Literatura

Mi propósito lector para 2017

Cada año, al terminar las navidades, publico una entrada comentando lo que quiero leer este año, o las propuestas que me hago a mí misma en relación con la literatura.

Nunca los cumplo. Pero como tradición y costumbre me apetece seguir manteniéndola, aunque estemos ya a la mitad de febrero. Así que os lo dejo por aquí el listado de 10 libros que pretendo leer este año:

  1. El corazón es un cazador solitario, Carson McCullers.
  2. Por quién doblan las campanas. Ernest Hemingway
  3. Las uvas de la ira, John Steinbeck (por CUARTO año en esta lista)
  4. Grandes esperanzas, Charles Dickens.
  5. Jane Eyre, Charlotte Brontë.
  6. Tres tristes tigres, Guillermo Cabrera Infante.
  7. Niebla, Miguel de Unamuno.
  8. Ulises, James Joyce.
  9. Justine, Lawrence Durrell.
  10. Matadero cinco, Kurt Vonnegut.

¿Habéis leído alguno de los que menciono? ¿Os gustaron?

Namaste.

Autor, Colwin, Literatura

Felicidad familiar, Laurie Colwin

Tras publicar Tantos días felices, Libros del Asteroide vuelve a publicar a Colwin con esta novela.

felicidad-familiarY en esta Felicidad familiar, la autora nos cuenta la historia de Polly. Miembro de un clan de conocidos abogados y reputado en su comunidad, casada felizmente con otro abogado y madre de dos hijos. Su vida sigue el compás establecido por una melodía que lleva en los genes: hija solícita, madre amantísima, esposa intachable. Ella hace lo que se espera de sí misma, lo que se supone que ha de ser un miembro de la familia Solo-Miller: esos los que miran a los que tienen problemas por encima del hombro, los que juzgan a los demás, manteniéndose en una burbuja de felicidad y corrección. Sobre todo corrección.

Polly es una pieza que funciona perfectamente engrasada. La que nunca se olvida una fecha, la que participa en la vida de sus hijos, la que siempre está perfecta en cada cena y reunión social. Pero además, es la que no debe mostrarse más de allá de lo que se espera de ella. Todo es sencillo así. Cada uno tiene su papel y no hay más que continuar con él hasta el fin de los días.

Sin embargo, en esa melodía arrolladora, Polly se salta un compás, se come una corchea, comienza a ir contracorriente aunque nadie lo note. Nuestra protagonista conoce a un pintor que no puede ser lo más opuesto a su marido, y se convierten en amantes. De repente la verdad sale a la luz: la realidad de que durante su vida ha estado interpretando un papel, de que no es feliz y de que su vida no le place como se supone que debería.

El papel de Polly no consistía en ser elogiada, sino en elogiar; no en ser distinguida, sino en distinguir. Su excelencia se consideraba normal y corriente, no una cualidad por la cualidad por la que hacer alharacas.

Pero había ocurrido algo y Polly no sabía qué. Se sentía como si una mañana hubiera despertado de un sueño profundo y lúcido cuyo contenido ya no pudiera recordar, pero que lo había cambiado todo. Se había abierto una puerta y por ella había entrado Lincoln, que la distinguía y elogiaba por su excelencia, y quería saber todo lo que ella pensaba y sentía.

¿Podía ser falso todo aquello en que había creído desde siempre?

Página 144

De repente surge la fractura, la comparación entre el esposo, demasiado ocupado para preguntarle siquiera cómo le ha ido el día, y el amante, un solícito soltero que se dedica a cuidarla. Enfrentada ante dos formas de ver la vida, lo que ha sido frente lo que podría ser, Polly se aturde y se confunde.

Así, todo aquello que veía normal, su papel dentro de una familia que más que por la felicidad de cada uno de los miembros se preocupa por su desarrollo social y el mantenimiento de su estabilidad como familia, las cosas no parecen tan claras.

