Autor, Kafka, Literatura

El proceso, Franz Kafka

Releer uno de los libros de tu vida es siempre una tarea arriesgada porque pone en entredicho la memoria, ese recuerdo que nos dejó un libro cuando éramos un lector diferente, una persona distinta.

Sin planearlo he leído en este 2024 dos de los libros que más guardo en mi corazoncito lector, Tiempo de silencio de Martín-Santos y este que os traigo hoy, El proceso de Franz Kafka (Nórdica, 2024). Me gustaría decir que no fue la efeméride de ambos la que me motivó a leerlos pero mentiría. Qué mejor hacerlo con una nueva edición para conmemorarlo.

El inicio de El proceso empieza así:

Alguien debía de haber hablado mal de Josef K., puesto que, sin haber hecho nada malo, una mañana lo arrestaron.

Página 13

En una frase ya tenemos todos los elementos característicos de Kafka: un protagonista intercambiable al que se referirá como una inicial, una situación que cambia su rutina al comenzar un proceso contra que le obligará a personarse a un tribunal que no entiende,. El resto lo iremos descubriendo más adelante: un abogado al que desprecia, una situación judicial absurda, estúpida, que comienza con lo que parece un error, o lo que es peor, una broma.

Esto es la ley. ¿Dónde cabría un error?

Página 19

Y es que K. al principio piensa que se trata de una confusión, un error que añade un elemento discordante a su vida pero que podrá resolver enseguida, un malentendido, algo de fácil solución. No sabe lo equivocado que está, lo complicadas que se le pueden poner las cosas, cómo esa situación inicial se va a ir transformando, poco a poco, en un problema que se ramifica y que acabará afectando a cada aspecto de la vida del protagonista.

En general, el procedimiento no solo era secreto para el público, sino también para el acusado. Naturalmente solo en la medida en que esto fuera posible, pero era posible en muy gran medida.

Página 130

El estilo de Kafka es directo, concreto, hasta podríamos decir seco. No se detiene en explicar situaciones que vive K. porque el narrador omnisciente sabe lo mismo que el protagonista: solo lo que ve.

-Interpretas mal los hechos – dijo el sacerdote -. La sentencia no llega de repente, poco a poco el proceso va transformándose en sentencia.

Página 237

Eso es la clave en Kafka: esa desnudez del texto que engarza con la universalidad, con los sentimientos de frustración y parálisis que nos embargan al tratar con entes burocráticos. El proceso muestra un procedimiento reconocible en el cual pasamos las mismas etapas que el protagonista, desde la rabia e ira del inicio, al no poder creer que es lo que es necesario en esa situación, que se van diluyendo hasta transformarse en una aceptación calmada desembocando en una resignación final.

El proceso está por encima del individuo y eso él no lo puede cambiar.

No había nada de heroico en resistirse, en causar dificultades a aquellos señores, en intentar disfrutar ahora, defendiéndose, de la última luz de la vida.

Página 253

Además la sensación de soledad, incluso la redefinición de ésta, el individuo frente al sistema, el análisis de la existencia, ¿qué es uno frente a un sistema que atropella y apisona? ¿Cómo seguir en un mundo en el que cualquier decisión arbitraria puede marcar tu vida para siempre? ¿Quiénes somos frente a «ellos»?

El análisis existencialista, la duda de la lógica propia frente a un sistema organizado para hacer lo que un Ente Superior decide. No me digáis que no es actual.

De ahí el momento genial de transformación del apellido del autor al adjetivo. La transformación de todo lo anterior en una sola palabra. Dar un nuevo sentido a una mezcla de situaciones: lo kafkiano.

Lo miras alrededor y todo, si me apuras es kafkiano: tratar de conseguir hacer un trámite online para el que necesitas un número en papel que te da una persona en una ventanilla a la que se pide cita solo online…

He disfrutado y he sufrido de El proceso tanto como la primera vez, aunque sí, es una novela inacabada y eso implica que no es perfecta y que determinados capítulos se extienden y otros quedan a mitad. No es perfecta pero sí, sigue en mi corazoncito lector, y valga esta reseña, de nuevo, como la primera vez, para animarlos que la leáis. O la releáis, claro.

