Autor, Literatura, Novela gráfica, Roca

El invierno del dibujante, Paco Roca

Esta es la típica novela que jamás habría tomada prestada en la biblioteca si no hubiera tenido algo de información previa.

Me encontraba en un momento aburrido enfrente del televisor (de esos que abundan actualmente), haciendo zapping, cuando vi a Santiago Segura con un traje gris huyendo de un acreedor. La información de la película que se ofrecía incluía el título y una frase: «El gran Vázquez», una biopic del famoso creador de Anacleto.

el-invierno-del-dibujanteHasta ese momento desconocía nada de su vida, y sólo una poca de su obra. Era capaz de relacionarlo con algún cómic pero no tenía ni idea de con quién hizo amistad o de qué tipo de persona era.

Así que cuando después hojeé este título, vi allí plasmados muchos de los personajes que salían en la película, y decidí leerlo.

En El invierno del dibujante se habla de dibujantes y de sus historias entorno a la editorial Bruguera, donde coincidieron los más importantes de la época. Ibañez, Escobar, Conti, Cifré… o lo que es lo mismo, los creadores de Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Carpanta y muchos más.

Allí compartieron cuitas, penurias y condiciones draconianas, hasta que decidieron fundar su propio sello, la revista Tío Vivo y tras un rotundo fracaso, regresaron a la editorial Bruguera.

El invierno del dibujante es un homenaje a aquéllos que dedicaron su tiempo y sus esfuerzos a dibujar personajes que después formarían parte de la vida de muchas generaciones de niños que leímos sus páginas, hasta que nos las sabíamos de memoria. Y así lo organiza Roca, enseñándonos sus personalidades y el devenir de los acontecimientos.

La verdad es que para alguien que como yo, que apenas sabía el nombre de los autores, me ha gustado mucho el tono y lo que cuenta Roca. A fin de cuentas, me he pasado muchas horas leyendo cómics, y ya era hora de saber quién se encontraba detrás de aquéllas viñetas.

Si, como yo, queréis conocer un poco más de la intrahistoria en la editorial Bruguera, no os podéis perder El invierno del dibujante.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo condensa la historia de la editorial.
  • Los saltos temporales, bien encuadrados en la trama.
Contras
  • Pensar que aunque hemos leído sus historias no conocemos nada de ellos.

Namaste.

Autor, Hustvedt, Literatura

Los ojos vendados, Siri Hustvedt

Hace bastante tiempo que Molinos habló de esta autora en su blog, así que anoté Todo cuanto amé en mi libreta. Ahí se quedó hasta que, aprovechando mi visita a la biblioteca, busqué qué tenían sobre ella. Por desgracia no encontré la novela que estaba buscando, pero al menos escogí Los ojos vendados como primera aproximación.

los-ojos-vendadosLos ojos vendados es la primera novela publicada por Hustvedt tiene cuatro partes, todas protagonizadas por Iris Vegan, una estudiante universitaria de literatura. En la primera parte, un misterioso individuo contrata a Iris para que describa objetos que él guarda en cajas.

En la segunda, una fotografía genera una extraña sensación entre Iris, el fotógrafo y el novio de ésta, desestabilizando la relación al incluirse celos, envidias y desconfianza entre ellos.

– Tú nunca me has querido -le dije.

El rostro de Stephen perdió su tensión, y recuerdo que pensé lo fácil que es hablar sirviéndose de estereotipos, robar una cita literaria de baja estofa y dejarla caer. De todos modos con nuestras palabras sólo podemos rondar lo inexpresado, y resulta cómodo soltar lo que hemos oído con anterioridad.

– Siempre te he querido -dijo-. Sólo que no lo hago del modo que a ti te gustaría.

(Página 62)

En la tercera, la narradora es internada en un hospital psiquiátrico y nos cuenta el día a día de sus compañeros de habitación, además de analizar las causas por las que queda internada.

En la cuarta y última, la lectura de una hipnótica historia causa que Iris se obsesione por un personaje, llegando a interpretar el papel de éste.

Cada parte aparentemente distinta y diferente, pero todas con el hilo conductor de la narración de Iris, su fragilidad y emociones y su predisposición para acabar en situaciones extrañas. Por un lado se trata de una historia de esas que sugieren más que cuentan, donde se crea en un universo en el que todo se encuentra desdibujado, donde la frontera entre la realidad y la ficción o entre la locura y la cordura son muy finas.

