Autor, Devillers, Literatura

Los exportados, Sonia Devillers

Lees ensayos sobre la Segunda Guerra Mundial.

Lees testimonios de supervivientes de campos de concentración.

Lees libros de no ficción del tema.

Y crees que sabes. Que conoces lo que ocurría, que no hay testimonio o detalle que a estas alturas, sea nuevo. Que no hay evento que se te haya podido escapar.

Te equivocas.

Los exportados (Impedimenta, 2023) cuenta la historia de los abuelos y la madre de Sonia Devillers, que consiguieron salir de Rumanía al ser intercambiados por cerdos.

Habéis leído bien: cerdos.

En la Rumanía de Ceaucescu los judíos no valían nada. Pero al menos se podían intercambiar por cerdos. Rumanía venía de haber sido aliado de la Alemania de Hitler, y de haber contribuido como segundo de a bordo en el Holocausto, torturando y asesinando, y también trasladando a los judíos que se encontraban en su territorio.

Terminada la guerra, la URSS se esforzó por que lo tratar de olvidar lo anterior, sepultando la información de la Rumanía filonazi. Sin embargo, Rumanía seguía sin ver mal lo de lucrarse puesto que conseguían un doble propósito: expulsar a los judíos que aún quedaban en su territorio y conseguir ganado útil para las necesidades de su población y el desarrollo de su actividad económica.

En este entramado juega parte relevante el oscuro tratante Henry Jacober, que se encargaba de conseguir el mejor ganado y a la vez hacía listas de judíos para el intercambio. La cosa funcionaba así: los judíos que ya habían abandonado el país se ponían en contacto con Jacober para tratar de que salieran también sus familiares. Estos pagaban en dólares. Jacober hacía una lista de los judíos a intercambiar que facilitaba al Gobierno rumano, que asignaba a cada persona un valor (quienes se encontraban en conflicto con el Partido tenían un precio superior) y el traficante conseguía los cerdos y ovejas necesarios para el intercambio además de la documentación de salida del país que necesitaban.

De su país había importado el rigor, pero también la pompa y el gasto monárquicos. (…)
Un mundo fastuoso abolido, denostado y finalmente aniquilado por los comunistas. A veces me pregunto cómo un mismo individuo puede soportar tanta distancia entre el presente y el pasado, entre lo que ve y lo que ha visto, entre dos realidades que jamás volverán a coincidir. Es como para dudar de todo. Es como para volverse loco.

Página 82

Así salieron los familiares de la autora. Así abandonó el país la gran parte de los judíos que quedaban en Rumanía tras la Segunda Guerra Mundial. Los exportados no es sino el testimonio de un momento histórico que parece no solo olvidado sino ignorado, como si jamás hubiera existido.

Devillers investiga al encontrar una lista de personas en las que aparece su antiguo apellido familiar. Un apellido que ya no es el suyo de una historia que quisieron olvidar. Que incluso el actual Estado rumano jamás ha sacado a la luz.

Lees y sigues leyendo y te acabas dando cuenta de que la barbarie no tiene límites.

FICHA:

Te gustará si te gustó El fin del homo sovieticus, Svetlana Aleksiévich (última parte)
Pros – El testimonio de la autora que mezcla recuerdos familiares con la investigación.
Contras – Hacia la mitad hay un momento que decae por exceso de reiteraciones.

Namaste.

Balance de 2023, Literatura

Balance de 2023 (II): decepciones

Empiezo este año con pocas decepciones y un solo abandono.

Así que visto lo visto, no se me ha dado nada mal. ¿Empezamos?

Abandonados

  • ¡Absalón, Absalón!, William Faulkner. Lo admito: no he podido con esta lectura. La comencé en 2022, empecé bien, me fui desinflando y lo aparqué. Al tratar de retomarlo me fue imposible seguir el hilo así que decidí abandonarlo. Lo que leí me gustó mucho (en la foto podéis ver dónde me quedé) y sé que lo volveré a intentar pero no a corto plazo. Ahora no era el momento y creo que tampoco lo será en 2024.

