IMM

IMM (24)

Abril es el mes de mi cumpleaños, así que os traigo un botín literario compuesto por los libros regalados, y por qué no, los autoregalados.

Son los siguientes:

Woolf, Persépolis, Zweig y Proust
Woolf, Persépolis, Zweig y Proust
  • Virginia Woolf, Grazier. El primer cómic que publica la editorial Impedimenta se basa en la vida de la insigne escritora, de la que sabía poco hasta que lo leí y además, de la que nunca he leído nada. Tengo que enmendarlo.

  • Persépolis, Satrapi. Una novela gráfica recomendada por todos, una película famosa y conocida, y además su versión de bolsillo. No pude evitar llevármelo a casa.
  • Novelas, Stefan Zweig. Tenía en mi punto de mira esta edición desde hace mucho tiempo: un conjunto de muchos de sus relatos, entre los que se encuentran Novela de ajedrez o Veinticuatro horas en la vida de una mujer. Sin embargo, me echaba para atrás el precio. ¿Solución? Que me lo regalaran. ¡Gracias @Castillodnaipes!
  • El abrigo de Proust, Lorenza Foschini. Cortesía de Impedimenta. Quedé prendada de la historia desde que escuché de qué trataba, así que era inevitable que lo acabara leyendo. ¡Además tengo en mente empezar En busca del tiempo perdido!

En inglés…

Goldman y Collins
Goldman y Collins
  • The princess bride, William Goldman. ¡La famosa princesa prometida! ¡La novela en la que se basaron para la famosa película! En fin, creo que no necesita presentación. Personalmente es una historia que habré visto en televisión, como todos, pero de la que apenas recuerdo nada (probablemente la haya visto hace mucho tiempo o bien sólo a parches). Han sido varias las personas que me han recomendado este libro, y desde que Isi la comentó en su blog, aprovechando además el 40 aniversario de su publicación, decidí comprarlo. ¡La edición es muy bonita!

  • Catching fire, Suzanne Collins. La segunda parte de Los juegos del hambre, un libro que me gustó y que invita a leer más. Era cuestión de tiempo que continuara con la trilogía. A ver qué tal.

Por último, un regalo muy especial:

Relojlogo

Un mueble de una conocida marca nórdica, del que me enamoré desde la primera vez que lo vi. Tenía pensado su hueco, qué libros iba a poner y demás. Así que cuando me lo regaló mi hermana no pude menos que sonreír.

Una paradoja hecha mueble: parece como si recordara los minutos que nos quedan, con todo lo que tenemos pendiente por leer. En fin, si achináis los ojos encontraréis mis próximas lecturas. En concreto, en una de las baldas he incluido todos los libros que están en mi propósito de 2013. Mirándome, preguntándome que cuándo les toca el turno… ¡Pronto, pronto!

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros que traigo? ¿Qué os parece mi mueble-reloj?

Regresaré en breve. Ahora queda por contar los libros que han caído/caerán en la Feria del Libro.

Namaste.

Autor, Cossé, Literatura

La buena novela, Laurence Cossé

El inicio de La buena novela bien podría pasar por un thriller, una novela de suspense en la que, desde el primer momento se nos plantea un misterioso ataque a los miembros de un Comité. Así, la primera pregunta que se plantea el lector es “¿Quién ataca a los miembros del Comité?” y aún más, “¿Quién compone ese Comité? ¿Con qué fin fue creado?” Cossé empieza arrojando el anzuelo del despiste con el fin de atrapar a un lector presuroso de seguir leyendo, de conocer cuál es la verdad en todo el asunto.

 

Sin embargo, pronto nos damos cuenta que La buena novela no es una novela de intriga. Los personajes echan la vista atrás, con objeto de contarnos cómo se fraguó la idea de la librería, por qué se creó y cómo se hizo. Así nos enteramos que La buena novela es una librería peculiar, una librería que tan sólo vende buenas novelas.

