Literatura

Recopilación de otras lecturas otoñales

Antes de que termine el año quería dejaros por aquí unas mini opiniones de otros libros que no me ha dado tiempo a reseñar pero de los que no quería pasar para hacer un breve comentario.

  • Corre, Conejo, John Updike (Maxi Tusquets, 2015). Nunca había leído a Updike y me animé al saber que le habían dado 2 premios Pulitzer. Escogí este título para mi viaje a Egipto, que es el primero de su famosa serie de Conejo, donde el protagonista es un tipo que huye de las convenciones, harto de su rutina y su día a día. ¿Recordáis la leyenda del padre de familia que sale a comprar tabaco y nunca regresa? Pues eso mismo. Una buena novela que sin embargo no me ha llegado, que me ha resultado aburrida y reiterativa.
  • Tokio Redux, David Peace (Hoja de Lata, 2021). La tercera parte de la trilogía de la ocupación con la que he empezado por recomendación de Marta. A pesar de que la ambientación es fabulosa, no he sentido conexión con la historia en ningún momento. Estuve tentada hasta de abandonarla. No es para nada un mal libro pero no ha sido para mí.
  • El plagio, Daniel Jiménez (Pepitas Editorial, 2022). La historia del padre de Jiménez, a quien le roban la idea del programa de televisión El juego de la oca y las implicaciones, mentales y económicas, que tuvo para su familia. Un testimonio duro y crudo de una historia nada conocida por el gran público.
  • El Gorila y el Pájaro, Zack McDermott (Big Sur, 2023). El Gorila es el propio McDermott, el Pájaro, su madre. Esta es la historia de la esquizofrenia que sufre y de cómo afecta a su madre. No será mala serie televisiva pero como libro deja bastante que desear.
  • Señor Kafka, Bohumil Hrabal (Nórdica, 2023). Mi primer acercamiento al checo ha sido a través de sus cuentos, que se centran en el día a día de los trabajadores en el entorno de la URSS: los sinsentidos, la opresión y la aceptación de lo anterior.
  • La promesa, Silvina Ocampo (Lumen, 2023). La recién reeditada novela de la poeta argentina es la historia de la vida de una mujer que ha caído por la borda de un barco. En el agua rememora su pasado de la mano de personas que le van viniendo a la mente. Fragmentada y onírica, recuerda a Bombal si esta hubiera sido más realista.
  • Fuera de lugar, Jesús Artacho (Elvo Editorial, 2023). Regreso al amigo Jesús con su último libro publicado, que en esta ocasión es de relatos. Mantiene temáticas afines a El rayo que nos parta pero también juega con otro tipo de longitudes y temas.

Namaste.

Autor, Literatura

Oblómov, Iván A. Goncharov

Decía por redes que parece que hay una satisfacción doble al leer al los escritores rusos en invierno. Tenía en mi radar este título pendiente desde hace mucho y acabé decidiendo que diciembre era buen momento.

Al ser mi primer libro del autor, no sabía qué me iba a encontrar, la verdad. Ni el tono ni la temática.

Ahora lo sé: el oblomovismo.

Oblómov (Alba, 1999) es nuestro héroe, quien le da nombre a la obra: un personaje tranquilo y pensador que ha decidido que como mejor se está es en casa. No me digáis que es mal plan.

Había perdido el hábito de moverse, de vivir, de ver gente, de hacer algo.

Página 83

Oblómov es la personificación del no hacer nada, del buscar excusas, del conformismo. A pesar de que tiene una finca heredada de la que se tendría que encargar, y que en teoría tiene planes para su modernización y gestión, piensa que mejor mañana. Él mismo nos lo deja claro desde el principio:

Los cambios, aunque sean beneficiosos, introducen alternaciones, exigen cuidados, ocasionan preocupaciones, inquietudes, no lo dejan a uno tranquilo, le obligan bien a vender, bien a escribir, a moverse en una palabra. ¡No era cosa de broma!

Página 174

En contraposición tenemos a su fiel amigo Shtolz, un alemán dinámico y ambicioso que está siempre en movimiento, interesado por el viaje, los negocios y todo lo que ocurre más allá de las puertas del hogar.

