Autor, Literatura, Pitol

Trilogía de la memoria (II): El viaje, Sergio Pitol

En El viaje, segunda parte de Trilogía de la memoria, Pitol nos narra parte de sus viajes en Rusia y Georgia con motivo de su trabajo como agregado cultural. Sus experiencias incluyen muchas anécdotas en las que los choques culturales aparecen frecuentemente, así como retazos de fragmentos de libros que leía por entonces.

Yo, el que transcribe esos pensamientos, cumpliré dentro de tres años los cincuenta y cinco… los que tenía Canetti cuando escribió esas palabras… Aprender el lenguaje, aprender a hablar, y aprender que no tiene uno que desear ser respetado…, que la vida es otra cosa mucho más misteriosa y más sencilla…, por ahí debe estar el camino. Me esforzaré en el intento, con valor y honradez, hasta donde pueda. ¡Ojalá!

Página 380

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Además, la crítica literaria o las reflexiones forman parte de sus diarios personales, en un país en el que se siente solo, comenta, recomienda y analiza los textos que va leyendo.

Hay autores y personajes cuya excentricidad los hubiera conducido en esta época de yuppies a la celda de un manicomio o a una casa de reposo con tratamiento médico si su economía se lo permite.

Página 347

A diferencia de El arte de la fuga, se trata de un texto más corto, donde aparece una madurez y profundidad distinta, resultando más compacto y medido.

Por supuesto, las referencias literarias son enormes: desde famosos autores rusos como Gógol y Chéjov hasta otros como Bély, Ajmátova. Muchísimos nombres de autores soviéticos para adentrarse a otro espectro de literatura de la que me siento una mera iniciada.

En definitiva, en El viaje acompañamos al autor al este, donde nos coge de la mano y nos explica, sin condescendencia pero con ánimo ilustrativo, sus vivencias. Con la familiaridad y calidez que tendría nuestro abuelo al contarnos su vida. Un abuelo que además de vivir en una época apasionante llena de cambios, se muestra culto pero sin el orgullo de mirar por encima del hombro al novato, sino con ganas de compartir lo leído.

Qué bonito. Qué grande. Qué calidez.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Las múltiples referencias literarias.
  • Cómo une anécdotas, recuerdos y literatura y además analiza el proceso de escritura.

Contras

  • Hay que leerlo despacio  y poco a poco.

  • Vais a tener que aguantar otra  entrada para El mago de Viena. Avisados quedáis.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXIV): Daniel Álvarez

hojadelata1Daniel Álvarez Prendes (Gijón): coincidió con la barcelonesa Laura Sandoval Borràs en Ponferrada, donde compartieron puesto de trabajo en una librería. El desempleo obligó a ambos a sacar el emprendedor que llevaban dentro, poniendo en práctica sus conocimientos técnicos y su pasión por los libros para lanzar Hoja de Lata, una editorial con vocación de descubrir al lector español títulos llamados a convertirse en clásicos contemporáneos. Ahora soplan la tercera vela de la editorial y dicen no arrepentirse de haber optado por dedicarse a los libros en lugar de a vender acciones preferentes o propiedades inmobiliarias.

1.- ¿Qué libro estás leyendo actualmente?

Al margen de los títulos que estamos barajando para su posible publicación en Hoja de Lata, y que, obviamente, son secreto de sumario, por mero gusto literario he comenzado a leer Las últimas palabras de Mishima, de Alianza Editorial.

 Ojo a las novedades de su editorial que vienen cargados de buenos títulos. ¡No digo más! Bastará con que os confiese que gracias a ellos he descubierto una joya de libro de la que os hablaré en breve…
Respecto al título que nos recomienda, se trata de una edición en la que se recogen dos de las entrevistas más completas concedidas por el autor, siendo la última que concedió Mishima días antes de su suicidio. Hasta este momento eran inéditas en español.

2.- Un libro que nos recomendarías.

Siguiendo con la vena asiática, un libro que acabo de leer y que recomendaría con pasión por lo sorprendente que me resultó, es Dark Water, de Koji Suzuki, publicado por Satori Ediciones. Una joya pertubadora del género de terror japonés.

