Balance de 2014, Literatura

Balance de 2014 (II): recomendaciones y joyas.

Después de mostraros lo peor de 2014, os traigo lo mejor, la lista de lo más destacado en el capítulo de lecturas del pasado año.

Como en años anteriores, he dividido las lecturas en dos grupos.

Muy recomendables:

  • Homage to Catalonia, George Orwell. Una gran historia sobre la Guerra Civil contada por un genio inglés, que lo mismo narra estrategia militar, como política o el día a día de sus compañeros que esperan en un frente a que se desarrollen los acontecimientos. Si podéis, leedlo en inglés.

  • El idiota, Fiódor Dostoievski. Aunque le encontré algunas sombras, siempre es un placer leer a este autor.
  • Northanger Abbey, Jane Austen. Divertidísimo libro de Austen, una autora que me ha obnubilado, satírica y amable, divertida y entretenida. En conclusión: todo aquéllo que pensé que no era Austen. Me he reconciliado con ella, lo reconozco.
  • Del color de la leche, Nell Leyshon. Historia sorprendente que atrapa y nos hunde en el mundo de mierda de Mary. Eme. A. Erre. Y griega. Que nos acerca al aprendizaje de una muchacha que quiere entender qué significan esas letras negras sobre fondo blanco.
  • El Señor Presidente, Miguel Ángel Asturias. Si te gustan las descripciones este es tu libro. Si quieres caer en un mundo propio, has de leerlo. Adjetivos y descripciones, poder y dolor… una historia de esas que no se olvidan.
  • Nobles y rebeldes, Jessica Mitford. Reconozco que este libro está aquí porque me encantan las Mitford. El humor socarrón, las interesantes diferencias entre ellas, los convulsos momentos que les tocó vivir. Me atrae y me gusta, como una polilla a la luz. Reconozco que no es una farola enorme, con los anteriores, que queman mucho, pero sí es una linternita que me atrapa con su luz.

Joyas:

  • From Hell, Alan Moore. Sin duda, dentro de lo bueno de esta lista, de lo mejor. Una obra maestra en forma de novela gráfica sobre la historia de Jack el Destripador, abundante en descripciones y contenido, un estudio de la época puro y duro de la mano de un genio del lápiz.
  • The bluest eye, Toni Morrison. Absolutamente brutal y desgarrador, el mejor libro que he leído en 2014. Es una de esas historias para releer una y mil veces, por lo duro de la trama y por lo maravillosamente escrito que está. Una joya.

Pero además, en el capítulo de novedades destaco estas tres:

  • ¡Melisande! ¿Qué son los sueños?, Hillel Halkin. Una novela sobre el amor a lo largo de los años y las décadas. Bien escrita y para nada sensiblera. Totalmente recomendable.

  • Los tres violines de Ruven Preuk, Svenja Leiber. Una alemana escribiendo sobre un músico que ve las notas. La historia en sí es dura y compleja. Pero su prosa, poética, metafórica, consigue dejarnos pegados a sus páginas.

  • Canciones de amor a quemarropa, Nickolas Butler. Una historia de amistad de la que os hablaré con más detenimiento en una futura reseña.

Cada año que termina reviso lo que he leído, y siempre me llama la atención las pocas escritoras que suelo leer. Este año por fin compruebo que han sido ellas las que más me han gustado.

Y para vosotros, ¿cuáles fueron vuestras mejores lecturas de 2014?

Que Sus Majestades os traigan muchos, muchos libros.

Namaste.

Balance de 2014, Literatura

Balance de 2014 (I): abandonos y decepciones

Antes que nada: ¡Feliz 2015!

Con algo de retraso respecto a lo previsto, os dejo el balance de los abandonos y decepciones de 2014. No quería dejar pasar a oportunidad de echar la vista atrás de valorar someramente tanto lo mejor como lo peor.

Abandonados:

Olvidado Rey Gudú, Ana María Matute. El único libro que abandoné en 2014 y que esperaba que me encantaría. Sin embargo, me costó tanto avanzar y me gustaba tan poco lo que estaba leyendo que decidí dejarlo. La apatía me desapareció al instante.

