Autor, Frame, Literatura

Rostros en el agua, Janet Frame

Últimamente en mis lecturas se centran en dos tipos de temáticas: ambientados en países soviéticos o ex-soviéticos y con tramas relacionadas con problemas mentales.

Sobre este último tema, ha sucedido últimamente con Las caras, de Tove Ditlevsen y Pequeñas desgracias sin importancia de Miriam Toews por decir dos de este año.

Rostros en el agua (Trotalibros, 2022) está firmado por una autora neozelandesa, una mujer que pasó muchas de las cosas que nos narra en la novela: fue diagnosticada de esquizofrenia e ingresada en un hospital psiquiátrico, y hasta tenía cita para una lobotomía que, por suerte y gracias a obtener un premio literario, pudo evitar.

Acompañamos Istina, la protagonista, desde el momento en el que accede al hospital psiquiátrico desde donde comenzará su vida como paciente.

El estilo de la novela sigue el hilo de pensamiento de la protagonista y se presenta así desde la primera página:

Nos han dicho que debemos lealtad a la Seguridad, que es nuestra Cruz Roja y nos proporcionará pomada y vendas para las heridas y nos extraerá las ideas ajenas las cuenta de cristal de la fantasía las horquillas retorcidas de la insensatez que llevamos incrustadas en la mente.

Página 13

Sorpresivo, sin comas, dando saltos de ideas y sensaciones… la vida de Istina es una lucha constante por adaptarse a un lugar lleno de rutinas, miedos y soledad. Donde las enfermeras son amas y señoras de su devenir y donde entre las pacientes hay luchas, odios y enconos.

No existe pasado ni presente ni futuro. Utilizar los tiempos verbales para dividir el tiempo es como trazar rayas de tiza en el agua.

Página 48

Frame consigue trasladarnos la sensación de opresión de las pacientes, además de la incertidumbre constante ante los posibles cambios en su devenir. Cuando es necesario es lúcida, lo cual nos sitúa en la delgada línea del paciente, donde todo varía según la sensación y en ocasiones, el estado del ánimo. La mezcla es sorprendente e incómoda.

El sol y la sombra son trucos y no confío en nada y entiendo qué le tenemos miedo al teléfono, por qué, aunque hayamos cortado los cables, levantamos el auricular y esperamos a oír la voz que tanto tememos; y entiendo los espejos e intento localizar el punto en sus profundada en el que nos convertimos en nada.

Página 239

El principal problema que he encontrado a este libro es que ese mismo estilo que destaca y brilla tanto en los primeros capítulos me ha acabado cansando en la segunda mitad del libro, por el exceso de uso del recurso. Me da la sensación de que esa saturación se podría haber evitado reduciendo la cantidad de capítulos a la mitad.

Sobre todo porque la prosa de Frame, plagada de poesía desgarradora, habría destacado muchísimo más con menos páginas, otro ejemplo:

Hablaban del futuro como si fuera algo tangible y al alcance de la mano, como una pera del jardín vecino colgando sobre la valla, mientras que yo hacía tiempo que sabía que el futuro había sufrido el ataque de gusanos que había infestado y devorado su corazón.

Página 263

Y vosotros, ¿de qué temas estáis leyendo últimamente?

FICHA:

Te gustará si te gustó Las caras, Tove Ditlevsen.
Pequeñas desgracias sin importancia, Miriam Toews
Pros – El estilo de Frame.
– Lo sorprendente y doloroso de sus frases.
Contras – Saturación de estilo.
– Habría ganado si hubiera tenido menos páginas.

Namaste.

Autor, Greene, Literatura

El revés de la trama, Graham Greene

Llegaba yo muy ufana a El revés de la trama (Libros del Asteroide, 2020), tras haber disfrutado mucho El final del affaire (Libros del Asteroide, 2019).

En mi mente un libro iba a correr el mismo suerte que el otro: acabar entre las novelas que más me han gustado este 2023.

Error.

La acción se sitúa en África Occidental, donde un funcionario británico vive junto con su mujer. El entorno es aburrido y asfixiante, hasta el punto de que sobrevuela la separación de la pareja: lo que en teoría iba a ser un destino provisional se convirtió en su estancia permanente y eso provoca sensaciones contrapuestas.