No lo conocía de nada, pero indagando por la web me encuentro con esta información y entre la portada (¡qué preciosidad!) y lo que nos cuenta de él, dan ganas de ir a la librería a por él. YA MISMO.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

No soy muy dado a desarrollar fijación por nada ni nadie, pero un autor que siempre me ha apasionado es, precisamente, Mishima: su vida, sus contradicciones, sus valores cuestionables, su muerte patética…

Lo reconozco: nunca he leído a Mishima, pero tras conocer un poco de su biografía es una de esas historias que te atraen por lo absolutamente extraño y ajeno de su vida. ¿Sabéis qué? Que en mi lista de 50 libros tenía El rumor del oleaje entre los títulos pero no sé por qué motivo lo deseché… ¿?

 Y vosotros, ¿conocíais la editorial Hoja de Lata? ¿Habíais oído hablar de Dark Water, de Suzuki? ¿Habéis leído algo de Mishima? ¿Por dónde empiezo?

No quiero terminar la entrada sin dar las gracias a Daniel y Laura por prestarse a compartir sus libros con nosotros. ¡Sigamos leyendo!

Namaste.

Autor, Literatura

Respirar por la herida, Víctor del Árbol

Me acerco por segunda vez a un título de Víctor del Árbol con algo de temor por lo que me voy a encontrar. No tenía pensado leerlo, la verdad, pero en la biblioteca mis pasos me encaminan a su estante y acabo con él bajo el brazo.

Teniendo en cuenta el referente de Un millón de gotas, ya sabemos las ganas que tiene el autor de meter caña a sus personajes, primero, y a los lectores después. No me equivocaba. Desde el primer momento nos encontramos con unos personajes doloridos, traumatizados, paralizados. Aquí las felicidad es algo puntual y pasajero. Forma parte de la memoria.

Respirar-por-la-heridaNuestro protagonista es Eduardo, un hombre roto tras la muerte de su mujer y su hija en un accidente de tráfico. Retratista en el pasado, ha perdido las ganas de vivir y por supuesto, de dibujar. Así las cosas, recibe un encargo para retratar al asesino del hijo de Gloria, una mujer desolada que pretende odiar un poco más a la persona que más daño le hizo en el mundo.

A partir de este momento, las cosas se lían hasta límites insospechados. Personajes secundarios que funcionan como satélites de los dos protagonistas, empresarios, personas de dudoso pasado, vecinos… todos con un pasado doloroso, marcado por la pérdida y la pena.

El poder de Víctor del Árbol es mantenernos pegados a una trama dolorosa que fluye, que continúa sin cesar en la que abundan los golpes de efecto en los que el lector no puede hacer más que parpadear y cerrar la boca.

Lo consigue y seguimos. Aguantamos el tirón del dolor, que en esta historia hay mucho, de la brutalidad. Porque a fin de cuentas, del Árbol es inmisericorde. Un bruto de tomo y lomo, vamos. Uno pensaría que sería empático con alguno de sus personajes (no digo con todos, digo con alguno), que actuaría con indulgencia en algún caso concreto. Pero no. Le da lo mismo. Y ahí está el lector, clamando por la vida de uno de los personajes, cruzando los dedos y tocando madera para que el autor se apiade de él y le deje continuar. Apretando los dientes, jurando en arameo, deseando algo de felicidad para alguno de ellos.

Podríamos pensar que uno se acostumbra, pero no es así, porque el autor consigue revolvernos en nuestro asiento, siendo esta novela es una de las que se agarran al estómago, en la que destacan multitud de frases y fragmentos, de los cuales os dejo uno:

¿Qué es el amor? Nada. Un sentimiento evanescente. Algo que creemos tener pero que nunca nos perteneció.

Página 87

Si tengo que ponerle alguna pega al libro, es el excesivo número de personajes que aparecen. Entre otras cosas porque muchos aparecen puntualmente, para regresar un par de capítulos después, así que he tenido que volver atrás para recordar quién era ese personaje del que se nos aportan más datos. Bastaría con la inclusión de una página-resumen donde figuraran los nombres de los principales.