Decepciones

  • Hard Land, Benedict Wells. Me encantó la novela anterior que leí del autor, El fin de la soledad, pero en esta ocasión no he encontrado nada de lo que me gustó en aquélla ocasión. Ya no sé si es que he cambiado como lectora o si el autor ha ido cuesta abajo.
  • El Gabinete de las Maravillas de Mr. Wilson, Lawrence Weschler. Ni maravillas ni nada. Nada más que una descripción tras otra, como un folleto de un museo sin gracia alguna. No sé, algo no he debido de entender porque fue finalista al Pulitzer.
  • Posesión, A.S. Byatt. Esperaba tantísimo que ha sido toda una decepción que no haya conectado con esta historia. Admito el estilo y la estructura de Byatt como impolutas, pero no he sido capaz de encontrarle interés en una historia objetivamente buena pero que me ha resultado fría y carente de interés. En este caso admito que soy yo, que esta historia no es para mí.
  • Los genios, Jaime Baily. Insufrible. Exceso de reiteraciones, comas extendidas a diestra y siniestra… no sé ni cómo lo conseguí terminar. Un libro por y para el chisme agrandado por un márketing que lo puso en todos los sitios y que (¡oh, sorpresa!) desapareció en 3 días.
  • El retrato de casada, Maggie O´Farrell. El último libro de la británica a la que sigo los pasos desde que la publicaron en castellano (por aquí habéis visto Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía, Sigo aquí, Hamnet, y La extraña desaparición de Esme Lennox) no se sostiene por ningún sitio, y lo que da la impresión es que tenía que presentar un borrador y continuó la idea de novela histórica de Hamnet para escribir una historia llena de clichés que no termina de funcionar.

Otro año más queda demostrado que en esta lista los que más probabilidades tienen de acabar de aquí son las novedades.

Y vosotros, ¿tenéis antilista este año?

Namaste,

Literatura

Recopilación de otras lecturas otoñales

Antes de que termine el año quería dejaros por aquí unas mini opiniones de otros libros que no me ha dado tiempo a reseñar pero de los que no quería pasar para hacer un breve comentario.

  • Corre, Conejo, John Updike (Maxi Tusquets, 2015). Nunca había leído a Updike y me animé al saber que le habían dado 2 premios Pulitzer. Escogí este título para mi viaje a Egipto, que es el primero de su famosa serie de Conejo, donde el protagonista es un tipo que huye de las convenciones, harto de su rutina y su día a día. ¿Recordáis la leyenda del padre de familia que sale a comprar tabaco y nunca regresa? Pues eso mismo. Una buena novela que sin embargo no me ha llegado, que me ha resultado aburrida y reiterativa.
  • Tokio Redux, David Peace (Hoja de Lata, 2021). La tercera parte de la trilogía de la ocupación con la que he empezado por recomendación de Marta. A pesar de que la ambientación es fabulosa, no he sentido conexión con la historia en ningún momento. Estuve tentada hasta de abandonarla. No es para nada un mal libro pero no ha sido para mí.
  • El plagio, Daniel Jiménez (Pepitas Editorial, 2022). La historia del padre de Jiménez, a quien le roban la idea del programa de televisión El juego de la oca y las implicaciones, mentales y económicas, que tuvo para su familia. Un testimonio duro y crudo de una historia nada conocida por el gran público.
  • El Gorila y el Pájaro, Zack McDermott (Big Sur, 2023). El Gorila es el propio McDermott, el Pájaro, su madre. Esta es la historia de la esquizofrenia que sufre y de cómo afecta a su madre. No será mala serie televisiva pero como libro deja bastante que desear.
  • Señor Kafka, Bohumil Hrabal (Nórdica, 2023). Mi primer acercamiento al checo ha sido a través de sus cuentos, que se centran en el día a día de los trabajadores en el entorno de la URSS: los sinsentidos, la opresión y la aceptación de lo anterior.
  • La promesa, Silvina Ocampo (Lumen, 2023). La recién reeditada novela de la poeta argentina es la historia de la vida de una mujer que ha caído por la borda de un barco. En el agua rememora su pasado de la mano de personas que le van viniendo a la mente. Fragmentada y onírica, recuerda a Bombal si esta hubiera sido más realista.
  • Fuera de lugar, Jesús Artacho (Elvo Editorial, 2023). Regreso al amigo Jesús con su último libro publicado, que en esta ocasión es de relatos. Mantiene temáticas afines a El rayo que nos parta pero también juega con otro tipo de longitudes y temas.

