Autor, Gornick, Literatura

La mujer singular y la ciudad, Vivian Gornick

Después de leer Apegos feroces, es inevitable que al ver en la portada el nombre de Vivian Gornick uno no quiera leer lo que ha escrito.

La-mujer-singular-y-la-ciudadTal y como se incluye en la sinopsis, La mujer singular y la ciudad es la continuación natural de Apegos feroces, dado que ambas comparten la variada temática y el tono. Así, en ambas podemos leer una variedad de temas, desde anécdotas y reflexiones hasta comentarios humorísticos.

Cuando la experiencia humana supera cualquier magnitud y el fin de la civilización amenaza con llegar, sólo sirven las verdades irrefutables; y yo las estaba encontrando ocultas en la prosa minimalista de los novelistas franceses e italianos de los años cincuenta y sesenta.

Página 59

Sentarse a leer a Gornick, independientemente del tema que trate, es una delicia. Se parece a quedar a tomar una cerveza con alguien sabio, inteligente, que aporta una visión interesante de la realidad, y que es capaz de narrar sus anécdotas con sarcasmo e inteligencia. Una de esas conversaciones que te gustaría alargar y alargar y que nunca se terminara, en la que la fluidez de los temas anima a que la velada no se termine nunca, con quien quisieras discutir y comentar un tema detrás de otro.

En La mujer singular y ciudad, la autora aporta su particular punto de vista, desgranando y analizando la realidad para acabar aportando luz a los temas que trata.

Vengo de nuevo a reivindicar lo sencillo, lo directo. Esta historia, y también Apegos feroces, perderían fuerza y potencia si tuvieran 500 páginas, al igual que una conversación se convierte en aburrida cuando nuestro interlocutor repite el mismo tema una y otra vez.

Un libro perfecto para encerrase con él una tarde, un fin de semana, simplemente disfrutando de la lectura de una potente Gornick a la que uno quiere continuar leyendo siempre.

Gracias a Sexto Piso por la recomendación y por el ejemplar. Y sí, teníais razón: me ha gustado más que su antecesora.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La inclusión progresiva de diferentes temas.
  • La edición: fan del tipo de papel.
Contras
  • ¡Se hace demasiado corto!

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (57)

Para los lectores, septiembre es sinónimo de rentrée. Una palabra que para muchos  significa, no solo que se ha acabado el verano sino la promesa de nuevos e interesantes libros tras el parón veraniego. A mí la palabra rentrée me huele a otoño. A castaña y a olor de libro nuevo. Aquí os dejo los nuevos libros que han llegado a mis estantes los meses de septiembre y octubre:

Imm-rentree

Voces de Chernóbil, Svetlana Alexiévich. Llevo pensando en leer a esta autora desde que le dieron el Premio Nobel en 2015. Este título me pareció una buena opción para empezar a leerla, a pesar de lo duro del tema. En breve os cuento más. Edita Lumen.

Stoner, John Williams. Llevaba apuntado mucho tiempo en mi lista. Intenté comprarlo en la Feria del Libro de Madrid, pero ninguna de las casetas donde consulté lo tenían. Finalmente en la Librería coruñesa Moito Conto me hice con un ejemplar. Edición de Baile del Sol.

La mujer singular y la ciudad, Vivian Gornick. Leer Apegos feroces y querer seguir leyendo a Gornick va de la mano, de ahí que estuviera muy interesada por leer este libro. Envío de los amigos de Sexto Piso. La reseña en breve.

A sangre y fuego, Manuel Chaves Nogales. Si hay un libro del que he oído hablar en multitud de ocasiones es este. Tengo en casa El maestro Juan Martínez que estaba allí sin leer desde hace mucho, aunque en su día ya dudé si comprar Juan Belmonte, matador de toros. Al final no he leído ni uno ni otro. Sin embargo tras leer muchos elogios me topé con él y decidí añadir este a mi lista de pendientes. Los tres títulos que menciono están en Libros del Asteroide.

Los destinos del buen soldado Svejk durante la guerra mundial, Jaroslav Hasek. Un libro que se ha comparado con el Quijote, de referencia, largo, interesante y difícil de encontrar. El libro no podía ser más que de Acantilado.

Rabos de lagartija, Juan Marsé. Nunca he leído a Marsé, a pesar de que las entrevistas que he leído de él me han parecido interesantes y conozco lectores apasionados de su obra. La verdad es que no sé si este es el mejor libro para empezar a leerle, esperemos que sí. La edición es de Lumen.