Él le dirigió una sonrisa radiante y falsa; hasta ese punto la vida consistía en eludir la desdicha una vez más.

Página 29

Su matrimonio termina por tambalearse cuando llega una nueva mujer a la colonia que hará dudar a ese hombre íntegro sobre qué hacer. Esta situación conseguirá crearle una crisis existencial y de conciencia.

A ellos le había corrompido el dinero; a él, los sentimientos. Los sentimientos eran más peligrosos, porque no podía fijárseles un precio.

Página 68

Los temas son los predilectos del autor: el choque entre las creencias y los actos, la falta de ética o principios y la fe. Generalmente Greene parte de personajes recios e infelices que cumplen con su deber hasta que una circunstancia les pone entre la tesitura de actuar o no conforme a lo que proclaman. Después llegarán las dudas y el arrepentimiento, claro.

En nuestra alma mora un dictador despiadado, dispuesto a tolerar la desgracia de mil extraños si con ello asegura la dicha de los pocos que amamos.

Página 241

El principal problema que he tenido con esta historia ha sido la falta de interés. El estilo es correcto, los personajes bien creados, pero la trama es insulsa, plana, llegando a aburrirme. Además, en cuanto se detenía a indagar sobre los caminos de la fe me alejaba aún más.

Soy consciente de que es un tema mío, que objetivamente la novela no es mala, y sé que el propósito de Greene es acercarse a un tema cotidiano y analizarlo, sin grandes alharacas y golpes de efecto.

Aún así, durante la lectura me ha acompañado la sensación de que esta historia no es novedosa, ni interesante. Que no aporta demasiado y que el tema, o quizá el enfoque, está pasado de moda. En definitiva: la sensación de leer algo que te es indiferente.

Valoro el estilo de Greene, es un escritor genial, pero lo que cuenta no me trasmite, no me interesa, lo tengo ya visto, y no hay ningún aporte nuevo ni en la estructura ni en la trama de la historia.

No sé si esto es una sensación mía, si he abandonado algunos temas o ritmos que antes me gustaban o si bien es algo típicamente british, pero muchas de las historias que vienen de allá no últimamente no me entusiasman, me parecen correctas, bien escritas, con calidad, pero lejos de la pasión que sí me despierta otro tipo de literatura.

FICHA:

Te gustará si te gustó La gran fortuna, Olivia Manning.
Pros – El estilo de Greene.
Contras – Una historia que no aporta demasiado con la que he sentido falta de interés.

Namaste.

Alexiévich, Autor, Literatura

El fin del Homo Sovieticus, Svetlana Aleksiévich

Cuando llegas a la obra de la bielorrusa, te metes en un terreno en el que sabes que antes o después tratarás de leer toda su obra, de lo sobresaliente que es.

Así tras Voces de Chernóbil decidí continuar con este, El fin del Homo sovieticus (Acantilado, 2015), que, al igual que el anterior, parte de testimonios de gente corriente para ahondar en el alma rusa: las crónica de los que viven y su visión de la época de Stalin, de la perestroika de la Rusia actual (casi actual, de 2016).

Dividido en dos bloques, los testimonios incluyen variedad de visiones y análisis según la época a la que se refieran: del 1991 a 2001 y de 2002 a 2012.

Los capítulos se ordenan según quién los narra. Tenemos capítulos de gente mayor, de gente joven, y también de diálogos entre varios, en los cuales cada uno va añadiendo su parecer. Estos son los que menos me han gustado, porque quizá le falte la profundidad que sí tienen el resto de los testimonios o porque parece que se interrumpen entre sí, quedándose en un punto más superficial y ahondando menos en la historia.

El comunismo es como la ley seca: una buena idea que no funciona.

Página 186

Los testimonios son de todo tipo: algunos echan de menos el tiempo pasado, otros son brutalmente tristes, por la violencia que han tenido que sufrir, por cada anécdota vivida, de esos que escogen el estómago. Los alegres son los menos, no os voy a engañar.

