IMM, Literatura

IMM (90)

Un mes más os traigo los nuevos libros que han llegado a mis estantes:

  • Un fantasma en la garganta, Doireann Ní Ghríofa (Sexto Piso, 2023). Los libros también entran por los ojos y eso es lo que me ha pasado con este. Lo poético del título junto con lo hipnótico de la imagen de la cubierta bastó para desear leerlo. El envío corre a cargo de los amigos de Sexto Piso. Aquí la reseña.
  • Ellas hablan, Miriam Toews (Sexto Piso, 2020). De Toews leí hace no mucho Pequeñas desgracias sin importancia, una historia compleja sobre la vida, el suicidio, el dolor y las decisiones. Cuando vi que una película basada en este otro ha ganado un Óscar, sabía que lo tenía que leer. Envío de Sexto Piso.
  • Libro del desasosiego, Fernando Pessoa (Acantilado, 2013). Eterno pendiente, quiero leerlo desde hace mucho y al fin me he hecho con esta edición de Acantilado. Dicen de él que es indispensable. Reseña.
  • El palacio azul de los ingenieros belgas, Fulgencio Arguelles (Acantilado 2003). Al contrario que los anteriores, de este no sabía nada de nada. Fue Fernando quien me lo recomendó, y como me fío de él lo anoté en mi libreta. Espero que me guste mucho más que el Gabinete de las Maravillas

  • Retrato de casada, Maggie O´Farrell (Libros del Asteroide, 2023). Probablemente O´Farrell sea un de las autoras que más han aparecido por aquí. De ella he leído (casi) todo lo que se ha publicado: Tiene que ser aquí (Libros del Asteroide, 2017), La primera mano que sostuvo la mía (Libros del Asteroide, 2018), Sigo aquí (Libros del Asteroide, 2019), Hamnet (Libros del Asteroide, 2021) y La extraña desaparición de Esme Lennox (Salamandra, 2009) así que tenía muchas ganas de hacerme con este título. Que sin, embargo, me ha entrado pereza cuando lo he visto plagando la red y cuando he leído algo de la sinopsis. Parece que no va muy lejana de la historia de Hamnet. Aquí la reseña.
  • Anoxia, Miguel Ángel Hernández (Anagrama, 2023). Del autor murciano he leído El dolor de los demás (Anagrama, 2018) e Intento de escapada (Anagrama, 2013). La verdad que no tenía pensado comprar este libro, pero la sinopsis me acabó convenciendo.
  • La guerra no tiene rostro de mujer, Svetlana Alexiévich (De Bolsillo, 2017). De la Nobel he leído Voces de Chernóbil, y estoy ahora mismo con El fin del Homo Sovieticus, avanzando de forma lenta. A la bielorrusa hay que leerla. Todo.
  • Basada en hechos reales, Delphine de Vigan (Anagrama, 2016, en esta edición 2023). La francesa es una de mis últimas filias, tras el gran éxito de Nada se opone a la noche he leído Las gratitudes y sigo con ganas de más. Por el momento he descartado el último título que ha sacado, Los reyes de la casa, y me he decantado por este. Como los anteriores, no es demasiado largo, es sencillo colarlo entre otras lecturas más densas.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros este mes?

¡Felices lecturas!

Namaste.

Autor, Cohen, Literatura

Los Netanyahus, Joshua Cohen

Hoy os traigo un intento de reseña de Los Netanyahus de Joshua Cohen (De Conatus, 2021), un libro de difícil clasificación que fue galardonado con el premio Pulitzer en 2022.

Empecemos por el principio. En la sinopsis lo primero que nos dice es que se trata de una novela de campus. En su día fruncí el ceño, porque no me suelen gustar demasiado ese tipo de novelas. Más abajo mencionan cosas tan variopintas como la expulsión de los judíos de la península ibérica junto con la valoración de es una comedia salvaje.