Ambos personajes funcionan como contrapeso, ya que Shtolz pretende ayudar a Oblómov a abandonar su rutina con objeto bien de que le acompañe en sus viajes o bien en comenzar a tomar las riendas de la gestión de la finca.

Toda la vida estaba marcada por una somnolencia tranquila e indolente (…) O no entendía esta vida o no sirve para nada.

Página 243

La novela es por tanto el desarrollo del héroe (o, en este caso, el no desarrollo), ya que le acompañamos desde su juventud hasta que se convierte en un anciano. La trama se centra en la pulsión interna, en los momentos en los que Oblómov decide poner un cambio en su vida, por diversos factores externos que le impulsan a abandonar su cómodo diván.

A pesar de tratarse de una novela costumbrista en la que la acción es bastante limitada, me ha sorprendido lo entretenida que es durante todas sus partes. La clave la pueden tener los diálogos, que son dinámicos e incluyen un punto de humor y crítica, además, las descripciones están medidas, lo cual aligera el texto. La sensación que me he llevado es que ha habido un trabajo de edición grande para tratar de evitar todo lo superfluo.

Cuando no sabes para qué vives, se vive de cualquier modo, día tras día, te alegras de que haya transcurrido el día, de que haya llegado la noche y en sueños te olvidas de esas aburrida pregunta: ¿para qué he vivido este día, para qué voy a vivir mañana?

Página 306

Oblómov es el claro ejemplo de la maestría de los rusos para describir y analizar el mundo que les rodea con apenas dos personajes. Las reflexiones y temáticas que van surgiendo (desde el paso del tiempo hasta el amor o la familia) son claves para reflejar no sólo la evolución de los personajes, sino toda una época.

En resumen, todo un librazo que me ha sorprendido (esperaba una lectura más densa y aburrida, la verdad) y que ha acabado entre lo más destacado de este 2023 y un modo inmejorable de terminar el año lector.

FICHA:

Te gustará si te gustó Padres e hijos, Iván S. Turguénev.
Pros – La contraposición Oblómov – Shtolz.
– Los diálogos.
Contras – Oblómov que me saca de mis casillas.

Namaste.

Balance de 2023, Literatura

Balance de 2023 (I): lo mejor

Este año he leído mucho más que los anteriores, y a la vista de lo complicado que me ha resultado hacer esta recopilación, diría que bien escogido.

Como siempre, divido lo mejor en dos listas: los que me han gustado mucho y los que sí o sí tenéis que leer en algún momento.

La cuestión entre una lista y otra ha sido más compleja. O no. Porque el baremo lo ha determinado la Divina Comedia, así que muchos que en otras circunstancias habrían entrado se han quedado fuera, y al haber leído bastante cosas buenas, he tenido que hacer más criba de la habitual, tanto en la lista de joyas como de destacados (he dejado fuera Temporada de huracanes, no digo más).

Destacados

  • La Nieve del Almirante (Maqroll el Gaviero I), Álvaro Mutis. Un Corazón de las tinieblas a la colombiana como si estuviera escrito por Alejo Carpentier. Este es el Álvaro Mutis prosista, señoras y señores.
  • Hambre, Knut Hamsun. Yo no sé cómo he vivido sin leer a este autor. O sí. Su afiliación política nazi, que no abandonó ni cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, condenó al noruego a un ostracismo que un Premio Nobel no merece. Eso, junto con la edición en una pequeña editorial no lo hace demasiado atractivo para un lector en español, la verdad. Hay que buscarlo, pero cuando lo encuentras no lo puedes soltar.
  • Gótico carpintero, William Gaddis. Un autor de culto para muchos, desconocido para otros, que plantea riesgos y complejidades y requiere concentración para el lector, pero que merece mucho la pena. Ojo que tengo Los reconocimientos en casa y lo mismo me vengo arriba.
  • La palabra del mudo, Julio Ramón Ribeyro. No encontraréis por aquí reseña de este título porque, aún en contra a mi costumbre, lo he incluido sin haberlo terminado. 1000 páginas de cuentos que seguiré disfrutando en 2024. Un maestro.
  • Los Netanyahus, Joe Cohen. Una novela de campus que es también un artefacto temático en la que cabe la geopolítica, el humor y los diálogos hilarantes. No sabes qué te vas a encontrar en la siguiente página pero es para quitarse el sombrero. Normal que le dieran el Pulitzer.
  • Las muertas, Jorge Ibargüengoitia. Qué alegría me dio cuando me enteré de la reedición de este clásico de la literatura mexicana. ¡Menudo librazo! Si os gustó 2666 de Bolaño tenéis que leer este título, del que claramente bebe.
  • Salir de la noche, Mario Calabresi. Me sorprendo a mí misma al incluir un libro publicado en 2023 en esta lista. En este caso, uno de no ficción que nos acerca a los años de plomo en Italia, a la vida tras el asesinato del padre, que te deja un nudo en la garganta difícil de aliviar.
  • La insoportable levedad del ser, Milan Kundera. El checo no debería estar aquí porque esto es una relectura y quizá juega con ventaja. Pero al final he considerado que sí, que el puesto en esta lista de este magnífico libro se lo tiene ganado. A ver quién aguanta una relectura.
  • Oblómov, Iván A. Goncharov. He estado tentada de no incluirlo porque no lo he terminado, pero como calculo que entre hoy y mañana lo daré por finiquitado he pensado que tenía que estar aquí. Un Bartleby a la rusa de un autor elegante y prístino. En breve os cuento más.

