Autor, Cameron, Literatura

Algún día este dolor te será útil, Peter Cameron

Animada por las buenas críticas que leí de esta novela, y conociendo que Priceminister la regalaba a quien se quisiera apuntar, me apunté enseguida a su iniciativa, y aunque tardé más de lo esperado en recibirlo (cuando ya pensaba que estaría en el triángulo de las Bermudas o en algún lugar al otro lado del mundo), llegó.

Lo cierto es que este libro lo tenía en mi punto de mira, precisamente por su título. Un título que, desde mi punto de vista, parece arriesgado. Demasiado largo, y a la vez cargado de significado. Una de esas mentiras que oímos frecuentemente, que el dolor viene bien para aprender, para conocernos mejor a nosotros mismos. Es más fácil pensar que el dolor tiene una utilidad, sea la que sea.

 

Volviendo al tema que nos atañe, Algún día este dolor te será útil trata de la vida de James, un adolescente asocial que se replantea la posibilidad de ir a la universidad, básicamente porque no se encuentra cómodo con la gente de su edad, y porque le encantaría irse al campo a devorar libros.

Lógico sentir empatía hacia este chaval, por cómo es y por cómo ve su vida, y más si tenemos en cuenta un inicio rápido y fresco en el que el único personaje por el que podríamos sentir curiosidad es él, dado que tanto su hermana como su madre son diametralmente opuestas. El inicio del libro se pasa volando: diálogos sarcásticos e interesantes, narración sencilla y directa. Hasta ahí.

A partir de ese momento, la historia se vuelve monótona, repetitiva. Los diálogos ya no sorprenden tanto, el sarcasmo se debilita. James se crece, como lo haría un ególatra o un soberbio. Se vuelve obtuso, radical, extremo. Como consecuencia, la trama se estanca. En su momento pensé que era normal, ya que estaba esperando el gran evento del pasado de James que merodea en cada capítulo, en cada conversación con su psicóloga. Cuando finalmente se desvela la anécdota, no pude sino sentirme defraudada. No me pareció ni la mitad de interesante ni tan decisivo (me refiero al incidente de El aula norteamericana) en el comportamiento de James. Después mi relación con la novela fue de capa caída: James me parecía insufrible, demasiado, en todos los aspectos. Demasiado listo, demasiado asocial, una especie de exageración, de caricatura de un personaje que por extremo no puede ser sino irreal.

Por si fuera poco, mi sensación de que el autor no sabía adónde iba, que el desarrollo y posterior desenlace de la novela estaban hechos a bandazos, a trompicones, sin tener muy claro adónde quería llegar ni cuál era su propósito. No puedo concretaros el motivo de esa sensación, quizá porque desarrolla otras tramas en principio secundarias, quizá por su relación con otros personajes. En cualquier caso me di cuenta de que no iba por el buen camino.

Reconozco que en mi percepción me han perjudicado las excesivas recomendaciones de la historia. Muchas recomendaciones (como las de Lady Boheme, Bartleby, Cargada de Libros, Isi, por decir algunos). Quizá si en lugar de decirme que es una novela buenísima, la mejor y demás, me hubieran dicho que se deja leer, me habría gustado mucho más, sin duda alguna. Quizá si en lugar de ver montones de reseñas positivas hubiera visto alguna negativa habría puesto un listón más bajo. Pero mi expectativa estaba mucho más alta, y no se ha cumplido.

Pero qué queréis, si tiene un corte a lo El guardián entre el centeno y esa tampoco me gustó…

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El guardián entre el centeno, J.D. Salinger.
Pros
  • El inicio de la historia.
  • Los primeros diálogos.
Contras
  • A partir de la mitad del libro, la historia se ralentiza y da bandazos.

Namaste.

Balance de 2012

Balance de 2012 (II): recomendaciones y joyas.

Después de la entrega sobre decepciones y abandonos, os traigo los mejores libros que he leído en 2012, por si queréis incluirlo como lectura para este año recién empezado.

Como otros años, he sido selectiva, podría haber incluido otros que me gustaron pero no quiero que se alargue la lista. He distinguido entre dos categorías, una, la de los libros recomendables y entretenidos, y de otro lado, los libros indispensables que no os podéis perder.