¿Cómo pueden incluirse ambas cosas en el mismo párrafo? Eso me preguntaba yo e imagino que eso os preguntaréis vosotros.

Veamos. Sí, Los Netanyahus es una novela de campus. Se sitúa en la universidad de Corbin en 1959, en un momento cuando Ruben Blum, nuestro narrador protagonista, ha de valorar el ingreso a la institución de un profesor especializado en la Inquisición española.

Blum se presenta así en la primera página:

Me llamo Ruben Blum y soy historiador. Muy pronto, sin embargo, supongo que seré Historia. Con lo cual quiero decir que moriré y pasaré a formar parte de la Historia, un tipo poco común de transformación reservada tradicionalmente a los académicos más puros. Los abogados mueren y no se convierten en la ley, los médicos se mueren y no se convierten en medicina, aunque los profesores de biología y química sí pasan a mejor vida y se descomponen en forma de biología y química o bien se mineralizan en forma de geología, se dispersan en su ciencia, tan cierto como que los matemáticos se vuelven estadísticas.

Página 13

El cometido de Blum le pilla por sorpresa, ya que él no está especializado en historia medieval. Quizá la dirección de la universidad pensó en otra cosa: que un judío valore a otro judío.

Y aquí aparece uno de los elementos importantes de la novela: el humor satírico y absurdo en ocasiones, que plaga las descripciones, las reflexiones y los diálogos. El mismo que plaga las películas de Woody Allen o, si nos vamos a la referencia televisiva, el de La maravillosa señora Maisel. Un tipo de humor propio de la comunidad judía, lleno de crítica mordaz nada velada hacia ellos mismos, sus arquetipos de carácter y hacia la sociedad que les rodea.

– Me pregunto si sabrán leer.
– ¿Mis vecinos o los animales?

Página 85

Finalmente llega el profesor a valorar. Pero no llega solo, sino con su familia: Los Netanyahus al completo, incluidos tres niños. A partir de ese momento las situaciones absurdas y surrealistas se suceden, llegando a diálogos hilarantes y momentos ridículos, vergonzosos y a la vez, desesperantes.

– La canguro ha cancelado por un incendio.
-Se le ha inundado la casa por las tuberías congeladas.
– Pensaba que era por un incendio.
– Ha sido una inundación por la tuberías congeladas y un incendio.
– ¿Cómo puede haber al mismo tiempo una inundación y un incendio? ¿El incendio no secaría la inundación o descongelaría lo que estuviera congelado?
– ¿Y tú qué sabes? Soy yo quien ha hablado con ella.

Página 169

Todo lo anterior se fusiona con diversas reflexiones sobre historia, no sólo de la medieval sino de la situación de la comunidad judía, de Israel y de política. Hay espacio para el revisionismo, como lo hay para describir la vida universitaria y los roles en la sociedad de la época. Blum es el único judío, una especie exótica de compañero que parece tener que demostrar su identidad en cada frase que diga.

Los Netanyahus es un espectáculo estilístico difícil de describir. Sólo las primeras 50 páginas ya justifican todo el libro, aunque los que le dan título a la historia no aparezcan hasta la segunda mitad, Cohen puede saltar de un tema a otro sin perder el hilo ni aburrir, sino justo al contrario: generando al lector la sensación de que quiere seguir leyendo a este tipo eternamente, como si por un párrafo firmáramos lealtad a un autor a quien acabamos de descubrir.

Y es que el tema en sí es lo de menos, un elemento más que en este caso le da título a la novela. El resto es un artefacto literario de esos que me fascinan: el modo que tiene el autor de continuar con un discurso que no tiene por qué llevar a ningún sitio pero que va dejando reflexiones de distintos temas en cada página, la sensación de querer subrayar todo, de comprobar que llevas un rato leyendo sonriente, levantar la vista del texto y saber que vas a recomendar este libro a diestro y siniestro.

