Literatura, Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York, Gail Parent

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York es uno de esos libros que entran por los ojos: de un lado, el poderoso título. De otro la imagen que ilustra su portada rosa.

En mi caso, apareció de golpe en mi vida viéndola por todas partes, y de repente, al abrir el buzón ahí estaba, esperándome y prometiendo una divertida e hilarante historia.

_DSC1425 (3)Tengo que confesaros que suelo desconfiar de las novelas que nos venden como humorísticas, porque en muchos casos no me han parecido graciosas, y sin embargo, en otras ocasiones, historias que aparentemente no lo eran sí me lo han parecido, así que no sabía si me iba a parecer tan humorística como decían.

La desconfianza venía acrecentada por la comparación con Bridget Jones. Leí su Diario hace muchos años y me pareció una lectura simplona, absurda, que rallaba lo desagradable y que no aportaba demasiado. El humor era contado, más bien abundaba la vergüenza ajena y la superficialidad de la historia.

Así que… ¿realmente me iba a gustar esta novela?

En cuanto al argumento, sí que es cierto que parte de la base de una joven que busca marido, igual que la inglesa. Con la diferencia que, mientras que Jones ya pasa de los treinta, Sheila es presionada por su madre para, en general, triunfar: encontrar la vida perfecta.

Conforme trascurre la novela acompañamos a Sheila a la universidad, sus mudanzas y primeros trabajos y cómo no, sus pretendientes, las diferentes historias que consiguen que se plante en los treinta sin marido y que decida el suicidio como última opción.

Además, conocemos a sus amigas, siendo Linda la más destacada, que nos deja diálogos como el que sigue:

(Linda ha roto con su novio y se lo cuenta a Sheila)

– ¿Por qué, Linda? No me digas que también votó a Nixon.

– No, votó a Kennedy. Se lo pregunté el primer día.

– Entonces, ¿qué pasa?

– No le encantó El guardián entre el centeno.

– ¿Ese es el único motivo?

– ¿Es que no lo entiendes, Sheila? Es mi libro favorito. Lo he leído diecisiete veces. No podría casarme con alguien a quien no le guste Salinger. No querría que ese tipo de hombre fuera el padre de mis hijos.

Página 91

Son muchos los fragmentos en los que aparece el humor, disfrazado de críticas a la sociedad, de ironías en actos y conversaciones, una constante que también es capaz de aparecer camuflada de tristeza o de rabia.

Doctor, cada vez que pienso en la boda de mi hermana, me dan ganas de vomitar. Empiezo a tener náuseas y no sé por qué. Estoy feliz por mi maldita hermana, que se va a casar antes que yo. Estoy muy feliz por la muy zorra.

Página 162

Así, capítulo a capítulo, nos encontramos devorando un libro muy inteligente, que nos muestra la realidad tal y como es: los sueños que imaginamos de niños y la cruda realidad que nos espera en el futuro; las presiones de los familiares para conseguir el mejor trabajo, el mejor marido y la mejor casa; y la desesperanza al ver los sueños incumplidos, al darse cuenta que no todo es como pensábamos.

Por eso no entiendo la comparación con Bridget Jones, ya que flaco favor le hace. Si aquélla novela destilaba literatura facilona, de piscina en agosto, ésta es una historia más mordaz, más detallista, que se fija no sólo en el histrionismo de su protagonista como en la vida de sus conocidos, que incluye otros aspectos más reales, que no se conforma con la superficialidad.

Si el libro de Fielding destilaba literatura fácil, aquí lo que destila es inteligencia por los cuatro costados, la sensación de que no se queda en la superficialidad de la situación en sí, sino que ahonda en la sociedad, la cultura y la realidad compleja en la que influyen muchos factores.

Una historia que he disfrutado mucho, de esas que lees un capítulo y te encuentras habiendo leído cinco de golpe, irónica e inteligente. Perfecta para regalar estas Navidades.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La mezcla de ironía y realidad.

  • El personaje de Sheila.

Contras

  • ¡El prejuicio a la hora de encarar el libro puede hacer que no lo leamos!

Namaste.