Despellejes:

El cielo ha vuelto, Clara Sánchez. Poco más a añadir respecto a lo que en su día dije en la entrada. No esperaba mucho y eso me encontré. Da pena pensar el nivel de los libros ganadores de premios en España, pero ya sabemos que todo va enfocado a conseguir la mayor cantidad de compradores, así que no se puede esperar demasiado.

Decepciones:

La casa de hojas, Mark Z. Danielewski. Un libro que se vendía como “El Moby Dick del género de terror”, del que obviamente esperaba una historia redonda. Y no lo es. Es un espectáculo visual, un juego de trilero. Un libro que cuesta 30 euros. Si lo queréis leer, acudid a una biblioteca.

La herencia de Estzer, Sandor Marai. Las historias que no me parecen lógicas no las suelo entender. Mejor dicho, lo entiendo pero no lo comprendo. No puedo comprender cómo una persona se puede dejar embaucar cuando ya conoce a esa otra persona que está intentando hacerle daño. Por muchos sentimientos que haya, hay cosas que no me creo. Y si no me lo creo algo falla.

Como veis, en líneas generales no han sido muchos los abandonos ni los despellejes ni las decepciones. Revisando mis lecturas compruebo que la mayor parte de los libros me han gustado, que no ha habido grandes picos (años donde leí cosas muy buenas y muy malas, sin apenas términos medios). Supongo que año tras año y gracias a vuestras recomendaciones, soy capaz de escoger lo que leo y que me guste con un alto grado de probabilidad. ¡Quién sabe si el año que viene no tendré ningún libro despellejado! Aunque, claro… para eso debería dejar de leer Premios Planeta.. ¿no creéis?

Namaste.

Autor, Literatura, Wagenstein

Lejos de Toledo, Angel Wagenstein

Tras leer El pentateuco de Isaac y Adiós, Shangai era lógico terminar la trilogía de Wagenstein con esta novela, que sigue como sus precursora tiene como base una comunidad judía, en este caso, en Bulgaria.

LejosdeToledoSi mientras en El pentateuco de Isaac abundaba el estilo humorístico y satírico que sorprendía por encontrarse enmarcado en una época dura (recordemos que el protagonista pasa por dos guerras mundiales, la disolución del Imperio Austrohúngaro… etc) o mientras que Adiós Shanghai mantenía un hilo conductor de espías con mucha emoción e intriga, en este caso, Lejos de Toledo ofrece una visión diferente, y no es otra que la de la memoria.

Porque de la mano de Albert Cohen, que regresa a la ciudad donde creció para ocuparse de una herencia, lo que vemos son episodios de recuerdo de su infancia, su familia, los amigos que tenía o las anécdotas que ocurrían delante de sus ojos sin que las entendiera de todo su mentalidad infantil.

Se trata, por tanto, de un cambio de registro, de una historia llena de memoria y detalles, pero que pierde la perspectiva y el análisis en pro de los sentimentalismos y de ganar cercanía por tratarse de un tema subjetivo. Además, pierde personajes, abundan los saltos temporales y la trama es más exigua, cobra, por tanto, importancia el punto de vista del ser humano, de los recuerdos y del pasado, de la memoria y de las sensaciones.

La verdad es que esperaba más de este libro, dado que los anteriores me gustaron tanto y tenían un matiz tan diferente que creía saber qué me iba a encontrar. Creo que mucho de lo que ofrece la novela se disfruta más si se conoce la tierra de la que habla, las tradiciones e historias de Bulgaria, la descripción de sus paisajes. Se me ha hecho pesado en ocasiones por la abundancia de detalles dado que no existe una trama clara más que la profusión de recuerdos.

En conclusión, una novela de la que esperaba más. Pero la verdad que Wagenstein sigue demostrando que puede ser el escritor que le dé la gana, en un tono u otro.