Joyas

  • La vida instrucciones de uso, Georges Perec. No sé si queda algo que añadir a la reseña que le dediqué en su día, sólo volver a insistir y animaros a buscarle un hueco cuando tengáis tiempo porque es un libro ineludible.
  • Bajo una estrella cruel, Heda Margolius Kovály. Un testimonio de los que te rompen el corazón: primero de un campo de concentración y después del regreso a casa al descubrir una Praga cambiada, para tratar de sobrevivir con un Partido que lo controla todo. Para leer de corrido y con un nudo en la garganta.
  • El Museo de la Rendición Incondicional, Dubravska Ugresic. El primer libro que he leído de la croata me ha sobrecogido muchísimo más de lo que esperaba. Es un libro tristísimo y maravilloso que tenéis que leer. Estoy deseando regresar a la autora y sé que en 2024 leeré otro, aunque de momento no me he decidido entre el Ficcionario americano y Baba Yagá puso un huevo.
  • Si esto es un hombre, Primo Levi. Por algo es tan conocido este testimonio, porque da sentido a todos los demás. No sé cómo no lo he leído antes. No hagáis como yo y hacedle hueco si lo tenéis pendiente.
  • El cuerpo (Cegador II), Mircea Cărtărescu. La segunda parte de la trilogía Cegador me obnubiló desde el primer momento, desde el primer párrafo. Pensé que no me iba a gustar tanto porque la primera parte de la trilogía me pareció algo coja pero no ha sido para nada así. Lo empecé y no me soltó, y viví en una nube extraña mientras lo leía. Qué genialidad.
  • Divina Comedia, Dante. Uno de esos libros que todo lector tiene que acabar leyendo, es así. Hacedlo con una buena edición, con paciencia y os volará la cabeza. Lo clásicos lo son todo y cuando los conoces los ves en todas partes. Ineludible.

Y para vosotros, ¿cuáles han sido las mejores lecturas de este año?

Namaste.

Autor, Literatura, Palahniuk

El club de la lucha, Chuck Palahniuk

Cuando lees un libro del que has visto ya la película, a veces te puede suceder que te decepcione lo que encuentras, que pienses que la versión cinematográfica es mejor que el texto o bien que el visionado acabe afectado a la lectura.

El club de la lucha, la película, fue un fenómeno en su día. Aunque no recuerdes a la perfección la trama de la historia, todos sabemos lo que es el club, quién la protagonizaban y por dónde iban los tiros.

Llegué al libro de El club de la lucha (Debolsillo, 2011) porque necesitaba una historia corta y ligera que llevar conmigo. La verdad es que no tenía pensado acercarme a la obra de Chuck Palahniuk, del que he leído muchos elogios pero al que nunca había leído.

Ahora debería llorar. Es lo más apropiado en esta oscuridad asfixiante, oculto por el cuerpo de otra persona y consciente de que todo cuanto sea capaz de conseguir se convertirá en basura.

Cualquier cosa de la que puedas estar orgulloso acabará en el cubo de la basura.

