Autor, Böll, Literatura

El honor perdido de Katharina Blum, Heinrich Böll

Vuelta a la normalidad. Ya estamos en octubre, el calor por fin da un respiro y la rutina vuelve a hacer presencia.

el-honor-perdido-de-katharina-blumEl honor perdido de Katharina Blum es una novela que compré en la Feria del Libro del año pasado y que me empecé a leer recientemente tras empezar un libro tocho de narices. Animada por la opinión unánime de la calidad de la historia y auspiciada por su escasa longitud, este libro era el perfecto para leer en un par de tardes.

Heinrich Böll es uno de los grandes escritores alemanes, representante de la literatura de posguerra y galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1972.

La protagonista de la acción es, como ya adelanta el título, Katharina Blum, una cándida joven que asiste a una fiesta. A raíz de este planteamiento, que podría parecer en un primer momento inocuo, surge una trama invisible que se teje con palabras, las de los medios de comunicación y las de la rumorología, para acabar modificando el destino de la mujer.

El autor plantea la novela como una investigación donde lo periodístico y lo policial se dan la mano para tratar de llegar al fondo del asunto en el que nuestra protagonista es mero sujeto pasivo. El qué dirán, las acciones consideradas por la sociedad como éticamente reprochables y los medios de comunicación amarillistas consiguen vilipendiar a una mujer que simplemente ha cometido el deleznable acto de conocer a un tipo que ha cometido varios delitos. La fina línea del secreto se ve traspasada y el ojo del huracán se sitúa en ella, acusada por ser cómplice del delincuente pero también por poner en duda sus relaciones amorosas con hombres y su supuesto turbio pasado.

El honor perdido de Katharina Blum es uno de esos libros en los que nada sobra: cada palabra es necesaria para narrar esta historia, pero al mismo tiempo, donde nada falta, a pesar de no detenerse demasiado en descripciones o en explicar determinadas acciones. Sin embargo, todo está pensado y calculado: por un lado el que sea breve da más dinamismo a la novela, por otro la ausencia de información nos hacen meternos de lleno en la historia que se cuenta. El aparente caos inicial que puede suponer empezar desde la primera línea comentando fuentes e informes, sin ponernos en antecedentes, es el toque de atención que nos da el autor para que estemos atentos.

Se ruega abstenerse de examinar, en busca de fuentes, los informes confidenciales que contiene este capítulo. Se trata de una simple perforación en el dique de un charco secundario, cuyo muro de contención, construido por un aficionado, permite la salida y el flujo antes de que se derrumbe el débil muro en cuestión, y se aflojen todas las tensiones.

Página 63

Y es que el buen hacer de Böll se demuestra en cada línea, controlando las palabras y el ritmo de la acción a su conveniencia. Además de permitirse el lujo, por qué no, de sacar un humor socarrón cuando le viene en gana:

Como vivimos en un país libre y podemos hablar abiertamente por teléfono, ¿qué conversaciones habrá de escuchar el funcionario, posiblemente casto y austero, en la cinta magnetofónica? ¿Qué dice a esto el sindicato de servicios públicos, transporte y circulación? Nos preocupamos de los industriales, los anarquistas y los directores, atracadores y empleados de banco, pero ¿quién se preocupa de nuestro “ejército nacional de las cintas magnetofónicas”? ¿Dónde está el comentario de las Iglesias? Y a la conferencia episcopal de Fulda y al comité central de los católicos alemanes, ¿no se les ocurre nada? ¿Por qué se calla el Papa? ¿Nadie imagina lo que deben escuchar oídos inocentes, desde el flan de caramelo hasta las más crudas groserías? Se convoca a la juventud para la carrera de funcionario. Y ¿a dónde conduce ésta? A manos de unos pervertidos que hablan por teléfono. En este ámbito podría colaborar las Iglesias y los sindicatos. Por lo menos se podría elaborar un programa de formación de espías telefónicos, consistente en unas cintas con clases de historia. Eso no cuesta mucho.

Páginas 106-107

En definitiva, esta novela es el claro ejemplo de que la novela llega a muy distintos niveles y que no todos los libros serios han de ser tochos, aburridos y lentos. Se puede salir de la zona de confort de libros súper ventas con un libro como éste. Para mí, Böll es un todo un descubrimiento. Será el primero pero no el último que lea de él, eso seguro.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La atmósfera y el ritmo de la acción que crea el autor.

