Autor, Literatura, Tabucchi

Sostiene Pereira, Antonio Tabucchi

Sostiene Pereira que lo conoció en un día de verano.

Página 7

Así comienza la novela más famosa del italiano Antonio Tabucchi, ambientada en la más portuguesa de las ciudades, Lisboa.

En el propio título nos adelantan los dos puntos más importantes de esta novela: su protagonista y el modo en el que nos van a narrar los sucesos.

Pereira lo sostiene porque como podemos imaginar, le están tomando declaración por algo que sabremos más adelante. Pereira lo sostiene a pesar de que él no es de sostener demasiadas cosas, tan solo su amor y pasión por los escritores franceses del siglo XVIII. Y también, sabemos, por su mujer, fallecida hace unos años.

Se preguntó: ¿En qué mundo vivo? Y se le ocurrió la extravagante idea de que él, quizá, no vivía, sino que era como si estuviese ya muerto.

Página 16

Y es lógico que se haga esa pregunta, porque Pereira no tiene ningún interés por conocer qué está ocurriendo en el mundo: no hay un periodista menos periodista que este. O ¿quién se podría a escribir efemérides de autores franceses muertos hacía 25 años estando en 1938?

Pereira, claro.

La filosofía parece ocuparse sólo de la verdad, pero quizá no diga más que fantasías, y la literatura parece ocuparse sólo de fantasías, pero quizá diga la verdad.

Página 30

La situación cambia cuando nuestro protagonista se encuentra con un joven a quien contrata como ayudante, un hombre que le va a hacer replantearse muchas de las cosas que cree saber, alguien que le abre una ventana a ese mundo exterior del que no quería saber nada.

Sostiene Pereira (Compactos 50, 2019) es una novela corta pero con una altísima calidad literaria. Vemos aquí un héroe luso, un Oblómov a la portuguesa, un personaje propio que huele a limonada y omelettes a las finas hierbas, uno de esos que se queda en la retina del lector y que traspasa las líneas para alcanzar la eternidad. Como Ignatius J. Reilly. Como el Quijote.

Hay algo decimonónico en Tabucchi, algo que conecta con los nombres más destacados de las literatura de la Mitteleuropa, una forma de narrar el ambiente y las pulsiones internas del protagonista, algo en el tono que ha desaparecido a mitad del siglo XX por la dictadura de la autoficción o por el cambio en el uso del tiempo actuales

Es usted una persona infame, y todo esto es una infamia.

Página 173

Qué fácil parece la buena literatura cuando se hace bien. Qué placer para el lector sumergirse en una historia de estas características.

No os la perdáis.

FICHA:

Te gustará si te gustó La muerte en Venecia, Thomas Mann.
Pros – El personaje de Pereira. Inclasificable.
– El estilo de Tabucchi y su forma de ir metiéndonos en la trama.
Contras– Que quiero probar esa omelette a las finas hierbas y aún así creo que no será para tanto.

Namaste.

Autor, Berlin, Literatura

Bienvenida a casa, Lucia Berlin

Para muchos autores, su obra es absolutamente opuesta a su vida. Para otros, realidad y ficción se entremezclan, incluso antes de la eclosión del género de la autoficción de las últimas décadas.

Eso es lo que le ha ocurrido a Lucia Berlin, una autora que había pasado bastante desapercibida hasta que en 2015 la publicación de Manual para mujeres de la limpieza (Alfaguara, 2016) la situó en el punto de reconocimiento y ventas que merecía.

Sus personajes tienen muchos de los elementos que ella vivió durante su intensa vida: problemas de alcoholismo, infidelidades de sus maridos y un estado de precariedad que le hizo trabajar en muchos puestos distintos, algo que se combina con las frecuentes cambios de localizaciones como tuvo la propia Lucia, que creció en Nuevo México y Chile pero que posteriormente se mudó hasta en 18 ocasiones.

Teniendo tanta relación entre relación y ficción es obvio que los lectores querrían conocer más a la autora, y eso trata de satisfacer Bienvenida a casa (Alfaguara, 2019), que incluye una parte de apuntes autobiográficos con fotografías de la época además de una selección de cartas enviadas por la propia Berlin a sus amigos más cercanos.

