Autor, Literatura

Orbital, Samantha Harvey

Orbital de Samantha Harvey (Anagrama, 2025) captó mi atención por dos cosas, una de fondo y otra de forma: la primera, porque fue merecedora del Premio Booker en el año 2024. La segunda, la preciosa portada que le ha dedicado la editorial Anagrama en su edición al español, algo a lo que por suerte la editorial parece estar prestando más atención que en el pasado.

El planteamiento de la historia es la vida de unos astronautas en la Estación Espacial Internacional, sus reflexiones y recuerdos desde este lugar ajeno a la Tierra. Este hecho fue el que a la vez me echaba para atrás de su lectura (porque una piensa que qué va a suceder si no hacen más que estar ahí, flotando en el espacio) pero también me animaba a acercarme a algo tan novedoso (primera novela para mí que presentara este tipo de protagonistas).

Y en definitiva, ambos aspectos son a la vez lo bueno y lo malo de la historia. Conocer la rutina de un astronauta es francamente aburrida, dado que tienen poco margen al libre albedrío y todo consiste en repetir rutinas y experimentos, aunque bien es cierto que destacan determinados análisis aquí y allá:

No hay ideas nuevas. Son simplemente ideas viejas que nacen en momentos nuevos.

Página 19

Durante un tiempo pensé que Harvey decidiría optar por centrar la trama en las relaciones entre los astronautas, habida cuenta de que no hay mucha más opción en un lugar tan pequeño, o bien que sucediera algo que les pusiera a prueba, pero no es así: la autora escoge continuar con la trasmisión su rutina durante 24 horas hasta completar 16 órbitas alrededor de la Tierra y con dejarnos recuerdos y valoraciones positivos del mundo que echan de menos los astronautas.

No olvides jamás el precio que la humanidad paga por sus momentos de gloria, porque la humanidad no sabe cuándo parar, no sabe cuándo dar el día por terminado.

Página 91

El resultado es una novela aburrida, monótona, que habría ganado si se hubiera quedado en menos páginas o si se hubiera convertido en un relato largo.

¿Que está bien escrito? Sí. ¿Que hay pasajes bonitos y poéticos? También. Pero una buena limpieza le habría venido de perlas y personalmente, fiarme de mi instinto, que me hacía desconfiar, me habría venido también estupendamente.

FICHA:

Te gustará si te gustó Stoner, John Williams.
Pros– Buenas reflexiones y análisis salpicadas a lo largo del texto.
Contras– Aburrido. Le sobran páginas.

Namaste.

Autor, Literatura, Whitehead

Los chicos de la Nickel, Colson Whitehead

Whitehead llevaba tiempo en mi radar desde que fue galardonado dos veces con el premio Pulitzer, primero en 2017 por El ferrocarril subterráneo y posteriormente por este que os traigo hoy, ya en 2020.

Los chicos de la Nickel (Debolsillo, 2024) se basa en un hecho real: los maltratos y la violencia de muchachos y niños en un orfanato de Estados Unidos situado en Florida, que funcionó durante más de un siglo y cuya historia salió a la luz por una investigación universitaria.

Whitehead parte de este hecho para narrar una historia de violencia y racismo, al más puro tradicionalismo sureño, donde las dinámicas de violencia y poder son imposibles de esquivar por los chavales que llegan a sus instalaciones.

Lo hace de forma amena, con muchos diálogos y de una forma muy visual, el tipo de libro que se ve perfecto para una adaptación televisiva, lo cual compruebo ahora que ocurrió en 2024.

Eso es lo que la Nickel le hacía a un chico. Salías de allí pero lo llevabas dentro, te doblegaba de mil y una maneras hasta impedirte llevar una vida normal, y cuando salías estabas marcado para siempre.

Página 170

Comienza la historia en 2010, cuando se destapan parte de los secretos del orfanato, momento en el cual las víctimas se organizan para dar a conocer sus experiencias. La narración salta a 1960 para contarnos la historia de Elwood Curtis, su vida y familia y cómo termina en el orfanato. Para él, estudiante modelo, idealista, que acaba de rebote encerrado es un choque al que se tiene que acostumbrar no sólo por el ambiente que allí se encuentra sino por su propio carácter, de natural tímido y retraído.

