Autor, Halfon, Literatura

Signor Hoffman, Eduardo Halfon

Si algo tiene en común los últimos años es que en todos he leído un libro de Eduardo Halfon.

Así que claro, este año no iba a ser menos.

Signor Hoffman (Libros del Asteroide, 2015) es otra de las historias que nos meten de lleno en el mundo de Hoffman: un viaje a Italia para honrar la memoria de su abuelo, la nostalgia del pasado familiar, la visita a la casa de donde vivió su abuelo.

Conocer a Halfon significa llegar para quedarse, para continuar conociendo ese mundo en el que todo tiene dos caras.

El guatemalteco, el escritor-ingeniero de prosa breve, el nieto de un polaco y un libanés. El tipo de la dualidad: presente y pasado. La familia y el yo.

Y así, con textos aparentemente livianos, de corta longitud, nos va mostrando los poliedros de una existencia que en cada paso del camino le hace elegir.

Signor Hoffman se une a sus otros libros que he leído de él, El boxeador polaco (2019), Monasterio (2014), Canción, Duelo (2017), Un hijo cualquiera (2022) publicados todos por Libros del Asteroide y Biblioteca bizarra, (Jekyll and Jill, 2018), mientras espero la publicación de Tarántula.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Cualquiera de las historias que menciono arriba.
Pros– Inteligente, certero. Demuestra calidad y originalidad.
– El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Sus libros se acaban demasiado pronto.

Namaste.

Autor, di Benedetto, Literatura

Zama, Antonio di Benedetto

Lleva mucho mucho tiempo (años) con este título en mi libreta de pendientes. Por desgracia se encontraba descatalogado, al menos en España, así que no fue hasta que me topé con esta edición de A. Hache editores que pude hacerme con este clásico de las letras argentinas.

La novela lleva en su título el apellido del protagonista: Diego de Zama, asesor en una oficina del virreinato de Río de la Plata, nombrado por el Rey para un puesto que desarrolla sin problemas pero con la espera e incertidumbre de conocer cuándo será su traslado a otra ciudad donde se encuentre, al fin, más cerca de su familia.

Estamos en el siglo XVIII y la burocracia y los trámites y cuitas para conseguir una firma que le permita mudarse se retrasan. Así, el tema principal de la novela es la espera, esa que afronta Diego con paciencia para seguir realizando su tarea diaria mientras trata de conseguir información sobre cuándo tendrá lugar a la vez que intenta adelantarla lo máximo posible. En este sentido tiene algo de El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.

Sin embargo, hacia la mitad, una vez planteada su rutina y sus esperanzas, el tema deriva en la frustración al conocer que el cumplimiento de sus obligaciones ha sido en vano, ya que quien tiene que firmar su traslado no lo hará jamás. Con ello, la pérdida de la esperanza. A partir de aquí, la desesperación que le lleva al desorden, a la corrupción, a tratar de conseguir, sea del modo que sea, su anhelado traslado. La espera se alarga y el camino de Diego acaba por otros derroteros, los del humano que duda si todo tiene sentido.

Se me ocurrió que, de reconocerme en la calle, cualquier persona podía ver, en mis narices, puertas.

Página 109

El estilo de di Benedetto es abigarrado, barroco, plagado de subterfugios y rodeos. En una palabra: excesivo. Os dejo un ejemplo:

Afecté no querer perturbarla con indagaciones constantes sobre el desenvolvimiento de su conflicto y dejé que lo soportara sin posibilidad de aquel mínimo respiro que le daba su comunicación conmigo.

Página 99

Un ejemplo que podrían ser cientos. Un texto complejo al que acceder sólo con mucha concentración, porque no nos da ni un respiro. Hay que releer el párrafo para comprenderlo todo, hay que descifrar lo que nos quiere decir di Benedetto, porque conforme avanzamos está velado, fragmentado u omitido.

Quizá mi problema con Zama es que me ha parecido una novela muy desigual, ya que la tercera y última parte nada tiene que ver con sus predecesoras. Lo anterior, unido a un estilo exageradamente abigarrado me ha sacado de la historia. Seguramente esperaba una novela redonda y me temo que no me lo ha parecido.