Muy recomendables

En esta categoría suelo incluir tan sólo los libros entretenidos, la ficción con la que se pasa un buen rato. Sin embargo, este año, y teniendo en cuenta lo que he leído, vais a encontrar libros muy dispares, con un denominador común: que me han gustado mucho, ya sea porque me entretuvieron, porque encontré una historia muy interesante o porque me gustó el estilo del autor. Lo cierto que es podría haber incluido otros muchos, pero he querido ser selectiva. Son los siguientes:

  • Canción de hielo y fuego (Juego de tronos y Choque de reyes), George R.R. Martin: ambos son entretenidos, interesantes, enganchan (a ratos, eso sí), y si os gusta la fantasía y además estáis pensando en ver la serie de televisión, no podéis dejar de leer esta saga. Aunque a veces se haga un poco pesado, dependiendo del libro o se ralentice la trama, la complejidad se pierde en la serie.
  • El lector de Julio Verne, Almudena Grandes. La segunda parte de Episodios de una guerra interminable es más ameno que su predecesor, Inés y la alegría, seguramente tenga que ver en que es sensiblemente más corto. Si habéis disfrutado con el estilo de Grandes, no os decepcionará esta novela. Es tierna, triste y además aparece un lector con el que muchos se podrán identificar.
  • La broma. Milan Kundera. Si con La identidad perdí la fe, La broma me la ha devuelto del todo. Este libro tiene todos los elementos necesarios para que me guste. Si los libros que nos gustan tuvieran una receta, ésta tendría los ingredientes necesarios para mi paladar.
  • La ciudad, Mario Levrero. Lo que son las cosas, el libro más kafkiano que he leído en 2012 lo escribió un uruguayo. Muy interesante. De este año no pasa para seguir leyendo su trilogía.
  • Gabrielle de Bergerac. Henry James. En un período de libros poco destacables, éste me rescató del aburrimiento. Un James inteligente que consigue crear, a partir de lo que pudiera ser una historia manida, una trama interesante que se lee rápidamente.
  • Cuadernos de Hiroshima. Kenzaburo Oé y Un mundo aparte, Gustaw Herling-Grudzinski. Ambas historias dolorosas, molestas, que nos muestran cómo ha sido el mundo, qué se puede esperar del ser humano (para bien y para mal), indispensables porque quizá son demasiado desconocidas, demasiado reales para que se conviertan en un best-seller, pero que por derecho propio han de figurar aquí.

Joyas

Os confieso que me ha sido muy complicado elegir, pero teniendo en cuenta el libro que más me ha gustado este año, tenía que ser todo en proporción.

  • El ruido y la furia. William Faulkner. Tengo la sensación de que esta novela eclipsa a cualquier otra que tenga al lado. Porque esta novela es gigante, superlativa, fantástica y ardua. Una de esas de las que sé que releeré, que recomendaré, de las que se quedan pedazos de fragmentos en el interior cuando uno termina el libro. Es tan grande, tan buena, que no sé cómo he podido dejarla estar tanto tiempo en la estantería.
  • El cuaderno gris, Josep Pla. He dudado la inclusión de este título no porque le falten méritos para entrar en esta categoría, sino porque fue un libro que no empecé en 2012, aunque bien es cierto que lo terminé en ese año. Dejando a un lado este punto, ya os adelanto que es un libro que tenéis que leer.
  • Watchmen. Alan Moore y Dave Gibbons. Un cómic que no os podéis perder. Hondo y más hondo aunque a priori trate de señores en mallas. Complejo e inteligente, con acción y ética, con filosofía y crueldad. Moore es un señor muy listo, un maestro en el arte de dibujar lo que quiere y cómo lo quiere. Sorprende y asusta. No prejuzguéis la apariencia, porque esto es un novelón como la copa de un pino.
  • Claus y Lucas. Agota Kristof. Los gemelos de letras intercambiables, los que te hacían revolver el estómago con sus ocurrencias o los que te hacían abrir la boca de par en par. Es curioso, menciono a estos dos gemelos cuando tengo entre manos otros dos gemelos, que, a falta de finalizarlo será igual de bueno que este libro. De gemelos va la cosa.
  • La pista de hielo. Roberto Bolaño. Cómo no podía estar Bolaño. Este 2012 he leído Estrella distante, pero he escogido La pista de hielo porque me ha sorprendido mucho más. Ya me extenderé más en la reseña que tengo pendiente sobre esta novela.

Con esto me despido, no sin antes desearos un buen 2013. Estoy segura de que Sus Majestades os han dejado muchos regalos, y de los buenos, de esos que formarán parte de nuestras lecturas de este año recién estrenado.

Namaste.

Balance de 2012

Balance de 2012 (I): abandonos y decepciones.

Como ya viene siendo tradicional por estas fechas, toca hacer balance, en este caso, de lo leído.

