Autor, Literatura

Elías y los ladrones de magia, Cristina Monteoliva

Hoy os traigo la reseña de un libro especial. Un libro de una amiga virtual (aunque ya no tan virtual) que se zambulló en la publicación de su novela a través del crowdfunding. Como no podía ser de otra manera, participé como mecenas contribuyendo económicamente al proyecto. Desde ese momento se siembra en el mecenas la semilla de saber que se trata de un libro diferente, al que uno se siente ligado, del que conoce su inicio y con el que comparte su desarrollo.

Elías y Pelusa
Elías y Pelusa

Elías y los ladrones de magia tiene como protagonista a un niño de 13 años, un chaval solitario al que le gusta leer. Durante una excursión, el autobús en el que viajan se avería. Mientras se soluciona el imprevisto Elías se aleja un poco del vehículo y conoce a Percival, un pez que le narrará su extraña vida. A partir de aquí nuestro protagonista entrará de lleno en una historia de magia, misterio y muchas sorpresas.

A pesar de conocer la sinopsis y sabiendo sobre qué trataba el libro (o quizá precisamente por eso), el inicio me pareció imprevisible. No lo vi venir. Si al principio empezamos a conocer mínimamente a Elías, de repente otro personaje irrumpe captando toda nuestra atención, narrando en primera persona una potente historia del siglo XIX con un aventurero inglés como protagonista, llena de misterios y de lugares lejanos que visitar.

De vuelta al presente Elías tiene que hacer frente a su nueva situación: cuidar de un pez mágico mientras trata de desentrañar los embrollos que va encontrando en el camino. Un camino que discurre por las calles de Granada, ciudad romántica y llena de sus propias leyendas y legados, embriagada por una belleza extraordinaria y con el emblemático monumento de la Alhambra como mudo testigo de los acontecimientos.

La historia me ha trasladado a mi infancia, a aquél sentimiento que creía perdido de volverse niño en las páginas de un libro; de ser parte de una aventura, amiga del protagonista y de sufrir su destino. Es curioso cómo el libro traslada la ternura e ingenuidad de la infancia, la amistad incondicional, la honestidad y, al mismo tiempo, la generosidad propia de los niños que, sin dudarlo, ofrecen su tiempo y su ayuda a cualquiera que lo necesite. Pero además Elías y los ladrones de magia trasmite un amor incondicional por los animales y por la ciudad andalusí, por cada una de sus calles y sus rincones.

Cristina Monteoliva ha sabido plasmar un ambiente rico en matices y temas a través del equilibrio entre diálogos y descripciones, con una trama que da cabida al amor y la aventura, a la amistad y el compañerismo; pero también a los miedos y las soledades. Una trama tupida, con varios hilos argumentales, que conforman un todo compacto, con historias paralelas pero relacionadas entre sí.

Una historia que nos invita a soñar, y que en ocasiones acabamos diciéndonos lo mismo que se dice Diana, la hermana de Elías:

Tal vez debería pellizcarme el brazo, como Elías, para comprobar que de verdad no es un sueño

Te deseo mucha suerte en tu andadura, Cristina. Te la mereces.

Namaste.

Autor, Literatura, Martin

Canción de hielo y fuego (IV): Festín de cuervos

Si estás interesado en leer la saga Canción de Hielo y Fuego, tienes dos opciones: de un lado, ver la simple recortada frustrante estupenda versión televisiva, y de otro, lanzarte a leer los libros. De una forma u otra querrás seguir conociendo qué les ocurre a todos esos personajes que has conocido: a los que odias y a los que toleras. Y a Sansa. Así que ya sea en un soporte u en otro es fácil que continúes con la historia. Máxime si has optado por la lectura, aguantado (porque no veo otro verbo mejor) páginas y páginas de aburrimiento y de pesadez, en busca de algunas respuestas. Es inevitable, y en cierto modo, necesario, continuar con la lectura. Entre otras cosas porque cuando lees la novela te das cuenta de lo poco que tiene que ver su versión audiovisual, lo simplista que es todo o cómo cambian determinadas cosas (lo reconozco, he visto la tercera temporada de la serie y aún habiéndome leído el cuarto libro, me he comido varios spoilers).