Namaste.

Autor, Literatura, Primo Levi

La tregua, Primo Levi

Cuando el año pasado comencé a leer la Trilogía de Auschwitz con Si esto es un hombre mi intención fue leer continuar las otras dos partes a una por año, así que lo anoté en mi lista de 2024 para no perderlo de vista y lo he leído este mes.

La tregua narra lo que sucede tras la liberación del campo de concentración hasta su regreso a Italia.

Lo que en una situación normal habría sido un viaje de unos días o una semana se alarga varios meses mientras los supervivientes son llevados al norte en tren, de campo en campo, alimentándose en lugares organizados por rusos o americanos, buscándose la vida, mientras esperaban un modo de llegar al sur.

Su viaje le llevará hasta la actual Bielorrusia, para acabar bajando de nuevo a Polonia y a Austria, por tren, andando o en carreta, según la zona y el estado del terreno tras la guerra. Así, Levi y sus compañeros se reencuentran, conversan, se alegran de haber sobrevivido aunque en la práctica siguen en modo alerta.

La tregua funciona como engranaje entre el pasado y el futuro, esto es, tenemos a un Primo Levi enfermo y hambriento tras salir del Lager que tiene como objetivo volver a casa. Una casa, por otro lado, lejana y quimérica con la que soñar mientras sigue pasado frío, hambre y traslados, tratando de conseguir un modo de dirigir sus pasos al sur.

Si esto es un hombre es un testimonio clave de los campos de concentración. De Los hundidos y los salvados dicen que es una historia muy destacada del análisis posterior. La tregua se queda en el medio, no es indispensable su lectura, pero como añadido a la trilogía cierra el círculo del testimonio del italiano.

Namaste.

Autor, Literatura

Respira, Tim Winton

Verano en Australia.

Dos adolescentes disfrutan su nueva amistad entre agua, sal y mucho, mucho tiempo.

El tiempo, el mar y el agua les llevará a la natación, más tarde al buceo, y gracias a un adulto que vive en la zona al surf.

Esa será su obsesión durante los días veraniegos de amistad, verano y agua: aprender a domar unas olas imposibles, controlar una tabla aparentemente inestable, conjurar el equilibrio en el mar. Añadir esa nueva magia recién adquirida con un mundo en el que se adentran, donde todo es posible.

Intenté hacer las cuentas pero ni siquiera sabía los números que debía usar.

Página 230

Porque tras el agua, la sal y las aventuras hay también más cosas: las envidias y los enigmas de ese adulto que les enseña todo cuanto saben, los silencios y las cicatrices.

Respira, Tim Winton (Libros del Asteroide, 2024) es un libro de inicios, una novela de formación veraniega y refrescante que nos traslada a los interminables veranos de otra época, donde todo estaba por descubrir y la energía y la ilusión te salen por los poros.

Aparentemente no hay nada que temer en la vida salvo el temor mismo.

Página 253

Una oda a los veranos eternos llenos de promesas y aventuras, donde la única importancia era disfrutar. Ideal para leer, cómo no, mirando un buen atardecer en la playa,

Gracias a la editorial por el envío.

Te gustará si te gustó Los nombres propios, Marta Jiménez Serrano.
Pros– Refrescante, ligera.
Contras– Refrescante, ligera.
– La parte final pierde fuerza.

Namaste.

Autor, Literatura, McDaniel

En el lado salvaje, Tiffany McDaniel

La publicación de un autor que te gusta es siempre motivo de celebración. Por aquí ha pasado Betty y El verano que lo derritió todo, todas maravillosamente editadas por Hoja de Lata, así que estaba claro que cuando lo vi en el buzón, En el lado salvaje (2024) iba a ser una de mis lecturas veraniegas.

