Fowler, Literatura

Fuera de quicio, Karen Joy Fowler

Hoy os traigo uno de esos libros difíciles de reseñar. Complicado contar algo de la historia sin adelantar información de la trama.

Fuera-de-quicioEste libro entró en mi Plan Infinito tras un comentario de @Silviabroome, librera y bibliófila que nos descubre grandes títulos a través de su cuenta de Twitter. Recuerdo que ella dio dos datos: que era un muy buen libro y que lo mejor era no saber nada de él. Le hice caso.

Posteriormente, Malpaso me envió amablemente este ejemplar a casa. Y ellos, en la contraportada, ya avisan:

Para adentrarse en esta novela, tal y como su autora hubiera deseado, lo ideal sería evitar leer cuanto se desgrana en esta contraportada.

Vaya. Jamás me había encontrado con un aviso similar. ¡Si lo normal es que la editorial cuente, detalle tras detalle, la trama! (quién no se ha encontrado datos que ocurren al final del libro).

En fin. Me tocaba leerlo. Lo hice. Y ahora es el turno de contaros algo a vosotros.

Fuera de quicio es una novela de 300 páginas que empieza como sigue:

La mitad de mi historia se sitúa en el invierno de 1996. Por entonces, ya hacía mucho que habíamos quedado reducidos a la familia que la vieja filmación familiar presagiaba: mi madre, mi padre (…) y yo. En 1996 habían pasado diez años desde la última vez que vi a mi hermano y diecisiete desde la desaparición de mi hermana.

Página 13

Precisamente este párrafo inicial nos da alguna de las claves de lo que nos vamos a encontrar después: cuando nuestra narradora llega a la vida adulta se plantea cómo fue su infancia. Rememora la época en la que en lugar de 3 miembros de la familia, eran 5, sobre la grieta y posterior factura de una ausencia y una desaparición.

Además, Fowler añade otras temáticas, consiguiendo un libro difícil de clasificar en el que es capaz de dejarnos fragmentos como éste:

Obviamente, esa historia que le conté a Harlow (…) no forma parte de la mitad de esta historia. Se la conté a Harlow cuando he dicho que se la conté, así que el acto de contarla forma parte de la mitad de la historia, pero una cosa es el relato y otra el hecho relatado, lo cual no quiere decir que la historia no sea cierta, sólo significa que ya no sé francamente si la recuerdo de verdad o únicamente recuerdo cómo contarla.

El lenguaje tiene este efecto en nuestros recuerdos: simplifica, solidifica, codifica, momifica. Una historia contada muchas veces es como una fotografía de un álbum familiar: al final, reemplaza al momento que supuestamente debía fijar.

Y yo he llegado aquí a un punto, ahora que ha aparecido mi hermano, en el que no sé cómo seguir adelante sin volver primero atrás:, sin volver al final de aquella historia, cuando regresé de la casa de los abuelos a mi hogar.

Y ése resulta ser, además, el momento exacto en el que termina la parte que sé cómo contar y empieza la parte que nunca he contado.

Página 55

Quizá hasta un determinado punto de la historia, sabemos lo que recuerda nuestra narradora. Quizá después sepamos lo que esconde, la realidad de las cosas que no entendía, las situaciones que no comprendía o la información que se le ocultaba.

Lo que está claro, es que cuando se nos aporta determinada información, vemos la realidad con otros ojos y los recuerdos toman un matiz diferente.

A partir de ahí la autora utiliza los sentimientos para ahondar en el tema: la comprensión, la compasión, la rabia. Fowler nos hace reflexionar, buscar información, dudar de cómo habríamos reaccionado nosotros si nos hubiéramos encontrado en una situación similar.

Fuera de quicio resulta una historia sorprendente, de las que se quedan en el estómago e incomodan, de las que nos hace mirar al infinito y pensar, enjugarnos las lágrimas, cerrarlo y conmovernos, pensar en nuestra parte más humana, en aquéllo que nos distingue de los animales. Aunque a veces cueste encontrar eso que se supone que tenemos.

En conclusión, esta novela ha supuesto para mí uno de esos gratos descubrimientos, uno de los títulos que destacan en las lecturas de este año, y una de las novelas que recomendaré sin descanso.

Y desde aquí, mi agradecimiento a @Silviabroome, por descubrirme Fuera de quicio, y a Malpaso, por traernos libros tan sugerentes como éste, además de por enviármelo a casa.