No sé si se hizo primero la gallina o el huevo, pero me ha recordado mucho a las historias de Auster con un toque diferente, más íntimo y personal, como si el universo de Auster lo hubiera descrito mejor Husvedt, aunque la historia esté menos pulida. Se nota cierta inexperiencia a la hora de desarrollar las tramas, pero ofrece los detalles suficientes como para seguir leyendo a la autora.

A mí me ha sugerido, a la vez, la sensación de sentirme atrapada pero también el sentimiento de rechazo. Esto es, sus personajes solos, casi enfermos, independientes y aislados, las historias de trabajos raros, que podrían parecer sueños… todo me parece ajeno y extraño, pero a la vez siento que sus personajes sufren, se duelen y se preguntan cómo salir de la espiral extraña en la que están metidos y cómo no hay nadie con los pies en la tierra que les pueda ayudar a salir del cenagal.

También me ha recordado a Murakami pero en otro sentido menos amable y más crudo, con un universo más trabajado. Como si el mundo creado por el japonés fuera más de cartón piedra, se notara más lo impostado… no sé si me explico pero es una sensación extraña, que tendré que seguir analizando según vaya conociendo más la obra de la autora.

Reconozco que no es un libro que me haya maravillado pero al menos he cumplido el objetivo de leer a Hustvedt, y me ha atraído lo suficiente como para saber que volveré a leerla en otra ocasión.

FICHA:

Te gustará si te gustan
  • Las novelas de Paul Auster.
  • El universo murakamiano.
Pros
  • El universo que crea. La primera parte es la que más me ha gustado.
  • El personaje imprevisible de Iris.
Contras
  • Se nota inexperiencia a la hora de desarrollar y cerrar los temas.

Namaste.

Autor, Campbell, Literatura

Cosas raras que se oyen en las librerías, Jen Campbell

Al hilo de lo que os comenté en la última entrada, os traigo hoy uno de esos libros que levantan el ánimo lector y nos animan a superar crisis y bloqueos lectores.

Cosas-raras-que-se-oyen-en-las-libreríasEn primer lugar, se trata de un libro que habla sobre libros. Eso siempre es un acicate para comenzar un libro. ¿Quién no ha comprado un libro porque en la sinopsis o en el título se mencionen las palabras “libros” o “librería”? No sé si será curiosidad o qué, pero conmigo siempre funciona esa estrategia.

Además, el libro que os traigo hoy es cortito, engancha y es perfecto para una tarde cualquiera de un domingo en el que no tengamos ganas de salir de casa. Se lee en un rato.

Por si fuera poco, narra las conversaciones (sorprendentemente) reales con las que se topan los pacientes libreros cuando entra un cliente por la puerta. Alucina pensar el tipo de comentarios y preguntas surrealistas que hacen las personas que pasan por allí. Cualquiera diría que es todo inventado, pero como dice la manida expresión, la realidad siempre supera la ficción…

CLIENTE: Quiero el libro más pesado que tengan, por favor.

LIBRERO (atónito): ¿Quiere el libro más aburrido?

CLIENTE: No, no, literalmente pesado.

Página 48

Y así, página a página y conversación a conversación el lector se encuentra con que no puede parar de reír de las ocurrencias de la gente.

CLIENTE: Quiero un libro sobre el Apocalipsis para un niño de trece años.

LIBRERO: Pues no sé… ¿qué es lo último que ha leído ese niño?

CLIENTE: Gerónimo Stilton.

Página 139

Cuando uno se da cuenta, el libro ya se ha terminado y en nuestra cara se ha quedado prendada una sonrisa.

Desde aquí, gracias a la Editorial Malpaso por enviármelo… y vosotros atentos porque habrá sorpresas…

Namaste.

Actualidad, Literaria

Cómo superar una crisis lectora

En muchas ocasiones comentamos lo mucho que nos cuesta leer en verano, lo que nos afecta el tiempo para conseguir concentrarnos o lo mal que no viene regresar al trabajo para seguir con el ritmo que hemos cogido en vacaciones… y lo cierto es que determinados factores afectan mucho a nuestra lectura, de ahí la entrada que os traigo hoy.

Hace un tiempo, mis crisis lectoras coincidían con de los exámenes: tanto la preparación como el mes de evaluación eran siempre los períodos en los que me desconectaba de la lectura: los meses de diciembre y enero, mayo y junio y de agosto y la mitad del mes de septiembre estaban siempre dedicados a una tarea bastante más ardua que leer por placer. Una desconexión obligada que generaba un paréntesis en mi ritmo lector.