Página 25

La historia de Tyler Durden tiene como punto de partida la creación de una peculiar comunidad violenta con la el que protagonista busca huir de su vida y sentirse como en casa.

Esto era la libertad. La libertad consistía en perder toda esperanza.

Página 31

Luego viene lo demás. Porque el club y su organización es la excusa perfecta para criticar una sociedad carente de principios y de fe, una sociedad hiperconsumista que empuja a los individuos a la soledad y a incomprensión, a sentirse ajenos de un mundo en el que forman parte pero del que a la vez, buscan huir.

Si puedes despertar en un lugar distinto.

Si te puedes despertar en un uso horario diferente.

¿Por qué no te puedes despertar siendo otra persona?

Página 169

La novela de Chuck Palahniuk es una historia directa y grosera que no se anda con subterfugios: los capítulos son cortos, las descripciones, las justas, abundan los diálogos y no se incluye nada que no tenga directamente que ver con lo que quiere contar (lo cual es de agradecer tras tantos libros con exceso de páginas). Aquí Palahniuk hace un trabajo de estructura y edición para evitar todo de lo que suelen pecar los best-sellers: el regodeo para impresionar al lector, el exceso de páginas, la reiteración del que quiere añadir más.

No se le puede poner ninguna pega. Y mira que no soy yo amiga de underground, ni me gustó Trainspotting, de Irvine Welsh. Pero aquí demuestra que con pocas páginas se puede hacer una historia que ha traspasado el texto para llegar a la cultura pop.

FICHA:

Te gustará si te gustó Trampa 22, Joseph Heller.
Pros – Las reflexiones que va hilando en la historia.
– Directo, crudo ácido.
Contras – La edición que no es la mejor.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (97)

Octubre me pilló con fructíferas visitas a las librerías. Tipos Infames y Antonio Machado fueron mi objetivo y de allí salí cargada de libros.

En noviembre y para compensar, he comprado lo mínimo, tratando de aminorar la lista de pendientes o bien pensando en el periodo navideño donde, seguramente más títulos se añadan a mis estantes.

  • Las cartas del boom (Alfaguara, 2023). Sigo con mi interés por este periodo de la historia de la literatura. Aunque he leído Aquellos años del boom, de Xavi Ayén, qué mejor que acudir a las cartas de los protagonistas para conocerlo desde dentro.
  • La maldición de Hill House, Shirley Jackson (Minúscula, 2019). No he leído a la estadounidense, a pesar de que R. dice que hemos visto la versión televisiva hace poco. Llevará razón, pero no lo recuerdo.
  • Mortal y rosa, Francisco Umbral (Alianza, 2011). Un pendiente desde hace mucho,
    mucho tiempo que por fin pude conseguir y que todo el mundo lo clama como una joya maestra triste y dolorosa. Creo que caerá en breve. Aquí la reseña.
  • Los exportados, Sonia Devillers (Impedimenta, 2023). La frase con la que la editorial está promocionando este libro no me dejó indiferente: ¿cambiar judíos por cerdos? A veces me siento tentada a pensar que ya conozco todas las historias del Holocausto pero siempre, siempre, me equivoco. Reseña.
  • Cuentos escogidos, Shirley Jackson (Minúscula, 2015). Al igual que el anterior lo anoté tras escuchar el podcast de Grandes infelices, en el que se le dedicaba un episodio a la autora. Hasta ahora sólo he leído La lotería.
  • Mircea Cartarescu. El hacedor de insomnios, José Carlos Rodrigo Breto (Ediciones del Subsuelo, 2023). El escritor José Carlos, también conocido por su perfil de Instagram (@literatura_instantanea), ha publicado este ensayo en el que analiza la obra del genial rumano. He leído las dos partes de la trilogía Cegador y creo que es una buena forma de analizar y fijarse en todos los temas que nos sugiere Cartarescu.
  • Mi padre alemán, Ricardo Dudda (Libros del Asteroide, 2023). Uno de no ficción, de nuevo sobre alemanes, en el que Dudda nos acerca a su padre, un prusiano que acabó emigrando a España, lo acabo de terminar así que enseguida os cuento más.
  • La promesa, Silvina Ocampo (Lumen, 2023). En 2023 Lumen celebra el centenario del nacimiento de la argentina con la publicación de toda su obra. Esta es su única novela. ¡Gracias por el envío! Aquí la reseña.
  • Fuera de lugar, Jesús Artacho (Elvo editorial, 2023). El amigo Jesús acaba de publicar este conjunto de relatos. Tras haber leído sus Diarios y El rayo que nos parta, su recopilatorio anterior, tenía ganas de volver a leerle.
  • Tribulaciones de Maqroll el Gaviero I, Álvaro Mutis (Alfaguara, 2023). Qué alegría me llevé cuando me enteré de que Alfaguara iba a publicar los dos tomos de las aventuras del Gaviero. Llevaba mucho tiempo con ganas de leerlas pero estaban descatalogados, qué genial ha sido la lectura de La Nieve del Almirante y qué bien saber que me esperan más historias.
  • El plagio, Daniel Jiménez (Pepitas Editorial, 2022). Me llamó la atención por el tema que trataba, un hombre a quien los productores de televisión le roban lo que más tarde fue un programa millonario: el famoso juego de la oca que se emitía en España en los 90. Jiménez nos cuenta las consecuencias que tuvo este hecho y cómo marcó a su familia.

