Literatura, Usón

El asesino tímido, Clara Usón

De repente las redes sociales se llenaron de esta portada donde se ve a una chica con peso suelto y mirada triste. Y aunque venía de leer Las posesiones, de Llucia Ramis, y El dolor de los demás, de Miguel Ángel Hernández, acabé cayendo en las garras de una historia de no ficción que desde fuera (y esta vez, quién sabe por qué, con la sinopsis leída) me parecía que no me iba a gustar.

El-asesino-tímido(INCISO: intento, casi siempre, no leer libros seguidos que puedan parecerse, así que no suelo alternar libros de la misma temática / época o tipo de escritor. Generalmente si he leído a un autor español actual jamás continuo con otro de ese estilo sino que cambio diametralmente. Esta es una excepción).

Y aún con este prejuicio lo compré (para mí sigue siendo un misterio por qué compré un libro que di por hecho que no me iba a gustar), lo colé antes de otras lecturas y lo leí en un día. Ya veis, a pesar de que parecía que lo tenía todo en contra este libro también lo incluí en las lecturas destacadas de 2018, lo que son las cosas.

La condena de Sísifo es al mismo tiempo su salvación, porque si una sola vez le fuera concedido alcanzar la cumbre de la montaña y depositar allí su roca, librándose de la carga, ¿qué hará después?

Página 153

El asesino tímido es en parte la historia de Sandra Mozarovski, actriz del destape en plena Transición que fallece, como dirían los medios de comunicación, en extrañas circunstancias (vamos, que alguien muy conocido la ha mandado matar para que no se aireara un idilio muy real,  ya me entendéis).

Aunque el hilo del que tira Usón es este, lo cierto es que aprovecha para contarnos su propia vida, las coincidencias que tenía con la malograda Mozarovski, sobre su familia y la relación con su madre. El asesino tímido es una historia difícil de clasificar y de definir, donde caben muchas temáticas y donde se regresa al principio para acabar realizando un análisis de la época de la Transición muy personal y particular, sin datos históricos ni importancia global pero que se detiene en los detalles y el ambiente de la época.

La propia autora es consciente de ello y lo expresa mejor que yo en el propio texto:

Yo también recelo de las abstracciones y, como antigua abogada, me repugnan las normas, no creo, por ejemplo, en la UNIDAD en la novela, pienso, como Cervantes, que la novela es «escritura desatada» y que en ella cabe todo, incluso el desorden, si tiene un propósito, pero hace ya unas cuantas páginas que me reconcome la conciencia, ¿cómo puedo justificar los altos inopinados de Sandra Mozarovski a mi madre, de mi madre a Witgenstein, del rey a mí misma? ¿sé adónde voy?; ¿voy a algún sitio? (si y voy a algún sitio, ¿por qué doy tantos rodeos?)

Página 124

En resumen, una historia de la que no esperaba nada y que me ha acabado sorprendiendo gratamente. Todo un acierto.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La mezcla de temas y la forma en que los une.
Contras
  • Se lee en un suspiro.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

Sigo aquí, Maggie O´Farrell

Decía Molinos hace poco que Instagram es como ver escaparates, y creo que tiene razón: la inmediatez, la moda, la superficialidad… ver la vida de otros (o en este caso, la lectura) pero sin ahondar demasiado. Siguiendo su metáfora, un blog es otra cosa: otro contenido, tanto a la hora de crearlo como a la hora de leerlo. Los que llevamos mucho tiempo con un blog acabamos pensado que este formato ha pasado a mejor vida, y añado yo, que el mío está prácticamente terminal, no solo por lo poco que actualizo sino por las escasas ganas que tengo de hacerlo, hasta el punto de plantearme dejar de publicar.

Sigo-aquiPero por lo que veis en esta entrada, y al igual que reza el título de este libro: Sigo aquí.

En Sigo aquí O´Farrell abandona a ficción para contarnos varias historias autobiográficas, en concreto relacionadas con un tema en común: la cercanía a la muerte. Encabezadas por la fecha en la que ocurrió el suceso, la autora narra en primera persona su situación y qué sucedió para llegar a temer por su vida. Algunas son claras: una grave enfermedad en la infancia o un embarazo que se complica. Otras se mantienen en un terreno más tibio, un coche que pasó cerca, una persona que parece que nos puede atacar o un momento puntual de peligro.