El mundo seguía dándole instrucciones: no ames a nadie porque desaparecerá, no confíes en nadie porque te traicionará, no te levantes y plantes cara porque te molerán a palos.

Página 200

Además de una historia de la sociedad de Estados Unidos: su racismo institucionalizado, la irrupción de Martin Luther King o la violencia de la institución, Los chicos de la Nickel es también la historia de una amistad, el refugio de un tímido que encuentra en un muchacho el apoyo para continuar, la desinteresada relación entre dos jóvenes que se apoyan y se infunden ánimos. El tono, en el fondo, más allá de la violencia y de la rabia que da conocer las injusticias que se dieron lugar dentro de los muros de la institución, es de esperanza por los cambios que han de venir, por, de alguna manera, narrar una situación que está en vías de extinción, por el halo de cambios que se avecinan.

En definitiva, Los chicos de la Nickel es una novela muy bien escrita que además de ser entretenida radiografía a la perfección la situación en el Estados Unidos de la época, un equilibrio muy accesible para todo tipo de lectores.

FICHA:

Te gustará si te gustó The bluest eye, Toni Morrison.
Pros– Equilibrado: duro y amable a la vez.
– Radiografía muy bien la sociedad de la época.
Contras– Demasiado duro para determinados lectores.

Namaste.

Autor, Literatura, Vargas Llosa

Pantaleón y las visitadoras, Mario Vargas Llosa

En la dicotomía talento vs trabajo, igual que en el fútbol teníamos a Messi frente a Cristiano Ronaldo, en la literatura hispanoamericana se enfrentan Gabriel García Márquez frente a Mario Vargas Llosa. En un lado el genio del primero, esa corriente de frases enigmáticas, esos mundos sacados de quién sabe dónde que vinieron a cambiar nuestra forma de entender la literatura. En el otro, el trabajo arduo y milimetrado del peruano, que estudia, organiza y estructura cada punto de sus novelas, sin dejar nada en el aire, recortando todo lo que podría parecer accesorio.

Por algún motivo, y al igual que en el fútbol, parece que desde el gran público se valora más la genialidad a lo crudo que el trabajo constante de estos segundos. Parece que se justifica más las inexactitudes y la verborrea de los primeros frente al buen hacer de los segundos.

Si añadimos el componente caer bien, por algún motivo, y lo hemos podido comprobar recientemente con el fallecimiento de Vargas Llosa, los segundos son más criticados, por el aura de orgullo, por sus tendencias políticas o por la soberbia de la que parece que han hecho gala.

Al menos en estos lares, los galardones, y una vez igualados con el Nobel, han acercado a los dos autores, lo cual parece simplificar una polémica absurda, que a muchos les impide disfrutar de ambos genios de las letras en español.

Volviendo al libro del que os voy a hablar hoy, este es uno de los títulos que tenía pendiente de Mario Vargas Llosa, tras haber acometido la lectura de Los jefes. Los cachorros, La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral y La fiesta del Chivo. En casa tengo también La casa verde y La tía Julia y el escribidor, y desde hacía tiempo venía pensando en volver a leer al autor, de ahí que lo añadiera en los propósitos de este 2025, situación que por desgracia se ha visto adelantada tras el fallecimiento del peruano.

Pantaleón Pantoja es el protagonista de esta novela, un comprometido militar al que se le encarga organizar un servicio bastante particular en la Amazonia: la visita de prostitutas a los militares para tratar de minimizar los casos de agresiones sexuales de estos a las civiles. Lo que inicialmente parece una broma (que además, se basa en una historia real) deviene en absurdo por el rigor y la profesionalidad de un militar que no entiende nada más que llevar la cosa a los extremos.

La novela está organizada en tres tipos de capítulos: por un lado, el capítulo-diálogo, donde escuchamos diversas conversaciones de los personajes: Pantaleón hablando con su madre o con su mujer pero también, se añaden de forma intercalada conversaciones con sus superiores o inferiores. Un tipo de capítulo que aporta dinamismo y que enseguida se entiende quién dice qué, a pesar de no indicarlo en ningún momento.