Empezamos hoy por los abandonos de este año, esos libros que por uno u otro motivo no he podido terminar. Este año acabaré pronto, dado que sólo he abandonado un libro:

  • Asesinato en el Comité Central, Manuel Vázquez Montalbán. ¿Cuándo se decide que se va a abandonar un libro? ¿Cuántas páginas hay que leer? ¿Basta con un tercio o la mitad? Dudas. Muchas dudas.Y sin embargo, cuando uno está delante de un libro que no le acaba de convencer, no hace falta más. Lo cierto es que esta novela comienza fuerte, con un asesinato, como bien reza el título, y coge ritmo muy rápidamente. El problema es que después al empezar a conocer a los personajes, el autor se empantana en otro tipo de cosas que me hicieron perder el interés, como por ejemplo, el menú que tomaba el protagonista. Mi percepción fue que si continuaba leyendo lo haría, simplemente por acabarlo, y no por disfrutar de verdad. Así que decidí dejarlo cuando llevaba pocas páginas. Puede ser que simplificara demasiado, pero a estas alturas de la vida los libros se dividen en dos: los que son indispensables y hay que esperar a ver la magnitud del asunto y los entretenidos. Y de estos últimos si me aburren, mal plan.

Decepciones.

Es decir, los libros que me han defraudado, bien porque no resultaron lo que esperaba o porque directamente no me han gustado nada. Tenemos los siguientes:

  • Diario de un ama de casa desquiciada, Sue Kaufman. Poco tengo que añadir a la reseña que escribí en su día. Estoy convencida que, de no haber leído tanta reseña buena tras de otra no me habría parecido tan malo, pero al tener unas expectativas tan altas fue imposible no sentirse defraudada. Un libro lento, pesado, aburrido, con unos personajes inaguantables y un final de chiste. Esperaba una pequeña joya, uno de esos libros que se recomiendan con fervor, y me encontré un disparate. Un disparate cubierto de celofán y de una portada rosa chicle preciosa.
  • El porqué de las cosas. Quim Monzó. Aburrirse en relatos cortos es peor que hacerlo en una novela larga, y precisamente eso me ocurrió con este libro. Repetitivo, demasiado, escaso de ideas, seguro. Me equivoque o no, Monzó ha quedado descartado como autor futurible.

  • Tierra de caimanes, Karen Russell. Decepción. Y mucha, porque la autora empieza bien, le cogemos el ritmo enseguida, cuenta bien las cosas, narra con mucha soltura, nos presenta personajes creíbles y bien enmarcados… y después se hunde en un berenjenal que ella misma se ha montado, parece como si en la mitad de libro cambiara de idea totalmente, como si hubiera tenido una idea feliz una noche de juerga. Justo eso es lo que no me convenció, lo que generó mi rabia y mi impotencia, porque Russell iba bien, me convencía, pero no pudo ser. No ayudó el exceso de páginas. Menos es más. Siempre.
  • Algún día este dolor te será útil. Peter Cameron. La joya entre las joyas, el libro que quería leer. Lo leo y me defrauda. Mucho. Pero eso ya os lo contaré el año que viene. 😉

 Y vosotros, ¿habéis abandonado algún libro este 2012? ¿Me contáis vuestras decepciones?

Disfrutad de vuestras lecturas.

Namaste.

Autor, Literatura, Rolin

El rapto de Britney Spears, Jean Rolin

El rapto de Britney Spears arranca cuando el protagonista, miembro de una agencia de espionaje francesa, es avisado de una amenaza a la popular cantante. Él será el encargado de que no se produzca un posible secuestro a manos de una asociación terrorista. Con esta información, viaja a Los Ángeles para mantenerse cerca del entorno de Spears.

Portada de
Portada de «El rapto de Britney Spears»

Sin embargo, para ser el protagonista, el supuesto héroe de la novela, no parece que sea una buena opción, ya que encarna el antónimo del buen investigador al aunar una serie de características que podríamos considerar, al menos, extrañas para la que es su profesión: no dispone de información alguna sobre el mundo de Hollywood o de la vida de Britney Spears y por no saber, no sabe ni conducir. ¿Cómo se puede pretender seguir entonces los pasos de alguien dependiendo, en una ciudad como Los Ángeles, del transporte público? Rolin utiliza estos rasgos para llevar a la cercana línea del ridículo a un protagonista de una historia que dispone de una trama propia de las novelas de intriga y espionaje. Con esto consigue darle una vuelta de tuerca: de un lado, el curioso protagonista, de otro, lo extraño de una historia de espionaje con un personaje como Britney Spears de por medio. Este segundo peculiar rasgo lo utiliza Rolin para reducirlo a lo absurdo: el porqué de un interés irracional por las estrellas de Hollywood, el parapeto de los paparazzis que les persiguen a todas horas, lo estúpido de un público más interesado en alegrarse de las desgracias ajenas que de preocuparse por su propio día a día.

