nuestro mundo. Una novela de aventuras en la que los capítulos son rápidos y se leen de una sentada, ya que deja con la miel en los labios. Entretenimiento, sí, pero con cabeza: no sobran páginas, no hay grandes descripciones pero tampoco vemos simplismos comunes en este tipo de novelas, no es una de esas novelas previsibles que aparecen los sábados por la tarde en Antena 3, de las que uno ya sabe cómo va a acabar, porque tiene personajes manidos y conversaciones trilladas.

Si a algo se le pueden poner pegas es a los personajes: planos algunos, simples, otros, con el inevitable binomio buenos-malos. Pero bueno, era algo con lo que contaba.

En definitiva, me ha gustado. Si buscáis entretenimiento puro y duro, este es una gran opción. Da gusto ver que aunque abunda la moralla (me viene a la cabeza Dan Brown, con ese inclasificable estilo) hay libros que se venden que tampoco están tan mal. Y qué suerte tienen los adolescentes de ahora. Lo mismito que hace unos años, vamos.

 FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Una mezcla entre un libro de Canción de Hielo y fuego, con menos páginas, y una chispita del universo de Huxley en Un mundo feliz.
Pros
  • Entretenida, esperaba menos.
  • La película tampoco está nada mal.
  • ¡Me sirve para el reto de Isi! Además, si os animáis a leerlo en inglés, no es muy complejo, se puede entender perfectamente.
Contras
  • Los personajes, planos y simplistas.
  • Sigo teniendo curiosidad. Hay que seguir leyendo.

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

Nostalgia, Mircea Cărtărescu

 Nostalgia es el conjunto de relatos que publicó Cărtărescu en 1993. Cercenada en su día por la censura en su Rumanía natal y apenas conocida en España, Impedimenta nos ofrece el volumen tal y como lo redactó el autor, por primera vez en español.

Esta obra incluye un conjunto de relatos del aclamado Cărtărescu. La edición comienza con un prólogo de Edmundo Paz de Soldán, que leí con miedo, ese miedo común de que contara de más, de que chafara el contenido del libro. Nada más lejos de la realidad: el prologuista, como yo, descubrió al autor con el primer libro que publicó la editorial, El ruletista, que también se recoge aquí. Y precisamente nos introduce al modo de conocer a un autor: al acercamiento del curioso que se siente atraído por una portada o que ha leído una crítica alabando algún aspecto. Ese momento en el que uno tiene el codiciado libro entre las manos, y lo lee, y además le gusta. La reflexión posterior, el nuevo deseo de seguir conociendo a un autor del que sabe que puede sacar grandes cosas. Eso nos cuenta el prologuista, cómo no sentirse identificado.

Comenzando con El ruletista, que ya comenté en otra ocasión, Cărtărescu nos adentra en un mundo de decadencia, protagonizado en su mayoría por adolescentes confusos, que viven en un lugar inhóspito en el que proliferan las puertas rojas.

Sus historias son bien diferentes: si en El ruletista nos encontramos a un señor obsesionado con el juego de la ruleta rusa, en El Mendébil son un grupo de niños los protagonistas de la historia, escolares que juegan y prestan atención al curioso nuevo amigo que han encontrado. Mientras pasan el tiempo inventando extraños juegos con los que pasar las tardes, el Mendébil irrumpe en su vida para mostrarles algo más allá de sus mentalidades infantiles.

Está claro, sin embargo, que Nostalgia va ganando puntos conforme avanzamos. Eso es porque en Los gemelos ya encontramos muchas de las características que posteriormente desarrollará en REM, Y es precisamente REM el relato que destaca sobre todos los demás, una crónica onírica entre el recuerdo y el sueño, donde la realidad y la imaginación se tocan y se mezclan.

El último relato es El arquitecto: la obsesión de un hombre normal y corriente por un coche, y en concreto por el sonido del claxon del coche.