FICHA:

Te gustará si te gustó El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.
El siglo de las luces, Alejo Carpentier.
Pros – Original, complejo, muy diferente.
Contras– Abigarrado, duro.
– Va de más a menos.

Namaste.

Autor, Everett, Literatura

Los árboles, Percival Everett

Los árboles (DeConatus, 2023) ha sido un título muy nombrado por dos motivos: ser finalista del Booker 2022 y recibir curiosos comentarios.

Llego a él tras terminar un libro diametralmente opuesto: mientras que El palacio azul de los ingenieros belgas de Fulgencio Argüelles, una novela sin diálogos ni puntos y aparte, en Los árboles todo son diálogos. Curiosa la cosa.

Los árboles tiene como trama una situación violenta y surrealista (la aparición de dos cadáveres en una situación incomprensible: un blanco y un negro que parece que se han pegado el uno al otro hasta morir, el negro está desfigurado y tiene en sus manos los testículos arrancados del blanco).

Digo surrealista porque esa escena de crimen que simplemente podría justificarse como un asesinato un tanto extraño, se transforma en otra cosa cuando se añade a la circunstancia la desaparición del cadáver del hombre negro.

Lo anterior es la justificación para hablar del tema importante que quiere Everett: el racismo y los asesinatos de Estados Unidos, las injusticias de décadas de blancos que acusan a negros de cosas que no han hecho y la violencia continua: palizas, violencia, vejaciones, violaciones y acusaciones en falso.

 -¿Ha visto o ha tenido noticia de algún forastero en el pueblo? (…)

  -No es la pregunta -dijo- La muerte nunca es forastera. Por eso le tenemos miedo.

Página 125

El uso del tono humorístico y la utilización de ágiles diálogos es todo un acierto, ya que consigue generar una acción dinámica que provoca que una vez empiezas el libro no puedas parar de leer. Una combinación arriesgada pero muy exitosa aunque, por desgracia, torna en repetitiva cuando ya llevamos 2/3 partes de la novela. Quizá aligerando la parte media de la novela hubiera desaparecido esa situación.

Bienvenido a Suministros de Cadáveres Acme de Chicago. Ustedes los matan, nosotros los congelamos.

Página 232

Los árboles es una buena demostración de que lo violento y lo humorístico pueden ser una buena combinación si se trata trabajando cada elemento, comenzando por el humor para acabar ahondando en la raíz del tema. Para ello Everett es directo y crudo y evita añadir descripciones que nos desviarían de sus propósitos.

Un acierto este libro y una delicia la edición de DeConatus.

2024 empieza muy pero que muy bien.

FICHA:

Te gustará si te gustó – La película Jojo Rabbit.
Pros– Original, humorístico y crítico a la vez.
– Los diálogos.
Contras– Reiteración en sus páginas centrales.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (99)

Tras los regalos navideños, os presento la primera compra de libros de este 2024. En su mayoría, títulos que llevan mucho en mi lista de pendientes pero que no tenía en casa y con los que me he acabado haciendo:

  • Contraluz, Thomas Pynchon (Tusquets,  ). Si lleváis tiempo por aquí quizá recordéis el único libro que he leído del autor, La subasta del lote 49, un extraño libro de difícil clasificación. Los que entienden dicen que este título es una muy buena opción para seguir leyendo al autor y yo me he fiado de su criterio.
  • Dos crímenes, Jorge Ibargüengoitia (Machado libros, 2024). No lo conocía, me topé con él en la librería y como me gustó mucho Las muertas decidí comprarlo. Ahora veo que además han sacado una edición mucho más bonita que la mía. Qué rabia. Reseña aquí.
  • El mal de Portnoy, Philip Roth (Debolsillo, 2008). Otro título pendiente de un autor al que no he leído nunca. Bueno, sí que he leído pero su autobiografía Los hechos pero nada más de su obra. Voy al revés.
  • El pájaro pintado, Jerzy Kosinski (Debolsillo, 2011). Recomendado por Jan de Trotalibros, lleva en mi radar un tiempo pero era el típico libro del que acabo postergando la lectura.

