IMM, Literatura

IMM (98)

Aquí las nuevas incorporaciones de diciembre y enero, pocas compras (¡bien!) y regalos bajo el árbol así que todo perfecto.

  • El barco de Teseo, Doug Dorst y J. J. Abrams (Duomo, 2023). La revolución editorial vino en octubre de la mano de un libro publicado en Estados Unidos hace una década pero que al fin podeos encontrar en español. Una loa a las buenas ediciones para un título casi de coleccionista, en el que se incluyen desde postales a fotografías, para meternos de lleno en la historia de S. pero también en la de Eric y Jen, lectores que como nosotros están leyendo la historia y nos dejan sus impresiones en notas. Ha causado tanto furor que ahora mismo está agotado.
  • Trilogía, Jon Fosse (DeConatus, 2023). Muchas ganas tengo de leer por fin al último Premio Nobel. Lo haré con este libro. Cae en breve. Reseña.
  • El sentido de un final, Julian Barnes (Compactos Anagrama, 2012). Tras La única historia sabía que este título iba a ser el siguiente y de ahí a mis lista para los Reyes y a recibirlo como regalo. Perfecto para un viaje. Reseña.
  • La Regenta, Leopoldo Alas Clarín (Alba, 2022) Eterno pendiente que llevo queriendo leer desde hace mucho pero del que no disponía un ejemplar. Me da algo de vértigo, no os lo voy a negar, quizá por eso lo he añadido en los propósitos, para tratar de no escabullirme con su lectura. Veremos.
  • Ágape se paga, William Gaddis (Sexto Piso, 2008). Dicen que cuando lees a Gaddis ya no hay vuelta atrás. Puede ser, porque tras Gótico carpintero he comprado Los reconocimientos y además he pedido este título, mucho más corto (algo que era sencillo, la verdad, que el otro son 1300 páginas…). Reseña.
  • Manual de Saint-Germain-des-Près, Boris Vian (Gallo Nero). Una particular guía del barrio de Saint-Germain-des-Près de la mano del inclasificable Boris Vian, un escritor al que nunca me canso de leer.
  • 1948, Yoram Kaniuk (Libros del Asteroide, 2013). ¿No os pasa que anotáis un título y más tarde queda sepultado por otros y queda relegado en un segundo plano? Eso me ha ocurrido con este que nos cuenta el testimonio de un hombre que sirvió en el Ejército durante la guerra de independencia israelí y que 60 años después rememora sus recuerdos.
  • Libre, Lea Ypi (Anagrama, 2023). Testimonios de la Albania soviética que se está recomendando de forma unánime. Últimamente todo lo soviético me tira así que no pude evitar comprarlo en mi última visita a Moito Conto.
  • Los nuestros, Luis Harss (Alfaguara, 2012). Uno de los títulos que se mencionan en Aquellos años del boom, de Xavi Ayén, de donde voy sacando títulos para leer e ir ahondando en ese momento tan relevante para la literatura.
  • Las pequeñas virtudes, Natalia Ginzburg (Acantilado). En este caso comprado para releerlo, ya que la primera vez fue hace una década en un libro de la biblioteca, y no quería que faltara este magnífico libro en mis estantes.
  • Mi padre y su museo, Marina Tsvietáieva (Acantilado). De la autora he leído ya Mi madre y la música, y me pareció que este título se complementaba a la perfección con el anterior. Tengo también los Diarios de la Revolución de 1917 para optar uno u otro. Reseña.

Y vosotros, ¿habéis recibido muchos libros de regalo?

Namaste.

Autor, Devillers, Literatura

Los exportados, Sonia Devillers

Lees ensayos sobre la Segunda Guerra Mundial.

Lees testimonios de supervivientes de campos de concentración.

Lees libros de no ficción del tema.

Y crees que sabes. Que conoces lo que ocurría, que no hay testimonio o detalle que a estas alturas, sea nuevo. Que no hay evento que se te haya podido escapar.

Te equivocas.

Los exportados (Impedimenta, 2023) cuenta la historia de los abuelos y la madre de Sonia Devillers, que consiguieron salir de Rumanía al ser intercambiados por cerdos.

Habéis leído bien: cerdos.