Cohen escribió esta novela tras varias conversaciones con Harold Bloom, en las que además de hablar de literatura le contó anécdotas de su vida, una de las cuales fue esta, la que acabó con un niño que terminaría siendo Primer Ministro destrozando una casa de jengibre en las Navidades de 1959.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Umberto Eco + Eduardo Halfon + Joseph Heller.
Pros – Espectáculo literario de primer nivel. Para releer.
– La edición del libro: cómoda, papel de calidad.
Contras – Os lo digo cuando se me ocurra algo.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (89)

Os he recomendado alejaros de Wallapop porque, de verdad, puede llegar a resultar un peligro.

¿Empezamos?

  • Los días contados, Las almas juzgadas, El reino dividido, Miklos Bánffy (Libros del Asteroide, 2009 y 2010). La llamada Trilogía Transilvana es una de esas historia que, como la Trilogía de Deptford, de vez en cuando veo que recomiendan y que tengo siempre en mi radar. Así que cuando vi que vendían estas 3 novelas nuevas y a un buen precio, no lo dudé. Los lectores hablan maravillas.
  • 13,99 euros, Fréderic Beigbeder (Anagrama, 2000): no sé muy bien quién ni cuándo me ha recomendado esta historia, quizá algún podcast quizá algún artículo que he visto por Internet. El tema es que este mismo comprador de Wallapop también tenía este y me acabé animando… lo de ya que estaba puede llegar a ser preocupante además de peligroso.
  • La espuma de los días, Boris Vian (Alianza, 1993 reimpresión 2017). De mi adorado Vian siempre tengo la sensación de que he leído menos de lo que debiera. Esta es probablemente su novela más conocida, pero yo aún la tengo pendiente. Reseña.

  • Las muertas, Jorge Ibargüengoitia (Cátedra, 2023). Uno de los muchos títulos que anoté cuando leí el Atlas de literatura hispanoamericana de Clara Obligado era este. Sorprendentemente esta famosa novela no estaba publicada hasta hace bien poco o bien se encontraba descatalogada. Reseña aquí.
  • Momentos estelares de la humanidad, Stefan Zweig (Acantilado 2002). Para mí la editorial de Zweig es esta. Y este el primero que Zweig, pero lo leí en una edición de Círculo de Lectores y quería tener un ejemplar de este título para su futura relectura.
  • La vida instrucciones de uso, Perec (Anagrama, 2019): en este caso fue un podcast el que me hizo comprar este libro y poner en mi radar, esta vez de verdad, al escritor francés. La edición es la conmemorativa de Anagrama. Reseña.
  • Las caras, Tove Ditlvesen (Seix Barral, 2023). De la autora leí Trilogía de Copenhague, que me encantó. Cuando vi que la editorial publicaría un nuevo libro suyo sabía que no me lo podía perder. Reseña.
  • Jóvenes héroes de la Unión Soviética, Alex Halberstadt (Impedimenta, 2023). Tengo la sensación de que últimamente he cambiado las historias de nazis por las historias de la URSS. No sé, pero no parece casualidad que acabe leyendo más autores soviéticos o ambientados en Rusia, la de antes o después de la Revolución.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros este mes?

Namaste.

Autor, Literatura, Sala

Persecución, Toni Sala

Persecución (Trotalibros, 2023) me llamó la atención porque era el segundo libro que salía en castellano del autor tras Los chicos, una novela que me gustó mucho y que de hecho apareció entre mis favoritos de 2022. Si tenía alguna duda sobre su lectura, me la quitó de golpe la frase con la que se inicia la historia:

Salí con un hombre durante un año, hasta que me enteré de que había matado a su mujer.

Página 9

Inicio potente. La curiosidad de saber qué pasó, quién es el asesino y qué ocurrirá con esa narradora que acaba echándolo de su casa.

El asesino es Albert Jordi, un hombre aparentemente normal que sin embargo acabó matando a su mujer hace diez años. Por este hecho pasa por la cárcel, encuentra y un trabajo y comienza a salir con Èlia, la narradora del párrafo anterior. En cuanto se marcha, lo que comenzará después es una búsqueda de respuestas. Ella quiere saber qué sucedió, aplacar un poco sus dudas. Saber. Conocer. ¿Excusarle?