Gesammelte Werke, Franz Kafka. Regalazo de las obras reunidas de Kafka en alemán, que calculo que leeré cuando llegue el fin del mundo (¡más o menos cuando mi oxidado alemán esté a un nivel aceptable para su lectura!)

El ala izquierda, Cegador 1, Mircea Cartarescu. El nuevo y esperado libro del rumano inicia la trilogía Cegador. Uno de esos títulos que llevaba tiempo esperando, aunque tendrá que esperar, que tengo reciente la lectura de Solenoide. Edita Impedimenta.

Operación Masacre, Rodolfo Walsh. Hay un fusilado que vive, y Walsh lo conoce para contar su historia, una espeluznante historia real. La edición y el envío corre a cuenta de Libros del Asteroide.

– Con rabia, Lorenza Mazzetti. Un libro del que todo el mundo ha estado hablando, que compré más bien por casualidad. Veremos qué tal. Edita Periférica.

Como veis, diversos títulos, temáticas y estilos.

¿Habéis leído alguno? ¿Cuál creéis que debería leer primero?

Namaste.

Abad Faciolince, Autor, Literatura

El olvido que seremos, Héctor Abad Faciolince

Tengo la manía, que muchos ya conoceréis, de no leer las sinopsis de los libros. Esto tiene cosas buenas y cosas malas: lo bueno es que me llevo sorpresas en cuanto al argumento, lo malo es que en ocasiones por no tener más información acabo leyendo libros que quizá por temática no me interesan mucho, o lo que es peor para mí, leer varios libros seguidos con un argumento similar o con un estilo parecido.

Lo digo a cualquiera que quiera escucharme: cuando alguien del que me fío me recomienda un libro, no quiero saber más, simplemente lo apunto en mi libreta hasta que llegue el momento de leerlo. Si además, como en este que hoy os traigo, me lo han recomendado muchas personas, más aún.

Por eso, desconocía que En el olvido que seremos se trata de una historia de no ficción. Esto es, el propio autor narra la vida de su padre, Héctor Abad. Este hecho en sí tampoco es que desvele demasiado, la verdad. Por desgracia ya se sabe que las sinopsis no son demasiado de fiar, y al lado de un dato poco importante colocan un dato que te destroza doscientas páginas.

El-olvido-que-seremosAsí que, efectivamente, poco me iba a imaginar yo que se trata de la historia de su padre, o más bien, de la familia del autor. Una historia que ya sabemos desde el primer momento cómo acaba, con un padre entregado a la defensa de los derechos humanos, una madre fuerte que saca una empresa adelante, dos personas que alumbran una familia numerosa, envidiable, sana y feliz.

Junto a sus cinco hermanas, el pequeño, el único niño, Héctor, vivirá una infancia de niño privilegiado, dentro de una familia que se podía permitir cosas que muchos ni habrían soñado. Desde el primer momento además de contarnos la historia familiar (sus abuelos, a qué se dedicaban, sus ocupaciones) la trama destaca por el vínculo especial entre padre e hijo, y desde la primera línea se traslada el sentimiento del autor al lector: el amor y la profunda admiración de un niño por su padre, pero también por una persona buena, que invirtió su tiempo y dinero en ayudar a los más desfavorecidos, hasta pagar con su propia vida.

El olvido que seremos es una historia entrañable, pero siento que ese adjetivo se queda espantosamente corto. Es una historia que va directa al corazón, sencilla pero sin ser sensiblera, dura en ocasiones, muy bonita en otras. Una de esas historias que resumen a la perfección toda una vida, lo bueno y lo malo, las épocas de incertidumbre y las de certezas, los golpes (la enfermedad, la muerte), pero también todo lo bello (unas rosas en jardín, los momentos divertidos entre hermanos, los nacimientos). Algo que parece sencillo pero que no lo es sin caer en lo manido de las frases, de las anécdotas o de las historias.

La cronología de la infancia no está hecha de líneas sino de sobresaltos. La memoria es un espejo opaco y vuelto añicos, o mejor dicho, está hecha de intemporales conchas de recuerdos desperdigadas sobre una playa de olvidos. La frase anterior es muy retórica, y quisiera borrarla, pero voy a dejarla como una forma de mostrar, o de mostrarme, que yo también habría sido capaz de adornarme mucho al escribir esta historia, si hubiera querido, o si hubiera querido complacer a ese tipo de lector que solo considera poético lo rebuscado.

