IMM, Literatura

IMM (103)

He vuelto a la Feria del Libro de Madrid. El último día, pero por la puerta grande.

¿Queréis ver mis compras? ¡Empezamos!

  • En el lado salvaje, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2024). Estoy deseando leer el tercer libro de McDaniel, la autora de Betty y El verano que lo derritió todo. Estoy esperando el momento perfecto para empezarlo. El envío corre a cargo de los amigos de Hoja de Lata. Reseña aquí.
  • Vivir con nuestros muertos, Delphine Horvilleur (Libros del Asteroide, 2022). Un título que tenía en el punto de mira desde hace bastante pero que no me he decidido a comprar hasta ahora. Reseña aquí.
  • Lo que queda de nuestras vidas, Zeruya Shalev (Siruela, 2019). Recomendado hace mucho, me atrae lo distinto del tema (la vida en kibutz) contada por una de las más destacadas autoras israelíes contemporáneas.
  • Tarántula, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2024). El último título del autor guatemalteco, del que he leído casi todo: El boxeador polaco, Monasterio, Canción, Duelo, Un hijo cualquiera, Biblioteca bizarra y Signor Hoffman. Evidentemente iba a caer este. Reseña.
  • Las propiedades de la sed, Marianne Wiggins (Libros del Asteroide, 2024). Otro libro recién sacado de la imprenta de una de las épocas que más me atraen: la Segunda Guerra Mundial.
  • Trieste, Dasa Drndic (Automática editorial, 2015). Recomendado por aquí y por allá desde hace mucho tiempo, la editorial ha reeditado el libro para que todos podamos seguir disfrutando de este título del que tengo unas altas expectativas.
  • Los que escuchan, Diego Sánchez Aguilar (Candaya, 2023). Desconocido para mí, el autor estaba firmándolo y decidí llevármelo.
  • Caballo sea la noche, Alejandro Morellón (Candaya, 2019). Me han recomendado este autor bastantes veces pero nunca me había acercado a una de sus historias. Esta es la que más recomiendan. Reseña.

  • La bendición de la tierra y El círculo se ha cerrado, Knut Hamsun (Nórdica, 2017 y 2015, respectivamente). De mi obsesión de Hamsun, tras leer Hambre, me convencí que tenía que hacerme con el resto de su obra, que en su mayoría publica Nórdica (tengo buenas noticias, este año editan Pan y en 2025 su versión de Hambre!). Escogí dos suyos porque uno no era suficiente.
  • Corrección, Thomas Bernhard (Alianza, 1983). Autor que tengo pendiente desde hace mucho, he decidido empezar con este que parece que es más asequible.
  • El chal, Cynthia Ozick (Lumen, 2016). Anotado desde hace mucho en mi libreta pero complicado de encontrar, al fin me hago con un librito que tengo muchas ganas de leer. Reseña aquí.

Con esto debería estar más que servida hasta las novedades de septiembre.

Pero bueno, tampoco vayamos a exagerar, que comprar libros es una afición diferente a leerlos 😉

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (102)

Seguimos con los nuevos libros llegados por mi cumpleaños además de compras y regalos por el Día del Libro. Lo sé, muchos libros en las últimas semanas que se añaden a los ya tengo en casa pendientes de leer.