Acompañamos a la protagonista por cada una de sus fases, la sorpresa, la comparación del pasado con el presente, las dudas sobre los actos y exigencias del resto de su familia, su análisis personal y su huida hacia delante hasta tomar las riendas de su propia vida. Despliega para ello la autora un estilo directo y aparentemente sencillo que da en el clavo de cada asunto, reflejando una situación que bien podría ser real. Es muy fácil meterse en la historia porque Colwin lo hace posible: conseguimos conectar con los personajes, consigue que la madre de Polly nos saque de quicio, que queramos ser Polly para poder tirar del mantel en la cena. Pero también sentimos la desilusión de sentirse timada, frustrada y descolocada. No es nada fácil hilarlo todo en el proceso que atraviesa la protagonista, y sin embargo, Colwin lo hace posible de una manera que podría parecer fácil pero que no lo es. Además, si a eso sumamos que la historia no decae en ningún momento (al revés, queremos llegar al final), Felicidad familiar se convierte en una de esas historias que se disfrutan desde la primera página hasta la última, de esos libros para empezar a leer un fin de semana de mal tiempo y no salir de casa hasta terminarlo.

¿Por qué no este?

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Lo fácil que lo hace la autora para contar muchas cosas.
  • No os perdáis la reseña de Sub_zero.
Contras
  • No sabéis las ganas que he tenido de pegar a la madre de Polly.

Namaste.

Hustvedt, Literatura

El verano sin hombres, Siri Hustvedt

Tras leer Los ojos vendados, decidí regresar a la autora con El verano sin hombres, una novela que se recomienda bastante (aunque la que tengo anotada en mi libreta sea Todo cuanto amé). Una forma de acercarme a Hustvedt de nuevo con un libro no demasiado largo.

La protagonista es Mia, una poeta que además imparte clases de literatura a adolescentes. Tras 30 años de matrimonio su marido, Boris, le pide una pausa en el matrimonio. Como podréis imaginar, la Pausa era una de sus compañeras de trabajo, francesa para más inri. Comprendida la verdad, Mia explota. Esta es la historia de su proceso.

el-verano-sin-hombres-siri

En Atenas se instituyó el ostracismo para desembarazarse de ciudadanos sospechosos de haber acumulado demasiado poder. La palabra viene de ostrakon, que significa “fragmento de cerámica”. Escribían los nombres de los condenados sobre un resto de vasija rota. Trozos de palabras. Las tribus patanes de Pakistán desterraban a los renegados enviándolos a una nada polvorienta. Los apaches hacen caso omiso de las viudas. Temen el paroxismo del dolor y cuando ven a alguien que lo sufre optan por hacer como que no existe. Los chimpancés, los leones y los lobos practican diferentes formas de ostracismo mediante las cuales obligan a abandonar el grupo a uno de los suyos, bien porque sea demasiado débil o demasiado escandaloso para ser tolerado por los demás integrantes de la manada. Los científicos consideran este comportamiento un método de control social “innato y también producto de la adaptación”. El chimpancé Lester ambicionaba más poder del que le correspondía dentro de la manada e intentaba aparearse con hembras que no estaban a su alcance. No se daba cuenta de cuál era su lugar dentro del grupo así que acabaron por expulsarle. Sin los demás, murió de hambre. Los investigadores encontraron su cuerpo escuálido bajo un árbol. Los amish lo llaman Meidung. Cuando uno de sus miembros incumple alguna ley se le rechaza. Suspenden todo tipo de contacto con la persona contra la que se vuelven y ésta acaba sumida en la indigencia o en alguna situación peor. Un hombre compró un coche para llevar a su hijo enfermo al médico, a pesar de que los amish tienen prohibido conducir automóviles. Se le declaró anatema. Todos le ignoraban. Los amigos y vecinos de toda la vida hacían como si no le conocieran. Ya no existía para ellos y, por lo tanto, perdió el sentido de su propia identidad. Su actitud cambió, se encerró en sí mismo y le era imposible comer. Empezó a ver borroso y cuando quiso hablarle a su hijo se dio cuenta de que sólo era capaz de susurrar. Buscó un abogado y denunció a los patriarcas. Poco después su hijo murió. Un mes más tarde murió él. También se conoce el término Meidung como “la muerte lenta”.

Páginas 43-45

En temporada de recuperación de Mia, ella acude a los orígenes y reflexiona. Paradójicamente comprende mejor su situación al relacionarse con personas de otras generaciones. De un lado su madre, que vive en una residencia de ancianas un tanto peculiar; y por otro a través de sus alumnas adolescentes. Así, recupera recuerdos y sensaciones de cómo era, pero al mismo tiempo, recibe una lección de optimismo por parte de unas ancianas que no se rinden.