Ahora, finalizada mi etapa universitaria, las crisis lectoras no dependen del mes sino del tipo de lecturas que escoja. Esto es, cuando leo un libro que no me gusta demasiado (pero tampoco me disgusta como para abandonarlo) y después empalmo uno con otro y echo la vista atrás y resulta que llevo con libros que no me apasionan demasiado tiempo.

En consecuencia, he decidido publicar unos consejos o recomendaciones para intentar que las crisis duren el menor tiempo posible.

1.- Abandona los libros que te impiden disfrutar de la lectura. Esto es lógico, pero a veces nos empeñamos en terminar un libro que hemos empezado, cueste lo que cueste. Hay que actuar con inteligencia y darse cuenta cuál es el origen del problema, además de no olvidar que hay libros que no son para cada momento y otros que no son para nosotros. Aceptar esto nos hará mejores lectores. Al final nunca hay que perder el norte de la lógica aplastante: leemos porque nos gusta y no porque estamos obligados a ello. Así que ese libro que lleva meses en la mesilla y que lees a regañadientes quizá esté mejor en la estantería, esperando el momento perfecto en el que sepamos valorarlo. Ya habrá otras ocasiones.

2.- Escoge un libro corto. Si no sabes qué leer, si sientes que ningún libro te engancha, te deslumbra o te encanta, pues mejor que sea corto. Mejor de 300 páginas o menos que uno largo, en el que inevitablemente tardaremos más en leer, habrá más valles en el ritmo de la trama y nos enganchará menos. Un libro corto siempre es una buena idea para cuando andamos justos de tiempo, y si no nos gusta demasiado antes de que nos demos cuenta ya lo habremos terminado.

3.- Recurre a tus autores fetiche. Admitámoslo, todos tenemos autores favoritos, a los que regresamos de vez en cuando. Uno de sus libros puede ser la tabla de salvación y la ayuda necesaria para darnos un empujoncito en una mala época lectora. Personalmente, siempre tengo un libro sin leer de uno de mis autores favoritos (Fitzgerald, Cărtărescu, Kafka…) para cuando la cosa se ponga complicada.

4.- Lee lo que puedas. No te agobies tratando de leer cien páginas de golpe o tratando de terminar el libro en un fin de semana. Si hoy lees diez páginas, bienvenidas sean. Mañana será otro día.

5.- Ten siempre tu libro a mano. Sácalo a la calle. Llévalo siempre encima y aprovecha esos tiempos muertos que tenemos esperando al autobús, en salas de espera, al esperar un amigo… Aunque sólo puedas leer tres páginas ya será mejor que leer los titulares del periódico o conseguir caramelos rayados en el Candy Crush, y además ahorrarás batería en tu smartphone.

Espero que los consejos que os traigo os sean realmente útiles, y que las crisis lectoras si bien no desaparecerán por completo, se vean minimizados sus efectos. ¿Tenéis algún otro truco que me haya dejado en el tintero?

¡A seguir leyendo!

Namaste.

Autor, Buero Vallejo, Literatura

Historia de una escalera, Antonio Buero Vallejo

Si lleváis tiempo por aquí ya me habréis leído alguna vez decir que me gusta intercalar clásicos entre mis lecturas, con el objeto de conocer algo más los cimientos de la literatura actual. Son muchas las lagunas que tengo en distintos ámbitos, pero para eso está la lista de pendientes y los propósitos lectores, para acercarse a leer a los eternos pendientes.

Historia-de-una-escaleraÉste que os traigo hoy es uno ellos, un clásico de teatro de la época de los cincuenta que comentó una compañera de clase en una conversación, como de pasada.

(INCISO: en mi día a día anoto los libros que me comentan. Hace unos años no hacía filtro y cualquier libro que no hubiera leído de cualquier persona con la que tuviera contacto quedaba anotado automáticamente en mi libreta de libros pendientes. Cuando me di cuenta del error fatal que cometía comencé a ser selectiva, pero aún ahí quedan apuntados libros extraños que no sé si acabaré leyendo algún día).

Historia de una escalera es un drama en tres actos que tiene como protagonistas a los habitantes de una finca de una ciudad cualquiera en un tiempo gris, la década de los cincuenta en España.