  • Bomarzo, Manuel Mujica Lainez (Seix Barral, 2024). Otra reedición de la editorial de un libro que pululaba por mi lista de pendientes a pesar de no estar anotado por sí. La portada es preciosa.
  • El niño de oro, Penelope Fitzgerald (Impedimenta, 2024). La británica lleva conmigo desde que Impedimenta empezó a publicarla: la famosísima La librería, El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a reseñar quién sabe por qué) y aún así tengo otros en casa sin leer como son A la deriva, La escuela de Freddie y La puerta de los ángeles. Pues no es suficiente y voy y compro el último. Y hasta lo he colado entre mis lecturas. Quién me entiende.
  • V13, Crónica judicial, Emmanuel Carrère (Anagrama). La crónica judicial tras los atentados de Charlie Hebdo de la mano de Carrère. Probablemente no sea una historia trepidante pero creo que cualquier persona interesada por el Derecho querrá leerla. Del mismo autor habéis visto pasar por aquí Una novela rusa, El adversario, Limónov, De vidas ajenas, El estrecho de Bering y El bigote. Una variedad de temáticas y libros de un autor que recomiendo siempre que puedo.
  • Un pulpo en la garganta, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2024). El dibujante con nombre de característica de pasta dental vuelve a la carga con una historia que, seguro, nos lleva de nuevo a Rebibbia junto con Secco, como ya hizo en La profecía del armadillo y Olvida mi nombre. En Netflix tenéis la versión en serie del primero bajo el nombre Cortar por la línea de puntos y Este mundo no me hará mala persona. También lo he leído. Lo del método FIFO nunca me quedó claro. Reseña.
  • Física de la tristeza, Gueorgui Gospodínov (Fulgencio Pimentel, 2018). Del autor que he quedado encandilada con Las tempestálidas estaba claro que tenía que hacerme con otros de sus títulos. He preferido que sea en forma de novela, a pesar de que podéis encontrar una edición con sus cuentos que se ha publicado recientemente Impedimenta.
  • Las grandes familias, Maurice Druon (Libros del Asteroide, 2009). Si por algo se caracterizaba la editorial en sus inicios era por la publicación de trilogías totales de gran calidad. Como ejemplos tenemos las de Robertson Davies, Wallace Stegner o Miklós Bánffy. Esta de Las grandes familias del francés Maurice Druon ganó el premio Goncourt y era una que me faltaba. Acaba de ser reimpresa, de ahí que la podáis encontrar en vuestra librería habitual.

Muchas gracias R. por los regalos por el Día del Libro y a Eva por los de mi cumpleaños.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros últimamente?

¡Hasta el próximo IMM! (Con suerte con alijo de la Feria del Libro de Madrid)

Namaste.

Autor, Davies, Literatura

El mundo de los prodigios, Robertson Davies

Primero fue El quinto en discordia.

Después, Mantícora.

Termino la trilogía con El mundo de los prodigios.

2014. 2019. 2024.

Ya era hora, ¿no créeis?

Leer una trilogía en espacios de 5 años es algo arriesgado, puesto que, como adelantaba en Mantícora, no recordaba bien quién era quién en esta historia. Realmente no es completamente necesario, pero obviamente los detalles sobre las conexiones de los personajes se pierden.

En El mundo de los prodigios (Libros del Asteroide, 2007) conocemos que se está rodando una película con la vida de Paul Dempster, que más tarde se convertirá en el prestidigitador más famoso de la época, Magnus Eisengrim.

El punto de partida de la historia es Magnus Eisengrim narrando episodios de su vida a los productores y directores de la cinta, para que en última instancia conozcan los pormenores de su infancia y cómo llegó a la fama.

Su paso por el circo y su aprendizaje de la magia, la dura vida de ciudad en ciudad cuando sólo era un niño y la oscuridad tras el éxito, las condiciones en las que vivió y las personas con las que tuvo contacto en su paso por el circo y los espectáculos de magia.

La historia se articula bajo los largos monólogos y reflexiones de los personajes, principalmente de Magnus, que comienzan en su infancia y que finalmente terminan donde empieza la trilogía: con la muerte del magnate Boy Stauton.

Me siento más dispuesto a aceptar la idea de que si bien el demonio es un tipo muy listo, no le llega ni a la suela del zapato a cualquier tontaina que ante todo sea bueno.

Página 59

Davies nos envuelve con su magia de narrador que ya no existe, ese tipo de escritores que narren lo que narren, lo hacen de forma natural y compacta, sea el tema la vida del circo, los entresijos de la infancia o una hagiografía. Como sus predecesoras, el teatro es importante para la estructura y también para el contenido. Además, podemos comprobar cómo cualquier tema que le interese a Davies es exprimido y aprovechado para incluirlo en una historia de dolor y soledad pero también, si tenemos en cuenta la trilogía completa, de conexiones.

