Autor, Martínez de Pisón

Carreteras secundarias, Ignacio Martínez de Pisón

En esta época del año, son comunes las ausencias en las actualizaciones de los blogs. Eso ya los sabéis los que seguís más de uno: vacaciones, viajes, o simplemente, ganas de desconectar. Lo mío no es ni lo primero ni lo segundo, quizá un poco de lo tercero. Son varias las entradas que tengo en la recámara, pero por unas causas o por otras (poco tiempo, pocas ganas de sentarse a escribir) acabo dejando el blog para el final. Todo esto es para explicaros por qué no he estado, no sólo es que actualice menos (siendo consciente de que es así), sino que en este mes prácticamente no me he asomado por estos lares. Dicho esto, paso a contaros algo sobre el libro que encabeza estas líneas.

Conocí este libro gracias a Goizeder. En su día, como tantos otros, este título pasó a formar parte de mi libreta donde anoto el Plan Infinito. Por fin, le llegó su momento.

Carreteras secundarias, Ignacio Martínez de Pisón
Carreteras secundarias, Ignacio Martínez de Pisón

Carreteras secundarias narra el viaje iniciático de un hijo con su padre en la España de los años setenta. Ambos recorrerán la costa mediterránea mediante una de sus pocas posesiones: un Citroën Tiburón, que les llevará de un lugar a otro, sin rumbo fijo, en buscar de algo de dinero de una vida aparentemente normal.

Con apenas dos personajes, Felipe, el hijo, y el pobre diablo del padre, Martínez de Pisón extiende una prosa ágil, donde los capítulos son cortos, apenas de un par de páginas, en los que se afronta el tema de la adolescencia, de las relaciones entre padres e hijos y de la errática transición a la vida adulta.

Podemos distinguir dos partes claras en el desarrollo de la trama: de un lado, la primera mitad del libro, que nos encuentra la historia, donde conocemos el modo de vida de los protagonistas y sus forma de ser. De otro, la segunda mitad: conforme se va acercando el final se concretan determinados temas que se habían tratado con anterioridad, como el orgullo o el miedo al futuro y se comprueba la evolución en el personaje de Felipe, convirtiéndose ya en un adulto. Es esta segunda parte la más seria, la más compleja, pero también más agridulce y cruda que su antecesora. Y esto es porque la máscara que inicialmente veíamos en los personajes, la pantomima o representación que parecía que eran sus vidas, se reduce a la realidad, se quita la máscara y vemos lo que en realidad hay debajo.

Así, el lector podría llegar a pensar, al menos durante la primera mitad de la novela, que se tratan de unos personajes sencillos, simples y planos, casi cómicos, que no se toman en serio ni ellos mismos. Sin embargo, posteriormente nos damos cuenta que esos personajes son claramente redondos y que, además, analizando la parte cómica vemos mucha tristeza velada, mucho sentimiento en el trasfondo.

Al final, lo de menos es el viaje, el lugar al que se llega o desde el que se va. Y lo realmente importante son todas esas cosas que van ocurriendo en el camino. Como en la vida, lo importante no es la meta o el fin, sino lo que va aconteciendo a cada paso del camino.

Aunque en esta segunda parte gana complejidad, tengo que decir que esperaba más. No me ha disgustado, pero no me ha entusiasmado ni la mitad de lo que pensaba que lo haría. Un libro más, que pasará a formar parte de los libros que entretienen pero no de los que calan, de los que llegan hondo. Desgraciadamente, llevo muchos de estos este 2012.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • En el camino, Jack Kerouac.
  • Libros con contenido de relaciones padres-hijos. Ahora mismo no caigo en ninguno.
Pros
  • Lo complejos que se vuelven los personajes en la segunda parte de la novela.
Contras
  • Se hace un poco aburrido.
  • Cae enmedio: está bien escrita pero no despunta por ninguno de sus aspectos.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (V): Eloy Moreno

Eloy Moreno (Castellón, 1976): escritor tenaz y autor de El bolígrafo de gel verde, se autopublicó la novela al comprobar que ninguna de las editoriales se animaba a hacerlo. A través de una importante difusión dio a conocer su libro hasta que Espasa decidió publicarlo en 2011. A partir de ahí, y gracias al boca boca y al acercamiento del autor con lectores y blogueros, su primera novela ha llegado a vender más de 80.000 ejemplares. Un ejemplo del tesón y de las ganas que se le ponen a las cosas.