Mi padre nunca fue gritón y Boris tampoco, pero podía haber mucha fuerza en los silencios, a veces demasiada. El silencio te adentra en el misterio de los hombres. ¿Qué sucede en su interior? ¿Por qué no lo expresan? ¿Están contentos, tristes o enfadados? Debemos de tener mucho, mucho cuidado con ellos. Su estado de ánimo es el clima donde vivimos y nosotras necesitamos que siempre haga sol.

Página 88

Lo que tenemos entre manos es una novela brillante, que afronta diversos temas y los disecciona de una forma analítica pero sin perder el punto estilístico que proporciona la buena literatura. Es una novela que pueden ser muchas, que sugiere temas y va cambiando de tono conforme avanzan las semanas. Al igual que Mia, pasamos por las primeras páginas con el punto de enloquecimiento y sorpresa para desembocar en un estado más tranquilo y racional cuando la situación original se ve en perspectiva.

Pero El verano sin hombres va más allá del tema amoroso y afectivo para llegar a reflexionar sobre el individuo, la forma de ver la vida y el propio ser. Es realista y certero.

Qué pena que yo sea de verdad, había dicho Flora. Le hubiera gustado poder entrar en la casita de muñecas y vivir allí con sus peluches. Qué pena que yo no sea un personaje de un libro o de una obra de teatro, no porque las cosas les vayan mejor que a la mayoría de ellos, pero al menos mi historia estaría escrita en otro sitio. Voy a escribirme en otro sitio, pensé, reinventaré la historia desde otra perspectiva.

Página 95

Tengo que admitir que llegado más o menos a la mitad del libro, empecé a pensar que se estaba repitiendo, que faltaba chispa y había perdido la sorpresa del inicio. Después me encontré este párrafo y me tuve que callar:

Pronto, pensaréis, llegaremos a algún cruce o a una bifurcación en el camino. Aparecerá la ACCIÓN. Habrá algo más que la personificación de un pene envejecido y muy querido, algo más que las extravagantes divagaciones de Mia, algo más que presencias y Don Nadies. Algo más que Amigos Imaginarios o muertos o Pausas u hombres que ya están fuera de escena, por Dios Santo, a ver si alguna de esas ancianas o alguna de esas adolescentes poetas o la vecina joven y afable o la endeble versión de un niña de cuatro años que aspira a ser Harpo Marx o incluso el pequeñito Simon HACEN ALGO. Yo os prometo que lo harán. Que algo se está cociendo. ¡Oh, sí! Se está cociendo el caldero de las brujas. Lo sé porque lo he vivido. Pero antes de que lleguemos a este punto, quiero deciros, Amables Lectores que estáis ahí fuera, que si seguís todavía aquí conmigo, en esta página, es decir, si habéis llegado hasta este párrafo, si no me habéis abandonado ni me habéis lanzado a mí, a Mia, volando por los aires hasta el rincón opuesto de la habitación o incluso si lo habéis hecho pero la curiosidad por ver si pasaba algo pronto os ha hecho volver a abrir el libro y seguir leyendo, entonces quiero deciros que mi deseo es extender lo brazos hacia vosotros, tomar vuestra cara entre mis manos y cubriros de besos, muchos besos en las mejillas, la barbilla, la frente y un beso en el puente de la nariz (sobre todas vuestras diferentes formas de nariz), porque soy vuestra, toda vuestra.

Sólo quería que lo supieseis.

Página 112

¡Así que Hustvedt tenía un conejo en la chistera! ¡Dispuesto a sacarlo cuando fuera necesario! El desdoblamiento del narrador, que se dirige directamente al que estamos al otro lado sorprende por imprevisto y nos hace continuar leyendo.

No sólo continuar hasta el final, sino contestarle:

Siri (porque ya es casi como si te conociera):

Prometo no lanzar ninguno de tus libros hacia ningún rincón. Prometo seguir leyéndote, porque es un placer dejarse acariciar por tus palabras.

Sólo quería que lo supieses.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo afronta el asunto: racional, certera y con estilo.
  • El elenco de secundarios que dan pie a tratar otros temas.
Contras
  • Hacia la mitad parece que la historia decae.

Namaste.

Autor, Literatura, Ravelo

La otra vida de Ned Blackbird, Alexis Ravelo

Alexis Ravelo es uno de los autores que llevaban tiempo anotado en mi agenda, gracias a la aportación de Atram. Cuando me topé con este ejemplar en la biblioteca, no lo dudé y decidí llevármelo a casa, aprovechando que no era una lectura muy larga.Carlos Ascanio es un profesor universitario que llega a una nueva ciudad para trabajar en un puesto vacante. Al alquilar un piso que había sido habitado por una anciana ya fallecida, acabará de sellar su destino.