A vosotros, sin dudar: sacad lápiz y papel y apuntadlo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los temas que incluye en el libro y cómo va incluyéndolos.
  • Sorprendente y conmovedor.
Contras
  • El nudo en el estómago que nos deja.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (48)

Hoy os traigo las penúltimas incorporaciones a mis estanterías:

IMM48

  • Fuera de quicio, Karen Joy Fowler. Una novela de la que había oído hablar muy bien y que tenía apuntada en mi libreta desde hace mucho tiempo. Ya lo he leído, y no tiene desperdicio. Os hablaré de él en próximas entradas. Edita Malpaso.
  • Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell. Un descubrimiento, una delicia de lectura, el tipo de libro que regalas y aciertas. Tomad nota porque resulta una buena opción para regalar en el Día del Libro, en el Día de la Madre o en cualquier evento que tengáis próximamente. La reseña, aquí.
  • Prosas reunidas, Wislawa Szymborska. Haced como si supiera pronunciar el apellido de la Premio Nobel de Literatura. Y ojo, porque este es uno de esos libros indispensables. Leer las reseñas y opiniones de una autora como ésta resultan absolutamente hipnóticas. Tener ese libro en la mesilla y saber que no te va a fallar es maravilloso. Tengo muchas ganas de enseñaros alguno de sus fragmentos. ¡Y encima la portada es preciosa!
  • La Revolución Rusa, Richard Pipes. Se cumplen 100 años de la Revolución Rusa, y qué mejor forma que conmemorarlo leyendo un libro sobre el tema. Este es un tochazo. Uno de esos libros que si intentabas aseverar que sabías algo del tema, o de cualquier otra cosa, te callan de un golpe.

Desde aquí, muchas gracias Malpaso y a Libros del Asteroide por los envíos.

¿Habéis leído alguno de estos libros? ¿Los recomendáis?

Namaste.

Del Molino, Literatura

La España vacía, Sergio del Molino

Si el año pasado se habló de un ensayo, fue de éste. Comenzó con un murmullo, comentándose puntualmente en revistas, reseñas y blogs, hasta ir escalando posiciones hasta llegar a colocarse entre los libros más vendidos, los más comentados, los más recomendados. A una lectora que nació y vive en la denominada España vacía este fenómeno no podía resultarle indiferente.

La-España-vacíaAsí que lo compré, y como siempre lo dejé estar y esperé a que llegaran las heladas para comenzar a leerlo, quizá esperando que fuera algo mucho más denso de lo que me he acabado encontrando.

Porque quizá como muchos de los que me leéis, al oír demografía uno no puede más que arrugar el gesto y acordarse de aquéllas aburridas clases en el instituto en las que se ofrecían datos, pirámides de población y siestas infinitas. Pues nada que ver con eso.

Quizá el inicio ya es una declaración de intenciones por parte del autor:

Estoy en el extranjero, a punto de comer, y me doy cuenta de que no me han puesto tenedor. Levanto la mano para pedirle uno al camarero, pero entonces me quedo en blanco. ¿Cómo se dice tenedor en francés? ¿O en inglés? ¿O en italiano? (…) Es absurdo no saber cómo se dice tenedor en cualquier lengua europea porque es la misma palabra en casi todas. (…) Se refieren al tenedor con la misma palabra que emplean para llamar a lo que en castellano llamamos horca o forca: ese tridente de madera que los campesinos usaban para levantar la paja o remover la parva. (…) ¿Por qué en castellano usamos una palabra distinta y tan rara?

Página 21

Vaya comienzo extraño para un ensayo, ¿no creéis? Sin embargo, nos deja detalles de lo que nos vamos a encontrar a continuación. Esto es, estilo nada enrevesado, acercamiento a los temas a tratar desde mucha cultura popular (música, cine, literatura) y asuntos que quizá no nos habíamos parado a pensar detenidamente.

Con el primer capítulo ya andaba yo un poco descolocada, ya me incluía entre los que recomendaban La España vacía, su influjo me había atrapado. Iba por las calles de mi pueblo y por las Villas de mi comarca recomendando un libro que no había acabado de leer, hablando de prestarlo a unos y a otros, y sacando el tema en cualquier conversación que pudiera encontrar un receptor con ganas de escuchar. Así hasta terminarlo, leyéndolo con ganas de saber qué iba a preparar del Molino en el siguiente capítulo y enganchándome hasta quedarme tardes enteras leyendo mucho más de lo que tenía previsto.