Autor, Dostoievski, Literatura

El jugador, Fiodor Dostoievski

Cuando los compañeros del Café Literario comentaron la posibilidad de leer este libro conjuntamente, no lo dudé. No sólo porque llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes sino porque el autor ruso me gusta mucho, y tras leer sus novelas más famosas y largas (Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov y El idiota), ésta parecía la mejor opción para continuar leyéndole.

el-jugador-webComo os comenté en el anterior IMM, cuando acudí a la librería no sabía qué edición escoger, pero me decidí por esta de Sexto Piso por su buena apariencia, la tapa dura y la calidad de las páginas. Suponía un par de euros más pero creo que mereció la pena.

La intrahistoria de esta novela nos dice que Dostoievski escribió El jugador en 26 días, los que necesitaba para entregar la obra a su editor según el contrato que había firmado. ¡Menos de un mes!

En ella el autor utiliza su propia experiencia personal con el juego para recrear a Alexéi Ivánovich, un joven de carácter inestable enamorado hasta la médula y que vive entre los vaivenes de la alegría y la desgracia más absoluta.

Sin embargo, el inicio comienza con una trama mucho más mundana: el nerviosismo de una familia por que se muera una tía que promete dejar en herencia cantidades imponentes de dinero. La tía en cuestión, que nos regala diálogos y sarcasmo a raudales, decide plantarse en la casa de su futuro heredero y hacer que todo salte por los aires gastándose su dinero en el casino. Ésto, y la relación tóxica entre Alexéi y Polina conforman dos de los temas fundamentales de la novela.

Y a ésta, pensé, esperaban ver en la tumba, enterrada y dejándoles la herencia. ¡Ésta nos entierra a nosotros y a todo el hotel!

Página 87

Por lado, el tema del dinero se plasma en diferentes personajes: la avaricia en la familia del general ruso, la ausencia de escrúpulos con tal de obtener alguna migaja, en conclusión: la ejemplificación de una sociedad en la que cuanto más tienes más vales. Por otro, el amor, en sus vertientes positiva y negativa; el amor interesado y ficticio y el amor incondicional que fomentan la autodestrucción en un personaje de por sí desequilibrado.

Ambos temas confluyen al final de la historia, que cuenta con un tono autobiográfico claro, donde se destapa la desesperación de Alexéi y su huida hacia delante.

El estilo, en este caso, omite muchas de las reflexiones típicas de Dostoievski que podemos encontrar en sus novelas largas, para ganar en dinamismo incluyendo diálogos y escasas descripciones. Los capítulos son cortos y animan a seguir leyendo, además de medir bien la organización de la trama para conferir a la historia un trato homogéneo que consigue que queramos seguir leyendo más.

Me ha parecido una historia curiosa, porque reconozco al autor que me encantó con otras obras, pero al mismo tiempo me ha sorprendido en otros aspectos, en cómo consigue condensar todo en una novela que no pasa de las 200 páginas. ¡Alta literatura condensada en píldoras, donde no sobra nada! Si dudabais si leer al autor ruso porque os echaban para atrás sus novelas más largas, esta es una opción perfecta.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo condensa los temas y los reúne al final.

  • El personaje de Alexéi, que no tiene desperdicio.

Contras

  • Echo de menos las reflexiones de sus novelas largas.

Namaste.

Literatura, Pitol

Trilogía de la memoria (I): El arte de la fuga, Sergio Pitol

Es curioso cómo llegan determinados libros a nuestra vida. Hace bastantes años, pongamos que 9, usaba el metro a diario. Allí, durante un tiempo, se incluían pósters en los vagones con fragmentos de obras literarias con objeto de fomentar la lectura. No puedo evitar ahora mirar qué leen los demás, y entonces no podía evitar leer el fragmento del vagón que me tocara. En muchos casos eran fragmentos arquetípicos de la literatura: El Quijote, Alicia en el país de las maravillas… de esos que tenemos interiorizados. Clásicos y menos clásicos. En otros casos eran textos de libros en los que pensaba ¡horror! ¿Cómo han podido incluir este libro? En los menos, eran libros desconocidos para mí.

Aquél día, leí el fragmento que me tocaba y me quedé con la boca abierta. Desconocía a ese autor llamado Pitol. Nunca había oído hablar de ese título que figuraba debajo del fragmento.

Como hago siempre, anoté el título en mi libreta y lo dejé estar. Pasado un tiempo encontré por casualidad este título que agrupa tres de los autorretratos literarios de Pitol: El arte de la fuga, El viaje y El mago de Viena.