La cita bíblica que figura en el inicio ya nos anticipa algo de lo que leeremos a continuación:

Porque el hijo deshonra al padre,

la hija se levanta contra la madre,

la nuera contra su suegra; y

los enemigos del hombre son los de su casa

Miqueas, cap. VII, vers. 6

La historia comienza con los problemas del pago de la factura de la electricidad de una vecina. A partir de aquí iremos conociendo a los habitantes, sus vidas y sus costumbres. En este ambiente conocemos a Elvira, una de las jóvenes que está enamorada de su vecino Fernando.

Una historia de amor que no es imposible (no son los Capuleto ni los Montesco) pero que sí es improbable. El choque entre una generación y otra, la sabiduría ejemplificada por los personajes femeninos que están a vuelta de todo, que ven los errores repitiéndose una y otra vez…

¿Qué puede haber de común entre ellos y nosotros? ¡Nada! Ellos son viejos y torpes. No comprenden… Yo lucharé para vencer.

Página 123

Historia de una escalera es también la lucha por salir de lo conocido, de la mediocridad, la ilusión por saberse con fuerzas y querer luchar por un futuro distinto al que se tiene predestinado. Sin embargo, la ilusión va por un lado y la realidad por otro. Y los sueños que atormentan a los adolescentes acaban resultando en muchos casos los recuerdos alucinados de una época pasada, los sueños de un Ícaro que vuela demasiado alto.

Así, tenemos una trama con muchas dosis de realidad en la que está muy bien engarzado lo cotidiano. Quizá estamos tan acostumbrados a tramas enrevesadas, a historias de ficción exagerada que cuando echamos la vista atrás y vemos una historia sencilla (que no simple), con personajes muy reales, donde lo importante es saber qué se va a comer hoy o con qué dinero se va a poder pagar una factura, las cosas chocan. Es interesante pensar cómo lo grande (los misterios, las muertes, las desapariciones, ese tipo de tramas alejadas de lo rutinario) toma el mando en la televisión, en la literatura, en todo cuanto nos rodea, y a veces perdemos distancia de los dramas cotidianos que nos rodean: el paso de la niñez a la edad adulta, las ilusiones truncadas, la infelicidad y la frustración…. esas pequeñas historias diarias tan ligadas al ser humano como el tiempo.

Historia de una escalera es una obra de esas que lees en un suspiro pero que vas mascando cuando ya la has terminado, porque está llena de simbolismo y también porque es fácil verse reflejado en uno u otro personaje. El paso del tiempo, la relación con los familiares y un espectador ajeno que sentado en su sillón analiza cada uno de ellos y saca sus propias conclusiones.

Eso es la vida. Y, seguramente, porque estamos un poco cansados de verla a diario, nos refugiamos en historias de monstruos, zombies y vampiros que brillan.

FICHA:

Te gustará si te gustan
  • Historias cotidianas sobre el paso del tiempo.
Pros
  • Cómo desarrolla la trama y cierra la historia.
  • El ambiente castellano y gris que crea. Es como estar en los cincuenta.
Contras
  • El inmenso prólogo de la edición de Austral. Que no me acostumbro, oye.
  • Al ser un ejemplar de la biblioteca me he perdido aspectos de sorpresa al ver que algún estudiante ya había subrayado un fragmento.

Namaste.

Autor, Eugenides, Literatura

Middlesex, Jeffrey Eugenides

En el IMM (25) os enseñé este ejemplar que compré dos años atrás a raíz de una recomendación de @gancedo. Desde entonces el libro reposaba en la estantería de libros futuribles, vamos, los libros entre los que escojo qué leer a continuación. Por unas o por otras fui relegándolo, hasta que esta primavera lo cogía de vez en cuando, tanteando sus páginas y buscándole mentalmente un hueco en mi agenda lectora.

Middlesex (1)Quizá mi aparente miedo a escoger Middlesex como lectura fuera su longitud (casi 700 páginas en la edición Compacta de Anagrama) o el premio que le acompaña: el Pulitzer. Es fácil sentirse abrumado por la fama de una novela, dudar sobre si a nosotros también nos gustará, o por el contrario, la encontraremos demasiado densa, demasiado compleja. ¿Y si no nos gusta?

Todas estas dudas desaparecieron un día, y así como a veces no encontramos el momento perfecto para empezar una lectura, un día veraniego me levanté y al mirarlo me dije que lo iba a leer en ese momento, cuando terminara el libro que llevaba a medias. Las dudas desaparecieron en favor de la curiosidad. Bien o mal, daba lo mismo. Lo iba a leer.