La conexión de la famosa bola de nieve, que Ramsay, el protagonista y principal narrador, esquiva y que acaba impactando en la madre de Paul Dempster, precipitando su parto y cambiándola para siempre. La conexión especial en un detalle que marca a una tercera persona, como un breve truco o una pequeña conversación con un niño: un momento que pasa casi desapercibido para el emisor pero que se graba en la memoria del receptor.

Ahora bien: ¿no jugamos todos, al menos mentalmente, con pensamientos terribles que jamás osaríamos poner en práctica? ¿Podríamos vivir sin un oculto instinto de revuelta, de protesta, contra nuestro destino en la vida, por envidiable que pueda parecer a quienes no han de sobrellevarlo? (…)

Todos abrazamos nuestras cadenas. No hay hombres libres.

Página 164

Digo más arriba que Davies es un tipo de escritor que ya no existe, y es que tiene un modo decimonónico de tratar la vida interior de los personajes que ya no se estila. Lo hace añadiendo una gran carga ética y religiosa, que en ocasiones deviene en repetitiva y que se mantiene siempre en un punto alejando emocionalmente, por lo que no es fácil empatizar con los personajes como lo solemos hacer con otras novelas.

Su estilo es directo, estructurado, trabajado, muy organizado, irreprochable.

Así era, aunque de un modo que nunca pude haber previsto. La experiencia nunca se repite exactamente de la misma forma.

Página 257

Con este tipo de escritores paso por muchas fases: me fascina la capacidad de descripción del autor, me encanta cómo usa el lenguaje para llevarnos donde quiere, pero a la vez, en otras ocasiones me aburren aspectos éticos o religiosos sobre los que Davies se detiene una y otra vez y me siento alejada de lo que está narrando, como si viera a través de un escaparate, impidiendo que me incorpore personalmente a la trama en sí.

A la vez, es absolutamente genial tener a un autor al que recurrir cuando tienes una decepción, como me ha ocurrido previamente con Mariana Enríquez. Parece una gran tabla de salvación cuando todo se pierde.

Dicen otros lectores de Davies que esta trilogía es más triste y melancólica y tiene menos elementos de humor y más espiritual que la Trilogía de Salterton. No lo sé. Quizá sea momento de comprobarlo.

FICHA:

Te gustará si te gustó El quinto en discordia o Mantícora., Robertson Davies.
Pros– La narración global de la historia y los temas que genera.
Contras– No es una lectura que pueda leer de seguido.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (100)

Llegamos a un número redondo y me pregunto si alguien por aquí recuerda el por qué del nombre IMM, In My Mailbox hace demasiados años y que hoy en día se ha reconvertido en Book haul.

Pienso también si debería cambiarle el nombre por algo en castellano o si, a estas alturas, a alguien le importa.

En fin, libros nuevos. ¿Empezamos?

