Autor, Herralde, Literatura

Por orden alfabético, Jorge Herralde

Bajo este título, con el subtítulo Escritores, editores, amigos, Jorge Herralde nos presenta una mezcolanza de textos en relación a su trabajo en la editorial Anagrama.

En algunos casos son discursos que pronunció en entrega de premios a los autores que menciona. En otros, artículos sobre la importancia de un autor o el trabajo editorial y su relación con sus colegas desde sus inicios.

Compré este libro hace mucho porque me interesa conocer la intrahistoria del trabajo de una editorial como Anagrama, que marcó una disrupción en el mercado editorial y que publicó a autores hoy en día consagrados y famosísimos como Arundhati Roy, Bukowski, Roberto Bolaño o Paul Auster.

Debido a la multitud de historias que se podrían incluir en este libro se decide limitar los textos incluidos a un momento temporal concreto, donde además se ha suprimido la parte de Roberto Bolaño que ya tiene un libro independiente, Para Roberto Bolaño (Anagrama, 2005). Eso incluye crónica en sí sobre el descubrimiento de algunos autores pero también los discursos que pronunció Herralde en entregas de premios de los autores.

El resultado es una amagalma complicada de entender como unidad, porque unos textos poco tienen que ver con otros y el contenido de un discurso es siempre algo vacío que a mí, como lectora, me interesa nada.

Para mí ha sido bastante decepcionante, quizá porque esperaba algo más compacto y trabajado que explicara el proceso de edición y la toma de decisiones o el descubrimiento de los autores y eso, en este libro, no se encuentra.

Mención especial a aquéllos autores que Herralde menciona como promesas de la letras hispanas y que han pasado sin pena ni gloria en la actualidad. Qué crueles pueden ser las expectativas.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (100)

Llegamos a un número redondo y me pregunto si alguien por aquí recuerda el por qué del nombre IMM, In My Mailbox hace demasiados años y que hoy en día se ha reconvertido en Book haul.

Pienso también si debería cambiarle el nombre por algo en castellano o si, a estas alturas, a alguien le importa.

En fin, libros nuevos. ¿Empezamos?

  • Tiempo de silencio, Luis Martín Santos (Seix Barral, 2024). Hace muchos, muchos años, diría que 20, que leí y compré una edición de esta novela de esas que por entonces daban con los periódicos. Llevo queriendo releerla mucho tiempo, pero sentía que necesitaba una edición acorde con mis recuerdos de este novelón que ha sido bastante olvidado. Seix Barral, coincidiendo con el centenario, ha hecho esto posible. Tengo muchas ganas de la relectura pero os mentiría si os dijera que no tengo un puntito de miedo ante la posible decepción. Este es uno de los libros de mi vida. Reseña aquí.
  • Las tribulaciones del estudiante Torless, Albert Musil (Seix Barral, 2002). El libro que quería leer, sinceramente, es El hombre sin atributos, el famoso tocho parodiado hasta en las Celebrities de Muchachada Nui, pero soy consciente de que sus más de mil páginas no son el libro adecuado para empezar con el autor. Dicen de esta novelita que está a la altura. Anotado en mi libreta, R. me lo regaló. Todo un acierto, ¡gracias! Reseña aquí.
  • El artista del hambre, Franz Kafka (Nórdica, 2024). El centenario de Kafka promete reediciones de absolutamente todo, ya lo habréis empezado a notar en los estantes de las librerías. Tenía este pendiente y los amigos de Nórdica me lo han enviado a casa. Es ilustrado y aquí tenéis la reseña.
  • Doctor No, Percival Everett (De Conatus, 2024). Ya habéis visto por aquí Los árboles. Esta compra es una de esas que sabes que no vas a leer el libro pronto pero aún así la edición, el autor y la historia te hace que te lo lleves. No he podido resistirme.
  • Dinero en el bolsillo, Asta Olivia Nordenhof (Sexto Piso, 2024). Partimos de la historia real de crucero que sale ardiendo, provocando uno de las catástrofes más duras de la historia de Suecia. Este es el primero de una saga dedicada al tema. Envío de Sexto Piso. Reseña.
  • El Ministerio del Dolor, Dubravka Ugresic (Impedimenta, 2024). No hago más que agrandar mi biblioteca con libros de la croata mientras que sólo he leído El Museo de la Rendición Incondicional. Imagínate, no avanzo.
  • Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero (II) (Alfaguara, 2023). Tras leer La Nieve del Almirante no me quería quedar con el resto de historias de Maqroll. No he leído ni la segunda pero por mi experiencia a veces las ediciones desaparecen y luego no hay modo de hacerte con una, de ahí que lo comprara en la menor ocasión.
  • Un sí menor y un no mayor, George Grosz (Capitán Swing, 2011). La historia de un pintor de entreguerras que me interesó desde que vi sus cuadros expresionistas. Después conocí de la existencia de este libro, de ahí a mi libreta y luego a mis estantes.
  • Granito Gris, Lewis Grassic Gibbon (Trotalibros, 2024). La tercera parte de la trilogía escocesa de Gibbon de la que aún no he leído nada. Lo que no podía dejar era la trilogía a medias y R. lo sabía, de ahí su regalo. De este año no pasa que lea la primera parte.
  • Ángulo de reposo, Wallace Stegner (Libros del Asteroide, 2009). De Stegner he leído En lugar seguro. Este es el título que más recomendado del autor. Uno de esos grandes autores que publicaba la editorial en sus inicios. Tengo muchas, muchas ganas de leerlo.