Arc y Cisi son dos gemelas que viven con su madre y su tía en Ohio. Arc está obsesionada con excavar y con encontrar tesoros con sus manos en la tierra. Cisi es una enamorada de las plantas y de los bulbos. La visión particular de su abuela, influencia mágica en sus vidas, les hacen mirar la realidad con otros ojos y transformar lo que ven en algo distinto, más poético, más bonito y asumible para su mirada infantil. Y es que su entorno está plagado de violencia, drogas y pobreza, ausencias y dolor, todo por lo que no tendría que pasar una niña.

Intentaron acabar con su poder porque una mujer que dice más de lo que debe decir y que hace más de lo que debe hacer es una mujer a la que se intenta silenciar y destruir.

Página 57

Esa es la magia de Arc: darle la vuelta al lado y mostrar otra visión de la realidad para sacarle algo bueno a todas las cosas que pasan por delante de sus ojos. Arc lo hace a diario y de esta forma continúan viviendo, soportando una realidad que de otro modo se le habría hecho inasumible.

¿A quién puedes informar de los demonios cuando os demonios son aquellos a los que vas a informar?

Página 123

Desde fuera compartimos sus vidas y sus amistades, el desamparo de una casa en la que la droga y la prostitución es la moneda de cambio, unidos al miedo que se instala en la zona al encontrar un cuerpo de mujer en el río. Ellas, mientras tanto, siguen su camino, haciendo amistades, riendo y disfrutando de las pequeñas cosas que tienen cerca.

Desde fuera el lector aprieta los dientes, cruza los dedos, se queda pegado a unas páginas que no quiere leer, como si al no querer saber desaparecieran las maldades, como si al ignorar lo que ocurre después pudiéramos crear una nueva versión de la vida de Arc y Cisi.

Desde fuera somos más amables, menos duros, les exigimos a las historias una alegría y un final feliz que creemos que nos deben. Quizá porque sabemos que la vida no atiende a razones y pensamos que la ficción sí, que la mano que escribe esa historia puede ser más indulgente, más magnánima, más amable.

Pero no, las historias son como la vida y McDaniel deja claro desde la primera línea cuál es el devenir de las muchachas, pero aún así, de alguna forma, si lo deseamos lo suficiente el destino de Arc y Cisi no esté malogrado, ¿verdad?

Huele a todas las promesas que no hemos cumplido.

Página 342

Tiffany McDaniel es digna heredera de ese sur de Estados Unidos que tanta buena literatura nos ha dado: describe a los desharrapados como Carson McCullers, conecta con la tierra como Steinbeck o Faulkner y siempre, siempre, lo hace con un tono poético, desgarrador y sensible, que evoca magia, tierra y fuerza pero también crueldad y fuego.

Era complicado, era difícil, pensé que ninguna de sus historias volvería a conseguir lo que en su día viví con Betty, pensé que lo de pasar las páginas con rabia y los ojos encharcados se había terminado. Me equivocaba también.

Como Arc. Como Cisi.

FICHA:

Te gustará si te gustó Betty, Tiffany McDaniel.
Pros– El modo de hilar la realidad con la magia, lo duro con lo tierno.
– La profundidad de los personajes.
Contras– Le sobran algunas páginas de la última parte.

Namaste.

Autor, Halfon, Literatura

Tarántula, Eduardo Halfon

Ya comentaba en la reseña de Signor Hoffman (Libros del Asteroide, 2015), que esperaba la publicación de este título que os traigo hoy para seguir leyendo al escritor guatemalteco, bien conocido por aquí, así lo atestiguan El boxeador polaco (2019), Monasterio (2014), Canción, Duelo (2017), Un hijo cualquiera (2022) publicados todos por Libros del Asteroide y Biblioteca bizarra, (Jekyll and Jill, 2018). Por eso en mi visita a la Feria del Libro de Madrid era uno de los títulos con los que me quería hacer.