Middlesex cuenta la historia de una familia, los Stephanides, cuyo origen data de Grecia hasta emigrar a Detroit. Tres generaciones dan voz a esta historia, la primera de las cuales es Desdémona, la matriarca de una familia, la que lleva la voz cantante, las tradiciones, sus supersticiones, y la soledad y el dolor de ver cómo las llamas se ceban con su ciudad, Esmirna.

La idea de que Middlesex iba a ser una historia densa me acompañaba desde el primer momento. Pensé que con esta magnitud de páginas el inicio sería lento, habría una introducción que se demoraría capítulos y capítulos. La primera línea de la novela me hizo subir una ceja y quitarme los prejuicios de la mente:

Nací dos veces: fui niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, en enero de 1960; y chico después, en una sala de urgencias cerca de Petoskey, Michigan, en agosto de 1974.

¿Cómo? ¿Chica y chico? ¿Qué tiene que ver esto con una familia? He aquí el quid de la cuestión. Cal, nacido Calíope, nieto de Desdémoda es narrador de parte de la historia. A través de los saltos temporales vamos recogiendo retazos de información: la historia de los abuelos y Esmirna y la vida de Cal, su actual situación. Página a página, capítulo a capítulo, sabremos más de los Stephanides, de Milton y Tessie, padres de Cal, hasta llegar al presente.

El truco de utilizar saltos temporales funciona. Si al inicio anima más la historia de Desdémona y nos gustaría leer más sobre ella, Eugenides se planta y saca a Cal a contar cómo le va en el trabajo. La narración cambia de tercera a primera persona para aportarnos su punto de vista regresando después al pasado.

Así como no existe introducción ni el comienzo se hace aburrido, el tono ameno y activo continúa durante el resto de la historia. Obviamente hay partes más lentas que otras (por la mitad, por ejemplo, o casi llegando al final). Pero lo que destaca es la plasticidad de la historia, llena de vericuetos en los que se incluyen desde aspectos referidos a la vida cotidiana (la forma de ganarse la vida, los problemas con el dinero, la búsqueda de una casa, descripciones del barrio…) hasta cuestiones enraizadas con el pasado (promesas incumplidas, recuerdos que regresan décadas después, el miedo a las consecuencias de determinados actos..). Todo ello se mezcla, se combina y se distribuye a lo largo de la historia para conformar una novela vastísima, muy interesante, amena e invasora.

Digo lo de invasora porque Middlesex se quiere hacer con nuestro tiempo y nuestro espacio. Invade los sueños y si le dejáis nos manipula para que continuemos leyendo, nos acompaña y nos impide hasta respirar. Es bonito que una historia haga que te falte el aliento. Algo que ocurre sólo de vez en cuando, quizá menos de lo que debería, así que cuando ese momento llega uno no puede hacer sino disfrutarlo, coger aire y seguir leyendo.

Middlesex es una de las mejores historias que he leído este 2015, una novela que hay que releer, porque son muchos los detalles que se escapan, una historia que se deja de tonterías y demuestra que no hace falta ser pretencioso para conseguir una trama bonita, unos personajes con los que uno se siente empático y a la vez demostrar que tiene calidad, porque Eugenides empaca la historia en un juego de muñecas rusas, saltos espacio-temporales y personajes cambiantes.

Se puede hacer bien y además se puede hacer bonito. No se puede pedir más.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Historia amena, interesante, global y compleja.
  • Poca introducción. Eugenides demuestra que la calidad nada tiene que ver con lo pretencioso.
Contras
  • ¡Cómo no lo habré leído antes!

Namaste.

Literatura

Arrugas, Paco Roca

De vez en cuando me gusta escoger una novela gráfica y perderme en sus viñetas y su historia, pasar un rato entretenido entre imágenes y personajes. Si, además, la historia viene avalada por muy buenas críticas, no se puede pedir más.

arrugasTenía ganas de leer algo de Roca desde hace bastante tiempo, así que en mi última visita a la biblioteca escogí un par de títulos suyos, éste es quizá, el más famoso de ellos.

