¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (V): Eloy Moreno

Eloy Moreno (Castellón, 1976): escritor tenaz y autor de El bolígrafo de gel verde, se autopublicó la novela al comprobar que ninguna de las editoriales se animaba a hacerlo. A través de una importante difusión dio a conocer su libro hasta que Espasa decidió publicarlo en 2011. A partir de ahí, y gracias al boca boca y al acercamiento del autor con lectores y blogueros, su primera novela ha llegado a vender más de 80.000 ejemplares. Un ejemplo del tesón y de las ganas que se le ponen a las cosas.

 

1- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Bueno, en realidad han sido dos, pues me los he estado leyendo a la vez: El Alquimista, de Paulo Coelho, es un libro que tenía pendiente hace mucho tiempo y el fin de semana pasado me lo leí. Y El cielo es azul y la tierra es blanca de Hiromi Kawakami.

Paulo Coelho. Uno de los primeros de mi lista negra. No me gusta su escritura, su tipo de filosofía. No me gusta nada.
Kawakami, un desconocido para mí. El libro es éste. Seguro que Carol nos podrá decir algo al respecto. 🙂

2.- Un libro que nos recomiendas.

El niño 44 de Tom Rob Smith, uno de esos libros que te dejan huella. Un libro duro pero que te hace ver de qué somos capaces los seres humanos, de lo bueno y lo malo.

Es éste, reseñado por César en su día. Rusia, Stalin y comunismo. Siempre me ha gustado esa mezcla. Anotado queda.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Juan José Millás, me encanta los mundos que es capaz de crear. E Isaac Asimov, porque es capaz de mezclar la ciencia ficción con la moral humana.

Millás, un acierto: aúna un estilo ligero con mucha inteligencia, personajes muy humanos con situaciones corrientes. Uno de esos autores que se puede recomendar a cualquier tipo de persona a la que le guste la literatura. Un acierto.
Asimov… (el que no mencionó Javier Sierra en su día), un pendiente, pero al que le tengo profunda pereza. El rey de la ciencia ficción, prolífico y entronizado. ¿Alguien ha leído algo de él?

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Coincidís con Eloy Moreno?

Namaste.

Autor, Kundera, Literatura

A vueltas con La broma

Andaba yo leyendo La broma, de Milan Kundera, cuando llegué a la página 197 y me encuentro con lo siguiente:

 

  • ¿No estará acostumbrada a tomar la cerveza con ron?
  • Tanto como eso, no -dijo Helena.
  • Pero le gusta el ambiente popular.
  • Sí -dijo-. No soporto los restaurantes distinguidos donde le atienden a uno diez camareros y le sirven diez platos distintos…
  • Claro, no hay nada como una cervecería de esas en las que el camarero no le hace a uno ni caso, con mucho humo y olor a comida. Y sobre todo no hay nada como el aguardiente. Cuando yo estudiaba era mi bebida preferida. No tenía dinero para bebidas más caras.
  • También me gustan las comidas corrientes -dijo-, como el pastel de patatas o las salchichas con cebolla, para mí no hay nada mejor…

 

Ya estoy tan infectado por la desconfianza que cuando alguien me cuenta qué es lo que le gusta o lo que no le gusta, no lo tomo nunca en serio o, mejor dicho, lo entiendo sólo como un testigo acerca de la imagen que pretende mal.

 

Qué razón lleva Kundera, qué común es encontrarse a personas que dicen que les gusta algo porque aparentan ser más interesantes diciendo eso que lo contrario… Porque, a ver, ¿quién no ha encontrado a alguien que le ha dicho que tiene como hobbys leer y en posteriores conversaciones uno acaba sabiendo que realmente sólo lee tres libros en verano? ¿Eso es tener como afición la lectura o es apariencia para quedar bien?

¿Y quién no ha escuchado alguna vez a alguien decir “a mí es que me gusta viajar”? ¡Pues claro que te gusta viajar, majo! ¡A todos nos gusta! ¿Qué tipo de hobby es ese?

Entre las mujeres es muy común escuchar a unas y a otras diciendo que hacen dieta y que van al gimnasio. ¡Está bien visto demostrar que uno se cuida por sí mismo aunque sólo paguen la matrícula y se inflen a donuts!

