¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXV): Miguel Ángel Hernández

hernandez-3Miguel Ángel Hernández (Murcia, 1977): escritor y profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia. Es investigador y autor de artículos y ensayos, además de haber colaborado en revistas culturales. En el ámbito de la producción literaria, ha publicado diversas obras de ficción y dos novelas, siendo la última El instante de peligro (Anagrama), resultando finalista del Premio Herralde.

1.- ¿Qué libro estás leyendo actualmente?

Cero K, de Don DeLillo. Me está fascinando, como todo DeLillo. Pura magia literaria.
El último libro  del autor estadounidense. Mi experiencia con él es muy limitada y no del todo concluyente, tal y como comenté en la reseña de Punto Omega. Es uno de esos autores a los que quiero regresar… ¡pero siempre se cruza otro libro antes!

2.- Un libro que nos recomendarías.

El malogrado, de Thomas Bernhard. Un libro de esos que te marcan para siempre.
Una de mis particulares bestias negras literarias: todo el mundo lo recomienda pero nunca me he acercado a su obra he leído. Os dejo una reseña del  libro en cuestión.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Diría que Bernhard. Pero ahora estoy en ese cruce de caminos entre Paul Auster y Enrique Vila-Matas. Leería hasta su whatsapps.
Parece que Hernández quiere recordarme en cada respuesta que me tengo que poner las pilas. Porque si a Auster le he leído bastante (Leviatán, El país de las últimas cosas, La trilogía de Nueva York, El palacio de la Luna) a Vila-Matas nada de nada. ¡Y eso que tengo El viaje vertical en casa!
Y vosotros, ¿habéis leído algo de DeLillo? ¿Y El malogrado, de Bernhard? ¿También tenéis autores eternamente pendientes? ¿Por dónde me recomendáis que empiece con Vila-Matas?
Namaste.
Autor, Literatura, Sinclair

Entre dos mundos, Upton Sinclair

Si Benito Pérez Galdós hubiera vivido los Estados Unidos del Siglo XX, se habría llamado Upton Sinclair.

Desconocía por completo este autor. No sabía que había sido ganador del Premio Pulitzer, desconocía su saga que empezó en 1940 con El fin del mundo. No tenía ni idea de nada. Fue gracias a los amigos de Hoja de Lata, que me ofrecieron este ejemplar, cuando conocí al autor. Y menos mal, chicos, menos mal.

Entre-dos-mundosEntre dos mundos relata la vida de la juventud de Lanny Budd, hijo de un magnate armamentístico estadounidense, vividor y playboy que vive en Francia en una época convulsa.

Eso sería Entre dos mundos en dos líneas, explicando tan sólo la idea principal que vertebra la historia. Pero hay mucho más, tanto, que con esta reseña no me podré acercar jamás la magnitud del texto.

Sinclair nos mete de lleno en la época de los años 20, donde tienen cabida reflexiones gigantes del mundo de la época: sabemos de política, en el término amplio de la palabra y también en el estricto: cambios de presidentes, complicaciones en los países, (centrándose en Inglaterra, Alemania y Francia), las evoluciones de las negociaciones entre Alemania y Francia sobre el pago de las indemnizaciones pendientes de la Gran Guerra; cuestiones de índole social: miseria, sindicatos, tensiones, luchas de poder; y también los nuevos cambios que se avecinan: un tal Hitler, el nuevo presidente de Italia, la violencia de las camisas negras y el antisemitismo en incremento de la época.

Habían ganado la guerra pero habían perdido la paz.

Página 200

Todo eso nos dice mucho del ambiente, pero hay también reflexiones culturales, de evolución de las tradiciones, de los modos de vida: la moda, el mobiliario, las tendencias… todo está presente en esta magnífica novela que supone una el método más sencillo de teletransporte, por medio de encuentros casuales con escritores y pintores, descripciones de muebles y ropas, personajes secundarios que completan la enorme descripción ambiental de la historia.

Divide tu mente en dos mitades y construye un muro de contención que aísle por completo la una de la otra. Sé sensible ante el arte e insensible ante la vida. Aprende a seguir el ejemplo de la condesa rusa que lloraba al contemplar las cuitas de un tenor de ópera mientras su cochero se congelaba hasta morir en su carruaje a las puertas del teatro.