  • Humo, Turguénev (Alba editorial, 2018) Del autor he leído Padres e hijos y creo que esta será una buena oportunidad para seguir leyéndole. No es tan largo como el anterior.
  • Suave es la noche, F. Scott Fitzgerald (Debolsillo, 2015). Tengo ganas de regresar al autor para ver si me reconcilio con él tras la lectura de El gran Gatsby. En primer lugar porque ya dudo de mi lectura, porque lo leí en inglés y no sé si capté todo lo que quiso el autor. Así que escojo este para probar de nuevo con el autor.
  • Poesía completa, Emily Dickinson Brontë (Alba, 2018). Bien sabéis que no soy lectora de poesía, pero los que sí saben de poesía recomiendan a Dickinson para iniciarse en el género. Y como me he encontrado con esta edición tan bonita y soy de las que hacen caso a las recomendaciones, se vino para casa. Y ahora, en casa, me doy cuenta de que las poesía son de Brontë y no de Dickinson. No, no me había dado cuenta.
  • El hombre en busca de sentido, Victor Frankl (Herder, 2015). Recomendado por todos los sitios, un testimonio de campo de concentración de esos en los que siempre, siempre acabo cayendo. Reseña aquí.

Y vosotros, ¿habéis comprado algún libro en 2024?

Namaste.

Argüelles, Autor, Literatura

El palacio azul de los ingenieros belgas, Fulgencio Argüelles

Este libro vino recomendado por Fernando, amigo lector y ávido devorador de libros.

El palacio azul de los ingenieros belgas (Acantilado, 2003) narra la historia de Nalo, un joven que comienza a trabajar como aprendiz de jardinero en el palacio azul de los ingenieros belgas, la casa familiar de los gerentes y propietarios de una fábrica en la zona.

El nuevo trabajo supondrá abrir un mundo de conceptos no sólo de su tarea propiamente dicha, también de los conocimientos de su maestro Eneka, un sabio que conoce todo el mundo y que se casó con una musa.

Escrita cronológicamente y de corrido, sin apenas puntos y aparte y sin ningún diálogo directo, Argüelles despliega un estilo lírico preciosista que nos deja fragmentos tan bonitos como este, que pudieran parecer parte de un largo pensamiento:

Entonces ocurrió (…) lo que ya otras veces me había ocurrido junto a ella, que un momento no era solo eso, un momento, un instante en el que ocurre algo concreto, sino muchos momentos a la vez que se confunden y se complican y que te roban toda certeza, hasta la certeza misma de que tú existes en medio de todos esos momentos.

Página 24

La sensación es que el autor nos lleva, fluyendo de un tema a otro, para llegar a los temas que nos sugieren los importantes secundarios: Cosme, el abuelo de Nalo, Eneka y Lucía y los belgas y el primo Alipio.

Como telón de fondo, un momento espacio-temporal sin determinar.

Sentí que el tiempo de afuera, el que fluía por las paredes y los suelos brillantes del palacio, el que se perdía por las vidrieras acules con los temblores de la voz del mayordomo (…), ese tiempo, no era el mismo que el que yo sentía dentro, sujetándome las tripas y el cerebro, porque éste se había quedado quieto, colgado en un minuto eterno, indicándome los puntos débiles de mi cuerpo por donde se podrían colar los desconsuelos.

Página 43.

Y es que lo que al principio parece un mundo onírico, sin revelaciones sobre el momento y lugar de la acción hacia la mitad todo comienza a desvanecerse como en un sueño, apareciendo poco a poco el momento y lugar, para acabar tomando protagonismo por las acciones que van a suceder.

Pareciera como si poco a poco se cayera una cortina leve para tomar una importancia sorprendente en el devenir de los protagonistas: algo que parecía estático se convierte en dinámico y aquello que parecía un paisaje, algo que contemplar en el fondo, pasa a ser vital para la trama.

Había ido a buscar un jarrón de porcelana para las flores y había descubierto el escondite secreto de la primavera.