Contras

  • Algunos nombres alemanes pueden resultar inicialmente, demasiado parecidos.

Namaste.

Autor, Lampedusa, Literatura

El Gatopardo, Lampedusa

Corría 2011 cuando compré este ejemplar que hoy (por fin) he leído. Releo mi comentario de aquélla ocasión y me sorprendo al comprobar que un señor en la librería me dijo que lo comprara. Parece ser que fue eso lo que decantó mi compra. No suena demasiado a mí, la verdad, pero tendré que creérmelo porque no me acuerdo de aquella anécdota.

El-gatopardoLo que sí recuerdo, entre otras cosas porque lo tengo delante, es de la edición de Edhasa que me llevé a casa, que hace juego con mi libro de cuentos de Edgar Allan Poe. Hay que ser un poco presumido y saber que los libros sí decoran. ¡Si no de qué ibamos a ponerlos con el canto para afuera, leche!

El Gatopardo llevaba más o menos cinco años lanzándome miradas asesinas. Es uno de esos libros que llevo tiempo queriendo leer, un clásico que siempre aparece en la lista de los libros que uno ha de leer, que además no es demasiado largo como para posponer su lectura.

Este verano me puse manos a la obra. Lampedusa narra la vida del príncipe de Salina, el Gatopardo, en la época del desembarco de Garibaldi en Marsala. Un tipo con una personalidad muy fuerte que da como para montarle un libro del tipo El hombre sin atributos, de Musil,  de esos de 3000 páginas.

La novela se podría encuadrar como novela histórica, teniendo en cuenta que el autor la terminó de escribir en 1956. Sin diálogos, con una ambientación genial y unos personajes muy bien formados, Lampedusa crea un mundo precioso en el que todo es tan maravilloso que acabamos viendo demasiada purpurina y un olor a nuevo que tira para atrás.

Desde la primera línea se notan ambas cosas: que el autor controla perfectamente las palabras y el arte de colocar cada cosa en su lugar, pero también un recuerdo a algo que ya conocemos. Necesité dos páginas más para decir en voz alta la palabra que me vino a la mente: Stendhal.

A partir de ahí el decorado comienza a hacer aguas, porque comparas y el pobre Lampedusa sale perdiendo. La sensación de que leer al tiempo La cartuja de Parma no le hacía justicia a El Gatopardo, la conciencia de que si no estuviera leyéndolos a ambos a la vez me gustaría más la novela de Lampedusa… pero las cosas son así y Fabrizio está en mis lecturas diarias, así que mi hundimiento en el fango comenzó cuanto más leía a ambos.

Y así, me fui dando cuenta de que a pesar de que Lampedusa hace todo bien: narrar, describir, crear, jugar con la acción, formar personalidades… la novela quedaba desmerecida por su falta de alma, por la sensación perenne de tratarse de un decorado, de una situación falsa a la que le vemos la etiqueta y al apuntador desde la primera fila. Es injusto que comparemos, pero nadie ha dicho que la vida ha de ser justa. Comparar con Stendhal, un autor que transmite emoción, que nos hace levantarnos del sofá, agarrarnos a las páginas y gritar, no es plato de buen gusto para nadie, y más y resulta que comparas y Lampedusa sale perdiendo con su fórmula científica que parece una buena imitación pero que no llega a levantarnos ningún tipo de pasión.

Como decía Kafka, Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros. En mi caso, El Gatopardo no ha sido ese tipo de libro. Quién sabe si vosotros opinaréis lo mismo que el señor de la librería. Tendréis que comprobarlo para saberlo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • Los miserables, Víctor Hugo.

Pros

  • La ambientación histórica de la época.

  • El estilo casi científico del autor.

Contras

  • Sensación de repetir algo que hemos leído con más garra y alma.

Namaste.

Autor, Literatura, Stegner

En lugar seguro, Wallace Stegner

Mi propósito de leer sólo lo que tengo en casa se va materializando poco a poco por medio de no pisar una biblioteca y tratar de evitar las librerías. Así que habida cuenta de que he comenzado libros largos y densos con los que avanzo poco a poco, en un momento determinado decidí empezar con una novela más corta, un ejemplar de esos que llevan mucho tiempo en el estante. Concretamente desde 2012 cuando os hablé de él aquí.