Sé que pasaron muchas cosas durante aquellos años, pero intentar recordarlas es tan desesperante como intentar recordar un sueño, un sueño que nos ha dejado una sensación, pero ninguna imagen, una historia sin historia, vacía, de la que queda solamente un vago estado de ánimo. Las imágenes se han perdido. Los años, las palabras, los juegos, las caricias se han borrado, y sin embargo de repente, repasando el pasado, algo vuelve a iluminarse en la oscura región del olvido. Casi siempre se trata de una vergüenza mezclada con alegría, y casi siempre está la cara de mi papá, pegada a la mía como la sombra que arrastramos o que nos arrastra.

Página 157

Por no haber leído la sinopsis no me imaginaba qué venía a continuación, y en este caso me alegro. No esperaba encontrarme un estilo tan depurado, una historia bella, bonita, que está muy bien escrita y que consigue atraparnos en ella. No he sido capaz de soltarla en dos días, aún sabiendo lo que venía después, lo duro, lo cruel, la parte de la vida en la que todo se tuerce.

Abad Faciolince utiliza los saltos temporales de una forma muy curiosa. Podría parece totalmente aleatoria su inclusión, pero lo cierto es que están medidos para conseguir que el lector comprenda la historia de una forma totalmente diferente que si la narración hubiera sido lineal. No busca el autor el efectismo, más bien parece la narración de una persona que le cuenta los recuerdos a otra, recuerdos que vienen y van y rellenan la historia, completándola.

El olvido que seremos es una historia que obnubila, y hasta este momento, una de los mejores libros que he leído este año, sin duda alguna. Anotad este título, no os arrepentiréis. Gracias también a todos los lectores que me lo han recomendado. Muchas muchas gracias.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • La historia que cuenta el autor.
  • Los sentimientos que cuenta y cómo lo hace.
Contras
  • Ninguno.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Tres maestros, Stefan Zweig

Leer a Zweig es siempre un placer. Si además lees textos de Zweig que tratan sobre literatura, más todavía. Pero si en concreto se trata de ensayos sobre de tres grandes autores, no se puede pedir más.

Tres-maestros-ZweigComo ya adelanta el título, la edición agrupa tres ensayos sobre tres grandes escritores de la literatura universal, con el hilo conductor de la genialidad de los tres. El objeto del ensayo es desgranar las particularidades de cada uno de ellos, ofreciéndonos los motivos por los que Balzac, Dickens o Dostoievski han pasado a ser grandes referentes literarios.

Zweig analiza el modo de plasmar la realidad de los tres escritores, acercándose a sus narraciones, desgranando personajes y tramas y sacando a la luz muchos de los aspectos que sentimos cuando les leemos pero que es difícil explicar con palabras.

Cada uno de los autores tiene su ensayo, independiente de los otros dos. Si bien la longitud es muy desigual, el análisis es concienzudo y apasionado. Eso sí, de los tres la que destaca es la parte del ruso, tanto por extensión como por profundidad.

Durante toda la lectura uno se da cuenta de lo fácil que le resulta a Zweig explicar y analizar el ambiente, los personajes y las tramas de las principales historias. Lo que a cualquiera simplemente le subyugaría y le dejaría con la boca abierta, para él resulta sencillo explicar su modo de ver la realidad y cómo consiguieron plasmarlo en el papel. También sabe narrar desde el punto de vista del lector, lo que uno siente al enfrentarse a su lectura.

Trate el lector de recordar en qué época del año, en medio de qué paisaje, se desarrollan sus grandes obras, Crimen y castigo, El idiota, Los hermanos Karamázov, El adolescente. ¿En verano, primavera u otoño? Quizás en algún lugar lo dice, pero el lector no lo nota. No se respira, no se saborea, no se adivina, no se vive. Todas sus obras se desarrollan en algún rincón oscuro del corazón que los rayos del saber iluminan esporádicamente, en la cavidad vacua del cerebro, sin estrellas ni flores, sin quietud ni silencio.

Página 172

A fin de cuentas el austriaco no sólo es un crítico de literatura, sino también un fervoroso lector que ha disfrutado y sufrido tanto como nosotros, que se acerca a las tres figuras con devoción, respeto y admiración, que es capaz de ser objetivo contando el estilo y la trama pero también el ardor que sentimos, la incertidumbre, el dolor que rasga conforme vamos leyendo.