Página 400

Entre dos mundos no es una novela de este mundo, es LA novela de la época. Sinclair no es un escritor parcial, sino uno global: para él no cabe la supresión de un tema o la captura en diagonal de un momento. Todo ha de ser concienzudo y bien documentado. Entre dos mundos es una novela del todo.

Lógicamente los temas a tratar son variados, y para ello cuenta con un gran listado de personajes secundarios que pueden narrar de primera mano su visión de la situación: patrióticos franceses, decaídos alemanes o escépticos ingleses son sólo algunos de las decenas de secundarios con información privilegiada: diplomáticos, magnates, políticos y periodistas nos narran la cara B de las negociaciones, de los acuerdos que todos hemos estudiado en Historia.

Éste es uno de sus aspectos grandes de esta novela: que más allá de las grandes fechas, de los acuerdos y convenios, hay personas presionadas, miedosas, que temen perder el poder o a su electorado, y más allá de eso ciudadanos de a pie que desconfían de los de arriba, con sus propias cuestiones domésticas.

Por supuesto, Sinclair también se detiene en lo habitual en la vida de un joven: las amistades y los amores, las dudas por el futuro y la búsqueda de un lugar en la vida, la preocupación por la situación actual y la frivolidad de las fiestas.

Así, Entre dos mundos es una novela tan basta, tan gigante, que ha de ser disfrutada por sus cuatro costados, leyéndola progresivamente sin perder un detalle de todo lo que nos cuenta.

Mención aparte merece la edición de Hoja de Lata: cuidada, traducción impecable y unas páginas firmes y a la vez suaves que aportan una experiencia inolvidable a la lectura.

Hoy sé que Entre dos mundos es una de las mejores novelas que he leído en este 2016. También que no le pienso perder la pista a Lanny Budd, y que marcaré en el calendario noviembre de 2016 que es cuando se publica Los dientes de dragón, la tercera parte de la saga. Vosotros deberíais hacer lo mismo.

Sin duda continuaré leyendo a Sinclair. Menudo descubrimiento.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo articula lo grande (la Historia) con el día a día de los ciudadanos.
  • El final, que te mantiene pegado a las páginas aunque ya sepamos lo que va a ocurrir.

Contras

  • El libro es largo, hay que leerlo poco a poco y a su tiempo.

  • De tanto cargarlo conmigo mi ejemplar ha sufrido daños. 😦

Namaste.

 

 

Literatura, Offill

Departamento de especulaciones, Jenny Offill

Comenta Rusta en su reseña que esta historia se asemeja a los estados de Facebook de una persona, dado que incluye detalles del día a día, sentimientos, experiencias y temas variopintos que se le pasan por la cabeza a una persona cualquiera.

Os voy a ser sincera: cuando leí esto me asusté y pensé que si era así no era para mí, que no me iba a gustar, que seguramente era demasiado superficial.

Departamento de especulacionesEs cierto que Departamento de especulaciones resulta una historia atípica si nos atenemos al modo en que está narrada, donde no hay diálogos ni descripciones, donde sólo se incluyen píldoras o pequeños pensamientos de las reflexiones. Viene a ser como un diario: sin antecedentes ni explicaciones de más, dado que el destinatario del mensaje ha de ser uno mismo. Donde se pueden incluir detalles íntimos o livianos, absurdos para cualquiera que no sea el escribiente.

En este sentido, tiene la ventaja de que no se detiene en descripciones pero el inconveniente de que en ocasiones carecemos de información adicional. Pero tampoco lo necesitamos, porque la explicación puede venir un par de páginas más tarde, a modo de anécdota.

Así, conocemos un matrimonio en el que las cosas van variando: desde el inicio de la relación hasta cada una de las nuevas variables que se añaden a la ecuación original, un hijo, nuevas responsabilidades, y por supuesto, los problemas conyugales: cómo se afronta la falta de confianza, las dudas y la incertidumbre, los cambios que hacen peligrar la relación, el paso del tiempo… etc.