En-lugar-seguroStegner es uno de esos autores que la mayoría pone por las nubes. No sé quién fue la primera persona que me habló de él, pero en mi agenda figura el nombre de Isi así que le voy a dar ese crédito (aunque bien es cierto que con Ángulo de reposo). Hace poco me enteré que precisamente con ese título ganó el Premio Pulitzer, cualquier cosa, vamos.

En lugar seguro nos presenta la amistad de dos parejas durante la época de la Gran Depresión. Desde la primera página nos materializamos en el momento de su reencuentro, cuando ya se encuentran en el ocaso de sus vidas y reflexionan sobre su amistad. Así, Stegner nos presenta a los personajes en el presente para después ir añadiendo saltos temporales con los que conoceremos los momentos determinantes de su relación.

El lector se presenta como un invitado que desconoce quién es quién, alguien que se sienta en la mesa y no se entera bien de cada una de las referencias que surgen en las conversaciones, pero que poco a poco podrá ir rellenando los huecos a medida que avanzamos en su lectura.

Sabemos desde el primer capítulo que el tiempo ha pasado y la relación tal y como la conocían está próxima a su fin. Es interesante destacar el papel del narrador, uno de los cuatro protagonistas, que se desdobla en narrador omnisciente para contarnos anécdotas en las que no se encontraba presente, además de rememorar sus encuentros y su vida comunes, la de dos parejas: una del Este y de clase alta, otra del Oeste y de clase media, sus problemas y sus intereses. Las dudas respecto a la profesión y al dinero, a la proyección laboral, la enfermedad, el amor y los hijos, el paso del tiempo y la transformación de su amistad que iniciaron de jóvenes. Muchos son los temas que surgen en la vida de los cuatro personajes principales: los anhelos frustrados, el paso del tiempo, la influencia de la pareja sobre las decisiones vitales de la persona, las dudas y las incertidumbres…

Decía por Instagram que se distingue un autor mediocre de uno bueno en la cantidad de cosas subrayables, y justo éste es el caso de Stegner: el poder de mantener un párrafo destacable detrás de otro, hasta plagar un par de páginas. Os dejo un fragmento:

El paraíso. Con su serpiente, por supuesto. Ningún paraíso es tal sin su serpiente. No era una serpiente grande, nada muy alarmante. Pero la descubrimos, nos dimos cuenta de que había estado allí todo el tiempo, de que cuando habíamos pensado sólo en el viento en la hierba, o el roce de una hoja seca, lo que sonaba era esa cosa deslizándose discretamente fuera de nuestra vista. E incluso, cuando comprendimos lo que era, tampoco nos pareció peligrosa. Sólo hizo que mirásemos bien antes de sentarnos.

Las vidas humanas raramente se conforman a las convenciones de la ficción. Chéjov dice que cuando sentimos mayores tentaciones de mentir es en los inicios y en los finales de las historias. Sé lo que quiere decir, y estoy de acuerdo. Pero hay veces que también nos sentimos tentados a mentir en otras partes. Y es probable que yo me sienta tentado justamente aquí. Es un punto crucial para sembrar pistas y colocar indicios, el momento crucial para ocultar detrás del piano o en la librería las revelaciones que más adelante descubriré triunfalmente para regocijada satisfacción del lector. Si es drama lo que busco.

El drama requiere una inversión de las expectativas, pero de manera tal que la primera sorpresa vaya seguida de un inmediato reconocimiento de la inevitabilidad. Y la inevitabilidad exige prender con gran atención los alfileres.

Páginas 192-193.

Stegner es uno de esos autores con los que te tienes que quitar el sombrero. El modo de hilar las tramas, cómo va añadiendo temas y como a partir de una historia relativamente sencilla de amistad consigue describir toda la historia de una vida compleja, cercana, como si fuera la que nos narra nuestro vecino de arriba.