Hay dos Españas, pero no son las de Machado. Hay una España urbana y europea, indistinguible en todos sus rasgos de cualquier sociedad urbana europea, y una España interior y despoblada, que he llamado la España vacía. La comunicación entre ambas ha sido y es difícil. A menudo, parecen países extranjeros el uno del otro. Y sin embargo, la España urbana no se entiende sin la vacía. (…)

Página 16

Del Molino habla de estas dos Españas desde el conocimiento, desde el que ha vivido y ha comprendido ambas realidades. Lo hace analizando la situación, las causas por las que se llegó a esa brecha (que él denomina El gran trauma) y deteniéndose en las peculiaridades del caso español.

Desde el punto de vista de una habitante de la España vacía, mi sensación es que da voz a aquellos, escasos y dispersos, que seguimos viviendo lejos de las grandes urbes. Cualquiera que se haya sentido ridiculizado por el tono de un periodista o de un documental, esa especie de simplificación que rodea el tema rural, donde el urbanita ofrece su punto de vista superficial y bucólico de la vida de un pueblo, para, a la vez, mirar por encima del hombro a sus habitantes al catalogarnos como culturalmente atrasados o directamente paletos, mientras reclama su visión prefabricada del entorno rural que cuadre con su visión preconcebida.

Al mismo tiempo también la visión del urbanita que es visto como forastero aunque lleve media vida viviendo allí, la España Profunda, lo mítico que sigue en el ADN español (Puerto Hurraco, las Hurdes), la idiosincrasia castellana y los pueblos de 10 habitantes.

Quizá la fractura sea lo suficientemente grande como para no poder remediarlo, pero conocer de dónde venimos, la situación de los otros y por qué estamos donde estamos es un gran paso. Para mí este libro es una lectura obligada para cualquiera que quiera saber un poquito más de este extraño pedazo de tierra en el que vivimos.

FICHA:

Te gustará si te gustan
  • Los ensayos.
  • Las curiosidades del día a día que uno no se ha parado a reflexionar.
Pros
  • Conseguir que un tema árido se convierta en ameno.
  • La inclusión de temas populares de diversos tipos.
Contras
  • Las notas están al final del libro, algo que resulta incómodo.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell

Esta vez empezaré por el final. Porque la clave de esta novela se encuentra en las últimas páginas:

¡Qué diferente podría haber sido todo, qué minúsculas las causas y qué devastadoras las consecuencias!

Página 460

Tiene-que-ser-aquiTouché. Una única frase para dar en el clavo, para concluir la historia. Porque, ¿cómo de distinta habría sido nuestra vida si no hubiéramos tropezado con aquella piedra?, ¿Qué habría pasado si la decisión a tomar hubiera sido distinta?

De todo eso trata Tiene que ser aquí, de Maggie O´Farrell, de la historia de dos personas: Claudette y Daniel, que se conocen por casualidad. Ella, británica, actriz de éxito que huyó del vendaval en el que se convirtió su vida a una casa alejada de todo; él, estadounidense, profesor, recogiendo la urna con las cenizas de un abuelo al que no conoció. Ambos entrelazan la vida que dejaron atrás antes de encontrarse para continuar juntos en una relación estable que desemboca en un matrimonio feliz.

Es casi indescriptible el alivio que siento cuando me toca. Creo que nuestro idioma no tiene una palabra suficientemente generosa que sea capaz de expresar la euforia que me embarga al hundir la cara en su pelo, al zambullirme dentro de su abrigo y apretar su cuerpo contra el mío. ¡Qué redención, recibir amor! Cuando nos aman damos lo mejor de nosotros. No hay nada que pueda sustituirlo.

Página 340

Sin embargo, el pasado sigue ahí. Nos acompaña como una carga o un equipaje. Y de repente, 20 años después, regresa para ponerlo todo patas arriba, para desequilibrar una pareja que parecía sólida.

No me reconozco. Recuerdo que no sabía si estaría cometiendo un gran error (…), si me estaría equivocando. (…) Ahora tengo que dudar de mi buen juicio, dudar de todo, porque es evidente que no tenía la menor idea de la clase de persona que eres en realidad. No sé cómo pude interpretarte tan mal, cómo pude equivocarme de una forma tan espectacular y no ver cómo eres realmente. (…) Pienso en aquel día y me pregunto cómo pude equivocarme tanto.

