Autor, Delibes, Literatura

Los santos inocentes, Miguel Delibes

Hace ya bastante tiempo que me dije a mí misma que debía volver a leer a Delibes, dado que habían pasado muchos años desde que leí El hereje, una historia que me dejó con ganas de leer algo más de la obra del autor.

Tuvo que pasar bastante tiempo hasta que lo incluí en mi lista de 50 libros, precisamente porque sabía que tenía una cuenta pendiente con Delibes. Así, decidí intercalarlo entre libros más largos.

Los santos inocentes narra la historia de una familia de campesinos que viven y trabajan en un cortijo, en algún momento entre las décadas de los 50-60 del pasado siglo. Su situación, en tanto en cuanto criados de los miembros de la denominada Casa Grande, es prácticamente de esclavitud. Dependen de la magnanimidad de los señores, cuando son inservibles se les manda para casa sin mayor dilación (precisamente lo que le ocurre al hermano de Régula) y deben obedecer en cada momento.

En una situación como esta de jerarquización pura y pobreza extrema, podemos imaginar los temas que trata el autor, entre los que destacan la pobreza y la desigualdad.

Una historia dura y seca, como la meseta, como el estilo del autor, directo y exacto, sin paliativos ni exageraciones, reflejando una época que parece muy alejada de la España actual pero de la cual dista apenas medio siglo.

Si tuviera que especificar algo que no me ha gustado lo tendría claro: la abundancia del tema de la caza, lo explícito de determinadas actividades que además de no interesarme me parecen desagradables. Prefiero no leer del tema, así que he llegado a saltarme párrafos en los que Delibes se detenía en alguna cacería. Después, rebuscando en Internet he descubierto que el vallisoletano tenía tendencia a incluir la caza como tema recurrente en sus historias.

En definitiva, un autor al que considero que como española, castellana y mesetaria es de justicia leer, pero que no me ha gustado tanto como esperaba. Mi recuerdo de El hereje es mucho más amable.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • La perla, John Steinbeck (por el retrato de la sociedad en la época).

Pros

  • El reflejo vívido de la sociedad de la época.
  • Delibes es el mejor ejemplo de que con las palabras justas se puede escribir una historia completa, sin añadir párrafos innecesarios, simplemente escogiendo las palabras exactas y colocándolas en el momento preciso.

Contras

  • El tema de la caza no me interesa nada. Me he llegado a saltar párrafos en los que hablaba de ello.

Reto 50 libros

  • 23/50

Namaste.

Autor, García Robayo, Literatura

Lo que no aprendí, Margarita García Robayo

Un día abres el buzón y te encuentras un paquete de la Editorial Malpaso con este precioso ejemplar con páginas de bordes verdes.

Tras leer Los tres violines de Ruven Preuk, de Svenja Leiber decidí esperar para leerlo, quizá con la duda perenne de si me gustaría un libro del que no sabía nada, del que no tenía referencias. No conocía Margarita García Robayo. No sabía qué esperar de esta novela.

Lo_que_no_aprendíLo que no aprendí es una novela aparentemente autobiográfica que aborda los recuerdos de una niña con once años de edad. El libro se divide en dos partes: en la primera la narradora nos traslada a aquéllos recuerdos y sensaciones, desde las discusiones con sus hermanos hasta las conversaciones con su padre. En la segunda parte la adulta en la que se ha convertido reflexiona sobre el pasado, recordando momentos y sensaciones.

Eso es lo que atrapa de la historia, el modo que tiene la autora para, utilizando un lenguaje sencillo pero cuidado, dejarnos enganchados a unos párrafos llenos de recuerdos y melancolía, de ternura al ponernos los zapatos de una niña que no comprende del todo su entorno pero al mismo tiempo con una sonrisa de empatía, al saber que nosotros estuvimos en una situación similar hace no tanto tiempo.

Dicen en la faja, citando a Edgardo Litvinoff, de La voz interior, que Margarita junta recuerdos como si fueran flores. Los huele. Los planta. Duelen. “Aprende”, le dicen. Pero ella no quiere aprender. Al leerlo la primera vez pensé que se trataría de otra exageración, de alguno u otro modo. A la hora de escribir esta reseña y volver a leer la cita me doy cuenta de que no puede estar más acertado. Que García Robayo escoge los adjetivos con mimo, nos trasporta hasta conseguir que veamos a través de los ojos de Catalina, que consigue que nuestros dedos toquen su realidad, que nos conecta con el niño que fuimos a través de una novela que se nos hace corta.