En la Rumanía de Ceaucescu los judíos no valían nada. Pero al menos se podían intercambiar por cerdos. Rumanía venía de haber sido aliado de la Alemania de Hitler, y de haber contribuido como segundo de a bordo en el Holocausto, torturando y asesinando, y también trasladando a los judíos que se encontraban en su territorio.

Terminada la guerra, la URSS se esforzó por que lo tratar de olvidar lo anterior, sepultando la información de la Rumanía filonazi. Sin embargo, Rumanía seguía sin ver mal lo de lucrarse puesto que conseguían un doble propósito: expulsar a los judíos que aún quedaban en su territorio y conseguir ganado útil para las necesidades de su población y el desarrollo de su actividad económica.

En este entramado juega parte relevante el oscuro tratante Henry Jacober, que se encargaba de conseguir el mejor ganado y a la vez hacía listas de judíos para el intercambio. La cosa funcionaba así: los judíos que ya habían abandonado el país se ponían en contacto con Jacober para tratar de que salieran también sus familiares. Estos pagaban en dólares. Jacober hacía una lista de los judíos a intercambiar que facilitaba al Gobierno rumano, que asignaba a cada persona un valor (quienes se encontraban en conflicto con el Partido tenían un precio superior) y el traficante conseguía los cerdos y ovejas necesarios para el intercambio además de la documentación de salida del país que necesitaban.

De su país había importado el rigor, pero también la pompa y el gasto monárquicos. (…)
Un mundo fastuoso abolido, denostado y finalmente aniquilado por los comunistas. A veces me pregunto cómo un mismo individuo puede soportar tanta distancia entre el presente y el pasado, entre lo que ve y lo que ha visto, entre dos realidades que jamás volverán a coincidir. Es como para dudar de todo. Es como para volverse loco.

Página 82

Así salieron los familiares de la autora. Así abandonó el país la gran parte de los judíos que quedaban en Rumanía tras la Segunda Guerra Mundial. Los exportados no es sino el testimonio de un momento histórico que parece no solo olvidado sino ignorado, como si jamás hubiera existido.

Devillers investiga al encontrar una lista de personas en las que aparece su antiguo apellido familiar. Un apellido que ya no es el suyo de una historia que quisieron olvidar. Que incluso el actual Estado rumano jamás ha sacado a la luz.

Lees y sigues leyendo y te acabas dando cuenta de que la barbarie no tiene límites.

FICHA:

Te gustará si te gustó El fin del homo sovieticus, Svetlana Aleksiévich (última parte)
Pros – El testimonio de la autora que mezcla recuerdos familiares con la investigación.
Contras – Hacia la mitad hay un momento que decae por exceso de reiteraciones.

Namaste.

Literatura

Mis propósitos para 2024

Como viene siendo habitual cada año, dejo por aquí la lista de títulos que quiero afrontar en este año recién empezado.

He seleccionado libros que llevan bastante tiempo en mis pendientes, a los que ya les toca ser leídos y lo más distintos los unos de otros: distintas épocas, procedencias y temáticas, para tratar de abarcar la mayor variedad posible.

  1. La Regenta, Leopoldo Alas Clarín.
  2. Los errantes, Olga Tokarzuc.
  3. Meridiano de sangre, Cormac McCarthy.
  4. Zama, Antonio di Benedetto.
  5. Vivir abajo, Gustavo Faverón Patriau.
  6. Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado, Maya Angelou.
  7. Almas muertas, Nikolái Gógol.
  8. Las benévolas, Jonathan Littell.
  9. Memorias de Adriano, Margarite Yourcenar.
  10. El libro del desasosiego, Fernando Pessoa.

Y vosotros, ¿tenéis algún propósito lector este año? ¿Algún título que queréis leer en 2024 sí o sí?

Os deseo lo mejor para 2024 y que esté lleno de lecturas de esas que parten el hielo en nuestro interior.

Namaste.

Balance de 2023, Literatura

Balance de 2023 (II): decepciones

Empiezo este año con pocas decepciones y un solo abandono.

Así que visto lo visto, no se me ha dado nada mal. ¿Empezamos?

Abandonados

  • ¡Absalón, Absalón!, William Faulkner. Lo admito: no he podido con esta lectura. La comencé en 2022, empecé bien, me fui desinflando y lo aparqué. Al tratar de retomarlo me fue imposible seguir el hilo así que decidí abandonarlo. Lo que leí me gustó mucho (en la foto podéis ver dónde me quedé) y sé que lo volveré a intentar pero no a corto plazo. Ahora no era el momento y creo que tampoco lo será en 2024.