¡Sigamos leyendo!

Namaste.

Autor, Barnes, Literatura

La única historia, Julian Barnes

Hace mucho, mucho tiempo que quería leer a este autor, que parecía recomendado por todos los sitios como signo de calidad, incluso hay lectores que aclaman que cualquiera de sus títulos es recomendable (no en vano lleva siendo candidato al Nobel desde hace bastante tiempo).

Realmente en mi libreta aparece el título El sentido de un final (Anagrama, 2011) pero finalmente fue este La única historia (Compactos Anagrama 2022), el que acabé comprando tras toparme con él en una visita a mi librería de confianza.

La novela comienza ya de forma potente con una primera frase memorable:

¿Preferirías amar más y sufrir más o amar menos y sufrir menos? Creo, en definitiva, esa es la única cuestión.

Página 13

El resto no se queda atrás. La historia de amor entre Paul y Susan, que se conocen jugando al tenis, y la evolución de su historia, la relación con la vida de ambos y el impacto que su amor tiene en su entorno.

El tronco de la memoria se parte a lo largo de la veta. Por eso no recuerdas los períodos tranquilos, los paseos, la jovialidad, las bromas constantes.

Página 124

El texto lo adereza Barnes con reflexiones de diversos temas, del tiempo y los recuerdos, como la cita anterior, pero también del juego individual que tenemos en la sociedad. Lo hace con un estilo pulido, elegante y trabajado, donde nada sobra y nada falta, con la precisión del escritor que busca la palabra exacta en cada frase.

Si la estadística de la felicidad depende de una declaración personal, ¿cómo podemos estar seguros de que alguien es tan feliz como asegura serlo? ¿y si no dice la verdad?

Página 201

Además, aunque la estructura es cronológica y aparentemente sencilla, nos sorprende Barnes con un cambio de narrador omnisciente a segunda persona del singular en mitad de un capítulo, así de repente. Para después, justo cuando se enfrenta al cierre de la historia, saltar al narrador protagonista en primera persona.

La única historia no sólo es mi primer libro del autor sino que también quedará en mi memoria por haberme acompañado en mi viaje por Egipto, y esa fotografía, con el Nilo de fondo, queda como demostración que un libro triste no desentona en ningún lugar.

Os recomiendo este libro de Barnes y corro a pedir El sentido de un final a los Reyes Magos, a ver si cae.

FICHA:

Te gustará si te gustó La muerte en Venecia, Thomas Mann.
La lluvia antes de caer, Jonathan Coe.
Pros – Elegante, certero. Su estilo está pulido y trabajado.
– Capítulos cortos, alta calidad.
– Ideal si tenéis poco tiempo o estáis en un bloqueo lector.
Contras – La temática y el tono es triste y nostálgico.

Namaste.

Autor, Literatura, Mutis

La Nieve del Almirante, Álvaro Mutis

Que una editorial publique un libro que llevabas años queriendo leer y que era imposible de encontrar es recibir un fantástico regalo inesperado. Esto me ha pasado con Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero (I) (Alfaguara, 2023), el primero de los dos tomos que engloban las aventuras de Maqroll el Gaviero.