Trilogía-de-la-memoriaLa primera vez que intenté leerlo fue un fracaso. Llegué hasta la página 73 y lo abandoné. Un tiempo después, con la experiencia previa de El cuaderno gris de Josep Pla a mis espaldas, decidí encararlo de otra manera. Lo he leído a sorbos y poco a poco. He tardado pero por fin os puedo contar algo de él.

El arte de la fuga narra parte de la vida de Pitol en Europa, describe su primera visita a Venecia (cómica y absolutamente filosófica), pero a la vez analiza, comenta y destripa la literatura, con capítulos en los que aparecen desde Galdós hasta Faulkner. Donde analizar el hecho de escribir, sus influencias, y donde cita muchos, muchos libros.

Si me seguís ya sabréis que me encantan este tipo de libros. El hecho de leer un libro que más parece una conversación entre alguien que ha leído mucho y que nos comenta y recomienda más libros. Me parece una oportunidad perfecta para saber y conocer más, para reflexionar y llevarse anotadas múltiples citas y títulos. Porque precisamente eso me ha pasado en las tres partes de este libro, que está marcado por todas las partes y me llevo decenas de títulos.

Así que voy a dejar de escribir y os pongo alguna de las citas de El arte de la fuga.

Uno, me aventuro, es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas. Uno está conformado por tiempos, aficiones y credos diferentes.

Página 42

La memoria trabaja con la misma lógica oblicua y rebelde de los sueños. Hurga en los pozos ocultos y de ellos extrae visiones que, a diferencia de las de los sueños, son casi siempre placenteras. La memoria puede, a voluntad de su poseedor, teñirse de nostalgia, y la nostalgia sólo por excepción produce monstruos. La nostalgia vive de las galas de un pasado confrontado a un presente carente de atractivos. Su figura ideal es el oxímoron: convoca incidentes contradictorios, los entrevera, llega a sumarlos, ordena desordenadamente el caos.

Página 73

Jamás la literatura se ha sentido a gusto en medio de estrecheces dogmáticas; se rebela hasta de los mismos cánones creados por ella cuando ya los considera innecesarios. Se inconforma también cuando se la trata de enclavar en una sola región. El deseo de abolir fronteras culturales se presenta en el mismo momento en que alguien fija las fronteras reales, las necesarias a la tribu, a la razón del Estado.

Página 157

La lectura es un juego secreto de aproximaciones y distancias. Es también una lotería. Se llega a un libro por caminos insólitos; tropieza uno con un autor de modo en apariencia casual y luego resulta que no puede dejar de leerlo nunca.

Página 249

Doy gracias por haber ganado el gordo en esta lotería. Porque sin aquél día en un vagón de metro jamás habría llegado a este libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Las múltiples referencias literarias.
  • Cómo une anécdotas, recuerdos y literatura y además analiza el proceso de escritura.

Contras

  • Hay que leerlo despacio  y poco a poco.

  • Vais a tener que aguantar otras dos entradas para El viaje y El mago de Viena. Avisados quedáis.

Namaste.

Autor, Literatura, Mercer

La librería más famosa del mundo, Jeremy Mercer

La obsesión de los lectores por libros que hablan de libros, libros sobre librerías, sobre lectores, sobre bibliotecas, es algo asombroso. Muchos coincidimos en que, simplemente al ver alguna de estas palabras en el título nos ayudan a dar el paso y escoger ese libro. Es normal, buscamos encontrar la misma fascinación que nosotros tenemos al entrar en una librería, al recordar cómo mirábamos los libros cuando eramos niños, a conocer un poco mejor cómo se vive y se trabaja en uno de estos magníficos lugares.

DSC_0126No es de extrañar, por tanto, que al leer este título y observar la imagen que acompaña al libro para sentirse atraído por él. La librería a la que se refiere el título es, nada más y nada menos, Shakespeare and Company, una librería célebre situada en París. Fue Sylvia Beach la que abrió sus puertas, por donde pasaron autores que pasaron a la historia de la literatura como James Joyce o Ernest Hemingway. Posteriormente, tras el parón que supuso la Segunda Guerra Mundial, un nuevo dueño escogería el nombre y le daría una vuelta para acabar convirtiéndola en una librería-hostal indefinible.