Sin mantener un orden cronológico, la protagonista rememora momentos de su relación mientras paralelamente nos cuenta el devenir de su historia, de esta forma, sabemos cómo se conocen y cómo afrontan la crisis, qué dice su hija y qué pensó ella la primera vez que le vio.

El resultado es sorprendente, dado que capta de forma perfecta toda la complejidad de una relación sentimental sin caer en la lágrima fácil ni en el chiste manido. Sin demasiadas palabras, esboza una historia de amor real sin idealizar nada, el antítesis de una historia Disney.

Departamento de especulaciones es una de esas historias que te apetece releer, una de esas novelas que sabes que gustan a todos.

Gracias a Libros del Asteroide por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La forma de contar la historia. Esquemática pero suficiente.
  • Cómo engarza los temas.

Contras

  • Tema agridulce en muchas ocasiones.

Namaste.

Actualidad, Literaria, Literatura

Feliz Día del Libro

En la serie de televisión Perdidos, un personaje británico tenía obsesión con Dickens. Había leído varias veces todas sus novelas, excepto una. Ese único título que le quedaba por leer lo dejaba para el momento de su muerte: quería morir leyendo esa novela de Dickens. Así las cosas, en cada situación de riesgo y peligro, terremotos, explosiones o mera desesperación, Hume cogía su ejemplar de Dickens y lo sujetaba con fuerza.

Un libro, y esto lo sabemos los lectores, es mucho más que celulosa con tinta impresa.

Un libro es una tabla de salvación a la que aferrarse en cualquier momento.

Por eso, cuando alguna persona de mi alrededor está pasando por una mala época, les recomiendo que lean. Cuando estás enfadado por algo, lo mejor para calmar la ira es leer un libro.

Cuando alguien te ha decepcionado y quieres dejar de pensar, coge un libro. Métete en la historia, comparte el camino con los personajes imaginarios, entiéndelos, ríete, llora, recorre con ellos el sendero de su vida. Después verás la tuya de otro modo.

Cuando te falte el aire escoge un libro, te proporcionará el oxígeno que te falta.

Cuando quieras entretenerte, pasar el rato, hacer más liviana la espera, lee.

Cuando quisieras desaparecer, hazlo a través de las páginas de un libro.

Cuando estés feliz lee un libro para compartir tu alegría con los destinos fatales de los personajes heridos.

Un libro nunca falla. Siempre está ahí esperando a ser leído, como un perro fiel. Nos pide que lo leamos, que estemos con ellos, que los recomendemos. Pero nunca que los prestemos. Los libros que se prestan no regresan jamás.

Cuando dudes, lee. Cuando llores, lee. Cuando rías, lee.

Leamos ahora, que es cuando más lo necesitamos. Leamos hoy, que es el Día del Libro. Leamos siempre.

Feliz Día del Libro.

Namaste.

Autor, Grimm, Literatura

Historia y desventuras del desconocido soldado Schlump, Hans Herbert Grimm

En ocasiones compramos un libro más que por la historia que le rodea que por la trama en sí. Justo ese fue el motivo por el que adquirí Historia y desventuras del desconocido soldado Schlump, de Hans Herbert Grimm.

SchlumpLa idea de ser un libro prohibido por el régimen nazi, su quema y posterior escondite entre las paredes de una casa me atrajo profundamente. El tema en sí, la idea de un soldado vilipendiado y cómico me pareció lo suficientemente atractivo como para comprarlo.

INCISO: Ahora me doy cuenta de dos cosas: uno, lo tarde que voy con las lecturas, dado que lo compré en la Feria del Libro de 2014, y otro, que las historias con Guerras Mundiales de por medio me gustan quizá un poquito más de lo normal. FIN DEL INCISO.

En fin, volviendo al libro que nos toca: como os podéis imaginar se trata de una novela paródica, antibelicista, en la que los soldados marchan descoordinados y donde hay situaciones absurdas, pero donde también se nos traslada las incomodidades de la vida en el frente y sobre todo, el aburrimiento.

