Autor, Literatura, Primo Levi

La tregua, Primo Levi

Cuando el año pasado comencé a leer la Trilogía de Auschwitz con Si esto es un hombre mi intención fue leer continuar las otras dos partes a una por año, así que lo anoté en mi lista de 2024 para no perderlo de vista y lo he leído este mes.

La tregua narra lo que sucede tras la liberación del campo de concentración hasta su regreso a Italia.

Lo que en una situación normal habría sido un viaje de unos días o una semana se alarga varios meses mientras los supervivientes son llevados al norte en tren, de campo en campo, alimentándose en lugares organizados por rusos o americanos, buscándose la vida, mientras esperaban un modo de llegar al sur.

Su viaje le llevará hasta la actual Bielorrusia, para acabar bajando de nuevo a Polonia y a Austria, por tren, andando o en carreta, según la zona y el estado del terreno tras la guerra. Así, Levi y sus compañeros se reencuentran, conversan, se alegran de haber sobrevivido aunque en la práctica siguen en modo alerta.

La tregua funciona como engranaje entre el pasado y el futuro, esto es, tenemos a un Primo Levi enfermo y hambriento tras salir del Lager que tiene como objetivo volver a casa. Una casa, por otro lado, lejana y quimérica con la que soñar mientras sigue pasado frío, hambre y traslados, tratando de conseguir un modo de dirigir sus pasos al sur.

Si esto es un hombre es un testimonio clave de los campos de concentración. De Los hundidos y los salvados dicen que es una historia muy destacada del análisis posterior. La tregua se queda en el medio, no es indispensable su lectura, pero como añadido a la trilogía cierra el círculo del testimonio del italiano.

Namaste.

Autor, Literatura

Respira, Tim Winton

Verano en Australia.

Dos adolescentes disfrutan su nueva amistad entre agua, sal y mucho, mucho tiempo.

El tiempo, el mar y el agua les llevará a la natación, más tarde al buceo, y gracias a un adulto que vive en la zona al surf.

Esa será su obsesión durante los días veraniegos de amistad, verano y agua: aprender a domar unas olas imposibles, controlar una tabla aparentemente inestable, conjurar el equilibrio en el mar. Añadir esa nueva magia recién adquirida con un mundo en el que se adentran, donde todo es posible.

Intenté hacer las cuentas pero ni siquiera sabía los números que debía usar.

Página 230

Porque tras el agua, la sal y las aventuras hay también más cosas: las envidias y los enigmas de ese adulto que les enseña todo cuanto saben, los silencios y las cicatrices.

Respira, Tim Winton (Libros del Asteroide, 2024) es un libro de inicios, una novela de formación veraniega y refrescante que nos traslada a los interminables veranos de otra época, donde todo estaba por descubrir y la energía y la ilusión te salen por los poros.

Aparentemente no hay nada que temer en la vida salvo el temor mismo.

Página 253

Una oda a los veranos eternos llenos de promesas y aventuras, donde la única importancia era disfrutar. Ideal para leer, cómo no, mirando un buen atardecer en la playa,

Gracias a la editorial por el envío.

Te gustará si te gustó Los nombres propios, Marta Jiménez Serrano.
Pros– Refrescante, ligera.
Contras– Refrescante, ligera.
– La parte final pierde fuerza.

Namaste.

Autor, Literatura, McDaniel

En el lado salvaje, Tiffany McDaniel

La publicación de un autor que te gusta es siempre motivo de celebración. Por aquí ha pasado Betty y El verano que lo derritió todo, todas maravillosamente editadas por Hoja de Lata, así que estaba claro que cuando lo vi en el buzón, En el lado salvaje (2024) iba a ser una de mis lecturas veraniegas.

Arc y Cisi son dos gemelas que viven con su madre y su tía en Ohio. Arc está obsesionada con excavar y con encontrar tesoros con sus manos en la tierra. Cisi es una enamorada de las plantas y de los bulbos. La visión particular de su abuela, influencia mágica en sus vidas, les hacen mirar la realidad con otros ojos y transformar lo que ven en algo distinto, más poético, más bonito y asumible para su mirada infantil. Y es que su entorno está plagado de violencia, drogas y pobreza, ausencias y dolor, todo por lo que no tendría que pasar una niña.