En cualquier caso, ya os digo que las novelas de Del Árbol no se disfrutan, sino que atragantan, se respiran, se superan. Y te dejan con las defensas por los suelos. Vamos, como la gripe.

Gracias a Atram por su recomendación. Su reseña la podéis encontrar aquí.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La fuerza y el dolor que emana el texto.
Contras
  • Se echa en falta una página-resumen con los personajes.
  • Inmisericorde Del Árbol…

Namaste.

Autor, Literatura, Szabó

La balada de Iza, Magda Szabó

El hecho de evitar leer las sinopsis da muchas veces gratas sorpresas. Éste es uno de esos casos donde se destripa casi cada acción de la novela en la parte de atrás del libro, así que me alegro de tener esa manía convertida en hábito. (INCISO: ¿en qué piensan los editores al poner tanta información? ¿Creéis que invita a acabar leyéndolo? Lo dudo).

Esa ignorancia me ha permitido leer la historia y conocer los personajes sin prejuicios ni conocimientos previos, sorprendiéndome de determinados giros y ahondando poco a poco en sus personajes. No en vano es mi primer libro de la autora, así que no tengo referencias en cuanto a qué esperar de ella.

La-balada-de-IzaLa balada de Iza está dividida en cuatro partes, que corresponden con los cuatro elementos, con relación directa con los personajes principales. Los cuatro protagonistas son los miembros de una familia rural en la Hungría de mediado del siglo pasado: Iza, sus padres y su ex-marido nos narrarán parte de su pasado y su presente a raíz de la muerte del padre, aquejado de una enfermedad.

Como siempre, evitaré contaros información de más. Os dejo el enlace a la ficha del libro en su editorial por si queréis leer la sinopsis entera.

El inicio lo marca el fallecimiento del padre, y las consecuencias que tiene su muerte, que marca el devenir de su viuda y permite a la autora plantear uno de los temas más importantes de la novela: el choque generacional. Una anciana reacia a la modernidad, obligada a cambiar su vida rural por la vida en la capital, con su particular visión del pasado y una hija liberal, médico y divorciada en el marco de los cambios de la Hungría de la época.

Es interesante cómo afronta un tema muy frecuente en el día a día  (los hijos que se hacen cargo de sus padres), pero que apenas he visto retratado en las novelas, evitando la versión de lo políticamente correcto para centrarse en la realidad: una madre desubicada que no parece querer acostumbrarse a su nueva realidad y una hija que se comporta de un modo responsable renunciando a parte de su libertad, pero que no puede evitar sentirse exasperada por la convivencia con ésta.

Posteriormente, el amor de pareja: la relación entre Iza y Antal y su ruptura; la superación personal y el esfuerzo que desembocan en la ambición de la época universitaria de ambos, en la obtención de un título universitario y la consecución de un trabajo que les supone un punto de satisfacción personal.

“Te amaba -pensó Antal-, te amaba como nunca he querido ni querré a nadie, te amaba sin condiciones, sin reproche alguno. Yo siempre fui tuyo y tú nunca fuiste mía, estabas lejos de mí incluso cuando te tenía entre mis brazos. Por las noches a veces me entraban ganas de sacudirte para que despertaras, gritarte para que me dijeras la palabra que te hiciera ser tú misma, que te salvara, y que me indicaras la dirección por dónde ir para poder encontrarte. Cuando comprendí que simplemente eras egoísta y que a cada uno le dabas un trozo de ti misma para que no te molestara e interfiriera en tu trabajo, rompí a llorar. No me oíste, y si me oíste pensaste que sería un sueño, porque sentías amor y respeto por mí y, según tú, un hombre nunca debe llorar.

Sabía que debía dejarte antes de que me infectaras con el tremendo rigor y disciplina con que te defiendes a ti misma y la tranquilidad de tu trabajo, antes de fundirme en ti y empezar a ver las cosas a través de tus ojos, y llegar a pensar yo también que Dorozs no es más que agua, un balneario de vidrio y hormigón, una fuente de divisas, y no una desesperada necesidad de justificar la existencia del antiguo manantial, el anhelo infinito de compensar todos los sufrimientos del pasado y hacer por fin justicia».

