Autor, Literatura, O´Farrell

Sigo aquí, Maggie O´Farrell

Decía Molinos hace poco que Instagram es como ver escaparates, y creo que tiene razón: la inmediatez, la moda, la superficialidad… ver la vida de otros (o en este caso, la lectura) pero sin ahondar demasiado. Siguiendo su metáfora, un blog es otra cosa: otro contenido, tanto a la hora de crearlo como a la hora de leerlo. Los que llevamos mucho tiempo con un blog acabamos pensado que este formato ha pasado a mejor vida, y añado yo, que el mío está prácticamente terminal, no solo por lo poco que actualizo sino por las escasas ganas que tengo de hacerlo, hasta el punto de plantearme dejar de publicar.

Sigo-aquiPero por lo que veis en esta entrada, y al igual que reza el título de este libro: Sigo aquí.

En Sigo aquí O´Farrell abandona a ficción para contarnos varias historias autobiográficas, en concreto relacionadas con un tema en común: la cercanía a la muerte. Encabezadas por la fecha en la que ocurrió el suceso, la autora narra en primera persona su situación y qué sucedió para llegar a temer por su vida. Algunas son claras: una grave enfermedad en la infancia o un embarazo que se complica. Otras se mantienen en un terreno más tibio, un coche que pasó cerca, una persona que parece que nos puede atacar o un momento puntual de peligro.

A los relatos le acompañan como título, la parte del cuerpo afectada por la situación y una ilustración de ésta. Así sabemos que serán sus pulmones o su sistema circulatorio los afectados, por lo que tenemos una pequeña pista de lo que va a contarnos.

Al igual que en sus novelas, O´Farrell utiliza el recurso de los saltos temporales para conseguir dinamismo en la narración, así que encontramos a una madre de familia para después toparnos con una joven que está iniciando su carrera universitaria. Como en sus otras historias, este efecto consigue movimiento en la lectura, y que se vayan llenando las lagunas que tenemos sobre momentos de su vida. Desde mi punto de vista, es un acierto, cualquier historia lineal habría conseguido una historia más plana y con menos matices que no habríamos podido apreciar (por ejemplo, el estado de ánimo de Maggie en cada momento y los hechos que le llevan a determinadas situaciones límite).

Sin embargo, el hecho de que se traten relatos independientes sí que difiere de sus novelas. Al menos desde mi punto de vista, las novelas son más redondas, dado que los relatos necesariamente disponen de una forma más fragmentada. Además, aunque incluye los temas típicos de la irlandesa (la maternidad, el amor, por ejemplo), el hecho de tratarse de relatos no le permite detenerse y ahondar como lo hace en sus otras historias.

Aunque precisamente quizá el quid de la cuestión sea ese: sus novelas son historias con las que puente mantener una lejanía, y en Sigo aquí nos  presenta su vida y en concreto momentos delicados que le tocó vivir, por lo que su reflexión es más cercana, cruda y directa. Además, al tratarse de relatos de distinta longitud acabamos leyendo bastante más de los inicialmente previsto. Sigo aquí es un libro para empezar y no soltar.

Para mí, desde que descubrí a esta escritora con Tiene que ser aquí, O´Farrell ha pasado a la lista de autores a los que no les pierdo el paso, de los que espero paciente que se publique un nuevo libro suyo, porque, sea lo que sea lo que tienen que contar, quiero leerlo. Y qué bien que su voz se haya unido a esa lista, con ese punto de vista sensible, agradecido y lúcido de ver la vida.

Desde aquí, quiero agradecer a los amigos de Libros del Asteroide por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • El estilo y la sensibilidad de la autora a la hora de narrar.
Contras
  • Exceso de drama en algunos relatos (que personalmente no parecen para tanto).
  • Es inevitable leerlo de seguido y por tanto, se acaba muy rápido.

Namaste.

Autor, Literatura, Ward

La canción de los vivos y los muertos, Jesmyn Ward

Que siempre me plantee como propósito evitar de leer novedades es, precisamente, porque caigo en las redes entusiastas de lectores que recomiendan libros que acaban de publicarse. Este es uno de ellos, la curiosidad acabó decantando la balanza por el sí, lo quiero leer y los amigos de Sexto Piso me lo enviaron.