Arrugas cuenta la historia de Emilio, un anciano que llega a una residencia con principio de Alzheimer. Allí conocerá otros ancianos, se irá acostumbrando a su nueva “casa”, además de hacer amistad y conocer la vida de sus compañeros. La degeneración de Emilio, que comienza a perder recuerdos para acabar desconociendo las palabras de las prendas que lleva puestas nos acerca a la tristeza de la enfermedad, un largo y duro proceso en el que las caras acaban pareciendo todas iguales.

Arrugas es también una historia de amistad, la del aparentemente frío compañero de Emilio, solitario y sarcástico. Una historia de ternura y amor pero también de indiferencia, representada en este caso por los familiares de los ancianos, muchos de los cuales sólo aparecen para dejarlos allí abandonados y solos.

Una novela gráfica triste y amarga pero no por ello menos real y llena de momentos alegres, los recuerdos de la juventud, la ilusión por las pequeñas cosas que tienen los ancianos, exactamente igual que la vida humana.

Os animo a que conozcáis la historia de Emilio. Además Arrugas también ha sido adaptada a la gran pantalla, así que no tenéis excusa para acercaros a ella.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La forma de contarnos la historia de Emilio: los saltos temporales ayudan mucho a situarnos.
Contras
  • Lo triste de la historia en sí.

Namaste.

Autor, Literatura, Magrinyà

Estilo rico, estilo pobre, Luis Magrinyà

Desde hace un tiempo cada vez que me acerco a una librería acabo en la sección de lingüística, buscando algún libro que me ayude a conocer un poco más el castellano así como enriquecer mi escritura. Lo cierto es que no sabía qué libro escoger, siempre me parecían o demasiado simples o demasiado especializados. Cuando me enteré por twitter de la publicación de este libro que os traigo hoy, pensé que había encontrado lo que estaba buscando.

estilo-rico-estilo-pobreEstilo rico, estilo pobre es un recorrido por los usos habituales del lenguaje, dividido en dos partes bien diferenciadas que ya nos adelanta el propio título. El sistema para acercanos a este (en principio) árido tema es, a la vez, didáctico y ejemplizante, porque además de incluir la teoría y de analizar el origen de las palabras, se incluyen ejemplos en el que todo resulta más claro.

En la parte de Estilo rico, el autor nos muestra los usos del castellano culto que rozan lo absurdo. Esa obsesión al pensar que determinados verbos son demasiado coloquiales y la búsqueda incansable de un sinónimo. Dos de los verbos que se citan son poseer y realizar. Os dejo un ejemplo que podéis encontrar en la página 40:

No se permite realizar cosquillas.

En la segunda parte se trata justo lo contrario: el abuso de verbos demasiado coloquiales, el frecuente uso incorrecto de las preposiciones o las abundantes traducciones literales del inglés, que empobrecen nuestro estilo. Para ello, el autor se sirve de ejemplos que ha encontrado en muchas fuentes: prensa, literatura, televisión… cualquiera de ellas sirven para ilustrar errores que vemos demasiado a menudo.

Estilo rico, estilo pobre me ha sorprendido, porque no esperaba encontrarme una forma tan amena de encarar el tema de la gramática y la forma de escribir, y parte del éxito está, sin duda, en el uso de la ironía y el humor por parte de Magrinyà. Un libro que considero debería ser lectura obligatoria para todos los hispanohablantes, para cualquiera que utilice el español de forma habitual, con objeto de conocer qué estamos haciendo mal y cómo arreglarlo.

En paradójico pensar que nos pasamos la vida reflexionando sobre los idiomas que vamos aprendiendo (el uso del nuevo vocabulario, la diferencia entre verbos, las frases hechas…) y que no hagamos lo mismo con nuestra lengua materna. Son muchos los usos que tenemos interiorizados y que usamos de forma automática sin pensar si realmente se utiliza de este modo. Pero claro, ¿quién nos va a venir a decir que está mal utilizado si resulta que el castellano es nuestra lengua materna? Pues eso: autocrítica.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XIX): Víctor del Árbol

Víctor del Árbol (Barcelona, 1968): fue mosso d´esquadra durante veinte años, ha colaborado en programas radiofónicos y en 2006 publicó su primera novela, El peso de los muertos. Desde ese momento su éxito ha ido en aumento, recibiendo premios y convirtiendo sus novelas en bestsellers internacionales. Su última novela se titula Un millón de gotas.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Reparar a los vivos, de Maylis de Kerangal.

Una historia que no conocía, la verdad es que ni me suena el nombre de la autora. Buscando por la web, me entero que la trama aborda el tema de la donación de órganos, la cuestión ética y demás.
Os dejo un par de reseñas: una positiva y otra que le saca unos cuantos peros.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Las uvas de la ira, de John Steinbeck.