Con la curiosidad del que quiere conocer más a la antigua inquilina, Carlos comienza a indagar entre los papeles, cartas y otra documentación de la señora que se guarda en uno de los cuartos del su piso alquilado.

la-otra-vida-de-ned-blackbirdPalabras, palabras y más palabras. Las que lee Carlos, las que escribió la antigua inquilina, las que usa y retuerce Ravelo para construir una trama llena de sorpresas y de peligros, de casualidades y causalidades.

El asombro espera al hombre en los lugares más insospechados. Con Carlos Ascanio tuvo una cita en su propia cama.

Página 25

La otra vida de Ned Blackbird es una historia curiosa, que juega con los límites de la realidad, la búsqueda del individuo y la superación de los prejuicios a la hora de valorar el modo de vida de otras personas, todo conectado por un hilo que mantiene un equilibrio inestable entre la vida de Carlos y la de la anciana. Además, abundan las referencias literarias, planteándose un diálogo con el lector que sobrepasa la mera descripción de la trama y de la acción, una especie de juego con el que Ravelo demuestra de qué calibre está hecho.

En estos días entiendo perfectamente cómo debía de sentirse Ascanio en aquellos en los que exploraba los últimos diarios, las últimas cartas. Sé de esa desazón. Ese deseo de saber más. De entender más. Ese olvido de todo lo presente para rebuscar en el pasado. Ese desequilibrio entre lo que uno es y lo que ellos fueron: la merma ineluctable en la propia identidad cuando uno se sumerge en los recuerdos de otro.

Página 147

Y es que en La otra vida de Ned Blackbird todo está medido, la ralentización de la trama, los golpes de efecto y las historias dentro de la historia principal, para desviar la atención de un lector que acaba metiéndose hasta la médula en una historia inteligente, delicada y muy pero que muy bien escrita.

Una de esas historias que cuando llegas a la última línea tienes claro que podrías volverla a leer para no perderse ninguno de los detalles y matices que pasaron por alto en la primera ocasión.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Sintetizar en 200 páginas ese despliegue literario.
  • La inteligencia que demuestra Ravelo al crear la historia.
Contras
  • La sensación de querer volverla a empezar en cuanto la terminas.

Namaste.

Literatura

Balance de 2016 (III): joyas.

Este año ha sido muy pero que muy sencillo decidir qué ha sido lo mejor que he leído en 2016. Han destacado tanto de entre los demás que justo antes de terminarlos, sabía que iban a aparecer aquí.

  • Entre dos mundos, Upton Sinclair. La apasionante vida de Lanny Budd en el periodo de entreguerras es una de esas historias que atraen, enganchan y entretienen, uno de esos descubrimientos por los que das gracias al haberte topado con una joya de este calibre que para terminar de alegrarlo, se trata de una saga, así que tengo diversión para rato.
  • Manual de mujeres de la limpieza, Lucia Berlin. Prometía muchísimo, ha aparecido en todas y cada una de las listas de los mejores libros publicados en este año, y no se equivocaban. Ácida, molesta, inteligente, dura y sincera, Berlin nos ofrece unos relatos de esos en los que uno se reconcilia con el mundo editorial y con las novedad.
  • La cartuja de Parma, Stendhal. Una novela exigente, muy completa, estéticamente perfecta, que además ha compartido muchos momentos a mi lado. Uno de esos libros que simplemente pensando en él, me acordaré de qué hacía cuando lo leía.
  • Breve historia de siete asesinatos, Marlon James. El último Premio Booker es un rompecabezas situado en Jamaica que nos acerca al intento de asesinato de Bob Marley. Es distinto, complejo e irreverente y muy recomendable.

Mi última petición de este 2016 que se acaba: escoged uno de estos cuatro libros y leedlo. Sólo por eso habrá merecido seguir un año más escribiendo por aquí.

Ahora, es el momento de disfrutar.

Namaste.

Balance de 2016, Literatura

Balance de 2016 (II): destacados.