  • Tiempo de silencio, Luis Martín Santos (Seix Barral, 2024). Hace muchos, muchos años, diría que 20, que leí y compré una edición de esta novela de esas que por entonces daban con los periódicos. Llevo queriendo releerla mucho tiempo, pero sentía que necesitaba una edición acorde con mis recuerdos de este novelón que ha sido bastante olvidado. Seix Barral, coincidiendo con el centenario, ha hecho esto posible. Tengo muchas ganas de la relectura pero os mentiría si os dijera que no tengo un puntito de miedo ante la posible decepción. Este es uno de los libros de mi vida. Reseña aquí.
  • Las tribulaciones del estudiante Torless, Albert Musil (Seix Barral, 2002). El libro que quería leer, sinceramente, es El hombre sin atributos, el famoso tocho parodiado hasta en las Celebrities de Muchachada Nui, pero soy consciente de que sus más de mil páginas no son el libro adecuado para empezar con el autor. Dicen de esta novelita que está a la altura. Anotado en mi libreta, R. me lo regaló. Todo un acierto, ¡gracias! Reseña aquí.
  • El artista del hambre, Franz Kafka (Nórdica, 2024). El centenario de Kafka promete reediciones de absolutamente todo, ya lo habréis empezado a notar en los estantes de las librerías. Tenía este pendiente y los amigos de Nórdica me lo han enviado a casa. Es ilustrado y aquí tenéis la reseña.
  • Doctor No, Percival Everett (De Conatus, 2024). Ya habéis visto por aquí Los árboles. Esta compra es una de esas que sabes que no vas a leer el libro pronto pero aún así la edición, el autor y la historia te hace que te lo lleves. No he podido resistirme.
  • Dinero en el bolsillo, Asta Olivia Nordenhof (Sexto Piso, 2024). Partimos de la historia real de crucero que sale ardiendo, provocando uno de las catástrofes más duras de la historia de Suecia. Este es el primero de una saga dedicada al tema. Envío de Sexto Piso. Reseña.
  • El Ministerio del Dolor, Dubravka Ugresic (Impedimenta, 2024). No hago más que agrandar mi biblioteca con libros de la croata mientras que sólo he leído El Museo de la Rendición Incondicional. Imagínate, no avanzo.
  • Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero (II) (Alfaguara, 2023). Tras leer La Nieve del Almirante no me quería quedar con el resto de historias de Maqroll. No he leído ni la segunda pero por mi experiencia a veces las ediciones desaparecen y luego no hay modo de hacerte con una, de ahí que lo comprara en la menor ocasión.
  • Un sí menor y un no mayor, George Grosz (Capitán Swing, 2011). La historia de un pintor de entreguerras que me interesó desde que vi sus cuadros expresionistas. Después conocí de la existencia de este libro, de ahí a mi libreta y luego a mis estantes.
  • Granito Gris, Lewis Grassic Gibbon (Trotalibros, 2024). La tercera parte de la trilogía escocesa de Gibbon de la que aún no he leído nada. Lo que no podía dejar era la trilogía a medias y R. lo sabía, de ahí su regalo. De este año no pasa que lea la primera parte.
  • Ángulo de reposo, Wallace Stegner (Libros del Asteroide, 2009). De Stegner he leído En lugar seguro. Este es el título que más recomendado del autor. Uno de esos grandes autores que publicaba la editorial en sus inicios. Tengo muchas, muchas ganas de leerlo.

Muchas gracias a Nórdica y Sexto Piso por los envíos y a R. por sus regalos librescos constantes.

Y vosotros, decidme, ¿habéis comprado muchos libros?

Namaste.

Autor, Halfon, Literatura

Signor Hoffman, Eduardo Halfon

Si algo tiene en común los últimos años es que en todos he leído un libro de Eduardo Halfon.

Así que claro, este año no iba a ser menos.

Signor Hoffman (Libros del Asteroide, 2015) es otra de las historias que nos meten de lleno en el mundo de Hoffman: un viaje a Italia para honrar la memoria de su abuelo, la nostalgia del pasado familiar, la visita a la casa de donde vivió su abuelo.

Conocer a Halfon significa llegar para quedarse, para continuar conociendo ese mundo en el que todo tiene dos caras.

El guatemalteco, el escritor-ingeniero de prosa breve, el nieto de un polaco y un libanés. El tipo de la dualidad: presente y pasado. La familia y el yo.

Y así, con textos aparentemente livianos, de corta longitud, nos va mostrando los poliedros de una existencia que en cada paso del camino le hace elegir.

Signor Hoffman se une a sus otros libros que he leído de él, El boxeador polaco (2019), Monasterio (2014), Canción, Duelo (2017), Un hijo cualquiera (2022) publicados todos por Libros del Asteroide y Biblioteca bizarra, (Jekyll and Jill, 2018), mientras espero la publicación de Tarántula.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Cualquiera de las historias que menciono arriba.
Pros– Inteligente, certero. Demuestra calidad y originalidad.
– El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Sus libros se acaban demasiado pronto.

Namaste.

Autor, Dudda, Literatura

Mi padre alemán, Ricardo Dudda

El padre de Ricardo nació en 1940 en un país que ya no existe. Ricardo nació en 1992 en España.

El padre de Ricardo vivió en una época convulsa. Ricardo nació en un momento de euforia colectiva coincidiendo con las Olimpiadas de Barcelona.