No quiero cerrar la entrada sin decir dos cosas: la primera, que merece mención aparte la preciosa fotografía de @castillodnaipes. La segunda, que lo siguiente que publicaré será el resumen de lecturas de 2014.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Trasmite un amor por la tierra y una difusión de las tradiciones enorme.
  • El uso de la memoria como elemento conductor.
Contras
  • Abundancia de repeticiones y divagaciones. Poca trama.

Namaste.

Autor, Literatura, Zusak

La ladrona de libros, Mark Zusak

La ladrona de libros es uno de esos libros que se cruzan en el camino de un lector. No sólo porque hay mucha gente que lo ha leído y lo comenta en sus espacios literarios, ni porque se haya adaptado a la gran pantalla. Por si fuera poco, me topé con un podcast de la BBC en la que hablaban de él, así que al final acabé leyéndolo.

Zusak nos acerca a la historia de Liesel Meminger, una niña que comienza a vivir con unos padres adoptivos en la Alemania de mitad del siglo XX.

Efectivamente, como os podréis imaginar, se trata de una novela con malos malísimos, con nazis y guerra por doquier. Pero es cierto que también se destacan otros temas, como la amistad o la solidaridad, además de conferirle a los libros el estatus de objeto de devoción, por una niña que sólo puede robarlos. La importancia de la palabra escrita, la fijación por mantener unos objetos prohibidos, el refugio en la lectura son muchos aspectos que aparecen y que atraerán a cualquiera que le guste la literatura.

Una de las cosas más llamativas de la novela es la narradora, ya que no es otra que la muerte, que se cruza en el camino de la protagonista en varios momentos y que aporta los saltos temporales necesarios para conferirle a la trama una tensión constante, adelantando información algunas veces, animándonos a saber más.

Bien es cierto que no deja de ser un best-seller, esto es, el estilo es sencillo y la trama es entretenida. No esperéis gran profundidad o un estilo muy característico. Pero también es de justicia admitir que es una novela honesta: aporta lo que promete, y eso es muy de agradecer. No se embarra en capítulos sin sentido (ahora mismo estoy pensando en Suzanne Collins) ni añade paja por doquier (ejem, Martin, ejem).

Es una historia triste y enternecedora, de una niña fascinada por los libros, recomendable para aquéllos que busquen intriga y que no quieran complicarse la vida leyendo libros sesudos. A mí me ha gustado, y más todavía al leerlo en un inglés plagado de palabras alemanas. Un Zusak que sabe cómo enfocar la historia, qué omitir, qué contar. No siempre es fácil.

Ahora me queda ver la adaptación del cine. Y, por supuesto, completar el reto de Isi

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los saltos temporales y la narración de la muerte animan la historia.
  • El amor por los libros que desprende.
Contras
  • Hacia la mitad del libro el ritmo decae.

Namaste.

Autor, Leiber, Literatura

Los tres violines de Ruven Preuk, Svenja Leiber

Tengo que reconocer que una de las cosas que me empujó a asistir a la presentación de Los tres violines de Ruven Preuk fue el planteamiento de la novela. La inclusión de un personaje protagonista sinestésico, esto es, que fuera capaz de ver la música no puede sino llamar la atención de cualquiera con un mínimo conocimiento musical.

Si encima añadimos que a Preuk le toca vivir en la Alemania de provincias del pasado siglo, la novela ya tiene los elementos necesarios como para hacernos sucumbir.

lostresviolinesRuven Preuk es el hijo del carretero, un muchacho normal con un agudo don para la música. Enseguida comienza a formarse como violinista, superando a cada uno de los maestros que tiene a su alrededor. Un muchacho silencioso que habla a través de las notas, que vislumbra un prometedor futuro gracias a la música.

Ruven se retira. Casi deja de hablar. Pasa horas tumbado en la cama junto al violín. Acaricia el barniz del instrumento, se acerca el dorso al oído y escucha el intestino de la madera. Eres tan liviano. Piensa cuando lo levanta, tan inocente. Y sin embargo me tiranizas. Puedes matarme, lo sabes, pero te falta corazón. Robas el mío, me robas la vida. Los dos estaremos muy solos.