En fin, a lo que iba: habiendo llegado a Tormenta de espadas es inevitable leer éste. (No sólo por el final de la tercera parte, pero también).Y lo es aún habiendo leído y escuchado opiniones variopintas y otras directamente negativas: dicen que es un libro paralelo a la historia principal, en el que no aparecen los personajes habituales, donde ganan peso otras casas y linajes. Dicen además que es el libro más pesado de todos, el más lento, el más prescindible. Dicen que es suprimible, que es el peor.

Personalmente coincido con algunas de las cosas que he leído. Con otras no. Es un libro como todos los de Martin: sobran páginas, ocurren muy pocas cosas a lo largo del libro y como nos tiene acostumbrados, el final es precipitado. Sin embargo, no considero que este libro sea uno paralelo a la historia original. Esperaba más de otros temas: de los Greyjoy o de Dorne. Pero me he quedado con las ganas, porque, de nuevo, los protagonistas aquí son los de siempre: los Lannister, algún Stark y Brienne. Apenas existen media docena de capítulos que nos cuenten la interesantísima historia de las Serpientes de Arena, un filón que el autor no ha sabido explotar, o el devenir de la pugna de poder en Pyke. Qué pena.

Antes de empezar este libro tenía dudas, porque la tercera entrega me costó mucho, a pesar de ser el más dinámico de todos los que he leído. Me reafirmo en mi conclusión: hay que leerlo de corrido, sin pensar, sin dejar pasar días entre capítulo y capítulo, porque de ese modo corremos el riesgo de estancarnos, de quedarnos a medias, de dudar de la calidad de la escritura de Martin. Y es que todo es cierto: no escribe bien, no se organiza, eso es obvio. Otra cosa es que estemos enganchados, que queramos saber quién leches va a llegar vivo al final de la saga, que queramos ver cómo lo resuelve. En este caso he optado por una buena estrategia: leer casi 100 páginas al día. En una semana finiquitado. Así que por ese motivo, y sólo por ese, no se me ha hecho pesado.

Efectivamente, no es un libro indispensable, no lo es ni lo será nunca. Pero sí que es entretenido y si has entrado en el universo de Martin es lógico que sigas leyendo. Eso la editorial lo sabe. Probablemente el séptimo y último libro lo dividan en seis partes de 25 euros cada una. Tiempo al tiempo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretenimiento sin pretensiones.

Contras

  • Por momentos se hace lenta. Otros se atropella.

  • Ausencia de distinción entre qué/que.

  • Podríamos discutir muy mucho las portadas casi-spoiler que se gasta la editorial.

  • A día de hoy no entiendo por qué la lista de personajes, que en teoría se incluye para ayudar, aparece al final del libro y con demasiada información, por lo que no se puede consultar sin leer de más. Otro tema es el mapa: se mencionan montones de lugares que no vienen en el mapa de esta edición, pero que, sorprendentemente sí que aparecían en el mapa de Tormenta de espadas. Que me lo expliquen: ¿para qué se incluye un mapa que no está completo?

Namaste.

Autor, Literatura, Steinbeck

De ratones y hombres, Steinbeck

Steinbeck es uno de esos autores que siempre figura en los Planes Infinitos. Es lógico, porque es un escritor indispensable. No hace falta leer mucho de su obra para saberlo, con un libro basta. En mi caso fue La perla la que me abrió los ojos y consiguió atraparme en su fina red de seda. Inevitable era, por tanto, que continuara leyendo su obra. El título era lo de menos.

Como nos tiene habituados, Steinbeck nos traslada al sur de Estados Unidos, a la pobreza de los trabajadores temporales que van buscándose el jornal entre los campos de California. Así conocemos a Lennie y George, una extraña pareja que huye de un rancho y busca trabajo en otro.

Poco sabemos de los protagonistas, pocas descripciones nos ofrece el autor. Sin embargo, aunque las descripciones son someras es muy fácil empatizar con ellos, es muy sencillo el hacerse una imagen mental de cómo son y de lo que buscan.