El padre de Ricardo ha vivido muchas vidas, ha visto muchas cosas. Ricardo es un millennial que no habla alemán pero que quiere conocer esa historia que cuenta su padre.

Mi padre alemán (Libros del Asteroide, 2023) plantea la historia del testimonio del hijo ante el descubrimiento y conversación con su padre.

Dudda fue refugiado en la Segunda Guerra Mundial, huyó del avance soviético al vivir en un pueblo situado en lo que hoy es Polonia pero que entonces formaba parte de Prusia.

¿Cómo explicas de dónde eres si tu lugar de nacimiento ya no existe?

Página 30

Dudda, el hijo, comienza investigar el peregrinaje de su padre pero también a conocer la vida de su abuelo, policía en la ciudad, del que se desconocía lo que había hecho durante el conflicto bélico. Lo que descubre, como ya podemos imaginar, no le va a gustar, pero este libro se centra en el padre.

Un padre que pasa de vivir a Prusia a acabar viviendo en España, a la que llega desde Burgos y que acaba viviendo en Murcia.

Un padre que se ha casado varias veces, ha tenido distintas vidas, que se enfrenta a una realidad muy diferente respecto a la que nació.

El pasado, que queda atrás, y lo que viene delante: la inmigración y la llegada a España.

Mi padre nació en 1940 y yo en 1992. Nos llevamos cincuenta y dos años. En su larga vida ha sido muchas cosas más que mi padre. Es padre de otros. Fue marido de una mujer que no es mi madre. Amante de mujeres que ya olvidó y que lo olvidaron, a las que abandonó o que le abandonaron. Hijo de unos padres a los que nunca conocí. Refugiado de un país que ya no existe.»

Este es un libro capaz de mostrarnos el pasado de Europa con el entramado familiar de los Dudda. Unir lo que sucedió con la situación actual, mostrarnos cómo el ayer ha influido en el presente.

Mi padre alemán es un libro de no ficción de esos que se beben, que uno comienza y no puede soltar hasta que lo ha terminado. Una buen viaje que nos muestra lo mucho que hemos cambiado.

FICHA:

Te gustará si te gustó El boxeador polaco, Eduardo Halfon.
Pros – El cruce pasado – presente entre ambas líneas.
– La historia de Europa a través de la historia familiar.
Contras – La historia pierde fuerza hacia la mitad del libro.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (97)

Octubre me pilló con fructíferas visitas a las librerías. Tipos Infames y Antonio Machado fueron mi objetivo y de allí salí cargada de libros.

En noviembre y para compensar, he comprado lo mínimo, tratando de aminorar la lista de pendientes o bien pensando en el periodo navideño donde, seguramente más títulos se añadan a mis estantes.