A los relatos le acompañan como título, la parte del cuerpo afectada por la situación y una ilustración de ésta. Así sabemos que serán sus pulmones o su sistema circulatorio los afectados, por lo que tenemos una pequeña pista de lo que va a contarnos.

Al igual que en sus novelas, O´Farrell utiliza el recurso de los saltos temporales para conseguir dinamismo en la narración, así que encontramos a una madre de familia para después toparnos con una joven que está iniciando su carrera universitaria. Como en sus otras historias, este efecto consigue movimiento en la lectura, y que se vayan llenando las lagunas que tenemos sobre momentos de su vida. Desde mi punto de vista, es un acierto, cualquier historia lineal habría conseguido una historia más plana y con menos matices que no habríamos podido apreciar (por ejemplo, el estado de ánimo de Maggie en cada momento y los hechos que le llevan a determinadas situaciones límite).

Sin embargo, el hecho de que se traten relatos independientes sí que difiere de sus novelas. Al menos desde mi punto de vista, las novelas son más redondas, dado que los relatos necesariamente disponen de una forma más fragmentada. Además, aunque incluye los temas típicos de la irlandesa (la maternidad, el amor, por ejemplo), el hecho de tratarse de relatos no le permite detenerse y ahondar como lo hace en sus otras historias.

Aunque precisamente quizá el quid de la cuestión sea ese: sus novelas son historias con las que puente mantener una lejanía, y en Sigo aquí nos  presenta su vida y en concreto momentos delicados que le tocó vivir, por lo que su reflexión es más cercana, cruda y directa. Además, al tratarse de relatos de distinta longitud acabamos leyendo bastante más de los inicialmente previsto. Sigo aquí es un libro para empezar y no soltar.

Para mí, desde que descubrí a esta escritora con Tiene que ser aquí, O´Farrell ha pasado a la lista de autores a los que no les pierdo el paso, de los que espero paciente que se publique un nuevo libro suyo, porque, sea lo que sea lo que tienen que contar, quiero leerlo. Y qué bien que su voz se haya unido a esa lista, con ese punto de vista sensible, agradecido y lúcido de ver la vida.

Desde aquí, quiero agradecer a los amigos de Libros del Asteroide por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • El estilo y la sensibilidad de la autora a la hora de narrar.
Contras
  • Exceso de drama en algunos relatos (que personalmente no parecen para tanto).
  • Es inevitable leerlo de seguido y por tanto, se acaba muy rápido.

Namaste.

Autor, Literatura, Ward

La canción de los vivos y los muertos, Jesmyn Ward

Que siempre me plantee como propósito evitar de leer novedades es, precisamente, porque caigo en las redes entusiastas de lectores que recomiendan libros que acaban de publicarse. Este es uno de ellos, la curiosidad acabó decantando la balanza por el sí, lo quiero leer y los amigos de Sexto Piso me lo enviaron.

La canción de los vivos y los muertos nos cuenta la historia de una familia compuesta por dos pequeños, Jojo y Kayla, sus abuelos, figuras clave en su vida, y por último sus padres: Leonie, la espantosa y ausente madre, y su padre, al que recogerán a la salida de la prisión.

Como hilo conductor se establecen dos, por un lado el geográfico, marcado por el viaje de recogida del padre, y por otro el temporal, con el recuerdo del pasado del abuelo, que se le irá presentando a Jojo a través de un secundario muy curioso; pero también de Leonie, que rememorará su juventud y la vida en familia antes de ser madre. Ambos hilos se mantienen cruzados en cada capítulo por lo que mientras van avanzando a su destino determinados detalles les harán conocer o recordar situaciones que han vivido (o que no han vivido, en el caso del niño).

Que la acción se sitúa en el Misisipi lo sabemos desde el primer momento, sin embargo, es significativo el uso del tiempo en la historia, ya que por determinados aspectos racistas pareciera que los personajes habitan un tiempo bastante más lejano del que realmente se encuentran. Sorprende también comprobar cómo la violencia, el racismo y la exclusión están muy presentes en determinadas regiones estadounidenses.

La esperanza no tiene cabida en este lugar.