Steinbeck consigue una de las cosas que considero más complicadas en esto de las novelas: escribir poco y decir mucho. Sólo los buenos, o mejor dicho, los mejores, son capaces de sintetizar tanto, de dar mucha información con una frase o con un diálogo, de conseguir mostrarnos una imagen nítida de una situación o de una personalidad. Él lo hace, y parece que no le resulta difícil. Simplemente necesita media docena de personajes y cien páginas.

De ratones y hombres es una historia de pobreza y de racismo, pero también de amistad y de conmiseración. Una novela corta pero muy directa, en la que no se anda por las ramas, pero que además es interesante y muy profunda. Ofrece una visión de la crueldad, sí, pero también otra muy importante de la compasión y de la solidaridad.

Es una novela dura, precisamente porque es muy humana, porque resulta muy cercana. A fin de cuentas Lennie y George son simplemente dos hombres llenos de esperanzas e ilusiones, pero que están abocados a vivir de sus sueños. Están solos, juntos pero solos. Personajes desdichados con los que compartimos el camino, con quienes tememos del futuro y a los que vemos sufrir. Sueños truncados que, de algún modo, conocemos desde la primera página de la novela.

La desgracia se palpa. El destino se adivina. Y sin embargo, ilusos de nosotros, esperamos un cambio, que haya otro camino, otra salida. Una feliz.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diálogos y en general la novela entera.
  • El final no se ve venir.
Contras
  • Es necesaria una relectura.

Namaste.

P.D. En mi cuaderno de notas se puede leer, literalmente, “es totalmente lo contrario de Verano en English Creek”. Amén a eso.

IMM

IMM (26)

Llevo un tiempo en el que me he concienciado en comprar lo menos posible. Como os pasa a muchos de vosotros, voy acumulando libros que después no me da tiempo a leer, así que estoy intentando disminuir el número de compras y en su lugar ir leyendo los libros que tengo en la estantería desde hace mucho tiempo. Vamos, que como cualquier propósito que se precie, no lo consigo cumplir del todo pero al menos lo intento.

Los libros que os quería enseñar hoy son los siguientes (pinchar para agrandar):

IMM octubre 2013 (1)
Libros, libros. Fotografía cortesía de @castillodnaipes
  • Elías y los ladrones de magia, Cristina Monteoliva. La primera novela de esta amiga virtual que salió a la luz a través de un crowfunding. Participé como mecenas, y he visto gestar esta novela, parirla y comenzar a expandirse. Es una experiencia que emociona mucho, al final te sientes parte del proyecto. La historia de Elías está, además, llena de magia y de ternura de la que os hablaré más adelante. Más información, aquí.

Los tres siguientes son prestados, en concreto:

  • Karl y Anna, Leonhard Frank: una nouvelle cortita, que se lee del tirón en una tarde, con una historia muy triste. Mi estreno con la editorial Errata Naturae.

De los dos primeros poco os puedo contar, porque no he leído la contraportada. Los tres vienen avalados por Pedro (quien me recomendó en su día El pentateuco de Isaac, de Angel Wagenstein), así que simplemente han pasado a mi lista de libros pendientes.

Los dos siguientes son cortesía de la Editorial Impedimenta:

  • Inocencia, Penelope Fitzgerald. Tras leer La librería y sobre todo el aplastante El inicio de la primavera, la autora forma parte de esos autores base a los que siempre me gusta volver, que nos atrapan con su magia al escribir. Si además viene acompañado de una edición tan bonita como la de Impedimenta, no podía resultarme indiferente.
  • Piscina Molitor, la vida swing de Boris Vian. Cailleaux/ Bourhis. Siguiendo la estela de otras biografías de autores famosos, y tras Virginia Woolf, El chico amarillo de Impedimenta nos ofrece adentrarnos en la vida del autor francés. Nada más enterarme de que la editorial iba a publicar este libro ya lo incluí en mi lista de deseos. Lo poco que sabía de su vida ya daba para mucho, y ahora lo vemos reflejados a través de viñetas.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Conocéis la editorial Errata Naturae? ¿Qué os parecen los cómics sobre la biografía de escritores?

Namaste.

Autor, Literatura, Lustig

Una oración por Kateřina Horovitzová de Arnošt Lustig

Como tantas otras veces, este libro pasó a mi lista del Plan Infinito cuando lo vi reseñando en el blog de Carol. Me ganó su descripción, su preciosa portada y la historia, enmarcada en la época de la Segunda Guerra Mundial.