Sin embargo, en el convulso siglo XX los caminos no son rectos. Ni sencillos. Lo previsible no se cumple. La guerra estalla (primero una, después otra) y la realidad difiere bastante de los deseados sueños.

Las marchas no son aconsejables para los padres de las abejas. Por eso todos ellos se quedan en el extranjero y no regresan. Ya puede uno esperar. Esperar por la patria y completamente en vano. Bien es cierto que al final llegan algunas piltrafas humanas, pero sólo en las menos habita aún su vieja alma. Las mujeres acogen esos residuos y nadie les hace preguntas.

Leiber es capaz de organizar una trama compacta, que ni decae ni se presta a la lágrima fácil, sino que reflexiona y evoca muchos temas, desde la esperanza teñida de miedo e incertidumbre de las primeras páginas, hasta la soledad más dolorosa de la mano de Marie, la hija de Ruven, en las últimas.

Aún no soy capaz de saber cómo se puede escribir a la vez de una forma calculada e inteligente pero de forma poética y metafórica, con delicadeza y de un modo muy musical. Quizá se deba a que no es demasiado común dicha combinación: o te alargas e incluyes metáforas o eres escueto y vas al grano. No sé. Lo que sí que entiendo perfectamente es lo que los editores comentaban sobre la compleja traducción, y es que Leiber junta a los sonidos con las palabras, con las sílabas. Evoca música en sus frases.

En definitiva, una novela de las que aplacan, de las que se nos clavan en el corazón, por lo real de la historia, por lo razonable de las sensaciones, por saber que este complejo momento de la historia realmente sucedió. Una historia muy intensa, con frases que uno necesita releer para poder continuar con la lectura. Una trama atrayente, como la luz de la vela, pero con la que hay que tener cuidado, porque quema y hiere.

Los tres violines de Ruven Preuk, es, sin duda alguna, una de las mejores novelas que he leído este año. Una de esas historias a las que exigen una relectura. Una preciosa historia triste que obliga al lector a respirar hondo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Alucinante estilo de la autora.
  • La capacidad de evocar muchos temas distintos más allá de la trama en sí.
Contras
  • Aplaca tanto que hay momentos en los que uno se siente desesperanzado.

Namaste.

Literatura, Wilde

La balada de la cárcel de Reading, Oscar Wilde

There is no Chapel on the day                                                                 No hay oraciones en común

On which they hang a man:                                                                  cuando se cuelga a un condenado:

The Chaplain´s heart is far too sick,                                                        el rostro tiene el capellán

Or his face is far too wan,                                                                        y el corazón atormentados;

Or there is that written in his eyes                                                             o escrito hay algo en sus pupilas

Which none should look upon.                                                               y nadie debe descifrarlo.

 

 

For where a grave had opened wide,                                              Pues donde abrieron la tumba,

There was no grave at all:                                                                tumba no había: sólo hallamos

Only a stretch of mud and sand                                                       cerca del muro pavoroso

By the hideous prison-wall,                                                            una señal de arena y fango,

And a little heap of burning lime,                                                   y un montoncillo de cal viva

That the man should have his pall.                                             que al hombre hiciese de sudario.

 

 

So with curious eye and sick surmise                                          Por eso espiábamos al reo

We watched him day by day,                                                         con el terror en las pupilas,

And wondered if each one of us                                                    y cada quien se preguntaba

Would end the self-same way,                                                      si el mismo fin padecería,

For none can tell to what red Hell                                               pues nadie sabe hasta qué infierno

His sightless soul may astray.                                                       puede llegar su alma perdida.

 

Poesía para acabar un lunes que se ha disfrazado de domingo.

Namaste.