Al final entre ambos elementos, Rolin, como un buen escritor inteligente que es, une la trama con una sutil ironía, sobre su visión de Estados Unidos o las ideas liberales de un país que critica la ausencia de democracia en algunos países pero que mantiene una cárcel como la de Guantánamo. El francés utiliza un sarcasmo muy europeo, ridiculizando determinadas visiones del otro lado del charco para mostrarnos que quizá no tengamos demasiado que envidiar de nuestros vecinos ricos.

Autobiográfico en muchos de sus capítulos, Rolin consigue crear una novela divertida y graciosa, estrambótica y sarcástica, con referencias a otros de sus libros (meridiana queda la referencia a Cristianos), con guiños sobre distintos temas. Aunque bien es cierto que hacia la mitad del libro se aleja del objetivo inicial, El rapto de Britney Spears es un alegato hacia un mundo insustancial y simplón que se agolpa en muchos de los programas de televisión, páginas web o publicaciones de las revistas rosas. Consigue que en el lector, crearle una sensación de melancolía, propia del reflejo de las opiniones de Rolin: un mundo de contrastes en los que unos cuantos gastan su dinero en un par de zapatos Loubotin mientras que muchas familias viven en la pobreza.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Desengrasante y muy activa, se lee en un suspiro.
  • La ironía y el sarcasmo del autor.
Contras
  • Hacia la mitad de la novela, se desinfla un poco.

Namaste.

Actualidad, Económica, Literatura

Indecentes. Ernesto Ekaizer

Conocí este libro por televisión. Es extraño, normalmente no suelo sacar ideas por esta vía, pero lo vi y me llamó la atención: el tema que trataba y un resumen de lo que prometía. Lo compré en cuanto pude, con curiosidad por saber si cumpliría mis expectativas.

Por mi experiencia, este tipo de libros se dividen en dos clases, según estén orientados al gran público o no. Si van orientados al gran público se suele repetir las mismas ideas desde el primer momento, comenzando por los términos básicos hasta llegar a una argumentación más o menos compleja, según. En ellos se suele abundar de la repetición.

Portada de
Portada de «Indecentes»

Si van dirigidos a una minoría, es frecuente que empiecen dando por hecho los conceptos básicos para ahondar en un análisis más o menos profundo, dependiendo de la seriedad del libro.

Así que clasifiqué este libro como uno de los de primera categoría y procuré empezarlo enseguida, dada la actualidad del tema y mi interés por él.

El autor comienza planteando un jugoso cebo: la situación de 2011 y el modo de superar la crisis para después retrotraerse al inicio de la crisis para ver cuál era el planteamiento de, en aquél entonces, la llamada desaceleración económica. A través de conversaciones, cartas y otras fuentes, Ekaizer nos va narrando qué iba pasando durante el año 2008, los movimientos iniciales de la crisis. Lo interesante del libro es que narra muchos de los movimientos que se mantuvieron en la sombra, como indicaciones de asesores, conversaciones entre presidentes y otras anécdotas y detalles que se pueden perder si no seguimos día a día las noticias o la parte salmón de los periódicos o bien, y esto según la contraportada, de información inédita.

En relación a los conceptos técnicos, aunque bien es cierto que repite algunas definiciones innecesarias para aquél que esté acostumbrando al ámbito económico, tampoco trata al lector como tonto y ofrece un análisis medio: ni nos abruma con teorías ni tampoco se queda en la superficie.

Este equilibrio consigue que el lector pueda leer el libro de un tirón, porque no se hace denso en ningún momento. Lo cierto es que esperaba algo más de análisis, y no tanta repetición (determinadas definiciones se cortan y pega en varios capítulos) pero bueno, el balance ha sido positivo.

Así que si estáis pensando en leer algo sobre la crisis económica, esta es una buena opción. Ahora, si podéis sacarlo de la biblioteca y ahorraros los 20 euros que cuesta, mejor que mejor.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Conocer con más profundidad un tema tan actual.
Contras
  • Excesivamente caro teniendo en cuenta el tipo de edición y el tamaño del libro.

Namaste.

Autor, Faulkner, Literatura

El ruido y la furia, William Faulkner

Cierro la encuesta que os planteé la semana pasada y paso a ofreceros el resultado: aunque muy ajustado al inicio, la mayoría os habéis decantado por El ruido y la furia, de William Faulkner.

Este libro era uno de ésos que siempre se comentan como indispensables, así que desde hace bastante tiempo andaba en mi lista de pendientes. Lo propuse en el grupo de facebook del Café Literario y así comenzamos la lectura conjunta.