Albert Jordi decide marcharse y a partir de ahí conocemos al resto de los narradores, personajes que se topan con él y nos cuentan sus actos y pensamientos posteriores. Todo ello, como ya vimos en Los chicos, con descripciones de la situación sociopolítica de la Cataluña actual, en este caso, el nacionalismo, la inmigración, la pobreza del extrarradio. Aunque, como siempre, hay para todo.

Por la misma carretera circulaban camiones cargados de animales y autocares cargados de turistas. unos iban al matadero y otros al cielo o a su casa.

Página 69

Persecución es una coral no cronológica, en la que también podemos conocer el paso por la cárcel del protagonista y el asesinato. Sala es un tipo reflexivo, al que le gusta analizar no sólo la situación del personaje sino el entorno que le rodea. Así Èlia no es sólo una mujer joven, sino también la dueña de una inmobiliaria, lo que permite al autor reflexionar sobre el funcionamiento del sector y la crisis inmobiliaria.

Su foco es siempre con personajes que se ubican en un entorno que quiere narrar: el extrarradio y los lugares de paso, el ambiente de drogas o la inmigración ilegal.

El principal problema de Persecución lo tiene con la longitud. Abundan las descripciones (de paisajes, situaciones, reflexiones), que ralentizan la acción y que podrían reducirse, ya que acaban provocando algo de falta de unidad entre las historias, como si de repente en un capítulo el tema ya no fuera el de la trama sino la reflexión sobre el modelo de turismo, las formaciones vulcánicas o los problemas políticos.

Además, la narración del compañero de cárcel de Albert Jordi si bien en primera instancia aporta una visión diferente de la del resto de los personajes, lo cual nos acerca a conocer más al asesino. Sin embargo, cuando vuelve a tomar la palabra la sensación es que está reiterando los mismos detalles que cuando aparece por primera vez. Otro viaje narrado con todo detalle.

Persecución nos muestra al Sala más bestia, el que es capaz de dejarnos fragmentos como el siguiente:

La lava al rojo vivo volaba con las explosiones, llegaba al suelo ya sólida, mezclada con trozos de roca partida. Aún se encontraban pedruscos redondos y negros, extraños, los geólogos los llamaban bombas. Así salió la sangre del cuello e Sara una noche de agosto de hacía diez años.

Página 108

Leer a Toni Sala es recibir un puñetazo en la boca del estómago. Aunque luego se desquite y nos engañe con fragmentos sutiles como este:

Para que la gente entendiera qué era para mí volar, lo comparaba con cuando te duermes, cuando no eres ni de aquí ni de allá. El único momento de refugio, de paz imprescindible, porque sin paz no te duermes y pasas al otro lado, pero una vez que la consigues dejas de tenerla y te dundas en el sueño. La paz no es un recuerdo del sueño, sino, al contrario, un avance del sueño.

Página 169

Y vosotros, ¿cómo lleváis los libros que os revuelven las tripas?

FICHA:

Te gustará si te gustó Los chicos, Toni Sala.
Pros – El estilo y la crueldad de mezclar situaciones normales con elementos violentos.
– El ambiente decadente que genera rechazo que describe Salas.
Contras – La historia pierde fuerza por el exceso de páginas. Sobran páginas.

Namaste.

Autor, Literatura, Vigan de

Las gratitudes, Delphine de Vigan

Cuando leí Nada se opone a la noche (Anagrama, 2012) sabía que más pronto que tarde iba a leer un nuevo libro de esta autora francesa. Me quedé con el título de Las lealtades, pero por confusión o por casualidad, acabé comprando este que os traigo hoy.

Las gratitudes (Anagrama, 2021) es la historia de Michka, una anciana que afronta sus últimos años. También la de Marie, una mujer que está conectada con la anciana por un pasado común.