Autor, Literatura, Salter

Todo lo que hay, James Salter

De un tiempo a esta parte he escuchado en múltiples ocasiones hablar de James Salter. De su calidad literaria como escritor que es y a la vez, de lo poco que se conoce. Así que lo apunté en la lista, le pregunté a Pedro sobre su opinión al respecto y como tampoco lo conocía compró este ejemplar que después me prestó.

todoloquehayEl libro se centra en la historia de Philip Bowman, un oficial que estuvo en las batallas navales de Okinawa, que pasó por Harvard y que con posterioridad consigue un trabajo en una editorial. Partiendo de esto, Salter narra la historia de la vida de Bowman, de lo que le va sucediendo a él y a las personas con las que se va topando, esto es, cada uno que forma parte del tejido de la vida de Bowman, presentes y pasados, personajes secundarios que se cruzan en su camino tiempo después: amistades, relaciones amorosas, situaciones en el trabajo… etc.

Narrado desde tercera persona y abundando en diversos aspectos cotidianos (como la temperatura, la decoración de las casas, detalles que uno se encuentra en el camino), Salter ofrece una estética muy cuidada, una narración organizada y bien estructurada para contar la vida de un tipo americano normal, que no destaca por ningún rasgo específico.

Sin embargo, por muchas cualidades racionales y de organización que presente el texto, lo que desde mi punto de vista le falta a este libro es alma. Ya conforme lo iba leyendo, llegados a la mitad de la novela, me daba cuenta de que cuenta la historia de una vida, de forma lineal, sin acontecimientos especialmente dramáticos o drásticos, como si se tratara de un diario en el que se carece de reflexión. La sensación con la que me he quedado es que es el típico libro que habré olvidado dentro de un año, porque no me ha trasmitido ninguna sensación, ni buena ni mala.

También me ha recordado a Davies, pero sin ese punto talentoso que tiene el canadiense para hablarnos de cualquier cosa, sin ese añadido de destino, de lo mágico…

En conclusión, la historia de una vida bien narrada pero con poca especie. Me ha llegado a aburrir por momentos, así que no os digo más.

Y vosotros, ¿habéis leído a Salter? ¿Me recomendáis otro libro? ¿Son todos así? Me quedo con la duda de conocer algo más sobre el resto de su obra, de saber qué le han visto otros lectores que yo no he encontrado en la novela.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Un autor inteligente que sabe organizar y estructurar la novela con un estilo depurado.
Contras
  • Realmente no hay acontecimientos que hagan variar el tono de la novela. No abunda la trama.
  • Puede resultar aburrido.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (33)

Regreso con las últimas adquisiciones previas a la Navidad. La verdad es que me he ido conteniendo respecto a las compras (tanto es así que en la rentrée de otoño no compré nada). Sin embargo, en el período navideño las cosas serán distintas, así que aprovecharé el Black Friday o el método del autorregalo para adquirir algunos de los libros que me tientan. De momento os dejo los que han llegado recientemente a mi estantería:

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  • Great expectations, de Charles Dickens. No tenía pensado comprarlo pero cuando vi esta preciosa edición no pude evitar llevármelo a casa. Grandes esperanzas es uno de esos títulos que quiero leer desde hace mucho, y ya va siendo hora de volver a leer a Dickens, que desde Historia de dos ciudades han pasado ya demasiados años. La edición es tan, tan bonita, que estuve a punto de comprar también Drácula y El retrato de Dorian Gray.

  • Noticia de este mundo, Gonzalo Muro. El compañero Gww se puso en contacto conmigo por si me interesaba leer su libro, y posteriormente me lo hizo llegar a casa. Soy seguidora fiel de su blog desde hace más de cinco años, y la verdad que tuve curiosidad por este ejemplar. ¡Gracias Gonzalo!

  • Que levante mi mano quien crea en la telequinesis, Kurt Vonnegut. A estas alturas tengo que reconocer que me avergüenza no haber leído a Vonnegut. Y cierto es que no tenía previsto leer primero este ejemplar, pero fue el que nos facilitó por error la editorial Malpaso en la presentación de Los tres violines de Ruven Preuk, así que se vino a casa.

  • Canciones de amor a quemarropa, Nikolas Butler. Uno de los últimos asteroides que me facilitó la editorial, además de mi actual lectura. Ya os contaré porque he leído muy buenas reseñas de esta novela, y aunque llevo poco no pinta nada mal.