Siendo el octavo título del escritor, pocas novedades en su propuesta: nos metemos de lleno en su mundo regresando al pasado, en este caso le acompañamos a un particular campamento de verano, mientras conecta esa experiencia con su situación actual.

Yo lo vi o me lo imaginé, que para un niño viene a ser lo mismo.

Página 70

El Halfon adolescente asiste sorprendido a un campamento veraniego que dista mucho de lo que nos imaginamos en ese tipo de experiencias: ¿es esto un campamento organizado como un Lager? Imposible.

Más tarde, el Halfon adulto rememora ese recuerdo cuando se encuentra con alguno de los asistentes al campamento. El resto, un ejercicio de recuerdo y análisis.

Soñé con mi padre (…) Hay sueños que dejan un sabor. Hay sueños que jamás nos abandonan, como si continuásemos dormidos y sonándolos durante el resto de nuestra vida.

Página 134

Tarántula (Libros del Asteroide, 2024) no ha sido una mala lectura porque siempre da paz regresar a los autores que nos gustan, sin embargo no lo recomendaría para iniciarse con el autor ni tampoco me parece la mejor de sus historias, diría que no tiene esa parte intangible, de reflexión familiar y de la comunidad que sí tienen otras de sus historias.

Aún así, siempre lectora de Halfon.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Cualquiera de las historias que menciono arriba.
Pros – El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Sus libros se acaban demasiado pronto.

Namaste.

Autor, García Márquez, Literatura

El otoño del patriarca, Gabriel García Márquez


El otoño del patriarca de Gabriel García Márquez (Random House, 2022) es uno de los títulos que tenía pendiente de leer del autor colombiano. Tras haber releído Cien años de soledad, y la famosísima El amor en los tiempos del cólera además de otras novelas más cortas como Del amor y otros demonios o El coronel no tiene quien le escriba y Crónica de la muerte anunciada, esta parecía que tenía que ser la historia con la que tenía que continuar leyendo al autor.

El otoño del patriarca se divide en seis partes donde el autor utiliza el punto y seguido ni los diálogos, es decir, el texto se ofrece de forma continua, con separación de comas. Ese efecto estilístico consigue generar una continuidad en la historia además de comprimir pasado y presente de un dictador en un país caribeño que afronta sus últimos días.

Solo quien conociera la verdad tendría el valor para mentirle.

Página 164

Acompañamos al protagonista a rememorar los momentos en los que llegó al poder y también del cambio de ser un político recién llegado a un todopoderoso dictador, el modo en el que el paso del tiempo varía esa situación de poder con su entorno: de un joven prometedor a un anciano mantenido a un lado por interés de la gente que le aupó.

el día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.

Página 183

La historia incluye temáticas de violencia y de poder descritas con mucho del realismo mágico propios del autor, como muestra un fragmento en el que además se mezcla con lo absurdo:

después de haber barrido las casas y luego las carreteras y los caminos vecinales, de manera que los montones de basura eran llevados y traídos de una provincia a la otra sin saber qué hacer con ellos, en procesiones oficiales con banderas de la patria y grandes letreros de Dios Guardia al purísimo que vela por la limpieza de la nación.

Página 44


Escogí este libro para leer en mis vacaciones de verano sin saber si había acertado o no. Siempre, siempre, dudo con ese tipo de lecturas porque cuando tengo mucho tiempo y estoy fuera de casa temo escoger un libro que no se adecúe a la cantidad de tiempo que tengo para leer o bien que no tenga la calidad suficiente que le exijo a una lectura. El año pasado leí La vida instrucciones de uso de Georges Perec y ese libro ejemplifica lo que busco en una lectura veraniega: algo que en invierno me cueste mucho más de afrontar, perfecto para leer del tirón con calidad literaria.