Quizá esperaba más vena cómica, pero lo que realmente encontramos son situaciones reales con pátinas de humor negro, ironía o sarcasmo. Os dejo uno de los mejores fragmentos del libro:

Entonces uno del pelotón preguntó: “¿Y cuánto lleváis casados, Franz?”. Franz se puso a contar con los dedos. “Cuatro meses y medio”, respondió. “Nos conocimos hace cinco “. (…) “¿Y cuánto pesa el mozo, cinco kilos?” Todos se echaron a reír. Franz estaba furioso, no entendía nada y se había puesto rojo. (…) Él mandó una carta bastante insolente, lo llevaban los demonios y quería matar a la pobre Anni. Ya al cabo de una semana llegó la respuesta:

Querido Franz:

No debes creer todo lo que te cuenten tus camaradas. Se han procurado unas buenas risas a tu costa. Y tu pobre mujer debe creerse lo que dicen. Claro que tienen razón: hay que llevar casado nueve meses para tener niños. ¿Y no es ese nuestro caso? Echa cuentas: yo llevo cuatro meses y medio casada; tú lo mismo. ¿Eso cuánto suma? ¿O es que no nos hemos casado los dos? Pero no te enfades con tus compañeros. Estate tranquilo y espera hasta que puedas tomarte la revancha, seguro que tienes ocasión.

La buena de Anni. Franz vino a verme en secreto y me enseñó la carta. “Tu mujer tiene razón”, le dije. “No hagas caso a los demás, son muy brutos. Escribe a tu mujer con cariño y pídele perdón”.

Página 206

Sin embargo, se trata de una novela lenta, que ocurre muy despacio, donde hay que ser paciente para ir llegando al meollo de la cuestión. Esperaba más comicidad y más humor negro y otro tipo de estilo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La historia del libro en sí.
  • La vis cómica y de humor negro del libro.

Contras

  • Libro más lento y menos cómico de lo que suponía.

Namaste.

Autor, Literatura, Pitol

Trilogía de la memoria (II): El viaje, Sergio Pitol

En El viaje, segunda parte de Trilogía de la memoria, Pitol nos narra parte de sus viajes en Rusia y Georgia con motivo de su trabajo como agregado cultural. Sus experiencias incluyen muchas anécdotas en las que los choques culturales aparecen frecuentemente, así como retazos de fragmentos de libros que leía por entonces.

Yo, el que transcribe esos pensamientos, cumpliré dentro de tres años los cincuenta y cinco… los que tenía Canetti cuando escribió esas palabras… Aprender el lenguaje, aprender a hablar, y aprender que no tiene uno que desear ser respetado…, que la vida es otra cosa mucho más misteriosa y más sencilla…, por ahí debe estar el camino. Me esforzaré en el intento, con valor y honradez, hasta donde pueda. ¡Ojalá!

Página 380

Trilogía-de-la-memoria

Además, la crítica literaria o las reflexiones forman parte de sus diarios personales, en un país en el que se siente solo, comenta, recomienda y analiza los textos que va leyendo.

Hay autores y personajes cuya excentricidad los hubiera conducido en esta época de yuppies a la celda de un manicomio o a una casa de reposo con tratamiento médico si su economía se lo permite.

Página 347

A diferencia de El arte de la fuga, se trata de un texto más corto, donde aparece una madurez y profundidad distinta, resultando más compacto y medido.

Por supuesto, las referencias literarias son enormes: desde famosos autores rusos como Gógol y Chéjov hasta otros como Bély, Ajmátova. Muchísimos nombres de autores soviéticos para adentrarse a otro espectro de literatura de la que me siento una mera iniciada.

En definitiva, en El viaje acompañamos al autor al este, donde nos coge de la mano y nos explica, sin condescendencia pero con ánimo ilustrativo, sus vivencias. Con la familiaridad y calidez que tendría nuestro abuelo al contarnos su vida. Un abuelo que además de vivir en una época apasionante llena de cambios, se muestra culto pero sin el orgullo de mirar por encima del hombro al novato, sino con ganas de compartir lo leído.

Qué bonito. Qué grande. Qué calidez.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Las múltiples referencias literarias.
  • Cómo une anécdotas, recuerdos y literatura y además analiza el proceso de escritura.