Decepciones

  • Hard Land, Benedict Wells. Me encantó la novela anterior que leí del autor, El fin de la soledad, pero en esta ocasión no he encontrado nada de lo que me gustó en aquélla ocasión. Ya no sé si es que he cambiado como lectora o si el autor ha ido cuesta abajo.
  • El Gabinete de las Maravillas de Mr. Wilson, Lawrence Weschler. Ni maravillas ni nada. Nada más que una descripción tras otra, como un folleto de un museo sin gracia alguna. No sé, algo no he debido de entender porque fue finalista al Pulitzer.
  • Posesión, A.S. Byatt. Esperaba tantísimo que ha sido toda una decepción que no haya conectado con esta historia. Admito el estilo y la estructura de Byatt como impolutas, pero no he sido capaz de encontrarle interés en una historia objetivamente buena pero que me ha resultado fría y carente de interés. En este caso admito que soy yo, que esta historia no es para mí.
  • Los genios, Jaime Baily. Insufrible. Exceso de reiteraciones, comas extendidas a diestra y siniestra… no sé ni cómo lo conseguí terminar. Un libro por y para el chisme agrandado por un márketing que lo puso en todos los sitios y que (¡oh, sorpresa!) desapareció en 3 días.
  • El retrato de casada, Maggie O´Farrell. El último libro de la británica a la que sigo los pasos desde que la publicaron en castellano (por aquí habéis visto Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía, Sigo aquí, Hamnet, y La extraña desaparición de Esme Lennox) no se sostiene por ningún sitio, y lo que da la impresión es que tenía que presentar un borrador y continuó la idea de novela histórica de Hamnet para escribir una historia llena de clichés que no termina de funcionar.

Otro año más queda demostrado que en esta lista los que más probabilidades tienen de acabar de aquí son las novedades.

Y vosotros, ¿tenéis antilista este año?

Namaste,

Literatura

Recopilación de otras lecturas otoñales

Antes de que termine el año quería dejaros por aquí unas mini opiniones de otros libros que no me ha dado tiempo a reseñar pero de los que no quería pasar para hacer un breve comentario.

  • Corre, Conejo, John Updike (Maxi Tusquets, 2015). Nunca había leído a Updike y me animé al saber que le habían dado 2 premios Pulitzer. Escogí este título para mi viaje a Egipto, que es el primero de su famosa serie de Conejo, donde el protagonista es un tipo que huye de las convenciones, harto de su rutina y su día a día. ¿Recordáis la leyenda del padre de familia que sale a comprar tabaco y nunca regresa? Pues eso mismo. Una buena novela que sin embargo no me ha llegado, que me ha resultado aburrida y reiterativa.
  • Tokio Redux, David Peace (Hoja de Lata, 2021). La tercera parte de la trilogía de la ocupación con la que he empezado por recomendación de Marta. A pesar de que la ambientación es fabulosa, no he sentido conexión con la historia en ningún momento. Estuve tentada hasta de abandonarla. No es para nada un mal libro pero no ha sido para mí.
  • El plagio, Daniel Jiménez (Pepitas Editorial, 2022). La historia del padre de Jiménez, a quien le roban la idea del programa de televisión El juego de la oca y las implicaciones, mentales y económicas, que tuvo para su familia. Un testimonio duro y crudo de una historia nada conocida por el gran público.
  • El Gorila y el Pájaro, Zack McDermott (Big Sur, 2023). El Gorila es el propio McDermott, el Pájaro, su madre. Esta es la historia de la esquizofrenia que sufre y de cómo afecta a su madre. No será mala serie televisiva pero como libro deja bastante que desear.
  • Señor Kafka, Bohumil Hrabal (Nórdica, 2023). Mi primer acercamiento al checo ha sido a través de sus cuentos, que se centran en el día a día de los trabajadores en el entorno de la URSS: los sinsentidos, la opresión y la aceptación de lo anterior.
  • La promesa, Silvina Ocampo (Lumen, 2023). La recién reeditada novela de la poeta argentina es la historia de la vida de una mujer que ha caído por la borda de un barco. En el agua rememora su pasado de la mano de personas que le van viniendo a la mente. Fragmentada y onírica, recuerda a Bombal si esta hubiera sido más realista.
  • Fuera de lugar, Jesús Artacho (Elvo Editorial, 2023). Regreso al amigo Jesús con su último libro publicado, que en esta ocasión es de relatos. Mantiene temáticas afines a El rayo que nos parta pero también juega con otro tipo de longitudes y temas.