Comencé a beber para poder llorar…

Página 206

Recomiendo leerlo de a poco, porque en muchas ocasiones falta el aire y es necesario alejarse de un libro tan duro y complicado como este. El tópico es cierto: lo que se narra supera la ficción.

Asesinaron a sabe Dios cuánta gente, pero vivíamos en una época grandiosa.

Página 391

Mientras que la primera parte la leí muy pausadamente (para que os hagáis una idea de mis tiempos de lectura, comencé este libro en noviembre de 2022 y lo he acabado en junio del 2023), en la segunda parte me pareció apreciar un avance en el tono o en los testimonios que me llevaron a leerlo mucho más rápidamente.

Destaco la De Romeo y Julieta… aunque en esta historia se llamen Margarita y Abulfaz, que a pesar de encontrarse en la última parte del libro (y por tanto ya sabemos a qué atenernos), consigue condensar tanto el sinsentido y el dolor que cada frase es un mazazo, un golpe de realidad de situaciones que uno no puede sino tratar de asimilar.

Dicen que un Occidental jamás podrá comprender la magnitud del alma rusa y todas sus peculiaridades. Seguramente lleven razón, pero sin duda esta es la mejor forma de acercarse. Hay muchos libros perentorios y este es, claramente, necesario.

Es terrible haber nacido en la URSS y tener que vivir en Rusia.

Página 482

FICHA:

Te gustará si te gustó Voces de Chernóbil, Svetlana Aleksiévich.
Si esto es un hombre, Primo Levi.
Pros – La variedad de testimonios y visiones.
Contras – Triste, duro, sin esperanza.

Namaste.

IMM

IMM (95)

Me dije a mí misma que no compraría nada en julio y agosto, que podía esperar a las novedades de septiembre.

Mi animal mitológico favorito es el autocontrol.

  • El verano que lo derritió todo, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2023). Desde que supe de su publicación, esperé con ganas este título, que viene firmado de la misma autora que Betty, una novela que me encantó el pasado año.
  • Una carpa bajo el cielo, Liudmila Ulítskaya (Automática 2023). La autora rusa visitó España, y aunque finalmente no pude acudir al evento, un amigo de estos lares se acercó por mí y consiguió hacerse con su firma. ¡Mil gracias, Ignacio!
  • El caso Moro, Leonardo Sciascia (Tusquets, 2010). Salir de la noche de Calabresi me trajo a este título, que pensé que no era sencillo de encontrar pero que ha sido reeditado a principios de este año. Toda una sorpresa que se vino conmigo cuando visité la librería.
  • La plaza del diamante, Mercè Rododera (Edhasa, 2023). Muchos lectores catalanes recomiendan con alegría este título. Por ese motivo llevaba anotado en mi libreta demasiado tiempo. Sin embargo, fue casual que lo comprara, puesto que desconocía de la existencia de esta edición. Recién sacada del horno. Reseña.

  • Los hombres no son islas, Nuccio Ordine (Acantilado, 2022). Llevaba un tiempo con este libro en el punto de mira. Del italiano, recientemente fallecido, he leído La inutilidad de lo inútil y Clásicos para una vida (y sin embargo, ninguno de los dos los llegué a reseñar aquí). R., siempre atento, me lo regaló.
  • El otoño del patriarca, Gabriel García Márquez (Random House, 2022) Llevaba un tiempo pensando que era hora volver a leer al más famoso de los escritores colombianos. Quedan atrás la relectura de Cien años de soledad y también lejos Del amor y otros demonios o El coronel no tiene quien le escriba (de El amor en los tiempos del cólera sólo diré que incluso lo leí antes de que abriera el blog). Y puestos a volver por qué no hacerlo con otra de sus novelas insignias.
  • Corre, conejo, John Updike (Maxi Tusquets, 2015). Pocos escritores logran conseguir el premio Pulitzer. ¿Pero que lo hagan 2 veces? Sabemos que dos tenía William Faulkner y dos ha conseguido Colson Whitehead. Y sin embargo, Updike ha quedado en el olvido y parece que es uno de esos escritores que ya no se lee. Este viene de la mano de 1001 libros que hay que leer antes de morir, una de esas recopilaciones a las que se pueden sacar muchas pegas pero que me está poniendo en aviso de libros y autores fuera de mi zona de confort. Reseña.
  • El secuestro, Georges Perec (Compactos Anagrama, 2020). Vengo fascinada por el mundo un tipo francés y es algo que me preocupa, no os voy a engañar. El tipo se hacía llamar Perec y tengo muchas ganas de contaros qué me ha parecido La vida instrucciones de uso. Solamente decir que he corrido a por otra de sus historias. Reseña.