La Nieve del Almirante es la primera de las historias en las que el marinero es protagonista, y un poco como en El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, le acompañamos en su embarcación tratando de llegar a los astilleros que se encuentran en el norte del río Xurandó.

Me intriga sobremanera la forma como se repiten en mi vida estas caídas, estas decisiones erróneas desde su inicio, estos callejones sin salida cuya suma vendría a ser la historia de mi existencia. Una fervorosa vacación de felicidad constantemente traicionada a diario desviada y desembocando siempre en la necesidad de míseros fracasos, todos por entero ajeos a lo que, en lo más hondo y cierto de mi ser, he sabido siempre que debiera cumplirse si no fuera por esta querencia mía hacia una incesante derrota. ¿Quién la entiende?

Página 38

La prosa de Mutis es lírica, llena de metáforas y adjetivos, consecuencia de su obra como poeta. Evoca y crea imágenes, más allá de lo que ocurre lo que importa es cómo lo hace, en un ejercicio de estilo superlativo que nos envuelve como una música suave.

Ahora que vuelvo a pensar en ello, me doy cuenta de que el sentido que se embota primero, a medida que la vida se nos va viniendo encima, es el de la piedad.

Página 56

Pareciera como si, más allá de las empresas y tribulaciones del protagonista, el objetivo de Mutis es reflexionar y analizar otra serie de temas y que Maqroll no es más que la excusa perfecta para hacerlo:

Hay cosas que nos llegan demasiado pronto y otras demasiado tarde, pero esto sólo lo sabemos cuando no hay remedio, cuando ya hemos apostado contra nosotros mismos.

Página 74

Qué alegría comprobar que no me equivocaba con Mutis y que mis expectativas se han visto satisfechas. Ahora tan sólo me queda seguir leyendo el resto de aventuras, algo que planeo hacerlo escalonado en el tiempo.

Y vosotros, ¿qué libro esperáis que reediten pronto?

FICHA:

Te gustará si te gustaEl obsceno pájaro de la noche, José Donoso.
Cien años de soledad, Gabriel García Márquez.
Pros – La mezcla de aventuras con reflexión.
– El lirismo del estilo de Mutis.
Contras – ¡No haberlo leído antes!

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

El cuerpo (Cegador II), Mircea Cărtărescu

Regreso a Cărtărescu después de demasiado tiempo, pero con las ganas de comenzar a leer un libro que sé que me va a llegar a lo más hondo.

Continuamos El ala izquierda (Impedimenta, 2018) con esta historia onírica y surreal que es El cuerpo (Impedimenta, 2020), segunda parte de la trilogía Cegador y que trata…

De qué trata. Buena pregunta.

Cegador es la vida de Mircea, pero también de la mariposa que habita dentro de ella. En esta historia enorme, compleja, filosófica y fractal hay de todo: tapices que vaticinan el futuro, compañeros de juegos en el Bucarest soviético, vecinos extraños que nos muestran parte de su vida, sueños una y otra vez…

El cuerpo comienza así:

Ya no vivo de verdad, aunque viva con una intensidad que las simples sensaciones no podrían expresar.

Página 11

Con la Gran Literatura me pasa que me quedo sin palabras. Que no sé qué decir ante un texto que, desde el primer momento, me quita el aliento.

¿Cómo atrapar la luz que emana este texto y describirlo? ¿De qué forma contar lo que sugiere? ¿Cómo conseguir aprehender todo lo que nos hace pensar?

Comprender, por fin, qué te ocurre, por qué has ocurrido. Por qué eres necesariamente tal y como eres. Por qué sería imposible que no hubieras existido nunca.

Página 44

Por eso, para este tipo de libros (seguro que si lleváis un tiempo por aquí ya os habréis dado cuenta), lo que acabo haciendo es tratar de demostrarlo a través de citas, de las múltiples anotadas en mi cuaderno, de los post-it que han ido faltando porque según avanzaba no podía parar de subrayar y subrayar:

Fractales, siempre fractales en el triste juego repetitivo del mundo. (…) Nuestras vivencias y recuerdos tienen unidad solo desde el punto de vista desde el que los contemplamos, desde la palabra más enigmática del mundo, yo.

