Autor, Literatura, Tabucchi

Sostiene Pereira, Antonio Tabucchi

Sostiene Pereira que lo conoció en un día de verano.

Página 7

Así comienza la novela más famosa del italiano Antonio Tabucchi, ambientada en la más portuguesa de las ciudades, Lisboa.

En el propio título nos adelantan los dos puntos más importantes de esta novela: su protagonista y el modo en el que nos van a narrar los sucesos.

Pereira lo sostiene porque como podemos imaginar, le están tomando declaración por algo que sabremos más adelante. Pereira lo sostiene a pesar de que él no es de sostener demasiadas cosas, tan solo su amor y pasión por los escritores franceses del siglo XVIII. Y también, sabemos, por su mujer, fallecida hace unos años.

Se preguntó: ¿En qué mundo vivo? Y se le ocurrió la extravagante idea de que él, quizá, no vivía, sino que era como si estuviese ya muerto.

Página 16

Y es lógico que se haga esa pregunta, porque Pereira no tiene ningún interés por conocer qué está ocurriendo en el mundo: no hay un periodista menos periodista que este. O ¿quién se podría a escribir efemérides de autores franceses muertos hacía 25 años estando en 1938?

Pereira, claro.

La filosofía parece ocuparse sólo de la verdad, pero quizá no diga más que fantasías, y la literatura parece ocuparse sólo de fantasías, pero quizá diga la verdad.

Página 30

La situación cambia cuando nuestro protagonista se encuentra con un joven a quien contrata como ayudante, un hombre que le va a hacer replantearse muchas de las cosas que cree saber, alguien que le abre una ventana a ese mundo exterior del que no quería saber nada.

Sostiene Pereira (Compactos 50, 2019) es una novela corta pero con una altísima calidad literaria. Vemos aquí un héroe luso, un Oblómov a la portuguesa, un personaje propio que huele a limonada y omelettes a las finas hierbas, uno de esos que se queda en la retina del lector y que traspasa las líneas para alcanzar la eternidad. Como Ignatius J. Reilly. Como el Quijote.

Hay algo decimonónico en Tabucchi, algo que conecta con los nombres más destacados de las literatura de la Mitteleuropa, una forma de narrar el ambiente y las pulsiones internas del protagonista, algo en el tono que ha desaparecido a mitad del siglo XX por la dictadura de la autoficción o por el cambio en el uso del tiempo actuales

Es usted una persona infame, y todo esto es una infamia.

Página 173

Qué fácil parece la buena literatura cuando se hace bien. Qué placer para el lector sumergirse en una historia de estas características.

No os la perdáis.

FICHA:

Te gustará si te gustó La muerte en Venecia, Thomas Mann.
Pros – El personaje de Pereira. Inclasificable.
– El estilo de Tabucchi y su forma de ir metiéndonos en la trama.
Contras– Que quiero probar esa omelette a las finas hierbas y aún así creo que no será para tanto.

Namaste.

Autor, Berlin, Literatura

Bienvenida a casa, Lucia Berlin

Para muchos autores, su obra es absolutamente opuesta a su vida. Para otros, realidad y ficción se entremezclan, incluso antes de la eclosión del género de la autoficción de las últimas décadas.

Eso es lo que le ha ocurrido a Lucia Berlin, una autora que había pasado bastante desapercibida hasta que en 2015 la publicación de Manual para mujeres de la limpieza (Alfaguara, 2016) la situó en el punto de reconocimiento y ventas que merecía.

Sus personajes tienen muchos de los elementos que ella vivió durante su intensa vida: problemas de alcoholismo, infidelidades de sus maridos y un estado de precariedad que le hizo trabajar en muchos puestos distintos, algo que se combina con las frecuentes cambios de localizaciones como tuvo la propia Lucia, que creció en Nuevo México y Chile pero que posteriormente se mudó hasta en 18 ocasiones.

Teniendo tanta relación entre relación y ficción es obvio que los lectores querrían conocer más a la autora, y eso trata de satisfacer Bienvenida a casa (Alfaguara, 2019), que incluye una parte de apuntes autobiográficos con fotografías de la época además de una selección de cartas enviadas por la propia Berlin a sus amigos más cercanos.