Muchas gracias a Nórdica y Sexto Piso por los envíos y a R. por sus regalos librescos constantes.

Y vosotros, decidme, ¿habéis comprado muchos libros?

Namaste.

Autor, Literatura, Perec

El secuestro, Georges Perec

Tras leer La vida instrucciones de uso, tenía claro que debía regresar a Perec para conocer más de su obra.

Y aunque con dudas, más bien animada por lo original de la composición de este libro, ha sido El secuestro (Anagrama, 2020) la novela con la que he vuelto a él.

El título nos adelanta la trama: hay una ausencia derivada de la autoexigencia del autor, ya sabéis, cosas de pertenecer al grupo Oulipo: ¿por qué no prescindir de la vocal más utilizada? Perec lo hace en francés con la e, de ahí que en francés el título fuera La disparition, pero en español se optó por adaptar la traducción y hacerlo con nuestra vocal más común: la a.

El resultado es muy, muy peculiar. Porque a pesar de la complejidad formal Perec consigue sacar ese punto humorístico que le caracteriza:

Murió el primo por un chorizo, el sobrino por un bollo, el vecino por un corrusco, un tipo por un mendrugo.

Página 18

Y también esa visión inteligente de lo que le rodea, ese tipo de descripciones de la realidad que es capaz de plasmar con muy pocas palabras:

Por poco lo consigue, pero lo perdió todo, menos el tormento de un deseo no cumplido y el disgusto de un conocimiento escurridizo.

Página 26

Lo peculiar de esta historia es a la vez lo bueno u lo malo. Si analizamos la trama, ninguna pega, mantiene todos los elementos propios de un misterio planteado desde la primera página. El problema es que la lectura se hace extraña. Hay algo desafinado, a destiempo, incómodo, que complica el asunto para el lector.

Y es que no es natural, ni fluido, no surge de forma normal, porque debido a la restricción formal no puede hacerlo. Y eso es a la vez lo mejor y lo peor de este libro.

Los días se transforman en soles, las semanas en meses, la aurora en el rosicler. Todo para continuar con la ausencia de la vocal.

El cristo que se montó fue gordísimo. El muerto circuló de institución en institución.

Página 91

Por ende, todo es forzado, y como tal, tras leer varias páginas uno se siente cansado, con el cerebro reseteado, como si la complejidad para leer la historia se hubiera multiplicado por cinco. No me quiero ni imaginar el proceso de escritura.

Así, el resultado es meritorio, por el continuo trabajo de búsqueda de sinónimos y opciones tanto para el autor como para los traductores, por lo que sugiere y por todo el trabajo que lleva detrás.

Evidentemente, la restricción formal le hace tener que recurrir a otras originales opciones para dar a entender de lo que habla, como en este fragmento con menciones literarias:

Tom M., quien se encontró con Estelle, dijo «Si mi novelón sobre los dolores de los tuberculosos no estuviese escrito en el momento que nos conocimos Estelle y yo, Hens Costorp no hubiese coincidido con Clodette C. en su clínico de reposo.

Página 185

Decían otros lectores que esta historia está bien como experimento, pero que no funciona como novela al uso. Quizá porque no se trata de una novela al uso, claro.