Página 130

Encontramos además otra serie de temáticas: la frustración y el dolor, la crueldad y la alegría de la infancia, la nostalgia y la rabia. Todas ellas incluidas de una forma más o menos directa, plagada de silencios y sobreentendidos, que la autora nos irá desgranando a la lo largo de su lectura.

Hay tanto cielo vacío donde antes de alzaba un árbol.

Página 242

Ganadora del National Book Award, la autora plantea una historia dura y directa, con personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, plagados de soledades y frustraciones, incomprensión y desánimo. Personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, que se hablan menos de lo que debieran y que desde fuera uno querría sacudir, para que se den cuenta de que al menos siguen adelante.

Lectura potente que se lee de seguido y se engancha al estómago. Me ha sorprendido su lectura y en determinados momentos pensaba que estaba leyendo a una Toni Morrison algo menos poética. Y por eso, por crear un ambiente muy determinado, por generar tantas sensaciones, este libro ha acabado como uno de mis destacados del año pasado.

Así que, como en todo, de vez en cuando no viene mal añadir libros a nuestro Plan Infinito. Lo importante de verdad es cuáles añadimos.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Lectura dinámica, potente y corta. Un tres en uno.
Contras
  • El inicio puede resultar un poco desconcertante hasta que cogemos ritmo de lo que nos cuenta.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (58)

Os traigo las últimas incorporaciones a mis estanterías, tanto de finales del año pasado como tras la llegada de los Reyes Magos. Comenzamos:

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  • Ancha es la puerta, Upton Sinclair: el cuarto episodio de la vida de Lanny Budd se sitúa en los años 30. Llegó a casa gracias a los amigos de Hoja de Lata y… ¡sí, la que figura en la contraportada soy yo! Me hace particular ilusión figurar en la contra de un libro como éste, de una saga que me ha dado tantos buenos ratos, y que sigue dándolos. En estos momentos lo estoy leyendo así que ya os contaré. Daniel, Laura, muy agradecida.
  • La canción de los vivos y de los muertos, Jesmyn Ward. Una de las historias que me llamaba la atención y que me enviaron desde Sexto Piso. Me ha gustado mucho, como ya os adelanté en el balance, en breve la reseña.

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  • Todo cuanto amé, Siri Hustvedt. Aprovechando la nueva edición de Seix Barral decidí comprar este ejemplar, un título que llevo anotado desde hace mucho, pero que acabé postergando en favor de El verano sin hombres y Los ojos vendados. Todo el mundo habla muy bien de él así que espero que me guste.
  • Fresh complaint, Jeffrey Eugenides. No podía pasar por Shakespeare and Co y no llevarme un libro, y en este caso fue un Eugenides, al que hace mucho que no leo y tengo ganas.
  • Fuego y sangre, George R. R. Martin. Papá Noel vino con este tochazo bajo el brazo, que no es el esperado (y nunca publicado) Vientos de invierno pero que promete aventuras y mucha sangre.
  • Léxico familiar, Natalia Ginzburg. En su día leí Las pequeñas virtudes y este libro es por unanimidad el que más recomiendan los lectores, así que me hice con él.

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  • Illska y la maldad, Eirikur Örn Norddahl. Recomendación de Atram, de quien me fío sin saber más, decidí hacerme un autorregalo cuando lo encontré en la librería y así acabó debajo del árbol. Aprovecho para recomendaros el espacio de Atram, interesante donde los haya y también para mandarle un beso a mi leonesa favorita.
  • Los hermanos Ashkenazi, Israel Yehoshua Singer (Acantilado). Otra recomendación de un amigo lector, en este caso de Yossi. Un título difícil de encontrar que vi de pasada y que decidí comprar.
  • Relatos de Kolimá (Volumen I), Varlam Shalámov. Este título llevaba años y años en la libreta, pero nunca me decidía a leerlo. En primer lugar porque en las bibliotecas que frecuento no lo tenían. En segundo, porque no es un título demasiado frecuente en las librerías. Fue la casualidad la que me hizo ver este pequeño título entre tanta novedad y pensé que ya era hora de empezar con el primer volumen. La edición es de Editorial Minúscula. Ojalá el precio fuera la mitad de minúsculo, la verdad.
  • Un libro de mártires americanos, Joyce Carol Oates. Confieso que nunca he leído a Oates, y quizá este no sea el mejor título, pero de siempre me han gustado las ediciones de Debolsillo, me parecen cómodas, manejas y resultonas, así que el libro se vino también. ¿Lo habéis leído? ¿Es mejor empezar con Oates por otro título?