El problema con Lucia Berlin es que ya no se sabe qué es cierto y qué no, incluso para sus propios hijos esta distinción se desdibuja. De hecho, ellos mismos han tratado de escarbar en su pasado familiar acudiendo a los relatos de su madre. Y es que a pesar de ser una autora del siglo XX que murió en 2004, sorprende no conocer al dedillo sus idas y venidas como sí lo conocemos con otros escritores. Pero claro, Berlin pasó tan desapercibida que quién iba a pensar que nos interesaría un tiempo después indagar en su vida.

Lo que podemos conocer son pinceladas, un acercamiento a su vida y su visión del mundo, pero bastante alejada de lo que se suele encontrar en un libro sobre la vida de una escritora.

Bienvenida a casa es el tipo de libro para aquéllos que nos obsesionamos con Manual para mujeres de la limpieza y con la mujer de detrás de las páginas.

Namaste.

Autor, Koenig, Literatura

La chica que vive al final del camino, Laird Koenig

De vez en cuando miro a mis estantes buscando un tipo de historia más liviana, algo entretenido y de calidad que huya de los dramas o libros más duros que suelo leer antes de empezar con la siguiente lectura profunda.

Este thriller llegó a mis estantes por curiosidad, o por buscar inconscientemente ese cambio de aires lector. No sé, el caso es que en ocasiones, revisando los estantes de las librerías, decido comprar libros que los cuales no soy el tipo de lector que piensa la editorial.

La chica que vive al final del camino (Impedimenta, 2023) es un thriller cuya protagonista ya nos adelanta el propio título. Hay una casa al final del camino habitada por una muchacha que, como podemos leer en el primer capítulo de la novela, acaba de cumplir trece años.

La situación deviene en extraña cuando a esa chica, nueva en el pueblo, no se la ve cerca de ningún adulto: evita a los vecinos y parece comportarse de una forma bastante independiente.

Este hecho, además de que es británica y no aparece por la escuela, es el punto de partida que tienen los vecinos para preguntarse: ¿qué esconde?

– No voy al colegio.
– ¿No?
– No.
– ¿Nunca?
– Jamás he ido al colegio.
– ¿Estás enferma o algo?
– ¿Por qué lo dices?
– (…) Quiero decir que tendrás una excusa.
– ¿Para no ir al colegio? El colegio embrutece.

Página 102

El misterio es el gancho que consigue que el lector se sumerja en las páginas de una historia sencilla, bien escrita, plagada de diálogos que avanza inexorable hacia la resolución el misterio. Como en muchos thrillers, cada respuesta le baja intensidad a la trama: según avanzamos la historia pierde fuelle, porque ya tenemos o imaginamos las respuestas.

No os voy a explicar qué esconde, creo que eso es parte de la gracia de esta novela. Para conocer de qué va el asunto, Koenig despliega varios personajes secundarios metomentodos que pondrán a Rynn en un brete. Desconozco si un estadounidense medio se comporta de verdad de esta forma, metiendo las narices con algo de lo que no forman parte, pero siempre que encuentro este tipo de detalles en la literatura no puedo sino sentirme repelida por esa vecina que por fuera demuestra amabilidad pero que lo que realmente quiere es revisar cada cajón de la casa.

El resultado es una historia sin pretensiones perfecta para leer en un fin de semana. El tipo de literatura de entretenimiento de calidad que se disfruta y a otra cosa.

Si yo no quiero parecerme a los demás, ¿por qué iba a querer que los demás se parezcan a mí?

Página 171

Se agradecen este tipo de historias, lejos de las pretenciosas novelitas que últimamente pueblan los estantes de novedades, esas que prometen ser la voz de una generación, cambiarte tu vida o planteamientos y que quién sabe por qué, quedan relegadas en seis meses por otra historia que promete lo mismo.

La chica que vive al final del camino es un thriller, una novelita entretenida que bebe de la literatura gótica americana, una historia honesta perfecta para embriagarse en lo verdaderamente importante: las historias.

FICHA:

Te gustará si te gustó Un plan sangriento, Graeme Macrae Burnet.
Pros– Entretenida, sin pretensiones. Bien escrita.
Contras– La segunda mitad pierde fuelle.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (100)

Llegamos a un número redondo y me pregunto si alguien por aquí recuerda el por qué del nombre IMM, In My Mailbox hace demasiados años y que hoy en día se ha reconvertido en Book haul.

Pienso también si debería cambiarle el nombre por algo en castellano o si, a estas alturas, a alguien le importa.

