Bazar, Literatura

Octavo aniversario

Hoy es 23 de mayo y sonrío. 23 de mayo: eso significa que estoy de celebración. ¡Mi octavo aniversario en el blog! Ocho años de entradas, de lecturas, de comentarios. Ocho años hablando de libros, dando la murga con nuevos autores, repitiéndome hasta la saciedad que si tenéis que leer a Bolaño, que si qué hacéis si no habéis leído a Kafka, que si hacedme caso. Ocho años despellejando sin piedad libros que no me han gustado. Ocho años comprando libros, deseando nuevos libros, apuntando nuevos títulos en mi libreta.

Tras ocho años no puedo sino sentirme orgullosa por este espacio, por este pedacito de mí donde pongo por escrito mis sensaciones ante mi afición favorita: la literatura. Este blog es el resultado del proceso: que me siente a escribir, a mascar y reflexionar sobre lo que me ha sugerido un texto, rehacer y cortar, darle forma, revisar, dejar reposar. Entrada a entrada, reseña tras reseña, año tras año.

Continuaré dando la murga, quedáis avisados.

Gracias por seguir acompañándome.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXIX): Alexis Ravelo

alexisraveloAlexis Ravelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1971): escritor de novela, principalmente negra, así como de relatos y libros infantiles. En el ámbito de la novela, ha publicado, entre otros, La estrategia del pequinés (2013)  y La otra vida de Ned Blackbird (2015). Ha sido galardonado como varios premios, entre ellos el Hammett en 2013. Su último título publicado es Los milagros prohibidos (Siruela, 2017).

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Actualmente estoy leyendo ‘La isla de Arturo’, de Elsa Morante y ‘Oración por Marilyn Monroe’, una antología poética de Ernesto Cardenal. Siempre simultaneo la narrativa con algo de poesía o ensayo.

Me gusta saber cómo leen los demás. No sé si es una curiosidad común de todos los lectores, pero me interesa conocer el modo de leer del resto. Yo también hago lo mismo, y leo a la vez ensayo y novela (poesía muy puntualmente, la verdad).
No conocía La isla de Arturo hasta que la mencionó Ravelo. Y casualmente, me lo encontré en una librería de segunda mano. Os dejo una reseña.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Recomendar un libro a alguien que no conoces siempre es difícil. Opto por una grata sorpresa que me he llevado recientemente: ‘La condición animal’, de Valeria Correa Fiz. Su primer libro de relatos breves. En Páginas de Espuma.

Toda la razón del mundo. Sin conocer los gustos es difícil acertar. No conozco ni el título ni la autora. Por lo que veo, ahonda en lo que nos hace diferentes como especie. Más detalles, aquí.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

¿Solo uno? Julio Cortázar.

Cortázar, el genio, el que nos apabulló con Rayuela. El argentino universal al que todos debemos leer. ¿Queda alguno que no se haya asomado a su obra?

Y vosotros, ¿coincidís con Ravelo? ¿Leéis varios libros a la vez? ¿Habíais leído La isla de Arturo de Morante? ¿Conocíais La condición animal? ¿Habéis leído a Cortázar?

Feliz fin de semana.

Namaste.

Autor, Literatura, Pantoja / Camargo

Rulfo, una vida gráfica, Óscar Pantoja y Felipe Camargo

Un 16 de mayo de 1917, hace exactamente cien años y un día, nacía Juan Nepomucemo Carlos Pérez. Más conocido por su primer nombre y su segundo apellido: Juan Rulfo.

Llamado a revolucionar el mundo de las letras con sólo dos títulos: el conjunto de relatos El llano en llamas y la inconmensurable Pedro Páramo. No necesitó más de 250 páginas para darle la vuelta a la visión de la literatura y dejar su nombre y su impronta para siempre en lo más alto de la literatura en español.

Rulfo-comic

Quizá lo que desconozcamos es el resto. Su infancia, cómo era su familia… qué tipo de situaciones moldearon su carácter, convirtiéndole en lo que acabó siendo. Qué tipo de mundo tenía en su cabeza o por qué no volvió a publicar.

En Rulfo, una novela gráfica, se nos muestran algunos de los eventos importantes de su vida a través de viñetas en blanco y negro. Quizá hay cosas que no necesitan color. La cita que da comienzo al cómic lo deja bien claro.

De los seis a los doce años solo vi muertos en mi casa. Asesinaron a mi padre, a los hermanos de mi padre, a mis abuelos: era una casa enlutada.