Ivan y Francesca, los propietarios, cansados de leer novelas mediocres surgidas del marketing, deciden iniciar un negocio en el que se establecería una calidad en cada una de sus libros. De este modo deciden que tan sólo venderán libros que perduren en el tiempo, novelas sobresalientes, las que dejan al lector sin aliento, las que se encuentran lejos de las listas de ventas o de los premios literarios pero que merecen un lugar en las estanterías del local. Pero, en este mundo en el que se publican centenares de libros cada año, ¿cómo distinguir las verdaderas joyas de los libros publicados en masa? Esta ardua tarea queda en mano de un Comité de expertos que se desconocen entre sí y que deberán de elegir lo que, a su juicio son los libros más destacados.

Desde este momento el lector disfruta viendo pasar multitud de recomendaciones, autores y tendencias, además de continuar con una trama agridulce en la que, por supuesto La buena novela es acogida con alegría, pero en la que, también, con resentimiento, para todos aquéllos (editores, autores) que no ven sus libros vendidos en la librería. Se plantea en este momento una diatriba entre elitismo-generalidad, muy común en esto de los libros: ¿Quién se considera una autoridad para decidir qué libros están por encima de otros? ¿Qué insinúa la librería, que no todo el mundo puede traspasar sus fronteras? Esto y mucho más se plantea como inicio de un enfrentamiento que conducirá a los ataques que conocíamos en las primeras páginas.

En definitiva, La buena novela es una historia sobre el amor por los libros. Sobre aquéllos lectores que entienden la literatura como algo más que un entretenimiento cualquiera, para aquéllos que ven el acto de leer como parte de su vida, como un pilar fundamental en el que entender su realidad, del que refugiarse cuando están perdidos o al que acudir cuando tienen miedo. Una novela que se lee de una sentada, perfecta para aquéllos que saltan de referencia a referencia literaria, para los que buscan historias de libros.

Una novela interesante, entretenida, que me ha hecho pasar un buen rato, enmarcada además en una cuidadosa edición y traducción. Una delicia.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La elegancia del erizo, Barbery. Aunque ésta no trata de literatura, sí que genera un debate similar: o gusta o no gusta, sin términos medios. Ambas podrían resultar pretenciosas.
Pros
  • El amor por la lectura que destila el libro. Las recomendaciones.
  • Genera debate: ¿es factible una librería así? ¿Quién puede decir qué tiene y qué no tiene calidad literaria?
Contras
  • La trama falla por determinados puntos: demasiadas casualidades, los personajes no acaban de convencer.
Otras opiniones

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? IX: Joaquín Berges

Joaquín Berges (Zaragoza, 1965). Licenciado en Filología Hispánica y escritor de novelas como El Club de los Estrellados o Vive como puedas, aclamado escritor de historias reales y personajes con los que es fácil sentirse identificado. Acaba de publicar recientemente Un estado del malestar.

Berges es un tipo simpático, que no duda en contestar rápidamente a mi cuestionario, y aún más: a añadir una cuarta pregunta que adjunto más abajo. Muchas gracias por tu amabilidad, Joaquín. Ojalá todos los autores me contestaran con la misma rapidez y simpatía que tú.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Absolución de Luis Landero. Una novela deliciosa sobre las ilusiones, los compromisos y los miedos a enfrentarnos con nuestro futuro. Cuenta con un personaje central muy landeriano. Es un tipo de mediana edad que está a punto de casarse, pero es candoroso como un niño. Me ha resultado una lectura muy nutritiva. El castellano de Landero es absolutamente envidiable. Como han dicho los críticos: el escritor más cervantino del panorama literario español.

 Landero, uno de esos eternos pendientes que tiene novelas tan conocidas como Juegos en la edad tardía (anotada en mi libreta hace ya demasiado tiempo). Opiniones de la novela a la que se refiere Berges, aquí.

2.- Un libro que nos recomiendas.

El que estoy leyendo ahora. En mares salvajes de Javier Reverte. Es un libro de viajes, en concreto de su travesía del Ártico a través del llamado Paso del Noroeste. Javier combina perfectamente el gusto por la literatura, contando sus aventuras y desventuras, y el gusto por la didáctica, poniéndonos al corriente de los datos históricos y geográficos más señalados de los lugares que recorre. Dan ganas de saltar del sofá y embarcarse en el primer carguero que salga para allá.