En fin, libros nuevos. ¿Empezamos?

  • Tiempo de silencio, Luis Martín Santos (Seix Barral, 2024). Hace muchos, muchos años, diría que 20, que leí y compré una edición de esta novela de esas que por entonces daban con los periódicos. Llevo queriendo releerla mucho tiempo, pero sentía que necesitaba una edición acorde con mis recuerdos de este novelón que ha sido bastante olvidado. Seix Barral, coincidiendo con el centenario, ha hecho esto posible. Tengo muchas ganas de la relectura pero os mentiría si os dijera que no tengo un puntito de miedo ante la posible decepción. Este es uno de los libros de mi vida. Reseña aquí.
  • Las tribulaciones del estudiante Torless, Albert Musil (Seix Barral, 2002). El libro que quería leer, sinceramente, es El hombre sin atributos, el famoso tocho parodiado hasta en las Celebrities de Muchachada Nui, pero soy consciente de que sus más de mil páginas no son el libro adecuado para empezar con el autor. Dicen de esta novelita que está a la altura. Anotado en mi libreta, R. me lo regaló. Todo un acierto, ¡gracias! Reseña aquí.
  • El artista del hambre, Franz Kafka (Nórdica, 2024). El centenario de Kafka promete reediciones de absolutamente todo, ya lo habréis empezado a notar en los estantes de las librerías. Tenía este pendiente y los amigos de Nórdica me lo han enviado a casa. Es ilustrado y aquí tenéis la reseña.
  • Doctor No, Percival Everett (De Conatus, 2024). Ya habéis visto por aquí Los árboles. Esta compra es una de esas que sabes que no vas a leer el libro pronto pero aún así la edición, el autor y la historia te hace que te lo lleves. No he podido resistirme.
  • Dinero en el bolsillo, Asta Olivia Nordenhof (Sexto Piso, 2024). Partimos de la historia real de crucero que sale ardiendo, provocando uno de las catástrofes más duras de la historia de Suecia. Este es el primero de una saga dedicada al tema. Envío de Sexto Piso. Reseña.
  • El Ministerio del Dolor, Dubravka Ugresic (Impedimenta, 2024). No hago más que agrandar mi biblioteca con libros de la croata mientras que sólo he leído El Museo de la Rendición Incondicional. Imagínate, no avanzo.
  • Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero (II) (Alfaguara, 2023). Tras leer La Nieve del Almirante no me quería quedar con el resto de historias de Maqroll. No he leído ni la segunda pero por mi experiencia a veces las ediciones desaparecen y luego no hay modo de hacerte con una, de ahí que lo comprara en la menor ocasión.
  • Un sí menor y un no mayor, George Grosz (Capitán Swing, 2011). La historia de un pintor de entreguerras que me interesó desde que vi sus cuadros expresionistas. Después conocí de la existencia de este libro, de ahí a mi libreta y luego a mis estantes.
  • Granito Gris, Lewis Grassic Gibbon (Trotalibros, 2024). La tercera parte de la trilogía escocesa de Gibbon de la que aún no he leído nada. Lo que no podía dejar era la trilogía a medias y R. lo sabía, de ahí su regalo. De este año no pasa que lea la primera parte.
  • Ángulo de reposo, Wallace Stegner (Libros del Asteroide, 2009). De Stegner he leído En lugar seguro. Este es el título que más recomendado del autor. Uno de esos grandes autores que publicaba la editorial en sus inicios. Tengo muchas, muchas ganas de leerlo.

Muchas gracias a Nórdica y Sexto Piso por los envíos y a R. por sus regalos librescos constantes.

Y vosotros, decidme, ¿habéis comprado muchos libros?

Namaste.

Autor, Literatura, Perec

El secuestro, Georges Perec

Tras leer La vida instrucciones de uso, tenía claro que debía regresar a Perec para conocer más de su obra.

Y aunque con dudas, más bien animada por lo original de la composición de este libro, ha sido El secuestro (Anagrama, 2020) la novela con la que he vuelto a él.

El título nos adelanta la trama: hay una ausencia derivada de la autoexigencia del autor, ya sabéis, cosas de pertenecer al grupo Oulipo: ¿por qué no prescindir de la vocal más utilizada? Perec lo hace en francés con la e, de ahí que en francés el título fuera La disparition, pero en español se optó por adaptar la traducción y hacerlo con nuestra vocal más común: la a.