Precisamente todo eso lo desconocía: su infancia y lo que tuvo que ver, el asesinato de su padre, la Guerra Cristera, la perenne presencia de la muerte en su vida.

El guion de Óscar Pantoja y las ilustraciones de Felipe Camargo nos adentran en el mundo opresivo y triste que le tocó vivir a Rulfo. Rodeado de un México efervescente, cruel y árido, asentó los cimientos de la historia propia del escritor, que después materializaría en su escritura.

Además, nos acerca al momento de la publicación de Pedro Páramo, a la situación de desconcierto que siguió al éxito, a las críticas y las envidias, al intento de Rulfo de asimilar la nueva situación.

Cada año que pasa me gustan más las biografías. Conocer un poco más a los autores que disfrutamos y que sufrimos, saber cómo fue su vida y a qué tipo de situaciones se tuvieron que enfrentar nos ayuda a conocer un poco más por qué su estilo, su temática o sus historias tienen determinados detalles. Si además, una biografía se acompaña de ilustraciones el resultado consigue llevar al lector al ambiente opresivo que a veces no consiguen las palabras.

El ejemplar de Rey Naranjo acaba con el siguiente párrafo:

Esta novela gráfica sobre Juan Rulfo se terminó de imprimir en el mes de febrero de 2017. Con estas páginas celebramos el centenario del autor mejicano. Sus sombras han iluminado nuestro camino.

Sigamos nuestro camino leyendo. Y aprovechemos esta efeméride para leer a Rulfo. Porque a los escritores se les recuerda leyéndolos, acercándonos a su vida, conociéndolos.

Gracias a Rey Naranjo por el envío y por traernos libros tan interesantes como éste.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El ambiente opresivo, gris y árido que se trasmite con las ilustraciones.
Contras
  • Exceso de saltos temporales.

Namaste.

Autor, Ferrante, Literatura

Un mal nombre, Elena Ferrante

Tras iniciar la saga Dos amigas con La amiga estupenda es casi imposible no seguir leyendo. Así que leer Un mal nombre era solo cuestión de tiempo. Escogí un momento entre dos tochos para adentrarme de nuevo en la vida de Lila y Lenù.

Un-mal-nombre,-FerranteComenzamos la historia donde la terminamos con el primero de la saga: en el momento de la adolescencia, con una Lila casada y una Lenù estudiosa. Si bien en esta segunda parte la autora decide utilizar el flashback desde la primera página:

En la primavera de 1966, en un estado de gran agitación, Lila me confió una caja metálica con ocho cuadernos. Dijo que ya no podía tenerlos en su casa por temor a que su marido lo leyera.

Página 17

Así, de nuevo, continuaremos profundizando en la relación de las amigas y en las situaciones a las que se enfrentan. El estrenado matrimonio y la búsqueda de un hijo de Lila y el estudio y las dudas de Lenù, que ve cómo todo su grupo de amigos toma un camino y ella el contrario. El devenir de la zapatería, de la tienda de embutidos. Nuevos amigos y nuevos problemas. Conflictos, puntos de vista diferentes y muchos nuevos asuntos.

Hay momentos en que recurrimos a fórmulas insensatas y planteamos exigencias absurdas para ocultar sentimientos lineales.

Página 316

Me reafirmo en decir que no es un libro que no nos cambiará la vida, ni es una de esas historias profundas ni nada por el estilo. Sin embargo, sí que es una historia adictiva, uno de esos dramas que seguimos viendo o leyendo por curiosidad, que se lee muy rápidamente y que viene genial para momentos en los que queramos leer algo sin calentarnos la cabeza. Porque entre otras cosas, está bien escrito. Los diálogos y las descripciones son creíbles, los personajes están muy bien formados y el retrato de la Italia de la época enmarca muy bien la historia.

Le había devuelto la capacidad de sentir. Sobre todo, le había resucitado el sentido de sí misma. Sí, resucitado. Líneas y más líneas en cuyo centro se encontraba el concepto de resurrección: un extático elevarse, el fin de todo vínculo y, sin embargo, el inefable placer de un nuevo vínculo, un resurgir que era un insurgir, él y ella, ella y él juntos volvían a aprender la vida, apartaban de ella el veneno, la reinventaban como pura dicha del pensar y el vivir.

Página 348

Probablemente me ha gustado más que la primera parte, precisamente porque sabía lo que me iba a encontrar y no tenía una expectativa tan alta como la primera vez. Además, al conocer el tipo de lectura de la que se trataba he podido escoger mejor el momento justo cuando quería leerlo. Si bien me arrepiento de no haberlo leído al poco tiempo de La amiga estupenda (hay referencias que no recordaba), no me gusta continuar un libro con el siguiente del mismo autor.