Namaste.

Balance de 2023, Literatura

Balance de 2023 (I): lo mejor

Este año he leído mucho más que los anteriores, y a la vista de lo complicado que me ha resultado hacer esta recopilación, diría que bien escogido.

Como siempre, divido lo mejor en dos listas: los que me han gustado mucho y los que sí o sí tenéis que leer en algún momento.

La cuestión entre una lista y otra ha sido más compleja. O no. Porque el baremo lo ha determinado la Divina Comedia, así que muchos que en otras circunstancias habrían entrado se han quedado fuera, y al haber leído bastante cosas buenas, he tenido que hacer más criba de la habitual, tanto en la lista de joyas como de destacados (he dejado fuera Temporada de huracanes, no digo más).

Destacados

  • La Nieve del Almirante (Maqroll el Gaviero I), Álvaro Mutis. Un Corazón de las tinieblas a la colombiana como si estuviera escrito por Alejo Carpentier. Este es el Álvaro Mutis prosista, señoras y señores.
  • Hambre, Knut Hamsun. Yo no sé cómo he vivido sin leer a este autor. O sí. Su afiliación política nazi, que no abandonó ni cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, condenó al noruego a un ostracismo que un Premio Nobel no merece. Eso, junto con la edición en una pequeña editorial no lo hace demasiado atractivo para un lector en español, la verdad. Hay que buscarlo, pero cuando lo encuentras no lo puedes soltar.
  • Gótico carpintero, William Gaddis. Un autor de culto para muchos, desconocido para otros, que plantea riesgos y complejidades y requiere concentración para el lector, pero que merece mucho la pena. Ojo que tengo Los reconocimientos en casa y lo mismo me vengo arriba.
  • La palabra del mudo, Julio Ramón Ribeyro. No encontraréis por aquí reseña de este título porque, aún en contra a mi costumbre, lo he incluido sin haberlo terminado. 1000 páginas de cuentos que seguiré disfrutando en 2024. Un maestro.
  • Los Netanyahus, Joe Cohen. Una novela de campus que es también un artefacto temático en la que cabe la geopolítica, el humor y los diálogos hilarantes. No sabes qué te vas a encontrar en la siguiente página pero es para quitarse el sombrero. Normal que le dieran el Pulitzer.
  • Las muertas, Jorge Ibargüengoitia. Qué alegría me dio cuando me enteré de la reedición de este clásico de la literatura mexicana. ¡Menudo librazo! Si os gustó 2666 de Bolaño tenéis que leer este título, del que claramente bebe.
  • Salir de la noche, Mario Calabresi. Me sorprendo a mí misma al incluir un libro publicado en 2023 en esta lista. En este caso, uno de no ficción que nos acerca a los años de plomo en Italia, a la vida tras el asesinato del padre, que te deja un nudo en la garganta difícil de aliviar.
  • La insoportable levedad del ser, Milan Kundera. El checo no debería estar aquí porque esto es una relectura y quizá juega con ventaja. Pero al final he considerado que sí, que el puesto en esta lista de este magnífico libro se lo tiene ganado. A ver quién aguanta una relectura.
  • Oblómov, Iván A. Goncharov. He estado tentada de no incluirlo porque no lo he terminado, pero como calculo que entre hoy y mañana lo daré por finiquitado he pensado que tenía que estar aquí. Un Bartleby a la rusa de un autor elegante y prístino. En breve os cuento más.