Namaste.

Autor, Literatura

Oblómov, Iván A. Goncharov

Decía por redes que parece que hay una satisfacción doble al leer al los escritores rusos en invierno. Tenía en mi radar este título pendiente desde hace mucho y acabé decidiendo que diciembre era buen momento.

Al ser mi primer libro del autor, no sabía qué me iba a encontrar, la verdad. Ni el tono ni la temática.

Ahora lo sé: el oblomovismo.

Oblómov (Alba, 1999) es nuestro héroe, quien le da nombre a la obra: un personaje tranquilo y pensador que ha decidido que como mejor se está es en casa. No me digáis que es mal plan.

Había perdido el hábito de moverse, de vivir, de ver gente, de hacer algo.

Página 83

Oblómov es la personificación del no hacer nada, del buscar excusas, del conformismo. A pesar de que tiene una finca heredada de la que se tendría que encargar, y que en teoría tiene planes para su modernización y gestión, piensa que mejor mañana. Él mismo nos lo deja claro desde el principio:

Los cambios, aunque sean beneficiosos, introducen alternaciones, exigen cuidados, ocasionan preocupaciones, inquietudes, no lo dejan a uno tranquilo, le obligan bien a vender, bien a escribir, a moverse en una palabra. ¡No era cosa de broma!

Página 174

En contraposición tenemos a su fiel amigo Shtolz, un alemán dinámico y ambicioso que está siempre en movimiento, interesado por el viaje, los negocios y todo lo que ocurre más allá de las puertas del hogar.

Ambos personajes funcionan como contrapeso, ya que Shtolz pretende ayudar a Oblómov a abandonar su rutina con objeto bien de que le acompañe en sus viajes o bien en comenzar a tomar las riendas de la gestión de la finca.

Toda la vida estaba marcada por una somnolencia tranquila e indolente (…) O no entendía esta vida o no sirve para nada.

Página 243

La novela es por tanto el desarrollo del héroe (o, en este caso, el no desarrollo), ya que le acompañamos desde su juventud hasta que se convierte en un anciano. La trama se centra en la pulsión interna, en los momentos en los que Oblómov decide poner un cambio en su vida, por diversos factores externos que le impulsan a abandonar su cómodo diván.

A pesar de tratarse de una novela costumbrista en la que la acción es bastante limitada, me ha sorprendido lo entretenida que es durante todas sus partes. La clave la pueden tener los diálogos, que son dinámicos e incluyen un punto de humor y crítica, además, las descripciones están medidas, lo cual aligera el texto. La sensación que me he llevado es que ha habido un trabajo de edición grande para tratar de evitar todo lo superfluo.

Cuando no sabes para qué vives, se vive de cualquier modo, día tras día, te alegras de que haya transcurrido el día, de que haya llegado la noche y en sueños te olvidas de esas aburrida pregunta: ¿para qué he vivido este día, para qué voy a vivir mañana?

Página 306

Oblómov es el claro ejemplo de la maestría de los rusos para describir y analizar el mundo que les rodea con apenas dos personajes. Las reflexiones y temáticas que van surgiendo (desde el paso del tiempo hasta el amor o la familia) son claves para reflejar no sólo la evolución de los personajes, sino toda una época.

En resumen, todo un librazo que me ha sorprendido (esperaba una lectura más densa y aburrida, la verdad) y que ha acabado entre lo más destacado de este 2023 y un modo inmejorable de terminar el año lector.

FICHA:

Te gustará si te gustó Padres e hijos, Iván S. Turguénev.
Pros – La contraposición Oblómov – Shtolz.
– Los diálogos.
Contras – Oblómov que me saca de mis casillas.

Namaste.

Balance de 2023, Literatura

Balance de 2023 (I): lo mejor

Este año he leído mucho más que los anteriores, y a la vista de lo complicado que me ha resultado hacer esta recopilación, diría que bien escogido.

Como siempre, divido lo mejor en dos listas: los que me han gustado mucho y los que sí o sí tenéis que leer en algún momento.