Página 202

El lector aparece justo cuando la realidad se resquebraja. Así que de lo demás, del pasado y del futuro, irá enterándose a través de lo que cuenten los protagonistas, pero sobre todo, por medio de los secundarios. Saltando siempre en el espacio y en el tiempo para que comprendamos un poco más de dónde vienen y adónde se dirigen Claudette y Daniel.

La prosa de O´Farrell se articula especialmente con la variedad de temas que se tratan a través de ópticas especiales: la visión de un hermano o un niño, un compañero de viaje o un adolescente. Así, los temas van surgiendo y nos ponen de preaviso sobre lo que está por venir, dejando a los protagonistas narrar determinados momentos de sus vidas.

Los saltos temporales son otra de las características fundamentales en esta novela coral. La conciencia del paso del tiempo, del cambio de los personajes, analizar cómo les trata la vida en ese momento y qué ocasionará lo que viene después nos invita a seguir leyendo hasta terminarlo.

En esta ocasión, acabaré por el principio. Porque supe que esta novela era diferente cuando llegué al tercer capítulo.

Había unos números pequeñitos repartidos por el texto, y abajo, al final de la página, en letra tan pequeña que había que entornar los ojos para leerla, aparecían más datos. Notas a pie de página, le dijo su padre que se llamaban cuando se lo preguntó, y le explicó que los números remitían a la información correspondiente. Le entusiasmó este sistema, le parecía una preciosidad que la narración principal fuera por un lado y ahí mismo, al final de cada página, hubiera información complementaria para aclarar todo lo que no se entendía. En ese mismo instante Niall se dijo que su vida necesitaba notas a pie de página y que él mismo las suministraría.

Página 64

Tienes razón, Niall. También yo quiero mi vida con notas al pie de página. Pero mientras la ciencia hace algo al respecto, me basta y me sobra con acercarme a una novela como ésta, que sí las tiene. Una novela de las que embriagan y envuelven, que nos reconcilia con la realidad, no sólo por cómo está escrita, sino por cómo fluye la vida y el tiempo, cómo nos sentimos unidos a los personajes a través de lugares y sentimientos comunes. Una de esas historias con las que suspirar al ver que se termina. Igualito que en la vida.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El uso de los saltos temporales para contar la historia.
  • La variedad de temas que incluye O´Farrell.
Contras
  • Corred a vuestra librería más cercana, ¡hoy sale a la venta!

Namaste.

Literatura

Mi propósito lector para 2017

Cada año, al terminar las navidades, publico una entrada comentando lo que quiero leer este año, o las propuestas que me hago a mí misma en relación con la literatura.

Nunca los cumplo. Pero como tradición y costumbre me apetece seguir manteniéndola, aunque estemos ya a la mitad de febrero. Así que os lo dejo por aquí el listado de 10 libros que pretendo leer este año:

  1. El corazón es un cazador solitario, Carson McCullers.
  2. Por quién doblan las campanas. Ernest Hemingway
  3. Las uvas de la ira, John Steinbeck (por CUARTO año en esta lista)
  4. Grandes esperanzas, Charles Dickens.
  5. Jane Eyre, Charlotte Brontë.
  6. Tres tristes tigres, Guillermo Cabrera Infante.
  7. Niebla, Miguel de Unamuno.
  8. Ulises, James Joyce.
  9. Justine, Lawrence Durrell.
  10. Matadero cinco, Kurt Vonnegut.

¿Habéis leído alguno de los que menciono? ¿Os gustaron?

Namaste.

Autor, Colwin, Literatura

Felicidad familiar, Laurie Colwin

Tras publicar Tantos días felices, Libros del Asteroide vuelve a publicar a Colwin con esta novela.

felicidad-familiarY en esta Felicidad familiar, la autora nos cuenta la historia de Polly. Miembro de un clan de conocidos abogados y reputado en su comunidad, casada felizmente con otro abogado y madre de dos hijos. Su vida sigue el compás establecido por una melodía que lleva en los genes: hija solícita, madre amantísima, esposa intachable. Ella hace lo que se espera de sí misma, lo que se supone que ha de ser un miembro de la familia Solo-Miller: esos los que miran a los que tienen problemas por encima del hombro, los que juzgan a los demás, manteniéndose en una burbuja de felicidad y corrección. Sobre todo corrección.