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  • El diario de un hombre decepcionado, W. N. P. Barbellion. ¿Se puede sentir nostalgia de un libro que no se ha leído? Me pasó como con Las benévolas de Jonathan Littell, lo vi muchas veces en la biblioteca pero jamás me animé a leerlo. Cuando me enteré de una nueva edición de Alba supe que me tenía que hacer con él.
  • Orgullo y prejuicio, Jane Austen. De Austen he leído Sentido y sensibilidad y La abadía de Northanger, pero su obra más famosa la tengo pendiente. La edición de Austral Singular es una muy buena opción. Además, este en caso venía en una caja con el otro libro que véis al lado. (No os voy a engañar a mi TOC y a mí no nos gusta la caja porque descabala el orden en estante con el resto de libros de esta edición).
  • Una habitación propia, Virgina Woolf. Reconozco que nunca he leído a Woolf y ya va siendo hora, este título es una buena opción, aunque creo que tengo Al faro en algún lado.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Os han regalado muchas lecturas? ¿Regaláis muchos libros? ¿Por cuál de todos ellos debería empezar?

Nos seguimos leyendo.

Namaste.

Bulgákov, Literatura

El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov

Cuando todo el mundo recomienda un libro, cuando todos los lectores son entusiastas con una lectura, suele ser por algo. Aún así una no puede sino dudar sobre lo que nos va a parecer a nosotros mismos, por eso El maestro y Margarita me daba mucha, mucha curiosidad, aunque tardara bastante tiempo en conseguir esta edición de Ediciones Nevsky.

el-maestro-y-margaritaPor suerte, con este libro me ha pasado, no solo que evitara leer la contraportada (¡como siempre!) sino que no había leído nada de su sinopsis ni su temática. Qué bien, porque desde el primer momento sólo podía repetirme a mí misma dos cosas:

  1.  Este libro es una pasada.
  2.  Cómo no lo habré leído antes.

A partir de aquí os dejo una no reseña en la que simplemente trataré de convenceros de que leáis un libro en el que mejor no saber nada. Los ingredientes que ha necesitado el autor han sido:

  1. Rusos, muchos rusos. Moscú como telón de fondo.
  2. Un visitante extranjero un poquito raro.
  3. Poncio Pilato.
  4. El maestro, que tendrá que ver con el punto 3.
  5. Margarita, que tendrá que ver con el punto 2.
  6. Tanto el 4 como el 5 sólo aparecen desde la mitad del libro, así que durante una gran parte de su lectura vemos a Poncio Pilato, a nuestro amigo extranjero y a una serie de rusos que van topándose con él. Y nos preguntamos quiénes carajo serán los dos personajes que le dan título al libro.

Y como al final no pretendo contaros mucho más, os dejaré algún fragmento:

– ¿Son ustedes escritores? – preguntó a su vez, la ciudadana.

– Evidentemente – respondió con dignidad Koróviev.

– ¿Sus credenciales? – repitió la ciudadana.

– Encanto… – empezó a decir Koróviev en tono zalamero.

– No soy ningún encanto -lo interrumpió la mujer.

– ¡Oh, qué pena! – dijo Koróviev decepcionado y prosiguió-: Bien si no quiere ser un encanto, lo cual sería sumamente agradable, pues no lo sea. ¿De modo que para tener la certeza de que Dostoievski es escritor habría que pedirle la credencial de socio? Pues tome cinco páginas cualesquiera de una novela suya y se convencerá sin necesidad de credenciales de que está tratando con un escritor. ¡Además, creo que Dostoievski no tuvo credencial ninguna! ¿Tú qué crees? – preguntó Koróviev a Behemot.

– Apuesto a que no la tenía -respondió este último colocando el hornillo sobre la mesa, al lado del registro, y se secó con la mano el sudor de su frente, sucia de hollín.

– Usted no es Dostoievski -dijo la ciudadana, desorientada por las palabras de Koróviev.

– Bueno, nunca se sabe, nunca se sabe -respondió éste.

– Dostoievski murió -dijo la ciudadana, pero no muy convencida.

– ¡Protesto! -exclamó con ardor Behemot-. ¡Dostoievski es inmortal!