 Página 283

Además, la añoranza por el pasado, los recuerdos que atan a los objetos, los cambios de ciclo, la incomprensión, en muchos casos.

Ya al final, conocemos algo más de Vince, el padre, a través de un personaje secundario que aporta luz a determinados aspectos.

Me sucedió que al salir el primer tema no esperaba que hubiera un cambio en la perspectiva, pensaba que se mantendría centrada en la anciana. Sin embargo, Szabó cambia en cada elemento de punto de vista y nos muestra otra parte de la realidad que los demás desconocen, ganando dinamismo y acción en su desarrollo.

Invade a toda la historia un punto importante de melancolía asociada a la decadencia, como si los personajes mayores tuvieran demasiadas raíces, vivieran del pasado, y los jóvenes carecieran de ellas, resultando inestables. El personaje que empasta la historia, que une y da sentido, es Antal, ex-marido, ex – yerno, que conoce a la perfección la familia Szöcs y que dispone de la suficiente distancia con éstos para valorar más objetivamente cada situación.

Así, esta es una de esas novelas que me han ido ganando poco a poco, que pensaba que se me iba a hacer densa teniendo en cuenta el inicio, pero sin embargo, gana profundidad en cada capítulo, ahonda en los sentimientos humanos, en las relaciones entre padres e hijos, en los cambios. La sensación de que con cada pieza del puzzle, con cada información adicional, va cogiendo otra consideración los diálogos y comentarios que aparecían en el inicio, vemos la realidad con otros ojos, comprendemos acciones y sensaciones, las lágrimas cogen sentido, las relaciones se vuelven complejas, tenemos una visión global.

En cambio, no diría que es una novela que me haya gustado, porque los sentimientos que dejan en el lector no son positivos: es la realidad pura y dura, con alegrías y tristezas, con amor y dolor, y con un final nada feliz: la muerte. Al terminar la última línea, al ver la imagen final del cuadro, una acaba pensando que la muerte no es el peor de los finales, sino la incomprensión. La incomprensión para con los que tienes cerca, no conocer a tus personas más cercanas, omitir información a tu círculo de confianza, mantener una barrera protectora que te separa del resto.

Así que La balada de Iza es una de esas novelas que te incomodan, que reflejan tanto la realidad que molestan, que concentran un mundo en trescientas páginas. Lo que incomoda no gusta, no es grato ni liviano pero explica mucho más que cientos de aquéllas. Lo que nos incomoda nos hace comprender la realidad. Y eso lo hace estupendamente.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La inclusión progresiva de diferentes temas.
  • El final, que me ha parecido redondo (al contrario que a Ana Blasfuemia).
Contras
  • El inicio, que se hace un poco denso.
  • Incomprensibles y abundantes erratas en esta edición.

Namaste.

IMM, Literatura

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Os traigo algunos de los libros que se han incorporado a mis estanterías. Son los siguientes:

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  • Don Quijote de la Mancha, versión de Andrés Trapiello. Tengo que reconocer que no he leído el Quijote porque me da miedo. Por eso voy posponiendo su lectura. Pero va siendo hora de leerlo de una vez, y ya que estamos de celebración es el momento. He oído muchas críticas de quienes tienen reparos a la hora de leer esta nueva versión, pero, sinceramente, para los que aún tenemos reservas me parece una buena idea. Ya tendremos tiempo de releerlo en su versión original. Fue mi regalo por San Valentín.
  • Proyecto K., Paco Gómez. El autor de Los Modlin nos trae una nueva historia que tiene como protagonista a Franz Kafka. Recibí este ejemplar hace un tiempo, pero llevo ya mucho con ganas de leerlo: desde que me apunté como mecenas, a finales del año pasado. Caerá en breve.

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  • Respirar por la herida, Víctor del Árbol. Resulta que en mi última visita a la biblioteca, sin comerlo ni beberlo, tenía este ejemplar en la mano, aunque no lo iba buscando. Ya lo he leído así que la reseña la tendréis pronto por aquí.
  • La balada de Iza, Magda Szabó. La cosa no quedó ahí: cuando me dirigía a la salida vi este título y me acordé de la recomendación de Alejandro Palomas. Así que ya que estaba… ¿por qué no?