  • Ensayos, George Orwell. Ya he comentado en otras ocasiones que me encanta Orwell. Su Rebelión en la granja, su 1984, Homenaje a Cataluña… así que cuando el amigo Bartleby vino a Madrid me topé por casualidad con esta edición y decidí comprarlo. Los ensayos me parecen una forma perfecta de conocer con profundidad al inglés, además de que la edición me ha gustado mucho. Lástima que sea en castellano.

  • Lo que no aprendí, Margarita García Robayo. Una de esas sorpresas que te encuentras en el buzón un día cualquiera. No conocía a la autora pero ya lo he leído. La opinión da para una entrada entera, así que aquí sólo agradeceré a Malpaso el descubrimiento.

  • Los tres violines de Ruven Preuk, Svenja Leiber. Tras la presentación con la autora alemana uno siempre se queda con las ganas de saber qué hay en la novela, si es oro todo lo que reluce o más bien una buena estrategia de ventas. También lo he terminado así que espero tener un día inspirado para escribir la reseña que me temo no va a ser fácil.

Y vosotros, ¿cuáles son vuestras últimas compras? ¿Tenéis planeado adquirir algún libro este Black Friday? ¿Soléis haceros autoregalos?

Mientras tanto, ¡disfrutad de vuestras lecturas!

Namaste.

Cartarescu, Literatura

Las bellas extranjeras, Mircea Cărtărescu

Regreso a Cărtărescu  con el ánimo de una groupie, con la curiosidad de saber que este Las bellas extranjeras nada tiene que ver con Nostalgia o Lulu. Las bellas extranjeras se compone de tres relatos de diferente longitud y distinto tono.

Las Bellas ExtranjerasEl primero, Ántrax, narra la historia que le sucede al autor nada más recibir un sobre con un sospechoso polvo blanco. Situaciones kafkianas y paranoicas de un escritor que tiene que explicarles a la policía por qué cree que eso que hay en el sobre es ántrax.

Y tras decir esto el comisario Ghildus se esfumó en la penumbra del pasillo, como si no hubiera existido jamás. Nos miramos desolados. ¿Acaso teníamos que caminar horas y horas por aquel metafísico castillo, aferrándonos, como el agrimensor K. al comisario Ghildus como si fuera un nuevo Klamm?

El segundo relato, comparativamente el 85% del texto de la edición, le da nombre al conjunto y narra el viaje del autor junto con algunos de sus colegas rumanos por Francia. Un viaje en el que además de presentarse, leer poemas y fragmentos y dar a conocer la cultura rumana, aprovecha para reflexionar sobre literatura, entre otros temas.

Me gusta con locura la palabra “elucubraciones” que los críticos, sobre todo los más jóvenes y faltos de carácter, aplican a menudo a mis libros. Gracias a ellos he descubierto que en mis pobres libros existen infinitas páginas lenas de “elucubraciones”, escritas en una jerga cargada de neologismos de la que nadie entiende nada. Sin embargo, dicen ellos, tal vez se podría entender algo si mis ideas se resumieran en una sola frase -bueno, dos-, breves y concisas. Pero yo, dale que te pego, solo escribo ladrillos de mil páginas que necesitan mucho relleno. Esas elucubraciones son sobre religión, un ámbito, ya se sabe, sin el más mínimo interés (¿la Biblia? Un libro para viejas beatas, eso es lo que es), sobre física cuántica (¿en una novela? En Las edades de Lulú no se dice ni pío sobre las diferentes fases cuánticas ni sobre las ecuaciones no-lineales y aún así la chica ganó premios a espuertas), sobre las sustancias neurotransmisoras del cerebro y otras vaguedades.

El tercer y último relato, El viaje del hambre, narra precisamente lo que promete. Un viaje a una ciudad de provincias en la que lo que más se encuentra es hambre, frío y caramelos de menta.

Los tres tienen como narrador al propio Cărtărescu, lo que ya no llego a saber es el grado de realidad que hay en cada una de las situaciones (se da a entender que alto, pero nunca se sabe). En cualquier caso, los tres relatos añaden aspectos diferentes a los que estamos acostumbrados cuando leemos otras de sus obras. Destaca el humor, rallando en la sátira, el absurdo y lo grotesco. Una demostración del carácter del autor, tímido, alejado de los convencionalismos, que puede recordar a Woody Allen si le añadimos algo más de escepticismo.