Contadme: ¿habéis comprado algo las últimas semanas?

¡Felices lecturas!

Namaste.

Autor, Halfon, Literatura

Biblioteca bizarra, Eduardo Halfon

Fue hace ya tres años, en la presentación online de uno de los libros de guatemalteco, en el que el propio autor me puso en la pista de este libro suyo. Biblioteca bizarra (Jekyll and Jill, 2018), al que seguramente no me habría acertado si me hubiera fijado más de dos minutos en su portada (¿por qué? En serio, ¿por qué?)

Si habéis leído alguna vez al guatemalteco, sabréis que suele mezclar las temáticas, por lo que puede comenzar un capítulo con un tema pero terminarlo con una anécdota que nada tiene que ver con el tema inicial.

Los que me visitéis de forma regular ya sabréis que este autor es uno de los habituales por aquí. De él he leído ya cinco libros, todos ellos publicados por Libros del Asteroide: El boxeador polaco, Monasterio, Canción, Duelo y Un hijo cualquiera. En casa tengo Señor Hoffmann listo para continuar con su obra.

Biblioteca bizarra nos acerca a la vida literaria del autor, incluyendo capítulos de su yo lector y también del proceso de escritura.

Hacer literatura es el ejercicio de querer rellenar los espacios vacíos de la memoria, sabiendo todo el tiempo que no se puede.

Página 91

Halfon fue un lector tardío. Leyó tarde a la literatura pero cuando lo hizo arrasó de forma compulsiva con las lecturas. Después se puso a escribir. Cuentos, como ya sabréis, relatos cortos en parte autobiográficos:

¿No es la nimiedad, pues, la materia prima del cuentista? ¿No son las anécdotas en apariencia nimias, es decir, insignificantes, la arcilla misma con la cual el cuentista trabaja su artesanía y moldea su arte?

Página 78

Biblioteca bizarra no es el mejor libro para comenzar a leer a Halfon, quizá peca de textos menos unidos que otros de sus títulos, pero si te gusta el autor, disfrutarás también de este libro como continuación de su obra.

Regresar a un autor que nos gusta es siempre la tabla salvavidas que nos ayuda en tiempos tumultuosos, ¿no creéis?

FICHA:

Te gustará si te gustó El boxeador polaco, Eduardo Halfon.
Pros – Cómo hila los temas.
– El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Menos cohesión entre sus relatos que en otros títulos.

Namaste.

Autor, Ibargüengoitia, Literatura

Las muertas, Jorge Ibargüengoitia

De Las muertas de Jorge Ibargüengoitia había leído opiniones bastante unánimes: había que leerla. Sin ir más lejos, aparecía como destacados entre los títulos de México del Atlas de literatura hispanoamericana de Clara Obligado.

Por eso me sorprendió que este libro, un básico de la literatura mexicana, no se pudiera encontrar en España más que recurriendo a la segunda mano o a la biblioteca.

Así que cuando vi que Cátedra reeditaba esta novela este mismo 2023, me lancé en el momento a comprarla a pesar de que no soy nada fan de sus ediciones (no me quejo de los prólogos pero sí de las notas al pie que ralentizan la lectura, además de la letra pequeña y lo incómodo del tamaño del libro).



Sin pensarlo demasiado se coló entre otras lecturas, quizá por su longitud. Lo que no esperaba era la rapidez del texto, lo entretenido de la historia, las ganas que uno tiene de seguir leyendo en cuanto lee el primer capítulo.