Si Lo que no aprendí fuera un olor sería el olor de las tormentas de verano, el olor de los zapatos nuevos, de las ganas de saltar sobre los charcos de al lado del camino, pero también de la decepción al ver cómo el juguete favorito se ha roto. Lo que no aprendí es una historia que resume la infancia en menos de doscientas páginas.

Una historia que me ha gustado mucho y me reconcilia con las novedades.

Gracias, amigos de Malpaso. Lo que no aprendí ha sido todo un descubrimiento.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El modo en el que nos trasporta a una época pasada. El uso de la memoria como elemento conductor.
Contras
  • Se hace corto. Se termina en un suspiro.

Namaste.

Autor, Fernández Mallo, Literatura

Nocilla Dream, Agustín Fernández Mallo

Nocilla es el nombre de una trilogía bastante conocida en el panorama literario español debido al revolucionario cambio que supuso como consecuencia de su publicación.

Nocilla está compuesta por tres novelas: Nocilla Dream, Nocilla Experiencie y Nocilla Lab. Su autor es un físico teórico que un día se lanzó a la escritura: Agustín Fernández Mallo.

Viniendo de un autor tan poco común, no es de extrañar que el contenido sea muy original, una especie de experimento literario en el que todo está permitido, donde además de existir saltos espaciales y temporales, varias historias se mezclan y se enlazan por objetos comunes, como el árbol de los zapatos. Los protagonistas de esta historia son personajes que abandonan su raíces para probar suerte en otro lugar y que, en cierta medida, coinciden en un mismo espacio.

Además de constantes cambios en el espacio-tiempo abundan las referencias a la cultura pop (cine, música, cualquier cosa que se nos ocurra) y como era de esperar, con un alto contenido científico, al encontrarnos definiciones y teoremas.

Realmente os aseguro que es un libro del que es muy complicado hacer una reseña, por lo extraño que resulta. Sin embargo, sí que es una lectura interesante, por lo visual, lo plástico y lo bien escrito que está. Hay que ser inteligente para utilizar todos los recursos que uno tiene (aunque aparentemente nada tengan que ver con la literatura), para construir una novela fragmentada, que recuerda un puzzle, una historia deslabazada con una trama discontinúa pero no por ello menos interesante. Una novela fresca y diferente, que muestra muchas de las cosas de las que adolecen gran parte de las novelas que se publican: no está preconcebida. Nocilla Dream es como la vida, hay cosas que no tienen sentido y otras que parece que sí. Que seamos capaces de encontrar una razón de su existencia no justifica nada, como mucho nos deja más tranquilos a nosotros mismos.

Nocilla Dream es la típica novela incómoda, que requiere una lectura posterior. Una de esas lecturas con las que uno se plantea no sé lo que he leído, no sé cómo se le ha podido ocurrir esto, pero vaya novela.

Eso es Nocilla Dream. Para más información, os dejo un enlace que habla sobre el tema. Aquí el enlace de la editorial.

Me quedaré contenta si habéis podido comprender algo de lo que acabo de escribir. Sin embargo, para saber del todo de lo que hablo os recomiendo que leáis la novela.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Lo original y ecléctico del contenido.

Contras

  • Necesita una relectura para fijarse mejor en los detalles.

Reto 50 libros

  • 22/50

Namaste./

Literatura

Mis propósitos para 2015

Una vez pasadas las fiestas, hecho balance y regresando a la normalidad, llega la hora de los propósitos. Esas cosas que nos decimos que intentaremos hacer y que, en mayor o menor medida, vamos cumpliendo.

Y es que teniendo en cuenta mis propósitos del año pasado, no he cumplido lo que debería, aunque la verdad sea dicha, además de leer El quinto en discordia, El idiota y El señor presidente, sigo con las lecturas de 2666 y Trilogía de la memoria.

Lo mismo sucede con el reto de Isi de leer 10 libros en inglés. Me he quedado en 8, lo cual tampoco está mal, habiendo leído a Austen y Orwell. Este año me volveré a apuntar, aunque me temo que tampoco llegaré al tope, teniendo en cuenta que mis futuribles lecturas serán Grandes esperanzas o Las uvas de la ira (Isi, ¡no debería contar igual un libro de 100 páginas que uno de 700!). Os dejo el enlace a su blog para que os animéis.