Intentaron acabar con su poder porque una mujer que dice más de lo que debe decir y que hace más de lo que debe hacer es una mujer a la que se intenta silenciar y destruir.

Página 57

Esa es la magia de Arc: darle la vuelta al lado y mostrar otra visión de la realidad para sacarle algo bueno a todas las cosas que pasan por delante de sus ojos. Arc lo hace a diario y de esta forma continúan viviendo, soportando una realidad que de otro modo se le habría hecho inasumible.

¿A quién puedes informar de los demonios cuando os demonios son aquellos a los que vas a informar?

Página 123

Desde fuera compartimos sus vidas y sus amistades, el desamparo de una casa en la que la droga y la prostitución es la moneda de cambio, unidos al miedo que se instala en la zona al encontrar un cuerpo de mujer en el río. Ellas, mientras tanto, siguen su camino, haciendo amistades, riendo y disfrutando de las pequeñas cosas que tienen cerca.

Desde fuera el lector aprieta los dientes, cruza los dedos, se queda pegado a unas páginas que no quiere leer, como si al no querer saber desaparecieran las maldades, como si al ignorar lo que ocurre después pudiéramos crear una nueva versión de la vida de Arc y Cisi.

Desde fuera somos más amables, menos duros, les exigimos a las historias una alegría y un final feliz que creemos que nos deben. Quizá porque sabemos que la vida no atiende a razones y pensamos que la ficción sí, que la mano que escribe esa historia puede ser más indulgente, más magnánima, más amable.

Pero no, las historias son como la vida y McDaniel deja claro desde la primera línea cuál es el devenir de las muchachas, pero aún así, de alguna forma, si lo deseamos lo suficiente el destino de Arc y Cisi no esté malogrado, ¿verdad?

Huele a todas las promesas que no hemos cumplido.

Página 342

Tiffany McDaniel es digna heredera de ese sur de Estados Unidos que tanta buena literatura nos ha dado: describe a los desharrapados como Carson McCullers, conecta con la tierra como Steinbeck o Faulkner y siempre, siempre, lo hace con un tono poético, desgarrador y sensible, que evoca magia, tierra y fuerza pero también crueldad y fuego.

Era complicado, era difícil, pensé que ninguna de sus historias volvería a conseguir lo que en su día viví con Betty, pensé que lo de pasar las páginas con rabia y los ojos encharcados se había terminado. Me equivocaba también.

Como Arc. Como Cisi.

FICHA:

Te gustará si te gustó Betty, Tiffany McDaniel.
Pros– El modo de hilar la realidad con la magia, lo duro con lo tierno.
– La profundidad de los personajes.
Contras– Le sobran algunas páginas de la última parte.

Namaste.

Autor, García Márquez, Literatura

El otoño del patriarca, Gabriel García Márquez


El otoño del patriarca de Gabriel García Márquez (Random House, 2022) es uno de los títulos que tenía pendiente de leer del autor colombiano. Tras haber releído Cien años de soledad, y la famosísima El amor en los tiempos del cólera además de otras novelas más cortas como Del amor y otros demonios o El coronel no tiene quien le escriba y Crónica de la muerte anunciada, esta parecía que tenía que ser la historia con la que tenía que continuar leyendo al autor.

El otoño del patriarca se divide en seis partes donde el autor utiliza el punto y seguido ni los diálogos, es decir, el texto se ofrece de forma continua, con separación de comas. Ese efecto estilístico consigue generar una continuidad en la historia además de comprimir pasado y presente de un dictador en un país caribeño que afronta sus últimos días.

Solo quien conociera la verdad tendría el valor para mentirle.

Página 164

Acompañamos al protagonista a rememorar los momentos en los que llegó al poder y también del cambio de ser un político recién llegado a un todopoderoso dictador, el modo en el que el paso del tiempo varía esa situación de poder con su entorno: de un joven prometedor a un anciano mantenido a un lado por interés de la gente que le aupó.

el día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.

Página 183

La historia incluye temáticas de violencia y de poder descritas con mucho del realismo mágico propios del autor, como muestra un fragmento en el que además se mezcla con lo absurdo:

después de haber barrido las casas y luego las carreteras y los caminos vecinales, de manera que los montones de basura eran llevados y traídos de una provincia a la otra sin saber qué hacer con ellos, en procesiones oficiales con banderas de la patria y grandes letreros de Dios Guardia al purísimo que vela por la limpieza de la nación.