Autor, Kafka, Literatura

Un artista del hambre, Franz Kafka

Con motivo de la conmemoración del centenario del fallecimiento del praguense más universal, muchas editoriales se han lanzado a publicar reediciones de su obra.

Así que los lectores de Kafka estamos de enhorabuena, porque es el momento perfecto para hacernos con los títulos que queremos leer o releer. En mi caso muchos de ellos los leí con ediciones de la biblioteca o préstamos de familiares, así que me viene que ni pintado para aumentar mi biblioteca de Kafka.

Un artista del hambre (Nórdica, 2024) es un breve relato que tiene precisamente a un peculiar artista. Publicado en 1922 en una revista literaria, posteriormente formó parte de una edición junto a otros relatos.

El título ya nos adelanta de lo que trata el tema y directamente nos presenta al protagonista de la historia: un artista del ayuno. Kafka nos acerca al éxito de un hombre que de repente ve cómo su espectáculo ya no es atrayente para el nuevo espectador.

El estilo, como ya es habitual en Kafka, es pulido, directo y meridiano, sin exceso de palabras. Nunca sé si es algo de la precisión del alemán a la hora de describir pero siempre noto una cierta pulcritud en las palabras de los autores que escriben en alemán.

Como en sus novelas y en otros relatos, el autor nos acerca a un mundo de incomprensión en el que el protagonista se siente solo y aislado, algo que se manifiesta de dos modos aparentemente antagónicos pero que tienen relación directa con su circunstancia: por un lado, cuando tiene éxito, porque limitan el número de días de ayuno y a quienes trata de hacer entender que su arte se ha de extender lo máximo posible. Por otro, cuando su espectáculo pasa de moda y de repente es relegado a espacios más alejados del centro del foco.

En cualquier caso, un obstáculo pequeño, un obstáculo cada vez más pequeño. La gente fue acostumbrándose a la peculiaridad de pretender reclamar, en los tiempos presentes, la atención para un artista del hambre, y con esa costumbre se dictó su sentencia. Podía pasar toda el hambre que quisiera, y lo hacía, pero ya nada podía salvarlo, ante él pasaban de largo. ¡Prueba a explicar a alguien el arte del ayuno! A quien no lo siente no se le puede explicar.

Página 43

Una muy buena lectura que me anima a continuar con mis propósitos lectores kafkianos: leer sus Diarios y releer El proceso.

Gracias a Nórdica por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó En la colonia penitenciaria, Franz Kafka.
Pros– Triste, melancólico, con un punto de frustración.
– Directo, fresco, claro, no le sobra ni una palabra.
Contras– Los temas que trata que siempre incomodan.

Namaste.

Autor, Halfon, Literatura

Signor Hoffman, Eduardo Halfon

Si algo tiene en común los últimos años es que en todos he leído un libro de Eduardo Halfon.

Así que claro, este año no iba a ser menos.

Signor Hoffman (Libros del Asteroide, 2015) es otra de las historias que nos meten de lleno en el mundo de Hoffman: un viaje a Italia para honrar la memoria de su abuelo, la nostalgia del pasado familiar, la visita a la casa de donde vivió su abuelo.

Conocer a Halfon significa llegar para quedarse, para continuar conociendo ese mundo en el que todo tiene dos caras.

El guatemalteco, el escritor-ingeniero de prosa breve, el nieto de un polaco y un libanés. El tipo de la dualidad: presente y pasado. La familia y el yo.

Y así, con textos aparentemente livianos, de corta longitud, nos va mostrando los poliedros de una existencia que en cada paso del camino le hace elegir.

Signor Hoffman se une a sus otros libros que he leído de él, El boxeador polaco (2019), Monasterio (2014), Canción, Duelo (2017), Un hijo cualquiera (2022) publicados todos por Libros del Asteroide y Biblioteca bizarra, (Jekyll and Jill, 2018), mientras espero la publicación de Tarántula.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Cualquiera de las historias que menciono arriba.
Pros– Inteligente, certero. Demuestra calidad y originalidad.
– El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Sus libros se acaban demasiado pronto.

Namaste.

Autor, di Benedetto, Literatura

Zama, Antonio di Benedetto

Lleva mucho mucho tiempo (años) con este título en mi libreta de pendientes. Por desgracia se encontraba descatalogado, al menos en España, así que no fue hasta que me topé con esta edición de A. Hache editores que pude hacerme con este clásico de las letras argentinas.