Quizá el hecho de las protagonistas sean más mayores le de un punto de profundidad y huya de la inocencia y la simpleza de la infancia que planteaba el primero de la saga. Los problemas son más graves, las situaciones más complejas, la historia algo más honda. Sigo sin aguantar (yo diría que hasta me molesta) la relación entre las protagonistas, que considero de dependencia y que llega a la toxicidad. Pero sí, en definitiva se trata de un culebrón. Uno bien empastado, creíble, con buenos y malos, con envidias y amoríos, con desengaños y enamoramientos.

Uno de esos libros con los que perderse un fin de semana como éste, lluvioso y gris, y no moverse del sofá hasta terminarlo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  Vas a leer 15 páginas y acabas leyendo 150. Perfecto para crisis lectoras.
  • Se agradece el listado del inicio donde aparecen las familias principales y secundarias, madres, padres e hijos.

Contras

  • La relación desigual entre las amigas, tóxica.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (49)

Abril llega cargado de libros, entre mi cumpleaños, el Día del Libro y una breve (pero fructífera) incursión en una librería de segunda mano, estas son (ahora sí) las nuevas incorporaciones a mis estanterías:

IMM-49-foto-2

  • Kafka, Reiner Stach: la que se supone biografía definitiva del oscuro escritor checo. Dos tomos de tapa dura con mil páginas de papel biblia que además de servir como libro de cabecera es capaz de sujetar a todos los demás del estante y de que se me caiga la baba cuando lo miro de reojo. Edita Acantilado.
  • Rulfo, una vida gráfica, Óscar Pantoja y Felipe Camargo: descubrir la biografía de un autor a través de las páginas de un cómic es un modo distinto, interesante y curioso de conocer un poco más el carácter del que está detrás de los libros. Gracias a la editorial Rey Naranjo por el envío.
  • Una temporada en el purgatorio, Dominick Dunne. Buenas opiniones en GoodReads y un puntito interesante en su trama. No necesito más. Libros del Asteroide suele ser acierto seguro. (¡Y un magnífico regalo!)
  • El día del Watusi, Francisco Casavella. Curiosidad por la novela, porque tenga hasta un día en el calendario donde los más entusiastas se reúnen como ya se hace con otras historias más conocidas. Este título me ha ido acompañando a lo largo de los meses, aparecía y se comentaba, me lo encontraba aquí y allá. Y ahora espera en mi estante a que me embarque en esa historia de 900 páginas. Esta edición es la última que ha sacado Anagrama en 2016. Como bien dice J.Leetham, De la cárcel se sale, de Anagrama no. Quizá si quisiéramos salir ayudaría la cosa…
  • Patria, Fernando Aramburu: la novela de la que todo el mundo habla, que ha recibido numerosos premios y que no para de colarse entre la lista de los más vendidos. El tipo de libro que uno ya no sabe si leer o no; pero el ofrecimiento de Pedro para prestármelo fue definitivo. Veremos si yo también caigo en la red de esta novela.

IMM-49-foto-1

  • Gabriela, clavo y canela, Jorge Amado: este título figura en la primera página de mi libretita del Plan Infinito. Así que si os digo que lleva ahí más de diez años, no os miento. La casualidad quiso que me lo encontrara en mi visita a ReRead.
  • HhhH, Laurent Binet: quizá la versión de chascarillo fuera ¡anda, un libro sobre nazis! Y para casa. En realidad, es un título del que hablan muy bien y con el que me pica la curiosidad. Esta edición es de Círculo de Lectores.
  • Los cipreses creen en Dios, José María Gironella: uno de esos libros que destacan en Literatura, pero que me da la sensación que está un poco relegado. ¿Por qué? ¿Tendrá que ver con que sea un tochazo?
  • La isla de Arturo, Elsa Morante: hace poco oí mencionar este libro y así, por casualidad, lo encontré en el estante. La edición, de RBA, no me entusiasma pero por el precio que me costó tampoco me voy a poner exigente.
  • El canto del cuco, Robert Galbraith: tengo El gusano de seda, en una versión en inglés en casa, y al encontrarme éste decidí escogerlo para así empezar por el principio. La edición de bolsillo es de Booket.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros que menciono? ¿Qué me podéis contar sobre ellos?

Desde aquí gracias a los que me regaláis libros, a los que me los prestáis, a los que me recomendáis un nuevo título. Pocas cosas hay tan fascinantes como poner sobre la pista de una buena lectura a quien disfruta leyendo historias.