Reverte, conocido viajero es un autor conocido para mí, aunque de oídas, frecuente en las bibliotecas y en las librerías, nunca me he acercado a su literatura, aunque por lo que he oído escribe bastante bien. Es este.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

David Lodge. mi maestro británico al que tuve la ocasión de conocer en Bilbao durante la celebración del Festival Literario La risa de Bilbao 2011. Sus novelas destilan un humor muy divertido pero no exento de una oscuridad de fondo que lo hace más humano. Su última novela traducida al castellano es La Visa en sordina, aunque su última novela de verdad es A man of parts, que trata distintos aspectos de la biografía de HG Wells.

Lodge, un tipo peculiar del que podéis encontrar más información aquí. Por de pronto, me anoto la recomendación y si alguien ha leído algo de él, que comparta su experiencia.

4.- Qué libro estás esperando con ilusión.

La tercera entrega de la doble trilogía titulada Episodios de una Guerra Interminable de Almudena Grandes. Estuve con ella en Madrid y me adelantó algo de su interesantísima trama. Me muero de ganas de que salga para poder leerla.

No eres el único, Joaquín. Yo también lo espero ese mismo libro, lo que desconozco es cuándo se publicará, pero creo que ya toca. Grandes es una escritora a la que da gusto leer, que trata la complejidad del ser humano de un modo muy inteligente y sin caer en simplismos.

Y vosotros, ¿coincidís con Joaquín Berges? ¿Habéis leído alguno de los títulos que nos comenta?

Namaste.

Autor, Literatura

Los juegos del hambre, Suzanne Collins

Los juegos del hambre, el primero de la trilogía que lleva su nombre, es uno de esos libros de los que te entra curiosidad. Llega un momento en el que te encuentras con él por muchos blogs, por muchos comentarios, algo que no puede sino incrementar cuando se realiza la versión cinematográfica y la televisión se llena de imágenes del tráiler.

Hace mucho tiempo le pregunté a Elwen si merecía la pena. Quería saber si era un libro sobrevalorado, construido a golpe de talonario, o bien si podría ser leído como un entretenimiento más o menos equilibrado. Ella en su día comentó que no estaba mal, que se podía leer. Lo anoté.

Y pasó el tiempo.

Llegado un punto me topé con él en una librería, hace ya meses (aunque os lo mostré recientemente). Fue precisamente en ese momento, con su versión original en la mano, cuando me di cuenta que leerlo en inglés podía ser un buen pretexto para finalmente leerlo. O si lo veis desde este modo, que podía matar dos pájaros de un tiro: de un lado mi curiosidad se vería finalmente satisfecha, de otro, invertiría ese tiempo (al fin de cuentas, en un libro fácil) en aprovechar y leerlo en inglés.

Quizá sea porque no tenía altas expectativas con él, o porque no buscaba algo más que el puro entretenimiento, pero la verdad es que me ha gustado.

El planteamiento es el siguiente: en Panem, el país en el que está enmarcada la historia, existe una división ecónomica-administrativa que divide a los vecinos en distritos. Cada uno de ellos debe ofrecer un tributo: un chico y una chica de entre 12 y 18 años. El objetivo: la competición, para gloria y disfrute de los demás vecinos.

A partir de ahí, Collins no da respiro al lector, que ve cómo se suceden los acontecimientos con capítulos llenos de aventura, rápidos y dinámicos, que dan ganas de leer de una sentada, pero que, al mismo tiempo nos hace reflexionar por el mundo apocalíptico en el que se ven condenados a vivir, el destino fatal que les acompaña o la resignación hacia un futuro del que no pueden escapar.

Se trata, pues, de una novela de aventuras pura y dura, en la que los aspectos de ciencia ficción son simplemente la base: las reglas de este mundo se nos plantean al principio: después no hay otros aspectos que no tengamos en nuestro mundo. Una novela de aventuras en la que los capítulos son rápidos y se leen de una sentada, ya que deja con la miel en los labios. Entretenimiento, sí, pero con cabeza: no sobran páginas, no hay grandes descripciones pero tampoco vemos simplismos comunes en este tipo de novelas, no es una de esas novelas previsibles que aparecen los sábados por la tarde en Antena 3, de las que uno ya sabe cómo va a acabar, porque tiene personajes manidos y conversaciones trilladas.