 

Uno podría pensar que no queda mucho que contar en relación a este período de la historia y el sufrimiento humano patente en esta época. Podríamos caer en la tentación de asumir que ya está todo escrito, que esta novela de menos de doscientas páginas no puede aportar nada nuevo a un tema manido y repetitivo.

Y sin embargo, es posible. Difícil, pero posible. Complicado porque siempre lo es cuando el lector ya conoce el período histórico, sabe qué pasó, cómo y dónde (aunque nunca jamás por qué), cuando ha leído e indagado, cuando no es una historia nueva, cuando la historia no sorprende: sabemos qué hay más allá de la alambrada, qué hay en los trenes de mercancías o qué esconde ese horno que no para de echar humo. Con este tema al autor no le vale recurrir a la lágrima fácil. Porque ya sabemos mucho.

A pesar de que Lustig corre con desventaja, lo consigue. Nos sitúa con un grupo de hombres acaudalados que serán intercambiados por soldados alemanes. Con ellos y con Katerina, la dulce joven que sueña con ser bailarina, y que se encuentra desubicada con este grupo de señores, pero con los que, sin embargo, comparte situación.

El autor nos sitúa en la época y la situación y lo deja fluir: no da muchos detalles, no describe en demasía, sólo deja al lector mirar y entender los diálogos para que sea suficiente. Porque eso es lo verdaderamente importante: que nosotros, desde este lado, tenemos más información que los protagonistas de la historia. Somos testigos silenciosos de lo que va a ocurrir, sabemos, o más bien, tememos, lo que va a pasar a continuación. Lo que son las cosas, podría parecer previsible, dado que lo es, podría resultar aburrido, ya que cuenta algo que de una manera u otra, conocemos. Pero a pesar de todo, uno no puede evitar esa angustia, esa congoja que se aloja en el estómago mientras seguimos con la lectura, un temor que se convierte en miedo, una angustia plagada de conmiseración, de pena.

Me he sorprendido a mí misma con un nudo en el estómago, provocado por los silencios de Lustig. Digo silencios porque aquí es más importante lo que no se cuenta que lo que sí, lo que se omite que la información que aporta.

Es un libro triste, sí, pero sobre todo resulta un libro que parece un mazazo, uno directo a nuestras entrañas.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Lo importante que es manejar el silencio y cómo lo articula el autor. Las sensaciones que desprende su lectura.
  • La edición y su preciosa portada.
Contras
  • Esa congoja. Que no se quita del todo ni cuando ya has terminado la lectura.

Namaste.

Autor, Doig, Literatura

Verano en English Creek, Ivan Doig

Si tuviera que telegrafiar esta novela, me saldría algo como esto:

Montana. Paisaje. Familia McCaskill. Vaca. Monte. Paisaje. El padre es guarda forestal. Oveja. Paisaje. Cotilleo misterioso. Oveja. El hijo se enfada con el padre. Oveja. Paisaje. El hijo se va de casa. Paisaje. Oveja. El otro hermano está triste. Oveja. Paisaje. Comienza el verano. Paisaje. Oveja. Excursión. Miedo del niño porque conoce a un tipo con mala pinta. Oveja. Rodeo. Oveja. Baile. Construcción de una letrina. Oveja. Bosque. Conversación sobre ovejas. Colina. Oveja. Incendio. Paisaje a punto de arder. Una línea de tensión. Oveja que pasaba por ahí. Fiesta para todos. Paisaje. Fin.


Bueno, pero como no cobran las palabras, voy a situaros un poco más.

Doig nos lleva de nuevo a Montana, al interior de un estado dedicado a la agricultura, donde vive una familia, los McCaskill.

A priori, las similitudes con Una temporada para silbar son obvias: tanto el lugar, como el grupo familiar, como muchos temas humildes tratados (cómo conseguir trabajo, cómo ahorrar dinero), todas esas preocupaciones que tenemos la gente normal y corriente.