Parece como el lema mítico de Goebbels: una mentira repetida mil veces se transforma en verdad. Lo peor de este lema no es cuando se trata de engañar al que se tiene enfrente, sino cuando uno trata de engañarse a sí mismo, y en este punto da igual de qué tema se trate. He escuchado a gente justificarse mintiéndose a sí mismas en muchos de los aspectos de la vida, así que la lectura no iba a ser menos.

Si nos atenemos a las pretensiones, el Ulises es la novela que más se lee, que está bien leerlo, igual que a otros muchos autores prácticamente desconocidos. Hay que aparentar que uno va más delante de la mayoría.

Está bien visto leer a Coelho, parece que alguien que compra una de sus novelas se ve a sí mismo como un gran filósofo en potencia. Sin embargo, está mal visto leer a Dan Brown (aunque cuando se editara El código Da Vinci fuera el más vendido)

Qué bien queda decir que se ha leído a Proust, qué culto, qué atractivo. Qué pedante. Y es que nos iría mejor si fuéramos más sinceros. ¿Qué sentido tiene dar una imagen determinada cuando enseguida se ven las lagunas propias de la mentira? Yo ya confesé en su día, así que ahora sólo me queda proclamar que sí, que he empezado Tormenta de espadas.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (18)

Os traigo las (penúltimas) adquisiciones. Empiezo a tener miedo por la cantidad de libros que acumulo y que después no me da tiempo a leer.

Penúltimas adquisiciones junto a mi cojín de lectura
Penúltimas adquisiciones junto a mi cojín de lectura
  • From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell. Tras leer la imponente opinión de Molinos, y teniendo en cuenta el gusto que le he cogido a la novela gráfica, acercarme a una tienda de cómics para comprarlo fue todo uno. Ahora mismo ando leyendo Watchmen, del mismo autor, pero sé que no le quedará mucho para que le hinque el diente.

  • Amar es aquí, de Patricia García-Rojo. Regalo de @Tonokix. Llama la atención que la misma autora se dedique, de un lado a la novela y a la poesía. O al menos me llama la atención a mí. En el ámbito de la poesía estoy bastante perdida, la verdad. Lo poco que he leído ha sido a García Montero. Viene bien volver a este género que a veces parece olvidado.
  • La fábrica creátor, de Patricia García-Rojo. También gracias a @Tonokix, en este caso un prestamo de una novela, que es la primera de la tetralogía Los portales de Éldonon, que a decir verdad, desconozco.
  • Lejos de Toledo, de Isaac Wagenstein. La culminación de la trilogía dedicada a los judíos que me encandiló con El pentateuco de Isaac y que continué saboreando con Adiós Shangai. Inevitablemente este libro tenía que estar en mi estantería, junto a los otros dos. Y aquí está. Tengo muchas ganas de leerlo.
  • El vano ayer, Isaac Rosa. Cortesía de Bartleby, uno de los libros que recomendó en su blog y que ahora no tengo excusa para no leer. De momento no figura en mi lista de libros a corto plazo, pero todo se andará.

Esto es todo por el momento. Os deseo unas felices lecturas.

Namaste.

Autor, San Basilio

Presentación de «El joven vendedor y el estilo de vida fluido», de Fernando San Basilio.

Ayer, 7 de julio, se presentaba en El joven vendedor y el estilo de vida fluido, una de las novedades de Impedimenta y la última novela de Fernando San Basilio.

La cita tuvo lugar en Tipos infames, una librería peculiar donde, además de encontrar una gran variedad de libros a los que hincarle el diente, se puede disfrutar de una copa de vino o de una cerveza bien fría mientras elegimos qué llevarnos a casa.

Enrique Redel durante su intervención
Enrique Redel durante su intervención

El inicio de la charla comenzó con las palabras de Enrique Redel, editor de Impedimenta, que nos comentó cómo conoció la obra de San Basilio y su esfuerzo para publicarlo en la editorial.

Carlos Pardo, escritor y poeta, tomó la palabra en segundo lugar, para hacer un amplio recorrido de la novela, de su estilo y de las sensaciones que provoca. Sin duda, su intervención fue compleja y analítica pero muy divertida. Quedaron claro varias cosas: que se puede ser concienzudo sin resultar aburrido, que se puede contar muchas cosas de una novela sin apenas desvelar nada.