En segundo lugar, los informes, textos oficiales del que en su mayoría Pantoja es el emisor, para describir y explicar su organización. Aporta una dosis de humor absurdo ineludible por los eufemismos y exageraciones de un militar que no sabes si se lo está tomando todo demasiado en serio o si se está riendo del Ejército entero.

Si al menos hubiera organizado la cosa de una manera mediocre, defectuosa. Pero ese idiota ha convertido el Servicio de Visitadoras en el organismo más eficiente de las Fuerzas Armadas.

Página 239

Por último, los capítulos de narración tradicional, donde un narrador omnisciente, tras un encabezado con una fecha, nos cuenta qué ha sucedido.

La mezcla de los tres recursos consiguen lo que pretende el autor: una mezcla de absurdez, surrealismo y humor incrustados en un funcionamiento burocrático que junto con el aspecto serio y formal de los informes, casan a la perfección.

Ha sido una novela que he disfrutado mucho y que también me ha sorprendido, por el tema a tratar y el estilo menos serio y duro que otras de sus novelas, esta es perfecta para pasar un rato entretenido con una garantía de calidad alta. Os la recomiendo.

FICHA:

Te gustará si te gustó Conversación en La Catedral, Mario Vargas Llosa.
Los árboles, Percival Everett.
Pros– El diferente estilo de los capítulos.
– Absurdo, surreal y muy divertido.
Contras– Ninguno.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (108)

Marzo llegó con lluvias y con muchos libros.

Abril se animó sobre todo por mi cumpleaños y el Día del Libro.

Aquí mis nuevas adquisiciones:

  • El fiel Ruslán (Libros del Asteroide, 2013). A estas alturas a nadie se le ha escapado mi marcada tendencia a la lectura de libros sobre la URSS o sobre países de su órbita. La explicación no la tengo clara, pero que me atraen este tipo de libros cada vez más es evidente. De nuevo el Gulag. Lo novedoso es que parece que en este libro el protagonista es un perro.
  • El lugar sin límites, José Donoso (Alfaguara, 2024). Del autor de El obsceno pájaro de la noche, quería leer otras de sus obras pero para mi sorpresa no eran tan comunes en la librería como yo suponía. Por suerte lo encontré de casualidad en la Librería Celama de Madrid, un espacio que me pasé a conocer con muy buena selección libresca.
  • Terra nostra, Carlos Fuentes (Alfaguara, 2025). Cuando se menciona el consagrado Boom lationamericano usualmente se mencionan a García Márquez y Vargas Llosa, dejando de lado otros autores destacados como el mexicano Fuentes, de quien hace mucho leí la fantástica La muerte de Artemio Cruz. Sin embargo, como Donoso, parece que sus libros no son tan conocidos o vendidos, de ahí que me haya lanzado directa a por un título antes de que desaparezca en las librerías.
  • Distancia de rescate, Samanta Schweblin (Seix Barral, 2025). Hace ya muchos años una amiga argentina me recomendó este libro de su compatriota, pero no lo compré ni lo leí en su momento, así que he tomado esta reedición como un aviso para hacerme con él. Será mi primer libro de la autora.
  • La picadura de abeja, Paul Murray (Anagrama, 2025). Como tantos otros me llamó la atención por su portada (parece que la editorial al fin le está dando un cambio radical a las ilustraciones de sus portadas) pero traté de ignorarlo, por eso de los eternos pendientes y porque lo de haber sido finalista del Booker tampoco garantiza nada, ya sabemos. Sin embargo, la opinión de Mara, con quien coincido frecuentemente, que lo pone como una obra maestra, acabó por decantar la balanza.
  • Oso, Julia Phillips (Sexto Piso, 2025). De la estadounidense leí en su momento la espectacular La desaparición, una historia que me sorprendió mucho, así que era lógico que me animara a leer esta historia. No puedo dejar de destacar su preciosa portada. Gracias a la editorial por el envío.
  • Un héroe de nuestro tiempo, Mijaíl Lérmontov (Planeta,1990). Con motivo de mi cumpleaños hice una visita a la famosa Urueña, destino turístico recomendable y Villa del Libro, donde hay bastantes más librerías que lugareños. En su mayoría son librerías de viejo, así que opté por este título que recordaba tener anotado hacía tiempo, a pesar de que dudo la calidad de la traducción por ser una edición bastante antigua.
  • La broma infinita, David Foster Wallace (Debolsillo, 2014) . Al igual que el anterior, lo encontré en otra de las librerías de Urueña. Siempre he dudado si alguna vez acometeré la que supongo será una ardua tarea para leer al autor, pero claro, sin ver el libro en el estante jamás me lo plantearía.
  • Seis personajes en busca de autor y Enrico IV, Luigi Pirandello (Debolsillo, 2024). Hace ya muchísimos años que anoté la primera de estas dos obras de teatro en mi lista, pero quién sabe por qué el título se quedó sepultado frente a otros. En mi visita por el Día del Libro lo vi y decidí comprarlo.