En el apartado de los libros que me han gustado este año, destacan los siguientes:

  • La amiga estupenda, Elena Ferrante. La fiebre Ferrante ha llegado para quedarse, y aunque esperaba una historia más compacta, reconozco que es uno de esos libros que te dejan con ganas de más, así que en breve le pondré remedio y leeré el segundo.
  • La balada de Iza, Magda Szabó. No es fácil incluir tantos temas en una historia relativamente corta sin que pierda fuerza, creando unos personajes potentes que reflexionan sobre muchas cosas. Una novela desasosegante que me ha sorprendido mucho.
  • Departamento de especulaciones, Jenny Offill. Curiosa forma de escribir la de Offill, saltando de un momento temporal a otro para narrarnos la vida de un matrimonio. Sin caer en la superficialidad, simplemente esbozando cada situación.
  • Sofia Petrovna, una ciudadana ejemplar, Lidia Chukóskaia. Los entresijos soviéticos de la historia novelada de una mujer que escribió en un cuaderno de escuela. Pienso en este libro y se me pone un nudo en el estómago.
  • En lugar seguro, Wallace Stegner. Un libro en el que empiezas a subrayar y no sabes dónde parar. Tierno, humanista, inteligente para no acabar cayendo  en la cursilería… Stegner sabe lo que hace.
  • La fiesta del chivo, Mario Vargas Llosa. La dura historia de los conspiradores de la muerte de Trujillo, sus planes para cometer el atentado y mucho más. Te quedas pegado a sus páginas.
  • A contraluz, Rachel Cusk. Sorpresa mayúscula este fin de año con una de esas novelas que te pillan a contrapie y que desde la primera página te demuestran que lo vas a disfrutar mucho. Una delicia.
  • Mendel el de los libros, Stefan Zweig. En este caso, lo contrario: previsible. Zweig es un valor seguro. Hay que leerlo.
  • La otra vida de Ned Blackbird, Alexis Ravelo. Mi primer Ravelo, una suerte de libro inteligente y complejo del que os hablaré más adelante. Ojo con él.

Las joyas, como viene siendo habitual, para el final.

Namaste.

Autor, Greenberg, Literatura

Hacia el amanecer, Michael Greenberg

Hace mucho, mucho tiempo que Bartleby publicó la reseña de este libro, por lo que pasó a formar parte de mi Plan Infinito. En mi última visita a la biblioteca decidí tomarlo prestado y leerlo por fin.

Hacia el amanecer trata sobre la historia real de la hija de Greenberg, que ha de ser ingresada en un hospital psiquiátrico como consecuencia de un ataque psicótico lo cual desvelará la enfermedad mental de la muchacha.

hacia-el-amanecerEn su día me atrajo el tema, añadido por el hecho de que el propio padre de la enferma contara su historia: la sorpresa inicial seguida por la incertidumbre y el desconocimiento, cómo vive la familia su internamiento, las dudas de los padres y las eternas preguntas. Muchos hilos para abordar un tema complejo sin caer en los tópicos, donde aprender mucho del tema para aquéllos que no sabemos demasiado sobre él.

Sin embargo, conforme iba leyendo todo lo que esperaba de este libro no se iba cumpliendo. La sensación creciente de que algo no encajaba del todo persistía, y me encontraba pasando las páginas aburrida ante tanta repetición, al darme cuenta de que el libro es bastante más simple de lo que yo había imaginado.

Y es que la sensación que da es que Greenberg se siente culpable de alguna forma por la situación y por ello ha de repetir más a menudo de lo que me gustaría lo buen padre y buena persona que es, su capacidad profesional y el amor que siente por su hija. Por si fuera poco, sobran determinados recursos literarios, como saltos temporales que no aportan nada, licencias que parecen querer adornar el texto pero que le quitan importancia, muchas repeticiones, usos de los mismos argumentos y sobre todo, poco análisis.

Esperaba que Greenberg ahondara bastante más en las temáticas que surgen de la enfermedad mental, pero en lugar de eso toca los temas de una forma muy superficial para centrarse en sus propios sentimientos y sensaciones como padre, y qué queréis que os diga, a mí lo que me importa no es eso.

Soy de las que piensan que menos es más, y no entiendo por qué en determinadas ocasiones los autores o las editoriales se empeñan en alargar textos que siendo mucho más cortos habrían ido al meollo del asunto. Por eso me da rabia pensar que si se hubiera tratado de un reportaje sobre el tema habría mucho más análisis, que era lo que andaba buscando.