Contras

  • Hay que leerlo despacio  y poco a poco.

  • Vais a tener que aguantar otra  entrada para El mago de Viena. Avisados quedáis.

Namaste.

Autor, Literatura

Respirar por la herida, Víctor del Árbol

Me acerco por segunda vez a un título de Víctor del Árbol con algo de temor por lo que me voy a encontrar. No tenía pensado leerlo, la verdad, pero en la biblioteca mis pasos me encaminan a su estante y acabo con él bajo el brazo.

Teniendo en cuenta el referente de Un millón de gotas, ya sabemos las ganas que tiene el autor de meter caña a sus personajes, primero, y a los lectores después. No me equivocaba. Desde el primer momento nos encontramos con unos personajes doloridos, traumatizados, paralizados. Aquí las felicidad es algo puntual y pasajero. Forma parte de la memoria.

Respirar-por-la-heridaNuestro protagonista es Eduardo, un hombre roto tras la muerte de su mujer y su hija en un accidente de tráfico. Retratista en el pasado, ha perdido las ganas de vivir y por supuesto, de dibujar. Así las cosas, recibe un encargo para retratar al asesino del hijo de Gloria, una mujer desolada que pretende odiar un poco más a la persona que más daño le hizo en el mundo.

A partir de este momento, las cosas se lían hasta límites insospechados. Personajes secundarios que funcionan como satélites de los dos protagonistas, empresarios, personas de dudoso pasado, vecinos… todos con un pasado doloroso, marcado por la pérdida y la pena.

El poder de Víctor del Árbol es mantenernos pegados a una trama dolorosa que fluye, que continúa sin cesar en la que abundan los golpes de efecto en los que el lector no puede hacer más que parpadear y cerrar la boca.

Lo consigue y seguimos. Aguantamos el tirón del dolor, que en esta historia hay mucho, de la brutalidad. Porque a fin de cuentas, del Árbol es inmisericorde. Un bruto de tomo y lomo, vamos. Uno pensaría que sería empático con alguno de sus personajes (no digo con todos, digo con alguno), que actuaría con indulgencia en algún caso concreto. Pero no. Le da lo mismo. Y ahí está el lector, clamando por la vida de uno de los personajes, cruzando los dedos y tocando madera para que el autor se apiade de él y le deje continuar. Apretando los dientes, jurando en arameo, deseando algo de felicidad para alguno de ellos.

Podríamos pensar que uno se acostumbra, pero no es así, porque el autor consigue revolvernos en nuestro asiento, siendo esta novela es una de las que se agarran al estómago, en la que destacan multitud de frases y fragmentos, de los cuales os dejo uno:

¿Qué es el amor? Nada. Un sentimiento evanescente. Algo que creemos tener pero que nunca nos perteneció.

Página 87

Si tengo que ponerle alguna pega al libro, es el excesivo número de personajes que aparecen. Entre otras cosas porque muchos aparecen puntualmente, para regresar un par de capítulos después, así que he tenido que volver atrás para recordar quién era ese personaje del que se nos aportan más datos. Bastaría con la inclusión de una página-resumen donde figuraran los nombres de los principales.

En cualquier caso, ya os digo que las novelas de Del Árbol no se disfrutan, sino que atragantan, se respiran, se superan. Y te dejan con las defensas por los suelos. Vamos, como la gripe.

Gracias a Atram por su recomendación. Su reseña la podéis encontrar aquí.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La fuerza y el dolor que emana el texto.
Contras
  • Se echa en falta una página-resumen con los personajes.
  • Inmisericorde Del Árbol…

Namaste.

Autor, Literatura, Szabó

La balada de Iza, Magda Szabó

El hecho de evitar leer las sinopsis da muchas veces gratas sorpresas. Éste es uno de esos casos donde se destripa casi cada acción de la novela en la parte de atrás del libro, así que me alegro de tener esa manía convertida en hábito. (INCISO: ¿en qué piensan los editores al poner tanta información? ¿Creéis que invita a acabar leyéndolo? Lo dudo).