El resultado es muy, muy peculiar. Porque a pesar de la complejidad formal Perec consigue sacar ese punto humorístico que le caracteriza:

Murió el primo por un chorizo, el sobrino por un bollo, el vecino por un corrusco, un tipo por un mendrugo.

Página 18

Y también esa visión inteligente de lo que le rodea, ese tipo de descripciones de la realidad que es capaz de plasmar con muy pocas palabras:

Por poco lo consigue, pero lo perdió todo, menos el tormento de un deseo no cumplido y el disgusto de un conocimiento escurridizo.

Página 26

Lo peculiar de esta historia es a la vez lo bueno u lo malo. Si analizamos la trama, ninguna pega, mantiene todos los elementos propios de un misterio planteado desde la primera página. El problema es que la lectura se hace extraña. Hay algo desafinado, a destiempo, incómodo, que complica el asunto para el lector.

Y es que no es natural, ni fluido, no surge de forma normal, porque debido a la restricción formal no puede hacerlo. Y eso es a la vez lo mejor y lo peor de este libro.

Los días se transforman en soles, las semanas en meses, la aurora en el rosicler. Todo para continuar con la ausencia de la vocal.

El cristo que se montó fue gordísimo. El muerto circuló de institución en institución.

Página 91

Por ende, todo es forzado, y como tal, tras leer varias páginas uno se siente cansado, con el cerebro reseteado, como si la complejidad para leer la historia se hubiera multiplicado por cinco. No me quiero ni imaginar el proceso de escritura.

Así, el resultado es meritorio, por el continuo trabajo de búsqueda de sinónimos y opciones tanto para el autor como para los traductores, por lo que sugiere y por todo el trabajo que lleva detrás.

Evidentemente, la restricción formal le hace tener que recurrir a otras originales opciones para dar a entender de lo que habla, como en este fragmento con menciones literarias:

Tom M., quien se encontró con Estelle, dijo «Si mi novelón sobre los dolores de los tuberculosos no estuviese escrito en el momento que nos conocimos Estelle y yo, Hens Costorp no hubiese coincidido con Clodette C. en su clínico de reposo.

Página 185

Decían otros lectores que esta historia está bien como experimento, pero que no funciona como novela al uso. Quizá porque no se trata de una novela al uso, claro.

Autor, Frankl, Literatura

El hombre en busca de sentido, Victor Frankl

Este título lo he visto tantas y tantas veces recomendado que tenía que leerlo.

El hombre en busca de sentido (Herder, 2015) es el título que le da el psiquiatra Victor Frankl a su libro en relación a su experiencia de un campo de concentración.

Con este libro, su experiencia personal y sus conocimientos médicos, Frankl analiza las fases por las que pasaban los prisioneros en los momentos clave de su estancia en un campo: la llegada, la estancia y la posterior liberación.

Cada hombre, incluso en condiciones trágicas, puede decidir quién quiere ser – espiritual y mentalmente – y conservar su dignidad humana.

Página 96

Interesa mucho su análisis sobre las fases que pasan los prisioneros, ya que es algo atípico en el tipo de testimonios de campos, centrados en la experiencia personal del superviviente y alejados de las generalizaciones.

Frankl es capaz de abstenerse y mantenerse en un punto alejado para describir qué situaciones tenían que sufrir y cómo trataban de gestionarlo cada persona. Es un análisis sobre las fuerzas para seguir, que da parte de las claves de los supervivientes: una reflexión sobre qué hacer para continuar adelante cuando parece que todo está perdido.

Hay dos razas de hombres en el mundo, solo dos: la de los hombres decentes y la de los indecentes.

Página 115

En este sentido, es un libro muy interesante a la hora de conocer qué hay detrás de los supervivientes, qué cosas mentales y de actitud tenían en común para saber cómo pudieron continuar viviendo en tan difíciles circunstancias.

También funciona como reflexión existencial, como análisis que todos podemos hacer sobre nuestras vidas.

Sé que a mucha gente le ha parecido sorprendente pero a mí quizá no tanto, al haber leído otros libros del tema, como Goethe en Dachau, donde Nico Rost que aferra a la literatura y cultura para sobrevivir el campo.