El problema con Lucia Berlin es que ya no se sabe qué es cierto y qué no, incluso para sus propios hijos esta distinción se desdibuja. De hecho, ellos mismos han tratado de escarbar en su pasado familiar acudiendo a los relatos de su madre. Y es que a pesar de ser una autora del siglo XX que murió en 2004, sorprende no conocer al dedillo sus idas y venidas como sí lo conocemos con otros escritores. Pero claro, Berlin pasó tan desapercibida que quién iba a pensar que nos interesaría un tiempo después indagar en su vida.

Lo que podemos conocer son pinceladas, un acercamiento a su vida y su visión del mundo, pero bastante alejada de lo que se suele encontrar en un libro sobre la vida de una escritora.

Bienvenida a casa es el tipo de libro para aquéllos que nos obsesionamos con Manual para mujeres de la limpieza y con la mujer de detrás de las páginas.

Namaste.

Autor, Koenig, Literatura

La chica que vive al final del camino, Laird Koenig

De vez en cuando miro a mis estantes buscando un tipo de historia más liviana, algo entretenido y de calidad que huya de los dramas o libros más duros que suelo leer antes de empezar con la siguiente lectura profunda.

Este thriller llegó a mis estantes por curiosidad, o por buscar inconscientemente ese cambio de aires lector. No sé, el caso es que en ocasiones, revisando los estantes de las librerías, decido comprar libros que los cuales no soy el tipo de lector que piensa la editorial.

La chica que vive al final del camino (Impedimenta, 2023) es un thriller cuya protagonista ya nos adelanta el propio título. Hay una casa al final del camino habitada por una muchacha que, como podemos leer en el primer capítulo de la novela, acaba de cumplir trece años.

La situación deviene en extraña cuando a esa chica, nueva en el pueblo, no se la ve cerca de ningún adulto: evita a los vecinos y parece comportarse de una forma bastante independiente.

Este hecho, además de que es británica y no aparece por la escuela, es el punto de partida que tienen los vecinos para preguntarse: ¿qué esconde?

– No voy al colegio.
– ¿No?
– No.
– ¿Nunca?
– Jamás he ido al colegio.
– ¿Estás enferma o algo?
– ¿Por qué lo dices?
– (…) Quiero decir que tendrás una excusa.
– ¿Para no ir al colegio? El colegio embrutece.

Página 102

El misterio es el gancho que consigue que el lector se sumerja en las páginas de una historia sencilla, bien escrita, plagada de diálogos que avanza inexorable hacia la resolución el misterio. Como en muchos thrillers, cada respuesta le baja intensidad a la trama: según avanzamos la historia pierde fuelle, porque ya tenemos o imaginamos las respuestas.

No os voy a explicar qué esconde, creo que eso es parte de la gracia de esta novela. Para conocer de qué va el asunto, Koenig despliega varios personajes secundarios metomentodos que pondrán a Rynn en un brete. Desconozco si un estadounidense medio se comporta de verdad de esta forma, metiendo las narices con algo de lo que no forman parte, pero siempre que encuentro este tipo de detalles en la literatura no puedo sino sentirme repelida por esa vecina que por fuera demuestra amabilidad pero que lo que realmente quiere es revisar cada cajón de la casa.

El resultado es una historia sin pretensiones perfecta para leer en un fin de semana. El tipo de literatura de entretenimiento de calidad que se disfruta y a otra cosa.

Si yo no quiero parecerme a los demás, ¿por qué iba a querer que los demás se parezcan a mí?

Página 171

Se agradecen este tipo de historias, lejos de las pretenciosas novelitas que últimamente pueblan los estantes de novedades, esas que prometen ser la voz de una generación, cambiarte tu vida o planteamientos y que quién sabe por qué, quedan relegadas en seis meses por otra historia que promete lo mismo.

La chica que vive al final del camino es un thriller, una novelita entretenida que bebe de la literatura gótica americana, una historia honesta perfecta para embriagarse en lo verdaderamente importante: las historias.

FICHA:

Te gustará si te gustó Un plan sangriento, Graeme Macrae Burnet.
Pros– Entretenida, sin pretensiones. Bien escrita.
Contras– La segunda mitad pierde fuelle.

Namaste.

Autor, Kafka, Literatura

Un artista del hambre, Franz Kafka

Con motivo de la conmemoración del centenario del fallecimiento del praguense más universal, muchas editoriales se han lanzado a publicar reediciones de su obra.

Así que los lectores de Kafka estamos de enhorabuena, porque es el momento perfecto para hacernos con los títulos que queremos leer o releer. En mi caso muchos de ellos los leí con ediciones de la biblioteca o préstamos de familiares, así que me viene que ni pintado para aumentar mi biblioteca de Kafka.