Las muertas narra la historia, basada en hechos reales, de la vida de dos hermanas que regentan un burdel. Esta frase anterior resume toda la vida de las hermanas, pero no será así como se presente la historia al lector, ya que nosotros nos iremos enterando poco a poco debido a la información fragmentada en la que se basa la estructura de la novela.

Esto es lo clave de esta historia: una cuidada estructura que salta de momento temporal a otro según el capítulo, donde sólo obtendremos la visión completa de la situación cuando terminemos la novela.

El inicio de Las muertas comienza con un tiroteo: una mujer llega a la panadería de un pueblo a matar a un hombre.

Satisfecho con estas respuestas, Simón Corona relató al agente del Ministerio Público el caso de Ernestina, Helda o Elena. El agente leyó el acta que se levantó, el declarante no puso objeción a lo contenido en ella y firmó al pie de conformidad. Esta firma le costó seis años de cárcel.

Página 100

Más adelante sabremos quién es esa mujer, quién el hombre y por qué acude a matarle.

Y es que el resto no es sino un retrato de los bajos fondos de la zona, que incluyen drogas, estafas, trata de mujeres, entierros clandestinos y asesinatos. Este es el siniestro reino que las dos mujeres, Serafina y Arcángela, han construido a su alrededor y que van a pelear por que no salga a la luz.

Una de las mujeres sale del cabaret para avisarle a la madre. Pasado este movimiento, la escena parece cuadro plástico. Todos miran fascinado al cadáver. No se mueven para ver mejor. Silencio.

Página 161

Las muertas es la extraordinaria ficción de un caso real, el de las Poquianchis, y una muestra inigualable de la capacidad de Jorge Ibargüengoitia para retratar con un puntito de humor negro la vida por el lado que más duele.

Directo a la lista de lo mejor de 2023.

¡Anotadlo y leedlo que merece mucho la pena!

FICHA:

Te gustará si te gustó 2666, Roberto Bolaño.
Temporada de huracanes, Fernanda Melchor.
Pros – El planteamiento de la estructura.
– Directo, conciso, sin relleno.
Contras – La edición, cuyas notas despistan de la lectura.

Namaste.

Autor, Calabresi, Literatura

Salir de la noche, Mario Calabresi

Llegué a Salir de la noche (Libros del Asteroide, 2023) por la recomendación de dos lectores a los que hago caso (Nuria y Fernando). Admito desde aquí que no lo habría leído si no hubiera sido por ellos.

Salir de la noche es la historia de Luigi Calabresi, cuyo padre fue comisario, asesinado en Italia en los años del plomo.

Roma, 1972. Tras semanas de presión social y fake news, el ambiente acusaba a Calabresi de haber tirado por la ventana a Giuseppe Pinelli, un anarquista que se encontraba en el despacho del comisario en el momento de su muerte.

Mario Calabresi nos acerca entonces a la vida de las víctimas: al estupor, dolor y ausencia de un padre que jamás ha visto a sus hijos crecer. Al coraje de una madre que, con dos niños pequeños y embarazada del tercero, tiene que continuar viviendo mientras sabe que el asesino de su marido está suelto.

Había comprendido que, para vivir, es necesario, y fundamental, echar cuentas con nuestro pasado, plantar cara a lo que más nos asusta, ponerles nombre a todas las cosas, incluso a las más dolorosas. Es la única manera de salir adelante.

Página 38

Calabresi nos acerca a los duros años del plomo en Italia, familiarizando al lector no italiano sobre la situación de la época: la escalada de violencia y tensión entre facciones políticas dispares, los rumores y las acusaciones que terminan en amenazas, asesinatos y muertes.

Lo importante, siempre lo he pensado, es no dejar de ser uno mismo, mantener la fe en las propias ideas, respetar la historia de uno. Si es así podemos entrar tranquilamente en cualquier parte. Casi en cualquier parte.

Página 155

Sorprende encontrarse con un libro así. Digo sorprende porque a pesar de que en España también tuvimos una época de asesinatos y tensión social, aquí apenas se habla de las víctimas, y no consigo recordar ningún libro de este estilo que haya tenido algún tipo de repercusión.