 

1- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Bueno, en realidad han sido dos, pues me los he estado leyendo a la vez: El Alquimista, de Paulo Coelho, es un libro que tenía pendiente hace mucho tiempo y el fin de semana pasado me lo leí. Y El cielo es azul y la tierra es blanca de Hiromi Kawakami.

Paulo Coelho. Uno de los primeros de mi lista negra. No me gusta su escritura, su tipo de filosofía. No me gusta nada.
Kawakami, un desconocido para mí. El libro es éste. Seguro que Carol nos podrá decir algo al respecto. 🙂

2.- Un libro que nos recomiendas.

El niño 44 de Tom Rob Smith, uno de esos libros que te dejan huella. Un libro duro pero que te hace ver de qué somos capaces los seres humanos, de lo bueno y lo malo.

Es éste, reseñado por César en su día. Rusia, Stalin y comunismo. Siempre me ha gustado esa mezcla. Anotado queda.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Juan José Millás, me encanta los mundos que es capaz de crear. E Isaac Asimov, porque es capaz de mezclar la ciencia ficción con la moral humana.

Millás, un acierto: aúna un estilo ligero con mucha inteligencia, personajes muy humanos con situaciones corrientes. Uno de esos autores que se puede recomendar a cualquier tipo de persona a la que le guste la literatura. Un acierto.
Asimov… (el que no mencionó Javier Sierra en su día), un pendiente, pero al que le tengo profunda pereza. El rey de la ciencia ficción, prolífico y entronizado. ¿Alguien ha leído algo de él?

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Coincidís con Eloy Moreno?

Namaste.

Autor, Kundera, Literatura

A vueltas con La broma

Andaba yo leyendo La broma, de Milan Kundera, cuando llegué a la página 197 y me encuentro con lo siguiente:

 

  • ¿No estará acostumbrada a tomar la cerveza con ron?
  • Tanto como eso, no -dijo Helena.
  • Pero le gusta el ambiente popular.
  • Sí -dijo-. No soporto los restaurantes distinguidos donde le atienden a uno diez camareros y le sirven diez platos distintos…
  • Claro, no hay nada como una cervecería de esas en las que el camarero no le hace a uno ni caso, con mucho humo y olor a comida. Y sobre todo no hay nada como el aguardiente. Cuando yo estudiaba era mi bebida preferida. No tenía dinero para bebidas más caras.
  • También me gustan las comidas corrientes -dijo-, como el pastel de patatas o las salchichas con cebolla, para mí no hay nada mejor…

 

Ya estoy tan infectado por la desconfianza que cuando alguien me cuenta qué es lo que le gusta o lo que no le gusta, no lo tomo nunca en serio o, mejor dicho, lo entiendo sólo como un testigo acerca de la imagen que pretende mal.

 

Qué razón lleva Kundera, qué común es encontrarse a personas que dicen que les gusta algo porque aparentan ser más interesantes diciendo eso que lo contrario… Porque, a ver, ¿quién no ha encontrado a alguien que le ha dicho que tiene como hobbys leer y en posteriores conversaciones uno acaba sabiendo que realmente sólo lee tres libros en verano? ¿Eso es tener como afición la lectura o es apariencia para quedar bien?

¿Y quién no ha escuchado alguna vez a alguien decir “a mí es que me gusta viajar”? ¡Pues claro que te gusta viajar, majo! ¡A todos nos gusta! ¿Qué tipo de hobby es ese?

Entre las mujeres es muy común escuchar a unas y a otras diciendo que hacen dieta y que van al gimnasio. ¡Está bien visto demostrar que uno se cuida por sí mismo aunque sólo paguen la matrícula y se inflen a donuts!