Leyendo el blog Desde la ciudad sin cines, me han gustado las reflexiones de David y os paso las mías:

1.- Este 2015 me gustaría ser más regular a la hora de publicar entradas. Además de responder a vuestros comentarios más rápidamente. Soy un desastre, lo sé. Lo voy dejando y siempre al final.

2.- Debería leer más ensayo y más poesía. Salir de la zona de confort de la novela. Ahondar en otros géneros que estoy segura me gustarán. No hay excusas, tengo varios libros que podría leer ya mismo.

3.- Quiero volver a leer autores que me gustan pero de los que no me ha dado tiempo a leer más, lo cual incluye a Muñoz Molina, Mendoza, Stendhal o Vargas Llosa.

4.- Seguir mi propósito de comprar poco y leer lo que tengo en casa. Últimamente tampoco cojo nada de la biblioteca. Mejor, que siempre se cuela alguna lectura.

5.- Tratar de salvar los muebles con mi lista de libros de leer antes de los 30. Sí, este es el año. No digo más.

Os dejo ahora el listado de 10 libros que pretendo leer este 2015.

  1. Las uvas de la ira, John Steinbeck.

  2. La señora Dalloway, Virgina Woolf.

  3. Grandes esperanzas, Charles Dickens.

  4. Nada, Carmen Laforet.

  5. La montaña mágica, Thomas Mann.

  6. La cartuja de Parma, Stendhal

  7. El gatopardo, Lampedusa.

  8. La Regenta, Alas Clarín.

  9. Matar a un ruiseñor, Harper Lee.

  10. Fausto, Goethe.

Y vosotros, ¿tenéis algún propósito de lectura para este 2015? ¿Os animáis a leer conjuntamente alguno de estos libros?

Felices lecturas.

Namaste.

Balance de 2014, Literatura

Balance de 2014 (II): recomendaciones y joyas.

Después de mostraros lo peor de 2014, os traigo lo mejor, la lista de lo más destacado en el capítulo de lecturas del pasado año.

Como en años anteriores, he dividido las lecturas en dos grupos.

Muy recomendables:

  • Homage to Catalonia, George Orwell. Una gran historia sobre la Guerra Civil contada por un genio inglés, que lo mismo narra estrategia militar, como política o el día a día de sus compañeros que esperan en un frente a que se desarrollen los acontecimientos. Si podéis, leedlo en inglés.

  • El idiota, Fiódor Dostoievski. Aunque le encontré algunas sombras, siempre es un placer leer a este autor.
  • Northanger Abbey, Jane Austen. Divertidísimo libro de Austen, una autora que me ha obnubilado, satírica y amable, divertida y entretenida. En conclusión: todo aquéllo que pensé que no era Austen. Me he reconciliado con ella, lo reconozco.
  • Del color de la leche, Nell Leyshon. Historia sorprendente que atrapa y nos hunde en el mundo de mierda de Mary. Eme. A. Erre. Y griega. Que nos acerca al aprendizaje de una muchacha que quiere entender qué significan esas letras negras sobre fondo blanco.
  • El Señor Presidente, Miguel Ángel Asturias. Si te gustan las descripciones este es tu libro. Si quieres caer en un mundo propio, has de leerlo. Adjetivos y descripciones, poder y dolor… una historia de esas que no se olvidan.
  • Nobles y rebeldes, Jessica Mitford. Reconozco que este libro está aquí porque me encantan las Mitford. El humor socarrón, las interesantes diferencias entre ellas, los convulsos momentos que les tocó vivir. Me atrae y me gusta, como una polilla a la luz. Reconozco que no es una farola enorme, con los anteriores, que queman mucho, pero sí es una linternita que me atrapa con su luz.

Joyas:

  • From Hell, Alan Moore. Sin duda, dentro de lo bueno de esta lista, de lo mejor. Una obra maestra en forma de novela gráfica sobre la historia de Jack el Destripador, abundante en descripciones y contenido, un estudio de la época puro y duro de la mano de un genio del lápiz.
  • The bluest eye, Toni Morrison. Absolutamente brutal y desgarrador, el mejor libro que he leído en 2014. Es una de esas historias para releer una y mil veces, por lo duro de la trama y por lo maravillosamente escrito que está. Una joya.