  • Las cartas del boom (Alfaguara, 2023). Sigo con mi interés por este periodo de la historia de la literatura. Aunque he leído Aquellos años del boom, de Xavi Ayén, qué mejor que acudir a las cartas de los protagonistas para conocerlo desde dentro.
  • La maldición de Hill House, Shirley Jackson (Minúscula, 2019). No he leído a la estadounidense, a pesar de que R. dice que hemos visto la versión televisiva hace poco. Llevará razón, pero no lo recuerdo.
  • Mortal y rosa, Francisco Umbral (Alianza, 2011). Un pendiente desde hace mucho,
    mucho tiempo que por fin pude conseguir y que todo el mundo lo clama como una joya maestra triste y dolorosa. Creo que caerá en breve. Aquí la reseña.
  • Los exportados, Sonia Devillers (Impedimenta, 2023). La frase con la que la editorial está promocionando este libro no me dejó indiferente: ¿cambiar judíos por cerdos? A veces me siento tentada a pensar que ya conozco todas las historias del Holocausto pero siempre, siempre, me equivoco. Reseña.
  • Cuentos escogidos, Shirley Jackson (Minúscula, 2015). Al igual que el anterior lo anoté tras escuchar el podcast de Grandes infelices, en el que se le dedicaba un episodio a la autora. Hasta ahora sólo he leído La lotería.
  • Mircea Cartarescu. El hacedor de insomnios, José Carlos Rodrigo Breto (Ediciones del Subsuelo, 2023). El escritor José Carlos, también conocido por su perfil de Instagram (@literatura_instantanea), ha publicado este ensayo en el que analiza la obra del genial rumano. He leído las dos partes de la trilogía Cegador y creo que es una buena forma de analizar y fijarse en todos los temas que nos sugiere Cartarescu.
  • Mi padre alemán, Ricardo Dudda (Libros del Asteroide, 2023). Uno de no ficción, de nuevo sobre alemanes, en el que Dudda nos acerca a su padre, un prusiano que acabó emigrando a España, lo acabo de terminar así que enseguida os cuento más.
  • La promesa, Silvina Ocampo (Lumen, 2023). En 2023 Lumen celebra el centenario del nacimiento de la argentina con la publicación de toda su obra. Esta es su única novela. ¡Gracias por el envío! Aquí la reseña.
  • Fuera de lugar, Jesús Artacho (Elvo editorial, 2023). El amigo Jesús acaba de publicar este conjunto de relatos. Tras haber leído sus Diarios y El rayo que nos parta, su recopilatorio anterior, tenía ganas de volver a leerle.
  • Tribulaciones de Maqroll el Gaviero I, Álvaro Mutis (Alfaguara, 2023). Qué alegría me llevé cuando me enteré de que Alfaguara iba a publicar los dos tomos de las aventuras del Gaviero. Llevaba mucho tiempo con ganas de leerlas pero estaban descatalogados, qué genial ha sido la lectura de La Nieve del Almirante y qué bien saber que me esperan más historias.
  • El plagio, Daniel Jiménez (Pepitas Editorial, 2022). Me llamó la atención por el tema que trataba, un hombre a quien los productores de televisión le roban lo que más tarde fue un programa millonario: el famoso juego de la oca que se emitía en España en los 90. Jiménez nos cuenta las consecuencias que tuvo este hecho y cómo marcó a su familia.

¡Sigamos leyendo!

Namaste.

Autor, Kovály, Literatura

Bajo una estrella cruel, Heda Margolius Kovály

Me habían recomendado mucho Bajo una estrella cruel (Libros del Asteroide, 2013), una historia de campos de concentración, alabada por muchos lectores, que tenía muchas ganas de leer.

Lo que desconocía era el resto.

Kovály era judía, sí, y checa. Ambas circunstancias le marcarían toda su vida, así lo deja claro en el inicio del libro:

Tres fuerzas modelaron el paisaje de mi vida. Dos de ellas aplastaron a medio mundo. La tercera era (…) un pajarillo tímido, escondido entre mis costillas.

Página 9

A Kovály le tocó un destino triste y doloroso: primero vivió en el ghetto de Lodz y más tarde arrastrada a Auschwitz. Hasta aquí, la vida de una prisionera en un terrible campo de concentración.

Siendo lo anterior el punto de partida, ¿qué más podemos temer? El regreso. Porque ante el cerco de la URSS, Kovály consigue escapar y volver a Praga, una ciudad cambiada llena de amigos que no quieren ayudarla por temor a la represalia nazi.

Si todo comienzo es duro, el comienzo de la desgracia lo es todavía más.

Página 12

Será este el comienzo de la segunda desgracia: la soledad de encontrase aislada, tratando de sobrevivir, de nuevo, pero esta vez en su propia ciudad.

Tras el fin de la guerra parece que la suerte de Kovály va a comenzar de una vez por todas, que se va a restituir su vida previa a la guerra. Pero no. Porque en Praga domina el Partido Comunista y todo aquello que pensabas que era posible no lo será. Porque si pensabas que aquellos que te liberaron son los que no te dejarán continuar con tu vida estás muy equivocada.

Y qué que vengas de un campo de concentración nazi. Eres uno más, morralla que se ha de adaptar a la nueva realidad, que ha de aceptar cada frase que emita el Partido Comunista. Eso o eres de inmediato un enemigo.