Parece como el lema mítico de Goebbels: una mentira repetida mil veces se transforma en verdad. Lo peor de este lema no es cuando se trata de engañar al que se tiene enfrente, sino cuando uno trata de engañarse a sí mismo, y en este punto da igual de qué tema se trate. He escuchado a gente justificarse mintiéndose a sí mismas en muchos de los aspectos de la vida, así que la lectura no iba a ser menos.

Si nos atenemos a las pretensiones, el Ulises es la novela que más se lee, que está bien leerlo, igual que a otros muchos autores prácticamente desconocidos. Hay que aparentar que uno va más delante de la mayoría.

Está bien visto leer a Coelho, parece que alguien que compra una de sus novelas se ve a sí mismo como un gran filósofo en potencia. Sin embargo, está mal visto leer a Dan Brown (aunque cuando se editara El código Da Vinci fuera el más vendido)

Qué bien queda decir que se ha leído a Proust, qué culto, qué atractivo. Qué pedante. Y es que nos iría mejor si fuéramos más sinceros. ¿Qué sentido tiene dar una imagen determinada cuando enseguida se ven las lagunas propias de la mentira? Yo ya confesé en su día, así que ahora sólo me queda proclamar que sí, que he empezado Tormenta de espadas.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (18)

Os traigo las (penúltimas) adquisiciones. Empiezo a tener miedo por la cantidad de libros que acumulo y que después no me da tiempo a leer.

Penúltimas adquisiciones junto a mi cojín de lectura
Penúltimas adquisiciones junto a mi cojín de lectura
  • From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell. Tras leer la imponente opinión de Molinos, y teniendo en cuenta el gusto que le he cogido a la novela gráfica, acercarme a una tienda de cómics para comprarlo fue todo uno. Ahora mismo ando leyendo Watchmen, del mismo autor, pero sé que no le quedará mucho para que le hinque el diente.

  • Amar es aquí, de Patricia García-Rojo. Regalo de @Tonokix. Llama la atención que la misma autora se dedique, de un lado a la novela y a la poesía. O al menos me llama la atención a mí. En el ámbito de la poesía estoy bastante perdida, la verdad. Lo poco que he leído ha sido a García Montero. Viene bien volver a este género que a veces parece olvidado.
  • La fábrica creátor, de Patricia García-Rojo. También gracias a @Tonokix, en este caso un prestamo de una novela, que es la primera de la tetralogía Los portales de Éldonon, que a decir verdad, desconozco.
  • Lejos de Toledo, de Isaac Wagenstein. La culminación de la trilogía dedicada a los judíos que me encandiló con El pentateuco de Isaac y que continué saboreando con Adiós Shangai. Inevitablemente este libro tenía que estar en mi estantería, junto a los otros dos. Y aquí está. Tengo muchas ganas de leerlo.
  • El vano ayer, Isaac Rosa. Cortesía de Bartleby, uno de los libros que recomendó en su blog y que ahora no tengo excusa para no leer. De momento no figura en mi lista de libros a corto plazo, pero todo se andará.

Esto es todo por el momento. Os deseo unas felices lecturas.

Namaste.

Kundera, Literatura

La broma, Milan Kundera.

La última novela publicada de Kundera, que ya os adelanté en un IMM, me tocó en el concurso que organizó Karo. Después de aquéllo, empezamos una lectura conjunta en Café Literario (que nunca me cansaré de recomendar).

Tengo que reconocer que me acerqué al autor con dudas. Dudas porque La identidad no me convenció, quedó lejos de aquélla novela redonda que fue La insoportable levedad del ser. Así que antes de empezar esta novela, mi sensación era que decantaría la balanza: que si me gustaba seguiría leyéndole. Pero si, por el contrario, me volvía a defraudar, no iba a darle otra oportunidad.

Así las cosas, Kundera se jugaba la pertenencia a los autores a los que recurrir. Y lo hacía con una novela no muy larga, del tipo que suele escribir él. Bastaron unas pocas páginas para convencerme.

El motivo radica en que La broma muestra un crisol de personajes cuyas vidas se entrelazan poco a poco. Una historia coral, con distintos puntos de vista de cada uno de los personajes, que consigue enmarcarnos rápidamente en la historia, evitando la lógica ralentización del inicio de los libros para involucrarnos en una espiral de acontecimientos que obligarán al lector seguir leyendo.