Namaste.

Fowler, Literatura

Fuera de quicio, Karen Joy Fowler

Hoy os traigo uno de esos libros difíciles de reseñar. Complicado contar algo de la historia sin adelantar información de la trama.

Fuera-de-quicioEste libro entró en mi Plan Infinito tras un comentario de @Silviabroome, librera y bibliófila que nos descubre grandes títulos a través de su cuenta de Twitter. Recuerdo que ella dio dos datos: que era un muy buen libro y que lo mejor era no saber nada de él. Le hice caso.

Posteriormente, Malpaso me envió amablemente este ejemplar a casa. Y ellos, en la contraportada, ya avisan:

Para adentrarse en esta novela, tal y como su autora hubiera deseado, lo ideal sería evitar leer cuanto se desgrana en esta contraportada.

Vaya. Jamás me había encontrado con un aviso similar. ¡Si lo normal es que la editorial cuente, detalle tras detalle, la trama! (quién no se ha encontrado datos que ocurren al final del libro).

En fin. Me tocaba leerlo. Lo hice. Y ahora es el turno de contaros algo a vosotros.

Fuera de quicio es una novela de 300 páginas que empieza como sigue:

La mitad de mi historia se sitúa en el invierno de 1996. Por entonces, ya hacía mucho que habíamos quedado reducidos a la familia que la vieja filmación familiar presagiaba: mi madre, mi padre (…) y yo. En 1996 habían pasado diez años desde la última vez que vi a mi hermano y diecisiete desde la desaparición de mi hermana.

Página 13

Precisamente este párrafo inicial nos da alguna de las claves de lo que nos vamos a encontrar después: cuando nuestra narradora llega a la vida adulta se plantea cómo fue su infancia. Rememora la época en la que en lugar de 3 miembros de la familia, eran 5, sobre la grieta y posterior factura de una ausencia y una desaparición.

Además, Fowler añade otras temáticas, consiguiendo un libro difícil de clasificar en el que es capaz de dejarnos fragmentos como éste:

Obviamente, esa historia que le conté a Harlow (…) no forma parte de la mitad de esta historia. Se la conté a Harlow cuando he dicho que se la conté, así que el acto de contarla forma parte de la mitad de la historia, pero una cosa es el relato y otra el hecho relatado, lo cual no quiere decir que la historia no sea cierta, sólo significa que ya no sé francamente si la recuerdo de verdad o únicamente recuerdo cómo contarla.

El lenguaje tiene este efecto en nuestros recuerdos: simplifica, solidifica, codifica, momifica. Una historia contada muchas veces es como una fotografía de un álbum familiar: al final, reemplaza al momento que supuestamente debía fijar.

Y yo he llegado aquí a un punto, ahora que ha aparecido mi hermano, en el que no sé cómo seguir adelante sin volver primero atrás:, sin volver al final de aquella historia, cuando regresé de la casa de los abuelos a mi hogar.

Y ése resulta ser, además, el momento exacto en el que termina la parte que sé cómo contar y empieza la parte que nunca he contado.

Página 55

Quizá hasta un determinado punto de la historia, sabemos lo que recuerda nuestra narradora. Quizá después sepamos lo que esconde, la realidad de las cosas que no entendía, las situaciones que no comprendía o la información que se le ocultaba.

Lo que está claro, es que cuando se nos aporta determinada información, vemos la realidad con otros ojos y los recuerdos toman un matiz diferente.

A partir de ahí la autora utiliza los sentimientos para ahondar en el tema: la comprensión, la compasión, la rabia. Fowler nos hace reflexionar, buscar información, dudar de cómo habríamos reaccionado nosotros si nos hubiéramos encontrado en una situación similar.

Fuera de quicio resulta una historia sorprendente, de las que se quedan en el estómago e incomodan, de las que nos hace mirar al infinito y pensar, enjugarnos las lágrimas, cerrarlo y conmovernos, pensar en nuestra parte más humana, en aquéllo que nos distingue de los animales. Aunque a veces cueste encontrar eso que se supone que tenemos.

En conclusión, esta novela ha supuesto para mí uno de esos gratos descubrimientos, uno de los títulos que destacan en las lecturas de este año, y una de las novelas que recomendaré sin descanso.

Y desde aquí, mi agradecimiento a @Silviabroome, por descubrirme Fuera de quicio, y a Malpaso, por traernos libros tan sugerentes como éste, además de por enviármelo a casa.