La canción de los vivos y los muertos nos cuenta la historia de una familia compuesta por dos pequeños, Jojo y Kayla, sus abuelos, figuras clave en su vida, y por último sus padres: Leonie, la espantosa y ausente madre, y su padre, al que recogerán a la salida de la prisión.

Como hilo conductor se establecen dos, por un lado el geográfico, marcado por el viaje de recogida del padre, y por otro el temporal, con el recuerdo del pasado del abuelo, que se le irá presentando a Jojo a través de un secundario muy curioso; pero también de Leonie, que rememorará su juventud y la vida en familia antes de ser madre. Ambos hilos se mantienen cruzados en cada capítulo por lo que mientras van avanzando a su destino determinados detalles les harán conocer o recordar situaciones que han vivido (o que no han vivido, en el caso del niño).

Que la acción se sitúa en el Misisipi lo sabemos desde el primer momento, sin embargo, es significativo el uso del tiempo en la historia, ya que por determinados aspectos racistas pareciera que los personajes habitan un tiempo bastante más lejano del que realmente se encuentran. Sorprende también comprobar cómo la violencia, el racismo y la exclusión están muy presentes en determinadas regiones estadounidenses.

La esperanza no tiene cabida en este lugar.

Página 130

Encontramos además otra serie de temáticas: la frustración y el dolor, la crueldad y la alegría de la infancia, la nostalgia y la rabia. Todas ellas incluidas de una forma más o menos directa, plagada de silencios y sobreentendidos, que la autora nos irá desgranando a la lo largo de su lectura.

Hay tanto cielo vacío donde antes de alzaba un árbol.

Página 242

Ganadora del National Book Award, la autora plantea una historia dura y directa, con personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, plagados de soledades y frustraciones, incomprensión y desánimo. Personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, que se hablan menos de lo que debieran y que desde fuera uno querría sacudir, para que se den cuenta de que al menos siguen adelante.

Lectura potente que se lee de seguido y se engancha al estómago. Me ha sorprendido su lectura y en determinados momentos pensaba que estaba leyendo a una Toni Morrison algo menos poética. Y por eso, por crear un ambiente muy determinado, por generar tantas sensaciones, este libro ha acabado como uno de mis destacados del año pasado.

Así que, como en todo, de vez en cuando no viene mal añadir libros a nuestro Plan Infinito. Lo importante de verdad es cuáles añadimos.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Lectura dinámica, potente y corta. Un tres en uno.
Contras
  • El inicio puede resultar un poco desconcertante hasta que cogemos ritmo de lo que nos cuenta.

Namaste.

Autor, Brontë, Literatura

Jane Eyre, Charlotte Brontë

Leí hace muchísimos años, más de los que puedo recordar, Cumbres borrascosas. Ya entonces en mi lista de clásicos ineludibles figuraba este título que he acabado leyendo tras hacerme con una edición a su altura, los clásicos singulares de Austral.

jane-eyreDel recuerdo que tengo de leer a la otra hermana Brontë recuerdo la densidad del estilo, o la sensación de que no ocurrían demasiadas cosas en la trama.

Así las cosas, en los primeros capítulos me encuentro con la protagonista, huérfana, niña ignorada y maltratada, y en un par de capítulos me doy cuenta de lo antónimo con la sensación de Cumbres borrascosas: un avance rápido y dinámico que se detiene poco en descripciones y donde no abundan las reflexiones profundas.

Jane Eyre, huérfana, niña ignorada y maltratada, acaba en un asilo de niñas en el que la vida no es nada fácil. A partir de aquí conoceremos lo que le va ocurriendo con el paso de los años, desde la vida en la institución para huérfanas a su paso a la vida adulta.

Brontë se detiene especialmente en sus sensaciones y sentimientos. Se detiene tantas veces y con tanto detalle que llega un momento que a mí se me ha hecho aburrido o que directamente me parecía una parodia y que esa niña buena, fantástica, maravillosa debía de ser en realidad el demonio disfrazado, que de repente se iba a quitar la careta e iba a sacar una katana de su vestido (SPOILER: no, esto no pasa).

Por suerte cuando se hace adulta pierde parte del repetitivo mantra de abnegación y pasa a tener carácter y una personalidad más definida. Sin embargo, y aunque la historia no es previsible (o no lo es del todo, cabría decir), no he podido conectar con la protagonista, ni con su relación con el otro gran protagonista: Rochester. Sí que tengo que reconocer la evolución de Jane, cómo cambia su visión de la vida y cómo (por fin) pierde esa inocencia exacerbada que tenía desde pequeña para ganar independencia y carácter.

