Autor, Chirbes, Literatura

Crematorio, Rafael Chirbes

En la batalla por ganarle tiempo al tiempo, por leer más, conocer más autores y leer más libros, corremos el riesgo de ser atropellados por el día a día, por retrasar lecturas y posponer autores. Eso mismo me ocurrió con Chirbes, anotado desde hacía mucho en mi libreta y que adelanté cuando ya era demasiado tarde: en el momento del fallecimiento del autor. En ese instante decidí que ya había esperado demasiado, me acerqué a una librería y compré este ejemplar.

crematorioCrematorio narra la historia de una familia en el momento de la muerte del hermano menor, mostrando las relaciones entre ellos, sus problemas y la opiniones de cada uno de ellos. En el marco de esta peculiar familia, destaca la figura de Rubén, importante constructor de la costa mediterránea.

Nos retrotraemos a 2005, una época en la que nos creíamos los mejores, donde reinaban los comentarios de “compra, que va a seguir subiendo”. Donde los más listos eran los que más defraudaban. Una época llena de tejemanejes a lo grande y a lo chico, de abusones y caraduras, la España más hortera sacando pecho. Además nos vamos a la costa valenciana: el centro del huracán.

En este contexto, tenemos un elenco de personajes que me han resultado (todos ellos) odiosos: el patriarca que se ha hecho a sí mismo a poseer una empresa constructora con mucho dinero y pocos escrúpulos, la hija, que le critica pero se aprovecha de él en todo lo que puede, el hermano del patriarca dispuesto a pregonizar las bondades de su forma de vida…

En el libro se distinguen dos partes muy diferentes. En el inicio se nos presentan los personajes y sus tramas, conocemos sus cuitas y situaciones, pero hacia la mitad del libro el tono objetivo se sustituye por uno reflexivo, donde se incluyen valoraciones filosóficas, referencias literarias o populares, reflexiones sobre el paso del tiempo o la futilidad de la vida.

Es el verano. La mesa está puesta. Nadie puede recordar eso. Sólo yo. Y cuando yo no lo recuerde, habrá dejado de existir. Silvia conoce el jardín, la balsa, tendrá otros recuerdos, recuerdos parecidos (las infancias se parecen), pero o este recuerdo, no esa decoración vegetal, esas palabras dichas ese día, en ese lugar, el fondo asmático de la respiración del aire entre los árboles, el fragor de la copa del viejo eucaliptus formando un rugoso telón sonoro. Lo pienso, y me parece un despilfarro: haber vivido y luego dejar de vivir. Haber grabado todo eso en algún lugar y luego cubrirlo para siempre.

Página 17

Es a partir de este momento cuando se ralentiza la trama y el estilo se convierte en una continuidad, se prescinde de los diálogos y se unen frases y frases hasta conseguir párrafos enteros sin un solo punto y aparte, donde se encadenan temas, sensaciones y acciones.

Cuando envejeces te das cuenta de que el tiempo que no has vivido es irrecuperable, de que te faltan las cosas que dejaste a otro vivir por ti. (…) El amor no es eso. Ni siquiera deseo de propiedad, un deseo más difuso que tiene que ver con carencias que a veces uno sólo imagina, y las busca fuera sin saber que tiene en sí mismo lo que busca. A ella le pareció nada más que un hipócrita sermón moral para quitársela de encima, lloró desesperada, y tardó mucho tiempo en perdonárselo.

Página 264

Justo en este instante, Crematorio se me empezó a hacer bola, a atragantárseme. Si en las primeras páginas me llegó a recordar Middlesex, la magnífica obra de Eugenides, el resto de la novela se convierte en una masa confusa y lenta, que se me hizo bastante pesada.

Miriam, mirándolo todo con ojos de propietaria que ha dejado a cargo del servicio el cuidado de la casa durante algún tiempo, hasta que vuelva de vacaciones, de un viaje; así de claro, uno se puede burlar de alguien con los ojos, ni siquiera levantando las cejas, sólo dándole un brillo especial a la mirada, pero para eso también hacen falta dos o tres generaciones de clase como mínimo, de no ser así se sobreactúa, a una se le pone cara de mala de culebrón venezolano de los que pasan en televisión a la hora de la siesta, cuando las marujas han terminado de fregar los platos y se sirven un café y se fuman un cigarrito, los niños ya en la guardería, en el instituto, papá todavía en el trabajo, ese momento de intimidad en el que dicen gozar, pero que es cuando se les cae de verdad la casa encima, cuando se dan cuenta de que no tienen nada que hacer, de que no son nada ni podrán serlo.