Pero además, en el capítulo de novedades destaco estas tres:

  • ¡Melisande! ¿Qué son los sueños?, Hillel Halkin. Una novela sobre el amor a lo largo de los años y las décadas. Bien escrita y para nada sensiblera. Totalmente recomendable.

  • Los tres violines de Ruven Preuk, Svenja Leiber. Una alemana escribiendo sobre un músico que ve las notas. La historia en sí es dura y compleja. Pero su prosa, poética, metafórica, consigue dejarnos pegados a sus páginas.

  • Canciones de amor a quemarropa, Nickolas Butler. Una historia de amistad de la que os hablaré con más detenimiento en una futura reseña.

Cada año que termina reviso lo que he leído, y siempre me llama la atención las pocas escritoras que suelo leer. Este año por fin compruebo que han sido ellas las que más me han gustado.

Y para vosotros, ¿cuáles fueron vuestras mejores lecturas de 2014?

Que Sus Majestades os traigan muchos, muchos libros.

Namaste.

Balance de 2014, Literatura

Balance de 2014 (I): abandonos y decepciones

Antes que nada: ¡Feliz 2015!

Con algo de retraso respecto a lo previsto, os dejo el balance de los abandonos y decepciones de 2014. No quería dejar pasar a oportunidad de echar la vista atrás de valorar someramente tanto lo mejor como lo peor.

Abandonados:

Olvidado Rey Gudú, Ana María Matute. El único libro que abandoné en 2014 y que esperaba que me encantaría. Sin embargo, me costó tanto avanzar y me gustaba tan poco lo que estaba leyendo que decidí dejarlo. La apatía me desapareció al instante.

Despellejes:

El cielo ha vuelto, Clara Sánchez. Poco más a añadir respecto a lo que en su día dije en la entrada. No esperaba mucho y eso me encontré. Da pena pensar el nivel de los libros ganadores de premios en España, pero ya sabemos que todo va enfocado a conseguir la mayor cantidad de compradores, así que no se puede esperar demasiado.

Decepciones:

La casa de hojas, Mark Z. Danielewski. Un libro que se vendía como “El Moby Dick del género de terror”, del que obviamente esperaba una historia redonda. Y no lo es. Es un espectáculo visual, un juego de trilero. Un libro que cuesta 30 euros. Si lo queréis leer, acudid a una biblioteca.

La herencia de Estzer, Sandor Marai. Las historias que no me parecen lógicas no las suelo entender. Mejor dicho, lo entiendo pero no lo comprendo. No puedo comprender cómo una persona se puede dejar embaucar cuando ya conoce a esa otra persona que está intentando hacerle daño. Por muchos sentimientos que haya, hay cosas que no me creo. Y si no me lo creo algo falla.

Como veis, en líneas generales no han sido muchos los abandonos ni los despellejes ni las decepciones. Revisando mis lecturas compruebo que la mayor parte de los libros me han gustado, que no ha habido grandes picos (años donde leí cosas muy buenas y muy malas, sin apenas términos medios). Supongo que año tras año y gracias a vuestras recomendaciones, soy capaz de escoger lo que leo y que me guste con un alto grado de probabilidad. ¡Quién sabe si el año que viene no tendré ningún libro despellejado! Aunque, claro… para eso debería dejar de leer Premios Planeta.. ¿no creéis?

Namaste.

Autor, Literatura, Wagenstein

Lejos de Toledo, Angel Wagenstein

Tras leer El pentateuco de Isaac y Adiós, Shangai era lógico terminar la trilogía de Wagenstein con esta novela, que sigue como sus precursora tiene como base una comunidad judía, en este caso, en Bulgaria.

LejosdeToledoSi mientras en El pentateuco de Isaac abundaba el estilo humorístico y satírico que sorprendía por encontrarse enmarcado en una época dura (recordemos que el protagonista pasa por dos guerras mundiales, la disolución del Imperio Austrohúngaro… etc) o mientras que Adiós Shanghai mantenía un hilo conductor de espías con mucha emoción e intriga, en este caso, Lejos de Toledo ofrece una visión diferente, y no es otra que la de la memoria.

Porque de la mano de Albert Cohen, que regresa a la ciudad donde creció para ocuparse de una herencia, lo que vemos son episodios de recuerdo de su infancia, su familia, los amigos que tenía o las anécdotas que ocurrían delante de sus ojos sin que las entendiera de todo su mentalidad infantil.