Joyas

  • La vida instrucciones de uso, Georges Perec. No sé si queda algo que añadir a la reseña que le dediqué en su día, sólo volver a insistir y animaros a buscarle un hueco cuando tengáis tiempo porque es un libro ineludible.
  • Bajo una estrella cruel, Heda Margolius Kovály. Un testimonio de los que te rompen el corazón: primero de un campo de concentración y después del regreso a casa al descubrir una Praga cambiada, para tratar de sobrevivir con un Partido que lo controla todo. Para leer de corrido y con un nudo en la garganta.
  • El Museo de la Rendición Incondicional, Dubravska Ugresic. El primer libro que he leído de la croata me ha sobrecogido muchísimo más de lo que esperaba. Es un libro tristísimo y maravilloso que tenéis que leer. Estoy deseando regresar a la autora y sé que en 2024 leeré otro, aunque de momento no me he decidido entre el Ficcionario americano y Baba Yagá puso un huevo.
  • Si esto es un hombre, Primo Levi. Por algo es tan conocido este testimonio, porque da sentido a todos los demás. No sé cómo no lo he leído antes. No hagáis como yo y hacedle hueco si lo tenéis pendiente.
  • El cuerpo (Cegador II), Mircea Cărtărescu. La segunda parte de la trilogía Cegador me obnubiló desde el primer momento, desde el primer párrafo. Pensé que no me iba a gustar tanto porque la primera parte de la trilogía me pareció algo coja pero no ha sido para nada así. Lo empecé y no me soltó, y viví en una nube extraña mientras lo leía. Qué genialidad.
  • Divina Comedia, Dante. Uno de esos libros que todo lector tiene que acabar leyendo, es así. Hacedlo con una buena edición, con paciencia y os volará la cabeza. Lo clásicos lo son todo y cuando los conoces los ves en todas partes. Ineludible.

Y para vosotros, ¿cuáles han sido las mejores lecturas de este año?

Namaste.

Autor, Dudda, Literatura

Mi padre alemán, Ricardo Dudda

El padre de Ricardo nació en 1940 en un país que ya no existe. Ricardo nació en 1992 en España.

El padre de Ricardo vivió en una época convulsa. Ricardo nació en un momento de euforia colectiva coincidiendo con las Olimpiadas de Barcelona.

El padre de Ricardo ha vivido muchas vidas, ha visto muchas cosas. Ricardo es un millennial que no habla alemán pero que quiere conocer esa historia que cuenta su padre.

Mi padre alemán (Libros del Asteroide, 2023) plantea la historia del testimonio del hijo ante el descubrimiento y conversación con su padre.

Dudda fue refugiado en la Segunda Guerra Mundial, huyó del avance soviético al vivir en un pueblo situado en lo que hoy es Polonia pero que entonces formaba parte de Prusia.

¿Cómo explicas de dónde eres si tu lugar de nacimiento ya no existe?

Página 30

Dudda, el hijo, comienza investigar el peregrinaje de su padre pero también a conocer la vida de su abuelo, policía en la ciudad, del que se desconocía lo que había hecho durante el conflicto bélico. Lo que descubre, como ya podemos imaginar, no le va a gustar, pero este libro se centra en el padre.

Un padre que pasa de vivir a Prusia a acabar viviendo en España, a la que llega desde Burgos y que acaba viviendo en Murcia.

Un padre que se ha casado varias veces, ha tenido distintas vidas, que se enfrenta a una realidad muy diferente respecto a la que nació.

El pasado, que queda atrás, y lo que viene delante: la inmigración y la llegada a España.

Mi padre nació en 1940 y yo en 1992. Nos llevamos cincuenta y dos años. En su larga vida ha sido muchas cosas más que mi padre. Es padre de otros. Fue marido de una mujer que no es mi madre. Amante de mujeres que ya olvidó y que lo olvidaron, a las que abandonó o que le abandonaron. Hijo de unos padres a los que nunca conocí. Refugiado de un país que ya no existe.»

Este es un libro capaz de mostrarnos el pasado de Europa con el entramado familiar de los Dudda. Unir lo que sucedió con la situación actual, mostrarnos cómo el ayer ha influido en el presente.