¿Os habéis preguntando alguna vez cuántas veces en la vida habéis dado realmente las gracias? Unas gracias sinceras. La expresión de vuestra gratitud, de vuestro agradecimiento, de vuestra deuda.
¿A quién?

¿Al profesor que os abrió la puerta al mundo de los libros? ¿Al joven que intervino cuando os agredieron en al calle? ¿Al médico que os salvó la vida?

¿A la vida misma? (…)

¿Es así como se mide la gratitud? En realidad, ¿fui suficientemente agradecida? ¿Le mostré mi agradecimiento como se merecía? ¿Estuve a su lado cuando me necesitó, le hice compañía, fui constante?

Página 12

A ellas dos se añade Jérôme, un trabajador de la residencia donde vive Michka, y que ejercita a la anciana para tratar de que no se le escapen las palabras, consecuencia de la afasia que padece.

  • No me gustan las noches.
  • ¿No duermes bien?
  • Es por culpa de las palabras, ya te lo he dicho. De noche se… se agazapan… se pierden…

Página 81

Mientras que Nada se opone a la noche era una historia dura, cruel, de situaciones complejas y extraordinarias, Las gratitudes se centra en, exactamente lo contrario: el paso del tiempo, la gratitud que hemos sentido y demostrado por las personas de nuestro entorno, la reflexión de la vida y cómo se enfrenta a la muerte.

Envejecer es aprender a perder.

Página 129

Con apenas 160 páginas y no más de esos 3 personajes que he mencionado, de Vigan articula capítulos cortos en una historia cronológica sencilla, donde toman importancia los diálogos. Directa y clara, certera y muy, muy tierna, Las gratitudes funciona como oposición al grito despiadado de Nada se opone la noche, y parece un susurro de un amigo, un consejo para valorar, aceptar y agradecer a las personas que, no teniendo por qué ayudarnos, estuvieron ahí cuando más lo necesitamos.

Lo corta de su longitud puede animar también a los lectores que busquen acercarse a la obra de la francesa comenzando por una novela más corta, perfecta para leer de una sentada.

FICHA:

Te gustará si te gustó Nada se opone a la noche, Delphine de Vigan.
Pros – Tierno, sencillo, bonito.
Contras – El tono difiere de Nada se opone a la noche, si esperas lo mismo puedes verte decepcionado.

Namaste.

Autor, Literatura

Pequeñas desgracias sin importancia, Miriam Toews

Lo primero que me llamó la atención de este libro fue la ilustración de su portada: ¿qué hace esa mujer sentada frente a un piano dentro de una campana de cristal?

Lo segundo, el argumento: ¿qué haces cuando tu hermana te pide ayuda para abandonar este mundo?

Pequeñas desgracias sin importancia narra la historia de las hermanas Von Riesen: de la exitosa Elfrieda, pianista de éxito mundial, que sin embargo tiene un cristal en su pecho a punto de estallar; y también de Yolandi, la madre desastre que se está divorciando de nuevo.

La última vez que mi hermana intentó suicidarse lo hizo evaporándose lentamente en el vacío. Fue un intento furtivo de desaparecer matándose de hambre.

Página 42

La historia se balancea en ese frágil equilibrio: el de un cristal a punto de hacerse pedazos que ha de convivir con la audacia de mantener una rutina más o menos normal: limpiar, comer y mantener amistades mientras sabes que tu hermana, en otra parte del mundo, se está viniendo abajo.

No es sencillo describir esta historia, que se centra en las enfermedades mentales y que además se basa en la propia experiencia de la autora, cuya hermana se acabó suicidando.

Me explicó entonces que su soledad era algo visceral, un saco de piedras que llevaba de una habitación a otra, de una ciudad a la siguiente.