La cuestión entre una lista y otra ha sido más compleja. O no. Porque el baremo lo ha determinado la Divina Comedia, así que muchos que en otras circunstancias habrían entrado se han quedado fuera, y al haber leído bastante cosas buenas, he tenido que hacer más criba de la habitual, tanto en la lista de joyas como de destacados (he dejado fuera Temporada de huracanes, no digo más).

Destacados

  • La Nieve del Almirante (Maqroll el Gaviero I), Álvaro Mutis. Un Corazón de las tinieblas a la colombiana como si estuviera escrito por Alejo Carpentier. Este es el Álvaro Mutis prosista, señoras y señores.
  • Hambre, Knut Hamsun. Yo no sé cómo he vivido sin leer a este autor. O sí. Su afiliación política nazi, que no abandonó ni cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, condenó al noruego a un ostracismo que un Premio Nobel no merece. Eso, junto con la edición en una pequeña editorial no lo hace demasiado atractivo para un lector en español, la verdad. Hay que buscarlo, pero cuando lo encuentras no lo puedes soltar.
  • Gótico carpintero, William Gaddis. Un autor de culto para muchos, desconocido para otros, que plantea riesgos y complejidades y requiere concentración para el lector, pero que merece mucho la pena. Ojo que tengo Los reconocimientos en casa y lo mismo me vengo arriba.
  • La palabra del mudo, Julio Ramón Ribeyro. No encontraréis por aquí reseña de este título porque, aún en contra a mi costumbre, lo he incluido sin haberlo terminado. 1000 páginas de cuentos que seguiré disfrutando en 2024. Un maestro.
  • Los Netanyahus, Joe Cohen. Una novela de campus que es también un artefacto temático en la que cabe la geopolítica, el humor y los diálogos hilarantes. No sabes qué te vas a encontrar en la siguiente página pero es para quitarse el sombrero. Normal que le dieran el Pulitzer.
  • Las muertas, Jorge Ibargüengoitia. Qué alegría me dio cuando me enteré de la reedición de este clásico de la literatura mexicana. ¡Menudo librazo! Si os gustó 2666 de Bolaño tenéis que leer este título, del que claramente bebe.
  • Salir de la noche, Mario Calabresi. Me sorprendo a mí misma al incluir un libro publicado en 2023 en esta lista. En este caso, uno de no ficción que nos acerca a los años de plomo en Italia, a la vida tras el asesinato del padre, que te deja un nudo en la garganta difícil de aliviar.
  • La insoportable levedad del ser, Milan Kundera. El checo no debería estar aquí porque esto es una relectura y quizá juega con ventaja. Pero al final he considerado que sí, que el puesto en esta lista de este magnífico libro se lo tiene ganado. A ver quién aguanta una relectura.
  • Oblómov, Iván A. Goncharov. He estado tentada de no incluirlo porque no lo he terminado, pero como calculo que entre hoy y mañana lo daré por finiquitado he pensado que tenía que estar aquí. Un Bartleby a la rusa de un autor elegante y prístino. En breve os cuento más.

Joyas

  • La vida instrucciones de uso, Georges Perec. No sé si queda algo que añadir a la reseña que le dediqué en su día, sólo volver a insistir y animaros a buscarle un hueco cuando tengáis tiempo porque es un libro ineludible.
  • Bajo una estrella cruel, Heda Margolius Kovály. Un testimonio de los que te rompen el corazón: primero de un campo de concentración y después del regreso a casa al descubrir una Praga cambiada, para tratar de sobrevivir con un Partido que lo controla todo. Para leer de corrido y con un nudo en la garganta.
  • El Museo de la Rendición Incondicional, Dubravska Ugresic. El primer libro que he leído de la croata me ha sobrecogido muchísimo más de lo que esperaba. Es un libro tristísimo y maravilloso que tenéis que leer. Estoy deseando regresar a la autora y sé que en 2024 leeré otro, aunque de momento no me he decidido entre el Ficcionario americano y Baba Yagá puso un huevo.
  • Si esto es un hombre, Primo Levi. Por algo es tan conocido este testimonio, porque da sentido a todos los demás. No sé cómo no lo he leído antes. No hagáis como yo y hacedle hueco si lo tenéis pendiente.
  • El cuerpo (Cegador II), Mircea Cărtărescu. La segunda parte de la trilogía Cegador me obnubiló desde el primer momento, desde el primer párrafo. Pensé que no me iba a gustar tanto porque la primera parte de la trilogía me pareció algo coja pero no ha sido para nada así. Lo empecé y no me soltó, y viví en una nube extraña mientras lo leía. Qué genialidad.
  • Divina Comedia, Dante. Uno de esos libros que todo lector tiene que acabar leyendo, es así. Hacedlo con una buena edición, con paciencia y os volará la cabeza. Lo clásicos lo son todo y cuando los conoces los ves en todas partes. Ineludible.

