Abril llega cargado de libros, entre mi cumpleaños, el Día del Libro y una breve (pero fructífera) incursión en una librería de segunda mano, estas son (ahora sí) las nuevas incorporaciones a mis estanterías:

- Kafka, Reiner Stach: la que se supone biografía definitiva del oscuro escritor checo. Dos tomos de tapa dura con mil páginas de papel biblia que además de servir como libro de cabecera es capaz de sujetar a todos los demás del estante y de que se me caiga la baba cuando lo miro de reojo. Edita Acantilado.
- Rulfo, una vida gráfica, Óscar Pantoja y Felipe Camargo: descubrir la biografía de un autor a través de las páginas de un cómic es un modo distinto, interesante y curioso de conocer un poco más el carácter del que está detrás de los libros. Gracias a la editorial Rey Naranjo por el envío.
- Una temporada en el purgatorio, Dominick Dunne. Buenas opiniones en GoodReads y un puntito interesante en su trama. No necesito más. Libros del Asteroide suele ser acierto seguro. (¡Y un magnífico regalo!)
- El día del Watusi, Francisco Casavella. Curiosidad por la novela, porque tenga hasta un día en el calendario donde los más entusiastas se reúnen como ya se hace con otras historias más conocidas. Este título me ha ido acompañando a lo largo de los meses, aparecía y se comentaba, me lo encontraba aquí y allá. Y ahora espera en mi estante a que me embarque en esa historia de 900 páginas. Esta edición es la última que ha sacado Anagrama en 2016. Como bien dice J.Leetham, De la cárcel se sale, de Anagrama no. Quizá si quisiéramos salir ayudaría la cosa…
- Patria, Fernando Aramburu: la novela de la que todo el mundo habla, que ha recibido numerosos premios y que no para de colarse entre la lista de los más vendidos. El tipo de libro que uno ya no sabe si leer o no; pero el ofrecimiento de Pedro para prestármelo fue definitivo. Veremos si yo también caigo en la red de esta novela.

- Gabriela, clavo y canela, Jorge Amado: este título figura en la primera página de mi libretita del Plan Infinito. Así que si os digo que lleva ahí más de diez años, no os miento. La casualidad quiso que me lo encontrara en mi visita a ReRead.
- HhhH, Laurent Binet: quizá la versión de chascarillo fuera ¡anda, un libro sobre nazis! Y para casa. En realidad, es un título del que hablan muy bien y con el que me pica la curiosidad. Esta edición es de Círculo de Lectores.
- Los cipreses creen en Dios, José María Gironella: uno de esos libros que destacan en Literatura, pero que me da la sensación que está un poco relegado. ¿Por qué? ¿Tendrá que ver con que sea un tochazo?
- La isla de Arturo, Elsa Morante: hace poco oí mencionar este libro y así, por casualidad, lo encontré en el estante. La edición, de RBA, no me entusiasma pero por el precio que me costó tampoco me voy a poner exigente.
- El canto del cuco, Robert Galbraith: tengo El gusano de seda, en una versión en inglés en casa, y al encontrarme éste decidí escogerlo para así empezar por el principio. La edición de bolsillo es de Booket.
Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros que menciono? ¿Qué me podéis contar sobre ellos?
Desde aquí gracias a los que me regaláis libros, a los que me los prestáis, a los que me recomendáis un nuevo título. Pocas cosas hay tan fascinantes como poner sobre la pista de una buena lectura a quien disfruta leyendo historias.
Namaste.

Este libro entró en mi Plan Infinito tras un comentario de 
El caso Tuláyev lleva por nombre el del camarada alto cargo del gobierno que un día muere tiroteado en medio de la calle. Quién lo hace y por qué lo hace lo sabemos desde el primer capítulo. Lo que desconocemos es el devenir burocrático de la investigación que dará comienzo cuando se encuentre el cadáver de Tuláyev.
Así que lo compré, y como siempre lo dejé estar y esperé a que llegaran las heladas para comenzar a leerlo, quizá esperando que fuera algo mucho más denso de lo que me he acabado encontrando.
Touché. Una única frase para dar en el clavo, para concluir la historia. Porque, ¿cómo de distinta habría sido nuestra vida si no hubiéramos tropezado con aquella piedra?, ¿Qué habría pasado si la decisión a tomar hubiera sido distinta?


Y en esta Felicidad familiar, la autora nos cuenta la historia de Polly. Miembro de un clan de conocidos abogados y reputado en su comunidad, casada felizmente con otro abogado y madre de dos hijos. Su vida sigue el compás establecido por una melodía que lleva en los genes: hija solícita, madre amantísima, esposa intachable. Ella hace lo que se espera de sí misma, lo que se supone que ha de ser un miembro de la familia Solo-Miller: esos los que miran a los que tienen problemas por encima del hombro, los que juzgan a los demás, manteniéndose en una burbuja de felicidad y corrección. Sobre todo corrección.
Recuerdo que lo leí hace mucho años, que me quedé alucinada con lo que tenía entre manos y que llegado un punto levanté la vista y me quedé con la mandíbula a punto de desencajarse.