Creo que este es el típico clásico que he leído porque lo es, y que no habría leído de otra manera. Lo cual por un lado me alegra, dado que por fin conozco de primera mano Jane Eyre, pero por otro me deja un regusto agridulce, porque es el tipo de libro que en su mayor parte me ha aburrido, y en otra me ha parecido algo simplón. Lo que sí que tiene en común con Cumbres borrascosas es la sencillez en el análisis de los personajes, o la sensación que desde fuera da, como si se tratara de una visión superficial al afrontar los problemas y la visión de los personajes.

Sin embargo tanto estoicismo y tanta abnegación no son para mí o quizá resulta que estoy tan acostumbrada a leer análisis pormenorizados de autores rusos que cualquier otra cosa se me hace rara.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Cumbres borrascosas, Emily Brontë.
Pros
  • La evolución de la protagonista.
Contras
  • Las continuas referencias a la abnegación de la niña Jane.
  • No he podido conectar con la historia.
  • La tapa se me ha acabado despegando de las páginas a pesar de haber sido muy cuidadosa con él.

Namaste.

 

IMM, Literatura

IMM (58)

Os traigo las últimas incorporaciones a mis estanterías, tanto de finales del año pasado como tras la llegada de los Reyes Magos. Comenzamos:

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  • Ancha es la puerta, Upton Sinclair: el cuarto episodio de la vida de Lanny Budd se sitúa en los años 30. Llegó a casa gracias a los amigos de Hoja de Lata y… ¡sí, la que figura en la contraportada soy yo! Me hace particular ilusión figurar en la contra de un libro como éste, de una saga que me ha dado tantos buenos ratos, y que sigue dándolos. En estos momentos lo estoy leyendo así que ya os contaré. Daniel, Laura, muy agradecida.
  • La canción de los vivos y de los muertos, Jesmyn Ward. Una de las historias que me llamaba la atención y que me enviaron desde Sexto Piso. Me ha gustado mucho, como ya os adelanté en el balance, en breve la reseña.

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  • Todo cuanto amé, Siri Hustvedt. Aprovechando la nueva edición de Seix Barral decidí comprar este ejemplar, un título que llevo anotado desde hace mucho, pero que acabé postergando en favor de El verano sin hombres y Los ojos vendados. Todo el mundo habla muy bien de él así que espero que me guste.
  • Fresh complaint, Jeffrey Eugenides. No podía pasar por Shakespeare and Co y no llevarme un libro, y en este caso fue un Eugenides, al que hace mucho que no leo y tengo ganas.
  • Fuego y sangre, George R. R. Martin. Papá Noel vino con este tochazo bajo el brazo, que no es el esperado (y nunca publicado) Vientos de invierno pero que promete aventuras y mucha sangre.
  • Léxico familiar, Natalia Ginzburg. En su día leí Las pequeñas virtudes y este libro es por unanimidad el que más recomiendan los lectores, así que me hice con él.

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  • Illska y la maldad, Eirikur Örn Norddahl. Recomendación de Atram, de quien me fío sin saber más, decidí hacerme un autorregalo cuando lo encontré en la librería y así acabó debajo del árbol. Aprovecho para recomendaros el espacio de Atram, interesante donde los haya y también para mandarle un beso a mi leonesa favorita.
  • Los hermanos Ashkenazi, Israel Yehoshua Singer (Acantilado). Otra recomendación de un amigo lector, en este caso de Yossi. Un título difícil de encontrar que vi de pasada y que decidí comprar.
  • Relatos de Kolimá (Volumen I), Varlam Shalámov. Este título llevaba años y años en la libreta, pero nunca me decidía a leerlo. En primer lugar porque en las bibliotecas que frecuento no lo tenían. En segundo, porque no es un título demasiado frecuente en las librerías. Fue la casualidad la que me hizo ver este pequeño título entre tanta novedad y pensé que ya era hora de empezar con el primer volumen. La edición es de Editorial Minúscula. Ojalá el precio fuera la mitad de minúsculo, la verdad.
  • Un libro de mártires americanos, Joyce Carol Oates. Confieso que nunca he leído a Oates, y quizá este no sea el mejor título, pero de siempre me han gustado las ediciones de Debolsillo, me parecen cómodas, manejas y resultonas, así que el libro se vino también. ¿Lo habéis leído? ¿Es mejor empezar con Oates por otro título?