Página 114

O simplemente, los personajes pasan de su visión introspectiva, interesados por sus propios problemas y aficiones (la poesía, los amores o los proyectos) para salir de su reclusión a un mundo cambiante, donde la revolución está llegando.

La novela es un canto al conocimiento, a las personas curiosas que quieren conocer más todo lo que les rodea: desde la poesía, como su hermana Lucía, que habla con palabras extrañas demuestra en cada ocasión o como el abuelo Cosme, que con sus proyectos quiere que su tierra progrese teniendo más infraestructuras.

Sintiendo el pavor de lo desconocido, aprehendiendo cada conocimiento con la inquietud de quien teme su imprudente curiosidad estropee el rumbo del universo.

Página 69

Una novela muy interesante con una forma de escribir elegante, lírica, muy bonita y diferente para conectar con un mundo a medida de lo que nos quiere contar Argüelles.

FICHA:

Te gustará si te gustó Ojos azules, Toni Morrison.
Pros– El estilo lírico y el flujo de las frases.
– Demuestra una voz propia y muy interesante.
Contras– Hacia la mitad la acción va por otros derroteros para mí menos interesantes.
– No lo recomiendo si no tenéis tiempo para leer, los capítulos son largos y es complicado parar a mitad.

Namaste.

Autor, Literatura, Moro, Sciascia

El caso Moro, Leonardo Sciascia

Tras leer Salir de la noche, de Mario Calabresi (Libros del Asteroide, 2023) acudí directa a comprar este título por las múltiples referencias al caso Moro, que marcó a la opinión pública italiana de la época.

No conocía nada del tema, sólo sabía dos cosas: cómo acababa el asunto y la importancia de Sciascia como escritor, aunque en mi caso tenía anotado Todo modo y no este.

El caso Moro (Tusquets, 2010) es la crónica del secuestro del político Aldo Moro a manos de las Brigadas Rojas. Moro aparecerá 55 días después muerto, habiendo dejado muchas dudas y dividiendo a la opinión pública.

La situación, ya compleja de por sí por tratarse de un secuestro, toma un nuevo nivel cuando salen a la luz las cartas que ha escrito Moro, publicándose en los principales periódicos italianos. Su texto, estudiado y analizado pasa a la opinión pública y aprovecha Moro para plantear la cuestión como un conflicto de teoría del Derecho: ¿ha de canjear el Estado a Moro por los presos que solicitan los secuestradores?

Además, cobra importancia la peculiar postura del partido de Moro, Democracia Cristiana: aunque Moro pide su liberación, ellos interpretan sus cartas como si estuviera loco, poco menos determinando que no han de ser tenidas en cuenta puesto que ese no es el verdadero Aldo Moro.

Añadido a lo anterior, la investigación de la policía. A pesar de que que el secuestro duró muchos días, no hubo ningún avance en la investigación, y todo fue un despropósito en el que la pista más fiable la dio el resultado de una ouija. (!)

Sciascia formó parte de la Comisión que investigó el caso, y de ahí su informe y este libro. El problema es la presuposición de que el lector está enterado de la mayor parte de los pormenores, algo que, sobre todo al principio, consigue confundir y despistar a un lector no italiano que no vivió en directo todo lo que nos cuenta el autor.

Habría ayudado un glosario o quizá una explicación de quién era quién en la sociedad política italiana de la época, para poder saber de qué estamos hablando y por qué intervienen cada uno de los factores.

Una vez pasada la confusión inicial, lo que se incluye en el texto es una reflexión política sobre el secuestro y las posturas que tomaron cada uno de los partidos a los que Moro se refirió (además de la mencionada Democracia Nacional, partido de Moro, los comunistas, sociales, el gobierno y hasta el Papa).

El análisis del caso que conmocionó Italia y que supuso un antes y un después en la sociedad de la época.

Un libro interesante si sois juristas u os interesa la política, también recomendable si buscáis conocer más de la historia italiana pero que puede resultar complicado o confuso si esos no son vuestros temas.