Me fascina pensar que esto que parece fácil, que todos hemos vivido: el paso del tiempo, la amistad, los recuerdos… si es tan fácil ¿por qué no todo el mundo lo hace tan bien como él? Precisamente por eso: porque no es tan fácil como puede parecer. A fin de cuentas, nos pueden engañar si nos narran algo sobre ciencia-ficción, utopías o mundos fantasiosos. Siempre podrá ser una licencia del autor, una creación ex profeso de un aspecto de sus seres imaginados. Pero en esto no. Si nos hablan del amor de la familia enseguida vemos el cartón piedra porque eso lo hemos vivido. Y no es fácil narrarlo sin caer en la cursilería o en la fría ciencia de la descripción.

Así que me río yo de los que creen que hacer lo que hace Stegner es sencillo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  Casi todo es subrayable.
  • El modo de contar los temas y de hilarlos entre sí.

Contras

  • El inicio, hasta que conocemos cada personaje, puede despistar un poco.

Namaste.

Autor, Literatura, Mankell

Asesinos sin rostro, Henning Mankell

De vez en cuando me da por saltarme mi lista de pendientes o de libros que voy a leer a continuación, los cuales están situados en una estantería en concreto, y decido comenzar a leer un libro que no tenía en mente. Esta situación suele estar motivada por alguna conversación, el otorgamiento de un premio o la noticia de un autor en concreto.

Hacia-rutas-salvajesJusto eso me ocurrió con esta novela. Desde El chino no había vuelto a leer a Mankell, pero de repente la necesidad de comenzar con la saga de Wallander me hizo seleccionarlo en mi Kindle para acometer su lectura. Mi idea era comenzar la saga auspiciada por muchos buenos comentarios, como los de Atram y Molinos.

Asesinos sin rostro es, por tanto, el primer libro de la saga del famoso inspector, donde se nos presenta a Wallander, que trata de resolver el asesinato de una pareja de ancianos con una única pista, la palabra que pronuncia la esposa antes de fallecer: extranjero.

Publicada en 1991, muchas de las cosas que nos presenta nos parecen a día de hoy obsoletas (el uso de la tecnología, que explique demasiado un sistema informática), mientras que otros son poderosamente actuales, como la crisis de refugiados de la Suecia de época. La mezcla es extraña y chocante.

Desde el punto de partida del asesinato, Wallander, el irredento inspector errático y maltratado por la vida, trata de unir las piezas para seguir la pista de un asesinato aparentemente irresoluble.

Como suele ocurrir en este tipo de novelas, las cosas se lían hasta límites insospechados a través de los bajos fondos de Suecia, con un inspector que a duras penas sigue los pasos de los criminales.

A pesar de que está bien escrita, ha sido una de esas lecturas que me han dejado fría, en el sentido de que no me transmitía ninguna sensación lo suficientemente fuerte como para odiarlo o amarlo, como para querer conocer el final o como para querer tirarlo por la ventana. Ya lo he dicho en varias ocasiones: mejor odiarlo que resultar indiferente, porque se convertirá en uno de esos libros que no recordaré en un par de años. He llegado a dudar si ya no estoy en sintonía con la novela negra, pero claro, luego pienso en Jim Thompson y se me pasa.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  La creación de los personajes y los diálogos que tienen entre ellos.

Contras

  • Su lectura me ha resultado indiferente.

  • Me he dado cuenta de que asumo perfectamente las limitaciones de los siglos pasados, pero cuando en una novela ambientada en los 90 comentan demasiado los temas tecnológicos me aburro soberanamente. No puedo evitarlo. Quizá sea porque ya lo he vivido y sigo teniendo pesadillas con el sonido del router.

Namaste.

Autor, Chang, Literatura

Un amor que destruye ciudades, Eileen Chang

Desconocía el nombre de Chang hasta que Libros del Asteroide trajo este ejemplar a su catálogo y después, a mi buzón. En esta edición se incluye una novela corta, la que da título al libro, más un relato llamado Bloqueados.

978841621370Un amor que destruye ciudades se centra en la familia Bai, que trata de buscar pretendientes para una de las solteras de la familia. Se articula a partir de este motivo una novela que recuerda a Jane Austen, donde de un lado se encuentra la voluntad de la familia de conseguir un buen pretendiente y de otro, la personalidad de la protagonista, enfrentada a los intereses de su familia pero con ganas de tomar las riendas de su propia vida.