En este sentido, El otoño del patriarca ha sido una lectura perfecta por el efecto estilístico: al ser un libro que exige una lectura continuada ha sido ideal para mis días en la tumbona. Importante tener en cuenta este detalle, me temo que si lo hubiera leído al ritmo normal, me habría costado mucho más.

Esa decisión estilística genera otra cosa, y es que se trata de un libro perfecto para releer. Al estar tanto el inicio como el final comprimido, las menciones iniciales a otros recuerdos y personajes cobran más sentido cuando los conocemos, puesto que es inevitable perderse en detalles en una primera lectura.

Es una historia que para mí no va a ser la favorita del autor colombiano, pero que me parece de esas que hay que leer si queremos conocer en profundidad a este autor.

Además, es evidente la profunda influencia que ha tenido en obras posteriores, como Temporada de huracanes de Fernanda Melchor.

Y vosotros, contadme, ¿qué le pedís a un libro que os lleváis de vacaciones?

FICHA:

Te gustará si te gustó Del amor y otros demonios, Gabriel García Márquez.
El coronel no tiene quien le escriba, Gabriel García Márquez.
Pros– El estilo de la novela: el uso del tiempo y la digresión del texto.
Contras– El inicio es complejo. Requiere concentración y tiempo para leer de seguido.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (103)

He vuelto a la Feria del Libro de Madrid. El último día, pero por la puerta grande.

¿Queréis ver mis compras? ¡Empezamos!

  • En el lado salvaje, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2024). Estoy deseando leer el tercer libro de McDaniel, la autora de Betty y El verano que lo derritió todo. Estoy esperando el momento perfecto para empezarlo. El envío corre a cargo de los amigos de Hoja de Lata. Reseña aquí.
  • Vivir con nuestros muertos, Delphine Horvilleur (Libros del Asteroide, 2022). Un título que tenía en el punto de mira desde hace bastante pero que no me he decidido a comprar hasta ahora. Reseña aquí.
  • Lo que queda de nuestras vidas, Zeruya Shalev (Siruela, 2019). Recomendado hace mucho, me atrae lo distinto del tema (la vida en kibutz) contada por una de las más destacadas autoras israelíes contemporáneas.
  • Tarántula, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2024). El último título del autor guatemalteco, del que he leído casi todo: El boxeador polaco, Monasterio, Canción, Duelo, Un hijo cualquiera, Biblioteca bizarra y Signor Hoffman. Evidentemente iba a caer este. Reseña.
  • Las propiedades de la sed, Marianne Wiggins (Libros del Asteroide, 2024). Otro libro recién sacado de la imprenta de una de las épocas que más me atraen: la Segunda Guerra Mundial.
  • Trieste, Dasa Drndic (Automática editorial, 2015). Recomendado por aquí y por allá desde hace mucho tiempo, la editorial ha reeditado el libro para que todos podamos seguir disfrutando de este título del que tengo unas altas expectativas.
  • Los que escuchan, Diego Sánchez Aguilar (Candaya, 2023). Desconocido para mí, el autor estaba firmándolo y decidí llevármelo.
  • Caballo sea la noche, Alejandro Morellón (Candaya, 2019). Me han recomendado este autor bastantes veces pero nunca me había acercado a una de sus historias. Esta es la que más recomiendan. Reseña.

  • La bendición de la tierra y El círculo se ha cerrado, Knut Hamsun (Nórdica, 2017 y 2015, respectivamente). De mi obsesión de Hamsun, tras leer Hambre, me convencí que tenía que hacerme con el resto de su obra, que en su mayoría publica Nórdica (tengo buenas noticias, este año editan Pan y en 2025 su versión de Hambre!). Escogí dos suyos porque uno no era suficiente.
  • Corrección, Thomas Bernhard (Alianza, 1983). Autor que tengo pendiente desde hace mucho, he decidido empezar con este que parece que es más asequible.
  • El chal, Cynthia Ozick (Lumen, 2016). Anotado desde hace mucho en mi libreta pero complicado de encontrar, al fin me hago con un librito que tengo muchas ganas de leer. Reseña aquí.