Y vosotros, ¿sois puristas y sólo leeríais el Quijote en su versión original? ¿Acabáis picando en las bibliotecas aunque no busquéis nada? ¿Habéis leído alguno de los libros que os traigo?

Habrá que evitar las bibliotecas que si no mi lista de pendientes no baja nunca.

Feliz fin de semana.

Namaste.

Autor, Literatura, MacLauchlin

Una mariposa en la máquina de escribir, Cory MacLauchlin

Tengo que reconocer que siento fascinación por las historias de personas con finales trágicos, el inexpugnable misterio de saber por qué tomaron una decisión tan espantosa como el suicidio, el tratar de comprender qué les tenía que pasar por la cabeza para hacerlo, cómo debieron de ser esos días para llegar a tal extremo.

Forma parte de la historia de la literatura la vida de John Kennedy Toole, el famoso autor de La conjura de los necios, pero conviene resumirla aquí: profesor de inglés, simultaneó su trabajo con el proceso de escritura de su obra magna. Sin embargo, nunca la vio publicada, a pesar de que mantenía correspondencia para su futura publicación con Gottlieb, uno de los más famosos editores de la época (por poner dos ejemplos, editó a Ray Bradbury y a Toni Morrison). Tras tiempo de desazón y desesperación, Toole huyó de su casa, donde vivía con sus padres, comenzó un viaje por Estados Unidos que duró dos meses y, cansado de vivir o de afrontar el fracaso, paró en su paisaje favorito y se suicidó.

Después, lo que ya sabemos: el tesón de una madre por ver publicada la historia, y con posterioridad, el éxito absoluto: publicada, traducida, súperventas y premiada con el Pulitzer, ahí es nada.

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Generalmente, cualquier lector que se acerque a La conjura de los necios ya conoce la historia del autor. Y quizá el prejuicio o la curiosidad por saber cómo era la historia de aquél autor que se obsesionó con su obra.

Mi fascinación se ve incrementada por las circunstancias de la muerte y por la información. En un mundo como el de hoy, donde todo está escrito y todo se comparte, parece mentira que una muerte de hace tan sólo 50 años quede entre brumas. Porque sí, señores, la señora madre de Toole decidió destruir la nota de suicidio. ¿Qué diría? ¿Sería una autoexculpación? ¿Justificaría sus actos? ¿O simplemente pedía perdón?

Es inevitable, por tanto, encontrarse lagunas en una historia como ésta. Y ya sabemos, las lagunas se pueden rellenar con teorías más o menos certeras, suposiciones o invenciones. Ésta, Una mariposa en la máquina de escribir, es otro acercamiento a la vida de Toole. Pero obviamente, no el primero.

He leído alguna reseña que tacha a MacClauchlin de no mojarse, de somero o simple, en el sentido de exculpar a Thelma, la madre, de no mojarse a la hora de sacar el hacha de los prejuicios.

A falta de leer el resto de las biografías del autor, parece que en este caso, MacClauchlin no quiere dar nada por sentado, o al menos juzgar desde el punto de vista subjetivo una serie de actos que sólo podemos valorar desde fuera. Parece indudable que muchos factores jugaron en contra de Toole, y que tampoco tenemos la información necesaria como saber otras muchas, así que no me parece mala opción ponerse el uniforme de árbitro y no juzgar. Si hay algo que no soporto son las opiniones incluidas en argumentaciones supuestamente objetivas: básicamente ésto lo resumo en mi sempiterna frase: Por favor, no invente.

Si Toole era o no homosexual, alcóholico, asexual, o lo que fuera poco importa ya. Lo verdaderamente importante es la historia que nos dejó: un personaje inmortal vestido con un gorro de cazador, la historia por antonomasia de la ciudad que le vio nacer. Nunca Nueva Orleans fue tan palpable.

Donde se hace hincapié en este caso es el proceso de escritura de la novela, las influencias, las referencias y la construcción de unos personajes que en muchos casos eran sacados de su círculo de influencia.