Como suele ocurrir con las novelas asiáticas, el tono de la autora tiene un punto de melancolía y nostalgia y la acción ocurre más lentamente que en las novelas occidentales. La sutileza de los sentimientos y de las conversaciones son las que dan empaque a la historia y nos trasladan a un mundo de silencios y medias palabras donde el qué dirán forma parte del día a día.

El resultado es una novela de sentimientos donde abunda lo que no se dice, como si cada uno de los personajes fuera un misterio que tenemos que ser capaces de resolver. Una forma muy distinta de afrontar las relaciones amorosas a la que personalmente, no estoy acostumbrada, pero que resulta cuidadosa y alejada de los clichés.

En el relato Bloqueados se incluyen los aspectos que he comentado antes pero limitado a un número de páginas más reducido, consiguiendo que la acción avance más rápidamente que en la novela.

En definitiva, una historia perfecta si os gustan las historias románticas o para los que tengáis poco tiempo pero ganas de leer.

Gracias a la editorial por hacérmelo llegar.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  Cómo enfoca la relación amorosa.
  • El uso de los silencios y las medias frases.

Contras

  • Al principio me he liado con los personajes (Cuarta Cuñada, Tercera Cuñada, Sexta Tía…)

Namaste.

Autor, James, Marlon, Literatura

Breve historia de siete asesinatos, Marlon James

Para mí, comenzar a leer un libro de ochocientas páginas supone que me tengo que hacer a la idea. El lector tiene que prepararse para saber a lo que se va a enfrentar, o cuanto menos saber que disponemos del tiempo suficiente como para leer un libro que nos llevará más tiempo que el resto. Si además sabemos que el libro en cuestión no tiene una estructura sencilla o que abundan los personajes, nos lo pensaremos aún más.

Como muchos otros, no conocía esta novela hasta que recibió el Premio Booker de 2015. Desde ese momento, y debido a comentarios por doquier, decidí que quería leerlo.

Breve-historia-de-siete-asesinatosAl abrirlo para comenzar con su lectura, nos encontramos con un índice-reparto. MAL, me adviritió mi parte escéptica, que recordaba experiencias pasadas donde los libros que disponen de un reparto suelen ser un follón.

Sin embargo, desde la lectura de los primeros capítulos, me sorprendió lo fluido de la prosa de James, lo rápido que se pasaban las páginas y cómo quería seguir conociendo un poco más la visión de cada uno de los personajes. Pensaba que me liaría entre ellos, pero es cierto que el índice del principio ayuda mucho a saber quién es quién en este puzzle.

Al tratarse de una historia coral, la diferencia se establece con el encabezado de cada capítulo, presentándonos personajes variopintos de los barrios de Jamaica. Todos alrededor de la figura del Cantante, esto es: Bob Marley, y sabiendo que en el 76 siete pistoleros le atacaron en su propia casa.

Así, con la visión de los sicarios, mafiosos, agentes de la CIA, políticos, periodistas o personas que simplemente pasaban por allí, vamos hilando una historia compleja en la que cada uno nos cuenta su punto de vista, enlazando recuerdos y experiencias personales, comentarios y percepciones que nos obligan a estar muy atentos para no perdernos detalle.

A veces envidio a los veteranos del Vietnam porque ellos por lo menos tenían una fe en sí mismos que perder. ¿Alguna vez habéis tenido tantas ganas de largaros de un sitio que el hecho mismo de no tener ninguna razón para ello ya era razón de más para marcharos?

Página 112

Avanzar se convierte en una obligación, en el paso inexorable para seguir conociendo el entramado de la historia. Así, se nos pasan las 300 primeras páginas volando. Las partes van saltando cronológicamente y conocemos nuevos personajes, sabemos qué les depara a otros… todo plagado de descripciones duras y sin paliativos, diálogos directos y con mucha fuerza y montones de fragmentos destacados.

Dios puso la Tierra bien lejos del cielo porque ni siquiera él es capaz de aguantar el hedor a carne muerta. La muerte no es un amuleto para atrapar a los malos espíritus, ni tampoco es un espíritu; es un viento sin calor, una enfermedad que va invadiéndote poco a poco.