Mi padre alemán es un libro de no ficción de esos que se beben, que uno comienza y no puede soltar hasta que lo ha terminado. Una buen viaje que nos muestra lo mucho que hemos cambiado.

FICHA:

Te gustará si te gustó El boxeador polaco, Eduardo Halfon.
Pros – El cruce pasado – presente entre ambas líneas.
– La historia de Europa a través de la historia familiar.
Contras – La historia pierde fuerza hacia la mitad del libro.

Namaste.

Autor, Dante, Literatura

Divina Comedia, Dante

Esto de aquí no es una reseña. Sólo una entrada para recordaros, a los que no lo habéis leído, que tenéis que leer la Divina Comedia. Eso y unas pequeñas recomendaciones que me han servido para afrontar una lectura que puede resultar compleja.

1.- Siempre es importante la edición que se escoge pero en este caso lo es todavía más. Dante escribió su obra más ilustre plagada de referencias de su época, algo que es ajeno para un lector contemporáneo.

En esta edición de Acantilado se incluye un extenso glosario donde explica quién es quién de todos los personajes y por qué pasa lo que está pasando. Así, de cada uno de ellos se incluye una breve biografía para conocer qué han hecho y por qué se los encuentra en su viaje por el inframundo.

En la Comedia todo tiene un por qué, y vamos a entender bastante poco si no sabemos qué está sucediendo.

2.- Alternar la lectura. La Comedia está dividida en 3 partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso. Cada una de ellas tienen 33 o 34 cantos, siempre en verso. Os recomiendo leer como mucho una sola de las partes y después empezar otra historia diferente. Empecé el libro en enero de este año, a razón de una parte por cada trimestre. Lo terminé en noviembre y creo que es la mejor cosa que he podido hacer.

3.- En relación con lo anterior, leed solo cuando estéis muy concentrados. No es un libro para leer un rato, o como ruido de fondo o con el móvil en la mano. Lo que yo hacía era dejarle hueco para los sábados o domingos por la tarde, un momento especial dedicado a esta obra tan magnífica.

4.- No tengáis miedo. Si algo me sorprendió desde que la empecé es que es bastante más entretenida de lo que yo pensaba, y que además se entendía todo. O casi, casi todo. Es cierto que me ha parecido el Infierno más entretenido que el Paraíso, pero en general es un texto dinámico, entretenido, incluso hasta divertido por momentos.

5.- Sorpréndete con lo actual de esta lectura. Se escribió en el siglo XIV pero a pesar de eso lo que nos cuenta es tan contemporáneo: los pensamientos, los miedos, las circunstancias (los pecados y las virtudes) que uno no puede sino sorprenderse por la visión genial de Dante, por haber plasmado tanto condensado en un texto. Además, tras leerlo lo encuentras en todos los lugares, en todos los libros, en todas las partes.

Leedla. Es maravillosa.

Namaste.

Autor, Literatura, Palahniuk

El club de la lucha, Chuck Palahniuk

Cuando lees un libro del que has visto ya la película, a veces te puede suceder que te decepcione lo que encuentras, que pienses que la versión cinematográfica es mejor que el texto o bien que el visionado acabe afectado a la lectura.

El club de la lucha, la película, fue un fenómeno en su día. Aunque no recuerdes a la perfección la trama de la historia, todos sabemos lo que es el club, quién la protagonizaban y por dónde iban los tiros.

Llegué al libro de El club de la lucha (Debolsillo, 2011) porque necesitaba una historia corta y ligera que llevar conmigo. La verdad es que no tenía pensado acercarme a la obra de Chuck Palahniuk, del que he leído muchos elogios pero al que nunca había leído.

Ahora debería llorar. Es lo más apropiado en esta oscuridad asfixiante, oculto por el cuerpo de otra persona y consciente de que todo cuanto sea capaz de conseguir se convertirá en basura.

Cualquier cosa de la que puedas estar orgulloso acabará en el cubo de la basura.