El estilo del autor recuerda, en muchos casos, al realismo mágico de García Márquez, aunque si bien despojado de diálogos (no aparece ninguno en todo el libro), en el que además incluye aspectos que recuerdan a Kafka: obsesiones con el subterráneo, mundos oscuros y nebulosas en las que es complicado distinguir realidad de ficción. El modo de escoger las palabras es poético, o incluso matemático: el lector puede apreciar de un lado, que no hay palabra más exacta que la que escogió el autor en ese momento, y de otro, la belleza de comunicarse de esa manera. Cărtărescu se explaya, pero no se hace pesado, es inteligente y no aburre al lector, sabemos que puede condensar toda su historia en unas pocas páginas, como ocurre con El ruletista, y sin embargo, que es capaz de una aventura más compleja como la de REM, que nos deja fragmentos como el que sigue:

No me has contado nada de tu juego de Reinas, eres muy mala. Pero yo lo conozco mejor que vosotras y te puedo decir que en él todo tiene un significado y que tus sueños y tu juego, trenzados entre sí, configuran la telaraña que has tejido, no para capturar algo con ella, sino para ser atrapada. Porque nosotros somos unas simples moscas que secretan la red y la araña es la misma para todas. Nos visita una sola vez, cuando la telaraña está lista para poder aguantar su peso. Y solo tú, entre todas las criaturas de este mundo, podrás escapar por un instante de tu propia red, sólo a ti se te ha concedido esta oportunidad.

Para mí leer a Cărtărescu es un placer. En mi opinión, es un genio de las palabras, una persona que hechiza cuando nos cuenta una historia, tramas además molestas, como ya ocurriera con Lulu, en la que nos vemos reflejados, grandes reflexiones y paradojas, miedos y frustraciones. Cărtărescu es un autor de sensaciones, de cualquiera de los sentimientos que además sabe muy bien cómo desarrollar una trama, cómo hacer para que el lector no pierda el interés. Y lo cierto es que lo consigue. Me declaro una verdadera admiradora del rumano y leeré cualquier cosa que tenga su nombre en la portada. Mi mayor recomendación es que lo leáis, que os acerquéis a la prosa elegante e inteligente de un autor al que sin duda alguna, le darán el Nobel.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El universo que crea el autor.
  • REM es para releerlo nada más terminarlo.
  • ¡Y encima tengo la firma del autor en mi ejemplar!
Contras
  • Por qué no se habrá publicado antes. Lo que nos estaremos perdiendo…

Namaste.

Autor, Literatura, Willans

¡Abajo el colejio!, Geoffrey Willans y Ronald Searle

Como ya os adelanté en el último In My Mailbox, este librito fue una de las últimas adquisiciones.

Animada por lo corto que era, me adentré para descubrir qué ofrece este peculiar manual de instrucciones.

Nigel Molesworth es un alumno del colegio San Custodio, un lugar maléfico en el que vive interno. Su intención a la hora de escribir este libro es, como bien indica desde el primer momento:

Ofrecer información pribilegiada sobre colejios, empollones, chibatos, canallas, direztores, criquet, guarros, habusones, padres, profesores, artistas del hengaño, malas llerbas en jeneral, bromitas de dormitorio y desastres diversos.

Si transcurrido este primer párrafo el lector no sale despavorido por las faltas de ortografía, es que puede seguir leyendo. Y es que, aunque todos sabemos que son intencionadas, uno no puede evitar que le salten a los ojos.

Además de párrafos descriptivos de la fauna escolar (como los distintos profesores o sus compañeros de colegio), se incluyen ilustraciones que muestran con pelos y señales los puntos a los que se refiere nuestro protagonista, lo cual no hace sino más llamativo y satírico cada uno de sus opiniones y consejos. Y es que, aunque a primeras podamos pensar que para un adulto queda muy lejos el período escolar, nos podemos sentir muy identificados con sus ideas:

La única estrategia contra un profesor de matematicas es poner cara muy conzentrada. Mira el libro hintensamente con la frente harrugada como si te pusiera furioso no saber la respuesta. Al mismo tienpo ráscate la cabeza con la punta del lápiz. Después de 5 minutos esta hestrategia deja de ser segura. Entonces sacudes de la mesa todos los pellegos y cosas que te hallan caido de la cabeza y levantas la mano.