Se trata, por tanto, de un cambio de registro, de una historia llena de memoria y detalles, pero que pierde la perspectiva y el análisis en pro de los sentimentalismos y de ganar cercanía por tratarse de un tema subjetivo. Además, pierde personajes, abundan los saltos temporales y la trama es más exigua, cobra, por tanto, importancia el punto de vista del ser humano, de los recuerdos y del pasado, de la memoria y de las sensaciones.

La verdad es que esperaba más de este libro, dado que los anteriores me gustaron tanto y tenían un matiz tan diferente que creía saber qué me iba a encontrar. Creo que mucho de lo que ofrece la novela se disfruta más si se conoce la tierra de la que habla, las tradiciones e historias de Bulgaria, la descripción de sus paisajes. Se me ha hecho pesado en ocasiones por la abundancia de detalles dado que no existe una trama clara más que la profusión de recuerdos.

En conclusión, una novela de la que esperaba más. Pero la verdad que Wagenstein sigue demostrando que puede ser el escritor que le dé la gana, en un tono u otro.

No quiero cerrar la entrada sin decir dos cosas: la primera, que merece mención aparte la preciosa fotografía de @castillodnaipes. La segunda, que lo siguiente que publicaré será el resumen de lecturas de 2014.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Trasmite un amor por la tierra y una difusión de las tradiciones enorme.
  • El uso de la memoria como elemento conductor.
Contras
  • Abundancia de repeticiones y divagaciones. Poca trama.

Namaste.

Autor, Literatura, Zusak

La ladrona de libros, Mark Zusak

La ladrona de libros es uno de esos libros que se cruzan en el camino de un lector. No sólo porque hay mucha gente que lo ha leído y lo comenta en sus espacios literarios, ni porque se haya adaptado a la gran pantalla. Por si fuera poco, me topé con un podcast de la BBC en la que hablaban de él, así que al final acabé leyéndolo.

Zusak nos acerca a la historia de Liesel Meminger, una niña que comienza a vivir con unos padres adoptivos en la Alemania de mitad del siglo XX.

Efectivamente, como os podréis imaginar, se trata de una novela con malos malísimos, con nazis y guerra por doquier. Pero es cierto que también se destacan otros temas, como la amistad o la solidaridad, además de conferirle a los libros el estatus de objeto de devoción, por una niña que sólo puede robarlos. La importancia de la palabra escrita, la fijación por mantener unos objetos prohibidos, el refugio en la lectura son muchos aspectos que aparecen y que atraerán a cualquiera que le guste la literatura.

Una de las cosas más llamativas de la novela es la narradora, ya que no es otra que la muerte, que se cruza en el camino de la protagonista en varios momentos y que aporta los saltos temporales necesarios para conferirle a la trama una tensión constante, adelantando información algunas veces, animándonos a saber más.

Bien es cierto que no deja de ser un best-seller, esto es, el estilo es sencillo y la trama es entretenida. No esperéis gran profundidad o un estilo muy característico. Pero también es de justicia admitir que es una novela honesta: aporta lo que promete, y eso es muy de agradecer. No se embarra en capítulos sin sentido (ahora mismo estoy pensando en Suzanne Collins) ni añade paja por doquier (ejem, Martin, ejem).

Es una historia triste y enternecedora, de una niña fascinada por los libros, recomendable para aquéllos que busquen intriga y que no quieran complicarse la vida leyendo libros sesudos. A mí me ha gustado, y más todavía al leerlo en un inglés plagado de palabras alemanas. Un Zusak que sabe cómo enfocar la historia, qué omitir, qué contar. No siempre es fácil.

Ahora me queda ver la adaptación del cine. Y, por supuesto, completar el reto de Isi

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los saltos temporales y la narración de la muerte animan la historia.
  • El amor por los libros que desprende.
Contras
  • Hacia la mitad del libro el ritmo decae.

Namaste.

Autor, Leiber, Literatura

Los tres violines de Ruven Preuk, Svenja Leiber

Tengo que reconocer que una de las cosas que me empujó a asistir a la presentación de Los tres violines de Ruven Preuk fue el planteamiento de la novela. La inclusión de un personaje protagonista sinestésico, esto es, que fuera capaz de ver la música no puede sino llamar la atención de cualquiera con un mínimo conocimiento musical.