El autor agradeció la asistencia de tantas personas que abarrotaban el lugar, y resultó tímido y dubitativo, interesante y gracioso. En seguida le llegó el turno a Mercedes Cebrián, traductora de varias obras de la editorial y que firma el prólogo del libro. Como dejó claro Enrique Redel, es uno de los pocos prólogos que se puede leer sin que te destripe toda la historia, lo cual es de agradecer.

Carlos Pardo, Fernando San Basilio y Mercedes Cebrián
Carlos Pardo, Fernando San Basilio y Mercedes Cebrián

En definitiva, la presentación resultó amena e interesante, y nos dejó con ganas de comenzar el libro nada más llegar a casa. No faltó la consabida firma de ejemplares, peculiar porque, además de tomarse su tiempo con cada uno de los que allí estábamos, cada firma era original y distinta de las demás.

Desde aquí, gracias a la editorial por invitarme a dicho acto.

 Namaste.

P.D. Gracias a @castillodenaipes por las fotografías. 🙂

Autor, Literatura, Macaulay

Las torres de Trebisonda, Rose Macaulay

Las torres de Trebisonda narra el viaje de un estrambótico grupo de ingleses con destino Turquía, en pos de evangelizar el país dando a conocer la religión anglicana.

Portada de "Las torres de Trebisonda"
Portada de «Las torres de Trebisonda»

Desde el inicio, cuando se nos presentan los personajes, el lector intuye que estos aparentemente normales personajes no lo son tanto: la joven narradora, que irá acompañada de su extravagante tía y de un intolerante padre que correrán múltiples aventuras antes de llegar a su destino.

Si por algo se caracteriza la prosa de la autora es por las sutiles frases que se saca de la manga, a medio camino entre la sátira, el fino humor y la crítica a la doble moral, como ejemplifica uno de los diálogos del inicio de la novela entre Laurie y su tía Dot.

A mí no me gustaban mucho los baptistas, pero fueron realmente muy amables. Los disidentes son a menudo excelentes cristianos, Laurie. No seas nunca estrecha de miras.

Le prometí que nunca lo sería.

  • Aunque, por supuesto -añadió mi tía-, debes siempre recordar que nosotros tenemos la razón.

Le prometí que siempre lo haría.

Su fina ironía, la elegancia en sus descripciones y lo clásico de los personajes convierten la novela no sólo en una forma interesantísima de viajar del modo en el que se hacía a principios del siglo XX, sino de un modo de combinar lo clásico de su planteamiento con lo complejo de las reflexiones que plantea la autora (religión, filosofía… etc).

Es decir, si el modo de escribir y la composición de los personajes de Macaulay podría recordar a Austen, el tema en concreto a tratar tiene ecos de los cómics de Tintín y las pullas religiosas le dan un toque que consigue redondear la novela. Una mezcla que puede resultar extraña, incluso antagónica, pero que puesto sobre el papel consigue un punto de vista muy real de lo que fueron los viajes de la época, de sus personas y sus puntos de vista.

En definitiva, una novela que les sorprenderá a muchos lectores, una autora por descubrir y un libro más que recomendable para todos aquéllos a los que les gusten las novelas de tipo “costumbrista”, del tipo de Nancy Mitford pero con más componente aventurero. Inevitable sonreír ante los diálogos que se gastan los personajes.

FICHA:

 

Te gustará si te gustan
  • Las novelas costumbristas.
  • Los viajes a lugares lejanos.
Pros
  • Los diálogos entre los personajes.
  • La ironía de la autora.
Contras
  • Tarda en arrancar.

 

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (IV): Luis Solano

 Luis Solano: nacido en Vigo y licenciado en Derecho, comenzó su andadura en el sello Planeta, para acabar lanzando su propia editorial en 2005. Libros del Asteroide es, hoy en día, uno de los más destacados sellos Luis Solanoeditoriales independientes, que ha rescatado autores y libros aparentemente olvidados. Y si le preguntamos el por qué del nombre de la editorial, nos remite a El principito y nos contesta: porque asteroide es más pequeño que un planeta y tiene más independencia porque no está tan sujeto a las leyes gravitatorias que afectan a los grandes cuerpos celestes.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído? 

Abbott awaits de Chris Bachelder.

Se refiere a esta novela. De la que, por cierto, no sé absolutamente nada. Cualquier información es bienvenida.

El último en castellano : El mapa y el territorio de Michel Houllebecq.