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  • El diario de un hombre decepcionado, W. N. P. Barbellion. ¿Se puede sentir nostalgia de un libro que no se ha leído? Me pasó como con Las benévolas de Jonathan Littell, lo vi muchas veces en la biblioteca pero jamás me animé a leerlo. Cuando me enteré de una nueva edición de Alba supe que me tenía que hacer con él.
  • Orgullo y prejuicio, Jane Austen. De Austen he leído Sentido y sensibilidad y La abadía de Northanger, pero su obra más famosa la tengo pendiente. La edición de Austral Singular es una muy buena opción. Además, este en caso venía en una caja con el otro libro que véis al lado. (No os voy a engañar a mi TOC y a mí no nos gusta la caja porque descabala el orden en estante con el resto de libros de esta edición).
  • Una habitación propia, Virgina Woolf. Reconozco que nunca he leído a Woolf y ya va siendo hora, este título es una buena opción, aunque creo que tengo Al faro en algún lado.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Os han regalado muchas lecturas? ¿Regaláis muchos libros? ¿Por cuál de todos ellos debería empezar?

Nos seguimos leyendo.

Namaste.

Bulgákov, Literatura

El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov

Cuando todo el mundo recomienda un libro, cuando todos los lectores son entusiastas con una lectura, suele ser por algo. Aún así una no puede sino dudar sobre lo que nos va a parecer a nosotros mismos, por eso El maestro y Margarita me daba mucha, mucha curiosidad, aunque tardara bastante tiempo en conseguir esta edición de Ediciones Nevsky.

el-maestro-y-margaritaPor suerte, con este libro me ha pasado, no solo que evitara leer la contraportada (¡como siempre!) sino que no había leído nada de su sinopsis ni su temática. Qué bien, porque desde el primer momento sólo podía repetirme a mí misma dos cosas:

  1.  Este libro es una pasada.
  2.  Cómo no lo habré leído antes.

A partir de aquí os dejo una no reseña en la que simplemente trataré de convenceros de que leáis un libro en el que mejor no saber nada. Los ingredientes que ha necesitado el autor han sido:

  1. Rusos, muchos rusos. Moscú como telón de fondo.
  2. Un visitante extranjero un poquito raro.
  3. Poncio Pilato.
  4. El maestro, que tendrá que ver con el punto 3.
  5. Margarita, que tendrá que ver con el punto 2.
  6. Tanto el 4 como el 5 sólo aparecen desde la mitad del libro, así que durante una gran parte de su lectura vemos a Poncio Pilato, a nuestro amigo extranjero y a una serie de rusos que van topándose con él. Y nos preguntamos quiénes carajo serán los dos personajes que le dan título al libro.

Y como al final no pretendo contaros mucho más, os dejaré algún fragmento:

– ¿Son ustedes escritores? – preguntó a su vez, la ciudadana.

– Evidentemente – respondió con dignidad Koróviev.

– ¿Sus credenciales? – repitió la ciudadana.

– Encanto… – empezó a decir Koróviev en tono zalamero.

– No soy ningún encanto -lo interrumpió la mujer.

– ¡Oh, qué pena! – dijo Koróviev decepcionado y prosiguió-: Bien si no quiere ser un encanto, lo cual sería sumamente agradable, pues no lo sea. ¿De modo que para tener la certeza de que Dostoievski es escritor habría que pedirle la credencial de socio? Pues tome cinco páginas cualesquiera de una novela suya y se convencerá sin necesidad de credenciales de que está tratando con un escritor. ¡Además, creo que Dostoievski no tuvo credencial ninguna! ¿Tú qué crees? – preguntó Koróviev a Behemot.

– Apuesto a que no la tenía -respondió este último colocando el hornillo sobre la mesa, al lado del registro, y se secó con la mano el sudor de su frente, sucia de hollín.

– Usted no es Dostoievski -dijo la ciudadana, desorientada por las palabras de Koróviev.

– Bueno, nunca se sabe, nunca se sabe -respondió éste.