Hay algo que se resquebraja cuando lees este libro, y es la esperanza. A fin de cuentas cuando Heda estaba en el campo solo pensaba en huir, en regresar a casa. ¿Pero qué sucede cuando no hay casa a la que regresar? ¿Cuando la maquinaria del Partido se ha encargado de sembrar el dolor y odio entre todos los vecinos y conocidos? ¿Cómo regresar a una vida que ya no existe?

Habíamos dejado de considerar la libertad como algo natural y evidente. Poco a poco, la idea de la libertad como un derecho fundamental se desdibujó.

Página 118

¿Y cómo se asimila lo anterior? ¿A qué aferrarse cuando todo lo que pensabas que significaba hogar ha desaparecido? ¿Cuánta rabia podemos soportar?

Cuando la ideología pasa a ser lo más importante, las relaciones humanas quedan a un lado.

Página 119

El contenido es tan espeluznante, tan doloroso, que quizá lo menos crudo sea la vida de Heda en el campo de concentración. Lo desesperante es regresar y ver como pedazo a pedazo, todo lo que creías es inútil.

Se había asesinado a cientos de personas «por el bien del partido». Se había obligado a personas inocentes a confesar crímenes que no habían cometido. y, de pronto, aquellas mismas personas que habían aplicado la tortura y que habían utilizado los métodos más despreciables para que la gente se derrumbarse volvían a invocar una vez más «el bien del partido» para evitar admitir su responsabilidad y su culpabilidad.

Página 245

Ahora entiendo por qué lo recomendaba todo el mundo. Es incompresible, inasumible, increíble. Se lee pero no se comprehende.

Se lee sin pestañear y te encoge el corazón y el estómago.

Qué desesperanza, qué dolor. Qué rabia.

Leedlo. No exagero.

FICHA:

Te gustará si te gustó Un mundo aparte, Gustaw Herling-Grudzinski.
Pros – Se lee sin pestañear.
– La ternura y fuerza que trasmite.
Contras – La desesperanza que trasmite.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (96)

Septiembre nos ha traído el otoño y la esperada rentrée.

Aquí los libros que he comprado a finales de agosto y en septiembre, algunos novedades, otros pendientes desde hace tiempo con los que me quería hacer.

  • Los reconocimientos, William Gaddis (Sexto Piso). Del autor de Gótico carpintero, que he leído recientemente, su obra magna. Un título casi imposible de encontrar (mi ejemplar viene vía Colombia ya que en España no hay forma de hacerse con él sin pagar un riñón en el intento) que además es un tocho de muy señor mío. 1300 páginas, ahí es nada.
  • El río sin descanso, Gabrielle Roy (Hoja de Lata, 2016, de esta edición, 2023). Este título me había pasado desapercibido cuando se publicó, y no fue sino cuando la editorial sacó la edición conmemorativa de sus 10 años que me llamó la atención en visita a la librería, así que revisé la sinopsis y me di cuenta de que no he leído ningún libro ambientado en los inuits, por lo que decidí comprarlo. Reseña aquí.
  • Cometierra, Dolores Reyes (Sigilio editorial, 2021?). De la misma autora compré Miseria pero por lo que he leído por ahí es más recomendable empezar por Cometierra. Como es un título cortito me da la sensación de que es perfecto para una tarde lluviosa. Reseña.
  • La frecuente oscuridad de nuestros días, Rebecca Donner (Libros del Asteroide, 2022).Una de las cosas que me echaba para atrás para comprar este libro era su tamaño, ya que es un tocho de 700 páginas. Sin embargo, la historia en sí (¿cómo? ¿una estadounidense que se convierte en espía?) acabó por animarme a comprarlo, aún a sabiendas que le va a tocar tiempo esperando leerlo…