Página 320

La multitud de personajes origina inevitablemente multitud de temas: la pérdida de poder, la violencia, la desesperanza, la lucha de poder entre barrios, la política de Jamaica, los intereses de otros países, el dinero, la droga… página a página y personaje a personaje nos hundimos hasta la médula en una novela grande como un país, adaptada al español con un acento cubano perfecto, que nos traslada a una isla al otro lado del Atlántico. Ardua tarea debió de ser esta, teniendo en cuenta la variación de estilo del habla de uno y otro personajes, el uso de la jerga, las diferencias para marcar la procedencia de cada uno…

A veces las guerras se acaban porque olvidas los motivos que te llevaron a luchar, o porque te has cansado de pelear, o bien porque te visita gente muerta en sueños y tú ya no recuerdas cómo se llaman, y a veces llega un momento en que dejas de considerar enemigos a la gente con la que se supone que debes luchar.

Página 392

Es cierto que como en todo libro largo hay alguna parte más lenta, en este caso, alrededor de la página 400 comienzan partes más reflexivas, donde se minimizan los diálogos, con objeto de preparar el camino para cerrar el libro. En mi caso, decidí interrumpir la lectura al terminar una parte, para coger aire. Leí un par de libros cortos y volví.

Y vaya que volví. Porque el final es de esos que te quedas pegado a su lectura, donde todo ocurre de pronto, donde la brutalidad y la violencia regresan más fuertes que nunca.

Hay gente que está destinada a joderse aunque sea inteligente pa salvarse

Página 555

En definitiva, Breve historia de siete asesinatos es uno de esos libros que no son recomendables a cualquiera, pero que no hay que perder de vista, porque los libros que nos dejan con el aliento entrecortado hay que leerlos. ¡Directo a la lista de lo mejor que he leído este año!

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo intercala diversas temáticas, reflexiones y diálogos potentes.
  • El uso de polifonía de personajes.
  • Un aplauso por el trabajazo de la edición y traducción.

Contras

  • Hasta que conocemos a cada uno de los personajes necesitamos un poco de tiempo.

  • Alrededor de la página 400 la acción se ralentiza un poco.

Namaste.

Autor, Chukóvskaia, Literatura

Sofia Petrovna, una ciudadana ejemplar, Lidia Chukóvskaia

Sofia Petrovna se escribió en secreto en un cuaderno escolar en el invierno de 1939-1940. El texto no se publicó en la URSS hasta 50 años después. Chukóvskaia era considerada disidente, ciudadana de segunda. Su marido fue encarcelado y asesinado por la maquinaria de poder de Stalin durante la Gran Purga, al igual que otro millón y medio de personas (si no más), acusados de sabotaje, espionaje o contrarrevolución.

Teniendo en cuenta una situación como ésta, imaginemos a la autora escribiendo su texto. Pongámonos en su situación desesperada en la que se encontraba.

Sofia-Petrovna

Sofia Petrovna es una ciudadana soviética que trabaja como mecanógrafa. Viuda de un reconocido médico, todas sus esperanzas están puestas en su hijo, un joven idealista que personifica la idea del nuevo ciudadano soviético, estudiante de Ingeniería y ejemplo viviente de la nueva y gloriosa sociedad.

Las cosas cambian radicalmente cuando su hijo es detenido. Comienza a partir de aquí una búsqueda incesante de cualquier dato que le pueda ayudar a conseguir información: conocer su paradero, tratar de ayudarle en su juicio o visitarle en la cárcel.

La novela se divide en dos partes claramente diferenciadas: la primera, en la que la autora nos expone la pacífica vida de Sofia Petrovna, lo contenta que está con su trabajo, el optimismo y su firme fe en el Partido y en la Unión Soviética, y la segunda, donde recorre un arduo camino a la desesperada.

La fractura entre ambas mitades apabullan al lector. De un lado, por la situación de desconsuelo en la que se encuentra la protagonista, con el daño añadido de la burocracia soviética, la desinformación, la espera y la incertidumbre. De otro, por la firme fe de la madre de seguir pensando que es un error puntual, que no puede ser que esté ocurriendo esto, tratando de evitar pensar que es algo generalizado, siempre con la contra argumentación: los demás habrán hecho algo, mi hijo no.