Esa ignorancia me ha permitido leer la historia y conocer los personajes sin prejuicios ni conocimientos previos, sorprendiéndome de determinados giros y ahondando poco a poco en sus personajes. No en vano es mi primer libro de la autora, así que no tengo referencias en cuanto a qué esperar de ella.

La-balada-de-IzaLa balada de Iza está dividida en cuatro partes, que corresponden con los cuatro elementos, con relación directa con los personajes principales. Los cuatro protagonistas son los miembros de una familia rural en la Hungría de mediado del siglo pasado: Iza, sus padres y su ex-marido nos narrarán parte de su pasado y su presente a raíz de la muerte del padre, aquejado de una enfermedad.

Como siempre, evitaré contaros información de más. Os dejo el enlace a la ficha del libro en su editorial por si queréis leer la sinopsis entera.

El inicio lo marca el fallecimiento del padre, y las consecuencias que tiene su muerte, que marca el devenir de su viuda y permite a la autora plantear uno de los temas más importantes de la novela: el choque generacional. Una anciana reacia a la modernidad, obligada a cambiar su vida rural por la vida en la capital, con su particular visión del pasado y una hija liberal, médico y divorciada en el marco de los cambios de la Hungría de la época.

Es interesante cómo afronta un tema muy frecuente en el día a día  (los hijos que se hacen cargo de sus padres), pero que apenas he visto retratado en las novelas, evitando la versión de lo políticamente correcto para centrarse en la realidad: una madre desubicada que no parece querer acostumbrarse a su nueva realidad y una hija que se comporta de un modo responsable renunciando a parte de su libertad, pero que no puede evitar sentirse exasperada por la convivencia con ésta.

Posteriormente, el amor de pareja: la relación entre Iza y Antal y su ruptura; la superación personal y el esfuerzo que desembocan en la ambición de la época universitaria de ambos, en la obtención de un título universitario y la consecución de un trabajo que les supone un punto de satisfacción personal.

“Te amaba -pensó Antal-, te amaba como nunca he querido ni querré a nadie, te amaba sin condiciones, sin reproche alguno. Yo siempre fui tuyo y tú nunca fuiste mía, estabas lejos de mí incluso cuando te tenía entre mis brazos. Por las noches a veces me entraban ganas de sacudirte para que despertaras, gritarte para que me dijeras la palabra que te hiciera ser tú misma, que te salvara, y que me indicaras la dirección por dónde ir para poder encontrarte. Cuando comprendí que simplemente eras egoísta y que a cada uno le dabas un trozo de ti misma para que no te molestara e interfiriera en tu trabajo, rompí a llorar. No me oíste, y si me oíste pensaste que sería un sueño, porque sentías amor y respeto por mí y, según tú, un hombre nunca debe llorar.

Sabía que debía dejarte antes de que me infectaras con el tremendo rigor y disciplina con que te defiendes a ti misma y la tranquilidad de tu trabajo, antes de fundirme en ti y empezar a ver las cosas a través de tus ojos, y llegar a pensar yo también que Dorozs no es más que agua, un balneario de vidrio y hormigón, una fuente de divisas, y no una desesperada necesidad de justificar la existencia del antiguo manantial, el anhelo infinito de compensar todos los sufrimientos del pasado y hacer por fin justicia».

 Página 283

Además, la añoranza por el pasado, los recuerdos que atan a los objetos, los cambios de ciclo, la incomprensión, en muchos casos.

Ya al final, conocemos algo más de Vince, el padre, a través de un personaje secundario que aporta luz a determinados aspectos.

Me sucedió que al salir el primer tema no esperaba que hubiera un cambio en la perspectiva, pensaba que se mantendría centrada en la anciana. Sin embargo, Szabó cambia en cada elemento de punto de vista y nos muestra otra parte de la realidad que los demás desconocen, ganando dinamismo y acción en su desarrollo.

Invade a toda la historia un punto importante de melancolía asociada a la decadencia, como si los personajes mayores tuvieran demasiadas raíces, vivieran del pasado, y los jóvenes carecieran de ellas, resultando inestables. El personaje que empasta la historia, que une y da sentido, es Antal, ex-marido, ex – yerno, que conoce a la perfección la familia Szöcs y que dispone de la suficiente distancia con éstos para valorar más objetivamente cada situación.