¿Habéis leído alguno de ellos? ¿Os gustó?

Enseguida más reseñas, que se me acumulan…

Namaste.

Autor, Literatura, Tevis

El hombre que cayó a la Tierra, Walter Tevis

El autor de la aclamada Gambito de dama me sorprendió gratamente en un registro que poco tiene que ver con la afamada historia de ajedrez, y fue Sinsonte (Impedimenta, 2022) el que me hizo anotar a este autor en cualquiera de sus formatos.

Así que sabiendo poco de la historia me hice con El hombre que cayó a la tierra (Alfaguara, 2023) en cuanto me enteré de su publicación, y debido a mi lento ritmo de lecturas en comparación con el ritmo de las compras, he llegado a comprar El buscavidas (Impedimenta, 2025) mientras tanto.

Y es que con ambos antecedentes, la realidad es que no sabía bien qué me iba a encontrar en una novela que de lo que trata, precisamente, es adelantado en el título.

Llega un hombre a la Tierra, a la nuestra, a la que damos por sentado. Es un tipo extraño, muy inteligente, que tiene un plan. Por de pronto diré que quiere montar una empresa que le provea de los recursos necesarios para regresar a su planeta.

He tenido miedo a todo en cada momento que he pasado en este planeta, en este monstruoso, bello y aterrador planeta, con todos sus extraños animales y su agua abundante, y todos sus seres humanos.

Página 229

Del resto, no revelaré más, os remito a la novela. Sólo adelantar que como en Sinsonte, esto es el punto de partida para analizar la situación y situarla en un plano ético-moral. Como siempre, Tevis te deja pensando a la historia, se sitúa en un punto de ciencia-ficción que utiliza como punto de partida para reflexionar sobre determinados aspectos humanos, y siempre, siempre, te deja con ganas de más. Alegra darse cuenta de que no le sobra ni una frase en un mundo de libros inflados sin necesidad.

No puedo sino recomendar a este autor y seguir los pasos del resto de su obra que quede por publicar.

FICHA:

Te gustará si te gustó Sinsonte, Walter Tevis.
Pros– Invita a reflexionar.
Contras– Menos emocional que Sinsonte.

Namaste.

Autor, Literatura, Reyes

Miseria, Dolores Reyes

La continuación de la afamada Cometierra (Sigilo, 2022), que tantos comentarios ha recibido a favor y en contra (no en vano se ha abierto un debate en Argentina por su obligatoriedad en la escuela porque se considera demasiado violenta) comparte mucho de lo que nos ha ofrecido la autora en su novela previa, no sólo a la protagonista sino también parte de la acción y el ritmo de aquélla.

En esta ocasión Cometierra ha huido de su localidad natal para comenzar una nueva vida junto con su hermano y su cuñada Miseria, que se encuentra embarazada.

Nosotros vinimos a perdernos, pero se nos fue la mano. Ni entre nosotros nos podemos encontrar.

Página 88

En la nueva ubicación tratan de olvidar los hechos de los que nos contaron en la primera parte, pero como imagináis, no lo consiguen del todo. Las desaparecidas siguen estando y Cometierra se ve obligada a continuar dando información a los preocupados familiares.

El problema es que en este ambiente que no conoce los riesgos de seguir comiendo tierra son nuevos y los tres tendrán que enfrentarse con enemigos nuevos, que se encuentran agazapados en las sombras.

Dicen que la magia existe, pero en él miré a la magia de frente y después lloré.