Como siempre que anoto un libro en mi lista, procuro no saber cuál es su argumento ni sus puntos fuertes ni cualquier otra información que pueda dar detalles de lo que me voy a encontrar cuando decida leerlo.

Así que empecé el libro sin saber lo que me iba a encontrar. Si no recuerdo mal, tardé un minuto en quedarme con la boca abierta.

Portada de
Portada de «El ruido y la furia», de William Faulkner

El autor nos presenta a una familia, los Compson, antiguos señores y terratenientes que van perdiendo riqueza y prestigio. Para contarnos en qué consiste la decadencia de la familia, Faulkner divide el libro en cuatro partes claramente diferenciadas, indicadas al inicio de cada una de ellas con una fecha.

En cada una de estas partes el autor nos da la visión de un personaje distinto, como son Benjy, Quentin, Jason y Dilsey. No voy a entrar quién es quién, porque ahí radica parte del encanto de la novela. La complejidad viene de la mano de los frecuentes saltos temporales. Los vemos venir, literalmente, porque los párrafos aparecen en cursiva, lo cual no significa que el asunto se convierta en algo sencillo.

En las dos primeras partes tenemos dos narradores subjetivos que nos dan su punto de vista. La dificultad de esta mitad radica en la abundancia de nombres, de personajes, y por el hecho de que Faulkner no nos explica quién es quién y qué relación tiene con los demás. Como muestra os muestro las primeras páginas del libro:

A través de la cerca, entre los huecos de las flores ensortijadas, yo los veía dar golpes. Venían hacia donde estaba la bandera y yo los seguía desde la cerca. Luster estaba buscando entre la hierba junto al árbol de las flores. Sacaban la bandera y daban golpes. Luego volvían a meter la bandera y uno dio un golpe y otro dio un golpe. Después siguieron y yo fui por la cerca y se pararon y nosotros nos paramos y yo miré a través de la cerca mientras Luster buscaba entre la hierba.

Cuando uno lee este primer párrafo puede huir espantado o se puede quedar mirándolo y releerlo. Este segundo lector está perdido, desde el momento que se empieza a hacer preguntas: ¿Pero qué están haciendo? ¿Y quién es Luster? Desde ese momento, ha picado el anzuelo.

Parece que nada tiene sentido, parece que nos hemos inmiscuido en el salón de una casa y que vemos entrar gente. El problema es que, siguiendo el ejemplo, si uno de nosotros se metiera en la casa del vecino y viera entrar distintas personas, tendría información: edades, ropas, características físicas, cualquier cosa. Sin embargo, en este libro el autor opta por centrarse en otra cosa que no es ni por asomo explicar al lector cómo es Luster, en qué lugar se encuentran o qué leches andan haciendo sacando una bandera. Él continúa con su narración, mientras los demás miramos pasmados el devenir de los acontecimientos, la aparición de personajes de los que sí que sabemos algo.

Empezar la segunda parte implica habituarse al estilo, comprender que no se trata de una novela para tragarse en cuatro horas, que necesita digestión y pequeños sorbos, como esos vinos que hay que saborear para notar cuánto tiempo lleva en la barrica. En la segunda parte nos damos cuenta de que el libro bien merece unas cuantas relecturas, y que Faulkner es un genio. Un genio inspirado en el Ulises, con el que guarda algunas cosas en común, pero que se enfrenta a las realidades familiares como un tipo del sur, con pasión e inquina, con dolor y amor.

La tercera parte, voy a ser sincera, nos da un respiro. Y lo digo porque después de leer una mitad ardua y compleja la tercera parte parece el oasis en el desierto, al resultar mucho más fácil que las dos primeras partes. Y es cierto, ya que las dos últimas partes son las que más guardan relación con la novelas al uso, hay algo más de linealidad, además de que ya conocemos a todos los personajes y sus principales tramas. Jason sorprende con su vitalidad, con su feroz visión de la vida. Sin embargo, a pesar de respirar con tranquilidad en las primeras páginas de esta tercera parte, me sentí abandonada. Qué cosas. Yo, que estaba pasándolo mal, que veía que se me escapaban muchas cosas, cuando la novela llega a una realidad controlada, a un estilo manejable, me atoro y quiero volver para atrás. Quiero que Faulkner me trate mal, que siga como empezó. Aún pensando esto es cierto que la segunda mitad del libro equilibra el argumento, la novela, la historia. Quizá si hubiera seguido como empezó la novela habría resultado demasiado ardua. Quién sabe.