A vosotros, sin dudar: sacad lápiz y papel y apuntadlo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los temas que incluye en el libro y cómo va incluyéndolos.
  • Sorprendente y conmovedor.
Contras
  • El nudo en el estómago que nos deja.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (48)

Hoy os traigo las penúltimas incorporaciones a mis estanterías:

IMM48

  • Fuera de quicio, Karen Joy Fowler. Una novela de la que había oído hablar muy bien y que tenía apuntada en mi libreta desde hace mucho tiempo. Ya lo he leído, y no tiene desperdicio. Os hablaré de él en próximas entradas. Edita Malpaso.
  • Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell. Un descubrimiento, una delicia de lectura, el tipo de libro que regalas y aciertas. Tomad nota porque resulta una buena opción para regalar en el Día del Libro, en el Día de la Madre o en cualquier evento que tengáis próximamente. La reseña, aquí.
  • Prosas reunidas, Wislawa Szymborska. Haced como si supiera pronunciar el apellido de la Premio Nobel de Literatura. Y ojo, porque este es uno de esos libros indispensables. Leer las reseñas y opiniones de una autora como ésta resultan absolutamente hipnóticas. Tener ese libro en la mesilla y saber que no te va a fallar es maravilloso. Tengo muchas ganas de enseñaros alguno de sus fragmentos. ¡Y encima la portada es preciosa!
  • La Revolución Rusa, Richard Pipes. Se cumplen 100 años de la Revolución Rusa, y qué mejor forma que conmemorarlo leyendo un libro sobre el tema. Este es un tochazo. Uno de esos libros que si intentabas aseverar que sabías algo del tema, o de cualquier otra cosa, te callan de un golpe.

Desde aquí, muchas gracias Malpaso y a Libros del Asteroide por los envíos.

¿Habéis leído alguno de estos libros? ¿Los recomendáis?

Namaste.

Literatura, Serge

El caso Tuláyev, Victor Serge

Hace mucho, mucho tiempo que alguien me habló de este libro. Desconocía al autor, desconocía el título de novela, desconocía su argumento. Simplemente lo anoté y después lo adquirí en la Feria del Libro. Posteriormente tuvo que esperar su turno pero por fin lo he leído.

El-caso-TuláyevEl caso Tuláyev lleva por nombre el del camarada alto cargo del gobierno que un día muere tiroteado en medio de la calle. Quién lo hace y por qué lo hace lo sabemos desde el primer capítulo. Lo que desconocemos es el devenir burocrático de la investigación que dará comienzo cuando se encuentre el cadáver de Tuláyev.

Y es que en El caso Tuláyev narra un conjunto de historias y destinos entrelazados, personajes cómplices que, según el gobierno, han urdido una trama para acabar con la vida de funcionario clave en el poder. En su basta extensión y densidad, conoceremos la vida de todo tipo de personas: humildes oficinistas y leales veteranos, arribistas, sinceros comunistas y viejos teóricos melancólicos del inicio de la revolución. Todos serán detenidos, interrogados y condenados a muerte.

Así, se retratan vidas enteras de una forma pormenorizada, incluso se aporta información suficiente como para protagonizar su propia novela. Su pasado y sus visiones de su vida y del Partido, el cambio de situación conforme pasaron los años, su familia. Para algunos, el mantenimiento de una fe inquebrantable, la resignación ante su sacrificio en beneficio de un interés mayor. En otros, su crítica constante a la situación, un pesimismo alimentado por una basta experiencia viendo desaparecer camaradas.

¡Todo es nuestro!, decía sinceramente en las reuniones públicas del Club de los Ferroviarios y fácilmente hubiera podido decir: ¡Todo es mío!, no sabiendo muy bien dónde terminaba el yo, dónde comenzaba el nosotros. (El yo pertenece al partido; el yo no vale sino por lo que encarna, por el partido, por la nueva colectividad; pero como lo encarna poderosa y conscientemente, el yo, en nombre del nosotros, posee el mundo).

Página 131

Cada capítulo y cada historia conforman una cara de una figura poliédrica basta y compleja, una suerte de red de acusados y de destinos influidos por una investigación cruel y absurda, que pretende concluir consiguiendo la cuadratura del círculo, en la época del Gran Terror soviético.

El estilo de Serge varía según el capítulo. Si los iniciales son más livianos y sencillos, la mitad se transforma en una muestra inmisericorde de nombres y procesos judiciales, pequeña muestra de lo que sufren los persones y de lo que sufrieron los rusos.