FICHA:

Te gustará si te gustó Operación Masacre, Rodolfo Walsh
Pros– Conocer más de la historia de Italia.
– El análisis de Sciascia.
Contras– Bastante confuso.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (98)

Aquí las nuevas incorporaciones de diciembre y enero, pocas compras (¡bien!) y regalos bajo el árbol así que todo perfecto.

  • El barco de Teseo, Doug Dorst y J. J. Abrams (Duomo, 2023). La revolución editorial vino en octubre de la mano de un libro publicado en Estados Unidos hace una década pero que al fin podeos encontrar en español. Una loa a las buenas ediciones para un título casi de coleccionista, en el que se incluyen desde postales a fotografías, para meternos de lleno en la historia de S. pero también en la de Eric y Jen, lectores que como nosotros están leyendo la historia y nos dejan sus impresiones en notas. Ha causado tanto furor que ahora mismo está agotado.
  • Trilogía, Jon Fosse (DeConatus, 2023). Muchas ganas tengo de leer por fin al último Premio Nobel. Lo haré con este libro. Cae en breve. Reseña.
  • El sentido de un final, Julian Barnes (Compactos Anagrama, 2012). Tras La única historia sabía que este título iba a ser el siguiente y de ahí a mis lista para los Reyes y a recibirlo como regalo. Perfecto para un viaje. Reseña.
  • La Regenta, Leopoldo Alas Clarín (Alba, 2022) Eterno pendiente que llevo queriendo leer desde hace mucho pero del que no disponía un ejemplar. Me da algo de vértigo, no os lo voy a negar, quizá por eso lo he añadido en los propósitos, para tratar de no escabullirme con su lectura. Veremos.
  • Ágape se paga, William Gaddis (Sexto Piso, 2008). Dicen que cuando lees a Gaddis ya no hay vuelta atrás. Puede ser, porque tras Gótico carpintero he comprado Los reconocimientos y además he pedido este título, mucho más corto (algo que era sencillo, la verdad, que el otro son 1300 páginas…). Reseña.
  • Manual de Saint-Germain-des-Près, Boris Vian (Gallo Nero). Una particular guía del barrio de Saint-Germain-des-Près de la mano del inclasificable Boris Vian, un escritor al que nunca me canso de leer.
  • 1948, Yoram Kaniuk (Libros del Asteroide, 2013). ¿No os pasa que anotáis un título y más tarde queda sepultado por otros y queda relegado en un segundo plano? Eso me ha ocurrido con este que nos cuenta el testimonio de un hombre que sirvió en el Ejército durante la guerra de independencia israelí y que 60 años después rememora sus recuerdos.
  • Libre, Lea Ypi (Anagrama, 2023). Testimonios de la Albania soviética que se está recomendando de forma unánime. Últimamente todo lo soviético me tira así que no pude evitar comprarlo en mi última visita a Moito Conto.
  • Los nuestros, Luis Harss (Alfaguara, 2012). Uno de los títulos que se mencionan en Aquellos años del boom, de Xavi Ayén, de donde voy sacando títulos para leer e ir ahondando en ese momento tan relevante para la literatura.
  • Las pequeñas virtudes, Natalia Ginzburg (Acantilado). En este caso comprado para releerlo, ya que la primera vez fue hace una década en un libro de la biblioteca, y no quería que faltara este magnífico libro en mis estantes.
  • Mi padre y su museo, Marina Tsvietáieva (Acantilado). De la autora he leído ya Mi madre y la música, y me pareció que este título se complementaba a la perfección con el anterior. Tengo también los Diarios de la Revolución de 1917 para optar uno u otro. Reseña.

Y vosotros, ¿habéis recibido muchos libros de regalo?

Namaste.

Autor, Devillers, Literatura

Los exportados, Sonia Devillers

Lees ensayos sobre la Segunda Guerra Mundial.

Lees testimonios de supervivientes de campos de concentración.

Lees libros de no ficción del tema.

Y crees que sabes. Que conoces lo que ocurría, que no hay testimonio o detalle que a estas alturas, sea nuevo. Que no hay evento que se te haya podido escapar.

Te equivocas.