Si encima añadimos que a Preuk le toca vivir en la Alemania de provincias del pasado siglo, la novela ya tiene los elementos necesarios como para hacernos sucumbir.

lostresviolinesRuven Preuk es el hijo del carretero, un muchacho normal con un agudo don para la música. Enseguida comienza a formarse como violinista, superando a cada uno de los maestros que tiene a su alrededor. Un muchacho silencioso que habla a través de las notas, que vislumbra un prometedor futuro gracias a la música.

Ruven se retira. Casi deja de hablar. Pasa horas tumbado en la cama junto al violín. Acaricia el barniz del instrumento, se acerca el dorso al oído y escucha el intestino de la madera. Eres tan liviano. Piensa cuando lo levanta, tan inocente. Y sin embargo me tiranizas. Puedes matarme, lo sabes, pero te falta corazón. Robas el mío, me robas la vida. Los dos estaremos muy solos.

Sin embargo, en el convulso siglo XX los caminos no son rectos. Ni sencillos. Lo previsible no se cumple. La guerra estalla (primero una, después otra) y la realidad difiere bastante de los deseados sueños.

Las marchas no son aconsejables para los padres de las abejas. Por eso todos ellos se quedan en el extranjero y no regresan. Ya puede uno esperar. Esperar por la patria y completamente en vano. Bien es cierto que al final llegan algunas piltrafas humanas, pero sólo en las menos habita aún su vieja alma. Las mujeres acogen esos residuos y nadie les hace preguntas.

Leiber es capaz de organizar una trama compacta, que ni decae ni se presta a la lágrima fácil, sino que reflexiona y evoca muchos temas, desde la esperanza teñida de miedo e incertidumbre de las primeras páginas, hasta la soledad más dolorosa de la mano de Marie, la hija de Ruven, en las últimas.

Aún no soy capaz de saber cómo se puede escribir a la vez de una forma calculada e inteligente pero de forma poética y metafórica, con delicadeza y de un modo muy musical. Quizá se deba a que no es demasiado común dicha combinación: o te alargas e incluyes metáforas o eres escueto y vas al grano. No sé. Lo que sí que entiendo perfectamente es lo que los editores comentaban sobre la compleja traducción, y es que Leiber junta a los sonidos con las palabras, con las sílabas. Evoca música en sus frases.

En definitiva, una novela de las que aplacan, de las que se nos clavan en el corazón, por lo real de la historia, por lo razonable de las sensaciones, por saber que este complejo momento de la historia realmente sucedió. Una historia muy intensa, con frases que uno necesita releer para poder continuar con la lectura. Una trama atrayente, como la luz de la vela, pero con la que hay que tener cuidado, porque quema y hiere.

Los tres violines de Ruven Preuk, es, sin duda alguna, una de las mejores novelas que he leído este año. Una de esas historias a las que exigen una relectura. Una preciosa historia triste que obliga al lector a respirar hondo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Alucinante estilo de la autora.
  • La capacidad de evocar muchos temas distintos más allá de la trama en sí.
Contras
  • Aplaca tanto que hay momentos en los que uno se siente desesperanzado.

Namaste.

Literatura, Wilde

La balada de la cárcel de Reading, Oscar Wilde

There is no Chapel on the day                                                                 No hay oraciones en común

On which they hang a man:                                                                  cuando se cuelga a un condenado:

The Chaplain´s heart is far too sick,                                                        el rostro tiene el capellán

Or his face is far too wan,                                                                        y el corazón atormentados;

Or there is that written in his eyes                                                             o escrito hay algo en sus pupilas

Which none should look upon.                                                               y nadie debe descifrarlo.

 

 

For where a grave had opened wide,                                              Pues donde abrieron la tumba,

There was no grave at all:                                                                tumba no había: sólo hallamos

Only a stretch of mud and sand                                                       cerca del muro pavoroso

By the hideous prison-wall,                                                            una señal de arena y fango,

And a little heap of burning lime,                                                   y un montoncillo de cal viva

That the man should have his pall.                                             que al hombre hiciese de sudario.

 

 

So with curious eye and sick surmise                                          Por eso espiábamos al reo

We watched him day by day,                                                         con el terror en las pupilas,

And wondered if each one of us                                                    y cada quien se preguntaba

Would end the self-same way,                                                      si el mismo fin padecería,

For none can tell to what red Hell                                               pues nadie sabe hasta qué infierno

His sightless soul may astray.                                                       puede llegar su alma perdida.

 

Poesía para acabar un lunes que se ha disfrazado de domingo.

Namaste.