El uso de descripciones minuciosas de habitáculos, ropas y paisajes de Serge contrasta con el lenguaje gris y burocrático utilizado para con los personajes, una paradoja en sí misma que consigue acrecentar la sensación de que los personajes viven en una burbuja de perfecta soledad. Aún más, en la soledad obligada del expulsado, bajo la perpetua definición de enemigo de la Patria: la soledad del paria.

Hay momentos de la vida en que se puede esperar todo, incluso en el fondo de la derrota. Vive uno detrás de las rejas de una cárcel y sabe que la revolución llegará, que tiene uno, más allá de las horcas, un mundo delante. El porvenir es inagotable. El porvenir de un solo hombre, agotado, se vuelve el último con cada partida. Casi al final de su viaje, sus apuestas se lo hacían ver bastante claro. Había tomado sus determinaciones hacía mucho tiempo: se sentía disponible.

Página 250

El caso Tuláyev, como muchos otros con temática similar, es uno de esos libros duros y agónicos, que llaman a la pausa y que conviene dejar reposar. Ha sido una lectura muy interesante, uno de esos libros que recomendaré pero de los que me da pena que no sean más conocidos.

Aquí mi pequeño granito de arena para animaros a su lectura. Y si uno de los que me leéis me lo recomendasteis, por favor, comentádmelo para mencionaros (y para deciros: GRACIAS).

Los libros molestos son muy necesarios. Y más en estos momentos convulsos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diversos recursos que usa el autor: comenzar con el asesino, el estilo duro y grisáceo pero la misericordia por el dolor de los personajes.
  • El final, redondo para la paradoja soviética.
Contras
  • Demasiados fallos en la edición para mi exigente gusto.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

Tiene que ser aquí, Maggie O´Farrell

Esta vez empezaré por el final. Porque la clave de esta novela se encuentra en las últimas páginas:

¡Qué diferente podría haber sido todo, qué minúsculas las causas y qué devastadoras las consecuencias!

Página 460

Tiene-que-ser-aquiTouché. Una única frase para dar en el clavo, para concluir la historia. Porque, ¿cómo de distinta habría sido nuestra vida si no hubiéramos tropezado con aquella piedra?, ¿Qué habría pasado si la decisión a tomar hubiera sido distinta?

De todo eso trata Tiene que ser aquí, de Maggie O´Farrell, de la historia de dos personas: Claudette y Daniel, que se conocen por casualidad. Ella, británica, actriz de éxito que huyó del vendaval en el que se convirtió su vida a una casa alejada de todo; él, estadounidense, profesor, recogiendo la urna con las cenizas de un abuelo al que no conoció. Ambos entrelazan la vida que dejaron atrás antes de encontrarse para continuar juntos en una relación estable que desemboca en un matrimonio feliz.

Es casi indescriptible el alivio que siento cuando me toca. Creo que nuestro idioma no tiene una palabra suficientemente generosa que sea capaz de expresar la euforia que me embarga al hundir la cara en su pelo, al zambullirme dentro de su abrigo y apretar su cuerpo contra el mío. ¡Qué redención, recibir amor! Cuando nos aman damos lo mejor de nosotros. No hay nada que pueda sustituirlo.

Página 340

Sin embargo, el pasado sigue ahí. Nos acompaña como una carga o un equipaje. Y de repente, 20 años después, regresa para ponerlo todo patas arriba, para desequilibrar una pareja que parecía sólida.

No me reconozco. Recuerdo que no sabía si estaría cometiendo un gran error (…), si me estaría equivocando. (…) Ahora tengo que dudar de mi buen juicio, dudar de todo, porque es evidente que no tenía la menor idea de la clase de persona que eres en realidad. No sé cómo pude interpretarte tan mal, cómo pude equivocarme de una forma tan espectacular y no ver cómo eres realmente. (…) Pienso en aquel día y me pregunto cómo pude equivocarme tanto.

Página 202

El lector aparece justo cuando la realidad se resquebraja. Así que de lo demás, del pasado y del futuro, irá enterándose a través de lo que cuenten los protagonistas, pero sobre todo, por medio de los secundarios. Saltando siempre en el espacio y en el tiempo para que comprendamos un poco más de dónde vienen y adónde se dirigen Claudette y Daniel.

La prosa de O´Farrell se articula especialmente con la variedad de temas que se tratan a través de ópticas especiales: la visión de un hermano o un niño, un compañero de viaje o un adolescente. Así, los temas van surgiendo y nos ponen de preaviso sobre lo que está por venir, dejando a los protagonistas narrar determinados momentos de sus vidas.