Página 25

La historia de Tyler Durden tiene como punto de partida la creación de una peculiar comunidad violenta con la el que protagonista busca huir de su vida y sentirse como en casa.

Esto era la libertad. La libertad consistía en perder toda esperanza.

Página 31

Luego viene lo demás. Porque el club y su organización es la excusa perfecta para criticar una sociedad carente de principios y de fe, una sociedad hiperconsumista que empuja a los individuos a la soledad y a incomprensión, a sentirse ajenos de un mundo en el que forman parte pero del que a la vez, buscan huir.

Si puedes despertar en un lugar distinto.

Si te puedes despertar en un uso horario diferente.

¿Por qué no te puedes despertar siendo otra persona?

Página 169

La novela de Chuck Palahniuk es una historia directa y grosera que no se anda con subterfugios: los capítulos son cortos, las descripciones, las justas, abundan los diálogos y no se incluye nada que no tenga directamente que ver con lo que quiere contar (lo cual es de agradecer tras tantos libros con exceso de páginas). Aquí Palahniuk hace un trabajo de estructura y edición para evitar todo de lo que suelen pecar los best-sellers: el regodeo para impresionar al lector, el exceso de páginas, la reiteración del que quiere añadir más.

No se le puede poner ninguna pega. Y mira que no soy yo amiga de underground, ni me gustó Trainspotting, de Irvine Welsh. Pero aquí demuestra que con pocas páginas se puede hacer una historia que ha traspasado el texto para llegar a la cultura pop.

FICHA:

Te gustará si te gustó Trampa 22, Joseph Heller.
Pros – Las reflexiones que va hilando en la historia.
– Directo, crudo ácido.
Contras – La edición que no es la mejor.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (97)

Octubre me pilló con fructíferas visitas a las librerías. Tipos Infames y Antonio Machado fueron mi objetivo y de allí salí cargada de libros.

En noviembre y para compensar, he comprado lo mínimo, tratando de aminorar la lista de pendientes o bien pensando en el periodo navideño donde, seguramente más títulos se añadan a mis estantes.

  • Las cartas del boom (Alfaguara, 2023). Sigo con mi interés por este periodo de la historia de la literatura. Aunque he leído Aquellos años del boom, de Xavi Ayén, qué mejor que acudir a las cartas de los protagonistas para conocerlo desde dentro.
  • La maldición de Hill House, Shirley Jackson (Minúscula, 2019). No he leído a la estadounidense, a pesar de que R. dice que hemos visto la versión televisiva hace poco. Llevará razón, pero no lo recuerdo.
  • Mortal y rosa, Francisco Umbral (Alianza, 2011). Un pendiente desde hace mucho,
    mucho tiempo que por fin pude conseguir y que todo el mundo lo clama como una joya maestra triste y dolorosa. Creo que caerá en breve. Aquí la reseña.
  • Los exportados, Sonia Devillers (Impedimenta, 2023). La frase con la que la editorial está promocionando este libro no me dejó indiferente: ¿cambiar judíos por cerdos? A veces me siento tentada a pensar que ya conozco todas las historias del Holocausto pero siempre, siempre, me equivoco. Reseña.
  • Cuentos escogidos, Shirley Jackson (Minúscula, 2015). Al igual que el anterior lo anoté tras escuchar el podcast de Grandes infelices, en el que se le dedicaba un episodio a la autora. Hasta ahora sólo he leído La lotería.
  • Mircea Cartarescu. El hacedor de insomnios, José Carlos Rodrigo Breto (Ediciones del Subsuelo, 2023). El escritor José Carlos, también conocido por su perfil de Instagram (@literatura_instantanea), ha publicado este ensayo en el que analiza la obra del genial rumano. He leído las dos partes de la trilogía Cegador y creo que es una buena forma de analizar y fijarse en todos los temas que nos sugiere Cartarescu.
  • Mi padre alemán, Ricardo Dudda (Libros del Asteroide, 2023). Uno de no ficción, de nuevo sobre alemanes, en el que Dudda nos acerca a su padre, un prusiano que acabó emigrando a España, lo acabo de terminar así que enseguida os cuento más.
  • La promesa, Silvina Ocampo (Lumen, 2023). En 2023 Lumen celebra el centenario del nacimiento de la argentina con la publicación de toda su obra. Esta es su única novela. ¡Gracias por el envío! Aquí la reseña.
  • Fuera de lugar, Jesús Artacho (Elvo editorial, 2023). El amigo Jesús acaba de publicar este conjunto de relatos. Tras haber leído sus Diarios y El rayo que nos parta, su recopilatorio anterior, tenía ganas de volver a leerle.
  • Tribulaciones de Maqroll el Gaviero I, Álvaro Mutis (Alfaguara, 2023). Qué alegría me llevé cuando me enteré de que Alfaguara iba a publicar los dos tomos de las aventuras del Gaviero. Llevaba mucho tiempo con ganas de leerlas pero estaban descatalogados, qué genial ha sido la lectura de La Nieve del Almirante y qué bien saber que me esperan más historias.
  • El plagio, Daniel Jiménez (Pepitas Editorial, 2022). Me llamó la atención por el tema que trataba, un hombre a quien los productores de televisión le roban lo que más tarde fue un programa millonario: el famoso juego de la oca que se emitía en España en los 90. Jiménez nos cuenta las consecuencias que tuvo este hecho y cómo marcó a su familia.