Los exportados (Impedimenta, 2023) cuenta la historia de los abuelos y la madre de Sonia Devillers, que consiguieron salir de Rumanía al ser intercambiados por cerdos.

Habéis leído bien: cerdos.

En la Rumanía de Ceaucescu los judíos no valían nada. Pero al menos se podían intercambiar por cerdos. Rumanía venía de haber sido aliado de la Alemania de Hitler, y de haber contribuido como segundo de a bordo en el Holocausto, torturando y asesinando, y también trasladando a los judíos que se encontraban en su territorio.

Terminada la guerra, la URSS se esforzó por que lo tratar de olvidar lo anterior, sepultando la información de la Rumanía filonazi. Sin embargo, Rumanía seguía sin ver mal lo de lucrarse puesto que conseguían un doble propósito: expulsar a los judíos que aún quedaban en su territorio y conseguir ganado útil para las necesidades de su población y el desarrollo de su actividad económica.

En este entramado juega parte relevante el oscuro tratante Henry Jacober, que se encargaba de conseguir el mejor ganado y a la vez hacía listas de judíos para el intercambio. La cosa funcionaba así: los judíos que ya habían abandonado el país se ponían en contacto con Jacober para tratar de que salieran también sus familiares. Estos pagaban en dólares. Jacober hacía una lista de los judíos a intercambiar que facilitaba al Gobierno rumano, que asignaba a cada persona un valor (quienes se encontraban en conflicto con el Partido tenían un precio superior) y el traficante conseguía los cerdos y ovejas necesarios para el intercambio además de la documentación de salida del país que necesitaban.

De su país había importado el rigor, pero también la pompa y el gasto monárquicos. (…)
Un mundo fastuoso abolido, denostado y finalmente aniquilado por los comunistas. A veces me pregunto cómo un mismo individuo puede soportar tanta distancia entre el presente y el pasado, entre lo que ve y lo que ha visto, entre dos realidades que jamás volverán a coincidir. Es como para dudar de todo. Es como para volverse loco.

Página 82

Así salieron los familiares de la autora. Así abandonó el país la gran parte de los judíos que quedaban en Rumanía tras la Segunda Guerra Mundial. Los exportados no es sino el testimonio de un momento histórico que parece no solo olvidado sino ignorado, como si jamás hubiera existido.

Devillers investiga al encontrar una lista de personas en las que aparece su antiguo apellido familiar. Un apellido que ya no es el suyo de una historia que quisieron olvidar. Que incluso el actual Estado rumano jamás ha sacado a la luz.

Lees y sigues leyendo y te acabas dando cuenta de que la barbarie no tiene límites.

FICHA:

Te gustará si te gustó El fin del homo sovieticus, Svetlana Aleksiévich (última parte)
Pros – El testimonio de la autora que mezcla recuerdos familiares con la investigación.
Contras – Hacia la mitad hay un momento que decae por exceso de reiteraciones.

Namaste.

Balance de 2023, Literatura

Balance de 2023 (II): decepciones

Empiezo este año con pocas decepciones y un solo abandono.

Así que visto lo visto, no se me ha dado nada mal. ¿Empezamos?

Abandonados

  • ¡Absalón, Absalón!, William Faulkner. Lo admito: no he podido con esta lectura. La comencé en 2022, empecé bien, me fui desinflando y lo aparqué. Al tratar de retomarlo me fue imposible seguir el hilo así que decidí abandonarlo. Lo que leí me gustó mucho (en la foto podéis ver dónde me quedé) y sé que lo volveré a intentar pero no a corto plazo. Ahora no era el momento y creo que tampoco lo será en 2024.