Y es que Whitman, el nuevo dueño, decidió que cualquiera que necesitara dormir en la librería podría hacerlo, siempre que ayudara en las tareas de la librería y se adaptara al extraño método por el tras la hora del cierre se desplegaban catres que invadían cada hueco del establecimiento. A la hora de abrir, los catres se guardaban como podían y cada uno de los inquilinos realizaba su función, entre ellas, la de escribir o leer que imponía el propio Whitman.

Así, el propio autor, Jeremy Mercer permaneció semanas entre las paredes de Shakespeare and Co, y nos cuenta lo que vivió: historias de otros inquilinos, escritores en su mayoría. La vida de Whitman y su modo de llevar a cabo su peculiar idea.

El libro es un relato autobiográfico, donde se incluyen anécdotas, historias, comentarios sobre libros e impresiones del paso de Mercer por la librería. Además, comentarios políticos y filosóficos, reflexiones de varios tipos consiguen crear un collage que tiene como vértice principal la librería.

Inevitable después considerar obligatoria la visita a la librería al viajar a París.

FICHA:

Te gustará si te gustan

  • Los libros sobre libros.

Pros

  • La historia de la librería.
  • Impecable edición de Malpaso.

Contras

  • En algunas páginas, demasiada política para mi gusto.

Namaste.

Autor, Literatura, Pérez-Reverte

El tango de la guardia vieja, Arturo Pérez-Reverte

Hacía mucho que no leía nada del autor. Aunque hace muchos años leí prácticamente todo lo que había publicado pero después ya no he ido actualizándome con sus nuevas publicaciones. Sin embargo, este título lo tenía mi madre por casa y lo cogí prestado.

La verdad es que lo dejé esperar en la estantería mucho tiempo, quizá eso debería haberme dado una pista de que algo no iba bien, de que quizá no quería leerlo. Pero quién sabe, porque tengo tantos libros que esperan muchos que no le puedo echar la culpa a ellos…

DSC_0123 (1)Total, que un buen día decidí empezarlo.

En primer lugar, quisiera detenerme en uno de los principales temas de la novela, que ya adelanta el título: el tango. Quizá hayáis subido una ceja, dudando sobre la conveniencia de un tema así en una novela, como hice yo. Pues sí, tenéis razón. Cada página que iba leyendo me cercioraba de que un baile no es un tema demasiado bueno para una novela. Para los escépticos: varios personajes hablan durante del tango antiguo, en contraposición al europeizado, se suceden páginas y páginas de descripciones del sentido del baile, de los movimientos y el aspecto musical. A mí esto me parece absurdo y aburrido, a no ser que se trate de un ensayo específico para estudiantes de música o similar.

Absurdo porque uno se ve leyendo algo que no está hecho para este medio, convertir lo flexible en algo con reglas, conseguir circunscribir algo no medido, en una descripción detallada de cada movimiento, en fin, la cuadratura del círculo.

No sé si me entendéis, pero mi sensación era que algo no cuadraba, como ver un pez fuera del agua, como si se estuviera haciendo algo que no tiene sentido. Como los americanos desarrollando un bolígrafo capaz de usarse en la estación espacial, con horas de investigación para que bajara la puta tinta cuando podrían haber hecho como los rusos y llevar lápices. Un atentado contra la razón y lo lógico, contra la sencillez y la normalidad.

Para mí, en relación al tema del tango, no se hace justicia ni con el baile en sí ni con el lector. Me explico: no es bueno para la novela, porque la para, la hace aburrida y absurda, y tampoco lo es para la difusión del baile porque ni esto es ni debe ser un ensayo y a lo mejor a mí el tango me da igual.

Por si fuera poco hay más. Una más que evidente diferencia entre dos partes, la primera, lenta y pesada, la del tango; la segunda, activa y dialogante, mucha más dinámica, que deja con la sensación de que se escribieron en diferentes tiempos y se han juntado después. Una idea que no desaparece a tenor de la forma utilizada para juntarlas. Vamos, que se ve el loctite a la legua. Y aunque nos juremos y perjuremos (cuando somos nosotros los que hemos roto el jarrón) que no se ven las junturas, lo digo para siempre: SE VEN. DIGAMOS NO AL AUTOENGAÑO.

Se ve porque el tono no es el mismo, porque el hilo del inicio se pierde y se medio encuentra después, SE NOTA.