El último libro del irreverente Houellebecq es este.
De él se han dicho muchas cosas: entre otras, que tiene fragmentos copiados de la wikipedia. Pero bueno, a fin de cuentas me quedo con lo que opinan los amigos blogueros, y en este sentido sale muy bien parada. Os dejo las reseñas de Aramys, Karo y Carol para que decidáis por vosotros mismos cuándo lo empezaréis a leer. ¡Sé que existe una de Atram pero no he sido capaz de encontrarla.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Todo de Kevin Canty.

Se refiere a este, uno de los últimos títulos publicados por la editorial.
De momento no está en mi lista de pendientes, quizá porque llevo varios libros leídos de esta época y temo cansarme. En cualquier caso, ahí os dejo la opinión de Isi para que veáis que merece la pena.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Tolstoi.

Bueno, esto sí que no me lo esperaba. Tolstoi. Uno de los grandes, al que no hace falta presentar. Lo cierto es que si nos referimos a rusos, yo soy más de Dostoievski, qué queréis que os diga. Desde aquí declaro que Anna Karennina no me gustó ni la mitad de la mitad que pensaba que me gustaría. Ahora queda leer Guerra y paz. Tiempo al tiempo.

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Coincidís con Luis Solano?

En breve, más reseñas.

Namaste.

Literatura, Vasconcelos

Mi planta de naranja lima, José Mauro de Vasconcelos

Mi planta de naranja lima tiene como protagonista a Zezé, un niño de cinco años que reside en Brasil con una amplia familia.

La historia comienza cuando, al mudarse a una nueva casa, cada uno de sus hermanos escoge un árbol que desde ese Portada de "Mi planta de naranja lima", de Vasconcelos.momento les pertenecerá. A Zezé, uno de los hermanos más pequeños, le toca por descarte el diminuto árbol de naranja lima que está en la parte posterior de la casa. Desilusionado ante la elección, Zezé pronto descubrirá que su árbol es el más especial de todos, con el que podrá incurrir en un mar de aventuras y de conversaciones.

Desde el primer momento el lector es trasladado a un mundo en el que, a pesar de abundar la escasez, Zezé es feliz, y es a través de los pensamientos de un niño de cinco años. El lector es invadido por una de las cualidades más características de la infancia: la ternura. Y eso se consigue sin artificios, solamente exponiéndonos cuáles son los pensamientos del niño, por qué hace lo que hace. Así, somos conscientes de que con ese corazón tan grande puede conseguir lo que se proponga, ya sea, llegar a ser sabio (aprendiendo y absorbiendo cada palabra que desconoce), que una media de mujer sea una serpiente o una gallina una pantera simplemente por el hecho de que quiera entretener a su hermano pequeño. Por supuesto, el elemento principal es ese árbol de naranja lima, con el que se trasladará a un mundo imaginario en el que ocurren múltiples aventuras.

Y es que Zezé es un niño peculiar. A pesar de que su familia está convencida de que tiene el diablo dentro que le incita a realizar múltiples travesuras, es capaz de provocar ternura con cada acto que hace, ya sea regalándole una flor a su desconsolada maestra o trabajando para pagarle a su padre un paquete de cigarrillos.

Todo esto el autor lo consigue con una prosa sencilla, en la que toman especial importancia los diálogos, que se gravan en la memoria por su mezcla entre inocencia y sinceridad. Vasconcelos crea una novela exenta de barroquismos y complicaciones, que precisamente por eso es tierna y delicada. Nada parece artificial, todo es natural como la vida misma. Por eso se lee en un suspiro y además nos deja el paladar con una sensación agridulce: de un lado, lo dulce de la historia en sí. Del otro, lo triste de la pobreza, del sino de todas las personas que no pueden permitirse comprar regalos para Navidad.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Es un libro tierno y liviano.
Contras
  • La tristeza de la historia.
  • Para algunos lectores, tanta sencillez podría confundirse con simpleza.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (17)

Regreso tras un parón para mostraros algunas de mis últimas adquisiciones.

 Libros de Kundera y de Vázquez Montalbán

  • La broma, de Milan Kundera. El último libro del autor, que me tocó en un sorteo organizado por Karostra (¡el primer sorteo que gano!) y que, además, hemos empezado a leer conjuntamente en el Café Literario. ¿Os apetece apuntaros? Estamos en facebook y en twitter, en #LecturaKundera.
  • Asesinato en el comité central, Manuel Vázquez Montalbán. Préstamo de Pedro. Lo cierto es que a pesar de ser un autor muy conocido será mi primer acercamiento a este escritor. ¿Lo habéis leído? ¿Qué os parece este autor?