En resumen, Tres maestros es una lectura muy enriquecedora, que nos acerca a las tres figuras pero que exige que conozcamos las obras a las que se refiere para poder captar toda la información (además de que se desvela parte esencial de sus novelas y argumentos).

Libro interesante, edición bonita, autor de los que hay que leer. Os lo recomiendo encarecidamente.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • Stefan Zweig, tanto en su faceta literaria como ensayística.
Pros
  • Cómo es capaz de explicar las sensaciones que nos sugiere el texto.
Contras
  • Si no hemos leído las novelas a las que se refiere nos perderemos en el análisis.

Namaste.

Autor, Ferrante, Literatura

La niña perdida, Elena Ferrante

Sólo era cuestión de tiempo que terminara la saga Dos amigas, la famosa tetralogía de Elena Ferrante.

Sólo quedaba cerrar la historia, conocer la última parte de la vida de Lenù y Lila.

Pocas novedades os voy a poder contar en esta reseña, dado que el cierre de la saga se basa en los temas y lugares comunes de ambas mujeres. En esta ocasión, ya adultas, somos testigos de cómo reconectan y se vuelven a acercar a la amistad que tuvieron. Les une la complejidad de sus vidas, la maternidad, y por supuesto, la tierra.

La-niña-perdida

La niña perdida es el libro que más me ha gustado de estos cuatro quizá por los temas que incluye, quizá porque la madurez les ha sentado muy bien a las dos, pasando de una relación tóxica que mantenían en la infancia a la colaboración entre ambas, ofreciendo ayuda, soporte y comprensión.

Como en los anteriores, las relaciones amorosas juegan un importante peso: los padres de sus hijos, los nuevos amores y el papel que el hombre juega en sus vidas. A la vez, la carrera profesional, el desarrollo de Lenù como escritora, entre otros.

Hay momentos en que aquello que colocamos a los lados de nuestra vida y que parece que le servirá de marco eterno -un imperio, un partido político, una fe, un monumento, o también simplemente las personas que forman parte de nuestra cotidianidad – se desmorona de un modo por completo inesperado, en el preciso instante en que otras mil cosas nos apremian. Así fue esa época.

Página 422

La niña perdida me parece un cierre perfecto para la saga Dos amigas, que incluye los temas más representativos de la saga, y que, obviamente acaba hablando de la tierra común: el regreso al hogar, a un Nápoles cambiado, a un mundo que quedó atrás.

Quizá ahora que HBO se ha animado con una serie de televisión de la saga sea un buen momento para leerla para aquéllos que no la conocéis.

FICHA:

Te gustará si te gustaron

Pros

  •  Vas a leer 15 páginas y acabas leyendo 150. Perfecto para crisis lectoras.
  • Se agradece el listado del inicio donde aparecen las familias principales y secundarias, madres, padres e hijos.

Contras

  • Las expectativas de cada lector puede generar confusión: no es un libro que cambiará vuestra vida, sino uno que entretiene y está bien escrito.
  • Si no los lees seguidos pierdes detalles.

  • Si los lees seguidos la saga se acaba pronto.

Namaste.

 

Autor, Carrère, Literatura

Una novela rusa, Emmanuel Carrère

Este libro me lo recomendó Miguel Ángel Hernández y esperaba en la estantería desde hace un año.

Historia que engancha: la de un internado en un psiquiátrico ruso tras la Segunda Guerra Mundial que permanece allí 50 años, sin que ni su familia ni su país conozca nada de su supervivencia a la contienda. Surrealista la situación, insólita la historia de un equipo de televisión que acude a la remota ciudad a tirar del hilo en la historia, a conocer por qué estuvo tanto tiempo allí y cómo fue posible que no remitieran ningún tipo de información a su país de origen. Interesante desde la primera página, atrae por un estilo directo del autor, adornado con saltos temporales y detalles personales que hacen la historia más compacta.