Los saltos temporales son otra de las características fundamentales en esta novela coral. La conciencia del paso del tiempo, del cambio de los personajes, analizar cómo les trata la vida en ese momento y qué ocasionará lo que viene después nos invita a seguir leyendo hasta terminarlo.

En esta ocasión, acabaré por el principio. Porque supe que esta novela era diferente cuando llegué al tercer capítulo.

Había unos números pequeñitos repartidos por el texto, y abajo, al final de la página, en letra tan pequeña que había que entornar los ojos para leerla, aparecían más datos. Notas a pie de página, le dijo su padre que se llamaban cuando se lo preguntó, y le explicó que los números remitían a la información correspondiente. Le entusiasmó este sistema, le parecía una preciosidad que la narración principal fuera por un lado y ahí mismo, al final de cada página, hubiera información complementaria para aclarar todo lo que no se entendía. En ese mismo instante Niall se dijo que su vida necesitaba notas a pie de página y que él mismo las suministraría.

Página 64

Tienes razón, Niall. También yo quiero mi vida con notas al pie de página. Pero mientras la ciencia hace algo al respecto, me basta y me sobra con acercarme a una novela como ésta, que sí las tiene. Una novela de las que embriagan y envuelven, que nos reconcilia con la realidad, no sólo por cómo está escrita, sino por cómo fluye la vida y el tiempo, cómo nos sentimos unidos a los personajes a través de lugares y sentimientos comunes. Una de esas historias con las que suspirar al ver que se termina. Igualito que en la vida.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El uso de los saltos temporales para contar la historia.
  • La variedad de temas que incluye O´Farrell.
Contras
  • Corred a vuestra librería más cercana, ¡hoy sale a la venta!

Namaste.

Hustvedt, Literatura

El verano sin hombres, Siri Hustvedt

Tras leer Los ojos vendados, decidí regresar a la autora con El verano sin hombres, una novela que se recomienda bastante (aunque la que tengo anotada en mi libreta sea Todo cuanto amé). Una forma de acercarme a Hustvedt de nuevo con un libro no demasiado largo.

La protagonista es Mia, una poeta que además imparte clases de literatura a adolescentes. Tras 30 años de matrimonio su marido, Boris, le pide una pausa en el matrimonio. Como podréis imaginar, la Pausa era una de sus compañeras de trabajo, francesa para más inri. Comprendida la verdad, Mia explota. Esta es la historia de su proceso.

el-verano-sin-hombres-siri

En Atenas se instituyó el ostracismo para desembarazarse de ciudadanos sospechosos de haber acumulado demasiado poder. La palabra viene de ostrakon, que significa “fragmento de cerámica”. Escribían los nombres de los condenados sobre un resto de vasija rota. Trozos de palabras. Las tribus patanes de Pakistán desterraban a los renegados enviándolos a una nada polvorienta. Los apaches hacen caso omiso de las viudas. Temen el paroxismo del dolor y cuando ven a alguien que lo sufre optan por hacer como que no existe. Los chimpancés, los leones y los lobos practican diferentes formas de ostracismo mediante las cuales obligan a abandonar el grupo a uno de los suyos, bien porque sea demasiado débil o demasiado escandaloso para ser tolerado por los demás integrantes de la manada. Los científicos consideran este comportamiento un método de control social “innato y también producto de la adaptación”. El chimpancé Lester ambicionaba más poder del que le correspondía dentro de la manada e intentaba aparearse con hembras que no estaban a su alcance. No se daba cuenta de cuál era su lugar dentro del grupo así que acabaron por expulsarle. Sin los demás, murió de hambre. Los investigadores encontraron su cuerpo escuálido bajo un árbol. Los amish lo llaman Meidung. Cuando uno de sus miembros incumple alguna ley se le rechaza. Suspenden todo tipo de contacto con la persona contra la que se vuelven y ésta acaba sumida en la indigencia o en alguna situación peor. Un hombre compró un coche para llevar a su hijo enfermo al médico, a pesar de que los amish tienen prohibido conducir automóviles. Se le declaró anatema. Todos le ignoraban. Los amigos y vecinos de toda la vida hacían como si no le conocieran. Ya no existía para ellos y, por lo tanto, perdió el sentido de su propia identidad. Su actitud cambió, se encerró en sí mismo y le era imposible comer. Empezó a ver borroso y cuando quiso hablarle a su hijo se dio cuenta de que sólo era capaz de susurrar. Buscó un abogado y denunció a los patriarcas. Poco después su hijo murió. Un mes más tarde murió él. También se conoce el término Meidung como “la muerte lenta”.