Y para vosotros, ¿cuáles han sido las mejores lecturas de este año?

Namaste.

Autor, Dudda, Literatura

Mi padre alemán, Ricardo Dudda

El padre de Ricardo nació en 1940 en un país que ya no existe. Ricardo nació en 1992 en España.

El padre de Ricardo vivió en una época convulsa. Ricardo nació en un momento de euforia colectiva coincidiendo con las Olimpiadas de Barcelona.

El padre de Ricardo ha vivido muchas vidas, ha visto muchas cosas. Ricardo es un millennial que no habla alemán pero que quiere conocer esa historia que cuenta su padre.

Mi padre alemán (Libros del Asteroide, 2023) plantea la historia del testimonio del hijo ante el descubrimiento y conversación con su padre.

Dudda fue refugiado en la Segunda Guerra Mundial, huyó del avance soviético al vivir en un pueblo situado en lo que hoy es Polonia pero que entonces formaba parte de Prusia.

¿Cómo explicas de dónde eres si tu lugar de nacimiento ya no existe?

Página 30

Dudda, el hijo, comienza investigar el peregrinaje de su padre pero también a conocer la vida de su abuelo, policía en la ciudad, del que se desconocía lo que había hecho durante el conflicto bélico. Lo que descubre, como ya podemos imaginar, no le va a gustar, pero este libro se centra en el padre.

Un padre que pasa de vivir a Prusia a acabar viviendo en España, a la que llega desde Burgos y que acaba viviendo en Murcia.

Un padre que se ha casado varias veces, ha tenido distintas vidas, que se enfrenta a una realidad muy diferente respecto a la que nació.

El pasado, que queda atrás, y lo que viene delante: la inmigración y la llegada a España.

Mi padre nació en 1940 y yo en 1992. Nos llevamos cincuenta y dos años. En su larga vida ha sido muchas cosas más que mi padre. Es padre de otros. Fue marido de una mujer que no es mi madre. Amante de mujeres que ya olvidó y que lo olvidaron, a las que abandonó o que le abandonaron. Hijo de unos padres a los que nunca conocí. Refugiado de un país que ya no existe.»

Este es un libro capaz de mostrarnos el pasado de Europa con el entramado familiar de los Dudda. Unir lo que sucedió con la situación actual, mostrarnos cómo el ayer ha influido en el presente.

Mi padre alemán es un libro de no ficción de esos que se beben, que uno comienza y no puede soltar hasta que lo ha terminado. Una buen viaje que nos muestra lo mucho que hemos cambiado.

FICHA:

Te gustará si te gustó El boxeador polaco, Eduardo Halfon.
Pros – El cruce pasado – presente entre ambas líneas.
– La historia de Europa a través de la historia familiar.
Contras – La historia pierde fuerza hacia la mitad del libro.

Namaste.

Autor, Dante, Literatura

Divina Comedia, Dante

Esto de aquí no es una reseña. Sólo una entrada para recordaros, a los que no lo habéis leído, que tenéis que leer la Divina Comedia. Eso y unas pequeñas recomendaciones que me han servido para afrontar una lectura que puede resultar compleja.

1.- Siempre es importante la edición que se escoge pero en este caso lo es todavía más. Dante escribió su obra más ilustre plagada de referencias de su época, algo que es ajeno para un lector contemporáneo.

En esta edición de Acantilado se incluye un extenso glosario donde explica quién es quién de todos los personajes y por qué pasa lo que está pasando. Así, de cada uno de ellos se incluye una breve biografía para conocer qué han hecho y por qué se los encuentra en su viaje por el inframundo.

En la Comedia todo tiene un por qué, y vamos a entender bastante poco si no sabemos qué está sucediendo.