En cuanto contestó, respondí con un airado menos mal. Ante la pregunta de Del Árbol que por qué esa expresión, le confesé que tenía miedo de que citara El guardián entre el centeno, de Salinger. A partir de ese momento comenzó una conversación en la que valoramos la novela como sobrevalorada y pasamos a hablar de Faulkner. ¡Como no me va a caer bien este hombre!
Steinbeck es una apuesta segura, aunque para mi descrédito y vergüenza personal tengo que admitir que aún no he leído Las uvas de la ira, y eso que la tengo en casa esperando turno. Ya va siendo hora.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Albert Camus, y si tuviera que decir uno español, diría Rafael Chirbes.

Camus lo leí, sólo La peste, hace mucho tiempo, y a Chirbes aún no lo he leído. Creo que el que más me suena es En la orilla, pero quizá sea porque es el último publicado por el autor.

Y vosotros, ¿habéis leído la novela Reparar a los vivos de Maylis de Kerangal? ¿Habéis leído a Steinbeck? ¿Y a Chirbes? ¿Cuál de sus novelas me podéis recomendar?

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Keegan, Literatura

Lo contrario de la soledad, Marina Keegan

Conocí este libro a través de este artículo de El País. No sabía nada de su autora ni de sus textos, pero la historia de Marina Keegan, una joven universitaria estadounidense con un futuro prometedor que falleció en un accidente de tráfico tras su graduación en la universidad de Yale, me atrajo enseguida.

Sin pensarlo, en la Feria del Libro de Madrid me lo encontré mirándome, así que decidí comprarlo.

Lo-contrario-de-la-soledadLo contrario de la soledad incluye un conjunto de textos que fueron seleccionados para su publicación conjunta. En su día algunos se publicaron en Yale Daily News (la revista de su universidad, donde colaboraba) y otros son inéditos.

El texto que le da nombre a esta selección figura al inicio, y es seguramente, el que más energía desprende de todos ellos. Se trata de un alegato a la positividad y a la ilusión. En un mundo en el que la competitividad es la regla, donde hay que conseguir el mejor puesto de trabajo en la empresa más prestigiosa, Keegan reivindica la vida universitaria y su pluralidad.

Ponemos el listón a una altura imposible, y lo más seguro es que nunca alcancemos las fantasías perfectas que imaginamos para nuestro futuro. Pero no veo que haya nada malo en eso. (Página 24)

El resto de los relatos se pueden dividir entre ficción y no ficción.

En general, el centro de atención son jóvenes en busca de encontrar un hueco en su vida, con conflictos existenciales y sentimentales, jóvenes ilusionados que se topan con una realidad que amenaza con romperles en pedazos.

Textos llenos de fuerza y optimismo, de ilusión (esa sensación que parece que a día de hoy escasea), la conciencia de conocer lo que uno es capaz de hacer, las ganas y el empeño en que las cosas van a salir bien.

Sin embargo, Lo contrario de la soledad me ha parecido un libro desigual. Si durante la primera mitad me daban ganas de gritar a todo aquél que pasara un momento de desilusión y tristeza que éste era su libro, la segunda mitad me dejó mucho más fría.

Y es que según iba leyendo, lo que me parecía originalidad se convirtió en clichés, en repeticiones menos elaboradas de algo que ya había leído antes, en textos a los que les faltaba trabajo, como si fueran borradores, llenos de ideas manidas y repetidas en medios de comunicación.

Lo contrario de la soledad me ha gustado, demuestra el talento que tenía Keegan, la capacidad de juntar letras y hacerlo bonito, de conectar con el lector y captar su atención. Si vamos con la mente en blanco, sin ideas preconcebidas (no, no es el mejor libro del año, no este libro no cambiará mi vida… etc) disfrutaremos mucho más de lo que nos ofrece este título.

Por contra, si esperamos una novela magna que nos cambie como lectores, fracasaremos en nuestro empeño. Sin embargo, me parece una opción perfecta para épocas en las que tenemos poco tiempo para leer, o cuando necesitamos una dosis extra de motivación.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los primeros textos.
  • La fuerza y las ganas de vivir que demostraba Keegan en cada palabra.
Contras
  • Calidad desigual en los textos. Los últimos mucho más flojos.

Namaste.