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Aunque desde fuera sabemos que es un libro largo, no es pesado ni denso ni nada que se le parezca. Es original, distinto, sorprendente, muy interesante, dinámico y sarcástico.

Como ya os adelanté en las mejores lecturas de 2018, para mí El Maestro y Margarita ha sido de lo mejorcito que pude leer el año pasado, así que anotadlo y no lo dejéis pasar.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Original, diferente, sarcástico y crítico a la vez.
Contras
  • En algún momento los capítulos de Poncio Pilatos se me hacían mucho más largos que el resto de la historia.

Namaste.

Autor, Grandes, Literatura

Los pacientes del doctor García, Almudena Grandes

He leído mucho a Grandes. Mucho mucho mucho. Soy lectora fiel desde siempre, desde sus primeras novelas. Espero sus libros como un acontecimiento anual más, soy de las que lo compran en cuanto sale. He leído los tres anteriores de la saga, los tengo todos firmados, en los estantes.

Desde Las tres bodas de Manolita han pasado 3 años, tenía ganas de volver a la leer a la madrileña. ¡Y encima salen nazis! Todo prometía, y más tras asistir a una de las presentaciones con motivo de la publicación, donde la propia Grandes contó su proceso narrativo, la línea de investigación que siguió y cómo consigue armar este puzzle inmenso que es Los pacientes del doctor García.

Los-pacientes-del-doctor-GarcíaLos que me conozcáis ya sabéis que si lo anterior es una declaración de intenciones es porque lo que viene ahora no va a ser una crítica demasiado halagüeña. Tenéis razón.

Cuando la propia autora cuenta que sus Episodios de una guerra interminable homenajean a los Episodios naciones de Galdós, uno ya puede pensar en la soberbia. Parece como si eso es algo que deben decir los demás, no uno mismo. Parece como si se diera demasiada importancia.

Los pacientes del doctor García continua la serie que inició con Inés y la alegría, como cuarto episodio de una guerra que en este caso son dos: la Civil y la Segunda Guerra Mundial. La estructura es la misma que sus otras historias hermanas, alternándose un episodio histórico con uno de ficción. También encontramos los elementos propios de Grandes: la abundancia de personajes, los saltos temporales y las tramas que se acaban uniendo.

En este caso tenemos un trío de hombres protagónicos: un médico republicano, un diplomático y un soldado-boxeador. Mención merece la real y surreal Clara Stauffer, una mujer que creó una red de huida de los criminales nazis hacia Argentina desde un piso en Madrid y con la connivencia del gobierno franquista.

Básicamente la trama es la que ya hemos leído antes: personas que buscan sobrevivir ante situaciones límite, decisiones que les marcarán, encontronazos de los que surgirán amistades y amores.

Entonces, si todo lo anterior ya lo he leído en sus otros libros de la saga y encima hay nazis (¡nazis!), ¿qué es lo que falla?

1. El número de páginas. La sensación constante de que lo que se dice se puede decir con muchas menos palabras.

2. Un machacón exceso en el estilo, como con las repeticiones, en especial esta:

Adrián Gallardo Ortega (…) nunca había sido demasiado inteligente.

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Durante todo el libro cada vez que aparece este personaje se repite como un mantra la misma frase con pequeños cambios: no comprendía o no era demasiado listo o no sabía qué estaba ocurriendo. ¿Por qué en lugar de repetirlo no me muestras por qué no lo es y así saco yo mis propias conclusiones?

3. La excesividad. Como mantra: son excesivos la cantidad de personajes (personajes y familiares, amigos y vecinos, amoríos y referencias), los saltos temporales y hasta las descripciones y las frases:

Aunque la beca que le permitió acabar la carrera tan deprisa como había hecho el bachiller corrió a cargo del gobierno, la familia Azcárate, vinculada al colegio de Villablino desde que el tío Gumersindo inspiró a su amigo Paco Fernández Blanco y Sierra-Pambley el proyecto de su fundación, le amparó desde su primer día en la capital. Así, su vida cambió tan deprisa que su casa, Robles, la sacristía de la parroquia, se convirtieron en piezas sueltas de un recuerdo imposible, un pasado tan dudoso para el joven abogado que trabajaba en un bufete mientras hacía los cursos de la Escuela Diplomática, como si se lo hubiera inventado él mismo.