Polly es una pieza que funciona perfectamente engrasada. La que nunca se olvida una fecha, la que participa en la vida de sus hijos, la que siempre está perfecta en cada cena y reunión social. Pero además, es la que no debe mostrarse más de allá de lo que se espera de ella. Todo es sencillo así. Cada uno tiene su papel y no hay más que continuar con él hasta el fin de los días.

Sin embargo, en esa melodía arrolladora, Polly se salta un compás, se come una corchea, comienza a ir contracorriente aunque nadie lo note. Nuestra protagonista conoce a un pintor que no puede ser lo más opuesto a su marido, y se convierten en amantes. De repente la verdad sale a la luz: la realidad de que durante su vida ha estado interpretando un papel, de que no es feliz y de que su vida no le place como se supone que debería.

El papel de Polly no consistía en ser elogiada, sino en elogiar; no en ser distinguida, sino en distinguir. Su excelencia se consideraba normal y corriente, no una cualidad por la cualidad por la que hacer alharacas.

Pero había ocurrido algo y Polly no sabía qué. Se sentía como si una mañana hubiera despertado de un sueño profundo y lúcido cuyo contenido ya no pudiera recordar, pero que lo había cambiado todo. Se había abierto una puerta y por ella había entrado Lincoln, que la distinguía y elogiaba por su excelencia, y quería saber todo lo que ella pensaba y sentía.

¿Podía ser falso todo aquello en que había creído desde siempre?

Página 144

De repente surge la fractura, la comparación entre el esposo, demasiado ocupado para preguntarle siquiera cómo le ha ido el día, y el amante, un solícito soltero que se dedica a cuidarla. Enfrentada ante dos formas de ver la vida, lo que ha sido frente lo que podría ser, Polly se aturde y se confunde.

Así, todo aquello que veía normal, su papel dentro de una familia que más que por la felicidad de cada uno de los miembros se preocupa por su desarrollo social y el mantenimiento de su estabilidad como familia, las cosas no parecen tan claras.

Acompañamos a la protagonista por cada una de sus fases, la sorpresa, la comparación del pasado con el presente, las dudas sobre los actos y exigencias del resto de su familia, su análisis personal y su huida hacia delante hasta tomar las riendas de su propia vida. Despliega para ello la autora un estilo directo y aparentemente sencillo que da en el clavo de cada asunto, reflejando una situación que bien podría ser real. Es muy fácil meterse en la historia porque Colwin lo hace posible: conseguimos conectar con los personajes, consigue que la madre de Polly nos saque de quicio, que queramos ser Polly para poder tirar del mantel en la cena. Pero también sentimos la desilusión de sentirse timada, frustrada y descolocada. No es nada fácil hilarlo todo en el proceso que atraviesa la protagonista, y sin embargo, Colwin lo hace posible de una manera que podría parecer fácil pero que no lo es. Además, si a eso sumamos que la historia no decae en ningún momento (al revés, queremos llegar al final), Felicidad familiar se convierte en una de esas historias que se disfrutan desde la primera página hasta la última, de esos libros para empezar a leer un fin de semana de mal tiempo y no salir de casa hasta terminarlo.

¿Por qué no este?

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Lo fácil que lo hace la autora para contar muchas cosas.
  • No os perdáis la reseña de Sub_zero.
Contras
  • No sabéis las ganas que he tenido de pegar a la madre de Polly.

Namaste.

Autor, Literatura, Ravelo

La otra vida de Ned Blackbird, Alexis Ravelo

Alexis Ravelo es uno de los autores que llevaban tiempo anotado en mi agenda, gracias a la aportación de Atram. Cuando me topé con este ejemplar en la biblioteca, no lo dudé y decidí llevármelo a casa, aprovechando que no era una lectura muy larga.Carlos Ascanio es un profesor universitario que llega a una nueva ciudad para trabajar en un puesto vacante. Al alquilar un piso que había sido habitado por una anciana ya fallecida, acabará de sellar su destino.

Con la curiosidad del que quiere conocer más a la antigua inquilina, Carlos comienza a indagar entre los papeles, cartas y otra documentación de la señora que se guarda en uno de los cuartos del su piso alquilado.

la-otra-vida-de-ned-blackbirdPalabras, palabras y más palabras. Las que lee Carlos, las que escribió la antigua inquilina, las que usa y retuerce Ravelo para construir una trama llena de sorpresas y de peligros, de casualidades y causalidades.