Con esto debería estar más que servida hasta las novedades de septiembre.

Pero bueno, tampoco vayamos a exagerar, que comprar libros es una afición diferente a leerlos 😉

Namaste.

Autor, Literatura, Zerocalcare

Un pulpo en la garganta, Zerocalcare

No hay dos sin tres. Tras La profecía del armadillo (Reservoir Dogs, 2022) y Olvida mi nombre (Reservoir Dogs, 2019) regreso al dibujante italiano con Un pulpo en la garganta (Reservoir Dogs, 2024), la última publicación de la editorial a pesar de que pertenece a un periodo anterior.

De nuevo Zero nos lleva a Rebibbia, su humilde barrio de toda la vida, de nuevo estamos en la infancia, y en esta ocasión el centro de la trama son los secretos que no se dicen, esos que se mantienen en un inicio de una amistad y más tarde se mantienen ahí, presentes, como una mochila que se carga con uno mismo.

Al igual que en sus otras historias, enlaza presente y pasado con el propósito de reflejar lo que fue y lo que es, las esperanzas y las realidades una vez pasada la adolescencia. El paralelismo siempre funciona para conocer en qué se ha convertido ese niño y cómo lo que se había imaginado nada tiene que ver con su situación real.

Con un estilo sencillo, siempre en blanco y negro, consigue una profundidad de análisis del individuo y de su generación. Y es que los cómics de Zerocalcare rezuman generación millennial: marcada por la crisis financiera, la precariedad y la inestabilidad, sus personajes están desilusionados y descreídos con el mundo, sin propósitos en un entorno del que esperaban más y del que no han obtenido nada de lo que se les prometía.

Una lectura entretenida, perfecta para cuando se tiene poco tiempo, si bien es cierto que al leerle tienes la sensación de que la temática y el modo de hacerlo se repite siempre en todas sus historias.

FICHA:

Te gustará si te gustó La profecía del armadillo, Zerocalcare.
Pros– Describe bien a la generación.
Contras– Al final todos sus cómics son parecidos.
Puede llegar a cansar.

Namaste.

Autor, Fitzgerald, Literatura

El niño de oro, Penelope Fitzgerald

Vuelvo a Penelope Fitzgerald con El niño de oro (Impedimenta, 2024). Llevaba tiempo diciéndome que tenía que regresar a la autora, de la que he leído La librería, El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a reseñar quién sabe por qué). Pensaba que le iba a tocar el turno a A la deriva, que espera en el estante junto con La escuela de Freddie y La puerta de los ángeles. Pero no, finalmente fue este, seguramente animada por la temática que trata o por esa preciosa portada de la nueva edición de Impedimenta.

La realidad es que lo colé porque andaba de capa caída tras varias lecturas duras y densas como El cero y el infinito y Tiempo de silencio, y necesitaba una lectura más amable. de las que, como quizá imaginéis, no tengo tantas opciones en mis estantes como de otras temáticas.

El niño de oro comienza con la inauguración de una exposición de piezas del pueblo de Garamantia en Londres, como en casi todas buenas exposiciones, hay un rumor de maldición que sobrevuela el descubrimiento del niño al que da título la novela y que provocará muertes y misterios.

Alguien tiene que explicármelo. No aspiro a entender mucho, pero no puedo no entender tanto.

Página 110

Se trata de una historia costumbrista, con una pizca de misterio y otra de humor satírico que tan bien se les da a los británicos. Lo encuadra Fitzgerald en un museo de Londres pero nos lleva también a la URSS de la Guerra Fría, algo que ya demostró que controlaba en El inicio de la primavera. Los personajes no son sino trabajadores de dicho museo que un inicio parecen esbozados, posteriormente nos damos cuenta de su complejidad y del punto de unión y conexión entre sus relaciones.