Aunque podría parecer que la historia principal es la del soldado, conforme vamos avanzando narra sus situaciones personales que le rodeaban en esos momentos: la relación amorosa con Sophie, que varía entre el amor más profundo y una preocupante indiferencia, hasta su historia familiar, que incluye a un abuelo georgiano que desaparece de París al ser acusado de colaboracionista tras la ocupación nazi. Carrère incluye muchos temas, equilibrándolos, ofreciendo una visión global de su relación con la historia que quiere documentar: los viajes y quiénes conoce allí, su proceso de aprendizaje o profundización del ruso, ligado con temas más literarios, como su recuerdo de los libros que ha escrito, o el proceso de creación que daría lugar a este libro.

Una novela rusa tiene poco de lo que vaticina el título del libro, no se trata de una novela, más bien de una historia de no ficción aderezada por componentes autobiográficos, un acercamiento al francés en el que se incluye como parte fundamental tanto la trama de la historia que investiga como él mismo como investigado y personaje principal. La mezcla es interesante, poderosa, envolvente. Si lo que primero nos atrae es la historia del soldado y todas las implicaciones que conlleva (la empatía, la incesante duda de cómo pudo ocurrir), el resto de temas que podrían parecer accesorios consiguen que veamos diversas facetas del escritor igualmente interesantes, olvidando en muchos casos de que el tema principal no es la vida de Càrrere.

Entiendo por qué Miguel Ángel Hernández mencione al autor, también Llucia Ramis, dado que tanto El dolor de los demás como Las posesiones beben mucho de la influencia del francés, de la búsqueda del equilibrio entre lo narrado y lo vivido, de este género extraño que es la autoficción.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La mezcla de la historia que estudia y la propia del autor.

Contras

  • Hacia la mitad de libro se me hizo algo pesado cuando el autor cuenta varios temas de su vida.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXXII): Llucia Ramis

Catalunya

Llucia Ramis (Palma de Mallorca, 1977): licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, es periodista y escritora, colabora con diversos medios de comunicación entre los que destacan el Diario de Mallorca y la edición catalana de El Mundo. En 2010 ganó el Premio Josep Pla con su segunda novela, Egosurfing. En 2018 gana el Premio Anagrama de Novela en catalán con Les possessions. Ha escrito relatos y novelas y figura como una de las escritoras clave de su generación.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Yugoslavia, mi tierra, Goran Vojnović.

Una de esas historia que no sé por qué me llaman la atención pero que nunca llegué ni a comprar ni a leer (junto con, por ejemplo 1948 de Yoram Kaniuk). Os dejo por aquí una reseña del libro.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Léxico familiar, Natalia Ginzburg.

De Ginzburg sólo he leído Las pequeñas virtudes, uno de esos libros que brillan en cada línea. Tengo pendiente volver a la autora, y este título va a ser una buena opción.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Emmanuel Carrère , los que más me gustan de él son Limónov y El adversario.

¿Casualidades? Como ya le comenté a la propia autora, llegué a Carrère por Miguel Ángel Hernández, y justo en el momento de la lectura de Las posesiones encadené, de forma consecutiva y más o menos inconsciente la lectura de Una novela rusa y El dolor de los demás. Tanto Ramis como Hernández mencionan al francés en sus historias. No he leído ninguno de los que ella comenta, pero de momento dejaré pasar algo de tiempo hasta su lectura.

Y vosotros, ¿habéis leído algún libro de Carrère? ¿Qué me recomendáis de Ginzburg?

Namaste.

Autor, Literatura, Ramis

Las posesiones, Llucia Ramis

Las posesiones narra el regreso de una joven desde Barcelona a Mallorca para pasar tiempo con su familia y de paso ocuparse de su padre, recientemente jubilado, que empieza a mostrar signos de despiste y confusión. Aunque podría parecer que el tema principal es la reflexión sobre la edad y el paso del tiempo (donde se incluye la relación familiar entre una hija que comienza a tomar funciones de sus padres, y la reversión de la relación paterno-filial), la realidad es que la protagonista reflexiona también sobre su vida profesional y amorosa, incluyendo determinados aspectos autobiográficos que nos hacen pensar en la autoficción.

Las-posesionesPero además, desde la primera página lo que Ramis nos pone encima de la mesa es algo muy distinto: el asesinato que comete un empresario al matar a su mujer y su hijo, que termina suicidándose. Este hilo lo encontraremos agazapado en toda la novela, presente pero sin mencionarse, y en otras ocasiones, descrito minuciosamente. Un hecho que afectará a la familia de la protagonista, no sólo desde el punto de vista afectuoso y chocante (conozco a alguien que ha sido capaz de realizar un acto execrable) sino desde el punto de vista material, al ser socio del abuelo de la narradora.