– Dostoievski murió -dijo la ciudadana, pero no muy convencida.

– ¡Protesto! -exclamó con ardor Behemot-. ¡Dostoievski es inmortal!

Página 453

Aunque desde fuera sabemos que es un libro largo, no es pesado ni denso ni nada que se le parezca. Es original, distinto, sorprendente, muy interesante, dinámico y sarcástico.

Como ya os adelanté en las mejores lecturas de 2018, para mí El Maestro y Margarita ha sido de lo mejorcito que pude leer el año pasado, así que anotadlo y no lo dejéis pasar.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Original, diferente, sarcástico y crítico a la vez.
Contras
  • En algún momento los capítulos de Poncio Pilatos se me hacían mucho más largos que el resto de la historia.

Namaste.

Alexiévich, Autor, Literatura

Voces de Chernóbil, Svetlana Aleksiévich

Tenía claro que quería leer a la bielorrusa desde que ganó el Premio Nobel de Literatura en 2015. Lo cierto es que antes de ser premiada no tenía referencias de su obra.

Voces-de-ChernobilEn Voces de Chernóbil la autora realiza un trabajo de investigación sobre la mayor catástrofe nuclear en Europa, dando voz, como ya nos adelanta el título, a las pequeñas personas que vivían, trabajaban y sufrieron el accidente. Para ella, como compatriota, escribir este libro fue a la vez una obligación y un compromiso con su tierra, sobre un tema que se silenció y del que poco o nada se sabía, además de darse la circunstancia de ser uno libros muy importante que quedaría para la posterioridad.

El material recabado, como podréis imaginar, es desgarrador, acercando al lector a las personas que vieron y sufrieron, siendo además variado y diverso el elenco de personas: desde funcionarios con altos cargos que sabían el verdadero problema que acababa de ocurrir, a liquidadores, pasando por personal civil que ignoraba por completo el concepto de radioactividad.

La autora no necesita más que la cruda realidad, y sin florituras para que conozcamos de primera mano el grave incidente, aportando mucha información relevante sobre el suceso. Además es capaz de acercarnos a todos los dramas y situaciones personales más allá de los datos históricos que han quedado marcados en el calendario. Porque el 26 de abril de 1986 no solo explotó un reactor sino que cientos de miles de vidas fueron marcadas por un atacante silencioso, sentenciadas a una muerte lenta y dura, y a los supervivientes, el ostracismo y la marginación.

Los fragmentos hablan por sí solos:

Mamá me confesó: ¿Sabes? Odio las flores y los árboles. Dijo eso y se asustó de sus propias palabras, porque había crecido en el campo y todo eso lo conocía y lo amaba… Eso era antes. Cuando paseábamos con ella por la ciudad, ella podía nombrar cada flor y cualquier hierba.

Página 167

KATIA P.

 

Somos metafísicos. No vivimos en la tierra sino en nuestras quimeras,en las conversaciones. En las palabras. Debemos añadirle algo más a la vida cotidiana para comprenderla. Incluso cuando nos encontramos junto a la muerte. Esta es mi historia. Se la he contado. ¿Por qué me he hecho fotógrafo? Porque me faltaban palabras.

VÍKTOR LATÚN

Página 331

Como muchos libros sobre catástrofes, guerras y muerte, tenemos ante nosotros una historia muy dura, que cuesta asimilar por la tragedia y dolor vividos, pero también muy necesaria para conocer los hechos históricos y el drama generado. Aconsejo leerlo poco a poco, se hace muy duro leerlo de seguido.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Como el libro de Oé, es una historia atemporal de la humanidad: del sufrimiento, la incomprensión y el dolor.
Contras
  • Historia inconmesurable. Libro desgarrador.

Namaste.

 

Autor, Cartarescu, Literatura

Solenoide, Mircea Cărtărescu

Solenoide más que una lectura es todo un reto.

SolenoideEn primer lugar, por el tamaño: es un reto de 800 páginas, lo cual se convierte en un reto largo, al que necesitamos invertir varias semanas (en mi caso meses).

También por la ausencia de trama, o porque en la trama cabe todo. Se trata de la historia de un profesor de rumano, así en general: la historia incluye su pasado y sus recuerdos, su día a día en su escuela y sus pensamientos, las lecturas que le han marcado como persona y por supuesto, además de su importante anecdotario de situaciones extrañas, que incluye la visita de extraños seres por la noche, la levitación o la búsqueda de los solenoides por la ciudad de Bucarest.