Una mariposa en la máquina de escribir es una historia bien escrita, aunque peca de repetición en algunos casos, de corta y pega en otros, pero que consigue mantenernos pegados a las páginas aún conociendo el final de la historia, aún sabiendo quién iba a decir qué. La edición de Anagrama tiene fallos, inexplicablemente sólo en el último tercio de la historia, y la traducción podría mejorarse.

Por desgracia, o como consecuencia de mi fascinación, al terminar la lectura se nos queda un sabor amargo en la boca, al saber que aquél autor que decidió no vivir más no conoció su éxito, murió sintiéndose un desdichado y un perdedor.

Pero claro, cómo se iba a imaginar John Kennedy Toole que 50 años después de escribirla su novela iba a estar más viva que nunca, que lectores de todos los países aclamarían la sucesión de desopilantes historias del mayor admirador de Boecio que jamás hayamos conocido.

Namaste.

Autor, Literatura, Trapido

El hermano del famoso Jack, Barbara Trapido

A veces me da por pensar en la línea editorial un catálogo literario. En este caso, de Libros del Asteroide. Qué tienen en común los títulos de su editorial, qué no. Y precisamente veo semejanzas con algunos de sus otros libros, como por ejemplo, Canciones de amor a quemarropa, de Nikolas Butler o ¡Melisande! ¿Qué son los sueños?, todas historias personalísimas en las que se analiza los sentimientos partiendo de la base del paso del tiempo.

El hermano del famoso JackAmigos que cambian, amores que se malogran, desilusiones y esperanzas, pero también nuevas aventuras y personas, recuerdo y melancolía por el pasado, reflexiones y reencuentros.

En todas ellas encontramos personajes jóvenes que esperan algo de la vida y obtienen otra cosa. En el caso del libro que os traigo hoy, una joven conoce una peculiar familia a través de una simple comida donde coinciden. Después, el lazo que se crea entre ellos, padres e hijos, y el devenir y el crecimiento de esos adolescentes que quince años después serán treintañeros. La huida de la protagonista a Italia y su regreso, sus cambios y su nuevo amor.

Una familia atípica que genera empatía; una joven que busca su camino. Amor, tristeza y melancolía.

Lo curioso es pensar cómo un tema tan repetido en infinidad de historias no es el mismo y evoluciona y cambia, surgiendo matices y detalles, escogiendo personajes peculiares y sensitivos, que aportan la diferenciación necesaria para que la novela se deslice y continuemos leyendo sin darnos cuenta, disfrutando de lo que nos narra.

Me gustan este tipo de historias porque me reconcilian con lo más humano que hay en mí. Más allá de la tecnología, de la robotización, de los superhéroes, los asesinatos y las intrigas, lo que queda debajo son personas que marcan la diferencia, ilusiones, amistad y amor. Más allá de las noticias de televisión, la publicidad y los informativos, más allá de ese mundo frenético al que parece llevarnos la sociedad actual…. existe debajo una realidad analógica, sencilla y casi animal: los sentimientos, las sensaciones, los recuerdos.

En definitiva, El hermano del famoso Jack es un libro que he disfrutado mucho y que resulta perfecto para estas tardes de desconexión y manta.

Gracias a los amigos de Libros del Asteroide por el envío. Cuánto me gusta el marcapáginas y la postal a juego. ¡Soy fan!

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Personajes atípicos y diálogos muy ágiles.
  • Cautiva y embruja desde el principio.
Contras
  • La parte de Italia pierde fuelle.

Namaste.

Autor, Literatura, Muñoz Molina

El invierno en Lisboa, Antonio Muñoz Molina

Touché. ¿No voy y digo que la música no es un tema fácil de abondar en una novela y llega Muñoz Molina y demuestra lo contrario? ¡Si es que no se pueden decir esas cosas, que nunca se sabe qué nos espera la siguiente lectura!

El invierno en Lisboa es una historia de amor envuelta a ritmo de jazz. El pianista Biralbo y la sutil Lucrecia compartirán un amor a vueltas del tiempo y el lugar, de los problemas y las situaciones.