Así, la historia comienza incluyendo de diversos temas utilizando un estilo directo y sencillo, que mide la información que nos va contando y va cambiando de un tema a otro de una forma muy natural, temas aparentemente separados que es capaz de compactar, haciendo que la historia tenga un sentido más allá de los hechos aislados que nos va narrando. Aprovecha para que conozcamos a la protagonista, aportando detalles de su vida, rememorando aspectos de su pasado (su infancia, lo cual lo engarza con la vida de sus abuelos, o con Mallorca, su vida universitaria, lo que la anima para contarnos más sobre sus amigos y sus rutinas en Barcelona) y en general una especie de resumen de la vida de una treintañera que se siente por un lado, timada por una vida que le habían prometido a la que no podrá acceder, y por otro, nostálgica de un pasado al que no podrá regresar y que le ponen de relieve sus familiares al estallar la noticia de que venden la antigua casa familiar.

¿Queremos saberlo todo de nuestros padres? Y ellos, ¿quieren saberlo todo de sus hijos? Es evidente que no. Entonces, ¿por qué reclamamos saberlo todo de la persona que comparte nuestra vida?

Página 136

Si bien el inicio me pareció frío, incluso aburrido y poco interesante, según va contando más de sí misma me fue interesando más el texto, uniéndome no a al sentimiento de nostalgia al que recurre Ramis sino al reconocimiento de dicha sensación entre otros: cómo se siente uno al comprobar que no hay casa a la que volver (aunque uno dijera que no quería volver), al ver que uno se siente avocado a ir hacia adelante irremediablemente y sin saber adónde, a una especie de abismo alejado del confort familiar de la infancia, de un recuerdo edulcorado en el que el sol brillaba más, donde las preocupaciones no existían.

Eso, más la pieza del asesinato: un hecho brutal que cambiará la percepción de las cosas, y la propia protagonista pensando en su pasado: el pasado que ha perdido, el pasado de su familia, recordar cómo era su padre y en lo que se ha convertido ahora, la reflexión sobre la madurez, el pasado y los recuerdos.

Las posesiones es probablemente un ejercicio de memoria de una persona que compara lo que imaginaba que se iba a encontrar con lo que es su vida realmente, que ve cómo sus padres acusan el inexorable paso del tiempo y que reflexiona sobre cómo aspectos exteriores afectaron a su familia.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El análisis del paso del tiempo.

  • La inclusión de las relaciones amorosas de la protagonista.

Contras

  • El inicio que no me acabó de enganchar.

Gracias a Libros del Asteroide por el envío.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

La primera mano que sostuvo la mía, Maggie O´Farrell

Tras leer la fantástica Tiene que ser aquí, no podía pasar por alto la lectura de otra novela de la misma autora.

En La primera mano que sostuvo la mía O´Farrell narra la historia de dos mujeres: por un lado, Lexie Sinclair, que decide huir de su aburrida vida mudándose a Londres, donde conocerá al editor de una revista que le cambiará para siempre.

La-primera-mano-que-sostuvo-la-míaPor otro, Elina, que acaba de ser madre y está pasando por el periodo de aclimatación en su nueva etapa, mientras que ve cómo Ted, el padre de la criatura, se va a alejando poco a poco de ella.

Lexie en el pasado, Elina en el presente: dos mujeres que paralelamente nos cuentan qué les va sucediendo en distintos ámbitos de la vida. La primera: la búsqueda de trabajo y salir de la incertidumbre que le supone empezar desde el principio en una ciudad nueva en mitad del siglo XX. La segunda, la maternidad y el deterioro de su relación, su reacción a los cambios que ha supuesto tener un bebé en el Londres actual.

El título, poético, se refiere a uno de los temas a los que más recurre O´Farrell: la maternidad. Así, utiliza la situación de una de las protagonistas para reflexionar sobre la posición de la mujer al dar a luz, los miedos, incertidumbres y cambios que supone en la vida de la madre, además de la responsabilidad asumida, la posición del padre y otras cuestiones relacionadas.