Página 159

El resultado es una novela muy parecida a su antecesora: con capítulos cortos y un ritmo rápido, compartimos los miedos de Miseria, por su bebé, y los de Cometierra, que trata de huir de las desaparecidas pero no lo consigue tanto como le gustaría.

Tengo la sensación de que a Dolores Reyes le han quitado el márketing y la fama que le han dado de más a Mariana Enríquez. Hay algo de dura verdad en sus letras, algo de odio en su escritura, algo de arriesgado en cada frase que aporta una enorme potencia de la que carece su compatriota.

Como si solo hubiera hueco para una escritora de calidad argentina y ya estuviera asignado, como si Reyes llegara tarde a una carrera donde, me temo, no la invitaron.

En definitiva, yo pienso estar muy atenta a Dolores Reyes. Os recomiendo que vosotros hagáis lo mismo.

FICHA:

Te gustará si te gustó Cometierra, Dolores Reyes.
Pros– Buen ritmo y potencia.
– Tiene buen trabajo de edición que se agradece: mo le sobra ni una página.
Contras– Te deja con ganas de más.

Namaste.

Autor, Literatura, Pérez Galdós

Empezando los Episodios Nacionales de Galdós

Si lleváis un tiempo por aquí me habréis leído en varias ocasiones que para mí Benito Pérez Galdós era uno de esos escritores que estaban en la lista negra de ilegibles por el recuerdo que se me quedó ante una lectura obligatoria, la de Misericordia, que me hizo desterrar al insigne escritor a la antilista.

Pasados muchos, muchos años llevaba un tiempo pensando en que era ya el momento de volver a intentarlo, y si bien es cierto que compré un ejemplar de Fortunata y Jacinta, se me metió en la cabeza comenzar los Episodios Nacionales en 2025, de ahí que me propusiera la modesta labor de leer los dos primeros, Trafalgar y La corte de Carlos IV.

La opinión de lectores más experimentados que yo en el canario era unánime: los Episodios no son libros complejos de leer, sino al contrario, amenos y entretenidos. También desiguales. Además, varios de ellos me animaban a ampliar mi propósito de 2 libros en este año a toda la primera serie.

Por el momento admito que leer uno o dos de ellos es una tarea bastante sencilla, no son libros largos, pero aún así quería dejaros unas notas para quienes estén pensando comenzar esa tarea.

En relación a la edición, además de la de Destino de 2005 que os enseñé, que se compone de 5 tomos con todos los Episodios, tengo en mi haber otra que sacó Espasa en tapa dura, que incluye infografía e información útil sobre temáticas diversas, como la vestimenta de la época o descripciones de los elementos de los barcos. La ventaja es a la vez el inconveniente: que explica detalles pero ralentiza la trama. Más si tenemos en cuenta que algunas de las cosas que explica son bastante básicas.

En fin, todo para deciros que he ido alternando la lectura de ambas porque la edición de Espasa es mucho más manejable que la de Destino, al incluir solo 2 Episodios por tomo.

Atendiendo al contenido en sí, en esta serie acompañamos a Gabriel por sus aventuras, siendo la primera su participación en la batalla de Trafalgar y en la segunda sus intrigas en La corte de Carlos IV.

Ambas comparten el tono general de narrar la época pormenorizadamente. Mientras que Trafalgar tiene más acción, propia de una batalla naval, en el segundo Episodio Galdós se centra en los movimientos políticos de la corte, con Gabriel como ayudante de una condesa que media entre los más altos gerifaltes.

Son historias entretenidas, aunque como buen escritor de folletín se incluyen también comentarios o detalles que no son del interés de un lector contemporáneo, lo que puede llevar en ocasiones a saltarse partes en las que se detalla un traje o un juego de naipes. Recomiendo hacerlo si es vuestro caso, creo que compensa si el propósito es continuar leyendo los Episodios.

No os voy a mentir, he sentido mucho alivio al darme cuenta de que la imagen que yo tenía de lo leído de Galdós nada tiene que ver con lo que me he encontrado en esta ocasión: acción y dinamismo y un retrato fantástico de la sociedad española de la época, además de las reflexiones del canario que ahondan en lo más interno de los personajes, que diría es más parecido a lo que nos encontramos ahora mismo en España que a lo contrario. Llama la atención cómo se puede extraer lo más íntimo del sentir español y que este siga bastante vigente dos siglos después.