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4. Los arquetipos. ¿Apostamos? Médico republicano = noble, leal, recio.

Boxeador en la División azul = estúpido, necio, aprovechado.

En esta historia los personajes son tan fácilmente reconocibles que sabemos qué tipo de acción va a realizar cada uno. Si es un acto heroico o deleznable dependerá del bando en el que hayan luchado en la Guerra Civil. Muy original todo. Prácticamente una parodia.

Todo esto no solo ha conseguido que me aburra, sino que rechace el libro por excesivo en todas sus facetas. Da la sensación de que todo el trabajo de documentación ha de aparecer en este libro y lo que debería ser accesorio acaba convirtiéndose en principal, apabullantes las referencias, las circunstancias y cada uno de los detalles que incluye. Mientras que en otras de sus historias está trabajada la estructura y el hilo conductor, aquí encontramos un caos continuo, como si acabara juntando capítulos que estaban a medias por el simple hecho de que ya estaban escritos.

No sólo no he conectado con el texto ni con los personajes, sino que me la sensación de rechazo ha sido perenne, rechazo por el texto, por la estructura, por el enfoque, por la simplicidad en cosas que debían ser complejas (los personajes, por ejemplo) y la complejidad en cosas que debían ser simples (os animo a que contéis el número de frases del párrafo que he incluido más arriba).

En fin, para mí este libro no hay por donde cogerlo.

Os dejo la reseña de La librería de Javier, donde en los comentarios otros lectores se muestran tan estupefactos como yo.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Los guiños a las historias anteriores.
  • Conocer la historia, como la red Stauffer.
Contras
  • Excesividad: de tramas, de estilo, de personajes, de saltos temporales.

Namaste.

Autor, Literatura, Ospina

El año del verano que nunca llegó, William Ospina

Este año es el año. La conmemoración de los 200 años de la publicación Frankenstein, de Mary Shelley. Además de la relectura del clásico (del que por fin me he hecho con una edición decente en inglés, que pudisteis ver aquí). Decidí que también era buen momento para acercarme a El año del verano que nunca llegó, que ahonda sobre el momento de la escritura del libro, la mítica reunión en la villa Diodati.

El-año-del-veranoEl título hace referencia al verano de 1815: un año sin verano en Europa debido a la erupción de un volcán en Indonesia. Una de las condiciones por las que en junio seguía nevando, y que dicho periodo acabara registrando las temperaturas más bajas de un verano en todo el milenio.

No es de extrañar entonces que Byron, Percy Shelley, Claire Clermont, Polidori y Mary se reunieran alrededor de una chimenea y que naciera no sólo Frankenstein sino también la leyenda de el vampiro tal y como la conocemos.

Lo que nos trae Ospina es un poco de todo: tenemos ensayo, ya que conoceremos más en profundidad a los protagonistas (una parte muy interesante dado que algunos de ellos pueden resultar más desconocidos), pero también tenemos autoficción, el relato de la búsqueda de información del propio autor. Por último, algo de ficción al suponer o imaginar algunas de las cosas que ocurrieron en el castillo.

En mi caso, el libro ha ido de más a menos. La parte ensayística del comienzo consiguió captar mi atención, me pareció muy interesante todo lo que cuenta. Sin embargo, a partir de ese momento la narración se me hizo pesada, aburrida, con datos que poco me importaban, hasta llegar a un punto de total sopor.

Soy consciente de que el orden en el que escogemos las lecturas influye mucho en nuestra valoración de lo que leemos a continuación, y que como ya me ocurrió con El gatopardo tras leer La cartuja de Parma, flaco favor iba a hacerle a Ospina ser el último de varios libros de autoficción, en este caso El dolor de los demás, de Miguel Ángel Hernández, Una novela rusa de Carrère y Las posesiones, de Llucia Ramis.

Lo que no esperaba era que este libro, del que tenía unas expectativas muy altas, fuera a decepcionarme tanto, sobre todo cuando el comienzo prometía lo esperado. La sensación perenne de estar leyendo algo que no interesa, que el autor se está desviando de lo que realmente debería contar, que podría haberle sacado mucho más jugo a todo el trabajo que a ciencia cierta hizo para sacar este libro, la rabia al ver que con lo que tenía entre manos podría haber conseguido algo mucho más compacto, solamente si hubiera tenido claro el hilo que debía seguir.