Un artista del hambre (Nórdica, 2024) es un breve relato que tiene precisamente a un peculiar artista. Publicado en 1922 en una revista literaria, posteriormente formó parte de una edición junto a otros relatos.

El título ya nos adelanta de lo que trata el tema y directamente nos presenta al protagonista de la historia: un artista del ayuno. Kafka nos acerca al éxito de un hombre que de repente ve cómo su espectáculo ya no es atrayente para el nuevo espectador.

El estilo, como ya es habitual en Kafka, es pulido, directo y meridiano, sin exceso de palabras. Nunca sé si es algo de la precisión del alemán a la hora de describir pero siempre noto una cierta pulcritud en las palabras de los autores que escriben en alemán.

Como en sus novelas y en otros relatos, el autor nos acerca a un mundo de incomprensión en el que el protagonista se siente solo y aislado, algo que se manifiesta de dos modos aparentemente antagónicos pero que tienen relación directa con su circunstancia: por un lado, cuando tiene éxito, porque limitan el número de días de ayuno y a quienes trata de hacer entender que su arte se ha de extender lo máximo posible. Por otro, cuando su espectáculo pasa de moda y de repente es relegado a espacios más alejados del centro del foco.

En cualquier caso, un obstáculo pequeño, un obstáculo cada vez más pequeño. La gente fue acostumbrándose a la peculiaridad de pretender reclamar, en los tiempos presentes, la atención para un artista del hambre, y con esa costumbre se dictó su sentencia. Podía pasar toda el hambre que quisiera, y lo hacía, pero ya nada podía salvarlo, ante él pasaban de largo. ¡Prueba a explicar a alguien el arte del ayuno! A quien no lo siente no se le puede explicar.

Página 43

Una muy buena lectura que me anima a continuar con mis propósitos lectores kafkianos: leer sus Diarios y releer El proceso.

Gracias a Nórdica por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó En la colonia penitenciaria, Franz Kafka.
Pros– Triste, melancólico, con un punto de frustración.
– Directo, fresco, claro, no le sobra ni una palabra.
Contras– Los temas que trata que siempre incomodan.

Namaste.

Autor, Frankl, Literatura

El hombre en busca de sentido, Victor Frankl

Este título lo he visto tantas y tantas veces recomendado que tenía que leerlo.

El hombre en busca de sentido (Herder, 2015) es el título que le da el psiquiatra Victor Frankl a su libro en relación a su experiencia de un campo de concentración.

Con este libro, su experiencia personal y sus conocimientos médicos, Frankl analiza las fases por las que pasaban los prisioneros en los momentos clave de su estancia en un campo: la llegada, la estancia y la posterior liberación.

Cada hombre, incluso en condiciones trágicas, puede decidir quién quiere ser – espiritual y mentalmente – y conservar su dignidad humana.

Página 96

Interesa mucho su análisis sobre las fases que pasan los prisioneros, ya que es algo atípico en el tipo de testimonios de campos, centrados en la experiencia personal del superviviente y alejados de las generalizaciones.

Frankl es capaz de abstenerse y mantenerse en un punto alejado para describir qué situaciones tenían que sufrir y cómo trataban de gestionarlo cada persona. Es un análisis sobre las fuerzas para seguir, que da parte de las claves de los supervivientes: una reflexión sobre qué hacer para continuar adelante cuando parece que todo está perdido.

Hay dos razas de hombres en el mundo, solo dos: la de los hombres decentes y la de los indecentes.

Página 115

En este sentido, es un libro muy interesante a la hora de conocer qué hay detrás de los supervivientes, qué cosas mentales y de actitud tenían en común para saber cómo pudieron continuar viviendo en tan difíciles circunstancias.

También funciona como reflexión existencial, como análisis que todos podemos hacer sobre nuestras vidas.

Sé que a mucha gente le ha parecido sorprendente pero a mí quizá no tanto, al haber leído otros libros del tema, como Goethe en Dachau, donde Nico Rost que aferra a la literatura y cultura para sobrevivir el campo.

En cualquier caso, es un libro muy recomendable que aporta una visión analítica complementaria a lecturas como Si esto es un hombre de Primo Levi o Maus de Art Spiegelman, mientras que se extrapola a las vivencias de cada uno.

Namaste.

Autor, Halfon, Literatura

Signor Hoffman, Eduardo Halfon

Si algo tiene en común los últimos años es que en todos he leído un libro de Eduardo Halfon.