Si a algo se le pueden poner pegas es a los personajes: planos algunos, simples, otros, con el inevitable binomio buenos-malos. Pero bueno, era algo con lo que contaba.

En definitiva, me ha gustado. Si buscáis entretenimiento puro y duro, este es una gran opción. Da gusto ver que aunque abunda la moralla (me viene a la cabeza Dan Brown, con ese inclasificable estilo) hay libros que se venden que tampoco están tan mal. Y qué suerte tienen los adolescentes de ahora. Lo mismito que hace unos años, vamos.

 FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Una mezcla entre un libro de Canción de Hielo y fuego, con menos páginas, y una chispita del universo de Huxley en Un mundo feliz.
Pros
  • Entretenida, esperaba menos.
  • La película tampoco está nada mal.
  • ¡Me sirve para el reto de Isi! Además, si os animáis a leerlo en inglés, no es muy complejo, se puede entender perfectamente.
Contras
  • Los personajes, planos y simplistas.
  • Sigo teniendo curiosidad. Hay que seguir leyendo.

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

Nostalgia, Mircea Cărtărescu

 Nostalgia es el conjunto de relatos que publicó Cărtărescu en 1993. Cercenada en su día por la censura en su Rumanía natal y apenas conocida en España, Impedimenta nos ofrece el volumen tal y como lo redactó el autor, por primera vez en español.

Esta obra incluye un conjunto de relatos del aclamado Cărtărescu. La edición comienza con un prólogo de Edmundo Paz de Soldán, que leí con miedo, ese miedo común de que contara de más, de que chafara el contenido del libro. Nada más lejos de la realidad: el prologuista, como yo, descubrió al autor con el primer libro que publicó la editorial, El ruletista, que también se recoge aquí. Y precisamente nos introduce al modo de conocer a un autor: al acercamiento del curioso que se siente atraído por una portada o que ha leído una crítica alabando algún aspecto. Ese momento en el que uno tiene el codiciado libro entre las manos, y lo lee, y además le gusta. La reflexión posterior, el nuevo deseo de seguir conociendo a un autor del que sabe que puede sacar grandes cosas. Eso nos cuenta el prologuista, cómo no sentirse identificado.

Comenzando con El ruletista, que ya comenté en otra ocasión, Cărtărescu nos adentra en un mundo de decadencia, protagonizado en su mayoría por adolescentes confusos, que viven en un lugar inhóspito en el que proliferan las puertas rojas.

Sus historias son bien diferentes: si en El ruletista nos encontramos a un señor obsesionado con el juego de la ruleta rusa, en El Mendébil son un grupo de niños los protagonistas de la historia, escolares que juegan y prestan atención al curioso nuevo amigo que han encontrado. Mientras pasan el tiempo inventando extraños juegos con los que pasar las tardes, el Mendébil irrumpe en su vida para mostrarles algo más allá de sus mentalidades infantiles.

Está claro, sin embargo, que Nostalgia va ganando puntos conforme avanzamos. Eso es porque en Los gemelos ya encontramos muchas de las características que posteriormente desarrollará en REM, Y es precisamente REM el relato que destaca sobre todos los demás, una crónica onírica entre el recuerdo y el sueño, donde la realidad y la imaginación se tocan y se mezclan.

El último relato es El arquitecto: la obsesión de un hombre normal y corriente por un coche, y en concreto por el sonido del claxon del coche.

El estilo del autor recuerda, en muchos casos, al realismo mágico de García Márquez, aunque si bien despojado de diálogos (no aparece ninguno en todo el libro), en el que además incluye aspectos que recuerdan a Kafka: obsesiones con el subterráneo, mundos oscuros y nebulosas en las que es complicado distinguir realidad de ficción. El modo de escoger las palabras es poético, o incluso matemático: el lector puede apreciar de un lado, que no hay palabra más exacta que la que escogió el autor en ese momento, y de otro, la belleza de comunicarse de esa manera. Cărtărescu se explaya, pero no se hace pesado, es inteligente y no aburre al lector, sabemos que puede condensar toda su historia en unas pocas páginas, como ocurre con El ruletista, y sin embargo, que es capaz de una aventura más compleja como la de REM, que nos deja fragmentos como el que sigue:

No me has contado nada de tu juego de Reinas, eres muy mala. Pero yo lo conozco mejor que vosotras y te puedo decir que en él todo tiene un significado y que tus sueños y tu juego, trenzados entre sí, configuran la telaraña que has tejido, no para capturar algo con ella, sino para ser atrapada. Porque nosotros somos unas simples moscas que secretan la red y la araña es la misma para todas. Nos visita una sola vez, cuando la telaraña está lista para poder aguantar su peso. Y solo tú, entre todas las criaturas de este mundo, podrás escapar por un instante de tu propia red, sólo a ti se te ha concedido esta oportunidad.

Para mí leer a Cărtărescu es un placer. En mi opinión, es un genio de las palabras, una persona que hechiza cuando nos cuenta una historia, tramas además molestas, como ya ocurriera con Lulu, en la que nos vemos reflejados, grandes reflexiones y paradojas, miedos y frustraciones. Cărtărescu es un autor de sensaciones, de cualquiera de los sentimientos que además sabe muy bien cómo desarrollar una trama, cómo hacer para que el lector no pierda el interés. Y lo cierto es que lo consigue. Me declaro una verdadera admiradora del rumano y leeré cualquier cosa que tenga su nombre en la portada. Mi mayor recomendación es que lo leáis, que os acerquéis a la prosa elegante e inteligente de un autor al que sin duda alguna, le darán el Nobel.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El universo que crea el autor.
  • REM es para releerlo nada más terminarlo.
  • ¡Y encima tengo la firma del autor en mi ejemplar!
Contras
  • Por qué no se habrá publicado antes. Lo que nos estaremos perdiendo…

Namaste.

Autor, Literatura, Willans

¡Abajo el colejio!, Geoffrey Willans y Ronald Searle

Como ya os adelanté en el último In My Mailbox, este librito fue una de las últimas adquisiciones.

Animada por lo corto que era, me adentré para descubrir qué ofrece este peculiar manual de instrucciones.

Nigel Molesworth es un alumno del colegio San Custodio, un lugar maléfico en el que vive interno. Su intención a la hora de escribir este libro es, como bien indica desde el primer momento:

Ofrecer información pribilegiada sobre colejios, empollones, chibatos, canallas, direztores, criquet, guarros, habusones, padres, profesores, artistas del hengaño, malas llerbas en jeneral, bromitas de dormitorio y desastres diversos.

Si transcurrido este primer párrafo el lector no sale despavorido por las faltas de ortografía, es que puede seguir leyendo. Y es que, aunque todos sabemos que son intencionadas, uno no puede evitar que le salten a los ojos.

Además de párrafos descriptivos de la fauna escolar (como los distintos profesores o sus compañeros de colegio), se incluyen ilustraciones que muestran con pelos y señales los puntos a los que se refiere nuestro protagonista, lo cual no hace sino más llamativo y satírico cada uno de sus opiniones y consejos. Y es que, aunque a primeras podamos pensar que para un adulto queda muy lejos el período escolar, nos podemos sentir muy identificados con sus ideas:

La única estrategia contra un profesor de matematicas es poner cara muy conzentrada. Mira el libro hintensamente con la frente harrugada como si te pusiera furioso no saber la respuesta. Al mismo tienpo ráscate la cabeza con la punta del lápiz. Después de 5 minutos esta hestrategia deja de ser segura. Entonces sacudes de la mesa todos los pellegos y cosas que te hallan caido de la cabeza y levantas la mano.

¿Quién no ha evitado el contacto visual con un profesor cuando pregunta la respuesta en clase?

A través de un humor muy inglés y empleando esa sátira que les caracteriza, Nigel avanza en su análisis, soltando perlas con gran parte de verdad, como estas dos que os traigo aquí:

La historia enpezó mal y desde entonces ha ido a peor

Nadie a descubierto la forma para escaparse de la historia por que la historia está en todas partes. ¡Nos rodea! Ademas cuando ves a la banda de sinverguenzas y canallas de mi clase te preguntas si dentro de poco la historia no va a ser peor que nunca.