El autor deja lo dulce para el final: a Dilsey, testigo muda de muchos de los acontecimientos de la familia Compson. Cómo no soltar un respiro al final. No sé si un respiro de alivio, pero sí un respiro de haber llegado, de tener en las manos un libro soberbio, enorme, indispensable. Uno de esos libros que aturullan, molestan, empujan. De los que nos dejan poso.

Os voy a confesar algo: este año, en materia lectora, no ha sido demasiado bueno. Me explico: llegó un momento en el que, echando la vista atrás me di cuenta de que no había leído libros particularmente buenos, que muchos habían sido de puro entretenimiento, no de los que recomiendas con fervor. Fue llegar el otoño y cambiar la cosa, ir escalando de libros que me gustaron mucho. Después fue El ruido y la furia y me di cuenta de que este libro compensa cualquier otro sinsabor. Es una novela sublime, dañina, una historia que atrapa, con la que sueñas por las noches (no la historia en sí sino las sensaciones que provoca), es una de esas novelas con las que te dan ganas de llorar, porque la próxima vez no será todo una novedad.

A estas alturas de la reseña, después de 1.000 palabras, no trato de convenceros. Os invito a adentraros en el universo de El ruido y la furia. Y si podéis hacerlo en compañía, a través de una lectura conjunta, mejor. Es una novela muy propicia para comentar, para ayudarse los unos a los otros en cuanto a las interpretaciones de lo leído. Todo un placer, muchachos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Cien años de soledad, Gabriel García Márquez.
Pros
  • El estilo del autor. La historia.
  • En fin, todo.
Contras
  • No leáis la contraportada.
  • El inicio es muy complicado. El truco que utilizamos en el Café Literario fue echar mano de la wikipedia para dejar claro algunos puntos en cuanto a los personajes. Realmente ayuda.

Feliz fin de semana.

Namaste.

IMM

IMM (21)

Regreso para enseñaros las adquisiciones (porque no todo son libros) que se suman a mi biblioteca. Qué bonito es ver llenarse los estantes. Siempre que se tenga tiempo, claro.

En fin, que me voy por peteneras. Aquí la primera muestra de lo que os vengo a mostrar:

Camiseta y libro de Bierce
Camiseta y libro de Bierce

Gracias a un sorteo en Facebook, de la mano de Alianza Editorial, me tocó la camiseta que veis en la imagen y Cuentos negros, de Ambrose Bierce. Os podéis imaginar lo contenta que voy por casa con mi camiseta llena de algunos de los autores más importantes de la literatura. ¡Aunque la camiseta me quede enorme es mi camiseta!

Además, os traigo algunas de las últimas adquisiciones libreras.

Libros de George V. Higgins, Jean Rolin y Ken Follet
Libros de George V. Higgins, Jean Rolin y Ken Follet
  • Mátalos suavemente, George V. Higgins. Después de leer Los amigos de Eddie Coyle y vi que este título lo publicaría Libros del Asteroide quise hacerme con él. No he leído más, no lo necesito. Sí, sé que hay una película y que sale Brad Pitt. Al menos no han cambiado la portada del libro, aunque sí la faja. Y encima regalado. Gracias. 🙂
  • El rapto de Britney Spears, Jean Rolin. La última novela del francés que me atrajo por el llamativo título. El argumento, como podréis imaginar lo dice la propia portada. El resto del contenido os lo contaré en una reseña dentro de poco.
  • La cerca, de Jean Rolin. Un asesinato, un lugar de desolación… Rolin nos traslada a París para contarnos la vida en los barrios marginales de la capital francesa.
  • El invierno del mundo. Ken Follet. Cortesía de Plaza y Janés. La recepción la contó mucho mejor que yo Isi. Yo me contenté con acariciar cada una de las capas con las que contaba el paquete. La verdad es que es el paquete mejor montado (nieve incluida) que he recibido nunca. Ahora lo que me queda es empezar con La caída de los gigantes, antes de adentrarme en esta segunda parte. Si además queréis moriros de envidia, podéis ver la entrevista que hicieron los amigos de El bibliófilo enmascarado al autor. Después de ver el vídeo os aseguro que querréis leerlos la trilogía.

 Y a pesar de mi sequía de reseñas, no penséis que no he leído, el problema es sentarme a escribir. Para compensaros os voy a dar la oportunidad de decidir qué reseña queréis leer a continuación.  ¡Que gane el mejor!

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Kristof, Literatura

Claus y Lucas, Agota Kristof

Claus y Lucas es una historia que me recomendaron hace mucho tiempo. De ahí pasó a mi lista, y por fin pude leerlo conjuntamente con los amigos del Café Literario.

Hay libros que se rumian, que se mascan cuando uno no está leyendo, que consciente o inconscientemente el cerebro piensa, valora, equilibra y desea seguir leyendo esa historia que le está quitando el tiempo de ver la realidad con los ojos y no con las letras de la historia.