El estilo de Chukóvskaia es austero pero muy directo, no trata de contarlo todo ni de describir de más porque la situación habla por sí sola, de esta forma acompañamos a la mujer en su peregrinaje, consiguiendo que nos pongamos en su situación y también que anticipemos las malas noticias que no llegan.

Saber que esta historia fue real en miles de casos, que refleja la tristeza y desesperación de muchas personas que vivieron lo mismo añade fuerza a su lectura, consiguiendo que contengamos la respiración en las últimas páginas.

Personalmente, este tipo de libros siempre consigue crear un nudo en mi estómago al comprobar cómo el ser humano es capaz de creerse cualquier cosa con tal de mantener la esperanza, cómo se asumen determinadas cosas por sentadas y cómo la fe en algo puede derribar la realidad. Esa sensación me llega al punto de generar rabia, al saber que muchas personas malgastaron su aliento creyendo en un aparato estatal que creían magnánimo cuando estaban arrancándole las entrañas a las personas y cuando les quitaron lo más grande que tiene un ser humano: la libertad.

Leamos a todos aquéllos que reflejaron su situación desesperada en las páginas de un texto con la esperanza de que su vida no quedara en el olvido. Leamos para demostrar que su sufrimiento no fue en balde. Leamos para conocer la verdad. Pequeño homenaje a Chukóvskaia, pero quiero pensar que estaría un poco menos triste al saber que lectores de un país tan lejano como España han llegado a leer, tanto tiempo después, la historia que escribiera en un cuaderno de escuela.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El equilibrio entre las dos partes de la historia.
  • Cómo con pocas páginas se puede crear un ambiente tan palpable.

Contras

  • Saber que muchas personas estuvieron en la misma situación.

Namaste.

Autor, Gómez, Literatura

Proyecto K., Paco Gómez

Poco tenía que hacer Paco Gómez para animarme a leer un libro suyo después de la experiencia con Los Modlin. Pero por si acaso, el autor se saca de la manga una historia sobre uno de mis autores favoritos: Franz Kafka.

proyecto-kComo ya hiciera en la otra ocasión, Proyecto K. se plantea como una novela fotográfica, donde se siguen los pasos del famosísimo autor checo a raíz de una serie de imágenes de su archivo. Paralelamente, Gómez nos narra su periplo tras los pasos de Kafka, consiguiendo plasmar sus similitudes, anécdotas y situaciones en cada momento puntual a través de fragmentos de cartas, novelas o cuentos.

Poco más os puedo contar sin desvelaros por completo la historia. Sólo que el autor nos atrapa hasta que terminamos el libro prácticamente de una sentada y que consigue que una figura para mí ya enigmática se convierta en indispensable. Por supuesto ya tengo en la mira un par de ediciones de cartas, para acabar redondeando mi fijación por Kafka.

Uno de esos libros que aunque tengas poco tiempo o aunque te encuentres en un bloqueo lector, te saca de las profundidades del barro para que volvamos a sentir la llamada de los libros.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El modo en el que Gómez articula la historia.
  • Cómo nos engancha desde el principio.

Contras

  • La pérdida de la sorpresa por haber leído Los Modlin.

Namaste.

Literatura, Sender

Viaje a la aldea del crimen, Ramón J. Sender

Cuando oímos de hablar de Casas Viejas pensamos en un suceso trágico en la época de la República. Alguna cuestión oscura con muertos de por medio, uno de esos eventos oscurors que se fijan en el calendario para la posteridad. Quizá no sepamos señalar el pueblo en el mapa, pero estamos seguros de que su efeméride no es positiva.

Viaje-a-la-aldea-del-crimenLa historia nos cuenta que Ramón J. Sender viajó al pueblo gaditano en calidad de periodista para escribir algo sobre lo que acababa de ocurrir. Trasmitir al resto de España los hechos, contar las muertes y el dolor.

Así, Sender llega y recoge los testimonios, los documentos y demás información para reconstruir la situación que se llevó a cabo en 1933, cuando un Sindicato Agrario declaró el comunismo libertario, enfrentándose a la República y tratando de distribuir los bienes y las tierras de los terratenientes para los campesinos. Lo que comenzó como una insurrección en varios puntos de España, en Casas Viejas por perder la comunicación del exterior, se llegó a mayores, produciéndose disparos y muertos en uno y otro bando.