A pesar de tratarse de un clásico de la literatura ilustrada del siglo XX, no conocía este título. Lo cierto es que es perfecto para momentos en los que uno no tiene tiempo para leer algo más sesudo, o simplemente para pasar un buen rato y soltar carcajadas por doquier. El libro posee la inteligencia necesaria como para analizar el comportamiento de los adultos desde el punto de vista del niño sin perder ese toque simplista que es necesario para un libro como éste.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Rodrigo Muñoz Avia.
Pros
  • El satírico humor inglés.
  • Lo apropiado de las ilustraciones.
Contras
  • Da la impresión de que a la mitad del libro pierde un poco.

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Literatura

La caja negra, Amos Oz

Aunque es cierto que el nombre de Amos Oz figura con cierta fama en las listas más renombradas del panorama literario, nunca me había acercado a este autor del que lo desconocía todo hasta que Molinos recomendó en su blog esta novela.

 De ahí que pasara al Plan Infinito y con posterioridad a mis propósitos de 2013.

La caja negra es una historia epistolar entre una pareja, de la que apenas sabemos que tuvieron un hijo en común. Así, un profesor de Estados Unidos (Alex) y su ex-mujer (Ilana), que vive en Israel empiezan a cartearse. Sus conversaciones giran entorno a Boaz, su problemático hijo: qué futuro le espera, qué hacer con él…etc. Sin embargo, aunque aparentemente sea este el principal motivo por el continúan escribiéndose, poco a poco el lector se ve inmiscuido en un cruce de recuerdos y acusaciones. Esa es justo la palabra: inmiscuirse. Porque el lector no tiene introducción, directamente se le muestran las emotivas cartas de Ilana y las frías respuestas de Alex. Desde ese instante el lector prejuzga, valora a unos personajes que no conoce por lo que dice el otro. Y se plantea: «¿cómo puede ser Alex tan frío? ¡Si se trata de su hijo!»

Más adelante, según se va leyendo, las cosas no parecen tan claras. Lo que parecía blanco ahora es gris, lo que creíamos meridiano es discutible. Ilana adopta una postura atacante, dedicándose a acusar a Alex, un ataque a la desesperada, lleno de justificaciones y excusas.

Y entonces la trama se abre, y comienzan a aparecer otros temas: la doble moral y el poder, el fanatismo religioso y la hipocresía. Mención aparte merece Michel, el segundo marido de Ilana, ese personaje secundario que sin embargo, tiene un papel muy influyente en toda la historia. Bien merece su propio libro…

En resumen, el ser humano se muestra, en definitiva, como lo que es: un conjunto de egoísmos más o menos disimulados con una clara estrategia en cuanto a la presión que ejercer sobre la otra persona para conseguir lo que se quiere.

Si algo queda claro es que este escritor es muy inteligente, ya que es complicado aunar tantos temas en una historia tan corta. Se trata de un libro muy interesante que, sin embargo, no ha conseguido catapultarme a ese estado de éxtasis que suele despertar entre los lectores.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Complicado encontrar equivalencias.
Pros
  • La paradoja: cómo con algo aparentemente frío (una carta) se reflejan las personalidades de los personajes.
Contras
  • Esperaba más, quizá por las buenas opiniones de él.
Reto 50 libros
  • 12/50.

Namaste.

IMM

IMM (23)

Os muestro con las nuevas adquisiciones que han tenido lugar estos meses. A pesar de que me estoy reduciendo el número de libros que compro, por eso de leer lo que ya tengo en casa, han caído los siguientes:

IMM

  • Metamaus, Art Spiegelman. Cuando vi por algún medio que lo iban a sacar, le eché el ojo. Y una vez en una librería no pude evitar llevármelo a casa. Además del libro en sí (que cuenta la intrahistoria de Maus, como os habréis podido imaginar), le acompaña un DVD con material complementario y algún documental. Estoy en ello, ya os contaré qué tal.
  • ¡Abajo el colejio!, Willans/Scarle. Cortesía de Impedimenta, el día en que nos reunimos, Enrique Redel nos regaló este libro. Un libro cortísimo y muy peculiar del que se espera que publiquen su continuación.
  • The hunger games (Los juegos del hambre), Suzanne Collins. Animada por las críticas positivas de la historia, me decidí a leerlo. Como suponía que se trataba de un libro fácil para leer en inglés lo compré.
  • The name of the wind (El nombre del viento), Patrick Rothfuss. Si con el de Collins escuché buenas críticas, con este ya ni os cuento. Muchos bloggers se han animado con la trilogía y la mayoría han salido muy contentos. Ojalá coincida con ellos. De momento tendrá que esperar.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los que os traigo? ¿Qué os parecieron? ¿Os animáis a una lectura conjunta del libro de Doig?

Esto es todo por el momento. ¡A seguir leyendo!

Namaste.

Autor, Literatura, Martin

Canción de hielo y fuego (III): Tormenta de espadas

Tormenta de espadas es la tercera parte de la saga Canción de Hielo y Fuego. A nadie le voy a descubrir a estas alturas que se trata de una saga de siete libros, de los que a día de hoy hay publicados cinco.

Tras leer las dos primeras partes de la saga, es inevitable continuar leyendo. Martin lo sabe, y precisamente por ese motivo termina las novelas como las termina, justo en el momento exacto en el que el lector se plantea qué es lo que puede ocurrir a continuación.

Como sus predecesoras, Tormenta de espadas tiene batallas, pactos, amores y traiciones. En fin, que mirado desde una perspectiva alejada uno podría decir que es un culebrón. Y no andaría errado. Es un culebrón con algún que otro tinte fantástico. No quiero repetirme en lo que ya dije en las reseñas de Juego de tronos y de Choque de reyes, porque básicamente la estructura, los personajes y la trama continúan inalterables. Los Stark y los Lannister, los Targaryen y los Baratheon… todas las familias lucharán para conseguir el ansiado Trono de Hierro.

A diferencia de la segunda parte, Tormenta de espadas es una novela mucho más dinámica, que tarda bien poco en arrancar, que gana personajes y actividad desde un primer momento. Ahora bien, es el tipo de libro en el que antes de empezarlo uno ha de ser consciente de que tiene que tener tiempo suficiente como para conseguir que coja inercia. De lo contrario (por ejemplo, leer sólo un personaje por día), la historia se hace pesada y lenta. Eso fue precisamente lo que me ocurrió a mí: lo dejé estar un tiempo, y cuando lo volvía a retomar me costaba situarme, se me hacía lento, ¡incluso me planteé en dejarlo y pasarme a la serie de televisión!

Sin embargo, y como lectora que soy, he visto alguna que otra cosa en la serie que no me gusta, salidas del guión, simplificación en demasía de muchos aspectos (¡qué más da quién sea quién y cómo se apellide!). Todos esos pequeños detalles que a un lector le exasperan, como esa elección de la hermana de Theon (no me podía quedar sin decirlo, ¿¿quién ha podido seleccionar a esa actriz que podría pasar más bien por Brienne??), me hicieron querer continuar.

Volviendo al libro, lo que sí que he notado, en cuanto al estilo de Martin, es que la trama fluye a trompicones. Si al principio ocurren muchas acciones simultáneas, posteriormente se adentra en unas cien páginas (si no más) de calma chicha, para después acumular todos los capítulos interesantes en las últimas cincuenta páginas. Ocurre que, en muchas ocasiones echamos la vista atrás y pensamos ¿qué sé que no supiera antes de empezar ese libro? Y la respuesta es: poco más. Algún detalle, pero nada verdaderamente importante. Precisamente es al final, en esas últimas cincuenta páginas, cuando ocurre todo a la vez. Y todo es todo. He estado pensando el tema, si es que lo hace aposta, para mantener al lector en un estado de incertidumbre o interés, o si bien es falta de programación necesaria. Mi conclusión es que o bien a este señor le pagan al peso o tiene un esquema de lo que va ocurriendo, escribe las partes culminantes y después lo va colmatando con otros detalles hasta llegar a ese fin. No sé. Lo que sí que sé, es que seguiré leyendo. Una vez uno se ha adentrado al universo Martin es complicado dejarlo. Y menos que me lo troceen por televisión.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretenimiento sin pretensiones.