Así que claro, este año no iba a ser menos.

Signor Hoffman (Libros del Asteroide, 2015) es otra de las historias que nos meten de lleno en el mundo de Hoffman: un viaje a Italia para honrar la memoria de su abuelo, la nostalgia del pasado familiar, la visita a la casa de donde vivió su abuelo.

Conocer a Halfon significa llegar para quedarse, para continuar conociendo ese mundo en el que todo tiene dos caras.

El guatemalteco, el escritor-ingeniero de prosa breve, el nieto de un polaco y un libanés. El tipo de la dualidad: presente y pasado. La familia y el yo.

Y así, con textos aparentemente livianos, de corta longitud, nos va mostrando los poliedros de una existencia que en cada paso del camino le hace elegir.

Signor Hoffman se une a sus otros libros que he leído de él, El boxeador polaco (2019), Monasterio (2014), Canción, Duelo (2017), Un hijo cualquiera (2022) publicados todos por Libros del Asteroide y Biblioteca bizarra, (Jekyll and Jill, 2018), mientras espero la publicación de Tarántula.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Cualquiera de las historias que menciono arriba.
Pros– Inteligente, certero. Demuestra calidad y originalidad.
– El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Sus libros se acaban demasiado pronto.

Namaste.

Autor, di Benedetto, Literatura

Zama, Antonio di Benedetto

Lleva mucho mucho tiempo (años) con este título en mi libreta de pendientes. Por desgracia se encontraba descatalogado, al menos en España, así que no fue hasta que me topé con esta edición de A. Hache editores que pude hacerme con este clásico de las letras argentinas.

La novela lleva en su título el apellido del protagonista: Diego de Zama, asesor en una oficina del virreinato de Río de la Plata, nombrado por el Rey para un puesto que desarrolla sin problemas pero con la espera e incertidumbre de conocer cuándo será su traslado a otra ciudad donde se encuentre, al fin, más cerca de su familia.

Estamos en el siglo XVIII y la burocracia y los trámites y cuitas para conseguir una firma que le permita mudarse se retrasan. Así, el tema principal de la novela es la espera, esa que afronta Diego con paciencia para seguir realizando su tarea diaria mientras trata de conseguir información sobre cuándo tendrá lugar a la vez que intenta adelantarla lo máximo posible. En este sentido tiene algo de El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.

Sin embargo, hacia la mitad, una vez planteada su rutina y sus esperanzas, el tema deriva en la frustración al conocer que el cumplimiento de sus obligaciones ha sido en vano, ya que quien tiene que firmar su traslado no lo hará jamás. Con ello, la pérdida de la esperanza. A partir de aquí, la desesperación que le lleva al desorden, a la corrupción, a tratar de conseguir, sea del modo que sea, su anhelado traslado. La espera se alarga y el camino de Diego acaba por otros derroteros, los del humano que duda si todo tiene sentido.

Se me ocurrió que, de reconocerme en la calle, cualquier persona podía ver, en mis narices, puertas.

Página 109

El estilo de di Benedetto es abigarrado, barroco, plagado de subterfugios y rodeos. En una palabra: excesivo. Os dejo un ejemplo:

Afecté no querer perturbarla con indagaciones constantes sobre el desenvolvimiento de su conflicto y dejé que lo soportara sin posibilidad de aquel mínimo respiro que le daba su comunicación conmigo.

Página 99

Un ejemplo que podrían ser cientos. Un texto complejo al que acceder sólo con mucha concentración, porque no nos da ni un respiro. Hay que releer el párrafo para comprenderlo todo, hay que descifrar lo que nos quiere decir di Benedetto, porque conforme avanzamos está velado, fragmentado u omitido.

Quizá mi problema con Zama es que me ha parecido una novela muy desigual, ya que la tercera y última parte nada tiene que ver con sus predecesoras. Lo anterior, unido a un estilo exageradamente abigarrado me ha sacado de la historia. Seguramente esperaba una novela redonda y me temo que no me lo ha parecido.

FICHA:

Te gustará si te gustó El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.
El siglo de las luces, Alejo Carpentier.
Pros – Original, complejo, muy diferente.
Contras– Abigarrado, duro.
– Va de más a menos.

Namaste.

Autor, Everett, Literatura

Los árboles, Percival Everett

Los árboles (DeConatus, 2023) ha sido un título muy nombrado por dos motivos: ser finalista del Booker 2022 y recibir curiosos comentarios.