En fin, que aunque El año del verano que nunca llegó tiene partes que se salvan, en general es un libro decepcionante por lo que pudo ser y no es.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La parte ensayística es muy interesante.
Contras
  • El libro se desinfla según vas leyendo.
  • La sensación de que podría haber sido un libro muy interesante y ameno de haber seguido otro hilo conductor.

Namaste.

Autor, Ferrante, Literatura

La niña perdida, Elena Ferrante

Sólo era cuestión de tiempo que terminara la saga Dos amigas, la famosa tetralogía de Elena Ferrante.

Sólo quedaba cerrar la historia, conocer la última parte de la vida de Lenù y Lila.

Pocas novedades os voy a poder contar en esta reseña, dado que el cierre de la saga se basa en los temas y lugares comunes de ambas mujeres. En esta ocasión, ya adultas, somos testigos de cómo reconectan y se vuelven a acercar a la amistad que tuvieron. Les une la complejidad de sus vidas, la maternidad, y por supuesto, la tierra.

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La niña perdida es el libro que más me ha gustado de estos cuatro quizá por los temas que incluye, quizá porque la madurez les ha sentado muy bien a las dos, pasando de una relación tóxica que mantenían en la infancia a la colaboración entre ambas, ofreciendo ayuda, soporte y comprensión.

Como en los anteriores, las relaciones amorosas juegan un importante peso: los padres de sus hijos, los nuevos amores y el papel que el hombre juega en sus vidas. A la vez, la carrera profesional, el desarrollo de Lenù como escritora, entre otros.

Hay momentos en que aquello que colocamos a los lados de nuestra vida y que parece que le servirá de marco eterno -un imperio, un partido político, una fe, un monumento, o también simplemente las personas que forman parte de nuestra cotidianidad – se desmorona de un modo por completo inesperado, en el preciso instante en que otras mil cosas nos apremian. Así fue esa época.

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La niña perdida me parece un cierre perfecto para la saga Dos amigas, que incluye los temas más representativos de la saga, y que, obviamente acaba hablando de la tierra común: el regreso al hogar, a un Nápoles cambiado, a un mundo que quedó atrás.

Quizá ahora que HBO se ha animado con una serie de televisión de la saga sea un buen momento para leerla para aquéllos que no la conocéis.

FICHA:

Te gustará si te gustaron

Pros

  •  Vas a leer 15 páginas y acabas leyendo 150. Perfecto para crisis lectoras.
  • Se agradece el listado del inicio donde aparecen las familias principales y secundarias, madres, padres e hijos.

Contras

  • Las expectativas de cada lector puede generar confusión: no es un libro que cambiará vuestra vida, sino uno que entretiene y está bien escrito.
  • Si no los lees seguidos pierdes detalles.

  • Si los lees seguidos la saga se acaba pronto.

Namaste.

 

IMM, Literatura

IMM (56)

A falta de que llegue realmente el otoño y de los nuevos libros que todavía faltan de la rentrée de 2018, os dejo por aquí las últimas incorporaciones veraniegas a mis estanterías:

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– Suite francesa, Irene Némirovsky. Tenía pendiente leer a la escritora rusa y no sabía muy bien por cuál empezar. Al final me decidí por este, más extenso que El baile. Edición de Salamandra.

Por orden alfabético, Jorge Herralde. Otro de los Compactos de Anagrama que tenía en mente leer desde hace mucho, pero que se me resistía porque los ejemplares que he ido encontrando estaban todos demasiado magullados. ¿Soy la única que intenta que estén lo mejor posible?

La mujer de blanco, Wilkie Collins. Desde que leí La piedra lunar no he vuelto a este autor, y cuando vi la nueva edición de Navona Ineludibles que han sacado hace poco no me pude resistir.

El asesino tímido, Clara Usón. Una novedad que he ido viendo por las redes sociales y que me ha originado curiosidad. Edita Seix Barral.

– Las benévolas, Jonathan Littell. Con este libro tengo una relación especial: escogí esta misma edición de la biblioteca para que lo leyera mi madre. Ella lo dejó a medias, y siempre, siempre, tuve la sensación de que era yo la que tenía que leerlo. Han pasado muchos años desde aquéllo, y de repente, al girarme en una librería de segunda mano me encuentro este ejemplar. ¿Casualidad?