Portada de «Claus y Lucas», de Kristof

Hay novelas buenas, de calidad. Hay novelas muy buenas. Luego hay otras, las que aplastan, las que trituran al lector, las que le encogen el corazón. Esas que dan pena terminar pero que en el fondo estamos deseándolo. Claus y Lucas es una de ellas.

Hay libros que además, son muy complicados de reseñar, bien porque uno teme contar de más o bien porque sabe que si no cuenta demasiado el que lea la reseña no se enterará de determinados puntos necesarios… Pues bien, este es uno de ellos.

Lo primero que tenéis que saber los que no habéis leído el libro es que Kristof escribió las tres partes de las que se compone la novela como historias independientes. Fue posteriormente cuando, en una misma edición, se publicaron las tres partes como parte de un todo. Mucho se ha comentado a este respecto. En su mayoría, las opiniones se sitúan en declarar que la primera parte es imprescindible y que la segunda es muy buena, mientras que la tercera se suele calificar como accesoria, prácticamente secundaria.

Claus y Lucas es la historia de dos gemelos en la época de la Segunda Guerra Mundial. Es el devenir de dos hermanos que viven en una ciudad fronteriza, de la que apenas sabemos nada.

En la primera parte, nos encontramos un relato escrito en presente y siempre en plural, donde comenzamos a conocer la suerte de los dos gemelos. No existe una diferencia entre uno y otro, son un todo, una explicación y un pensamiento global. Desde la primera línea se pasa rápidamente a la acción, por medio de los diálogos ágiles y rápidos. Su visión, desde el punto de vista de un niño de seis años, se basa en las percepciones. Así, con un estilo simple y sencillo, el lector se confía. Y la autora se aprovecha este punto para ofrecer algo más: la crueldad en el sentido más arduo. La sorpresa al pasar la página y empezar a leer algo que uno no espera, una maldad, una abundancia de sobresaltos a medida que uno avanza la historia.

La segunda parte cambia, ofreciéndonos nuevos personajes. La autora cambia de tipo de narración para, en tercera persona alejarse un poco de la historia. De repente la historia es otra, nos encontramos un escenario distinto y nuevas preocupaciones, pero con varios aspectos comunes: un cuidado estilo de Kristof, una triste historia y una búsqueda interior.

Y después llega la tercera parte. Una parte confusa, extraña, diferente de lo que hemos leído hasta ese momento, en la que se salta de la primera a la tercera persona, de presente a pasado. Entiendo que muchas personas se queden con las otras dos partes, porque nos muestran lo que son, nada más. Sin embargo, la tercera parte es ardua, compleja, nos hace dudar de lo que hemos leído. Es incómoda. Y como todo lo incómodo a veces es mejor obviarlo. Mi opinión es que no, que supone una guinda a un pastel de un libro complejo y duro, cruel y amargo. Un libro para releer y para recomendar.

Esta es mi humilde reseña. Si queréis saber más, podéis leer esta reseña,  que cuenta mucho mejor que yo, en qué consiste este rompecabezas que es Claus y Lucas. Pero, por encima de todo, mi recomendación es que lo leáis. Ya sea mañana, la semana que viene o en navidades, pero que no dejéis de pasar la oportunidad de leer un libro único.

Exactamente. Por muy triste que sea un libro, nunca puede ser tan triste como la vida.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Buen estilo. Muy inteligente su autora.
  • Indispensable.
Contras
  • Durísima y cruel.
Reto 50 libros

Namaste.

Autor, Literatura

Gabrielle de Bergerac, Henry James

Vuelvo después de un parón no previsto. A pesar de tener varias reseñas en el tintero, por motivos de tiempo no he podido publicar hasta ahora mismo. Ruego disculpéis mi ausencia.

Preciosa portada la de "Gabrielle de Bergerac"
Preciosa portada la de «Gabrielle de Bergerac»

Como lectora que nunca ha leído una novela de Henry James, me acerco con desconfianza, con los prejuicios propios del que sabe que se “Gabrielle de Bergerac” se ambienta en la época previa a la Revolución Francesa.

Como lectora contemplo esa preciosa portada y trato de descifrar qué historia se aventura dentro de las páginas del libro de Impedimenta. Intento sacar alguna información de la mirada de la bella dama de la portada, pero sin éxito.

Como indecisa leo las tres primeras líneas y me sorprendo. La historia me engancha desde ese momento. Quedo atrapada por el inicio de una novela que comienza describiendo un retrato del que posteriormente conoceremos algo más. Y me convence, porque James expande su tela de araña a través de una trama bien hilada, por medio de unas potentes descripciones.