Página 49

Pequeñas desgracias sin importancia es una historia sorpresiva, cruel, inesperada: tal y como es la vida imprevisible de alguien que no quiere seguir viviendo, y de las personas de su entorno que tratan de ayudar a su familiar. Tiene puntos de sarcasmo, ese humor violento que responde a las situaciones límite, y tiene mucho de desgarrador.

Quizá esa sea la palabra; este es un libro de una verdad desgarradora.

¿Adónde va la violencia si no es directamente a nuestra sangre y nuestros huesos?

Página 260

Si tengo que ponerle una pega es que las dos partes en las que se divide el libro son desiguales, ya que cuesta arrancar y el tema lo trata más profundamente en la segunda mitad. Como curiosidad, los diálogos vienen siempre indicados sin sus guiones correspondientes.

Lo repentino, algo que se pierde para siempre en cuestión de un segundo. Mi hermana era un borrón oscuro que avanzaba hacia un rectángulo de luz.

Página 281

Y es que, ahora me doy cuenta que realmente os he contado poco sobre este libro. Quizá sea mejor que lo descubráis por vosotros mismos.

Gracias a Sexto Piso por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó Jane Smiley + Tove Ditlevsen + Lucia Berlin.
Pros – Descripción completa de los problemas mentales.
– Pocos personajes pero complejos y bien formados.
Contras – Duro, desgarrador.
– Dos mitades desiguales.

Namaste.

Autor, Literatura, Toole

La Biblia de neón, John Kennedy Toole

Desde que leí La conjura de los necios y más tarde con su relectura sabía que para que todo estuviera completo, tenía que acabar leyendo La Biblia de neón, la otra novela que escribió el autor cuando era un adolescente.

El problema es que encontrar este título no era nada sencillo, ya que su primera edición data de 1989, así que recurrí a Wallapop para buscarlo de segunda mano y me pude hacer con esta sexta edición de 1997.

La Biblia de neón tiene como protagonista a David, el hijo único de un matrimonio residente en lo más profundo de Estados Unidos, que conviven con Mae, hermana de su madre.

Estamos en los años 30 y el sur de Estados Unidos está impregnado pobreza, racismo y fanatismo religioso que se acentúa aún más en la pequeña comunidad en la que vive la familia de David.

Sus problemas económicos, más lo considerado como estrafalario en la vestimenta y comportamiento de la tía Mae coloca a la familia en la marginalidad, mirados con condescendencia como si fueran unos parias, algo que se agrava cuando el padre de David deja de pagar la contribución a la iglesia comunitaria.

David es el típico protagonista de una novela de formación: un adolescente que comienza a darse cuenta de la realidad que le rodea, y que acaba convirtiéndose en un joven adulto que quiere huir de un ambiente opresivo. Todo eso nos queda claro desde el primer capítulo, donde ya David ha conseguido tomar un tren:

Es la primera vez que viajo en tren y llevo ya dos o tres horas sentado. Es de noche y no veo el paisaje, pero cuando el tren partió, el sol empezaba a ponerse y pude ver las hojas rojizas y pardas y la hierba de color canela en la ladera de la colina.

Me voy sintiendo mejor a medida que el tren me aleja de casa.

Página 17

Estilísticamente estamos ante una historia sencilla, sin pretensiones, propia del escritor que recién ha comenzado con la escritura: narrador omnisciente y relato cronológico (a excepción del inicio que ya nos adelanta el final), donde destaca el joven Toole es en la creación de personajes, sobre todo el de Mae, que recuerda en algún punto a los secundarios de La conjura de los necios. Además de en las descripciones de las situaciones con la sociedad del momento: típico sureño, la crítica se ve clara aunque no se detiene en la reflexión ni implicaciones y donde recurre al humor para dar color al texto:

Habló por la radio y el periódico publicó su foto, pero no pude ver qué aspecto tenía, porque en aquellas fotos no distinguías a nadie a menos que fuese el presidente Roosevelt o alguien a quien conocieras muy bien. Resultaban tan oscuras que los ojos de la persona retratada eran grandes manchas negras y parecía como si el pelo se juntara con las cejas. Todo el mundo tenía el mismo aspecto, excepto Roosevelt, por la anchura de su cabeza, y Hitler, porque el pelo le caía obre la frente de una manera inconfundible.