La ingeniería del corta y pega no acaba ahí. Muchas veces es más sutil, pero existe y no hay que ser muy listo para darse cuenta. SE NOTA. Traerse consigo los personajes de una novela antigua y cambiarle el nombre no es una buena idea. NUNCA. Y cuando conoces la obra de un autor la cosa canta más, y te encuentras diciendo los nombres que tenían antes, que por supuesto, para el lector son los originales. Los primeros que conocimos.

La mujer fuerte y sensual pero insegura y sola; el protagonista bebedor que no sabe muy bien qué hacer por su vida; el malo que busca sacar tajada de la situación. No, por mucho que se llamen distinto no son diferentes. Son los mismos perros con distinto collar.

Que se lo digan al señor Follett y su Mundo sin fin, cuando los lectores de Los pilares de la tierra jugábamos al quién es quién. (Ah, mira, esta es Aliena pero con otro nombre, y este Jack, y este…)

En conclusión, todo un despropósito que me aleja cada vez más de aquél autor que en su día me gustó y ahora no hace más que repelerme.

FICHA:

Te gustará si te gusta

  • El estilo de Pérez-Reverte.

Pros

  • La segunda parte es mucho más dinámica que la primera.

Contras

  • Complicado escoger un tema que le vaya peor a una novela.

  • La unión entre la primera y segunda parte huele a ingeniería en la edición. Y SE NOTA.

Namaste.

Autor, Literatura, Nückel

Destino, una novela en imágenes, Otto Nückel

Cuando la editorial Sans Soleil se puso en contacto conmigo para enviarme este libro, desconocía totalmente tanto el título como al autor.

DSC_0117Indagando por Internet, me entero que Nückel publicó esta historia en 1926, siendo una de las primeras novelas en imágenes, precursoras, por tanto de las novelas gráficas. El medio que utilizó fueron los grabados en plomo, hasta llegar a los doscientos.

Nückel era un artista de pies a la cabeza. Tanto, que además de ilustrar para novelas de Mann o de Hoffmann decidió lanzarse a la loca idea de publicar una novela exclusiva de dibujos. Sin una sola letra. Una tarea de locos, de intrépidos y valientes.

No es nada fácil meter al lector en la historia de una forma tan potente utilizando tan solo el trazo en blanco y negro. El uso de las luces y sombras, las posturas de las figuras, y sus fotos fijas que inician el movimiento, las muecas de las caras, todos y cada uno de los detalles consiguen no sólo que nos metamos en la vida de una mujer, su día a día y sus situaciones de pobreza y miseria, sino que sea necesario volver a empezarlo para captar todos y cada uno de los aspectos que se nos muestran.

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La sordidez, la tristeza, la grisura y la desazón forman también parte de la historia, la sensación de soledad y abandono, la desesperanza que trasmite en cada grabado, en cada página. Aunque parezca mentira, ahí están. Lo que muchos no consiguen con una profusión de colores y técnicas, con diálogos y acción, Nückel lo consigue con su mano firme.

Ante una demostración tan clara del talento uno no puede más que quitarse el sombrero.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • Maus, Art Spiegelman.

Pros

  • Curioso que con trazos sencillos se llegue a un nivel de detalle tan grande.

Contras

  • Necesaria una relectura.

Namaste.

Autor, Literatura, Toole

La conjura de los necios, John Kennedy Toole

En los albores del blog os hablé ya de esta novela imprescindible, un clásico del siglo XX de esos que hay que leer y releer.

DSC_0094Ya entonces, cuando llegué a la última página de la novela, sabía que no iba a ser la última vez que leyera La conjura de los necios. La excusa fue el Ignatius Day que se celebró el 9 de julio, una divertidísima celebración entorno a la novela de John Kennedy Toole.

Lo cierto es que esta excusa me permitió, además de leerlo, hacerme con un ejemplar de Compactos de Anagrama.

La sensación de leer un libro que ya conoces es siempre curiosa. Sabes lo que va a ocurrir, conoces a los personajes y hasta quizá te acuerdes de pasajes concretos, pero sin embargo, eres capaz de captar nuevos detalles que pasaron desapercibidos la primera vez.

Regresar a Reilly y compartir con él esos momentos quince años más tarde se hace raro. Nos reconocemos pero hace mucho que no sé nada de él. Sé por dónde va a venir Toole, qué giros de la trama se suceden, pero aún así no puedo evitar sorprenderme, reírme, encontrarlo más irónico, más inteligente, más complejo.