La novela lleva en su título el apellido del protagonista: Diego de Zama, asesor en una oficina del virreinato de Río de la Plata, nombrado por el Rey para un puesto que desarrolla sin problemas pero con la espera e incertidumbre de conocer cuándo será su traslado a otra ciudad donde se encuentre, al fin, más cerca de su familia.

Estamos en el siglo XVIII y la burocracia y los trámites y cuitas para conseguir una firma que le permita mudarse se retrasan. Así, el tema principal de la novela es la espera, esa que afronta Diego con paciencia para seguir realizando su tarea diaria mientras trata de conseguir información sobre cuándo tendrá lugar a la vez que intenta adelantarla lo máximo posible. En este sentido tiene algo de El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.

Sin embargo, hacia la mitad, una vez planteada su rutina y sus esperanzas, el tema deriva en la frustración al conocer que el cumplimiento de sus obligaciones ha sido en vano, ya que quien tiene que firmar su traslado no lo hará jamás. Con ello, la pérdida de la esperanza. A partir de aquí, la desesperación que le lleva al desorden, a la corrupción, a tratar de conseguir, sea del modo que sea, su anhelado traslado. La espera se alarga y el camino de Diego acaba por otros derroteros, los del humano que duda si todo tiene sentido.

Se me ocurrió que, de reconocerme en la calle, cualquier persona podía ver, en mis narices, puertas.

Página 109

El estilo de di Benedetto es abigarrado, barroco, plagado de subterfugios y rodeos. En una palabra: excesivo. Os dejo un ejemplo:

Afecté no querer perturbarla con indagaciones constantes sobre el desenvolvimiento de su conflicto y dejé que lo soportara sin posibilidad de aquel mínimo respiro que le daba su comunicación conmigo.

Página 99

Un ejemplo que podrían ser cientos. Un texto complejo al que acceder sólo con mucha concentración, porque no nos da ni un respiro. Hay que releer el párrafo para comprenderlo todo, hay que descifrar lo que nos quiere decir di Benedetto, porque conforme avanzamos está velado, fragmentado u omitido.

Quizá mi problema con Zama es que me ha parecido una novela muy desigual, ya que la tercera y última parte nada tiene que ver con sus predecesoras. Lo anterior, unido a un estilo exageradamente abigarrado me ha sacado de la historia. Seguramente esperaba una novela redonda y me temo que no me lo ha parecido.

FICHA:

Te gustará si te gustó El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.
El siglo de las luces, Alejo Carpentier.
Pros – Original, complejo, muy diferente.
Contras– Abigarrado, duro.
– Va de más a menos.

Namaste.

Autor, Literatura, Tsvietáieva

Mi padre y su museo, Marina Tsvietáieva

Leí en su día Mi madre y la música, el libro de Marina Tsvietáieva sobre su relación con su madre y el aprendizaje del piano. Al saber que además estaba este librito, lo anoté para colarlo en un hueco entre lectura y lectura.

Tal y como me esperaba, se trata de un libro resumen de la relación de su padre con su museo, el de bellas artes de Moscú, que posteriormente sería conocido como Museo Pushkin, desde el momento de la construcción del edificio hasta su inauguración.

El libro incluye dos partes escritas en momentos temporales diferentes: en Francia escribe una primera versión, publicada en ruso en 1933, y más tarde, para su público francés desarrollará parte de esos relatos autobiográficos, de ahí que en la segunda parte incluya detalles y descripciones que no incluye en el primero.

Marina Tsvietáieva nos abre una puerta a otro mundo, a una sociedad que no existe, rodeada de personajes en extinción: nobles, príncipes y aristócratas alrededor de un museo para gloria del zar Alejandro III.

Como decía en Mi madre y la música, hay un punto íntimo que consigue con muy pocas palabras, porque además pero además aquí nos explica parte de la vida familiar, el cambio ante de la muerte de la madre, las expectativas y preocupaciones de su padre ante el proyecto más importante de su vida, el día a día bajo un proyecto de tal envergadura.

Un librito delicioso, conciso y directo perfecto para acercarse a la sociedad rusa.

Namaste.

Autor, Everett, Literatura

Los árboles, Percival Everett

Los árboles (DeConatus, 2023) ha sido un título muy nombrado por dos motivos: ser finalista del Booker 2022 y recibir curiosos comentarios.