Al igual que Tiene que ser aquí, esta novela es una historia sobre personajes, sobre cómo influye sus situaciones y sobre cómo consiguen seguir adelante. Mientras que la primera tenía una sola historia compacta donde los personajes secundarios aportaban detalles e información necesaria para entender la historia principal, en La primera mano que sostuvo la mía básicamente tenemos dos historias fragmentadas con dos personajes principales y con muchos menos secundarios, historias independientes, paralelas en determinados momentos, y unidas, como descubrimos al final.

Precisamente el hecho de que sean dos historias distintas y se nos vayan presentando intercaladas hace que la novela sea menos compacta y más fragmentada. Si en Tiene que ser aquí encontramos una historia redonda, donde todos los capítulos aportan información a la historia principal, la historia de Claudette y Daniel, aquí nos encontramos con dos historias independientes, con personajes propios y situaciones diferentes. Para bien o para mal nos puede ocurrir que nos sentamos menos unidos a ellas.

En general, me ha parecido una historia menos brillante. Además, el tema de la maternidad me ha generado dos sensaciones contrapuestas: por un lado no me atrae demasiado, pero por otro se trata de un tema quizá poco tratado o directamente ignorado en la supuesta literatura seria, que me parece interesante y con muchos vericuetos.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Los temas que van apareciendo en ambas historias.
  • El estilo de O´Farrell.

Contras

  • El tema de la maternidad puede resultar poco interesante.

Gracias a Libros del Asteroide por el envío.

Namaste.

 

Autor, Literatura, luján

Subsuelo, Marcelo Luján

Si con Moravia ya supimos que Luján es un tipo sin escrúpulos, en Subsuelo se lleva la palma.

Quizá los incautos seamos nosotros ya que el propio autor escoge la siguiente cita como preludio a su texto:

Sólo los idiotas creen en la realidad del mundo,

lo real es inmundo y hay que soportarlo.

Jacques Lacan

En este caso los protagonistas de la historia son varios adolescentes, en concreto dos mellizos a los que les ocurre una situación que les condicionará de por vida y les hará mantener un secreto. La culpa, el dolor y el silencio acompañarán a ambos en un intento de seguir con su vida.

SubsueloLa historia, una novela de apenas 230 páginas, es potente y dura. Una novela que empiezas y no te suelta, en la que, eso sí, abundan los saltos temporales, los cambios de ubicación, frecuentemente entre párrafo y párrafo, por lo que hay que estar muy atento para entender quién es quién en esta historia y qué le va sucediendo a cada uno, algo que en ocasiones resulta complejo.

El estilo es directo, crudo, con diálogos escuetos y donde el poder de la narración va de la mano de las descripciones de los acontecimientos y de los sentimientos de los personajes. Al autor le bastan un puñado de ellos para articular una historia que consigue agarrarnos el estómago en un nudo que solo podremos soltar cuando la terminemos. Con escasas descripciones, Subsuelo es una historia creada para apabullar al lector que se acerque a ella.

El sentimiento de empatía que genera el texto consigue meter al lector de lleno en la trama y compartir con los personajes las dichas que les depara el destino. Pasarlo mal, como ellos hacen, sentir un movimiento en el estómago, respirar con dificultad o simplemente gritarle al libro que no, que ya basta.

Sin embargo, Luján es un tipo que no se detiene en sutilezas, sino que actúa como una apisonadora a la que importa poco lo que se lleva por delante. No tiene problema en causar dolor, dañar, lesionar, o hacer sufrir a cualquiera de los personajes que se cruzan en la trama. Lo hace en el presente pero también en el pasado, utilizando los recuerdos para continuar lesionando a los personajes. Le da también igual que el lector piense que ya ha tenido suficiente, que la crueldad para con un personaje ya ha superado el límite humano.

Al haber leído anteriormente Moravia, he ido más prevenida a la novela y podría hacerme una idea sobre lo que me iba a encontrar, pero aún así el Premio de Novela Negra Hammet 2016 ha supuesto un revulsivo de carácter y estilo, un choque frontal que espolea al lector y que consigue marcar a fuego al incauto que se acerque al texto.

Quizá como en la cita de Lacan, es idiota pensar que alguien ya ha tenido bastante y que la historia, o la vida le debe algún tipo de compensación.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La fuerza del texto, la potencia del estilo del autor.
  • No es nada previsible.

Contras

  • Abundancia de saltos temporales: a la vez que nos mantiene pegados al texto, también puede hacer que perdamos el hilo o que nos confundamos en los acontecimientos.

Gracias a Atram y a Jesús por la recomendación.

Namaste.