Entonces, ¿cuál es la diferencia? Pues una que parece pequeña: un personaje. Un solo personaje que en la otra novela es un niño aquí es un adolescente. Esa ternura, esa inocencia, ese punto de vista que sólo puede aportar un niño, de la que parte aquélla historia, que le da consistencia a los acontecimientos. Ese punto de unión.

Y sin embargo tenemos esta novela, una historia que se me ha hecho lenta, muy lenta, aburrida, repetitiva, y pesada, sin apenas trama, con abundantes descripciones y con poca miga, provinciana y simplista, que no lleva a ninguna parte y donde no pasa nada.

Porque esa es la verdad: no pasa nada, no hay trama. Lo poco que hay es un recuerdo, algo que en cualquier otra historia sería un detalle, una anécdota que contar en un diálogo cualquiera. Aquí, sin embargo, se estira y se estira, se embadurna con misterio y miedo, se agranda y se vuelve a estirar, creando un monstruo, uno grande: el de las expectativas. Porque sí, señores, no hay peor enemigo de un libro que el de la expectación. Esperamos y esperamos, seguimos avanzando y no pasan más que ovejas y paisajes. Seguimos esperando y vemos que quedan pocas páginas, y al final cuando leemos ese secreto familiar no es más que una burda estupidez, un rumor de patio de vecinas, un detalle insignificante, y NO PUEDE SER QUE LLEVEMOS ESPERANDO 500 PÁGINAS PARA ESTO. Pero eso sucede. Porque después el libro se acaba.

Quizá no se note, porque sé disimular muy bien, pero estoy cabreada. Cansada. Me cabreo cuando veo que pierdo el tiempo leyendo un libro, y este ha sido el caso. Porque en otros casos, cuando no ocurre nada (o bien ocurre poco) me gusta el estilo, me gusta cómo me lleva y me trae el autor. Eso no ocurre aquí porque el estilo de Doig no es especialmente diferente al de muchos otros autores. Pero aquí tenemos simplemente a un señor al que le gusta su tierra, y que pretende enseñarnos cada puto arbusto y cada puta oveja de toda Montana.

A mí me la han colado. Espero que a vosotros no.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los arbustos y los matojos. Y las ovejas.
Contras
  • O estilo o trama. Si la opción no es la primera, ha de pasar algo. No me gustan las historias en las que no ocurre nada, y el estilo de Doig no compensa pasar por ello.
Otras opiniones
  • Isi, a la que le ha gustado mucho (no es de fiar, no le gustó Cien años de soledad) 😉

Namaste.

Literatura, Propuestas

Readathon Septiembre 2013: día 1.

Isi lo ha vuelto a hacer. Si hace ya un tiempo organizó un maratón de lectura con objeto de que avanzáramos en nuestro particular reto de leer libros en inglés, ahora ha decidido repetir la experiencia. Eso sí, incluyendo una novedad: la longitud. Si en el primer readathon sólo había que leer un día, esta vez se prolongará durante todo el fin de semana. Tres días dedicados, en la medida de lo posible, a leer en inglés. Esta entrada sirve como introducción y para contaros qué es lo que voy a leer.

El primero y principal libro que voy a leer es Of mice and men, de John Steinbeck, al que le tengo muchas ganas: por un lado de volver al autor y por otro de leer esta obra en particular.

Como es cortito, confío en que me de tiempo a empezar otro, y aquí es cuando me entran las dudas. Inicialmente había pensado leer The grapes of wrath, pero después he pensado que quizá sea demasiado Steinbeck.

Las otras dos opciones que tengo son: The name of the wind, de Patrick Rothfuss y Catching fire, de Suzanne Collins (segunda parte de The hunger games, ¡que además terminé en el otro Readathon!). Creo que al final sera este último el escogido, entre otras cosas porque así evitaré de enterarme de spoilers, ahora que van a estrenar la película.

Esto es todo por el momento. Espero que me cunda con la lectura porque teniendo en cuenta mis avances con el reto estoy empezando a perder la calma (vamos, que lo de keep calm está bien como recomendación pero a mí no me sirve de nada… ¡me quedan muchos libros para completarlo y queda poco año 2013!)

Volveré con más avances.

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Bolaño, Literatura

El secreto del mal, Roberto Bolaño

Hoy os traigo el último libro publicado por Anagrama del escritor chileno más rentable de las últimas décadas. Se trata de un compendio de fragmentos correspondientes al que habría de ser un libro de relatos.