Página 45

Y es que lo único que intento con este tipo de libros es que aquellos que estéis leyendo esta reseña, anotéis este título y lo leáis. O al menos que lo tengáis en cuenta en vuestra próxima visita a la librería. Con eso me doy por satisfecha.

Qué erróneamente, qué insensatamente buscamos la certidumbre en nuestras criaturas, escribiendo libros siempre río abajo, de cascadas en cascada, cada vez más diluidos y más borrosos, cuando deberíamos luchar como los salmones, hacia arriba en el torrente de tinta que forma los bucles de nuestras vidas.

Página 104

Lejos queda el tiempo en el que recomendaba a Cărtărescu y nadie sabía quién era. Qué bien. Porque antes lo que me sentía era sola, al margen con un autor que es mi escudo desde que lo descubrí, allá por 2011 con El ruletista (Impedimenta, 2011). Y ahora, somos muchos los fanáticos de este rumano al que leemos con pasión.

Se ahogaba de magia y de espanto.

Página 229

No puedo hacer más que recomendar este ejercicio de maestría absoluta sobre el uso de la palabra, sobre la evocación, sobre lo más íntimo del alma humana.

Nuestra ceniza está contenida en huecos con la forma de nuestro cuerpo, como en Pompeya, y no podemos mover un dedo si no es en la trayectoria en la que ya hemos movido, y no podemos pensar un pensamiento sino haciéndolo resonar en las redes neuronales que ya han resonado y resuenan desde que el mundo es mundo e, indiferentemente de lo que hagamos, incluso rebelarnos, no saldremos del molde de nuestro mundo real, porque la rebelión ya ha sido prevista y sofocada. Somos actores en una película proyectada en la vasta pantalla de la existencia.

Página 514

Y también sofocar las lágrimas, ahogar un sollozo de alegría total al comprobar que esto existe. Que existe y me habla a mí.

Tú que lees ahora, tumbada en tu sofá, este libro ilegible que no dice nada, no quiere nada y no significa nada, atraviesas con él, como un velero, el plano transparente de nuestro mundo.

Página 512

Que la Gran Literatura se sigue haciendo hoy en día. Que sigue habiendo esperanza.

Leo a Cărtărescu y se me reconforta el alma.

FICHA:

Te gustará si te gustó El ala izquierda, Mircea Cărtărescu.
Pros – El mundo onírico que presenta.
– El modo de ahondar hasta lo más íntimo.
Contras – Requiere altas dosis de concentración.

Namaste.

Autor, Literatura, Marsé

Últimas tardes con Teresa, Juan Marsé

He recibido tantas veces la recomendación de leer a Marsé que tuve que anotar este título entre mis propósitos de 2023 para adelantarle posiciones en la lista y finalmente leerlo.

Y eso a pesar de que tengo Rabos de lagartija (Lumen) en casa, pero parece que este título era el más importante del autor catalán.

Últimas tardes con Teresa (Lumen, 2021) es la historia del Pijoaparte, un charnego buscavidas que quiere codearse con lo mejor de la sociedad catalana de la posguerra pero que vive con la chusma y trata de buscarse la vida con sus encantos de tipo guapo.

El Pijoaparte conoce a Maruja, sirvienta de Teresa, la que realmente le interesa, y de ahí el título y la historia. Teresa es una muchacha rica, de buena familia, universitaria revolucionaria e idealista, objeto ideal para el protagonista.

Sus miradas son, según ellos sean de pasmados o respetuosos, como las de niños excluidos de un huevo por sus propios compañeros, y arrinconados, olvidados por alguna razón que ellos parecen ignorar, están allí, cerca, por si les llaman. Su anhelo es ascentral y penoso, pero infinitamente más moral en todo caso que la idea de acumular dinero.

Página 151

Para ella, él representa esa realidad a la que tanto se refieren sus libros: pobre y obrero, que ha de buscarse la vida en un entorno dominado por la corrupción y el capitalismo.

Para él, ella es a aquello a lo que aspirar: pisazo en la ciudad, casita en la playa, sirvientes y dinero. Un mundo alejado de su vida actual, y que promete vacaciones al sol, buenas perspectivas económicas, totalmente alejado de una vida hacinados en un apartamento viejo, compartido por la familia de su hermano, que ha robar motocicletas para conseguir dinero.