Pero lo peor vino después, cuando la Guardia Civil y la Guardia de Asalto asaltaron la choza en la que vivía Seisdedos, líder de la revuelta, que se encontraba con su familia. El asalto fue tan brutal que llegaron, primero, a ordenar que se ametrallara, y segundo, al ver que desde dentro se resistían, a incendiarla, llegando a disparar a los pocos que pudieron salir de él.

Para acabar de convertir el suceso en algo trágico, se dio la orden de cometer una razzia en el pueblo, esto es, matar a todo aquel que allí se encontrara. De esta forma, la autoridad se dedicó a sacar a cada uno de los campesinos que quedan de sus casas y los mató, alegando después que era una orden que había venido de arriba.

Las consecuencias del suceso fueron graves para la estabilidad de la República, dañando su imagen por la brutalidad del suceso y por la escasa información que proporcionaron. En este sentido, Sender fue uno de los primeros en publicar una crónica que difería de la versión de oficial (donde todos los muertos se encontraban en la casa de Seisdedos), publicándose con posterioridad esta versión más larga en la que incluía testimonios y fragmentos de la documentación de la investigación del suceso.

Sin duda no se trata de ninguna lectura liviana ni de buen gusto, pero sí necesaria para conocer un poco más uno de los episodios negros de la Historia de España. Ayuda el hecho de que los capítulos sean cortos, nos da margen para respirar y tomar distancia con una historia tan brutal como cierta. De vez en cuando hay que salir de la zona de confort y enfrentarse a otro tipo de lecturas.

Muchas gracias a Libros del Asteroide por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Dura, violenta y poderosamente cruel.
  • Cómo nos acerca Sender a las condiciones de vida de los vecinos.

Contras

  • Saber que es una historia tan trágica es real.

Namaste.

Autor, Borges, Literatura

Ficciones, Jorge Luis Borges

Hablar de determinados libros resulta un asunto complicado. Éste es uno de esos.

Tenía pendiente volver a leer a Borges desde hace mucho tiempo, cuando leí un libro suyo que en su momento no supe apreciar. Tras esta experiencia me atenazaba una doble sensación: quería leerle pero tenía miedo por si no me gustaba. No en vano Borges es uno de los más aclamados autores en lengua castellana.

FiccionesAsí las cosas, Bartleby me regaló este ejemplar y decidí que ahora era el momento.

A partir de aquí comienza lo difícil.

El libro de cuentos se divide en dos partes: El jardín de senderos que se bifurcan y Artificios. La primera fue publicada primero como libro individual, y posteriormente se añadió la segunda parte para configurar un libro único.

Los cuentos que se incluyen en Ficciones difieren de longitud y temática, pero si algo tienen en común es su carga estilística, que nos mete en laberintos y misterios, donde cada frase y cada palabra pesa como una mole, donde hay que coger aire de vez en cuando.

Leyendo este libro me he sentido zarandeada, sin saber qué esperar, incómoda, cansada. Exhausta tras leer dos páginas, dos párrafos, dos frases.

Leyendo este libro he mirado al infinito tratando de procesar toda la información, he boqueado, he mirado a los lados quizá esperando una palmadita en la espalda de algún lector que supiera reconocer por lo que estaba pasando.

Leyendo este libro me he sentido apabullada, presionada. Al saber que estaba en mi mesilla esperando su turno, con atracción y miedo a la vez.

Ficciones es uno de esos libros que hay que releer. Que atrapan en un mundo que a día de hoy no soy capaz de comprender, pero que reconozco por su calidad, por su visión, por lo absolutamente fuera de serie del uso del lenguaje.

Con Ficciones me he sentido muy pequeña. Como aquélla lectora que no sabía interpretar las letras y aprovechaba para jugar con los libros troquelados en forma de coche desplazándolos por las mesas. Como la lectora que comprende cada palabra pero que no consigue alcanzar la magnitud de cada significado, sobrepasada por el estilo de Borges.

Eso es lo que he sentido leyendo a Borges. Para saber qué sentiríais vosotros tendréis que leerlo.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El estilo de Borges y cómo va planteando las tramas.
  • Me encanta esta edición de DeBolsillo.

Contras

  • Apabulla, hay que leerlo con paciencia y despacio.

Namaste.