Página 44


Escogí este libro para leer en mis vacaciones de verano sin saber si había acertado o no. Siempre, siempre, dudo con ese tipo de lecturas porque cuando tengo mucho tiempo y estoy fuera de casa temo escoger un libro que no se adecúe a la cantidad de tiempo que tengo para leer o bien que no tenga la calidad suficiente que le exijo a una lectura. El año pasado leí La vida instrucciones de uso de Georges Perec y ese libro ejemplifica lo que busco en una lectura veraniega: algo que en invierno me cueste mucho más de afrontar, perfecto para leer del tirón con calidad literaria.

En este sentido, El otoño del patriarca ha sido una lectura perfecta por el efecto estilístico: al ser un libro que exige una lectura continuada ha sido ideal para mis días en la tumbona. Importante tener en cuenta este detalle, me temo que si lo hubiera leído al ritmo normal, me habría costado mucho más.

Esa decisión estilística genera otra cosa, y es que se trata de un libro perfecto para releer. Al estar tanto el inicio como el final comprimido, las menciones iniciales a otros recuerdos y personajes cobran más sentido cuando los conocemos, puesto que es inevitable perderse en detalles en una primera lectura.

Es una historia que para mí no va a ser la favorita del autor colombiano, pero que me parece de esas que hay que leer si queremos conocer en profundidad a este autor.

Además, es evidente la profunda influencia que ha tenido en obras posteriores, como Temporada de huracanes de Fernanda Melchor.

Y vosotros, contadme, ¿qué le pedís a un libro que os lleváis de vacaciones?

FICHA:

Te gustará si te gustó Del amor y otros demonios, Gabriel García Márquez.
El coronel no tiene quien le escriba, Gabriel García Márquez.
Pros– El estilo de la novela: el uso del tiempo y la digresión del texto.
Contras– El inicio es complejo. Requiere concentración y tiempo para leer de seguido.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (103)

He vuelto a la Feria del Libro de Madrid. El último día, pero por la puerta grande.

¿Queréis ver mis compras? ¡Empezamos!

  • En el lado salvaje, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2024). Estoy deseando leer el tercer libro de McDaniel, la autora de Betty y El verano que lo derritió todo. Estoy esperando el momento perfecto para empezarlo. El envío corre a cargo de los amigos de Hoja de Lata. Reseña aquí.
  • Vivir con nuestros muertos, Delphine Horvilleur (Libros del Asteroide, 2022). Un título que tenía en el punto de mira desde hace bastante pero que no me he decidido a comprar hasta ahora. Reseña aquí.
  • Lo que queda de nuestras vidas, Zeruya Shalev (Siruela, 2019). Recomendado hace mucho, me atrae lo distinto del tema (la vida en kibutz) contada por una de las más destacadas autoras israelíes contemporáneas.
  • Tarántula, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2024). El último título del autor guatemalteco, del que he leído casi todo: El boxeador polaco, Monasterio, Canción, Duelo, Un hijo cualquiera, Biblioteca bizarra y Signor Hoffman. Evidentemente iba a caer este. Reseña.
  • Las propiedades de la sed, Marianne Wiggins (Libros del Asteroide, 2024). Otro libro recién sacado de la imprenta de una de las épocas que más me atraen: la Segunda Guerra Mundial.
  • Trieste, Dasa Drndic (Automática editorial, 2015). Recomendado por aquí y por allá desde hace mucho tiempo, la editorial ha reeditado el libro para que todos podamos seguir disfrutando de este título del que tengo unas altas expectativas.
  • Los que escuchan, Diego Sánchez Aguilar (Candaya, 2023). Desconocido para mí, el autor estaba firmándolo y decidí llevármelo.
  • Caballo sea la noche, Alejandro Morellón (Candaya, 2019). Me han recomendado este autor bastantes veces pero nunca me había acercado a una de sus historias. Esta es la que más recomiendan. Reseña.