 

En los textos y fragmentos encontramos aspectos comunes en la obra del autor, no sólo por la aparición de Arturo Belano, sino por la suspensión en el abismo de cada una de las frases, la deriva que trasmite en cada fragmento o los temas comunes.

Este libro permite encontrarse con una pequeña porción de la prosa de Bolaño, con una mínima parte de su estilo y su carácter a la hora de escribir. Y digo mínima porque es tan pequeña, tan insignificante que incluso se podría despreciar, esto es, son textos a medio hacer, a medio revisar, a medio escribir, islas en un universo de constelaciones, granos de arena que no permiten ver el desierto que conforman las verdaderas obras del autor. Entre otras cosas, por la longitud. Desde mi punto de vista, Bolaño es un autor con el que se conecta cuando se leen muchas páginas, una detrás de otra, más allá de Estrella distante o de cualquiera de sus novelas cortas, con novelas largas, potentes y ambiciosas, como con Los detectives salvajes.

Mi opinión, como lectora enamorada de su prosa, es que El secreto del mal no le hace justicia a este autor. Que cualquier lector que escogiera este libro como el primero para conocer al autor huiría espantado por desconocer la conexión, el hilo conductor, o por tratarse de un compendio de textos que no tienen un fin común. Y no le culparía.

Es cierto que se pueden encontrar frases destacables, descripciones interesantes o fragmentos, pero cualquiera que se parase a pensar un par de minutos podría colegir que se ha publicado este libro para que acudamos a comprarlo tras comprobar que en la portada aparece Roberto Bolaño. Pero en fin, eso lo dejo para los malpensados.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Zweig

Veinticuatro horas en la vida de una mujer es una de las nouvelles comprendidas en la edición de Acantilado dedicada a Zweig que me regalaron recientemente. Aunque he oído grandes alabanzas de otras (como Carta a una desconocida), me decanté por esta cuando decidí volver al autor.

Aunque el anterior libro que leí fue Momentos estelares de la humanidad, lo cierto es que este que os traigo hoy nada tiene que ver con el anterior. Si aquélla era no ficción, esta sí lo es, si aquélla se distinguía por el momento en el que se encuadraba la historia, esta es una novela, una ficción, una breve historia.

La historia comienza en un hotel en el que varios huéspedes pasan el rato comentando la conmovedora historia de una mujer que ha abandonado a su familia para marcharse con un joven a las pocas horas de haberlo conocido. Los honorables y distinguidos huéspedes comienzan una conversación en la que se plasma la incredulidad de un enamoramiento tan rápido.

A raíz de este hecho, una de las señoras hace partícipe su propia historia, narrando un relato que cuenta por vez primera

Zweig desarrolla una historia instrospectiva, que analiza el comportamiento humano y sus deseos, así como la importancia de sus impulsos, de todo aquéllo que nada tiene que ver con la razón. Lo importante de esta novela es la forma con la que el austríaco nos envuelve en una prosa certera y elegante pero sin dejar de un lado el puro análisis, el conocimiento meridiano del carácter humano.

Destacan además las descripciones, en concreto una de ellas en la que se dedica a describir unas manos. Unas simples manos, pero que él consigue que sean algo más característico, de modo que al contarnos cómo se ven podamos conocer la personalidad del propietario de las mismas.

Sin embargo, la trama en sí, el secreto guardado de esa anciana abrumada por el recuerdo no me ha parecido tan interesante, sino más bien algo sencillo y quizá sin empaque. Por supuesto, soy consciente de lo diferente de la situación en la época en que Zweig lo escribió de ahora mismo, pero lo que está claro es que lo verdaderamente importante es leer a este autor, verdadero genio de las letras, elegante como pocos y capaz de diseccionar el alma humana en un librillo de menos de cien páginas.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • La disección del carácter humano.
  • El uso de las frases, analítico, elegante y certero a la vez.
Contras
  • La trama en sí es secundaria y anecdótica, una mera excusa para escribir.

 

Namaste.