Llego a él tras terminar un libro diametralmente opuesto: mientras que El palacio azul de los ingenieros belgas de Fulgencio Argüelles, una novela sin diálogos ni puntos y aparte, en Los árboles todo son diálogos. Curiosa la cosa.

Los árboles tiene como trama una situación violenta y surrealista (la aparición de dos cadáveres en una situación incomprensible: un blanco y un negro que parece que se han pegado el uno al otro hasta morir, el negro está desfigurado y tiene en sus manos los testículos arrancados del blanco).

Digo surrealista porque esa escena de crimen que simplemente podría justificarse como un asesinato un tanto extraño, se transforma en otra cosa cuando se añade a la circunstancia la desaparición del cadáver del hombre negro.

Lo anterior es la justificación para hablar del tema importante que quiere Everett: el racismo y los asesinatos de Estados Unidos, las injusticias de décadas de blancos que acusan a negros de cosas que no han hecho y la violencia continua: palizas, violencia, vejaciones, violaciones y acusaciones en falso.

 -¿Ha visto o ha tenido noticia de algún forastero en el pueblo? (…)

  -No es la pregunta -dijo- La muerte nunca es forastera. Por eso le tenemos miedo.

Página 125

El uso del tono humorístico y la utilización de ágiles diálogos es todo un acierto, ya que consigue generar una acción dinámica que provoca que una vez empiezas el libro no puedas parar de leer. Una combinación arriesgada pero muy exitosa aunque, por desgracia, torna en repetitiva cuando ya llevamos 2/3 partes de la novela. Quizá aligerando la parte media de la novela hubiera desaparecido esa situación.

Bienvenido a Suministros de Cadáveres Acme de Chicago. Ustedes los matan, nosotros los congelamos.

Página 232

Los árboles es una buena demostración de que lo violento y lo humorístico pueden ser una buena combinación si se trata trabajando cada elemento, comenzando por el humor para acabar ahondando en la raíz del tema. Para ello Everett es directo y crudo y evita añadir descripciones que nos desviarían de sus propósitos.

Un acierto este libro y una delicia la edición de DeConatus.

2024 empieza muy pero que muy bien.

FICHA:

Te gustará si te gustó – La película Jojo Rabbit.
Pros– Original, humorístico y crítico a la vez.
– Los diálogos.
Contras– Reiteración en sus páginas centrales.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (99)

Tras los regalos navideños, os presento la primera compra de libros de este 2024. En su mayoría, títulos que llevan mucho en mi lista de pendientes pero que no tenía en casa y con los que me he acabado haciendo:

  • Contraluz, Thomas Pynchon (Tusquets,  ). Si lleváis tiempo por aquí quizá recordéis el único libro que he leído del autor, La subasta del lote 49, un extraño libro de difícil clasificación. Los que entienden dicen que este título es una muy buena opción para seguir leyendo al autor y yo me he fiado de su criterio.
  • Dos crímenes, Jorge Ibargüengoitia (Machado libros, 2024). No lo conocía, me topé con él en la librería y como me gustó mucho Las muertas decidí comprarlo. Ahora veo que además han sacado una edición mucho más bonita que la mía. Qué rabia. Reseña aquí.
  • El mal de Portnoy, Philip Roth (Debolsillo, 2008). Otro título pendiente de un autor al que no he leído nunca. Bueno, sí que he leído pero su autobiografía Los hechos pero nada más de su obra. Voy al revés.
  • El pájaro pintado, Jerzy Kosinski (Debolsillo, 2011). Recomendado por Jan de Trotalibros, lleva en mi radar un tiempo pero era el típico libro del que acabo postergando la lectura.

  • Humo, Turguénev (Alba editorial, 2018) Del autor he leído Padres e hijos y creo que esta será una buena oportunidad para seguir leyéndole. No es tan largo como el anterior.
  • Suave es la noche, F. Scott Fitzgerald (Debolsillo, 2015). Tengo ganas de regresar al autor para ver si me reconcilio con él tras la lectura de El gran Gatsby. En primer lugar porque ya dudo de mi lectura, porque lo leí en inglés y no sé si capté todo lo que quiso el autor. Así que escojo este para probar de nuevo con el autor.
  • Poesía completa, Emily Dickinson Brontë (Alba, 2018). Bien sabéis que no soy lectora de poesía, pero los que sí saben de poesía recomiendan a Dickinson para iniciarse en el género. Y como me he encontrado con esta edición tan bonita y soy de las que hacen caso a las recomendaciones, se vino para casa. Y ahora, en casa, me doy cuenta de que las poesía son de Brontë y no de Dickinson. No, no me había dado cuenta.
  • El hombre en busca de sentido, Victor Frankl (Herder, 2015). Recomendado por todos los sitios, un testimonio de campo de concentración de esos en los que siempre, siempre acabo cayendo. Reseña aquí.