El asombro espera al hombre en los lugares más insospechados. Con Carlos Ascanio tuvo una cita en su propia cama.

Página 25

La otra vida de Ned Blackbird es una historia curiosa, que juega con los límites de la realidad, la búsqueda del individuo y la superación de los prejuicios a la hora de valorar el modo de vida de otras personas, todo conectado por un hilo que mantiene un equilibrio inestable entre la vida de Carlos y la de la anciana. Además, abundan las referencias literarias, planteándose un diálogo con el lector que sobrepasa la mera descripción de la trama y de la acción, una especie de juego con el que Ravelo demuestra de qué calibre está hecho.

En estos días entiendo perfectamente cómo debía de sentirse Ascanio en aquellos en los que exploraba los últimos diarios, las últimas cartas. Sé de esa desazón. Ese deseo de saber más. De entender más. Ese olvido de todo lo presente para rebuscar en el pasado. Ese desequilibrio entre lo que uno es y lo que ellos fueron: la merma ineluctable en la propia identidad cuando uno se sumerge en los recuerdos de otro.

Página 147

Y es que en La otra vida de Ned Blackbird todo está medido, la ralentización de la trama, los golpes de efecto y las historias dentro de la historia principal, para desviar la atención de un lector que acaba metiéndose hasta la médula en una historia inteligente, delicada y muy pero que muy bien escrita.

Una de esas historias que cuando llegas a la última línea tienes claro que podrías volverla a leer para no perderse ninguno de los detalles y matices que pasaron por alto en la primera ocasión.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Sintetizar en 200 páginas ese despliegue literario.
  • La inteligencia que demuestra Ravelo al crear la historia.
Contras
  • La sensación de querer volverla a empezar en cuanto la terminas.

Namaste.

Literatura

Balance de 2016 (III): joyas.

Este año ha sido muy pero que muy sencillo decidir qué ha sido lo mejor que he leído en 2016. Han destacado tanto de entre los demás que justo antes de terminarlos, sabía que iban a aparecer aquí.

  • Entre dos mundos, Upton Sinclair. La apasionante vida de Lanny Budd en el periodo de entreguerras es una de esas historias que atraen, enganchan y entretienen, uno de esos descubrimientos por los que das gracias al haberte topado con una joya de este calibre que para terminar de alegrarlo, se trata de una saga, así que tengo diversión para rato.
  • Manual de mujeres de la limpieza, Lucia Berlin. Prometía muchísimo, ha aparecido en todas y cada una de las listas de los mejores libros publicados en este año, y no se equivocaban. Ácida, molesta, inteligente, dura y sincera, Berlin nos ofrece unos relatos de esos en los que uno se reconcilia con el mundo editorial y con las novedad.
  • La cartuja de Parma, Stendhal. Una novela exigente, muy completa, estéticamente perfecta, que además ha compartido muchos momentos a mi lado. Uno de esos libros que simplemente pensando en él, me acordaré de qué hacía cuando lo leía.
  • Breve historia de siete asesinatos, Marlon James. El último Premio Booker es un rompecabezas situado en Jamaica que nos acerca al intento de asesinato de Bob Marley. Es distinto, complejo e irreverente y muy recomendable.

Mi última petición de este 2016 que se acaba: escoged uno de estos cuatro libros y leedlo. Sólo por eso habrá merecido seguir un año más escribiendo por aquí.

Ahora, es el momento de disfrutar.

Namaste.

Balance de 2016, Literatura

Balance de 2016 (II): destacados.

En el apartado de los libros que me han gustado este año, destacan los siguientes:

  • La amiga estupenda, Elena Ferrante. La fiebre Ferrante ha llegado para quedarse, y aunque esperaba una historia más compacta, reconozco que es uno de esos libros que te dejan con ganas de más, así que en breve le pondré remedio y leeré el segundo.
  • La balada de Iza, Magda Szabó. No es fácil incluir tantos temas en una historia relativamente corta sin que pierda fuerza, creando unos personajes potentes que reflexionan sobre muchas cosas. Una novela desasosegante que me ha sorprendido mucho.
  • Departamento de especulaciones, Jenny Offill. Curiosa forma de escribir la de Offill, saltando de un momento temporal a otro para narrarnos la vida de un matrimonio. Sin caer en la superficialidad, simplemente esbozando cada situación.
  • Sofia Petrovna, una ciudadana ejemplar, Lidia Chukóskaia. Los entresijos soviéticos de la historia novelada de una mujer que escribió en un cuaderno de escuela. Pienso en este libro y se me pone un nudo en el estómago.
  • En lugar seguro, Wallace Stegner. Un libro en el que empiezas a subrayar y no sabes dónde parar. Tierno, humanista, inteligente para no acabar cayendo  en la cursilería… Stegner sabe lo que hace.
  • La fiesta del chivo, Mario Vargas Llosa. La dura historia de los conspiradores de la muerte de Trujillo, sus planes para cometer el atentado y mucho más. Te quedas pegado a sus páginas.
  • A contraluz, Rachel Cusk. Sorpresa mayúscula este fin de año con una de esas novelas que te pillan a contrapie y que desde la primera página te demuestran que lo vas a disfrutar mucho. Una delicia.
  • Mendel el de los libros, Stefan Zweig. En este caso, lo contrario: previsible. Zweig es un valor seguro. Hay que leerlo.
  • La otra vida de Ned Blackbird, Alexis Ravelo. Mi primer Ravelo, una suerte de libro inteligente y complejo del que os hablaré más adelante. Ojo con él.

Las joyas, como viene siendo habitual, para el final.

Namaste.

Autor, Greenberg, Literatura

Hacia el amanecer, Michael Greenberg

Hace mucho, mucho tiempo que Bartleby publicó la reseña de este libro, por lo que pasó a formar parte de mi Plan Infinito. En mi última visita a la biblioteca decidí tomarlo prestado y leerlo por fin.

Hacia el amanecer trata sobre la historia real de la hija de Greenberg, que ha de ser ingresada en un hospital psiquiátrico como consecuencia de un ataque psicótico lo cual desvelará la enfermedad mental de la muchacha.

hacia-el-amanecerEn su día me atrajo el tema, añadido por el hecho de que el propio padre de la enferma contara su historia: la sorpresa inicial seguida por la incertidumbre y el desconocimiento, cómo vive la familia su internamiento, las dudas de los padres y las eternas preguntas. Muchos hilos para abordar un tema complejo sin caer en los tópicos, donde aprender mucho del tema para aquéllos que no sabemos demasiado sobre él.

Sin embargo, conforme iba leyendo todo lo que esperaba de este libro no se iba cumpliendo. La sensación creciente de que algo no encajaba del todo persistía, y me encontraba pasando las páginas aburrida ante tanta repetición, al darme cuenta de que el libro es bastante más simple de lo que yo había imaginado.

Y es que la sensación que da es que Greenberg se siente culpable de alguna forma por la situación y por ello ha de repetir más a menudo de lo que me gustaría lo buen padre y buena persona que es, su capacidad profesional y el amor que siente por su hija. Por si fuera poco, sobran determinados recursos literarios, como saltos temporales que no aportan nada, licencias que parecen querer adornar el texto pero que le quitan importancia, muchas repeticiones, usos de los mismos argumentos y sobre todo, poco análisis.

Esperaba que Greenberg ahondara bastante más en las temáticas que surgen de la enfermedad mental, pero en lugar de eso toca los temas de una forma muy superficial para centrarse en sus propios sentimientos y sensaciones como padre, y qué queréis que os diga, a mí lo que me importa no es eso.

Soy de las que piensan que menos es más, y no entiendo por qué en determinadas ocasiones los autores o las editoriales se empeñan en alargar textos que siendo mucho más cortos habrían ido al meollo del asunto. Por eso me da rabia pensar que si se hubiera tratado de un reportaje sobre el tema habría mucho más análisis, que era lo que andaba buscando.

Para mí, la historia se ha quedado al otro lado del espejo, siendo Hacia el amanecer un simple reflejo de parte de la enfermedad, perdiendo una oportunidad de oro para explicar, describir y analizar una situación tan al límite.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Hacia rutas salvajes, Jon Krakauer. (Por la no-ficción)
Pros
  • El tema que cuenta siendo el narrador el padre de la persona que sufre el episodio psicótico.
Contras
  • El enfoque del tema.
  • Mucha repetición y poco análisis.

Namaste.