2.- Alternar la lectura. La Comedia está dividida en 3 partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso. Cada una de ellas tienen 33 o 34 cantos, siempre en verso. Os recomiendo leer como mucho una sola de las partes y después empezar otra historia diferente. Empecé el libro en enero de este año, a razón de una parte por cada trimestre. Lo terminé en noviembre y creo que es la mejor cosa que he podido hacer.

3.- En relación con lo anterior, leed solo cuando estéis muy concentrados. No es un libro para leer un rato, o como ruido de fondo o con el móvil en la mano. Lo que yo hacía era dejarle hueco para los sábados o domingos por la tarde, un momento especial dedicado a esta obra tan magnífica.

4.- No tengáis miedo. Si algo me sorprendió desde que la empecé es que es bastante más entretenida de lo que yo pensaba, y que además se entendía todo. O casi, casi todo. Es cierto que me ha parecido el Infierno más entretenido que el Paraíso, pero en general es un texto dinámico, entretenido, incluso hasta divertido por momentos.

5.- Sorpréndete con lo actual de esta lectura. Se escribió en el siglo XIV pero a pesar de eso lo que nos cuenta es tan contemporáneo: los pensamientos, los miedos, las circunstancias (los pecados y las virtudes) que uno no puede sino sorprenderse por la visión genial de Dante, por haber plasmado tanto condensado en un texto. Además, tras leerlo lo encuentras en todos los lugares, en todos los libros, en todas las partes.

Leedla. Es maravillosa.

Namaste.

Autor, Literatura, Palahniuk

El club de la lucha, Chuck Palahniuk

Cuando lees un libro del que has visto ya la película, a veces te puede suceder que te decepcione lo que encuentras, que pienses que la versión cinematográfica es mejor que el texto o bien que el visionado acabe afectado a la lectura.

El club de la lucha, la película, fue un fenómeno en su día. Aunque no recuerdes a la perfección la trama de la historia, todos sabemos lo que es el club, quién la protagonizaban y por dónde iban los tiros.

Llegué al libro de El club de la lucha (Debolsillo, 2011) porque necesitaba una historia corta y ligera que llevar conmigo. La verdad es que no tenía pensado acercarme a la obra de Chuck Palahniuk, del que he leído muchos elogios pero al que nunca había leído.

Ahora debería llorar. Es lo más apropiado en esta oscuridad asfixiante, oculto por el cuerpo de otra persona y consciente de que todo cuanto sea capaz de conseguir se convertirá en basura.

Cualquier cosa de la que puedas estar orgulloso acabará en el cubo de la basura.

Página 25

La historia de Tyler Durden tiene como punto de partida la creación de una peculiar comunidad violenta con la el que protagonista busca huir de su vida y sentirse como en casa.

Esto era la libertad. La libertad consistía en perder toda esperanza.

Página 31

Luego viene lo demás. Porque el club y su organización es la excusa perfecta para criticar una sociedad carente de principios y de fe, una sociedad hiperconsumista que empuja a los individuos a la soledad y a incomprensión, a sentirse ajenos de un mundo en el que forman parte pero del que a la vez, buscan huir.

Si puedes despertar en un lugar distinto.

Si te puedes despertar en un uso horario diferente.

¿Por qué no te puedes despertar siendo otra persona?

Página 169

La novela de Chuck Palahniuk es una historia directa y grosera que no se anda con subterfugios: los capítulos son cortos, las descripciones, las justas, abundan los diálogos y no se incluye nada que no tenga directamente que ver con lo que quiere contar (lo cual es de agradecer tras tantos libros con exceso de páginas). Aquí Palahniuk hace un trabajo de estructura y edición para evitar todo de lo que suelen pecar los best-sellers: el regodeo para impresionar al lector, el exceso de páginas, la reiteración del que quiere añadir más.

No se le puede poner ninguna pega. Y mira que no soy yo amiga de underground, ni me gustó Trainspotting, de Irvine Welsh. Pero aquí demuestra que con pocas páginas se puede hacer una historia que ha traspasado el texto para llegar a la cultura pop.

FICHA:

Te gustará si te gustó Trampa 22, Joseph Heller.
Pros – Las reflexiones que va hilando en la historia.
– Directo, crudo ácido.
Contras – La edición que no es la mejor.

Namaste.