El buen hacer del checo se palpa en cada palabra, al trascender las letras más allá de la ficción, en el sentido de intercalar frases memorables que prácticamente inundan la historia. Una prosa ligera y fresca, dinámica pero al tiempo profunda, que se detiene allá donde es necesario, que nos cautiva, pero que por ello no significa que se haga pesado, aburrido o lento, porque nos habla de sensaciones comunes, del pasado y la inseguridad, del amor y la pertenencia a un grupo, de la ausencia y el recuerdo.

A partir de aquella noche todo cambió dentro de mí; volví a estar habitado; de repente la habitación de mi interior estaba arreglada y alguien vivía dentro de ella.

Como es habitual en la obra del autor, la faceta política es constante en el devenir de los acontecimientos de la mitad del siglo XX, momento en el que se sitúa la trama. Es esta contraposición, la de los sentimientos de los protagonistas como elemento fundamental de la trama, frente al comunismo, que limita los individualismos por considerarlos burgueses, los que chocan, se reflejan como opuestos: la sensación de que no se debe sentir tristeza pero que realmente ese sentimiento está ahí.

La juventud es terrible: es un escenario por el cual, calzados con altos coturnos y vistiendo los más diversos disfraces, los niños andan y pronuncian palabras aprendidas que comprenden solo a medias pero a las que se entregan con fanatismo.

El fuelle lo pierde en la mitad del libro, donde la trama se ralentiza y las situaciones prácticamente se detienen, para acabar en un final coral, conjunto, completo.

Kundera es un mago de las palabras, un autor que nos transporta a un universo nebuloso donde las personas tienen obstáculos propios y comunes. Y digo lo de nebuloso porque pienso en Ludvik, en Jaroslav o en Helena y les veo como en un sueño de éter, en un mundo grisáceo en el que es complicado dilucidar el color de sus ropas o de sus ojos. Veo angustia, veo tristeza y anhelo. Y todo eso lo noto en el estómago, porque Kundera es capaz de revolvérmelo, de hacerme formar parte de esos protagonistas, de compartir un destino incierto.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La insoportable levedad del ser. Milan Kundera.

Pros
  • El estilo del autor.

  • Cómo va enlazando los elementos de la trama.

Contras
  • Pierde dinamismo en la mitad del libro.

Otras opiniones

Namaste.

Autor, San Basilio

Presentación de «El joven vendedor y el estilo de vida fluido», de Fernando San Basilio.

Ayer, 7 de julio, se presentaba en El joven vendedor y el estilo de vida fluido, una de las novedades de Impedimenta y la última novela de Fernando San Basilio.

La cita tuvo lugar en Tipos infames, una librería peculiar donde, además de encontrar una gran variedad de libros a los que hincarle el diente, se puede disfrutar de una copa de vino o de una cerveza bien fría mientras elegimos qué llevarnos a casa.

Enrique Redel durante su intervención
Enrique Redel durante su intervención

El inicio de la charla comenzó con las palabras de Enrique Redel, editor de Impedimenta, que nos comentó cómo conoció la obra de San Basilio y su esfuerzo para publicarlo en la editorial.

Carlos Pardo, escritor y poeta, tomó la palabra en segundo lugar, para hacer un amplio recorrido de la novela, de su estilo y de las sensaciones que provoca. Sin duda, su intervención fue compleja y analítica pero muy divertida. Quedaron claro varias cosas: que se puede ser concienzudo sin resultar aburrido, que se puede contar muchas cosas de una novela sin apenas desvelar nada.

El autor agradeció la asistencia de tantas personas que abarrotaban el lugar, y resultó tímido y dubitativo, interesante y gracioso. En seguida le llegó el turno a Mercedes Cebrián, traductora de varias obras de la editorial y que firma el prólogo del libro. Como dejó claro Enrique Redel, es uno de los pocos prólogos que se puede leer sin que te destripe toda la historia, lo cual es de agradecer.