¡Sigamos leyendo!

Namaste.

Autor, Barnes, Literatura

La única historia, Julian Barnes

Hace mucho, mucho tiempo que quería leer a este autor, que parecía recomendado por todos los sitios como signo de calidad, incluso hay lectores que aclaman que cualquiera de sus títulos es recomendable (no en vano lleva siendo candidato al Nobel desde hace bastante tiempo).

Realmente en mi libreta aparece el título El sentido de un final (Anagrama, 2011) pero finalmente fue este La única historia (Compactos Anagrama 2022), el que acabé comprando tras toparme con él en una visita a mi librería de confianza.

La novela comienza ya de forma potente con una primera frase memorable:

¿Preferirías amar más y sufrir más o amar menos y sufrir menos? Creo, en definitiva, esa es la única cuestión.

Página 13

El resto no se queda atrás. La historia de amor entre Paul y Susan, que se conocen jugando al tenis, y la evolución de su historia, la relación con la vida de ambos y el impacto que su amor tiene en su entorno.

El tronco de la memoria se parte a lo largo de la veta. Por eso no recuerdas los períodos tranquilos, los paseos, la jovialidad, las bromas constantes.

Página 124

El texto lo adereza Barnes con reflexiones de diversos temas, del tiempo y los recuerdos, como la cita anterior, pero también del juego individual que tenemos en la sociedad. Lo hace con un estilo pulido, elegante y trabajado, donde nada sobra y nada falta, con la precisión del escritor que busca la palabra exacta en cada frase.

Si la estadística de la felicidad depende de una declaración personal, ¿cómo podemos estar seguros de que alguien es tan feliz como asegura serlo? ¿y si no dice la verdad?

Página 201

Además, aunque la estructura es cronológica y aparentemente sencilla, nos sorprende Barnes con un cambio de narrador omnisciente a segunda persona del singular en mitad de un capítulo, así de repente. Para después, justo cuando se enfrenta al cierre de la historia, saltar al narrador protagonista en primera persona.

La única historia no sólo es mi primer libro del autor sino que también quedará en mi memoria por haberme acompañado en mi viaje por Egipto, y esa fotografía, con el Nilo de fondo, queda como demostración que un libro triste no desentona en ningún lugar.

Os recomiendo este libro de Barnes y corro a pedir El sentido de un final a los Reyes Magos, a ver si cae.

FICHA:

Te gustará si te gustó La muerte en Venecia, Thomas Mann.
La lluvia antes de caer, Jonathan Coe.
Pros – Elegante, certero. Su estilo está pulido y trabajado.
– Capítulos cortos, alta calidad.
– Ideal si tenéis poco tiempo o estáis en un bloqueo lector.
Contras – La temática y el tono es triste y nostálgico.