Por otro lado, me apena no haberlo leído en inglés. Porque las conversaciones con Jones se me hacen bastas, con ese slang castellanizado que no pega, que parece de plasta. Entiendo que el traductor no podía hacer más. La nota para mí misma es que la próxima vez lo leeré en la versión original.

Nueva Orleans es también la protagonista de una historia que parece simple pero que se va embrollando página tras página, una ciudad que encumbra a Reilly, y que le acompaña en su camino tratando de vencer a la Diosa Fortuna. El problema es que ella tiene otros planes e Ignatius deberá sortear los obstáculos que le obligan a salir de su cuarto para buscar trabajo. Una cruel rueda del destino que le aleja del estudio de Santo Tomás de Aquino y le obliga a confraternizar con sus congéneres.

Me habría gustado dejaros algún fragmento destacable, pero me he dado cuenta de que no soy capaz de traeros uno solo, y tampoco me gustaría desvelaros información de más a aquellos que no lo hayáis leído. Lo que sí que puedo aseguraros es que Ignatius es uno de esos personajes universales, que se quedan en la retina para siempre, que forman parte del imaginario colectivo. Él y sus circunstancias: su sable, sus perritos calientes y su gorra de cazador.

Recuerdo como si fuera ayer una frase que me espetó mi hermana cuando le dije que no había leído El proceso, de Kafka: ¿y puedes dormir bien por las noches? Es una frase que uso como mantra, y que me viene que ni pintada para cerrar esta entrada. Porque si no lo habéis leído, ya estáis tardando.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • El Quijote, Cervantes. (Eso dicen, fallo mío que NO HE LEÍDO EL QUIJOTE).

Pros

  • El personaje de Ignatius.
  • Cómo está hilada la trama.

Contras

  • La inevitable absurda traducción del slang.

Namaste.

Autor, Gómez, Literatura

Los Modlin, Paco Gómez

Tenía muchas, muchas ganas de hablaros de este libro. Por mí en cuanto lo terminé me habría puesto a escribir la reseña, pero como me gusta que los libros reposen un poco lo dejé. Y al final como tengo tantos libros pendientes de reseñar, la cosa se ha ido retrasando. Pero aquí estoy, reseñando Los Modlin.

DSC_0088Al contrario que muchos libros que os traigo aquí, que me han recomendado muchas veces, o que he visto reseñado por activa y por pasiva, Los Modlin tiene una historia atípica. Desconocía nada del título, pero Pedro, que me presta libros de vez en cuando, me dijo que lo tenía que leer y me lo prestó.

Tengo que reconocer que lo dejé en la estantería mucho tiempo. Sabía algo de lo que él me había contado, pero no le veía el momento de empezar a leerlo. Un viernes por la tarde, lo empecé. Y un domingo por la tarde, con la lluvia de tormenta que anticipa el otoño y unos deliciosos crepes para merendar, lo acabé. (Los que me seguís por Instagram ya lo sabéis perfectamente).

Los Modlin es una novela fotográfica, esto es, además de los textos encontramos muchas fotografías a las que se refiere el autor, Paco Gómez, un fotógrafo que un día descubrió una colección de extrañas fotografías en una calle de Madrid. Como buen curioso, le interesó saber quiénes eran esas personas y por qué estaban en aquellas chocantes posturas, y de ahí salió Los Modlin.

Comenzamos el libro sabiendo lo mismo que el autor cuando se encontró las fotos: nada. Se nos presentan imágenes extrañas y lo que se nos dicen que son cuadros de una pintora, y así, página a página y fotografía a fotografía vamos conociendo los tres vértices que constituyen Los Modlin: Elmer, Margaret y Nelson. El padre, la madre y el hijo. Los padres americanos que vuelan a España para acabar viviendo en Madrid. La familia artista extraña y ajena.

La investigación de Gómez, los pasos que da tras el rastro de cada uno de los personajes: sus viajes y su casa, sus carreras profesionales y sus marcadas personalidades se van incluyendo poco a poco, de una forma progresiva y muy inteligente, que nos anima a seguir leyendo y a querer saber, hasta conseguir que seamos capaces de comprender un poco a aquéllos extraños que nos parecían personajes de ficción cuando comenzamos la historia.