Así, esta es una de esas novelas que me han ido ganando poco a poco, que pensaba que se me iba a hacer densa teniendo en cuenta el inicio, pero sin embargo, gana profundidad en cada capítulo, ahonda en los sentimientos humanos, en las relaciones entre padres e hijos, en los cambios. La sensación de que con cada pieza del puzzle, con cada información adicional, va cogiendo otra consideración los diálogos y comentarios que aparecían en el inicio, vemos la realidad con otros ojos, comprendemos acciones y sensaciones, las lágrimas cogen sentido, las relaciones se vuelven complejas, tenemos una visión global.

En cambio, no diría que es una novela que me haya gustado, porque los sentimientos que dejan en el lector no son positivos: es la realidad pura y dura, con alegrías y tristezas, con amor y dolor, y con un final nada feliz: la muerte. Al terminar la última línea, al ver la imagen final del cuadro, una acaba pensando que la muerte no es el peor de los finales, sino la incomprensión. La incomprensión para con los que tienes cerca, no conocer a tus personas más cercanas, omitir información a tu círculo de confianza, mantener una barrera protectora que te separa del resto.

Así que La balada de Iza es una de esas novelas que te incomodan, que reflejan tanto la realidad que molestan, que concentran un mundo en trescientas páginas. Lo que incomoda no gusta, no es grato ni liviano pero explica mucho más que cientos de aquéllas. Lo que nos incomoda nos hace comprender la realidad. Y eso lo hace estupendamente.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La inclusión progresiva de diferentes temas.
  • El final, que me ha parecido redondo (al contrario que a Ana Blasfuemia).
Contras
  • El inicio, que se hace un poco denso.
  • Incomprensibles y abundantes erratas en esta edición.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (41)

Os traigo algunos de los libros que se han incorporado a mis estanterías. Son los siguientes:

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  • Don Quijote de la Mancha, versión de Andrés Trapiello. Tengo que reconocer que no he leído el Quijote porque me da miedo. Por eso voy posponiendo su lectura. Pero va siendo hora de leerlo de una vez, y ya que estamos de celebración es el momento. He oído muchas críticas de quienes tienen reparos a la hora de leer esta nueva versión, pero, sinceramente, para los que aún tenemos reservas me parece una buena idea. Ya tendremos tiempo de releerlo en su versión original. Fue mi regalo por San Valentín.
  • Proyecto K., Paco Gómez. El autor de Los Modlin nos trae una nueva historia que tiene como protagonista a Franz Kafka. Recibí este ejemplar hace un tiempo, pero llevo ya mucho con ganas de leerlo: desde que me apunté como mecenas, a finales del año pasado. Caerá en breve.

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  • Respirar por la herida, Víctor del Árbol. Resulta que en mi última visita a la biblioteca, sin comerlo ni beberlo, tenía este ejemplar en la mano, aunque no lo iba buscando. Ya lo he leído así que la reseña la tendréis pronto por aquí.
  • La balada de Iza, Magda Szabó. La cosa no quedó ahí: cuando me dirigía a la salida vi este título y me acordé de la recomendación de Alejandro Palomas. Así que ya que estaba… ¿por qué no?

Y vosotros, ¿sois puristas y sólo leeríais el Quijote en su versión original? ¿Acabáis picando en las bibliotecas aunque no busquéis nada? ¿Habéis leído alguno de los libros que os traigo?

Habrá que evitar las bibliotecas que si no mi lista de pendientes no baja nunca.

Feliz fin de semana.

Namaste.

Autor, Literatura, MacLauchlin

Una mariposa en la máquina de escribir, Cory MacLauchlin

Tengo que reconocer que siento fascinación por las historias de personas con finales trágicos, el inexpugnable misterio de saber por qué tomaron una decisión tan espantosa como el suicidio, el tratar de comprender qué les tenía que pasar por la cabeza para hacerlo, cómo debieron de ser esos días para llegar a tal extremo.