– Flores de verano, Taniki Hara. Un título que tenía anotado en mi libreta desde hace mucho y que me acabé decidiendo a comprar. Edita Impedimenta.

Los días iguales, de Ana Ribera. La historia de la depresión de Molinos, que ya he leído y de la que os contaré más en breve. Edición Next Door Publishers.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros que os traigo? ¿Habéis tenido alguna vez la sensación de que un libro que no habéis leído os persigue durante mucho tiempo?

Namaste.

Autor, Literatura, Ramis

Las posesiones, Llucia Ramis

Las posesiones narra el regreso de una joven desde Barcelona a Mallorca para pasar tiempo con su familia y de paso ocuparse de su padre, recientemente jubilado, que empieza a mostrar signos de despiste y confusión. Aunque podría parecer que el tema principal es la reflexión sobre la edad y el paso del tiempo (donde se incluye la relación familiar entre una hija que comienza a tomar funciones de sus padres, y la reversión de la relación paterno-filial), la realidad es que la protagonista reflexiona también sobre su vida profesional y amorosa, incluyendo determinados aspectos autobiográficos que nos hacen pensar en la autoficción.

Las-posesionesPero además, desde la primera página lo que Ramis nos pone encima de la mesa es algo muy distinto: el asesinato que comete un empresario al matar a su mujer y su hijo, que termina suicidándose. Este hilo lo encontraremos agazapado en toda la novela, presente pero sin mencionarse, y en otras ocasiones, descrito minuciosamente. Un hecho que afectará a la familia de la protagonista, no sólo desde el punto de vista afectuoso y chocante (conozco a alguien que ha sido capaz de realizar un acto execrable) sino desde el punto de vista material, al ser socio del abuelo de la narradora.

Así, la historia comienza incluyendo de diversos temas utilizando un estilo directo y sencillo, que mide la información que nos va contando y va cambiando de un tema a otro de una forma muy natural, temas aparentemente separados que es capaz de compactar, haciendo que la historia tenga un sentido más allá de los hechos aislados que nos va narrando. Aprovecha para que conozcamos a la protagonista, aportando detalles de su vida, rememorando aspectos de su pasado (su infancia, lo cual lo engarza con la vida de sus abuelos, o con Mallorca, su vida universitaria, lo que la anima para contarnos más sobre sus amigos y sus rutinas en Barcelona) y en general una especie de resumen de la vida de una treintañera que se siente por un lado, timada por una vida que le habían prometido a la que no podrá acceder, y por otro, nostálgica de un pasado al que no podrá regresar y que le ponen de relieve sus familiares al estallar la noticia de que venden la antigua casa familiar.

¿Queremos saberlo todo de nuestros padres? Y ellos, ¿quieren saberlo todo de sus hijos? Es evidente que no. Entonces, ¿por qué reclamamos saberlo todo de la persona que comparte nuestra vida?

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Si bien el inicio me pareció frío, incluso aburrido y poco interesante, según va contando más de sí misma me fue interesando más el texto, uniéndome no a al sentimiento de nostalgia al que recurre Ramis sino al reconocimiento de dicha sensación entre otros: cómo se siente uno al comprobar que no hay casa a la que volver (aunque uno dijera que no quería volver), al ver que uno se siente avocado a ir hacia adelante irremediablemente y sin saber adónde, a una especie de abismo alejado del confort familiar de la infancia, de un recuerdo edulcorado en el que el sol brillaba más, donde las preocupaciones no existían.

Eso, más la pieza del asesinato: un hecho brutal que cambiará la percepción de las cosas, y la propia protagonista pensando en su pasado: el pasado que ha perdido, el pasado de su familia, recordar cómo era su padre y en lo que se ha convertido ahora, la reflexión sobre la madurez, el pasado y los recuerdos.

Las posesiones es probablemente un ejercicio de memoria de una persona que compara lo que imaginaba que se iba a encontrar con lo que es su vida realmente, que ve cómo sus padres acusan el inexorable paso del tiempo y que reflexiona sobre cómo aspectos exteriores afectaron a su familia.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El análisis del paso del tiempo.

  • La inclusión de las relaciones amorosas de la protagonista.

Contras

  • El inicio que no me acabó de enganchar.

Gracias a Libros del Asteroide por el envío.

Namaste.