Como muchos de los personajes de Cărtărescu, nuestro protagonista, del que no conocemos ni el nombre, es una persona compleja, que surfea entre la realidad y los sueños, que reflexiona y vuelve siempre atrás: en sus recuerdos, como en la perenne cajita con sus dientes de leche. Personajes que si no están atormentados al menos adolecen de principios depresivos, que están incómodos con la piel que habitan pero se muestran al mismo tiempo pasivos en el cambio de su situación.

Quizá solo leamos para regresar a la edad en la que aún éramos capaces de llorar con un libro en las manos; aquella época, entre la infancia y la adolescencia, que constituye el dulce prólogo de nuestra vida.

Página 205

Los que hayan leído a Cărtărescu sabrán perfectamente cómo es su estilo: en ocasiones gana velocidad, como cuando nos cuenta el paso por un hospital de tuberculosos del protagonista. En otros, se detiene en un detalle y lo estruja hasta que continúa, alargando los capítulos.

Es complicado clasificar este libro. También es muy difícil valorarlo. Quizá todo lo bueno que tiene corre de la mano de todo aquello que sugiere, aunque en ocasiones podemos caer en un estado de aburrimiento al ver que no avanzamos.

¿Por qué sé que existo si también sé que no existiré? ¿Por qué se me ha concedido acceder al espacio lógico y a la estructura matemática del mundo? ¿Solo para perderlos cuando se destruya mi cuerpo? ¿Por qué me despierto por las noches ante la idea de que soy mortal y me incorporo, bañado en sudor, y grito, y me agito, e intento sofocar este pensamiento intolerable de que voy a desaparecer por toda la eternidad, de que no existiré hasta el final de los tiempos? ¿Por qué acabará el mundo conmigo?

Página 399

Ya sabéis que el rumano es uno de mis autores fetiches, a los que siempre regreso, y que siempre me sugiere mucho en sus lecturas, pero precisamente por eso esta lectura se la recomendaría solo a los incondicionales, a los que ya conocen el estilo y se han obnubilado con Nostalgia o con Lulu. No a los que por primera vez se acercan, ya que el reto puede resultar arduo.

Lo que sí que recomendaría, como en todos los libros de este calibre, es simultanear su lectura con otras más cortas, más ligeras o como queráis llamarlo. Creo que si hubiera optado por leerlo concienzudamente no habría podido continuar el ritmo sin desanimarme.

Con esto no quiero que penséis que no lo recomiendo, simplemente analizo lo obvio: no es una lectura para todos ni para cualquier momento. Es una lectura para estar atentos, de las grandes lecturas que es difícil asir, que parece que siempre nos ganan ventaja a los lectores. Eso es precisamente lo bueno y lo malo, la sensación de caída en su lectura, y la magnificencia de crear una obra volátil, onírica, totalmente extraña, pero que es capaz de sugerir y proponer tantas cosas.

Para mí leer a Cărtărescu es siempre una experiencia. Pocos autores me sugieren tanto como él, pocos me marcan como lectora tanto como él. Recuerdo el preciso momento en el que terminé Lulu, igual que recuerdo el momento cuando leía Nostalgia. Lo recuerdo a fuego, como los libros que no pasan en balde. Y de Solenoide recordaré a la vez, leer páginas y páginas pensando en por qué me cuenta esto ahora, pero también terminar un capítulo con la boca abierta y mirar a la pared. O simplemente, pasar una página y encontrar un fragmento como este:

Sí, esto es solo que soy, esto he sido desde que estoy en este mundo: un hombre solo, esperando detrás de una ventana. He volcado aquí, en la caja de cartón de mi manuscrito, un montón de piezas de puzle. Incomprensibles en sí mismas, caen sobre las demás del derecho o del revés, se diseminan por el amplio espacio de juego. A partir de ellas, los largos dedos de la lógica del sueño podrían llegar, gracias a minuciosas maniobras de combinación, giro, posicionamiento, aumento y disminución, centralización y lateralización, acentuación y difuminado, a un cuadro siquiera parcialmente coherente, al menos coherente para mí aunque siguiera siendo absurdo para todos los demás, porque existen coherencias inteligibles e ininteligibles, al igual que existen el absurdo comprensible y el incomprensible. Puedes entender lo inteligible, eso es la serenidad. Puedes entender lo ininteligible, eso es el poder. Puedes no entender lo inteligible, eso es el terror. Puedes no entender lo ininiteligible, eso es la iluminación. Así como, en la oscuridad más profunda, no sabes si tienes los ojos abiertos o cerrados, a veces siento que, en el espanto y el estremecimiento de mi vida, ya no sé en qué parte de mi cráneo me encuentro.