Sentí que lo mejor era mirar hacia delante, caminar, comprometerme a pasar página, respetando la memoria. Tenía que llevarlo conmigo al mundo, no humillarlo en la polémica y en la rabia, para no traicionarlo. Había que apostarlo todo al amor por la vida.

No he cambiado de idea desde entonces.

Página 160

Salir de la noche es una oda a la familia, a la fuerza de seguir adelante y al amor que se comparten. Es también un libro triste, emotivo, duro por lo absurdo de la violencia, frustrante por saber cuántos niños huérfanos ha conseguido la división política, amargo por saber que lo que nos cuenta sigue ocurriendo.

Las últimas páginas se leen con un nudo en la garganta, con la frustración de saber que este animal que somos es capaz de lo mejor y también, por desgracia, de lo peor.

Hacedme caso y leedlo. Este es un libro necesario.

FICHA:

Te gustará si te gustó Nada más real que un cuerpo, Alexandria Marzano-Lesnevich.
Pros – El relato de las víctimas, que suelen ser las silenciadas.
Contras – Triste, duro.

Namaste.

Autor, Carrère, Literatura

El bigote, Emmanuel Carrère

Del autor francés he leído bastante, sólo el año pasado ya cayeron Limónov, De vidas ajenas y El estrecho de Bering. Antes de eso, habían pasado por aquí El adversario y Una novela rusa.

El bigote es entonces el sexto libro que leo de Carrère, en este caso nos encontramos en lugar de con no ficción con una novela que narra la historia de un hombre que, tras muchos años llevando bigote, decide afeitárselo. La sorpresa viene cuando su mujer y toda la gente que tiene a su alrededor juran y perjuran que él jamás ha llevado bigote.

Este hecho es el punto de partida de una novela surrealista, de tinte kafkiano y absurdo, que juega con los límites de la realidad y con la percepción personal de un hombre que ya no sabe qué creer.

Primero piensa que le están gastando una broma, después, que se está volviendo loco. Más tarde, que la loca es su mujer y que ha aleccionado al resto de sus conocidos para que digan lo que ella quiere.

La situación se vuelve confusa, agobiante y frustrante. Pasan los días y esa realidad que daba por hecho y lo que le dicen los demás que es realmente se acaban confundiendo. La diferencia es tan delgada que ya no sabe qué está pasando.

Pasar la página, empezar desde cero, viejo y vano estribillo de todos los amargados del planeta, pensó, salvo que su caso personal era algo distinto. En el supuesto de que regresara (…) la vida quizá se reanudaría, pero envenenada para siempre. Envenenada no sólo por el recuerdo de este episodio, sino, sobre todo, por el miedo constante a sus secuelas, el riesgo de ver resurgir el horror en el repliegue de una conversación.

Página 135

El bigote es una historia que nada tiene que ver con otros libros de autoficción del autor, ni con el tono general al que nos tiene acostumbrados Carrère, sino que se sitúa la acción en una tensión constante, un acto aparentemente absurdo que lleva al protagonista a replantearse toda su existencia: si él sabe que ha llevado bigote y realmente no ha sido así, ¿entonces qué otros aspectos de su vida ha creído y no existen? ¿Qué tipo de mentiras ha ido aceptando?

Lo mismo que con las metáforas referentes a las páginas que es inútil pasar cuando el único recurso es cambiar de libro.

Página 136

El bigote es un libro entretenido, una buena novela que se disfruta desde la primera página, llena de humor negro y absurdeces pero también crueldad y malestar por compartir el devenir del protagonista. Quizá no ha llegado a las expectativas que tenía de ella pero me ha gustado.

FICHA:

Te gustará si te gustó El lugar, Mario Levrero.
Pros – Directo, entretenido, para leer en una tarde.
– No le sobra ni una página.
Contras – Expectativas altas que no se han cumplido del todo.

Namaste.

Autor, Buzzati, Literatura

El desierto de los tártaros, Dino Buzzati

Este título pasó de ser un completo desconocido para mí a un libro que no paraba de aparecer cada vez que me metía a Instagram. Para muchos lectores había supuesto un antes y un después en su camino lector así que me animé a comprarlo y lo leí en un viaje, aprovechando su pequeño tamaño.