Página 45

Dicen de Crematorio que es una historia de la crisis. Nada más lejos de la realidad. Chirbes ahonda precisamente en lo contrario: en la construcción más ramplona, en las urbanizaciones en plano antes de que fueran lugares fantasma. La crisis vino después, por eso es muy fácil juzgar desde nuestra visión conocedora del pasado, a un momento pretérito. He escuchado un podcast en concreto que me ha causado estupor y rechazo a partes iguales, y pecaba precisamente de eso: valorar con la información de 2015 los hechos acaecidos hace una década. Pero además, la sobrevaloración del contexto histórico la época en la que se ambienta la historia, que resulta simplemente el marco en el que se encuentran los personajes, esto es, el autor sitúa a la familia Bertomeu en aquélla época porque es lo que conoce, porque es allí donde se encuentra. Sin embargo, la verdadera trama de la novela es la familia. Esa familia que no se parece a ninguna otra porque, parafraseando a Tolstoi, sus infelicidades son distintas a las demás.

En conclusión, una historia que me ha gustado, pero en general se me ha hecho un poco desigual, consiguiendo que leyera muy rápidamente las primeras páginas pero que me cansara en la segunda mitad, como si se hubiera desinflado conforme pasaban los capítulos. Es cierto que hay reflexiones muy interesantes, otras destacadas, pero o bien esperaba más o pensaba que fuera más equilibrado.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El inicio, el dinamismo y la relación entre los personajes.
  • La abundancia de referencias de múltiples tipos.
Contras
  • La segunda mitad, que se me ha hecho densa.
  • Los insufribles protagonistas (muy bien creados, muy reales pero inaguantables)

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (39): libros y más

Os traigo las últimas adquisiciones de este año, muchas de las cuales llevan ya semanas en mis estanterías (algunas incluso ya las he leído), sorprendida en parte por encontrarnos ya ante el último mes del 2015. En fin, el tiempo pasa cada vez más rápido.

IMM-39

De izquierda a derecha:

  • La vuelta del torno, Henry James. Se trata de la famosa novela de James, Otra vuelta de tuerca que ha sido traducida de nuevo y ha recibido un título distinto. No he leído la versión antigua, pero comparando los textos que me pasó Libros del Asteroide se nota el trabajo que le han dado para ser precisos y conseguir el tono de James.

  • La trama nupcial, Jeffrey Eugenides. Tras leer Middlesex, decidí comprar otra de sus novelas. Quizá no sea la mejor, de hecho hay personas que me han recomendado Las vírgenes suicidas, pero como seguramente también acabaré leyéndola, pues empiezo por esta y vamos tanteando.

  • Aquellos años del boom, Xavi Ayén. No sé dónde lo vi recomendado, pero me apetecía conocer un poco más la intrahistoria de los escritores del boom hispanoamericano, así que esta parece ser una buena opción. Edita RBA y es un tochazo de muy señor mío.

  • El jugador, Fiódor Dostoievski. Quería leerlo desde hace tiempo, pero después me decanté por El idiota, así cuando lo propusieron como lectura conjunta en el Café Literario, decidí que era el momento. De entre las ediciones que tuve en la mano escogí esta, no por las ilustraciones en sí, sino porque la edición está mucho más cuidada, las tapas son duras y Sexto Piso siempre es sinónimo de buen hacer. Y total, por dos euros de diferencia, pues escojo la edición más bonita.

  • Crematorio, Rafael Chirbes. La noticia de su muerte supuso el toque de atención que me faltaba para leerle. Desde hacía tiempo me llegaban noticias de su calidad, recomendaciones variadas, pero como no se puede estar a todo, siempre lo posponía. Total, que en una visita a la librería vi que estaba en Compactos y como me gustan mucho lo escogí. También lo he leído.

  • Entre dos mundos, Upton Sinclair. Pintaza de este libro de Hoja de Lata, que además de tener una portada preciosa, promete mucho. Es otro tochazo pero quiero leerlo pronto. Gracias a Hoja de Lata por el envío.

Por último, enseñaros mi última adquisición:

Kindle

Efectivamente, soy la orgullosa propietaria de un Kindle Paperwhite que, tengo que reconocer, todavía no sé usar muy bien. Por de pronto parece cómodo, ligero y además promete buenas lecturas… ¿cuál creéis que debería ser la primera de todas?

Y respecto al resto… ¿habéis leído alguno de los libros que os traigo? ¿Conocíais a Chirbes? ¿He hecho bien escogiendo La trama nupcial? ¿Alguien sabe cómo sincronizar Goodreads con el Kindle?

Gracias a las editoriales Libros del Asteroide y Hoja de Lata por los envíos, y a @castillodnaipes por el regalazo. Tú sí que sabes.

Namaste.