Para mí, la historia se ha quedado al otro lado del espejo, siendo Hacia el amanecer un simple reflejo de parte de la enfermedad, perdiendo una oportunidad de oro para explicar, describir y analizar una situación tan al límite.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Hacia rutas salvajes, Jon Krakauer. (Por la no-ficción)
Pros
  • El tema que cuenta siendo el narrador el padre de la persona que sufre el episodio psicótico.
Contras
  • El enfoque del tema.
  • Mucha repetición y poco análisis.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Mendel el de los libros, Stefan Zweig

Probablemente este título sea uno de los más famosos de Stefan Zweig, y justo por eso, y porque muchos lectores lo habían recomendado, lo busqué en el índice de mi edición de Novelas del autor que publicó Acantilado. Para mi mala suerte, no se encontraba, así que tenía en mente cogerlo prestado de la biblioteca para, por fin, conocer la historia de Mendel.

mendel-el-de-los-libros

Ya sabéis que no me gusta destripar un libro, que huyo de narrar todas y cada una de las cosas que suceden. Si eso en ocasiones no es fácil con un libro de 300 páginas, imaginaos con uno de menos de 100.

La historia de Mendel es la de un librero solitario sentado en un café de Viena, que conoce y memoriza catálogos de libros, absorto de un mundo que le resulta ajeno.

El gran Mendel, al que todos acudían para conseguir un libro, vive tan al margen de la realidad que no entiende por qué hay situaciones que cambian o qué sucede más allá de sus libros.

El resto es el estilo impecable y desgarrador de Zweig: incisivo y casi poético pero deprimido y pesimista, el autor despliega en una breve historia las palabras necesarias para que vivamos el destino de un personaje único. Todo en menos de cien páginas: la sencillez, la exactitud de su estilo pero siempre con un regusto amargo, el que acompaña épocas turbulentas, llenas de violencia y cambios.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo exquisito del autor.
  • Cómo crea un personaje tan fuerte en unas pocas páginas.
Contras
  • He sentido pena por un librero que no lee los libros, sino que sólo los memoriza. Serán cosas mías.

Namaste.

Autor, Cusk, Literatura

A contraluz, Rachel Cusk

Leer un libro del que vamos anotando muchos fragmentos y páginas es siempre una muy buena señal. Lo atípico es hacerlo desde las primeras páginas.

Antes siquiera de conocer de qué trataba este libro marqué este fragmento:

Durante unas semanas, vivió en un estado de aturdimiento, como el aturdimiento que sigue a una herida antes de que el dolor asome abriéndose paso lenta pero implacablemente por entre la cerrada niebla analgésica.

(…)

Las cosas no sucedieron como él había imaginado, por supuesto. El bache no solo había desestabilizado el matrimonio; lo había obligado a tomar un camino totalmente distinto, un camino que no era sino un largo rodeo que no iba a ninguna parte, un camino en el que él no pintaba nada y por el que, de vez en cuando, todavía hoy tenía la sensación de transitar.

Página 17

a-contraluzLa cosa se acentuó cuando llegué a la página 19 y me encontré con ésto:

Recuerdo a mis hijos de bebés, sentados en la trona y tirando cosas solo para verlas caer al suelo, actividad que les resultaba tan placentera como terribles eran sus consecuencias. Se quedaban mirando lo que hubiera caído -una galleta a medio comer o una pelota de plástico- cada vez más nerviosos ante la incapacidad de la cosa para regresar. Al final se echaban a llorar, y por lo general se encontraban con que el objeto en cuestión volvía a ellos por la vía del llanto. Siempre me sorprendía que su reacción a esa cadena de acontecimientos consistiera en repetirlos: en cuanto tenían el objeto en las manos, volvían a tirarlo inclinándose hacia delante para ver cómo caía. Su regocijo no disminuía nunca, y su angustia tampoco. Yo siempre esperaba que en un momento u otro se dieran cuenta de lo innecesario de su angustia y se decidieran a evitarla, pero nunca ocurría. El recuerdo del sufrimiento no surtía efecto alguno en su decisión: al contrario, los obligaba a repetirla, pues ese sufrimiento era la magia que obraba el regreso del objeto, lo que les permitía volver a experimentar el placer de tirarlo.