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El narrador es un amigo de Biralbo que debido a su confianza va conociendo los entresijos y los detalles de su relación, un narrador parcial que a lo largo del tiempo nos ofrece más o menos información y que va rellenando sus lagunas a medida que lo vamos haciendo nosotros.

La historia tiene un punto a novela negra, con su parte de misterio y peligro, y al mismo tiempo, al ambiente de tugurio, alcohol y tabaco de la época, una especie de nebulosa en la que la música juega papel primordial, donde las notas enmarcan a los personajes y enredan la trama.

– Pero un músico sabe que el pasado no existe – dijo de pronto (…)- esos que pintan o escriben no hacen más que acumular pasado sobre sus hombros, palabras o cuadros. Un músico está siempre vacío. Su música deja de existir justo en el instante que ha terminado de tocarla. Es el puro presente.

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El pasado no existe para un músico, pero las notas parecen perseguir con sus ecos el destino de Biralbo. El infortunio y la persecución nos llevan a la capital lusa, como meta de la trama que se hilvana a través de los años.

No sé si soy yo o es la edad pero cada vez me gustan más las novelas que abarcan varias décadas, porque si el autor lo sabe hacer bien tiene en su mano la capacidad de mostrar los cambios de los protagonistas a lo largo del tiempo, y eso me parece muy interesante. Conocer cómo han acabado sus sueños, dónde están sus pretensiones y cuáles son sus miedos, y comparar con lo que nos narraban de su juventud.

Muñoz Molina tiene la capacidad de jugar con las palabras y exprimirlas, sacando lo mejor de cada una y omitiéndolas cuando lo considera necesario. No marea, no juega a la demostración absoluta de su buen hacer. Simplemente llega y lo demuestra. Y si con Plenilunio se sacaba de la manga una historia con cadáver incluido, ahora le da por recrear la vida bohemia de un pianista y de hacerlo bien.

Un libro cortito, pero que no se queda en simple ni liviano, donde capítulo pesa y donde los fragmentos destacados se acumulan.

Mirando a Biralbo, inescrutable y solo cínico, feliz tras las gafas oscuras, observando desde la barra del Metropolitano la elegancia inmutable y apátrida de sus gestos, yo me preguntaba si aquéllas canciones seguirían aludiendo a Lucrecia.

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Una novela perfecta si queréis adentraros en la obra de Muñoz Molina, por su brevedad e intensidad.

Al tocar levantaban resplandecientes arquitecturas translúcidas que caían derribadas luego como polvo de vidrio o establecían largos espacios de serenidad que lindaban con el puro silencio y se encrespaban inadvertidamente hasta herir el oído y envolverlo en un calculado laberinto de crueldad y disonancia. Sonriendo, con los ojos entornados, como si fingieran inocencia, regresaban luego a una quietud como de palabras murmuradas. Siempre había un instante de estupor y silencio antes de que comenzaran los aplausos.

Página 129.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo del autor mezclado con el ambiente y la temática que recrea.
  • Poderosos personajes.
Contras
  • Para mí, Seix Barral tiene un tipo edición incómoda.

Namaste.

Autor, Kepler, Literatura

En la mente del hipnotista, Lars Kepler

En el subconsciente de todo lector hay miedos, fobias y otras cosas que nos dan hacen sentir repelús. Es lógico y racional par el ser humano sentir debilidad por su casa: el lugar en el que se siente a salvo y tranquilo. Por eso no es raro que inherentemente a cualquier persona, estemos más preparados para enfrentarnos a la incertidumbre en la calle que en casa. A lo que me refiero: sabemos que ahí fuera pueden ocurrir muchas cosas: accidentes de tráfico, caídas o resbalones, hurtos o robos, empujones o peleas, en definitiva: vernos involucrados de una manera u otra en situaciones en las que nuestra integridad física se vea afectada.

En-la-mente-del-hipnotistaPor contra, la casa de uno es el refugio, el lugar en el que estamos a salvo, donde dejamos de prestar atención a injerencias externas y nos relajamos, donde la tranquilidad ha de ser la pauta, donde se encuentran nuestras cosas y nuestras personas más queridas.