  • Los comienzos, Antonio Moresco (Impedimenta, 2023). Un inicio de una trilogía de un autor italiano del que desconocía su existencia y que no pensaba comprar… hasta que leí que lo comparaban con Cartarescu y ahí todas mis dudas se disiparon. Ya veis, de Impedimenta me fío.
  • En memoria de la memoria, María Stepánova (Acantilado, 2022). Una historia sobre el recuerdo y la memoria ante la pérdida. He leído grandes elogios para este título y será mi primer libro de la autora.
  • Señor Kafka, Bohumil Hrabal (Nórdica, 2023). Mi fijación por leer títulos de autores de Europa del Este no para. Hrabal es uno de los más importantes autores checos y este título me atrajo indudablemente. El envío corre a cargo de Nórdica. Aquí la reseña.
  • Las tempestálidas, Gueorgui Gospodínov (Fulgencio Pimentel, 2022). Era meterme a las redes y encontrar reseñas y reseñas de este título, una tras otra. ¡Y además el autor es búlgaro! Otro para la casa. Reseña aquí.
  • El Gorila y el Pájaro, Zack McDermont (Big Sur, 2023). La historia de un joven que tiene un trastorno bipolar y cómo llega y vive la enfermedad. El envío corre a cargo de la editorial. Reseña.

Y vosotros, ¿qué títulos habéis comprado estas semanas?

Namaste.

Autor, Greene, Literatura

El revés de la trama, Graham Greene

Llegaba yo muy ufana a El revés de la trama (Libros del Asteroide, 2020), tras haber disfrutado mucho El final del affaire (Libros del Asteroide, 2019).

En mi mente un libro iba a correr el mismo suerte que el otro: acabar entre las novelas que más me han gustado este 2023.

Error.

La acción se sitúa en África Occidental, donde un funcionario británico vive junto con su mujer. El entorno es aburrido y asfixiante, hasta el punto de que sobrevuela la separación de la pareja: lo que en teoría iba a ser un destino provisional se convirtió en su estancia permanente y eso provoca sensaciones contrapuestas.

Él le dirigió una sonrisa radiante y falsa; hasta ese punto la vida consistía en eludir la desdicha una vez más.

Página 29

Su matrimonio termina por tambalearse cuando llega una nueva mujer a la colonia que hará dudar a ese hombre íntegro sobre qué hacer. Esta situación conseguirá crearle una crisis existencial y de conciencia.

A ellos le había corrompido el dinero; a él, los sentimientos. Los sentimientos eran más peligrosos, porque no podía fijárseles un precio.

Página 68

Los temas son los predilectos del autor: el choque entre las creencias y los actos, la falta de ética o principios y la fe. Generalmente Greene parte de personajes recios e infelices que cumplen con su deber hasta que una circunstancia les pone entre la tesitura de actuar o no conforme a lo que proclaman. Después llegarán las dudas y el arrepentimiento, claro.

En nuestra alma mora un dictador despiadado, dispuesto a tolerar la desgracia de mil extraños si con ello asegura la dicha de los pocos que amamos.

Página 241

El principal problema que he tenido con esta historia ha sido la falta de interés. El estilo es correcto, los personajes bien creados, pero la trama es insulsa, plana, llegando a aburrirme. Además, en cuanto se detenía a indagar sobre los caminos de la fe me alejaba aún más.

Soy consciente de que es un tema mío, que objetivamente la novela no es mala, y sé que el propósito de Greene es acercarse a un tema cotidiano y analizarlo, sin grandes alharacas y golpes de efecto.

Aún así, durante la lectura me ha acompañado la sensación de que esta historia no es novedosa, ni interesante. Que no aporta demasiado y que el tema, o quizá el enfoque, está pasado de moda. En definitiva: la sensación de leer algo que te es indiferente.

Valoro el estilo de Greene, es un escritor genial, pero lo que cuenta no me trasmite, no me interesa, lo tengo ya visto, y no hay ningún aporte nuevo ni en la estructura ni en la trama de la historia.

No sé si esto es una sensación mía, si he abandonado algunos temas o ritmos que antes me gustaban o si bien es algo típicamente british, pero muchas de las historias que vienen de allá no últimamente no me entusiasman, me parecen correctas, bien escritas, con calidad, pero lejos de la pasión que sí me despierta otro tipo de literatura.

FICHA:

Te gustará si te gustó La gran fortuna, Olivia Manning.
Pros – El estilo de Greene.
Contras – Una historia que no aporta demasiado con la que he sentido falta de interés.

Namaste.