Llego a él tras terminar un libro diametralmente opuesto: mientras que El palacio azul de los ingenieros belgas de Fulgencio Argüelles, una novela sin diálogos ni puntos y aparte, en Los árboles todo son diálogos. Curiosa la cosa.

Los árboles tiene como trama una situación violenta y surrealista (la aparición de dos cadáveres en una situación incomprensible: un blanco y un negro que parece que se han pegado el uno al otro hasta morir, el negro está desfigurado y tiene en sus manos los testículos arrancados del blanco).

Digo surrealista porque esa escena de crimen que simplemente podría justificarse como un asesinato un tanto extraño, se transforma en otra cosa cuando se añade a la circunstancia la desaparición del cadáver del hombre negro.

Lo anterior es la justificación para hablar del tema importante que quiere Everett: el racismo y los asesinatos de Estados Unidos, las injusticias de décadas de blancos que acusan a negros de cosas que no han hecho y la violencia continua: palizas, violencia, vejaciones, violaciones y acusaciones en falso.

 -¿Ha visto o ha tenido noticia de algún forastero en el pueblo? (…)

  -No es la pregunta -dijo- La muerte nunca es forastera. Por eso le tenemos miedo.

Página 125

El uso del tono humorístico y la utilización de ágiles diálogos es todo un acierto, ya que consigue generar una acción dinámica que provoca que una vez empiezas el libro no puedas parar de leer. Una combinación arriesgada pero muy exitosa aunque, por desgracia, torna en repetitiva cuando ya llevamos 2/3 partes de la novela. Quizá aligerando la parte media de la novela hubiera desaparecido esa situación.

Bienvenido a Suministros de Cadáveres Acme de Chicago. Ustedes los matan, nosotros los congelamos.

Página 232

Los árboles es una buena demostración de que lo violento y lo humorístico pueden ser una buena combinación si se trata trabajando cada elemento, comenzando por el humor para acabar ahondando en la raíz del tema. Para ello Everett es directo y crudo y evita añadir descripciones que nos desviarían de sus propósitos.

Un acierto este libro y una delicia la edición de DeConatus.

2024 empieza muy pero que muy bien.

FICHA:

Te gustará si te gustó – La película Jojo Rabbit.
Pros– Original, humorístico y crítico a la vez.
– Los diálogos.
Contras– Reiteración en sus páginas centrales.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (99)

Tras los regalos navideños, os presento la primera compra de libros de este 2024. En su mayoría, títulos que llevan mucho en mi lista de pendientes pero que no tenía en casa y con los que me he acabado haciendo:

  • Contraluz, Thomas Pynchon (Tusquets,  ). Si lleváis tiempo por aquí quizá recordéis el único libro que he leído del autor, La subasta del lote 49, un extraño libro de difícil clasificación. Los que entienden dicen que este título es una muy buena opción para seguir leyendo al autor y yo me he fiado de su criterio.
  • Dos crímenes, Jorge Ibargüengoitia (Machado libros, 2024). No lo conocía, me topé con él en la librería y como me gustó mucho Las muertas decidí comprarlo. Ahora veo que además han sacado una edición mucho más bonita que la mía. Qué rabia. Reseña aquí.
  • El mal de Portnoy, Philip Roth (Debolsillo, 2008). Otro título pendiente de un autor al que no he leído nunca. Bueno, sí que he leído pero su autobiografía Los hechos pero nada más de su obra. Voy al revés.
  • El pájaro pintado, Jerzy Kosinski (Debolsillo, 2011). Recomendado por Jan de Trotalibros, lleva en mi radar un tiempo pero era el típico libro del que acabo postergando la lectura.

  • Humo, Turguénev (Alba editorial, 2018) Del autor he leído Padres e hijos y creo que esta será una buena oportunidad para seguir leyéndole. No es tan largo como el anterior.
  • Suave es la noche, F. Scott Fitzgerald (Debolsillo, 2015). Tengo ganas de regresar al autor para ver si me reconcilio con él tras la lectura de El gran Gatsby. En primer lugar porque ya dudo de mi lectura, porque lo leí en inglés y no sé si capté todo lo que quiso el autor. Así que escojo este para probar de nuevo con el autor.
  • Poesía completa, Emily Dickinson Brontë (Alba, 2018). Bien sabéis que no soy lectora de poesía, pero los que sí saben de poesía recomiendan a Dickinson para iniciarse en el género. Y como me he encontrado con esta edición tan bonita y soy de las que hacen caso a las recomendaciones, se vino para casa. Y ahora, en casa, me doy cuenta de que las poesía son de Brontë y no de Dickinson. No, no me había dado cuenta.
  • El hombre en busca de sentido, Victor Frankl (Herder, 2015). Recomendado por todos los sitios, un testimonio de campo de concentración de esos en los que siempre, siempre acabo cayendo. Reseña aquí.