  • La bendición de la tierra y El círculo se ha cerrado, Knut Hamsun (Nórdica, 2017 y 2015, respectivamente). De mi obsesión de Hamsun, tras leer Hambre, me convencí que tenía que hacerme con el resto de su obra, que en su mayoría publica Nórdica (tengo buenas noticias, este año editan Pan y en 2025 su versión de Hambre!). Escogí dos suyos porque uno no era suficiente.
  • Corrección, Thomas Bernhard (Alianza, 1983). Autor que tengo pendiente desde hace mucho, he decidido empezar con este que parece que es más asequible.
  • El chal, Cynthia Ozick (Lumen, 2016). Anotado desde hace mucho en mi libreta pero complicado de encontrar, al fin me hago con un librito que tengo muchas ganas de leer. Reseña aquí.

Con esto debería estar más que servida hasta las novedades de septiembre.

Pero bueno, tampoco vayamos a exagerar, que comprar libros es una afición diferente a leerlos 😉

Namaste.

Autor, Literatura, Zerocalcare

Un pulpo en la garganta, Zerocalcare

No hay dos sin tres. Tras La profecía del armadillo (Reservoir Dogs, 2022) y Olvida mi nombre (Reservoir Dogs, 2019) regreso al dibujante italiano con Un pulpo en la garganta (Reservoir Dogs, 2024), la última publicación de la editorial a pesar de que pertenece a un periodo anterior.

De nuevo Zero nos lleva a Rebibbia, su humilde barrio de toda la vida, de nuevo estamos en la infancia, y en esta ocasión el centro de la trama son los secretos que no se dicen, esos que se mantienen en un inicio de una amistad y más tarde se mantienen ahí, presentes, como una mochila que se carga con uno mismo.

Al igual que en sus otras historias, enlaza presente y pasado con el propósito de reflejar lo que fue y lo que es, las esperanzas y las realidades una vez pasada la adolescencia. El paralelismo siempre funciona para conocer en qué se ha convertido ese niño y cómo lo que se había imaginado nada tiene que ver con su situación real.

Con un estilo sencillo, siempre en blanco y negro, consigue una profundidad de análisis del individuo y de su generación. Y es que los cómics de Zerocalcare rezuman generación millennial: marcada por la crisis financiera, la precariedad y la inestabilidad, sus personajes están desilusionados y descreídos con el mundo, sin propósitos en un entorno del que esperaban más y del que no han obtenido nada de lo que se les prometía.

Una lectura entretenida, perfecta para cuando se tiene poco tiempo, si bien es cierto que al leerle tienes la sensación de que la temática y el modo de hacerlo se repite siempre en todas sus historias.

FICHA:

Te gustará si te gustó La profecía del armadillo, Zerocalcare.
Pros– Describe bien a la generación.
Contras– Al final todos sus cómics son parecidos.
Puede llegar a cansar.

Namaste.

Autor, Fitzgerald, Literatura

El niño de oro, Penelope Fitzgerald

Vuelvo a Penelope Fitzgerald con El niño de oro (Impedimenta, 2024). Llevaba tiempo diciéndome que tenía que regresar a la autora, de la que he leído La librería, El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a reseñar quién sabe por qué). Pensaba que le iba a tocar el turno a A la deriva, que espera en el estante junto con La escuela de Freddie y La puerta de los ángeles. Pero no, finalmente fue este, seguramente animada por la temática que trata o por esa preciosa portada de la nueva edición de Impedimenta.

La realidad es que lo colé porque andaba de capa caída tras varias lecturas duras y densas como El cero y el infinito y Tiempo de silencio, y necesitaba una lectura más amable. de las que, como quizá imaginéis, no tengo tantas opciones en mis estantes como de otras temáticas.

El niño de oro comienza con la inauguración de una exposición de piezas del pueblo de Garamantia en Londres, como en casi todas buenas exposiciones, hay un rumor de maldición que sobrevuela el descubrimiento del niño al que da título la novela y que provocará muertes y misterios.

Alguien tiene que explicármelo. No aspiro a entender mucho, pero no puedo no entender tanto.

Página 110

Se trata de una historia costumbrista, con una pizca de misterio y otra de humor satírico que tan bien se les da a los británicos. Lo encuadra Fitzgerald en un museo de Londres pero nos lleva también a la URSS de la Guerra Fría, algo que ya demostró que controlaba en El inicio de la primavera. Los personajes no son sino trabajadores de dicho museo que un inicio parecen esbozados, posteriormente nos damos cuenta de su complejidad y del punto de unión y conexión entre sus relaciones.