El desierto de los tártaros (Alianza, 1976) narra la vida de Drogo, un hombre que es destinado a una fortaleza fronteriza donde deberá incorporarse a la guardia. Los detalles de la fortaleza son escasos, incluso su ubicación es prácticamente desconocida, pero Drogo acude rápido a incorporarse, sabiendo que su estancia será tan sólo de 4 meses.

Los demás intuimos lo mismo que con Hans Castorp: que ese periodo se alargará ineludiblemente.

Hasta entonces había avanzado por la despreocupada edad de la primera juventud, un camino que de niño parece infinito, por el que los años discurren lentos y con paso ligero, de modo que nadie nota su marcha. Se camina plácidamente, mirando con curiosidad alrededor, no hay ninguna necesidad de apresurarse, nadie nos hostiga por detrás y nadie nos espera, también los compañeros avanzan sin aprensiones, parándose a menudo a bromear.
Desde las casa, en las puertas, las personas mayores saludan benignas, y hacen gestos indicando el horizonte con sonrisas de inteligencia; así el corazón empieza a latir con heroicos y tiernos deseos, se saborea la víspera de las cosas maravillosas que se esperan más adelante; aún no se ven, no, pero es seguro, absolutamente seguro, que un día llegaremos a ellas.

Página 58

La estadía del protagonista incluye la rutina diaria de sus obligaciones, más una escasa relación con sus compañeros. Pero si de algo trata esta novela es del paso del tiempo, las esperanzas rotas y las expectativas que no se cumplen.

Y es que desde el primer momento el lector ya reconoce todo lo anterior en Drogo, aunque él no sea consciente de su situación y confíe siempre en un futuro que nunca va a llegar.

La razón es que Filimore ha esperado demasiado, y a cierta edad esperar cuesta un gran trabajo, ya no se recobra la fe de cuando se tenía veinte años. Demasiado tiempo ha esperado en vano, sus ojos han leído demasiadas órdenes del día, demasiadas mañanas sus ojos han visto esa maldita llanura siempre desierta. Y ahora que han aparecido los extranjeros tiene la clara impresión de que debe tratarse de un error, (demasiado hermoso, si no), debe haber bajo todo un garrafal error.
Entre tanto, el reloj de pared frente al escritorio continuaba triturando la vida.

Página 134

El desierto de los tártaros es una de esas historias en las que no ocurre nada, o bien muy poco, pero Buzzati se las apaña para contarnos el paso del tiempo, el devenir de las estaciones y el cambio del pensamiento y las mentalidades. Es esto tan importante, tan clave no sólo en esta novela sino en la historia del tiempo, de la vida, que no necesita nada más para conseguir la profundidad que busca.

Lo articula de una forma sencilla, directa y sin subterfugios: no necesita muchos personajes ni diálogos para acceder a ese nivel de profundidad. Le bastan las descripciones de la llanura que tienen los soldados a cada momento de su rutina.

La lectura está plagada de citas clave, de momentos de reflexión y páginas subrayables. Desde la primera página, desde el primer capítulo Buzzati trasmite esa sensación tan humana de conmiseración, de comprensión ante un individuo que va a ver cómo Drogo malgasta sus días en un cometido cuanto menos… inútil.

FICHA:

Te gustará si te gustó Stoner, John Williams (aunque a mí este no me convenció)
Pros – Desde la primera página sabes que esta historia es pura literatura.
– El uso de las descripciones y la profundidad de los temas.
Contras – La traducción es antigua y se nota.

Namaste.

Autor, Literatura, Manning

La gran fortuna, Olivia Manning

Me recomendaron La gran fortuna (Libros del Asteroide, 2020) por Instagram. Este título da comienzo a la Trilogía Balcánica, la historia de un matrimonio de ingleses que viven en Rumanía, en la época de la Segunda Guerra Mundial.

En la trilogía acompañaremos a la pareja por su periplo por el sur de Europa: La ciudad expoliada (Libros del Asteroide, 2022) y Amigos y héroes (Libros del Asteroide, 2023) completan la historia, y desde Bucarest viajarán a Grecia, tratando de huir de los nazis.