Y vosotros, ¿habéis comprado algún libro en 2024?

Namaste.

Argüelles, Autor, Literatura

El palacio azul de los ingenieros belgas, Fulgencio Argüelles

Este libro vino recomendado por Fernando, amigo lector y ávido devorador de libros.

El palacio azul de los ingenieros belgas (Acantilado, 2003) narra la historia de Nalo, un joven que comienza a trabajar como aprendiz de jardinero en el palacio azul de los ingenieros belgas, la casa familiar de los gerentes y propietarios de una fábrica en la zona.

El nuevo trabajo supondrá abrir un mundo de conceptos no sólo de su tarea propiamente dicha, también de los conocimientos de su maestro Eneka, un sabio que conoce todo el mundo y que se casó con una musa.

Escrita cronológicamente y de corrido, sin apenas puntos y aparte y sin ningún diálogo directo, Argüelles despliega un estilo lírico preciosista que nos deja fragmentos tan bonitos como este, que pudieran parecer parte de un largo pensamiento:

Entonces ocurrió (…) lo que ya otras veces me había ocurrido junto a ella, que un momento no era solo eso, un momento, un instante en el que ocurre algo concreto, sino muchos momentos a la vez que se confunden y se complican y que te roban toda certeza, hasta la certeza misma de que tú existes en medio de todos esos momentos.

Página 24

La sensación es que el autor nos lleva, fluyendo de un tema a otro, para llegar a los temas que nos sugieren los importantes secundarios: Cosme, el abuelo de Nalo, Eneka y Lucía y los belgas y el primo Alipio.

Como telón de fondo, un momento espacio-temporal sin determinar.

Sentí que el tiempo de afuera, el que fluía por las paredes y los suelos brillantes del palacio, el que se perdía por las vidrieras acules con los temblores de la voz del mayordomo (…), ese tiempo, no era el mismo que el que yo sentía dentro, sujetándome las tripas y el cerebro, porque éste se había quedado quieto, colgado en un minuto eterno, indicándome los puntos débiles de mi cuerpo por donde se podrían colar los desconsuelos.

Página 43.

Y es que lo que al principio parece un mundo onírico, sin revelaciones sobre el momento y lugar de la acción hacia la mitad todo comienza a desvanecerse como en un sueño, apareciendo poco a poco el momento y lugar, para acabar tomando protagonismo por las acciones que van a suceder.

Pareciera como si poco a poco se cayera una cortina leve para tomar una importancia sorprendente en el devenir de los protagonistas: algo que parecía estático se convierte en dinámico y aquello que parecía un paisaje, algo que contemplar en el fondo, pasa a ser vital para la trama.

Había ido a buscar un jarrón de porcelana para las flores y había descubierto el escondite secreto de la primavera.

Página 114

O simplemente, los personajes pasan de su visión introspectiva, interesados por sus propios problemas y aficiones (la poesía, los amores o los proyectos) para salir de su reclusión a un mundo cambiante, donde la revolución está llegando.

La novela es un canto al conocimiento, a las personas curiosas que quieren conocer más todo lo que les rodea: desde la poesía, como su hermana Lucía, que habla con palabras extrañas demuestra en cada ocasión o como el abuelo Cosme, que con sus proyectos quiere que su tierra progrese teniendo más infraestructuras.

Sintiendo el pavor de lo desconocido, aprehendiendo cada conocimiento con la inquietud de quien teme su imprudente curiosidad estropee el rumbo del universo.

Página 69

Una novela muy interesante con una forma de escribir elegante, lírica, muy bonita y diferente para conectar con un mundo a medida de lo que nos quiere contar Argüelles.

FICHA:

Te gustará si te gustó Ojos azules, Toni Morrison.
Pros– El estilo lírico y el flujo de las frases.
– Demuestra una voz propia y muy interesante.
Contras– Hacia la mitad la acción va por otros derroteros para mí menos interesantes.
– No lo recomiendo si no tenéis tiempo para leer, los capítulos son largos y es complicado parar a mitad.

Namaste.