Namaste.

Autor, Literatura, Marsé

Últimas tardes con Teresa, Juan Marsé

He recibido tantas veces la recomendación de leer a Marsé que tuve que anotar este título entre mis propósitos de 2023 para adelantarle posiciones en la lista y finalmente leerlo.

Y eso a pesar de que tengo Rabos de lagartija (Lumen) en casa, pero parece que este título era el más importante del autor catalán.

Últimas tardes con Teresa (Lumen, 2021) es la historia del Pijoaparte, un charnego buscavidas que quiere codearse con lo mejor de la sociedad catalana de la posguerra pero que vive con la chusma y trata de buscarse la vida con sus encantos de tipo guapo.

El Pijoaparte conoce a Maruja, sirvienta de Teresa, la que realmente le interesa, y de ahí el título y la historia. Teresa es una muchacha rica, de buena familia, universitaria revolucionaria e idealista, objeto ideal para el protagonista.

Sus miradas son, según ellos sean de pasmados o respetuosos, como las de niños excluidos de un huevo por sus propios compañeros, y arrinconados, olvidados por alguna razón que ellos parecen ignorar, están allí, cerca, por si les llaman. Su anhelo es ascentral y penoso, pero infinitamente más moral en todo caso que la idea de acumular dinero.

Página 151

Para ella, él representa esa realidad a la que tanto se refieren sus libros: pobre y obrero, que ha de buscarse la vida en un entorno dominado por la corrupción y el capitalismo.

Para él, ella es a aquello a lo que aspirar: pisazo en la ciudad, casita en la playa, sirvientes y dinero. Un mundo alejado de su vida actual, y que promete vacaciones al sol, buenas perspectivas económicas, totalmente alejado de una vida hacinados en un apartamento viejo, compartido por la familia de su hermano, que ha robar motocicletas para conseguir dinero.

Con este título me han sucedido varias cosas: la lectura enfebrecida del primer tercio de la novela, un sorprendente atasco en el segundo (acompañado con las típicas dudas sobre si esta historia sería realmente para mí) y la tercera parte, más rápida y dinámica pero buscando el fin de la historia más que otra cosa.

Me ha recordado mucho a El día del Watusi, y seguro que Casavella tomó como referencia al Pijoaparte para crear su historia. A la vez me ha parecido una historia más densa y lenta y con exceso de páginas de lo que pensaba. Esperaba una novela redonda y en mi opinión, dista un poco de eso.

Hay muchas maneras de ser imbécil y él (…), quién iba a decirlo, era uno de esos imbéciles que alcanzan la imbecilidad pretendiendo no serlo por todos los medios.

Página 157

Quizá, de nuevo, el problema hayan sido las expectativas: todo el mundo me decía lo maravillosa que era y lo muchísimo que me iba a gustar. Personalmente, puedo admitir el magnífico estilo de Marsé, que a la vez es enrevesado y complejo; pero diría que me ha interesado más el cómo que el qué.

Y es que el estilo de Marsé es abigarrado, complejo, con largas frases subordinadas que parece que no se van a terminar nunca, escaso en diálogos y prolijo en descripciones de todo tipo. A la vez es complejo, poético, literario a más no poder, exigente y rápido.

Es tu ausencia. Qué soledad por espantosa que fuese no sería un paraíso, qué horrible desgracia no sería una bendición, qué enfermedad no sería un lecho nupcial, qué miseria o dolor no sería una caricia comparadas con esta pena de no verte, amor mío…

Página 469

En definitiva, me quedo con una sensación agridulce. Esperaba que me gustara mucho más y eso mismo ha hecho que simplemente diga, bien, pero no es para tanto.

FICHA:

Te gustará si te gustó El día del Watusi, Fernando Casavella.
Pros – Retrato perfecto de la sociedad catalana.
– Descubrir a Marsé y su complejo estilo.
Contras – Desigual en sus partes.

Namaste.