Carlos Pardo, Fernando San Basilio y Mercedes Cebrián
Carlos Pardo, Fernando San Basilio y Mercedes Cebrián

En definitiva, la presentación resultó amena e interesante, y nos dejó con ganas de comenzar el libro nada más llegar a casa. No faltó la consabida firma de ejemplares, peculiar porque, además de tomarse su tiempo con cada uno de los que allí estábamos, cada firma era original y distinta de las demás.

Desde aquí, gracias a la editorial por invitarme a dicho acto.

 Namaste.

P.D. Gracias a @castillodenaipes por las fotografías. 🙂

Autor, Literatura, Martin

Canción de hielo y fuego II: Choque de reyes

Cuando un lector se adentra en el universo de una saga existen muchos motivos para continuarla. Bien es cierto que en ocasiones podemos llegar a leer tan solo la primera parte y después no continuar con el resto de los libros, pero esta situación suele llevar de la mano el aburrimiento, la pesadez o el escaso interés por el tema.

Así que, en general, cuando picamos a leer la primera parte, existen muchos motivos para continuar leyendo. Quizá el más relevante sea la curiosidad. ¿Qué le ocurrirá a este personaje al que le hemos cogido cariño? ¿Cómo

Canción de hielo y fuego II: Choque de reyes
Canción de hielo y fuego II: Choque de reyes

se desarrollará la historia? Si nos entretuvo el primero, tenemos muchas papeletas para seguir leyendo.

Habiendo leído Juego de tronos, estaba claro que leería el siguiente. Sólo en el caso de que me hubiera defraudado de una manera estrepitosa habría abandonado la idea original.

¿Y qué es Choque de reyes? ¿Por qué hay que leerlo? ¿Hay algún motivo por el que se sitúe siempre entre la lista de las novelas más vendidas?

Por partes. Choque de reyes es una novela entretenida, de ésas en las que no hace falta pensar demasiado, con acción, amor e intriga, con muchas conspiraciones, con distintos personajes con los que confraternizar. Probablemente lo mejor que ha hecho Martin ha sido crear un universo complejo como es el que presenciamos, con todo un elenco de características que distinguen a unos personajes de otros, a semejanza del omnipotente Tolkien.

¿Hay que leerlo? Bueno, ese “hay” podríamos discutirlo. No es un libro indispensable, ni mucho menos, pero razones para leerlo no faltan: porque es un libro muy entretenido, del que todo el mundo está hablando; porque viene bien una novela como esta para la época estival que se acerca (aunque como todas de este estilo sea muy pesada y algo cara); porque, por si fuera poco, cuando uno quiere ver la serie es siempre mejor leer primero el libro.

Está claro que uno de los motivos por los que siempre se encuentra entre los más vendidos es la influencia de la serie de televisión. El otro, la curiosidad que ya he mencionado antes. ¿Cómo dejo a su suerte a Arya Stark? ¿Por qué no voy a saber quién narices se va a sentar en el Trono de Hierro? ¿Qué le va a pasar a Joffrey? Yo todo eso quiero saberlo. Y esto me lleva a la segunda pregunta: como toda novela de sagas, se cuenta poco. Se deja esperar. Nos dan respuesta a tres preguntas pero plantean trescientas. Y luego decían de Lost.

Ahora, así como si no quiere la cosa, os voy a poner mis pegas. Una detrás de otra, para agilizar el tema.

Choque de reyes es una novela lenta, que tarda en arrancar. De hecho, uno se planta en la mitad del libro sin saber mucho más que antes de que la empezara. Está claro que se trata de una novela de transición, a la que le sobran páginas, con graves problemas de edición (de nuevo la distinción que/qué es inexistente) y, para despistados. Sí, habéis leído bien. Para despistados. Porque no le veo otra explicación, por mucha que me queráis dar. ¿Por qué se dice, cuando uno lleva doscientas páginas que “Jon Nieve es un muchacho que está en el Muro”? ¿Acaso Martin se cree que no tenemos memoria? ¿Que no nos leímos la primera parte? ¿Que nos saltamos ese “pequeño” detalle? Este tipo de cosas me hastían. Sí, diréis algunos, “lo hace porque quizá ha pasado tiempo entre que te lees uno y otro”. Claro. ¿A alguien se le ocurre que Tolkien en Las dos torres se ponga a explicar que Frodo es un hobbit? Para mí es un insulto al que está al otro lado.