Importa lo absurdo de la familia Modlin, pero también el trabajo del autor, que ha conseguido unir de la forma más atractiva para el lector. Objetivamente, sé que no se trata de una gran obra de la literatura, pero no puedo evitar sentir un entusiasmo irracional hacia esta historia que consiguió que no pudiera dejar de leer, que quisiera conocer más y más detalles de los tres protagonistas, llegando al punto de buscar información en Internet, de mirar fotografías y contrastar detalles.

Esa es la fuerza del universo de Los Modlin: conseguir que un lector que desconoce la historia, que no se interesa demasiado por la fotografía, sea capaz de sentirse unido a unos personajes que acaba de conocer. Touché, Gómez.

FICHA:

Te gustará si te gustan

  • La fotografía, la pintura y las investigaciones de personajes atípicos.

Pros

  • El modo en el que Gómez lleva la historia.
  • Cómo nos engancha desde el principio.

Contras

  • Un libro que se habría pasado desapercibido si no llega a ser por Pedro.

  • La pregunta que uno se hace al terminar: ¿y si…?

Namaste.

Autor, Jacq, Literatura

La tumba maldita, Christian Jacq

Tiempo atrás, hace un par de décadas, Christian Jacq era mundialmente conocido por sus novelas ambientadas en el antiguo Egipto. Recuerdo incluso que mi hermana llegó a completar una colección con muchas de sus historias. Sus lectores se contaban por centenares y yo lo intenté con La pirámide asesinada, la primera de la saga El juez de Egipto. Y fue precisamente eso, un intento, porque abandoné el libro sin llegar a leer una tercera parte. La lectura se me hizo demasiado compleja, recuerdo que había demasiados personajes y que se detenía en muchas descripciones.

La tumba malditaCuando la editorial Planeta me escribió para ofrecerme este título, a mi mente vino ese recuerdo, además de la visión de la edición del libro, como si lo tuviera delante. Sin embargo, quería vencer mis prejuicios. ¿Me gustaría este nuevo título un tiempo después?

La tumba maldita es una novela que tiene como protagonista a Setna, hijo menor del faraón, que se prepara para convertirse en escriba. Antítesis de su hermano mayor, Ramesu, más interesado en la vida militar, ambos lucharán por el amor de Sejet, que juega el papel de personaje principal femenino.

Pero aparte del triángulo amoroso común en este tipo de historias lo que aquí nos encontramos en un misterio, el de la desaparición del jarrón sellado de Osiris. Una búsqueda para tratar de averiguar quién lo hizo y con qué propósitos, que llevará a los protagonistas a cuestionarse muchas cosas.

La tumba maldita destila un estilo y un modo de contar las cosas que me recuerda a las novelas históricas que leí en mi adolescencia, el tipo de historias bien escritas, con misterio, amor y aventuras, donde alguna cosa se ve venir pero que consigue atraparnos en la trama, además de aprender sobre el modo de vida en el que se encuadra la historia (en este caso, el antiguo Egipto).

Al contrario que mis prejuicios dictaban, se me ha pasado muy rápida la lectura, me faltaban páginas para conocer algo más del misterio. Y además, cosa que no ocurre siempre, se me iban viniendo a la mente personas a las que le gustará esta historia, por ser entretenida y amena, por cómo Jacq nos mete en la historia acercándonos al modo de vida de los protagonistas para, después, ahondar en los acontecimientos que van ocurriendo.

Me alegra saber que mis prejuicios no estaban infundados, porque he pasado un par de tardes muy metida en la historia, y la verdad, con determinadas historias densas a mis espaldas, era justo lo que necesitaba… así que… ¿cuándo decís que sale la segunda parte?

¡No me he olvidado del sorteo! La lista de participantes la tenéis aquí. Si veis algún error comentádmelo cuanto antes.

FICHA:

Te gustará si te gustan

  • Las historias de entretenimiento puro y duro, como Los pilares de la tierra, de Ken Follett.

Pros

  • La forma de contarnos el día a día en el antiguo Egipto y a la vez meternos de lleno en una historia de misterio y secretos.

Contras

  • Se hace demasiado corto porque nos quedamos sin muchas preguntas sin responder.

Namaste.