En el apartado de cómics tenemos los siguientes:

Cómics de Moore y Moebius

  • El garaje hermético, Balada por un ataúd y El hombre que valía 500.000$. Todos de Moebius. Al comentar la noticia su muerte, no pude sino admitir que ni siquiera le conocía. Pedro me los ha prestado. ¡Gracias!
  • Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons. La penúltima adquisición de novela gráfica (ya os contaré cuál es la última) estuvo motivada por la película que emitieron por televisión. Me gustó el asunto y me entró la curiosidad de saber cómo era el cómic. De la mano de Priceminister me vino este libro, no sin algo de incertidumbre en cuanto al retraso del paquete. Todo se solucionó y por fin estoy metida de lleno entre sus páginas. Ya os contaré qué me parece.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?

Ahora sí, me despido deseándoos felices lecturas. Llegó el tiempo de disfrutar del último Kundera. 🙂

Namaste.

Autor, Literatura

Los hechos. Autobiografía de un novelista. Roth

Desde el inicio sabemos que la autobiografía de Philip Roth no será una biografía común. Si lo habitual sería encontrarnos con una historia ordenada cronológicamente, según el devenir de los acontecimientos que van ocurriendo, en Los hechos, Roth utiliza el pasado como conexión con el presente, especificando lo que sucedió pero siempre poniéndolo en relación con el manera en que afectó a su vida en el momento de escribir el libro.

Portada de "Los hechos", de Roth.De este modo podemos conocer cómo Roth, criado en una familia judía y marcado por la relación con su padre, se abre a la vida con un fuerte carácter que le hace ser independiente desde una muy temprana edad (apenas 17 años) para huir de un hogar en el que se siente oprimido.

Su paso por la universidad, su enamoramiento de una mujer que no le da más que problemas se conectan con el inicio de su obra, para así comprender la relación entre los estados de ánimo del escritor con el resultado de una novela. Sus motivos, sus preocupaciones, sus referencias se explican en gran modo por las circunstancias que le acontecieron.

Cualquiera que se haya sentido atraído por Roth alguna vez, o que haya leído alguna de sus novelas se sentirá interesado por saber cómo su vida ha influido en la obra del autor, de acercarse al escritor que está al otro lado de las páginas sin el velo de la ficción. En mi caso, que aún no me he iniciado con Roth, me sirve para saber qué me voy a encontrar, por qué es cómo es: Roth no es sino un autor complicado, complejo, que incluso su autobiografía tiene un estilo vivaz y tupido, rico y variado.

Inevitable es ponerse en su pellejo. También lo es reflexionar sobre cómo la realidad supera a la ficción: ¿cómo una persona con tanto carácter consigue ser utilizado por una mujer durante tanto tiempo? Difícil cuestión. Lo que sí que consigue la autobiografía de Roth es que el que está al otro lado se ponga en sus zapatos, que siente la liberación cuando finalmente consigue el divorcio de su mujer, que se sienta identificado con sus pensamientos y reflexiones sobre el pasado.

Porque lo rico de la autobiografía de Roth es todo lo que le acompaña: su modo de contar las cosas, de razonarlas, de motivarlas y su inteligencia a la hora de diseccionar los acontecimientos. Toda su sabiduría la pone al servicio de las anécdotas y recuerdos que nos va contando. Filosofa y recuerda y ambas cosas son el motor fundamental de su autobiografía.

Acabar el libro, además, leyendo un comentario que se deja a sí mismo sobre el texto ya es para sorprenderse, para sonreír al ver su propia crítica.

Como siempre a la hora de hablar de Seix Barral, el texto se ve reforzado por una impecable edición.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • Conocer a la persona que escribe al otro lado.
  • Roth como novelista.
Pros
  • El estilo del autor.
Contras
  • El estilo del autor, que en ocasiones puede resultar farragoso.
  • Hay que estar atento: la línea temporal no es cronológica.

Namaste.

Autor, Grandes, Literatura

El lector de Julio Verne, Almudena Grandes.

En el anterior IMM ya os mostraba este libro como uno de las últimas adquisiciones. Lo cierto es que esperaba impacientemente la publicación del nuevo libro de Almudena Grandes. Desde aquí mi agradecimiento a Tusquets por facilitármelo.