En definitiva, esta es mi opinión. Muchos peros, lo sé, pero eso no evitará que, cuando tenga a bien, comience la tercera parte (ya criticaré entonces lo de los dos tomos, de momento lo voy a dejar estar).

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretiene. Permite dejar de pensar durante un tiempo.

Contras

  • Lenta y aburrida por momentos.

  • Repetición de cosas obvias.

  • Ausencia de distinción entre qué/que.

  • Podemos discutir muy mucho las portadas cuasi-spoiler que se gastan.

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Literatura, Macaulay

Las torres de Trebisonda, Rose Macaulay

Las torres de Trebisonda narra el viaje de un estrambótico grupo de ingleses con destino Turquía, en pos de evangelizar el país dando a conocer la religión anglicana.

Portada de "Las torres de Trebisonda"
Portada de «Las torres de Trebisonda»

Desde el inicio, cuando se nos presentan los personajes, el lector intuye que estos aparentemente normales personajes no lo son tanto: la joven narradora, que irá acompañada de su extravagante tía y de un intolerante padre que correrán múltiples aventuras antes de llegar a su destino.

Si por algo se caracteriza la prosa de la autora es por las sutiles frases que se saca de la manga, a medio camino entre la sátira, el fino humor y la crítica a la doble moral, como ejemplifica uno de los diálogos del inicio de la novela entre Laurie y su tía Dot.

A mí no me gustaban mucho los baptistas, pero fueron realmente muy amables. Los disidentes son a menudo excelentes cristianos, Laurie. No seas nunca estrecha de miras.

Le prometí que nunca lo sería.

  • Aunque, por supuesto -añadió mi tía-, debes siempre recordar que nosotros tenemos la razón.

Le prometí que siempre lo haría.

Su fina ironía, la elegancia en sus descripciones y lo clásico de los personajes convierten la novela no sólo en una forma interesantísima de viajar del modo en el que se hacía a principios del siglo XX, sino de un modo de combinar lo clásico de su planteamiento con lo complejo de las reflexiones que plantea la autora (religión, filosofía… etc).

Es decir, si el modo de escribir y la composición de los personajes de Macaulay podría recordar a Austen, el tema en concreto a tratar tiene ecos de los cómics de Tintín y las pullas religiosas le dan un toque que consigue redondear la novela. Una mezcla que puede resultar extraña, incluso antagónica, pero que puesto sobre el papel consigue un punto de vista muy real de lo que fueron los viajes de la época, de sus personas y sus puntos de vista.

En definitiva, una novela que les sorprenderá a muchos lectores, una autora por descubrir y un libro más que recomendable para todos aquéllos a los que les gusten las novelas de tipo “costumbrista”, del tipo de Nancy Mitford pero con más componente aventurero. Inevitable sonreír ante los diálogos que se gastan los personajes.

FICHA:

 

Te gustará si te gustan
  • Las novelas costumbristas.
  • Los viajes a lugares lejanos.
Pros
  • Los diálogos entre los personajes.
  • La ironía de la autora.
Contras
  • Tarda en arrancar.

 

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (IV): Luis Solano

 Luis Solano: nacido en Vigo y licenciado en Derecho, comenzó su andadura en el sello Planeta, para acabar lanzando su propia editorial en 2005. Libros del Asteroide es, hoy en día, uno de los más destacados sellos Luis Solanoeditoriales independientes, que ha rescatado autores y libros aparentemente olvidados. Y si le preguntamos el por qué del nombre de la editorial, nos remite a El principito y nos contesta: porque asteroide es más pequeño que un planeta y tiene más independencia porque no está tan sujeto a las leyes gravitatorias que afectan a los grandes cuerpos celestes.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído? 

Abbott awaits de Chris Bachelder.