En resumen, voy a seguir leyendo estos Episodios. Al menos lo intentaré los meses impares, aunque sé que lo más ambicioso sería leer toda la Primera Serie en este 2025 no sé si es algo realista. Veremos y ya os contaré.

Namaste.

Autor, Literatura, Ulítskaya

Una carpa bajo el cielo, Liudmila Ulítskaya

El apellido de la rusa aparece frecuentemente entre la lista de autores que podrían llevarse el Nobel de Literatura. De ella habéis visto por aquí Sóniechka, una novelita que leí hace tiempo y que me dejó con ganas de leer más de la autora.

Como además de este título, y debido a mi acumulación lectora, tenía también Sinceramente suyo, Shúrik (Anagrama, 2024) opté por el que llevaba más tiempo en mis estantes, Una carpa bajo el cielo (Automática editorial, 2023), que además tengo firmado.

La novela de 750 páginas tiene como protagonistas a tres amigos: Iliá, Misha y Sania, compañeros de clase unidos al margen de la sociedad popular de su clase, amantes de la literatura que se acrecentará cuando un profesor especial se tope en su camino.

Qué instructivo es seguir la dirección de las fuerzas que conducen al encuentro inevitable de aquellas personas predestinadas a unirse.

Página 13

Con ellos como punto de partida, les acompañaremos a través de las décadas con la historia de Rusia de fondo, desde los 50 hasta los 90. Así viviremos de primera mano los cambios de la sociedad, desde la muerte de Stalin hasta la vida antes de la caída de la URSS, con los años de dolor y represión donde era común la represión, los interrogatorios y las deportaciones.

Aquí el poder tampoco deja salidas. Ni una sola. Siempre gana a los que tienen honor y conciencia.

Página 504

Lo hace la autora acudiendo al recurso de la analepsis y prolepsis, algo que en ocasiones resulta confuso, más si añadimos que determinados secundarios, que inicialmente parecen totalmente accesorios, acaban tomando peso en la historia y de repente vemos que durante varias decenas de páginas la acción se ha situado en su tejado. En este sentido, ayudaría tener una lista con los personajes al final del libro, puesto que algunos que son mencionados en las primeras 100 páginas se narra su historia hacia la mitad del libro (como los amigos de amigos, o familiares de las parejas de los tres muchachos).

Por otro lado, el resultado, al tener como coprotagonistas otros personajes variopintos, es mostrarnos la vida común entre ciudadanos rusos en una época de represión y violencia (¿no son todas las épocas las de violencia en ese país?) lo cual aporta en riqueza ante la variedad de situaciones a las que se enfrenta cada uno: profesores o funcionarios, trabajadores o madres de familia, todos unidos por su enfrentamiento ante un Estado totalitario que extiende sus brazos hacia cualquier leve comentario fuera de su control.

Ella sabía a ciencia cierta que Piotr estaba perfectamente bien, el que no estaba en su sano juicio era el país.

Página 650

Se menciona en la sinopsis que esta novela es heredera de la gran novela rusa, y a pesar de ser una frase tan lapidaria y rotunda, si tenemos en cuenta con quién se les compara de forma indirecta, estoy bastante de acuerdo con dicha apreciación, ya que tiene todos esos elementos comunes en las historias de los grandes, además de la extensión: muchos personajes, tramas unidas, el devenir del tiempo en los efectos de los tres protagonistas y también de los secundarios así como una profusión en la descripción de los cambios que van sucediendo con los años.

Tal vez haya una remota posibilidad de que la belleza salve al mundo, o la verdad, o alguna otra imponente pamema por el estilo, aunque la evidencia es que nada hay más fuerte que el miedo, nada como el miedo es capaz de arruinarlo todo, de aniquilar todos los gérmenes de la belleza, de lo magnífico, lo sabio o lo eterno.

Página 390

El problema, me parece a mí, es la dispersión que demuestra Ulítskaya al invertir mucho tiempo en narrar la historia de un secundario que le aparta de la narración principal de los tres amigos, situación que en muchos casos consigue que personajes secundarios hayan sido más narrados que los mencionados, algo que rompe un equilibrio que uno presupone que habrá. De hecho es Iliá quien acapara gran parte de las narraciones, mientras que los otros dos quedan por debajo incluso que de Olga, secundaria que aparece en la vida de Iliá pero de quien posteriormente se mostrará mucho de su vida.