Con este título me han sucedido varias cosas: la lectura enfebrecida del primer tercio de la novela, un sorprendente atasco en el segundo (acompañado con las típicas dudas sobre si esta historia sería realmente para mí) y la tercera parte, más rápida y dinámica pero buscando el fin de la historia más que otra cosa.

Me ha recordado mucho a El día del Watusi, y seguro que Casavella tomó como referencia al Pijoaparte para crear su historia. A la vez me ha parecido una historia más densa y lenta y con exceso de páginas de lo que pensaba. Esperaba una novela redonda y en mi opinión, dista un poco de eso.

Hay muchas maneras de ser imbécil y él (…), quién iba a decirlo, era uno de esos imbéciles que alcanzan la imbecilidad pretendiendo no serlo por todos los medios.

Página 157

Quizá, de nuevo, el problema hayan sido las expectativas: todo el mundo me decía lo maravillosa que era y lo muchísimo que me iba a gustar. Personalmente, puedo admitir el magnífico estilo de Marsé, que a la vez es enrevesado y complejo; pero diría que me ha interesado más el cómo que el qué.

Y es que el estilo de Marsé es abigarrado, complejo, con largas frases subordinadas que parece que no se van a terminar nunca, escaso en diálogos y prolijo en descripciones de todo tipo. A la vez es complejo, poético, literario a más no poder, exigente y rápido.

Es tu ausencia. Qué soledad por espantosa que fuese no sería un paraíso, qué horrible desgracia no sería una bendición, qué enfermedad no sería un lecho nupcial, qué miseria o dolor no sería una caricia comparadas con esta pena de no verte, amor mío…

Página 469

En definitiva, me quedo con una sensación agridulce. Esperaba que me gustara mucho más y eso mismo ha hecho que simplemente diga, bien, pero no es para tanto.

FICHA:

Te gustará si te gustó El día del Watusi, Fernando Casavella.
Pros – Retrato perfecto de la sociedad catalana.
– Descubrir a Marsé y su complejo estilo.
Contras – Desigual en sus partes.

Namaste.

Autor, Literatura, Reyes

Cometierra, Dolores Reyes

Las bondades de esta novela me llegaron de manos de Nuria, librera maravillosa y conversadora de excepción.

En la Feria del Libro de Madrid acabé comprando Miseria (Alfaguara, 2023), sin saber bien del todo que sería mejor empezar a leer Cometierra (Sigilo, 2022). Así que posteriormente he hecho los deberes y he comprado también este título.

Aprovechando de que se trata de una lectura corta, lo he colado un fin de semana para beberlo hasta la última gota, sin despegarme de sus páginas hasta el final.

Le llaman Cometierra. No preguntéis por qué come tierra sino qué consigue a través de ello: ver a los desaparecidos, a los que nadie encuentra ni nadie sabe dónde están.

Empezaba a ver que los que buscan a una persona tienen algo, una marca cerca de los ojos, de la boca, la mezcla de dolor, de bronca, de fuerza, de espera, hecha cuerpo. Algo roto, en donde vive el que no vuelve.

Página 28

Su fama crece cuando tiene una visión con su profesora: cuando nadie la busca, ve su cuerpo en un punto concreto donde más tarde encuentran su cadáver. Ella no quiere pero seguirá comiendo tierra, para consolar a los familiares que buscan respuestas y para saciar su vacío estómago. Para buscar respuestas.

Cometierra no es sino una magnífica primera novela, desgarradora, directa y sin subterfugios que parece sencilla pero que está muy bien empastada, donde la acción es medida, así como las descripciones, donde los golpes de efecto están distribuidos en toda la obra, de esas que recomiendas y sabes que no fallas.

Huele a Los recuerdos del porvenir, huele a Temporada de huracanes. Con tamaños precedentes lo de Dolores Reyes es para tenerlo bajo observación.

Se lee en un suspiro, se absorbe. Se come. De golpe y de a kilo, como la tierra que traga la protagonista.

FICHA:

Te gustará si te gustó Temporada de huracanes, Fernanda Melchor.
Pros – Certero, directo, duro.
– Con voz propia.
Contras – Te deja con ganas de más.

Namaste.