¿Quién no ha evitado el contacto visual con un profesor cuando pregunta la respuesta en clase?

A través de un humor muy inglés y empleando esa sátira que les caracteriza, Nigel avanza en su análisis, soltando perlas con gran parte de verdad, como estas dos que os traigo aquí:

La historia enpezó mal y desde entonces ha ido a peor

Nadie a descubierto la forma para escaparse de la historia por que la historia está en todas partes. ¡Nos rodea! Ademas cuando ves a la banda de sinverguenzas y canallas de mi clase te preguntas si dentro de poco la historia no va a ser peor que nunca.

A pesar de tratarse de un clásico de la literatura ilustrada del siglo XX, no conocía este título. Lo cierto es que es perfecto para momentos en los que uno no tiene tiempo para leer algo más sesudo, o simplemente para pasar un buen rato y soltar carcajadas por doquier. El libro posee la inteligencia necesaria como para analizar el comportamiento de los adultos desde el punto de vista del niño sin perder ese toque simplista que es necesario para un libro como éste.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Rodrigo Muñoz Avia.
Pros
  • El satírico humor inglés.
  • Lo apropiado de las ilustraciones.
Contras
  • Da la impresión de que a la mitad del libro pierde un poco.

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Literatura

La caja negra, Amos Oz

Aunque es cierto que el nombre de Amos Oz figura con cierta fama en las listas más renombradas del panorama literario, nunca me había acercado a este autor del que lo desconocía todo hasta que Molinos recomendó en su blog esta novela.

 De ahí que pasara al Plan Infinito y con posterioridad a mis propósitos de 2013.

La caja negra es una historia epistolar entre una pareja, de la que apenas sabemos que tuvieron un hijo en común. Así, un profesor de Estados Unidos (Alex) y su ex-mujer (Ilana), que vive en Israel empiezan a cartearse. Sus conversaciones giran entorno a Boaz, su problemático hijo: qué futuro le espera, qué hacer con él…etc. Sin embargo, aunque aparentemente sea este el principal motivo por el continúan escribiéndose, poco a poco el lector se ve inmiscuido en un cruce de recuerdos y acusaciones. Esa es justo la palabra: inmiscuirse. Porque el lector no tiene introducción, directamente se le muestran las emotivas cartas de Ilana y las frías respuestas de Alex. Desde ese instante el lector prejuzga, valora a unos personajes que no conoce por lo que dice el otro. Y se plantea: «¿cómo puede ser Alex tan frío? ¡Si se trata de su hijo!»

Más adelante, según se va leyendo, las cosas no parecen tan claras. Lo que parecía blanco ahora es gris, lo que creíamos meridiano es discutible. Ilana adopta una postura atacante, dedicándose a acusar a Alex, un ataque a la desesperada, lleno de justificaciones y excusas.

Y entonces la trama se abre, y comienzan a aparecer otros temas: la doble moral y el poder, el fanatismo religioso y la hipocresía. Mención aparte merece Michel, el segundo marido de Ilana, ese personaje secundario que sin embargo, tiene un papel muy influyente en toda la historia. Bien merece su propio libro…

En resumen, el ser humano se muestra, en definitiva, como lo que es: un conjunto de egoísmos más o menos disimulados con una clara estrategia en cuanto a la presión que ejercer sobre la otra persona para conseguir lo que se quiere.

Si algo queda claro es que este escritor es muy inteligente, ya que es complicado aunar tantos temas en una historia tan corta. Se trata de un libro muy interesante que, sin embargo, no ha conseguido catapultarme a ese estado de éxtasis que suele despertar entre los lectores.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Complicado encontrar equivalencias.
Pros
  • La paradoja: cómo con algo aparentemente frío (una carta) se reflejan las personalidades de los personajes.
Contras
  • Esperaba más, quizá por las buenas opiniones de él.
Reto 50 libros
  • 12/50.

Namaste.