Evidentemente, no es exigible que la autora dedique un porcentaje totalmente similar los tres, pero inconscientemente parece que sí exijo un equilibrio más marcado dado que en teoría los protagonistas son los tres amigos.

En cualquier caso, una muy buena lectura, amena, entretenida y bien escrita, de una de esas autoras a las que hay que leer. Os recomiendo tenerla en cuenta para vuestras próximas lecturas.

FICHA:

Te gustará si te gustó La vida instrucciones de uso, Georges Perec.
Pros– La ambientación y descripciones del país.
– Diversos personajes que generan riqueza en la historia.
Contras– Demasiados hilos dentro de la historia.
– Ayudaría un listado con los personajes para apoyar la lectura.

Namaste.

Autor, Literatura

Mi marido, Maud Ventura

Mi marido de Maud Ventura (Nórdica, 2025) es una novedad de 2025 que viene avalada con el premio a la Primera Novela en Francia.

No conocía a la autora pero movida por las buenas críticas y gracias al envío de Nórdica me animé a leerlo.

El planteamiento de la novela es acompañar a nuestra protagonista en una semana de su vida. Profesora y traductora, esta mujer, de quien no conocemos el nombre, está felizmente casada desde hace 15 años y tiene dos hijos.

Desde el inicio conocemos el profundo amor que le tiene a su marido, a la postre coprotagonista de la historia, de quien tampoco sabemos el nombre, pero cuyos actos son analizados por su mujer. Cualquier mínimo detalle (la posición de las contraventanas a la hora de dormir, su efusividad al saludar….) es analizado por su mujer para tratar de comprender si su matrimonio va a fracasar porque su marido le haya sido infiel.

Al leer el mensaje de la compañía aérea (que no resulta nada asequible en esta época del año, mi marido debe de quererme realmente muchísimo), me pregunto si mi marido habrá tenido que comprobar mi fecha de nacimiento al hacer la reserva. ¿Se la sabrá de memoria?

Página 162

Lo que a priori parece un intenso amor deviene en un excesivo control o en directamente, obsesión pura y dura conforme vamos leyendo y tenemos más datos. La reiteración constante de la expresión «mi marido» no hace sino agravar el sentido de posesión de la mujer para con su pareja y esa buscada ausencia de nombres propios lo corrobora.

Después vendrá el cinismo.

Digo cinismo porque la abnegación de la mujer y su cariño incesante de madre que parecen obvios el lunes se van difuminando hacia finales de semana, cuando conocemos más sus costumbres y rutinas (la siguiente cita es un spoiler, por si queréis saltarla):

Qué riesgo tan insensato. (…) Engañar a mi marido en sábado cuando solo lo hago los jueves.

Página 193

Como bien menciona Ventura en un momento determinado, apenas existen novelas sobre matrimonios felices, porque como todo lo estable y feliz, sabemos que serán aburridas. Por eso sabemos que algo más ha de haber tras esa protagonista que, como aquellas de la serie Mujeres desesperadas, parecían inocuas y aburridas hasta que conocemos sus pasos y nos damos cuenta de todo lo que hay detrás.

Mi marido es una historia que va de menos a más, que consigue traspasar la incomodidad del exceso de amor del principio y del cinismo y el victimismo en la segunda parte.

Me ha sorprendido el efecto de trasmitir al lector un rechazo hacia la protagonista cuando desde el primer momento nos tenía medio ganados, pero Ventura juega muy bien sus cartas para mostrar a una mujer que dice una cosa y hace la contraria, demostrando la realidad tras la esposa perfecta, tras la mujer ideal.

Una novela muy entretenida que me ha sorprendido mucho, ideal para leer en un fin de semana lluvioso.

FICHA:

Te gustará si te gustó Una temporada en el purgatorio, Dominick Dunne.
Pros– La creación de los personajes y la estructura semanal.
– El epílogo, inesperado y sorprendente.
Contras– El epílogo, inesperado y sorprendente.

Namaste.