Un cambio respecto al tono, pero también sobre lo que cuenta, cosas más mundanas y terrenales, con un estilo plagado de coloquialismos, con abundancia en anglicismos y refranes, todo de la mano de una traductora que consigue un estilo muy logrado, algo que no le debió resultar sencillo.

Sin embargo, Las bellas extranjeras es el tipo de libro que recomendaría sólo a los que ya han leído al autor, dado que poco tiene que ver con la calidad novelística a la que nos tiene acostumbrados. Considero que en ocasiones el segundo relato se hace repetitivo, que se le sobran páginas. Eso y que no me atraen los relatos tan desiguales. Llamadme tradicional.

En definitiva, Las bellas extranjeras es un libro que me ha gustado, con el que me he reído por lo absurdo de sus situaciones, o por el juego que hace el autor, pero está claro que este libro es sólo para groupies.

Oh, París. París es París. En verano huele a pis.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El autor Mircea Cărtărescu en cualquiera de sus obras.
Pros
  • El sorprendente cambio de registro.
  • El sarcasmo y los comentarios socarrones.
Contras
  • Longitud desigual en los relatos.
  • El segundo se me ha hecho repetitivo en varias ocasiones.

Namaste.

Autor, Literatura, Thompson

1280 almas, Jim Thompson

De toda la vida Thompson ha sido mi escritor de novela negra favorito. No, he leído a todos y cada uno de los autores, reconozco que es una opinión totalmente subjetiva y sin referencia alguna. Si realmente queréis saber más de novela negra, visitad las páginas web de Aramys y Atram, que ellos sí que saben de lo que hablan.

1280-almasEn fin, a lo que iba. Thompson me ganó cuando, en aquélla época dorada llamada adolescencia leí muchos de autores norteamericanos del Siglo XX, Chandler, Hammet, McDonald, eran algunos, pero Thompson era el jefe.

Así que cuando tanto Aramys como Atram me recomendaron 1280 almas, no lo dudé. Decidí comprarlo en cuanto tuve ocasión, y no me ha defraudado para nada.

Nick Corey es el sheriff de Potts County, población con 1280 almas. Aunque él mismo, ya en la primera página nos avisa que debería estar contento por su situación (buena paga, alojamiento incluido en un lugar privilegiado, una mujer, una amante… por algún motivo no es capaz de conciliar el sueño. Quizá sea porque se acercan las elecciones y su contrincante parece que parte de una situación aventajada, o porque quiera resolver algunos cabos sueltos que tiene en el pueblo, el caso es que su situación cambia drásticamente.

No contaré nada más de la trama para no desvelar demasiado, pero lo que nos encontramos desde la primera página es un ritmo vertiginoso de la mano de un autor que sabe muy bien cómo desarrollar la acción. Sorpresas, giros imprevistos y diálogos directos se unen a un gran personaje principal que es capaz de hacernos sonreír mientras enmarcamos las dejas y exclamamos con incredulidad.

La verdad es que necesitaba una lectura de este tipo, ágil y rápida pero no por ello descuidando la calidad del estilo o la trama. Una historia que engancha desde el principio y que viene muy bien para épocas en las que uno tiene la cabeza en otros derroteros o bien que tiene poco tiempo, ya que apenas llega a las 200 páginas y no hay forma de dejarlo de lado hasta que se termina.

Me quedo con las ganas de mostraros alguno de los fragmentos que anoté. Lo apunté en algún papel que no he sido capaz de encontrar.

En cualquier caso, no puedo sino recomendar este libro. Thompson no defrauda.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Nick Corey, gran protagonista donde los haya.

  • Los diálogos.

Contras

  • ODIO el rendondelito amarillo con el precio. Cuando es una pegatina, malo, porque siempre deja marca. Pero que venga en la propia portada, peor.

Namaste.