Decepciones

  • Hard Land, Benedict Wells. Me encantó la novela anterior que leí del autor, El fin de la soledad, pero en esta ocasión no he encontrado nada de lo que me gustó en aquélla ocasión. Ya no sé si es que he cambiado como lectora o si el autor ha ido cuesta abajo.
  • El Gabinete de las Maravillas de Mr. Wilson, Lawrence Weschler. Ni maravillas ni nada. Nada más que una descripción tras otra, como un folleto de un museo sin gracia alguna. No sé, algo no he debido de entender porque fue finalista al Pulitzer.
  • Posesión, A.S. Byatt. Esperaba tantísimo que ha sido toda una decepción que no haya conectado con esta historia. Admito el estilo y la estructura de Byatt como impolutas, pero no he sido capaz de encontrarle interés en una historia objetivamente buena pero que me ha resultado fría y carente de interés. En este caso admito que soy yo, que esta historia no es para mí.
  • Los genios, Jaime Baily. Insufrible. Exceso de reiteraciones, comas extendidas a diestra y siniestra… no sé ni cómo lo conseguí terminar. Un libro por y para el chisme agrandado por un márketing que lo puso en todos los sitios y que (¡oh, sorpresa!) desapareció en 3 días.
  • El retrato de casada, Maggie O´Farrell. El último libro de la británica a la que sigo los pasos desde que la publicaron en castellano (por aquí habéis visto Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía, Sigo aquí, Hamnet, y La extraña desaparición de Esme Lennox) no se sostiene por ningún sitio, y lo que da la impresión es que tenía que presentar un borrador y continuó la idea de novela histórica de Hamnet para escribir una historia llena de clichés que no termina de funcionar.

Otro año más queda demostrado que en esta lista los que más probabilidades tienen de acabar de aquí son las novedades.

Y vosotros, ¿tenéis antilista este año?

Namaste,

Literatura

Recopilación de otras lecturas otoñales

Antes de que termine el año quería dejaros por aquí unas mini opiniones de otros libros que no me ha dado tiempo a reseñar pero de los que no quería pasar para hacer un breve comentario.

  • Corre, Conejo, John Updike (Maxi Tusquets, 2015). Nunca había leído a Updike y me animé al saber que le habían dado 2 premios Pulitzer. Escogí este título para mi viaje a Egipto, que es el primero de su famosa serie de Conejo, donde el protagonista es un tipo que huye de las convenciones, harto de su rutina y su día a día. ¿Recordáis la leyenda del padre de familia que sale a comprar tabaco y nunca regresa? Pues eso mismo. Una buena novela que sin embargo no me ha llegado, que me ha resultado aburrida y reiterativa.
  • Tokio Redux, David Peace (Hoja de Lata, 2021). La tercera parte de la trilogía de la ocupación con la que he empezado por recomendación de Marta. A pesar de que la ambientación es fabulosa, no he sentido conexión con la historia en ningún momento. Estuve tentada hasta de abandonarla. No es para nada un mal libro pero no ha sido para mí.
  • El plagio, Daniel Jiménez (Pepitas Editorial, 2022). La historia del padre de Jiménez, a quien le roban la idea del programa de televisión El juego de la oca y las implicaciones, mentales y económicas, que tuvo para su familia. Un testimonio duro y crudo de una historia nada conocida por el gran público.
  • El Gorila y el Pájaro, Zack McDermott (Big Sur, 2023). El Gorila es el propio McDermott, el Pájaro, su madre. Esta es la historia de la esquizofrenia que sufre y de cómo afecta a su madre. No será mala serie televisiva pero como libro deja bastante que desear.
  • Señor Kafka, Bohumil Hrabal (Nórdica, 2023). Mi primer acercamiento al checo ha sido a través de sus cuentos, que se centran en el día a día de los trabajadores en el entorno de la URSS: los sinsentidos, la opresión y la aceptación de lo anterior.
  • La promesa, Silvina Ocampo (Lumen, 2023). La recién reeditada novela de la poeta argentina es la historia de la vida de una mujer que ha caído por la borda de un barco. En el agua rememora su pasado de la mano de personas que le van viniendo a la mente. Fragmentada y onírica, recuerda a Bombal si esta hubiera sido más realista.
  • Fuera de lugar, Jesús Artacho (Elvo Editorial, 2023). Regreso al amigo Jesús con su último libro publicado, que en esta ocasión es de relatos. Mantiene temáticas afines a El rayo que nos parta pero también juega con otro tipo de longitudes y temas.

Namaste.