Página 78

La Biblia de neón es una novela sencilla que los fans de Toole seguro tendréis ganas de leer. Para el resto, mejor comenzar con La conjura de los necios.

FICHA:

Te gustará si te gustó La conjura de los necios, John Kennedy Toole.
Pros – Indispensable para los fanáticos de Toole.
Contras – Se nota que se trata de una primera novela a la que le queda trabajo.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

La extraña desaparición de Esme Lennox, Maggie O´Farrell

Regreso a Maggie (porque O´Farrell en este blog ya es Maggie) tras haber leído Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía, Sigo aquí y Hamnet. Mi intención era continuar leyendo Instrucciones para una ola de calor pero finalmente esta novela se interpuso en mi camino y consideré que era perfecta para intercalarla entre alguna lectura más densa y que se me estaba atascado (digamos una de Faulkner).

La extraña desaparición de Esme Lennox (Salamandra 2009, en esta edición junio de 2022) es la historia de la mujer a la que da título, Esme, pero también de Iris, su sobrina-nieta, que ha de hacerse cargo de la anciana cuando recibe la noticia de que su residencia va a cerrar.

La novela se articula entre los capítulos de ambas, siempre con narrador omnisciente pero con momento temporal diferente: el de Iris, en presente y los del pasado de Esme y Kitty, hermana de esta y abuela de Iris.

Mientras que la vida de Iris gira en torno a la rutina de tener un trabajo, un novio y ocuparse de su tía-abuela que acaba de conocer, en el pasado conocemos parte de la historia familiar y el motivo por el que Esme es ingresada en una residencia y por lo que Iris jamás ha oído hablar de su familiar.

La extraña desaparición de Esme Lennox se centra, principalmente, en cómo las familias gestionan los secretos y los silencios, y el modo de encarar los problemas que les van surgiendo. Además, crea paralelismos entre la vida de estas mujeres: Esme y Kitty, criadas en la India colonial de principios del siglo XX que llegan a un país al que se han de adaptar con Iris como mujer independiente en una Gran Bretaña contemporánea, para acabar conectando a todas ellas.

El estilo es puro O´Farrell, donde incluye descripciones y muchos silencios, donde nos va incluyendo la evolución de la vida de la mujer en el siglo XX, y mientras que deja caer los temas, somos nosotros los que vamos uniendo las piezas de un puzzle que se nos presenta al principio con recuerdos desconectados, propios de la enfermedad actual de Kitty:

… montones y montones, mientras daba vueltas y vueltas intentando ponerse cómoda, y a mí me daba la risa, y en cuando me veía riéndome, lo hacía otra vez y otra. Siempre encontraba la manera de hacerte reír. Bueno, hasta que…

Página 121

En definitiva, La extraña desaparición de Esme Lennox es una lectura perfecta si no habéis leído a O´Farrell, pero también si queréis ahondar más en la obra de la escocesa. Cierto es que esta novela tiene muchos más puntos en común con sus primeras historias que con Hamnet, pero en cualquier caso, esta historia es una gran opción para una fría tarde de enero como estas.

FICHA:

Te gustará si te gustó La primera mano que sostuvo la mía, Maggie O´Farrell.
Pros – El estilo de la autora.
– Directa, precisa, no le sobra ni una coma.
Contras – Deja con ganas de más..

Namaste.

Autor, Literatura, Ulítskaya

Sóniechka, Liudmila Ulítskaya

Diría que anoté el apellido de la autora cuando la vi entre las posibles para el Nobel. Ni me sonaba, la verdad, lo único que recuerdo es que venía recomendado por Macarena, así que me fie de su criterio.