Forma parte de la historia de la literatura la vida de John Kennedy Toole, el famoso autor de La conjura de los necios, pero conviene resumirla aquí: profesor de inglés, simultaneó su trabajo con el proceso de escritura de su obra magna. Sin embargo, nunca la vio publicada, a pesar de que mantenía correspondencia para su futura publicación con Gottlieb, uno de los más famosos editores de la época (por poner dos ejemplos, editó a Ray Bradbury y a Toni Morrison). Tras tiempo de desazón y desesperación, Toole huyó de su casa, donde vivía con sus padres, comenzó un viaje por Estados Unidos que duró dos meses y, cansado de vivir o de afrontar el fracaso, paró en su paisaje favorito y se suicidó.

Después, lo que ya sabemos: el tesón de una madre por ver publicada la historia, y con posterioridad, el éxito absoluto: publicada, traducida, súperventas y premiada con el Pulitzer, ahí es nada.

Una-mariposa-en-la-máquina-de-escribir

Generalmente, cualquier lector que se acerque a La conjura de los necios ya conoce la historia del autor. Y quizá el prejuicio o la curiosidad por saber cómo era la historia de aquél autor que se obsesionó con su obra.

Mi fascinación se ve incrementada por las circunstancias de la muerte y por la información. En un mundo como el de hoy, donde todo está escrito y todo se comparte, parece mentira que una muerte de hace tan sólo 50 años quede entre brumas. Porque sí, señores, la señora madre de Toole decidió destruir la nota de suicidio. ¿Qué diría? ¿Sería una autoexculpación? ¿Justificaría sus actos? ¿O simplemente pedía perdón?

Es inevitable, por tanto, encontrarse lagunas en una historia como ésta. Y ya sabemos, las lagunas se pueden rellenar con teorías más o menos certeras, suposiciones o invenciones. Ésta, Una mariposa en la máquina de escribir, es otro acercamiento a la vida de Toole. Pero obviamente, no el primero.

He leído alguna reseña que tacha a MacClauchlin de no mojarse, de somero o simple, en el sentido de exculpar a Thelma, la madre, de no mojarse a la hora de sacar el hacha de los prejuicios.

A falta de leer el resto de las biografías del autor, parece que en este caso, MacClauchlin no quiere dar nada por sentado, o al menos juzgar desde el punto de vista subjetivo una serie de actos que sólo podemos valorar desde fuera. Parece indudable que muchos factores jugaron en contra de Toole, y que tampoco tenemos la información necesaria como saber otras muchas, así que no me parece mala opción ponerse el uniforme de árbitro y no juzgar. Si hay algo que no soporto son las opiniones incluidas en argumentaciones supuestamente objetivas: básicamente ésto lo resumo en mi sempiterna frase: Por favor, no invente.

Si Toole era o no homosexual, alcóholico, asexual, o lo que fuera poco importa ya. Lo verdaderamente importante es la historia que nos dejó: un personaje inmortal vestido con un gorro de cazador, la historia por antonomasia de la ciudad que le vio nacer. Nunca Nueva Orleans fue tan palpable.

Donde se hace hincapié en este caso es el proceso de escritura de la novela, las influencias, las referencias y la construcción de unos personajes que en muchos casos eran sacados de su círculo de influencia.

Una mariposa en la máquina de escribir es una historia bien escrita, aunque peca de repetición en algunos casos, de corta y pega en otros, pero que consigue mantenernos pegados a las páginas aún conociendo el final de la historia, aún sabiendo quién iba a decir qué. La edición de Anagrama tiene fallos, inexplicablemente sólo en el último tercio de la historia, y la traducción podría mejorarse.

Por desgracia, o como consecuencia de mi fascinación, al terminar la lectura se nos queda un sabor amargo en la boca, al saber que aquél autor que decidió no vivir más no conoció su éxito, murió sintiéndose un desdichado y un perdedor.

Pero claro, cómo se iba a imaginar John Kennedy Toole que 50 años después de escribirla su novela iba a estar más viva que nunca, que lectores de todos los países aclamarían la sucesión de desopilantes historias del mayor admirador de Boecio que jamás hayamos conocido.

Namaste.