Sobrevuela toda el texto un humor ácido que se da por entendido en las extrañas situaciones a las que se tiene que enfrentar Wix, a la postre héroe indirecto de la situación que se vuelve más y más enrevesada según seguimos leyendo.

Declino responder a más preguntas. El tiempo que ya les he concedido es tiempo robado a la literatura.

Página 137

En conjunto, es una novela entretenida, sin pretensiones pero de calidad, perfecta a la que recurrir cuando queremos algo distendido sin olvidar una buena historia.

Ha sido una elección muy buena y la nueva edición de Impedimenta es muy cómoda de leer, aunque me temo que siempre preferiré la antigua.

FICHA:

Te gustará si te gustó El inicio de la primavera, Penelope Fitzgerald.
Pros– Entretenida, bien escrita.
– La construcción de los personajes y cómo hila los temas.
Contras– Me da TOC que no sea igual que el resto de los libros de Fitzgerald.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (102)

Seguimos con los nuevos libros llegados por mi cumpleaños además de compras y regalos por el Día del Libro. Lo sé, muchos libros en las últimas semanas que se añaden a los ya tengo en casa pendientes de leer.

  • Bomarzo, Manuel Mujica Lainez (Seix Barral, 2024). Otra reedición de la editorial de un libro que pululaba por mi lista de pendientes a pesar de no estar anotado por sí. La portada es preciosa.
  • El niño de oro, Penelope Fitzgerald (Impedimenta, 2024). La británica lleva conmigo desde que Impedimenta empezó a publicarla: la famosísima La librería, El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a reseñar quién sabe por qué) y aún así tengo otros en casa sin leer como son A la deriva, La escuela de Freddie y La puerta de los ángeles. Pues no es suficiente y voy y compro el último. Y hasta lo he colado entre mis lecturas. Quién me entiende.
  • V13, Crónica judicial, Emmanuel Carrère (Anagrama). La crónica judicial tras los atentados de Charlie Hebdo de la mano de Carrère. Probablemente no sea una historia trepidante pero creo que cualquier persona interesada por el Derecho querrá leerla. Del mismo autor habéis visto pasar por aquí Una novela rusa, El adversario, Limónov, De vidas ajenas, El estrecho de Bering y El bigote. Una variedad de temáticas y libros de un autor que recomiendo siempre que puedo.
  • Un pulpo en la garganta, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2024). El dibujante con nombre de característica de pasta dental vuelve a la carga con una historia que, seguro, nos lleva de nuevo a Rebibbia junto con Secco, como ya hizo en La profecía del armadillo y Olvida mi nombre. En Netflix tenéis la versión en serie del primero bajo el nombre Cortar por la línea de puntos y Este mundo no me hará mala persona. También lo he leído. Lo del método FIFO nunca me quedó claro. Reseña.
  • Física de la tristeza, Gueorgui Gospodínov (Fulgencio Pimentel, 2018). Del autor que he quedado encandilada con Las tempestálidas estaba claro que tenía que hacerme con otros de sus títulos. He preferido que sea en forma de novela, a pesar de que podéis encontrar una edición con sus cuentos que se ha publicado recientemente Impedimenta.
  • Las grandes familias, Maurice Druon (Libros del Asteroide, 2009). Si por algo se caracterizaba la editorial en sus inicios era por la publicación de trilogías totales de gran calidad. Como ejemplos tenemos las de Robertson Davies, Wallace Stegner o Miklós Bánffy. Esta de Las grandes familias del francés Maurice Druon ganó el premio Goncourt y era una que me faltaba. Acaba de ser reimpresa, de ahí que la podáis encontrar en vuestra librería habitual.

Muchas gracias R. por los regalos por el Día del Libro y a Eva por los de mi cumpleaños.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros últimamente?

¡Hasta el próximo IMM! (Con suerte con alijo de la Feria del Libro de Madrid)

Namaste.

Autor, Koestler, Literatura

El cero y el infinito, Arthur Koestler

Fue mi amiga Dani la que me hizo anotar este título hace ya un par de décadas. Como esos libros que tienen mala suerte, se quedó en la lista sin leer de forma casi permanente.