Sóniechka es una joven judía no muy agraciada amante de la lectura. La historia comienza así:

Desde pequeña, recién salida de la infancia, Sóniechka se sumergió en la lectura. Su hermano mayor, Yefrem, el bromista de la familia, no se cansaba de repetir la misma gracia, que sonaba ya pasada de moda en el momento de su invención: «¡De tanto leer, a Sóniechka se le ha puesto el culo en forma de silla y la nariz en forma de pera!»

Página 7

La alegría de nuestra protagonista gana enteros cuando comienza a trabajar en una biblioteca. Allí conocerá a Robert Víktorovich, un tipo que ha pasado por un campo de trabajo soviético con quien conecta en el primer encuentro. De ahí, al matrimonio y a la vida conyugal.

El cambio de vida supone para Sóniechka el olvido de los personajes de sus novelas, con quienes había compartido tantos momentos, para dedicarse en cuerpo y alma a su familia. La amargura comenzará a añadirse a sus días poco a poco, hasta culminar en la decepción de verse relegada como la tercera en discordia.

El capricho prepotente del destino, que en su día había dictaminado que Sóniechka se convirtiera en la mujer de Robert Víktorovich, ahora intervenía en la vida de Tania.

Página 63

Sóniechka es poco más que un relato y poco menos que una nouvelle. No llega a las 150 páginas pero condensa gran parte de lo que podía esperar de la vida una mujer cualquiera de la Unión Soviética. Perfecta para el acercamiento a Ulítskaya, que como Sóniechka proviene de la URSS y también es judía, el estilo me ha recordado a Magda Szabó: directa, concisa, dura y cruda también, tiene ese encanto gris de las descripciones de las rutinas que tan bien les sale a los rusos. Sin reflexiones, eso sí, con el planteamiento escueto de las situaciones, la autora nos deja un regusto agrio, como el que por obligación, le ha de quedar a Sóniechka.

FICHA:

Te gustará si te gustó La balada de Iza, Magda Szabó.
Pros – Sencilla, cruda, directa.
Contras – Deja con ganas de más.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (87)

Os traigo por aquí los libros que me han dejado Sus Majestades los Reyes bajo el árbol:

  • Salvo mi corazón, todo está bien, Héctor Abad Faciolince (Alfaguara, 2022). Del autor he leído ya El olvido que seremos, una preciosa novela que deja con ganas de leer más al colombiano. Tengo por casa Lo que fue presente, los diarios del autor de 1985 a 2006, aún sin leer. Este con que sea la mitad de bonito que su título ya lo tiene todo medio hecho.
  • Hecatombe, William Gerhardie (Impedimenta, 2016) Llegué a Gerhardie por otro libro sobre libros que no recuerdo cuál es… anoté el autor y posteriormente lo he pedido a los Reyes. ¡Aquí lo tenemos!
  • Vivir abajo, Gustavo Faverón (Candaya, 2019). De Faverón he leído por Instagram comentarios muy elogiosos, y los lectores que lo han leído me han recomendado este título, que creo que leeré en breve, ya que la curiosidad me puede.
  • Un amor de Swann, Marcel Proust (Alianza, 2022). Dicen de este título de Proust que es la mejor manera de acertarse a En busca del tiempo perdido, saga que tengo pendiente y que (imagino) algún día tendré que volver a intentar leer. Quizá sea el momento de animarme a regresar al francés.
  • La muerte es mi oficio, Rober Merle (Sexto Piso, 2022). Uno de nazis, ¡hacía mucho! No necesito más la verdad. Creo que últimamente ya no leo tantos libros ambientados en la Segunda Guerra Mundial, así que no me viene mal regresar al tema.
  • El hospital de la transfiguración, Stanislaw Lem (Impedimenta). Del mismo autor leí en su día Máscara, un conjunto de relatos con el que no acabé de conectar tanto como esperaba. De este título hablan maravillas y por eso lleva anotado en mi libreta varios años. Al fin lo tengo en el estante.

Y vosotros, ¿habéis recibido muchos regalos librescos?

Namaste.