En cualquier caso, es un libro muy recomendable que aporta una visión analítica complementaria a lecturas como Si esto es un hombre de Primo Levi o Maus de Art Spiegelman, mientras que se extrapola a las vivencias de cada uno.

Namaste.

Autor, Halfon, Literatura

Signor Hoffman, Eduardo Halfon

Si algo tiene en común los últimos años es que en todos he leído un libro de Eduardo Halfon.

Así que claro, este año no iba a ser menos.

Signor Hoffman (Libros del Asteroide, 2015) es otra de las historias que nos meten de lleno en el mundo de Hoffman: un viaje a Italia para honrar la memoria de su abuelo, la nostalgia del pasado familiar, la visita a la casa de donde vivió su abuelo.

Conocer a Halfon significa llegar para quedarse, para continuar conociendo ese mundo en el que todo tiene dos caras.

El guatemalteco, el escritor-ingeniero de prosa breve, el nieto de un polaco y un libanés. El tipo de la dualidad: presente y pasado. La familia y el yo.

Y así, con textos aparentemente livianos, de corta longitud, nos va mostrando los poliedros de una existencia que en cada paso del camino le hace elegir.

Signor Hoffman se une a sus otros libros que he leído de él, El boxeador polaco (2019), Monasterio (2014), Canción, Duelo (2017), Un hijo cualquiera (2022) publicados todos por Libros del Asteroide y Biblioteca bizarra, (Jekyll and Jill, 2018), mientras espero la publicación de Tarántula.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Cualquiera de las historias que menciono arriba.
Pros– Inteligente, certero. Demuestra calidad y originalidad.
– El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Sus libros se acaban demasiado pronto.

Namaste.

Autor, di Benedetto, Literatura

Zama, Antonio di Benedetto

Lleva mucho mucho tiempo (años) con este título en mi libreta de pendientes. Por desgracia se encontraba descatalogado, al menos en España, así que no fue hasta que me topé con esta edición de A. Hache editores que pude hacerme con este clásico de las letras argentinas.

La novela lleva en su título el apellido del protagonista: Diego de Zama, asesor en una oficina del virreinato de Río de la Plata, nombrado por el Rey para un puesto que desarrolla sin problemas pero con la espera e incertidumbre de conocer cuándo será su traslado a otra ciudad donde se encuentre, al fin, más cerca de su familia.

Estamos en el siglo XVIII y la burocracia y los trámites y cuitas para conseguir una firma que le permita mudarse se retrasan. Así, el tema principal de la novela es la espera, esa que afronta Diego con paciencia para seguir realizando su tarea diaria mientras trata de conseguir información sobre cuándo tendrá lugar a la vez que intenta adelantarla lo máximo posible. En este sentido tiene algo de El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.

Sin embargo, hacia la mitad, una vez planteada su rutina y sus esperanzas, el tema deriva en la frustración al conocer que el cumplimiento de sus obligaciones ha sido en vano, ya que quien tiene que firmar su traslado no lo hará jamás. Con ello, la pérdida de la esperanza. A partir de aquí, la desesperación que le lleva al desorden, a la corrupción, a tratar de conseguir, sea del modo que sea, su anhelado traslado. La espera se alarga y el camino de Diego acaba por otros derroteros, los del humano que duda si todo tiene sentido.

Se me ocurrió que, de reconocerme en la calle, cualquier persona podía ver, en mis narices, puertas.

Página 109

El estilo de di Benedetto es abigarrado, barroco, plagado de subterfugios y rodeos. En una palabra: excesivo. Os dejo un ejemplo:

Afecté no querer perturbarla con indagaciones constantes sobre el desenvolvimiento de su conflicto y dejé que lo soportara sin posibilidad de aquel mínimo respiro que le daba su comunicación conmigo.

Página 99

Un ejemplo que podrían ser cientos. Un texto complejo al que acceder sólo con mucha concentración, porque no nos da ni un respiro. Hay que releer el párrafo para comprenderlo todo, hay que descifrar lo que nos quiere decir di Benedetto, porque conforme avanzamos está velado, fragmentado u omitido.

Quizá mi problema con Zama es que me ha parecido una novela muy desigual, ya que la tercera y última parte nada tiene que ver con sus predecesoras. Lo anterior, unido a un estilo exageradamente abigarrado me ha sacado de la historia. Seguramente esperaba una novela redonda y me temo que no me lo ha parecido.