Y vosotros, ¿habéis comprado algún libro en 2024?

Namaste.

Argüelles, Autor, Literatura

El palacio azul de los ingenieros belgas, Fulgencio Argüelles

Este libro vino recomendado por Fernando, amigo lector y ávido devorador de libros.

El palacio azul de los ingenieros belgas (Acantilado, 2003) narra la historia de Nalo, un joven que comienza a trabajar como aprendiz de jardinero en el palacio azul de los ingenieros belgas, la casa familiar de los gerentes y propietarios de una fábrica en la zona.

El nuevo trabajo supondrá abrir un mundo de conceptos no sólo de su tarea propiamente dicha, también de los conocimientos de su maestro Eneka, un sabio que conoce todo el mundo y que se casó con una musa.

Escrita cronológicamente y de corrido, sin apenas puntos y aparte y sin ningún diálogo directo, Argüelles despliega un estilo lírico preciosista que nos deja fragmentos tan bonitos como este, que pudieran parecer parte de un largo pensamiento:

Entonces ocurrió (…) lo que ya otras veces me había ocurrido junto a ella, que un momento no era solo eso, un momento, un instante en el que ocurre algo concreto, sino muchos momentos a la vez que se confunden y se complican y que te roban toda certeza, hasta la certeza misma de que tú existes en medio de todos esos momentos.

Página 24

La sensación es que el autor nos lleva, fluyendo de un tema a otro, para llegar a los temas que nos sugieren los importantes secundarios: Cosme, el abuelo de Nalo, Eneka y Lucía y los belgas y el primo Alipio.

Como telón de fondo, un momento espacio-temporal sin determinar.

Sentí que el tiempo de afuera, el que fluía por las paredes y los suelos brillantes del palacio, el que se perdía por las vidrieras acules con los temblores de la voz del mayordomo (…), ese tiempo, no era el mismo que el que yo sentía dentro, sujetándome las tripas y el cerebro, porque éste se había quedado quieto, colgado en un minuto eterno, indicándome los puntos débiles de mi cuerpo por donde se podrían colar los desconsuelos.

Página 43.

Y es que lo que al principio parece un mundo onírico, sin revelaciones sobre el momento y lugar de la acción hacia la mitad todo comienza a desvanecerse como en un sueño, apareciendo poco a poco el momento y lugar, para acabar tomando protagonismo por las acciones que van a suceder.

Pareciera como si poco a poco se cayera una cortina leve para tomar una importancia sorprendente en el devenir de los protagonistas: algo que parecía estático se convierte en dinámico y aquello que parecía un paisaje, algo que contemplar en el fondo, pasa a ser vital para la trama.

Había ido a buscar un jarrón de porcelana para las flores y había descubierto el escondite secreto de la primavera.

Página 114

O simplemente, los personajes pasan de su visión introspectiva, interesados por sus propios problemas y aficiones (la poesía, los amores o los proyectos) para salir de su reclusión a un mundo cambiante, donde la revolución está llegando.

La novela es un canto al conocimiento, a las personas curiosas que quieren conocer más todo lo que les rodea: desde la poesía, como su hermana Lucía, que habla con palabras extrañas demuestra en cada ocasión o como el abuelo Cosme, que con sus proyectos quiere que su tierra progrese teniendo más infraestructuras.

Sintiendo el pavor de lo desconocido, aprehendiendo cada conocimiento con la inquietud de quien teme su imprudente curiosidad estropee el rumbo del universo.

Página 69

Una novela muy interesante con una forma de escribir elegante, lírica, muy bonita y diferente para conectar con un mundo a medida de lo que nos quiere contar Argüelles.

FICHA:

Te gustará si te gustó Ojos azules, Toni Morrison.
Pros– El estilo lírico y el flujo de las frases.
– Demuestra una voz propia y muy interesante.
Contras– Hacia la mitad la acción va por otros derroteros para mí menos interesantes.
– No lo recomiendo si no tenéis tiempo para leer, los capítulos son largos y es complicado parar a mitad.

Namaste.