Autor, Hamsun, Literatura

Pan, Knut Hamsun

Cuando se habla de separar la obra del autor, debate que resurge de cuándo en cuándo a golpe de telediario, uno de los autores que se mencionan es este peculiar noruego. Nazi convencido, fue una de esas rara avis que tras 1945 no se refugió en el repetido argumento yo no sabía nada ni pude saberlo ni me sentí presionado pero eso no es realmente lo que pensaba, a pesar de cualquiera de las dos habría sido la solución más fácil para no acabar sus días como un paria.

Qué va. Hamsun tiró para adelante y siguió en sus trece y el que fuera Premio Nobel de Literatura en 1920 consiguió que esa decisión personal acabará afectando no sólo a su vida sino también a su memoria y sus obras, quedando estas relegadas a un margen inmerecido para un autor de su calibre.

En español hemos naufragado entre varias opciones, ambas indeseables: ediciones inencontrables de hace décadas o títulos sin traducción.

Por suerte la editorial Nórdica ha ido recuperando la obra de este autor, y ya podemos disfrutar de su literatura. Pan (Nórdica, 2024) era una de esas novelas descatalogadas que en su día fue publicada por Anagrama, así que la edición de este título me hizo correr a la librería en su busca.

Había leído Hambre, esa historia horripilante, reflexiva y maravillosa de un tipo que vagabundea buscando comida y dinero en la ciudad Christinía, el año pasado leí Victoria, de la cual nunca llegué a publicar reseña, una novela de amor que me gustó pero no tanto como su predecesora, y durante 2024 compré más libros del autor para ir haciéndome con toda su obra.

Tras lo anterior, llegó Pan, una historia de la que todo el mundo habla genial. En las primeras páginas de esta novela encontramos el resumen de por dónde irá la trama de esta historia:

En una casa grande, pintada de blanco, junto al mar, conocí a una persona que por un breve período de tiempo ocupó mis pensamientos. Ya no me acuerdo de ella a todas horas, ahora no, en realidad la he olvidado por completo, pero pienso, en cambio, en todo lo demás, en los gritos de las aves marinas, en mis cacerías por los bosques, en las noches, en todas las calurosas horas del verano. Por cierto, la conocí de pura casualidad, y de no haber sido por esa casualidad, ella no habría ocupado ni un día mis pensamientos.

Página 10

El protagonista, como en Hambre, como en Victoria, es un tipo solitario. En este caso vive en una zona campestre del norte de Noruega. Le acompaña su fiel perro Esopo y el amor por los bosques, las plantas y los animales. Thomas Glahn no necesita mucho más, hasta que en su camino se cruza una muchacha que hará saltar su tranquila existencia por los aires.

La alegría embriaga. Disparo la escopeta y un eco inolvidable me responde de montaña a montaña, vuela por el mar y llega a los oído de un trasnochado remero. ¿De qué me alegro? Un pensamiento que me viene a la mente, un recuerdo, un sonido en el bosque, un ser humano. Pienso en ella, cierro los ojos y permanezco inmóvil en el camino pensando en ella y contando los minutos.

Página 45

El resultado es una corta novela que mezcla el lirismo bucólico de la soledad del protagonista con la incertidumbre triste de su intento de cortejo con Edvarda. Lo hace además con una sensibilidad y belleza propia de los grandes, sin caer en las metáforas manidas o en las frases hechas, ahondando en el sentimiento y reflexión del protagonista.

Me alegro de estar solo, de que nadie pueda verme los ojos, me apoyo confiado en la roca y sé que nadie puede verme desde atrás.

Página 87

Decía en la anterior entrada que lees a Hamsun y ves a Mann, a Joyce. En esta ocasión además he visto a Jon Fosse, clara influencia para su compatriota, y también esa mezcla bucólica-lírica con una historia de amor triste, con la soledad pintada en la cara del protagonista.

Una historia bella, delicada, de una potencia narrativa sublime, que me anima a seguir con mi propósito de ir leyendo toda la obra de este autor genial.

Anotadlo que no os vais a arrepentir.

FICHA:

Te gustará si te gustó Hambre, Knut Hamsun.
Pros– Pura literatura.
– La mezcla entre la soledad bucólica y las reflexiones de la naturaleza.
Contras– Es una historia triste.

Namaste.