Autor, Berges, Literatura

Un estado del malestar, Joaquín Berges

Un estado de malestar es la última novela de Joaquín Berges, autor de Vive como puedas, la primera que leí del autor.

El planteamiento es, a fin de cuentas, similar al de la novela anterior, esto es, un personaje principal que aunque posee todas las cualidades para ser feliz no lo es tal y trata de huir de su mundo con objeto de encontrar un motivo por el que continuar.

Ricardo Marco es un padre de familia, trabajador en una gran empresa textil, con dos hijos y una mujer, un trabajo estable y bien pagado. Su aparente estabilidad se rompe cuando en la empresa marcadora de tendencias absurdas (como los jeggins) deciden comunicarle su prejubilación. Ricardo ve así el abismo: horas y horas de ocio por rellenar. Para más inri, su moderna mujer trata de presionarle para que adquieran una nueva casa en uno de esos lugares de lujo alejados del centro de la ciudad donde viven.
Es entonces cuando Ricardo se rebela de la normalidad establecida, a partir de un cambio de actividad algo… surrealista (su amistad con varios personajes del mercadillo cercano a su oficina) pero que después fluye a través de un sinfín de diálogos entretenidos y muy rápidos, que podrían parecer simples pero que consiguen una cruel profundidad sin pedanterías.

Me ha gustado más que Vive como puedas porque la veo más compacta, con menos altibajos, mejor hecha, como si se hubieran suprimido capítulos redundantes o como si se hubieran tratado de equilibrar cada uno de los argumentos para que todo resultara igual de potente. Porque a fin de cuentas, tenemos varios hilos: su relación con su mujer y sus hijos, los nuevos amigos y algún que otro nuevo enemigo, el choque entre el pasado y el presente, entre lo que se debe y lo que se quiere hacer.

Así, inevitablemente el lector se pone fácilmente en el lugar del protagonista, al cuestionarse cosas que vemos normales pero que, si las analizamos fríamente resultan absurdas de todo punto, propias de una sociedad que consideramos más avanzada pero que siguen siendo estúpidas, la rigidez de un sistema en el que sólo servimos para producir y consumir, la pérdida de todos esos aspectos que nos acercan a nuestra naturaleza de animales, de seres que necesitan algo más que horarios y sistemas, que procedimientos y reglas.

Pero es que además, Berges vuelve a demostrar que es un autor inteligente, que entretiene con una chispa propia, con su natural ingenio, como nos demuestra aquí:

Inspiro y espiro profundamente, me relajo sobre la cama, cuento ovejas, muchas ovejas, pero al llegar a la tres mil mi mente está más despierta que antes, seguramente porque si tienes tantas ovejas eres ya un ganadero de cierto peso y tienes que empezar a preocuparte por el precio del pienso y el importe de las ayudas comunitarias. Cometo un grave error: miro el reloj. Cualquiera que padezca insomnio sabe que nunca hay que mirar la hora que es. Vuelvo a tumbarme y trato de asirme a algo candencioso, un sonido que guarde una pauta y acune mi sueño. Eso me relajará. No tardo en encontrarlo. Es un rugido vibrante y velar, seguido de un soplo de aire de timbre agudo. Es como el sonido de las olas del mar. Son los ronquidos de Juanmi.

Este estilo me gusta, me entretiene y me hace reír mientras dice verdades como puños y frases sarcásticas a cada rato. Quizá sus novelas mantengan esta línea, con una trama similar, pero tengo claro que es algo que me gusta. Ese algo familiar al que uno quiere volver, esa risa preparada ante una novela ligera que sienta muy bien en un calor infernal o ante momentos sin pausa. Y esa familiaridad es la típica que poseen los autores a los que volvemos de vez en cuando, no sé si sabéis a qué me refiero: la familiaridad de saber que cada otoño leemos a Auster, que en primavera llega un nuevo libro de Murakami o esperar a la publicación del próximo libro de Grandes. En esa lista no hay sitio para todos, pero desde mi desencuentro con Auster creo que hay de sobra para Berges.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El ingenio y el estilo del autor.
  • Entretiene y divierte.
Contras
  • El inicio, que puede parecer forzado.
  • La portada, que no me gusta.

De nuevo, gracias a la Editorial Tusquets por enviármelo a casa.

Namaste.