Vaya. Cojo aire y continúo leyendo esa prosa hipnótica, que fluye sin que te des cuenta, sabiendo lo poco que conocemos de una narradora: una británica que acude a Atenas a impartir un curso de escritura. Una mujer con un matrimonio a sus espaldas y varios niños. Hasta ahí.

Sin embargo, A contraluz nos enseña precisamente eso: las sombras de los personajes que se encuentran con la mujer y que se abren en canal, mostrándole sus miedos y vivencias. Así, la temática varía desde el desamor o la felicidad hasta la búsqueda del individuo, la duda, la creatividad o la dificultad para sentirse cómodo en la piel de uno.

La persona que se sienta a su lado en el avión, sus alumnos o algunos de los profesores que coinciden con ella en el curso comienzan a contarle aspectos de su pasado, como si el hecho de hablar con una desconocida supusiera el abandono de los prejuicios o la sensación de sentirse juzgados, de modo que se acrecienta sus ganas de contar sus sentimientos y recuerdos.

Palabras y más palabras. Palabras que se deslizan y se nos escurren de las manos. Palabras que fluyen empujadas por la prosa de Cusk, potente para meternos en el cuerpo el gusanillo de seguir leyendo pero invisible. Sabemos que la autora se mide y se contiene, que controla el uso de las palabras y las temáticas para conseguir el mayor impacto posible. A contraluz es uno de esos libros difíciles de describir pero de los que notas, como la capa de invisibilidad de Harry Potter, lo llevas encima, te cala, está ahí aunque cuando termines el libro no sepas bien ni quién te contaba la historia ni cuál era la trama.

Quizá todo esté ahí: las palabras en forma de siluetas que reflejan una sombra en la pared. La sombra de los personajes y sus dudas, y una narradora que resulta ser la catalizadora de todas las personas con las que se encuentra. Y páginas y páginas de fragmentos subrayables.

Gracias a Libros del Asteroide por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gusta

Pros

  • La cantidad de fragmentos destacados desde las primeras páginas.
  • La variedad de temáticas que trata la autora.

Contras

  • El cierre del libro.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (46)

Las últimas incorporaciones a mis estanterías de este 2016 son las siguientes:

imm-46

 

  • A contraluz, Rachel Cusz. Sólo con la mención de Jeffrey Eugenides de esta novela ya tenía ganas de ver qué podía encontrar en su interior. Lo he leído recientemente así que la reseña la tendréis en breve. Envío de Libros del Asteroide.
  • Los dientes del dragón, Upton Sinclair. Tercera parte de la saga de Lanny Budd, y el libro por el que le concedieron el Premio Pulitzer al autor en 1943. Esperaba la publicación de este libro con muchas ganas desde que saldría en otoño, y tenerlo en mis manos me da la sensación de conseguir una tabla de salvación en medio de un aguacero. ¡Cuántas ganas de empezarlo! Gracias a los amigos de Hoja de Lata por el envío.
  • Our mutual friend, Charles Dickens. Como dice el refrán, quien no tenga cabeza que tenga pies. En este caso hay gente que no tiene pies (o si los tiene es como si no los tuviera), pero que confía mucho en lo que tiene encima de los hombros. Uno de esos libros que llegan inesperadamente al buzón y que me recuerdan una vez más que lo que tengo con Dickens son algo más que cuentas pendientes. See you in another life, brother.

Pasar por una biblioteca implica escoger algo para leer, inevitablemente. En esta ocasión tomé prestados tres libros:

  • Mendel el de los libros, Stefan Zweig. Anotado desde hacía mucho, no se incluía en mi ejemplar de Novelas de Zweig que os comenté alguna vez. Una novelita que no llega a cien páginas de la que os hablaré dentro de poco.
  • La otra vida de Ned Blackbird, Alexis Ravelo. Atram, de Leer sin prisa, es una de esas blogueras que me obligan a anotar muchos títulos en mi Plan Infinito. A Ravelo lo tengo apuntado desde hace mucho, y cuando vi éste en la mesa de novedades decidí que era un buen momento para leerle.
  • Hacia el amanecer, Michael Greenberg. Recomendado por Bartleby desde hace una eternidad (si nos fiamos de su reseña, que data de 2012, imaginaos), lo encontré un poco por casualidad y decidí que era un buen momento para tacharlo de mi lista. También lo he terminado.

 

Suculentas lecturas para este fin de 2016, para quitar algún título de nuestro Plan Infinito… y para apuntar otros tantos.

Namaste.