Las tres novelas de Manning tienen parte de autobiográficas, pues la propia autora se casó con un miembro del British Council a quien acompañó cuando fue destinado a Bucarest; pero además son consideradas una de las más importantes historias ambientadas en la época, por su realidad a la hora de trasmitir los momentos bélicos.

Esta es la primera de las dos trilogías dedicadas a los Pringle, la segunda, la Trilogía del Levante. Ambas fueron adaptadas a la televisión con mucho éxito.

Así las cosas, y animada por @erzaqui, esperaba enamorarme desde la primera línea de esta pareja de británicos que mi mente relacionaba con el dandy Lanny Budd.

Poco que ver: los Guy Pringle regresa a Bucarest con Heather, con quien acaba de casarse, para seguir trabajando como profesor universitario. Es 1939 y el ambiente está caldeado en Europa. Sin embargo, la comunidad británica piensa que se encuentran lejos del lugar del conflicto, que Rumanía se mantendrá al margen.

La gran fortuna tiene dos temáticas principales sobre la que se basa toda la narración: el descubrimiento del carácter del cónyuge, puesto que se han casado sin conocerse demasiado y la descripción certera de la denominada París del Este.

Acompañamos a Heather a conocer más a Guy, que le parece haber cambiado ahora que tiene público. Ella es una mujer joven, inocente e inexperta, que ha idealizado al muy insulso Guy y que, con una paciencia suprema, sabe perdonarle en cada una de sus desconsideradas decisiones.

Guy (…) pensaba mucho más en sí mismo de lo que la gente se imaginaba. Y cuando ella misma se dio cuenta de todo eso, se preguntó, confusa, qué clase de compleja criatura – aunque todo el mundo la considerase la persona más fácil del mundo – era el hombre con quien se había casado.

Página 358

El otro punto que destaca es la ambientación. Es genial encontrarse con descripciones tan buenas del ambiente social en Bucarest, una zona de la que, a pesar de haber leído mucho e la Segunda Guerra Mundial suele pasar más desapercibida. Berlín, París, Ámsterdam… son ciudades que conocemos qué sucedía y cómo se estaban desarrollando los acontecimientos y cómo se iba informando de la opinión pública. Pero el resto de los países, bueno, son los del margen. Para Manning Rumanía es el centro de atención y como tal es capaz de describir la relación entre la comunidad rumana y la británica y también los intereses, estrategias y política del país.

Todo lo anterior centrándose en la comunidad británica de la que forma parte su marido, y en el día a día rutinario de los quehaceres simples: cenas de gala, eventos, paseos o búsqueda de entretenimientos… lo describe de forma tan certera que somos los lectores los que sienten el tedio y el aburrimiento de un sistema encorsetado, clasista y aburrido de estos ingleses. (Qué lejos de la realidad actual del balconning y Magaluf)

En resumen, me ha gustado conocer más a la Rumanía de la época pero en general, se me ha hecho denso y algo aburrido porque visto en perspectiva, no sucede demasiada cosa.

Tampoco ha ayudado a que el personaje de Guy se me haya hecho absolutamente insoportable, hasta el punto de no entender qué le ve la protagonista a un tipo tan creído, desconsiderado y egoísta como su marido, hasta el punto de desear cualquier cosa (un affaire, una discusión, el divorcio…)

-Seguro que conseguimos salir de aquí.
– Saldremos de aquí porque no tenemos otra opción – añadió ella-. Nuestra gran fortuna es la vida. Y debemos conservarlo.

Página 439

Aún con todo Manning tiene algo que atrapa con esa exquisita ambientación, la sensación de encontrarse a gusto en una narración sin saltos ni acción pero delicada y trabajada, del tipo de novela que te hace sentir bien, perfecta cuando quieres andar sobre seguro.

¿Seguiré con la trilogía? Veremos.

FICHA:

Te gustará si te gustó Suite francesa, Irène Nèmirovsky.
Pros – Que se centre en la situación en Rumanía.
Contras – El personaje de Guy.
– Se hace lenta.

Namaste.