El argumento podría resultar típico: una joven de la nobleza rural a la que su hermano busca un pretendiente con el que casarse. Un hombre lo suficientemente rico bueno como para apuntalar una fortuna en decadencia.

Lo gratificante es que, detrás de esa fachada de historia trillada hasta la saciedad, en el que se incluye un mal de amores a tres bandas, el autor nos sorprende con la sutileza y elegancia con la que nos va desgranando una historia que se abre poco a poco, como si de una flor primaveral se tratara.

Y su técnica surte efecto, porque dice mucho con muy poco. Su estilo incluye diálogos teatrales y metáforas paisajísticas con un hilo común, un narrador niño que nos cuenta lo que puede vislumbrar de las conversaciones veladas de los adultos.

A fin de cuentas uno se para a pensar que los personajes son livianos, sutiles, es decir, desconocemos muchas cosas de ellos, pero la situación es vívida. La sensación que me queda es muy buena: engancha desde la primera línea. De hecho uno no se puede despegar de la novela hasta el final. El estilo del autor es interesante, inteligente, combina muchos rasgos que podríamos pensar antagónicos (lo tradicional del argumento con un uso menos romántico que en otros autores) con unos personajes que, a pesar de que no sean demasiados descritos (de hecho, nuestra Gabrielle no es más que un personaje secundario) quedan reflejados claramente en la imaginación del lector.

Me ha sorprendido gratamente. Una novela muy gratificante.

 FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Aunque podría parecer una historia muy manida, el modo de enfocarla y el estilo del autor la convierten en una novela más
Contras
  • Dándole vueltas no encuentro ninguno. Iba a poner que es demasiado corto, pero precisamente por eso no le sobra ni una página.

Espero que aprovechéis este día festivo para leer. Manta, libro y té… ¿alguien conoce algún plan mejor?

Namaste.

Rolin

Cristianos, Jean Rolin

Cristianos es el relato del viaje del periodista Jean Rolin a Palestina. Su objetivo es llegar a conocer a este singular grupo del que no se habla en las noticias: una minoría asentada en Tierra Santa que se mantiene a pesar de los conflictos actuales.

Portada de "Cristianos", de Jean RolinA camino entre una guía de viaje, por los numerosos detalles de los lugares a los que acude: tanto de ciudades como de barrios o edificios; y de un ensayo, Rolin aprovecha para reflexionar sobre la situación en la que se encuentran. La difícil posición del que se halla en medio de una guerra de la que no forman parte pero que está presente en cada uno de los pasos de su vida.

Desde el inicio de su lectura no pudo menos que recordarme a Cuadernos de Hiroshima, de Kenzaburo Oé. En ambos casos un forastero se acerca a una realidad que desconoce, a un grupo de personas de las que sabemos poco, silenciadas por los medios de comunicación, al margen del devenir de los acontecimientos. Igualmente, estos dos libros incluyen descripciones y reflexiones, y la situación es similar en tanto en cuanto que se encuentran con un grupo poco dispuesto a explicar su visión de las cosas, sus opiniones y vidas, por miedo a represalias.

Rolin nos ofrece su visión personal de las experiencias que vivió en 2002, tratando de recabar la información de unos y otros, estudiando la visión de los cristianos sobre el conflicto árabe-israelí. Y lo hace desde un punto de vista objetivo, en el sentido que parece muy frío a la hora de comentar lo que ve, pero al mismo tiempo, podemos comprobar cómo trata de crear una pantalla de insensibilidad para que no le afecte lo que está presenciando: un dolor constante, pasado y futuro, del que los propios protagonistas son conscientes.

Si algo se puede sacar en claro de la lectura de este libro es el desgarro de una situación compleja, por el conflicto entre árabes y judíos en sí, pero aún más si tenemos en cuenta que esta minoría es vista como el enemigo por cualquiera de los dos bandos. Desgarro por saber que todas estas personas con las que Rolin comparte momentos charlando, no tienen más opción que aguantar en ese lugar o emigrar.

¿Y qué le puede proporcionar al lector una lectura tan incómoda? Lo primero, mucha información sobre un tema del que no se habla nunca. Lo segundo, comprender un poco más de la grave situación que se vive en Palestina de la mano de algunos de los que allí viven.

Se trata, por tanto, de un libro necesario para todos aquellos que tengáis curiosidad para conocer en profundidad un ápice más de la situación en Palestina.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Las descripciones de Rolin.
  • Que nos acerque a tema tan desconocido como este.
Contras
  • En ocasiones se repiten anécdotas que ya ha narrado.

Namaste.