Páginas 43-45

En temporada de recuperación de Mia, ella acude a los orígenes y reflexiona. Paradójicamente comprende mejor su situación al relacionarse con personas de otras generaciones. De un lado su madre, que vive en una residencia de ancianas un tanto peculiar; y por otro a través de sus alumnas adolescentes. Así, recupera recuerdos y sensaciones de cómo era, pero al mismo tiempo, recibe una lección de optimismo por parte de unas ancianas que no se rinden.

Mi padre nunca fue gritón y Boris tampoco, pero podía haber mucha fuerza en los silencios, a veces demasiada. El silencio te adentra en el misterio de los hombres. ¿Qué sucede en su interior? ¿Por qué no lo expresan? ¿Están contentos, tristes o enfadados? Debemos de tener mucho, mucho cuidado con ellos. Su estado de ánimo es el clima donde vivimos y nosotras necesitamos que siempre haga sol.

Página 88

Lo que tenemos entre manos es una novela brillante, que afronta diversos temas y los disecciona de una forma analítica pero sin perder el punto estilístico que proporciona la buena literatura. Es una novela que pueden ser muchas, que sugiere temas y va cambiando de tono conforme avanzan las semanas. Al igual que Mia, pasamos por las primeras páginas con el punto de enloquecimiento y sorpresa para desembocar en un estado más tranquilo y racional cuando la situación original se ve en perspectiva.

Pero El verano sin hombres va más allá del tema amoroso y afectivo para llegar a reflexionar sobre el individuo, la forma de ver la vida y el propio ser. Es realista y certero.

Qué pena que yo sea de verdad, había dicho Flora. Le hubiera gustado poder entrar en la casita de muñecas y vivir allí con sus peluches. Qué pena que yo no sea un personaje de un libro o de una obra de teatro, no porque las cosas les vayan mejor que a la mayoría de ellos, pero al menos mi historia estaría escrita en otro sitio. Voy a escribirme en otro sitio, pensé, reinventaré la historia desde otra perspectiva.

Página 95

Tengo que admitir que llegado más o menos a la mitad del libro, empecé a pensar que se estaba repitiendo, que faltaba chispa y había perdido la sorpresa del inicio. Después me encontré este párrafo y me tuve que callar:

Pronto, pensaréis, llegaremos a algún cruce o a una bifurcación en el camino. Aparecerá la ACCIÓN. Habrá algo más que la personificación de un pene envejecido y muy querido, algo más que las extravagantes divagaciones de Mia, algo más que presencias y Don Nadies. Algo más que Amigos Imaginarios o muertos o Pausas u hombres que ya están fuera de escena, por Dios Santo, a ver si alguna de esas ancianas o alguna de esas adolescentes poetas o la vecina joven y afable o la endeble versión de un niña de cuatro años que aspira a ser Harpo Marx o incluso el pequeñito Simon HACEN ALGO. Yo os prometo que lo harán. Que algo se está cociendo. ¡Oh, sí! Se está cociendo el caldero de las brujas. Lo sé porque lo he vivido. Pero antes de que lleguemos a este punto, quiero deciros, Amables Lectores que estáis ahí fuera, que si seguís todavía aquí conmigo, en esta página, es decir, si habéis llegado hasta este párrafo, si no me habéis abandonado ni me habéis lanzado a mí, a Mia, volando por los aires hasta el rincón opuesto de la habitación o incluso si lo habéis hecho pero la curiosidad por ver si pasaba algo pronto os ha hecho volver a abrir el libro y seguir leyendo, entonces quiero deciros que mi deseo es extender lo brazos hacia vosotros, tomar vuestra cara entre mis manos y cubriros de besos, muchos besos en las mejillas, la barbilla, la frente y un beso en el puente de la nariz (sobre todas vuestras diferentes formas de nariz), porque soy vuestra, toda vuestra.

Sólo quería que lo supieseis.

Página 112

¡Así que Hustvedt tenía un conejo en la chistera! ¡Dispuesto a sacarlo cuando fuera necesario! El desdoblamiento del narrador, que se dirige directamente al que estamos al otro lado sorprende por imprevisto y nos hace continuar leyendo.

No sólo continuar hasta el final, sino contestarle:

Siri (porque ya es casi como si te conociera):

Prometo no lanzar ninguno de tus libros hacia ningún rincón. Prometo seguir leyéndote, porque es un placer dejarse acariciar por tus palabras.

Sólo quería que lo supieses.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo afronta el asunto: racional, certera y con estilo.
  • El elenco de secundarios que dan pie a tratar otros temas.
Contras
  • Hacia la mitad parece que la historia decae.

Namaste.