Sobrevuela toda el texto un humor ácido que se da por entendido en las extrañas situaciones a las que se tiene que enfrentar Wix, a la postre héroe indirecto de la situación que se vuelve más y más enrevesada según seguimos leyendo.

Declino responder a más preguntas. El tiempo que ya les he concedido es tiempo robado a la literatura.

Página 137

En conjunto, es una novela entretenida, sin pretensiones pero de calidad, perfecta a la que recurrir cuando queremos algo distendido sin olvidar una buena historia.

Ha sido una elección muy buena y la nueva edición de Impedimenta es muy cómoda de leer, aunque me temo que siempre preferiré la antigua.

FICHA:

Te gustará si te gustó El inicio de la primavera, Penelope Fitzgerald.
Pros– Entretenida, bien escrita.
– La construcción de los personajes y cómo hila los temas.
Contras– Me da TOC que no sea igual que el resto de los libros de Fitzgerald.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (102)

Seguimos con los nuevos libros llegados por mi cumpleaños además de compras y regalos por el Día del Libro. Lo sé, muchos libros en las últimas semanas que se añaden a los ya tengo en casa pendientes de leer.

  • Bomarzo, Manuel Mujica Lainez (Seix Barral, 2024). Otra reedición de la editorial de un libro que pululaba por mi lista de pendientes a pesar de no estar anotado por sí. La portada es preciosa.
  • El niño de oro, Penelope Fitzgerald (Impedimenta, 2024). La británica lleva conmigo desde que Impedimenta empezó a publicarla: la famosísima La librería, El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a reseñar quién sabe por qué) y aún así tengo otros en casa sin leer como son A la deriva, La escuela de Freddie y La puerta de los ángeles. Pues no es suficiente y voy y compro el último. Y hasta lo he colado entre mis lecturas. Quién me entiende.
  • V13, Crónica judicial, Emmanuel Carrère (Anagrama). La crónica judicial tras los atentados de Charlie Hebdo de la mano de Carrère. Probablemente no sea una historia trepidante pero creo que cualquier persona interesada por el Derecho querrá leerla. Del mismo autor habéis visto pasar por aquí Una novela rusa, El adversario, Limónov, De vidas ajenas, El estrecho de Bering y El bigote. Una variedad de temáticas y libros de un autor que recomiendo siempre que puedo.
  • Un pulpo en la garganta, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2024). El dibujante con nombre de característica de pasta dental vuelve a la carga con una historia que, seguro, nos lleva de nuevo a Rebibbia junto con Secco, como ya hizo en La profecía del armadillo y Olvida mi nombre. En Netflix tenéis la versión en serie del primero bajo el nombre Cortar por la línea de puntos y Este mundo no me hará mala persona. También lo he leído. Lo del método FIFO nunca me quedó claro. Reseña.
  • Física de la tristeza, Gueorgui Gospodínov (Fulgencio Pimentel, 2018). Del autor que he quedado encandilada con Las tempestálidas estaba claro que tenía que hacerme con otros de sus títulos. He preferido que sea en forma de novela, a pesar de que podéis encontrar una edición con sus cuentos que se ha publicado recientemente Impedimenta.
  • Las grandes familias, Maurice Druon (Libros del Asteroide, 2009). Si por algo se caracterizaba la editorial en sus inicios era por la publicación de trilogías totales de gran calidad. Como ejemplos tenemos las de Robertson Davies, Wallace Stegner o Miklós Bánffy. Esta de Las grandes familias del francés Maurice Druon ganó el premio Goncourt y era una que me faltaba. Acaba de ser reimpresa, de ahí que la podáis encontrar en vuestra librería habitual.

Muchas gracias R. por los regalos por el Día del Libro y a Eva por los de mi cumpleaños.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros últimamente?

¡Hasta el próximo IMM! (Con suerte con alijo de la Feria del Libro de Madrid)

Namaste.