Contras

  • Por momentos se hace lenta. Otros se atropella.

  • Repetición de detalles obvios: ¿¡Que los Stark son del Norte!?

  • Ausencia de distinción entre qué/que.

  • Podemos discutir muy mucho las portadas cuasi-spoiler que se gastan los de la editorial.

Namaste.

Autor, Literatura, Roy

El dios de las pequeñas cosas, Arundhati Roy

El dios de las pequeñas cosas cuenta la historia de dos gemelos heterocigóticos: Estha y Rahel, pero además, la historia de una familia abocada al desastre. El punto de partida es la visita de Sophie Mol, la prima británica que va a la India a pasar una temporada vacacional. Nuestros protagonistas sienten deseos de conocer a su muy mentada prima, una desconocida familiar que origina mucha expectación.

A partir de aquí, se suceden los acontecimientos: amor y odio, intereses contrapuestos, tragedia y soledad, se intercalan entre la vida de los hermanos, empujándoles a un destino del que no pueden modificar un ápice.

La trama bien podría contarse en un par de líneas: un amor prohibido, un descuido, una tragedia, rencores enquistados por el paso del tiempo. Sin embargo, lo interesante es cómo se cuenta. Roy huye de una narración lineal para crear una historia en la que un narrador omnisciente alterna presente y pasado y unos personajes con otros.

De esta forma conocemos a Ammu, la madre de los gemelos, pero también el paso de Chacko y de los abuelos o el origen de la empresa familiar. Todos familiares que se mantienen en un segundo plano pero que, de una forma u otra influirán en el futuro de Estha y Rahel.

Utilizando objetos y sensaciones habituales (un objeto, un olor, un sonido) como catalizadores que nos unen al pasado, consigue conectar el pasado que se recuerda con los sentimientos de nostalgia, o consternación, como si de un túnel al pasado se tratara, como si mirando una fotografía pudiéramos regresar al momento en el que se hizo, el porqué de esa triste sonrisa, el motivo de esa ropa, el momento en el que se tomó. Así vamos descubriendo las piezas, los eventos que marcaron un antes y un después, que consiguieron que todo cambiara. Porque la autora narra sobre lo de antes, o lo de después, pero sin mencionar ese punto intermedio, ese epicentro que originó la debacle. Para saberlo, para conocer el motivo de la precipitación de los acontecimientos tendremos que esperar al final, ya que mientras tanto Roy nos muestra cómo es cada personaje y qué hechos ha marcado su actual vida, para ir mostrando poco a poco piezas de los acontecimientos, pequeñas pinceladas de comportamientos cuando no meros detalles que quizá pueda dar una pista al lector de lo que se avecina.

Si a algún libro me ha recordado esta novela es a Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Y aunque podría parecer una exageración, al compararlo con tamaña obra de la literatura, no son pocos los elementos comunes que unen una obra y otra: la centralización de la trama en una familia, las historias truncadas, de tristeza y tragedia. Es cierto que en la novela del colombiano se sigue una historia cronológica, lineal, con abundancia de personajes y con referencias al pasado o al futuro, pero escasas si las comparamos con El dios de las pequeñas cosas. En la novela que os presento hoy no ocurre lo mismo: apenas son media docena de personajes, con una historia que se retroalimenta, que avanza del pasado, que une presente y futuro a través de recuerdos, más centrada en las emociones que nos aportan esos pequeños detalles del día a día, esas inevitables conexiones que nos llevan a asociar dos momentos temporalmente lejanos.

Había oído buenas críticas de esta novela, pero lo cierto es que no esperaba tantísimo, que me encogiera el corazón, que me quedara pegada a sus páginas. Así que no puedo si no recomendarla, porque es una historia bien narrada, real sencilla y poderosamente triste. Una novela que considero demasiado desconocida para la calidad que tiene, para lo bonito del tema, para lo especial del estilo de la autora. Qué gusto toparse con un libro así.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Cien años de soledad, Gabriel García Márquez.
Pros
  • El modo de conocer la trama.
  • Cómo evoca recuerdos con simples detalles.
Contras
  • La tristeza que destila.

Namaste.