Páginas 507-508

Los libros que son un reto hablan por sí solos, ¿no creéis?

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Los diversos temas que aparecen en la historia.

  • Pasar la página y encontrarse con un fragmento destacado es muy frecuente. Los post-it son imprescindibles.
  • Impecable edición de Impedimenta.

Contras

  • Hay momentos en los que uno duda de adónde quiere llegar el autor, que llegan a aburrir.

Namaste.

Autor, Gornick, Literatura

La mujer singular y la ciudad, Vivian Gornick

Después de leer Apegos feroces, es inevitable que al ver en la portada el nombre de Vivian Gornick uno no quiera leer lo que ha escrito.

La-mujer-singular-y-la-ciudadTal y como se incluye en la sinopsis, La mujer singular y la ciudad es la continuación natural de Apegos feroces, dado que ambas comparten la variada temática y el tono. Así, en ambas podemos leer una variedad de temas, desde anécdotas y reflexiones hasta comentarios humorísticos.

Cuando la experiencia humana supera cualquier magnitud y el fin de la civilización amenaza con llegar, sólo sirven las verdades irrefutables; y yo las estaba encontrando ocultas en la prosa minimalista de los novelistas franceses e italianos de los años cincuenta y sesenta.

Página 59

Sentarse a leer a Gornick, independientemente del tema que trate, es una delicia. Se parece a quedar a tomar una cerveza con alguien sabio, inteligente, que aporta una visión interesante de la realidad, y que es capaz de narrar sus anécdotas con sarcasmo e inteligencia. Una de esas conversaciones que te gustaría alargar y alargar y que nunca se terminara, en la que la fluidez de los temas anima a que la velada no se termine nunca, con quien quisieras discutir y comentar un tema detrás de otro.

En La mujer singular y ciudad, la autora aporta su particular punto de vista, desgranando y analizando la realidad para acabar aportando luz a los temas que trata.

Vengo de nuevo a reivindicar lo sencillo, lo directo. Esta historia, y también Apegos feroces, perderían fuerza y potencia si tuvieran 500 páginas, al igual que una conversación se convierte en aburrida cuando nuestro interlocutor repite el mismo tema una y otra vez.

Un libro perfecto para encerrase con él una tarde, un fin de semana, simplemente disfrutando de la lectura de una potente Gornick a la que uno quiere continuar leyendo siempre.

Gracias a Sexto Piso por la recomendación y por el ejemplar. Y sí, teníais razón: me ha gustado más que su antecesora.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La inclusión progresiva de diferentes temas.
  • La edición: fan del tipo de papel.
Contras
  • ¡Se hace demasiado corto!

Namaste.

Autor, Literatura, Ribera

Los días iguales, Ana Ribera

Hacía mucho tiempo que quería leer a Ana Ribera. Vamos, a Moli. Bueno, para ser sincera llevo siendo lectora asidua de su blog desde hace muchos años, lo que no había leído eran los libros que ha publicado. El primero, sobre la maternidad, Cosas que le pasan a una madre sin superpoderes, lo dejé pasar, probablemente por la temática (aunque bien es cierto que las píldoras diarias que publica en Cosas que me pasan sí las leo el formato en libro no me acabó de convencer). Este nuevo, Los días iguales, quizá me sorprendió por la temática: la depresión. O simplemente me entró curiosidad por salir de mi zona de confort y leer un libro muy diferente a los que estoy acostumbrada.

Los-días-igualesLos días iguales (Next Doors Publishers) es, como bien dice ella misma, el relato de su depresión, de las cosas que le pasaron, las sensaciones que tuvo y de todos esos días que pasó deseando no estar en su piel. Es un relato directo, muy interesante, que aporta luz para todos los que desconocemos la temática, que también desmitifica, en un mundo en el que podemos leer determinadas cosas que acaban confundiendo al lector, como este artículo que ella misma publicó en su blog.