Portada de "El lector de Julio Verne"

Como bien especifica la portada, se trata de la segunda parte de Episodios de una guerra interminable, una serie de novelas sobre la posguerra española que comenzó con Inés y la alegría.

El lector de Julio Verne narra la historia de un niño, hijo de un Guardia Civil. La acción se sitúa en 1947 en la Sierra de Jaén. Desde aquí desarrolla una trama tupida formada por la historia personal de cada uno de los vecinos de su pueblo, de las personas a las que va conociendo en un verano en que comenzó a ver la realidad con otros ojos.

No hace avanzar mucho en la lectura para comprobar los frecuentes guiños que lanza la autora al lector continuado de su obra y de muchos de sus conocidos (como la novela de García Montero), y esto lo hace desde antes de empezar la novela, no hay más que leer la dedicatoria:

Nada es lo mismo. Nada

permanece.

Menos la Historia y la morcilla de mi tierra:

se hacen las dos con sangre, se repiten.

Ángel González, “Glosas a Heráclito”.

El hecho de que el narrador sea un niño consigue acercar al lector a la historia: vamos conociendo la trama a medida que nos la cuenta Nino, con esa mirada atenta del niño observador e inteligente que se cuestiona todo lo que ve.

Inevitable es la comparación con su predecesora. El lector de Julio Verne es, sin duda, una novela mucho más amable, es decir, existen menos saltos cronológicos, con lo que es más fácil engancharse a la novela desde un primer momento. Además, Grandes vuelve a su tradicional modo de escribir: si en Inés y la alegría optó por experimentar, por ofrecer al lector un episodio de historia pura y dura y otro de novela, aquí vuelve al estilo que estábamos acostumbrados en sus otras novelas: la novela, el discurrir de la historia con un mismo narrador. Recuerda en este punto a cualquiera de sus antiguas novelas: Malena es un nombre de tango o bien a El corazón helado pero sin los frecuentes saltos cronológicos.

Por mi parte, es de agradecer. Uno de los puntos flacos que le vi a Inés y la alegría fue precisamente el exceso de Historia, la ralentización de la trama en los capítulos dedicados al Partido Comunista. Y otro, el claro partidismo. En Inés y la alegría se veían claramente buenos y malos arquetípicos, aquí los personajes están más difuminados. No son más que personas con intereses egoístas que tratan de salir adelante sea como sea. Se trata de una novela mucho más real, más tupida y compleja, que refleja con mucha más claridad cómo debió de ser la vida en aquélla época.

Si algo me disgusta de las novelas que tratan el arduo tema de la Guerra Civil española es el claro partidismo entre buenos y malos. No todo es tan simple, nadie es siempre bueno o malo. Eso se lo dejamos a la ciencia-ficción. Y en esta novela por fin hace justicia en este punto. A fin de cuentas no somos más que personas que buscan la felicidad y la tranquilidad, seguir adelante, con independencia de lo que comenten los grandes señores en sus palacios.

Atrae por encima de todo, el modo de desgranar la historia, de ir poco a poco dándole forma. Es Nino quien nos los va presentando, sin prejuicios, y así vamos conociendo a cada uno de los personajes, cogiéndoles cariño y descubriendo su historia personal. Es una historia entrañable, la historia de cómo se vivía en una dura época en un pueblo cualquiera, lejos de las historia de héroes y villanos. El día a día del modo de vida de la gente normal.

Frecuentes son los guiños a Inés y la alegría. Sin embargo no son más que eso, guiños. No es necesario leer la primera parte para comenzar El lector de Julio Verne. Comparativamente me parece una novela mucho más interesante que Inés y la alegría. En definitiva, me parece una novela indispensable para cualquier lector admirador de Grandes y una novela muy bien trazada para los que se quieran acercar a la autora por primera vez.

Puede ser que muchos de vosotros penséis que se trata de otra novela de la Guerra Civil. Pero como comenta Grandes cada vez que puede (quizá tratando de justificarse), fue una situación tan dura, tan difícil, tan brutal, que es inevitable plasmar en el papel muchas de las historias que cuentan nuestros mayores. Sí, la realidad siempre supera a la ficción.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El estilo de la autora.

  • Lo tierno y entrañable de la historia de Nino.

  • La pulcra edición de Tusquets.

Contras

  • Tener que esperar a la siguiente parte.

Namaste.