Autor, del Árbol, Literatura

Un millón de gotas, Víctor del Árbol

Éste es uno de esos libros que aparecen en nuestra pupila durante meses, que nos lo cruzamos por la calle, lo leen los desconocidos, nos lo recomiendan en los periódicos, leemos muchas reseñas por la blogosfera. En mi caso, apareció de forma muy potente en la Feria del Libro de Madrid de 2014, pero por unas cosas o por otras (quizá por llevarle la contraria al mundo), no lo compré ni lo leí entonces. Fue este año, ya con las ideas más claras, y con la recomendación de la gurú Atram, cuando decidí comprarlo. Aproveché para que el autor me dejara su firma estampada en mi ejemplar.

DSC_0051Éste es uno de esos libros que rechazamos por ser demasiado largo, demasiado tocho, porque internamente pensamos que seguro que le sobran páginas, porque pesa demasiado para leer en la cama, porque mientras uno se lee éste libro (que casi llega a las 700 páginas), se puede leer tres de doscientas.

Sin embargo, éste es también uno de esos libros de los que todo el mundo habla maravillas, que la crítica pone por las nubes, que recibe premios y encima se vende estupendamente.

Sabía, por tanto, que iba a ser una de mis lecturas próximas porque sentía que ya había esperado demasiado. Y así fue. Aunque muchos de mis libros llevan en el estante al menos dos años, en un par de meses decidí empezarlo, y un par de meses después de acabarlo escribo esta reseña. El verano quizá no se hizo para sentarse a escribir, o bien yo tengo la manía u obsesión de dejar reposar los libros en mi mente.

Éste es uno de esos extraños libros que, a pesar de ser largo no tiene introducción alguna. Mi prejuicio y mi experiencia me auguraban unas cincuenta o sesenta páginas introductorias, donde el autor nos presentara los personajes protagonistas. Craso error. Un millón de gotas comienza de una forma cruel e inesperada, metiéndonos desde la primera línea en la trama.

Le rodea al estilo un hilo potente, violento, algo feroz que se esconde en cada línea, un murmullo constante que nos asusta de cuándo en cuándo, que nos quita la respiración cuando terminamos algunos capítulos. Después, esa voz se disfraza de nana, nos adormece para regresar al pasado cuando corresponde, pero cuando menos te lo esperas, te zarandea y te hace sentir desasosiego e incomodidad.

Obviamente, al tratarse de un libro largo, son necesarios valles donde del Árbol nos expliqué quién es quién en esta historia, pero el autor lo maneja de forma inteligente cambiando al pasado en momentos clave de la trama, para regresar a 2002 cuando le considera oportuno.

El hilo conductor de todo esto son los Gil: Gonzalo, el hijo, que recibe la noticia del suicidio de su hermana, y Elías, el padre, desaparecido misteriosamente del que sabremos por sus hijos. Poco a poco, del pasado al presente, iremos rellenando las lagunas de la historia, los lazos que unen a los personajes del presente con los del pasado, las situaciones que han vivido, sus cicatrices y sus recuerdos.

Un millón de gotas es uno de esos libros que consiguen generar un nudo en el estómago aún habiéndolo leído hace dos meses. Es un libro desgarrador, con episodios brutales que quedan impregnados en la memoria del que lo lee.

No siempre me pasa pero hay veces conforme leo el libro me acuerdo de personas a las que les gustaría la historia, por el tema que trata, o por el tono del autor. Sin embargo, éste no es uno de esos casos. En esta ocasión Un millón de gotas lo recomendaré a todo aquél al que le guste la buena literatura, las buenas historias más allá de las modas temporales, las buenas tramas y los personajes que persiguen misterios, porque no sólo se trata de una historia interesante y entretenida sino que además, el modo como se cuenta aporta una fuerza y un carácter muy peculiar a la novela, un estilo inusual que nos deja cogiendo aire cuando leemos demasiado.

Gracias, gracias, Atram, por la recomendación. Si no hubiera sido por ti lo habría pasado por alto. Y dad la bienvenida a del Árbol, porque no es el último libro suyo que vais a ver por aquí.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Los santos temporales, que mantienen la tensión. El estilo del autor.
  • La fuerza de determinados pasajes, cómo vuelven al lector tiempo después.

Contras

  • Efectivamente, es un libro pesado y gordo. Resulta incómodo leerlo en la cama. ¡Siempre podréis recurrir a su versión digital!

Namaste.