Ana escribe como lo hace en su blog: sin circunloquios, llamando a las cosas por su nombre, y sin aportar ni elegancia ni victimismo a una enfermedad, que, como todas las enfermedades, cuanto más lejos mejor (parece mentira que hayamos llegado al punto de tener que explicar algo así).

Una enfermedad no es útil. No hace mejor a nadie, no somos más listos o más sabios por tener una enfermedad. Pero en este caso, querida Moli, has conseguido sacar algo bueno de aquéllos días iguales: porque este libro sí que es útil, porque no sólo has narrado tu experiencia, sino que te has sacado de la manga un texto único y diferente. Útil.

He leído Los días iguales de seguido, paladeando cada página, pensando en él cuando estaba sentada en el trabajo, en qué me encontraría, en qué contaría.

A vosotros no me queda más que dejaros por aquí esta recomendación.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (57)

Para los lectores, septiembre es sinónimo de rentrée. Una palabra que para muchos  significa, no solo que se ha acabado el verano sino la promesa de nuevos e interesantes libros tras el parón veraniego. A mí la palabra rentrée me huele a otoño. A castaña y a olor de libro nuevo. Aquí os dejo los nuevos libros que han llegado a mis estantes los meses de septiembre y octubre:

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Voces de Chernóbil, Svetlana Alexiévich. Llevo pensando en leer a esta autora desde que le dieron el Premio Nobel en 2015. Este título me pareció una buena opción para empezar a leerla, a pesar de lo duro del tema. En breve os cuento más. Edita Lumen.

Stoner, John Williams. Llevaba apuntado mucho tiempo en mi lista. Intenté comprarlo en la Feria del Libro de Madrid, pero ninguna de las casetas donde consulté lo tenían. Finalmente en la Librería coruñesa Moito Conto me hice con un ejemplar. Edición de Baile del Sol.

La mujer singular y la ciudad, Vivian Gornick. Leer Apegos feroces y querer seguir leyendo a Gornick va de la mano, de ahí que estuviera muy interesada por leer este libro. Envío de los amigos de Sexto Piso. La reseña en breve.

A sangre y fuego, Manuel Chaves Nogales. Si hay un libro del que he oído hablar en multitud de ocasiones es este. Tengo en casa El maestro Juan Martínez que estaba allí sin leer desde hace mucho, aunque en su día ya dudé si comprar Juan Belmonte, matador de toros. Al final no he leído ni uno ni otro. Sin embargo tras leer muchos elogios me topé con él y decidí añadir este a mi lista de pendientes. Los tres títulos que menciono están en Libros del Asteroide.

Los destinos del buen soldado Svejk durante la guerra mundial, Jaroslav Hasek. Un libro que se ha comparado con el Quijote, de referencia, largo, interesante y difícil de encontrar. El libro no podía ser más que de Acantilado.

Rabos de lagartija, Juan Marsé. Nunca he leído a Marsé, a pesar de que las entrevistas que he leído de él me han parecido interesantes y conozco lectores apasionados de su obra. La verdad es que no sé si este es el mejor libro para empezar a leerle, esperemos que sí. La edición es de Lumen.

Gesammelte Werke, Franz Kafka. Regalazo de las obras reunidas de Kafka en alemán, que calculo que leeré cuando llegue el fin del mundo (¡más o menos cuando mi oxidado alemán esté a un nivel aceptable para su lectura!)

El ala izquierda, Cegador 1, Mircea Cartarescu. El nuevo y esperado libro del rumano inicia la trilogía Cegador. Uno de esos títulos que llevaba tiempo esperando, aunque tendrá que esperar, que tengo reciente la lectura de Solenoide. Edita Impedimenta.

Operación Masacre, Rodolfo Walsh. Hay un fusilado que vive, y Walsh lo conoce para contar su historia, una espeluznante historia real. La edición y el envío corre a cuenta de Libros del Asteroide.

– Con rabia, Lorenza Mazzetti. Un libro del que todo el mundo ha estado hablando, que compré más bien por casualidad. Veremos qué tal. Edita Periférica.

Como veis, diversos títulos, temáticas y estilos.

¿Habéis leído alguno? ¿Cuál creéis que debería leer primero?

Namaste.