FICHA:

Te gustará si te gustó El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati.
El siglo de las luces, Alejo Carpentier.
Pros – Original, complejo, muy diferente.
Contras– Abigarrado, duro.
– Va de más a menos.

Namaste.

Autor, Literatura, Tsvietáieva

Mi padre y su museo, Marina Tsvietáieva

Leí en su día Mi madre y la música, el libro de Marina Tsvietáieva sobre su relación con su madre y el aprendizaje del piano. Al saber que además estaba este librito, lo anoté para colarlo en un hueco entre lectura y lectura.

Tal y como me esperaba, se trata de un libro resumen de la relación de su padre con su museo, el de bellas artes de Moscú, que posteriormente sería conocido como Museo Pushkin, desde el momento de la construcción del edificio hasta su inauguración.

El libro incluye dos partes escritas en momentos temporales diferentes: en Francia escribe una primera versión, publicada en ruso en 1933, y más tarde, para su público francés desarrollará parte de esos relatos autobiográficos, de ahí que en la segunda parte incluya detalles y descripciones que no incluye en el primero.

Marina Tsvietáieva nos abre una puerta a otro mundo, a una sociedad que no existe, rodeada de personajes en extinción: nobles, príncipes y aristócratas alrededor de un museo para gloria del zar Alejandro III.

Como decía en Mi madre y la música, hay un punto íntimo que consigue con muy pocas palabras, porque además pero además aquí nos explica parte de la vida familiar, el cambio ante de la muerte de la madre, las expectativas y preocupaciones de su padre ante el proyecto más importante de su vida, el día a día bajo un proyecto de tal envergadura.

Un librito delicioso, conciso y directo perfecto para acercarse a la sociedad rusa.

Namaste.

Autor, Everett, Literatura

Los árboles, Percival Everett

Los árboles (DeConatus, 2023) ha sido un título muy nombrado por dos motivos: ser finalista del Booker 2022 y recibir curiosos comentarios.

Llego a él tras terminar un libro diametralmente opuesto: mientras que El palacio azul de los ingenieros belgas de Fulgencio Argüelles, una novela sin diálogos ni puntos y aparte, en Los árboles todo son diálogos. Curiosa la cosa.

Los árboles tiene como trama una situación violenta y surrealista (la aparición de dos cadáveres en una situación incomprensible: un blanco y un negro que parece que se han pegado el uno al otro hasta morir, el negro está desfigurado y tiene en sus manos los testículos arrancados del blanco).

Digo surrealista porque esa escena de crimen que simplemente podría justificarse como un asesinato un tanto extraño, se transforma en otra cosa cuando se añade a la circunstancia la desaparición del cadáver del hombre negro.

Lo anterior es la justificación para hablar del tema importante que quiere Everett: el racismo y los asesinatos de Estados Unidos, las injusticias de décadas de blancos que acusan a negros de cosas que no han hecho y la violencia continua: palizas, violencia, vejaciones, violaciones y acusaciones en falso.

 -¿Ha visto o ha tenido noticia de algún forastero en el pueblo? (…)

  -No es la pregunta -dijo- La muerte nunca es forastera. Por eso le tenemos miedo.

Página 125

El uso del tono humorístico y la utilización de ágiles diálogos es todo un acierto, ya que consigue generar una acción dinámica que provoca que una vez empiezas el libro no puedas parar de leer. Una combinación arriesgada pero muy exitosa aunque, por desgracia, torna en repetitiva cuando ya llevamos 2/3 partes de la novela. Quizá aligerando la parte media de la novela hubiera desaparecido esa situación.

Bienvenido a Suministros de Cadáveres Acme de Chicago. Ustedes los matan, nosotros los congelamos.

Página 232

Los árboles es una buena demostración de que lo violento y lo humorístico pueden ser una buena combinación si se trata trabajando cada elemento, comenzando por el humor para acabar ahondando en la raíz del tema. Para ello Everett es directo y crudo y evita añadir descripciones que nos desviarían de sus propósitos.

Un acierto este libro y una delicia la edición de DeConatus.

2024 empieza muy pero que muy bien.

FICHA:

Te gustará si te gustó – La película Jojo Rabbit.
Pros– Original, humorístico y crítico a la vez.
– Los diálogos.
Contras– Reiteración en sus páginas centrales.

Namaste.