Autor, Literatura, Martin

Canción de hielo y fuego (IV): Festín de cuervos

Si estás interesado en leer la saga Canción de Hielo y Fuego, tienes dos opciones: de un lado, ver la simple recortada frustrante estupenda versión televisiva, y de otro, lanzarte a leer los libros. De una forma u otra querrás seguir conociendo qué les ocurre a todos esos personajes que has conocido: a los que odias y a los que toleras. Y a Sansa. Así que ya sea en un soporte u en otro es fácil que continúes con la historia. Máxime si has optado por la lectura, aguantado (porque no veo otro verbo mejor) páginas y páginas de aburrimiento y de pesadez, en busca de algunas respuestas. Es inevitable, y en cierto modo, necesario, continuar con la lectura. Entre otras cosas porque cuando lees la novela te das cuenta de lo poco que tiene que ver su versión audiovisual, lo simplista que es todo o cómo cambian determinadas cosas (lo reconozco, he visto la tercera temporada de la serie y aún habiéndome leído el cuarto libro, me he comido varios spoilers).

En fin, a lo que iba: habiendo llegado a Tormenta de espadas es inevitable leer éste. (No sólo por el final de la tercera parte, pero también).Y lo es aún habiendo leído y escuchado opiniones variopintas y otras directamente negativas: dicen que es un libro paralelo a la historia principal, en el que no aparecen los personajes habituales, donde ganan peso otras casas y linajes. Dicen además que es el libro más pesado de todos, el más lento, el más prescindible. Dicen que es suprimible, que es el peor.

Personalmente coincido con algunas de las cosas que he leído. Con otras no. Es un libro como todos los de Martin: sobran páginas, ocurren muy pocas cosas a lo largo del libro y como nos tiene acostumbrados, el final es precipitado. Sin embargo, no considero que este libro sea uno paralelo a la historia original. Esperaba más de otros temas: de los Greyjoy o de Dorne. Pero me he quedado con las ganas, porque, de nuevo, los protagonistas aquí son los de siempre: los Lannister, algún Stark y Brienne. Apenas existen media docena de capítulos que nos cuenten la interesantísima historia de las Serpientes de Arena, un filón que el autor no ha sabido explotar, o el devenir de la pugna de poder en Pyke. Qué pena.

Antes de empezar este libro tenía dudas, porque la tercera entrega me costó mucho, a pesar de ser el más dinámico de todos los que he leído. Me reafirmo en mi conclusión: hay que leerlo de corrido, sin pensar, sin dejar pasar días entre capítulo y capítulo, porque de ese modo corremos el riesgo de estancarnos, de quedarnos a medias, de dudar de la calidad de la escritura de Martin. Y es que todo es cierto: no escribe bien, no se organiza, eso es obvio. Otra cosa es que estemos enganchados, que queramos saber quién leches va a llegar vivo al final de la saga, que queramos ver cómo lo resuelve. En este caso he optado por una buena estrategia: leer casi 100 páginas al día. En una semana finiquitado. Así que por ese motivo, y sólo por ese, no se me ha hecho pesado.

Efectivamente, no es un libro indispensable, no lo es ni lo será nunca. Pero sí que es entretenido y si has entrado en el universo de Martin es lógico que sigas leyendo. Eso la editorial lo sabe. Probablemente el séptimo y último libro lo dividan en seis partes de 25 euros cada una. Tiempo al tiempo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretenimiento sin pretensiones.

Contras

  • Por momentos se hace lenta. Otros se atropella.

  • Ausencia de distinción entre qué/que.

  • Podríamos discutir muy mucho las portadas casi-spoiler que se gasta la editorial.

  • A día de hoy no entiendo por qué la lista de personajes, que en teoría se incluye para ayudar, aparece al final del libro y con demasiada información, por lo que no se puede consultar sin leer de más. Otro tema es el mapa: se mencionan montones de lugares que no vienen en el mapa de esta edición, pero que, sorprendentemente sí que aparecían en el mapa de Tormenta de espadas. Que me lo expliquen: ¿para qué se incluye un mapa que no está completo?

Namaste.