El cero y el infinito (Debolsillo, 2011) cuenta la historia de Rubachof, antiguo hombre de poder en el Partido pero caído en desgracia de un tiempo a esta parte, detenido y dispuesto para la interrogación por sus actividades antirrevolucionarias.

A través de los interrogatorios conocemos el pasado de Rubachof y los motivos por los que se encuentra encerrado, además de seguir el hilos de los procesos de purgas estalinistas, donde los antiguos venerados líderes iban cayendo en desgracia y desapareciendo de las fotografías como si jamás hubiesen existido. Él era uno más, o al menos estaba al lado de los más grandes, y la oscura sombra de la traición le ha llegado, como tantos otros antes y tantos otros después.

¿Dónde y cuándo encontraba la Historia santos tan enfermos? ¿Había tenido alguna buena causa tan malos representantes? Si el Partido encarnaba la voluntad de la Historia, entonces era que la Historia misma estaba enferma.

Página 83

Llega el momento de su interrogatorio, y aunque al principio no piensa más que decir toda la verdad, exponiendo las incongruencias de un Partido con ideas cambiantes, según pasan los días el protagonista se autoconvence que lo mejor para todos es que confiese y se autoinculpe y acepte lo que sea que el Partido decida por él.

Koestler lo articula de una forma muy natural, justificando dicho cambio por varios motivos: la tortura por un lado, pero lo que es más sorprendente y deja atónito al lector, el autoconvencimiento que ha de seguir los designios del Partido aunque éste exija sangre y muerte. Un Partido que sabe y conoce qué es mejor para todos, hasta para el propio individuo, y que consigue que éste acepte renunciar a su vida porque así se ha decidido. Sorprendente, incomprensible y frustrante, más aún sabiendo que todo eso ocurrió realmente.

Todo lo que él había creído y predicado, todo aquello por lo que había luchado durante cuarenta años le inundó el alma en marejada irresistible. El individuo no era nada, el Partido lo era todo.

Página 108

En este sentido, más que una novela al uso es un ensayo novelado, donde se parte de personajes de ficción para contar la verdad de un aparato opresor que sembró el terror durante décadas en su población: exilios, marginación, hambre y pobreza que desembocan en tristeza y muerte.

He marcado multitud de fragmentos destacados, páginas enteras que nos acercan a una realidad cruel y frecuente de la URSS, de cómo lo que estaba bien ya no estaba tanto y cómo iban modificando el discurso y las proclamas de los que uno día eran relevantes pero que ya no eran.

Una verdad definitiva parece siempre falsa antes. El que tendrá razón al final parece equivocado y peligroso antes de ese final.

Página 125

Literariamente no destaca por su brillantez, pero como en otros títulos, Un mundo aparte, Gustaw Herling-Grudzinski o en Relatos de Kolimá de Varlam Shalámov, se me vienen a la cabeza, es la cruda verdad sin artificios.

Y al igual que los anteriores, es un libro que hay que leer. Aunque te deje mal cuerpo, aunque tengas que parar a leer otro tipo de novela, aunque hoy no sea el momento. Hay que leerlo. Hay que conocer los detalles de las condiciones de un preso, el proceso psicológico del interrogado o las tétricas maniobras que se tenían por normales en la URSS.

No recomiendo leerlo de corrido, creo que lo mejor es alternar las 3 partes con otros títulos más amables, pero sin duda alguna, es un título indispensable que además es bastante más corto y por tanto más fácil de leer.

Tenía razón Dani. Anotadlo y me contáis.

FICHA:

Te gustará si te gustó Relatos de Kolimá Varlam Shalámov.
Un mundo aparte, Gustaw Herling-Grudzinski.
Pros– Los procesos psicológicos del preso.-
Contras– Libro duro, triste y complejo.

Namaste.

Autor, Davies, Literatura

El mundo de los prodigios, Robertson Davies

Primero fue El quinto en discordia.

Después, Mantícora.

Termino la trilogía con El mundo de los prodigios.

2014. 2019. 2024.

Ya era hora, ¿no créeis?