Así que cuando abro las páginas de En la mente del hipnotista y me encuentro a una persona que vigila los movimientos de mujeres cuando están en su casa, no puedo evitar sentir un escalofrío. Que levante la mano quien no ha notado alguna vez esa sensación de que alguien le está vigilando, de sentirse observado, o de escuchar un ruido extraño o una llamada a la puerta a horas intempestivas.

Si además a este hecho se suma la circunstancia de que el acosador graba en vídeo los movimientos de sus víctimas y que en cuanto el vídeo sale a la luz, la persona aparece muerta… el punto de partida no es otro que una sensación desagradable que, paradójicamente, nos invita a seguir leyendo.

Con esta premisa, la policía no puede sino sentirse perdida, a dos pasos del asesino. ¿Cómo saber cuál es la siguiente víctima? ¿Cómo reconocer a esa mujer normal y corriente? ¿Adónde han de acudir? En este punto entre el psiquiatra Bark, que tratará de ayudar para esclarecer los hechos.

Una trama que comienza fuerte pero que continúa embalada, que se embrolla y nos despista, pero donde todo está calculado de antemano. Personajes que buscan la verdad, no demasiado descritos pero perfectamente perfilados, situaciones al límite, que dejan al lector con el corazón en un puño y la boca abierta, expectante. Crueldad, delincuencia, obsesión y ventanas abiertas, persianas descorridas y sonidos en la cocina. Ruidos extraños, un cajón abierto y sombras que parecen moverse.

Una novela de esas que nos mantienen pegados a sus páginas, pendientes no sólo de resolver quién es ese maldito acosador, sino si esa mujer, sí, la que camina tranquilamente por su casa, va a poder vivir para contarlo.

Yo de momento voy a cerrar la puerta con llave. Nunca se sabe.

FICHA:

Otras opiniones
Pros
  • Te mantiene pegado a sus páginas desde la primera línea.
Contras
  • Hace pasar algún que otro mal rato.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXIII): Alejandro Palomas

palomasAlejandro Palomas (Barcelona, 1967): licenciado en Filología Inglesa, ha colaborado con periódicos, además de traducir autores como Willa Cather, Oscar Wilde o Katherine Mansfield. Como escritor, ha publicado diversas novelas, desde El tiempo del corazón (2002) hasta Una madre (2014), recibiendo el aplauso de la crítica. Su última novela publicada es Un perro (2016), con la que se encuentra en fase de promoción.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Charlotte de David Foenkinos.

Basado en la vida de Charlotte Salomon, narra la historia trágica de la pintora judía que fue exterminada en Auschwitz a los 26 años. El libro ha ganado el Premio Renaudot y ha conseguido reconocimiento de crítica y público. Una entrevista con el autor aquí. Lo acabo de descubrir y ya va para la lista de pendientes. Tiene muy buena pinta.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Claus y Lucas de Agota Kristof.

Aplausos sonoros. Claus y Lucas es una de esas historias que te parten el corazón, por un lado, al ser una historia sobrecogedora y brutal, y por otro, está tan bien escrita que uno no puede parar de recomendarla. La reseña la tenéis aquí.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Magda Szabo.

Escritora húngara, una de las más destacadas figuras literarias de su país, escribió novela, teatro y poesía. Debido a que la publicación de sus obras fue prohibida por motivos políticos, se vio obligada a renunciar a escribir como modo de vida. Posteriormente publicó novelas, como Fresco (1958) o La puerta (publicada por Mondadori en 2005). Una de sus obras más conocidas es Abigail. Os dejo un enlace a la reseña de La balada de Iza.

Variadas propuestas con las que (como siempre) me llevo un par de títulos más para la lista de pendientes, ¡y el deseo de leer por fin al autor!

Y vosotros, ¿con qué libro empiezo a leer a Alejandro Palomas? ¿Conocíais Charlotte, de David Foenkinos? ¿Habéis leído a Magda Szabo? ¿Os gustó Claus y Lucas?

Feliz fin de semana.

Namaste.