Se refiere a esta novela. De la que, por cierto, no sé absolutamente nada. Cualquier información es bienvenida.

El último en castellano : El mapa y el territorio de Michel Houllebecq.

El último libro del irreverente Houellebecq es este.
De él se han dicho muchas cosas: entre otras, que tiene fragmentos copiados de la wikipedia. Pero bueno, a fin de cuentas me quedo con lo que opinan los amigos blogueros, y en este sentido sale muy bien parada. Os dejo las reseñas de Aramys, Karo y Carol para que decidáis por vosotros mismos cuándo lo empezaréis a leer. ¡Sé que existe una de Atram pero no he sido capaz de encontrarla.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Todo de Kevin Canty.

Se refiere a este, uno de los últimos títulos publicados por la editorial.
De momento no está en mi lista de pendientes, quizá porque llevo varios libros leídos de esta época y temo cansarme. En cualquier caso, ahí os dejo la opinión de Isi para que veáis que merece la pena.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Tolstoi.

Bueno, esto sí que no me lo esperaba. Tolstoi. Uno de los grandes, al que no hace falta presentar. Lo cierto es que si nos referimos a rusos, yo soy más de Dostoievski, qué queréis que os diga. Desde aquí declaro que Anna Karennina no me gustó ni la mitad de la mitad que pensaba que me gustaría. Ahora queda leer Guerra y paz. Tiempo al tiempo.

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Coincidís con Luis Solano?

En breve, más reseñas.

Namaste.

Literatura, Vasconcelos

Mi planta de naranja lima, José Mauro de Vasconcelos

Mi planta de naranja lima tiene como protagonista a Zezé, un niño de cinco años que reside en Brasil con una amplia familia.

La historia comienza cuando, al mudarse a una nueva casa, cada uno de sus hermanos escoge un árbol que desde ese Portada de "Mi planta de naranja lima", de Vasconcelos.momento les pertenecerá. A Zezé, uno de los hermanos más pequeños, le toca por descarte el diminuto árbol de naranja lima que está en la parte posterior de la casa. Desilusionado ante la elección, Zezé pronto descubrirá que su árbol es el más especial de todos, con el que podrá incurrir en un mar de aventuras y de conversaciones.

Desde el primer momento el lector es trasladado a un mundo en el que, a pesar de abundar la escasez, Zezé es feliz, y es a través de los pensamientos de un niño de cinco años. El lector es invadido por una de las cualidades más características de la infancia: la ternura. Y eso se consigue sin artificios, solamente exponiéndonos cuáles son los pensamientos del niño, por qué hace lo que hace. Así, somos conscientes de que con ese corazón tan grande puede conseguir lo que se proponga, ya sea, llegar a ser sabio (aprendiendo y absorbiendo cada palabra que desconoce), que una media de mujer sea una serpiente o una gallina una pantera simplemente por el hecho de que quiera entretener a su hermano pequeño. Por supuesto, el elemento principal es ese árbol de naranja lima, con el que se trasladará a un mundo imaginario en el que ocurren múltiples aventuras.

Y es que Zezé es un niño peculiar. A pesar de que su familia está convencida de que tiene el diablo dentro que le incita a realizar múltiples travesuras, es capaz de provocar ternura con cada acto que hace, ya sea regalándole una flor a su desconsolada maestra o trabajando para pagarle a su padre un paquete de cigarrillos.

Todo esto el autor lo consigue con una prosa sencilla, en la que toman especial importancia los diálogos, que se gravan en la memoria por su mezcla entre inocencia y sinceridad. Vasconcelos crea una novela exenta de barroquismos y complicaciones, que precisamente por eso es tierna y delicada. Nada parece artificial, todo es natural como la vida misma. Por eso se lee en un suspiro y además nos deja el paladar con una sensación agridulce: de un lado, lo dulce de la historia en sí. Del otro, lo triste de la pobreza, del sino de todas las personas que no pueden permitirse comprar regalos para Navidad.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Es un libro tierno y liviano.
Contras
  • La tristeza de la historia.
  • Para algunos lectores, tanta sencillez podría confundirse con simpleza.

Namaste.