Leer una trilogía en espacios de 5 años es algo arriesgado, puesto que, como adelantaba en Mantícora, no recordaba bien quién era quién en esta historia. Realmente no es completamente necesario, pero obviamente los detalles sobre las conexiones de los personajes se pierden.

En El mundo de los prodigios (Libros del Asteroide, 2007) conocemos que se está rodando una película con la vida de Paul Dempster, que más tarde se convertirá en el prestidigitador más famoso de la época, Magnus Eisengrim.

El punto de partida de la historia es Magnus Eisengrim narrando episodios de su vida a los productores y directores de la cinta, para que en última instancia conozcan los pormenores de su infancia y cómo llegó a la fama.

Su paso por el circo y su aprendizaje de la magia, la dura vida de ciudad en ciudad cuando sólo era un niño y la oscuridad tras el éxito, las condiciones en las que vivió y las personas con las que tuvo contacto en su paso por el circo y los espectáculos de magia.

La historia se articula bajo los largos monólogos y reflexiones de los personajes, principalmente de Magnus, que comienzan en su infancia y que finalmente terminan donde empieza la trilogía: con la muerte del magnate Boy Stauton.

Me siento más dispuesto a aceptar la idea de que si bien el demonio es un tipo muy listo, no le llega ni a la suela del zapato a cualquier tontaina que ante todo sea bueno.

Página 59

Davies nos envuelve con su magia de narrador que ya no existe, ese tipo de escritores que narren lo que narren, lo hacen de forma natural y compacta, sea el tema la vida del circo, los entresijos de la infancia o una hagiografía. Como sus predecesoras, el teatro es importante para la estructura y también para el contenido. Además, podemos comprobar cómo cualquier tema que le interese a Davies es exprimido y aprovechado para incluirlo en una historia de dolor y soledad pero también, si tenemos en cuenta la trilogía completa, de conexiones.

La conexión de la famosa bola de nieve, que Ramsay, el protagonista y principal narrador, esquiva y que acaba impactando en la madre de Paul Dempster, precipitando su parto y cambiándola para siempre. La conexión especial en un detalle que marca a una tercera persona, como un breve truco o una pequeña conversación con un niño: un momento que pasa casi desapercibido para el emisor pero que se graba en la memoria del receptor.

Ahora bien: ¿no jugamos todos, al menos mentalmente, con pensamientos terribles que jamás osaríamos poner en práctica? ¿Podríamos vivir sin un oculto instinto de revuelta, de protesta, contra nuestro destino en la vida, por envidiable que pueda parecer a quienes no han de sobrellevarlo? (…)

Todos abrazamos nuestras cadenas. No hay hombres libres.

Página 164

Digo más arriba que Davies es un tipo de escritor que ya no existe, y es que tiene un modo decimonónico de tratar la vida interior de los personajes que ya no se estila. Lo hace añadiendo una gran carga ética y religiosa, que en ocasiones deviene en repetitiva y que se mantiene siempre en un punto alejando emocionalmente, por lo que no es fácil empatizar con los personajes como lo solemos hacer con otras novelas.

Su estilo es directo, estructurado, trabajado, muy organizado, irreprochable.

Así era, aunque de un modo que nunca pude haber previsto. La experiencia nunca se repite exactamente de la misma forma.

Página 257

Con este tipo de escritores paso por muchas fases: me fascina la capacidad de descripción del autor, me encanta cómo usa el lenguaje para llevarnos donde quiere, pero a la vez, en otras ocasiones me aburren aspectos éticos o religiosos sobre los que Davies se detiene una y otra vez y me siento alejada de lo que está narrando, como si viera a través de un escaparate, impidiendo que me incorpore personalmente a la trama en sí.

A la vez, es absolutamente genial tener a un autor al que recurrir cuando tienes una decepción, como me ha ocurrido previamente con Mariana Enríquez. Parece una gran tabla de salvación cuando todo se pierde.

Dicen otros lectores de Davies que esta trilogía es más triste y melancólica y tiene menos elementos de humor y más espiritual que la Trilogía de Salterton. No lo sé. Quizá sea momento de comprobarlo.

FICHA:

Te gustará si te gustó El quinto en discordia o Mantícora., Robertson Davies.
Pros– La narración global de la historia y los temas que genera.
Contras– No es una lectura que pueda leer de seguido.

Namaste.